vinos

Fuente: Clarín
13/06/2024 07:00

10 vinos buenos y accesibles recomendados por el sommelier que prueba más de 5.000 al año

Una guía experta para tener a mano a la hora de comprar.Incluye tintos varietales y blends desde $ 4.700.

Fuente: Perfil
12/06/2024 18:00

Parrilla, vinos y tradición argentina: descubrí las 4 opciones gastronómicas en CABA para sorprender a papá en su día

El día del padre es un gran momento para disfrutar en familia y vivir una experiencia culinaria inolvidable en la Ciudad de Buenos Aires. Parrilladas, platos gourmet y las mejores etiquetas de vinos, que representan la verdadera tradición argentina, conocé la carta ideal para agasajar a papá. Leer más

Fuente: Infobae
12/06/2024 02:00

Vinos a la carta: tres rosados para disfrutar el arte de los sabores delicados

Esta clase de vino puede ser considerado uno de los mejores del mundo si se sirve en el momento adecuado y acompañado de platos que mariden bien. Un repaso por algunas opciones

Fuente: La Nación
10/06/2024 14:36

Estuvo dos veces al borde de la muerte y decidió cambiar su vida: vendía software y hoy triunfa haciendo vinos en Mendoza

Alejandro Couce, de 52 años, es un productor vitivinícola que inició el negocio hace tan solo cuatro años, luego de que dos experiencias cercanas a la muerte le hicieran entender que su trabajo como vendedor de software alrededor del mundo ya no iba más. En diálogo con LA NACION, contó cómo logró salir adelante en el seno de una familia uruguaya humilde que se radicó en la Argentina y que en la actualidad produce un tipo de vino único para el país, el cual llegó a exportar a todo los Estados Unidos.Alejandro nació en Montevideo, Uruguay, en el contexto de una familia de bajos recursos. Si bien definió que era de clase media baja, alegó que carecía de ciertos elementos que en la actualidad parecen imprescindibles, como una heladera o una cocina. A los 13 años empezó a trabajar para ayudar en su casa y al poco tiempo se trasladaron hacia Buenos Aires, en donde pudo formarse e iniciar un camino de ascenso personal y profesional.Tras su paso por la universidad, Couce se recibió de Licenciado en Sistemas y desde allí empezó a vender programas de software a diferentes compañías del mundo, lo que le requirió viajar por más de 60 países. A pesar de tener a su familia en la Argentina, con el correr de los años se fue a vivir a los Estados Unidos, con el fin de continuar en la senda del éxito, ese mismo al que él se creía convencido de cómo debía ser."Tuve la oportunidad de estar en 69 países, de vivir en 9, de hablar siete idiomas, de conocer muchísima gente, pero en el 2019 me llegó la sensación de que yo tenía que darle una resignificación a la palabra éxito", sostuvo Alejandro, a la vez que entendió que ese concepto no se trataba de lo material o profesional, sino de "conectarte con tus emociones, de tener más inteligencia emocional", y reflexionó sobre otras maravillas de la vida como conectar "con la sonrisa" de sus hijos o de "leer un libro por la noche, en vez de estar en cinco países en una semana o volar a Irlanda por una reunión de dos horas".El licenciado llegó a acumular 100 viajes en un año y por esto, el organismo le dijo "basta". En 2011 conoció a su pareja, Graciela, de origen brasileño, en el entorno laboral, y ella le proporcionó otra mirada sobre la vida, mucho más espiritual; sin embargo, en 2013, se enfermó de gravedad en una estadía en el gigante Sudamericano, lo que le provocó un estado febril de más de 40° que "los médicos no podían bajarla con nada".A causa de este síntoma, fue internado y en ese contexto tuvo una especie de "epifanía", en la que él miró a Graciela y le mencionó su sueño de tener un viñedo. "Si yo me pongo a hacer vinos, te venís conmigo a Mendoza", pronunció, sin conocer aún la provincia cuyana. Algo que extrañó a la mujer y que entendió que se debía una su situación delicada. Esta fue la primera experiencia cercana a la muerte para Alejandro. Dos años después, se quedó paralizado en un evento de Fórmula 1 en México y hasta sufrió dos desmayos repentinos arriba de un avión.Sin embargo, las alarmas físicas fueron escuchadas el 1 de diciembre del 2019, cuando nació su segundo hijo, Alan. Ahí los conceptos de "transformar y "resignificar", terminaron de hacer un profundo énfasis en su vida. En ese momento entendió finalmente que no quería seguir más con ese ritmo de viajes constantes y estrés permanente. A pesar de las alegrías y triunfos profesionales y económicos, lo que Alejandro buscaba era otra cosa: disfrutar más de su familia y de los momentos con cada uno de ellos.Fue allí cuando en 2020 adquirió una bodega ya en funcionamiento en Los Chacayes, el Valle de Uco, Mendoza. Por fin cumplía su sueño desde que lo empezó a gestar en 1998. Sin tener idea del vino, más que las distintas variedades de cepas, sin conocer los métodos de producción, se alineó con enólogos expertos en el tema y le dio para adelante.¿Cómo surgió Couce Vineyards?Hace 26 años, mientras Alejandro hacía un posgrado, viajó a Sudáfrica a visitar a un amigo, que tenía un viñedo. En ese entonces "no existían bodegas que comercializaran vinos producidos en los dos anillos productores de vino, uno en la latitud 33 que pasa por Argentina, Chile, Australia... y otro más al norte que pasa por España, Francia...".Ese fue el hecho que encendió el interés de tener su propio viñedo en la Argentina; sin embargo, por aquel entonces primó su trabajo.Tras el nacimiento de Alan a fines de 2019, viajó a la provincia productora de vinos por excelencia en Argentina. "Era la única región de vinos que yo no conocía; ya había estado en todas las regiones de vino del mundo y no había estado nunca en Mendoza", contó y luego de su primer contacto con el que ahora es su viñedo, de inmediato adquirió la propiedad en Los Chacayes y puso manos a la obra.Lo cierto es que esa zona es particular porque se encuentra a una altitud considerable, lo justo para que gracias al deshielo de las montañas, bajen los minerales necesarios para que crezca en medio de la nada una vid. "Son suelos aluviales, porque los minerales van cayendo, van rodando y se depositan en el suelo", explicó.Vino boutique ultra premium y exportación de calidadAlejandro quería hacer un vino diferente dentro de los estándares posibles a las más de 1800 etiquetas de Malbec existentes. De allí nació Alegra Reserva, que combina el nombre suyo y el de su esposa. "Encontramos un vino que estuviera 22 meses en barrica de roble francés de primer uso. Óbviente, es más caro, su producción es más cara, pero queríamos que nuestro vino tuviera el 85 por ciento Malbec y el 15 por ciento de una uva que rote de un año a otro", señaló.Este es único en la Argentina porque además de su añejamiento en la barrica, se deja 10 meses más en botella, por lo que el cliente recibe un producto madurado de 32 meses en total. De allí, su calidad ultra premium.Luego de ello, llegó el Alegra Alamela, en honor a la combinación del nombre de sus hijos: Alan y Melanie, que lleva 8 meses en barrica, que también se reserva en un barril de madera de roble francés y que gracias a ello, se logra un sabor frutal mucho más nítido que en otros.Alejandro eligió producir un vino representativo de nuestro país, ya que en la actualidad más del 80 porciento del tipo que se exporta es Malbec. Y su primer destino fue los Estados Unidos, mercado que ya conocía y que es un gran consumidor de esta bebida fabricada aquí. A futuro, planea expandirse por Brasil y México.Para encontrar dichos vinos en la Argentina, es posible adquirirlos de manera online ingresando al sitio web oficial o más bien en diferentes locales como: Overo Bar en Palermo, Bebidamente en Recoleta, A fuego Fuerte en Palermo, Restaurante 1888 en Pilar y Restaurante 7 fuegos de Francis Mallmann en Mendoza.

Fuente: Perfil
10/06/2024 10:36

Sector vitivinícola: por qué la venta de vinos en envase tetrabrick no cae

Mientras la exportación de los vinos se reactiva lentamente, la categoría que pertenece a la línea más económica dentro de la gama no desciende sus ventas e incluso suma nuevos consumidores. Leer más

Fuente: La Nación
09/06/2024 02:36

La otra pasión de Imanol. Su historia como amante y producto de vinos: "En el amor y en el vino hay que ser comedido"

Es más bien poca la ceremonia que despliega Imanol Arias cuando se le sirve una copa de vino. Mira, huele y prueba como cualquiera que disfruta del vino con cierta afición, pero a juzgar por la falta de espamento y de pose nadie diría que esta bebida tiene un papel central en la vida del célebre actor español. Amante de la gastronomía -su multipremiado programa Un país para comérselo es un clásico de la televisión española-, Imanol no solo hace vino, sino que juega en las ligas mayores.Su más reciente creación, Bruto, que pronto llegará a la Argentina, nace de su asociación con una bodega de reputación internacional. Antes, en otras oportunidades, hizo vino junto a grandes estrellas del fútbol como Ronaldo y Figo. "A mí el vino me ha regalado todo", dirá en algún momento de esta entrevista, en la que no habla en su más conocida faceta de actor, sino como hacedor y amante del vino.-¿Cómo empieza tu relación con el vino?-Bueno, yo no fui a una escuela normal. A los 10 años entré en la escuela del taller, donde trabajaba mi padre, que era tornero. Por lo tanto, tenía los mismos horarios que él. Comenzábamos a las ocho de la mañana, cuando el dueño abría la fábrica, y salíamos a las 12. Luego, de 12 a 12.15 o 12.20 los padres chiquiteaban.-¿Qué es chiquitear?-Chiquitear es ir tomando vino. Lo que pasa es que tomas de pie. Entra al bar toda la cuadrilla y todo el mundo sabe quién tiene que pagar la ronda; simplemente van y te ponen unos [vasos] chiquitos junto con unas gildas, que son las tapas clásicas que llevan una guindilla vasca, una aceituna y una anchoa de mucha calidad. Y así vas tomando tus chiquitos y tus tapas. En 20 minutos mi aita [padre, en vasco] se podía bajar una botella.-¿Qué hacías vos mientras tanto?-Muchos chicos jugaban al fútbol. Pero los mayores como yo salíamos pitando para casa. Nos daban una botella de litro y medio, vacía, y bajábamos a la bodega. En la bodega había vino de Rioja, que es el vino que se toma en el país vasco. Había de diferentes bodegas, como Haro, Remelluri, Labastida... A mi padre le gustaba el de Labastida, de Rioja Alabesa. Entonces bajabas y pedías "vino para casa". Primero te ponían un chupito para ver si lo reconocías, y recién después te llenaban la botella. Ahora sí, con la botella llena, corrías a la casa y cuando llegaba tu aita lo recibías con el vino. A mí, por ser el mayor y haber llevado el vino, me dejaba tomar un poquito con gaseosa. En el país vasco, el vino es muy importante en las relaciones humanas.Tengo una foto de niño en la que estoy al fondo, con un pantalón corto, una camisa y una corbatita -debía ser un día de comunión o un día de boda-, mirando la cuadrilla de los mayores, con la botella de vino y una servilleta que llevaba para subir el vino a casa. Esa foto es el primer recuerdo que tengo con el vino. Nunca me sentó mal. Hasta que una vez, como con 15 años, en un primer enamoramiento, me cogí un pedo de esos que deliras (ríe). Y a partir de ahí me di cuenta que en el amor y en el vino hay que ser comedido. Primero. no hay que tomar cualquier cosa. Y segundo: cuando decides, ser persistente.-¿Cómo fue evolucionando tu relación con esta bebida?-Yo seguí chiquiteando, pero solo tomaba vino. No me sentaban otros alcoholes. Hoy solo tomo vino y whisky. E indefectiblemente después de beber mucho tiempo vino, uno llega a descubrir que siente una pasión por el Champagne. Todos los vinos del mundo se resumen en una gran copa de Champagne.-¿Esa síntesis la hiciste solo?-Sí, con el tiempo. Fui descubriendo que mis amigos en el mundo del vino nos juntamos... ¿y qué tomamos? "Vamos primero con un poquito de Champagne", decimos. Y después tomamos vino. Pero hay algo con el Champagne que uno va descubriendo y es que allí está todo: la selección de los componentes, la evolución...-¿Te considerás un conocedor?-Para mí el vino es puro placer. Nunca me he sentido un conocedor excesivo, excepto que he aprendido mucho bebiendo. Y tengo, además, cierta memoria de las botellas que he bebido. Luego empecé a interesarme de dónde viene el vino y cómo se hace.-¿Cómo pasaste de beber a hacer vino?-En 2002, época en que yo tengo un éxito en televisión tremendo, cuando arranca Cuéntame cómo paso, me contratan para hacer eventos de puros cubanos. Yo tengo una relación con Cuba, porque mi primera película la hice allí, y guardo muchos recuerdos. En las fábricas de puros de Cuba había siempre un lector o una lectora: mientras torcían las hojas de tabaco, alguien leía una novela o el diario. En los días que no había rodaje, yo iba a la fábrica de Partagás y leía. Años más tarde, cuando España compra todas las fábricas de puros cubanos, se empiezan a hacer eventos en Madrid, Bilbao, Barcelona, París, Roma... Y en el primer evento que me contratan, mi asistente ve que en el otro extremo de la mesa que me toca está el nombre de un gran bodeguero: José Moro, de las bodegas Emilio Moro. Entonces cambia los carteles con los nombres y me coloca a su lado.Durante la comida, en un momento determinado le digo "me encanta el vino". Y él me dice "¿Te gustaría tener algo que ver con el vino?". Le dije "sí, me encantaría". Pausa muy larga. "Oye chaval, ¿tu cómo quieres estar en el vino? ¿Así? [Imanol golpea la mesa en gesto de poner dinero] ¿O así? [se da una cachetada]". Yo le dije "Estoy ganando dinero, quiero estar así [golpea la mesa]".José Moro creó entonces Cepa 21, una bodega ultramoderna que tuvo mucho éxito. Y en Cepa 21 estábamos Ronaldo, Figo y yo como agentes externos. Y durante muchos meses hice muchísima publicidad para esa bodega. ¡Salía hasta en la revista HOLA! A partir de ahí era propietario y accionista de una gran bodega. Pero luego, por mis problemas fiscales, me tuve que deshacer de ella.-¿Qué te dejó esa primera experiencia?-Esa fue mi primera incursión y donde empecé a oler a vainillas, a estar con las maderas, a ver todo el proceso. Y también a aprender a vender el vino. Porque el vino más que venderlo hay que presentarlo como un amigo. Y el comprador te lo elige o no te lo elige. Es muy difícil imponer. Nadie puede con el gusto personal de un vino. Pero antes de vender mis acciones tuve una relación maravillosa con su padre, Emilio Moro. De hecho yo tengo unas botellas de su bodega personal que me cedió. Yo no era su hijo, Emilio tenía suficientes hijos, pero dijo: "¡que al sobrino nunca le falte!". Y en el entierro de Emilio Moro, conocí a otro gran bodeguero, Alejandro Fernández, que estaba esperándome vestido de negro, en la plaza del pueblo, con una botella de su Tinto Pesquera, de esas que han andado por el mundo. Y me dijo: "Emilio siempre me ha hablado mucho de ti". Y ahí entré en una especie de fascinación por los viejos viñadores. Por esa alquimia con la que trabajaban; capaces de hacer el vino corriente y los grandes vinos, que no tenían mercado siquiera en esa época.-¿Y cómo llegás a Bruto, tu propio vino?-Ahí es cuando yo hago un programa que se llamaba Un país para comérselo. En uno de los episodios en que viajamos a Murcia, para hacer un homenaje a Paco Rabal, me bajo una botella de la bodega Gil en 4 minutos hablando de Paco Rabal en cámara. Al tiempo y por medio de un amigo publicista me llega un mensaje de que los Gil me querían conocer. Y la oferta fue muy sencilla: "Nos gustaría hacer un vino con usted". Yo me quedé acojonado. Me encantaban los vinos de Gil y yo pensé que iba a ser lo mismo que con Moro, de hacer muchas portadas y publicidad para la bodega. "No -me dijo Gil-. Vamos a empezar desde la finca de la que salen unas 2000 botellas que hoy no se utilizan para El Nido", que es su gran vino reconocido internacionalmente. Y así surgió esta joya que me regalaron. Ahora es cuando empiezo a valorar el tener algo de lo que no depende mi vida económicamente, pero que de lo que empieza a depender mi vida anímicamente. Hay algo de necesidad, de seguir ampliando el conocimiento, y también de agradecimiento...A mí el vino me ha regalado todo. Hasta la pequeña pérdida económica que tuve con el proyecto anterior me dio la sensación de estar entre barricas, de conocer los trabajos del campo.-¿Con tu vino participás del armado de los blends?-Sí, y es una gran experiencia. Trabajamos con varias parcelas de Monastrell, algunas de Syrah y el Cabernet Sauvignon. Y me encuentro con 16 botellas, así oscuritas, en una mesa llena de copas. Al principio me costaba mucho escupir después de catar... Recuerdo que un día vino el representante de [la publicación especializada en vino] Robert Parker y se metió con Gil a catar los vinos. Cuando fui a despedirme, vi que los dos estaban tumbados en el sofá porque no habían podido dejar de beber y de hablar. A mi eso me pasó una vez también. Pero ya no, ahora lo disfruto. Disfruto entender cómo cada componente es diferente, según hacia donde está orientada la parcela o si ha llovido mucho antes de la cosecha. Estoy viviendo un momento, en este tercio de mi ida, donde el vino culturalmente tiene toda la relación que me interesa.-¿Por qué se llama Bruto?-En esta línea de vinos hechos con Monastrell, la bodega tiene uno que se llama El Nido, un vino precioso con una producción muy limitada en volumen, y otro que se llama Clio. El Nido se exporta, por lo que es más fácil encontrarlo en Texas que en España. Clio también viaja mucho. Para mí El Nido sería Julio César, que está siempre fuera de Roma. Es un gran conquistador de mercados, pero no está en el día a día. Clio sería Marco Antonio, que está siempre presente pero anda con muchos líos de faldas y se va al Nilo. Y al final el que se queda es Bruto, que tiene 36.000 botellas, no ocupa toda la República, pero tiene tiene trabajo en el Senado. No creo que Bruto vaya a apuñalar al César [ríe], pero desde luego quiero que esté presente en la república de mis sueños de vino. Bruto allí es el jefe del Senado.-Hay mucho arte en su etiqueta...-La etiqueta viene de la creatividad de uno de mis socios en este proyecto, que tiene mucha relación con artistas. Él convocó a un pintor de la época de la movida en Madrid, la época de Almodóvar, que se llama Ángel Haro. Y la propuesta que nos hizo Haro fue hacer un molde, en el que echa sobre papel secante tinta china y tinta de vino de la primera cosecha de Bruto, y luego sopla sobre esa moldura para ir creando texturas. Y así, cosecha tras cosecha, va cambiando la imagen, siempre a partir del mismo molde.-Si hicieras en la Argentina un programa sobre gastronomía, como Un país para comérselo, ¿qué historias contarías?-Yo haría un programa sobre cómo la gastronomía argentina ha ido evolucionando junto con el vino. La Argentina es un país para comérselo y bebérselo. Aquí hay dimensión para eso. Diría que hay al menos cinco bodegas de nivel mundial. Algunas de ellas las mejores del mundo en algunos años.-¿Cuáles son tus restaurantes preferidos en Buenos Aires?-Han ido cambiando, aunque hay algunos clásicos más por un tema personal. Hay muy buena gastronomía italiana aquí, pero cuando voy a La Stampa cocino con Felice [su dueño] y cenamos juntos. Es uno de los restaurantes que yo considero mi casa. También Piegari: cuando vengo a Buenos Aires vivo siempre en la Recoleta y ahí me tratan como si fuera sobrino suyo desde siempre. Pero ahora estoy flipando, porque estoy descubriendo restaurantes que me están haciendo olvidar muchos otros de los que tengo recuerdos.-¿Algún recuerdo de restaurantes?-Recuerdo hacer el ridículo en Lola, en el 94. Iba allí y coincidía con Sábato y con Bioy Casares. Era la época del uno a uno y me acuerdo que tenían un plato que se llamaba "ravioles franco torti". Nunca había comida una cosa así en mi vida, pero costaba 36 pesos... ¡36 dólares! Un día estaba con mi amigo Fabián Vena en Lola y yo me ponía muy pesado. Entonces me dijo: "Che, dejate de hinchar, son cuatro ravioles a ocho dólares cada uno... ¡sabés lo que te hace mi mamá con 36 dólares". Yo me quedé comiendo un poco ofendido. Miré alrededor y lo veo a Bioy Casares que le dice a Fabián: "Sí, cuéntele la verdad que no gusta, esto está caro".Pero volviendo a la gastronomía argentina actual, creo que está pegando un cambio radical. Incluso en el tratamiento de los asados, en la cantidad, la proporción, las salsas (que antes eran tres). También posiblemente vaya a haber sorpresas en las guías, o bueno, ya las está habiendo. Pero, ¿qué me falta a mí en Buenos Aires? Quedarme. A mi me falta tiempo en Buenos Aires.-¿Quedarte aquí es una posibilidad?-Ese es el proyecto. Yo estoy donde trabajo y trabajo solo en una lengua. Y hay dos sitios con distinto acento y la misma lengua. Ninguno de los dos rechaza mi acento, pero por muchos motivos yo creo que tendría que estar más aquí. De una manera natural, el teatro va sustituyendo todo lo que has hecho en el cine, que tiene que ver con las edades. Cuando tienes 20 pegas unos pelotazos si das bien en cámara, a los 40 estás en la cumbre, pero al final es el teatro el que te va sosteniendo. Y yo ya no quiero hacer muchos más personajes de padres ni de abuelos.Y por otro lado, hay una enorme diferencia entre el teatro en Buenos Aires y en el resto del mundo de habla hispana. No hay teatro en castellano como aquí. Ni en la cantidad de obras, ni en la cantidad de maestros y de escuelas. Y los argentinos -quizás porque no tomaron tanto vino como los españoles, ni tantas tapas- en la hora del teatro van al teatro. Eso les ha dado muchos siglos de ventaja con respecto al público español, que prefiere meterse una tapa y un vino a las 8 de la tarde aunque esté Robert De Niro haciendo una obra de teatro. Por eso yo me estoy inventando y planteando en esta parte de mi vida tener un pie aquí, un pie a tierra.

Fuente: Perfil
01/06/2024 15:36

La libertad que avanza es la de comprar menos: bajan las ventas de gaseosas, cervezas y vinos

Esta situación refleja el impacto de la crisis provocada por la recesión y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, quienes sacrifican los "gustos" cuando el bolsillo no alcanza. Leer más

Fuente: Infobae
29/05/2024 05:02

La región española de grandes vinos y paisajes espectaculares que fascina a José Andrés: "Es absolutamente sobrecogedor"

Esta comarca catalana produce vinos únicos, marcados por su cercanía al mar Mediterráneo, sus empinadas laderas y sus pequeños productores

Fuente: Clarín
27/05/2024 12:00

Vinos con historia: Achaval Ferrer presentó una nueva añada de los máximos exponentes de su bodega

Se trata de tres Malbec provenientes de viñedos centenarios, plantados en 1910, 1921 y 1950.La edición es limitada y ya está disponible en el país.

Fuente: Clarín
26/05/2024 20:00

La bodega más antigua de la Argentina produce sus vinos a una altura récord

Colomé nació en 1831 y se mantiene en producción desde entonces.El viñedo Altura Máxima está ubicado a 3.111 metros y es el más alto del país.

Fuente: Infobae
25/05/2024 00:37

25 de Mayo: 10 vinos argentinos para brindar por la Patria

Nuestra bebida nacional es la compañía ideal de las comidas tradicionales que fueron protagonistas en el origen de la Nación y que, a pesar de la evolución y el desarrollo, se mantienen entre las preferidas

Fuente: Infobae
24/05/2024 01:15

Congresista Patricia Chirinos pidió licencia para ausentarse de sus funciones: Asistió a cata de vinos y a evento de partido político de ultraderecha en Madrid

Debía reunirse con los ciudadanos que votaron para que ella sea congresista y atender sus demandas, pero legisladora decidió visitar a políticos de VOX, en España.

Fuente: La Nación
23/05/2024 21:00

Empanada y locro: vinos por menos de 10.000 pesos para acompañar los platos clásicos del 25 de mayo

La fiesta patria invita a celebrar con platos tradicionales potentes, ideales para sumar calorías en estos días de frío. Allí están las empanadas y los guisos, en especial el locro, que desde aquí recomendamos acompañar con vinos de nuestras variedades insignia: el Malbec entre los tintos y el Torrontés entre los blancos. Atentos a la cercanía de fin de mes y la coyuntura insoslayable, haremos focos en vinos si no baratos, al menos accesibles (todos por abajo de los $10.000).Pero antes, algunas palabras acerca de por qué se llevan tan bien nuestras variedades estrella con estas deliciosas comidas. Empecemos por el Torrontés... "Para no caer en la intelectualización del maridaje, mayormente innecesaria, el locro, las empanadas y el Torrontés son productos de profunda identidad nacional, por lo tanto maridan "de hecho" por asociación cultural", sostiene Juan Ignacio Barcos, chef, sommelier y socio propietario del restaurante Madre Rojas."Si tuviera que analizarlo desde lo técnico diría que tanto en el locro como en las empanadas hay cocciones que generan dulzor: el sofrito en la empanada de carne y el maíz en el locro. Ese dulzor con la acidez del Torrontés es una combinación que funciona -agrega-. Asimismo, en ambos casos puede existir el picante, y el vino blanco funciona mejor que el tinto para estas cosas".Quien suma su autorizada opinión, haciendo foco ahora en el Malbec, es Aldo Graziani, sommelier y empresario gastronómico detrás de -entre otros establecimientos- Aldo's. "Hay algo que se llama maridaje regional y creo que es bien argentino. Con el locro, las empanadas y el Malbec partimos de un diálogo que tiene que ver con nosotros, con el lugar, con nuestra idiosincrasia. Pero después también hay algo que funciona, sobre todo ante las empanadas de carne, y es que el Malbec se lleva muy bien con la carne y con la grasa de la masa".En cuanto al locro, completa Aldo, "el Malbec funciona fantástico. A veces el locro tiene una parte de acidez interesante y el Malbec con cierto dulzor, con un poquito de paso por madera, como que lo limpia. A la vez, la acidez propia del Malbec suma y amalgama muy bien. Estos son dos maridajes que me encantan".8 vinos patriosHecha la introducción, veamos una serie de vinos de precios accesibles -todos se compran por menos de 10.000 pesos-, en la que se alternan etiquetas de Malbec y Torrontés de distintas regiones del país, y que van muy bien con los platos del 25 (...que ya viene asomando).Amalaya Blanco de Corte (Bodega Amalaya)Torrontés con una pizca de Riesling, este blanco cafayateño es ideal para refrescar y limpiar el paladar entre empanada y locro. Versión moderna de los blancos salteños, es delicado pero a la vez expresivo, y no cansa copa tras copa ($7700)Reserva de los Andes Malbec (Reserva de los Andes)Tinto mendocino ideal para el evento multitudinario con un precio imbatible. Sin paso por barrica, conserva toda la fruta que ofrece el Malbec, con un paso por boca amable, que acompaña. Funciona tanto con empanadas como con locro ($3000)La Flor Malbec Rosé (Pulenta Estate)El más moderno de la lista -además, el único rosado-, su buena acidez cumple la función de limpiar el paladar (¡y ni hablar si la empanada lleva picante!). Pero también hay en él aromas y sabores de fruta roja fresca muy delicados, que suman una nota deliciosa que potencia el maridaje ($8400)La Poderosa Malbec (Bodega Del Fin del Mundo)Único patagónico entre estos recomendados, La Poderosa es un Malbec de San Patricio del Chañar (Neuquén) que combina en aromas lo frutal con lo floral, y ofrece un buen equilibrio entre cuerpo y frescura: no se queda corto, ni se pasa. Lo recomendamos para los platos de olla del 25 ($7400)Don Valentín Lacrado Torrontés (Bodegas Bianchi)Clásico inoxidable del vino argentino, la versión Torrontés de Don Valentín se cuenta dentro de esos blancos súper fáciles de beber, donde esa pequeña nota dulzona típica del Torrontés acompaña muy bien los sabores de un buen locro ($3950)Trumpeter Malbec (Rutini Wines)Etiqueta ubicua, fácil de hallar en el súper o en el restaurante, es un Malbec que trae la frescura del Valle de Uco (Mendoza) en un formato que conforma a paladares clásicos y modernos. Y va con todo, con empanadas, con locro... y si sale asado el 25, ¡también! ($7800)Don David Torrontés (El Esteco)Volvemos a los Valles Calchaquíes, donde el Torrontés se desarrolla a sus anchas y expresa, como en Don David, aromas florales y cítricos, con esa puntita de acidez necesaria para entrarle a platos calóricos como los que son tradicionales en estas fechas que se celebran en días fríos ($7613)Dante Robino Malbec (Dante Robino)Cerramos la lista con este tinto que toma sus uva de Luján de Cuyo (Mendoza), para ofrecer un vino de fruta (ciruelas, moras), con algunas notas de vainilla muy pequeñas, que agregan algo de complejidad. Lo mejor son los taninos, maduros y dulces, que van muy bien con el locro ($7500)Beber con moderación - Prohibida su venta a menores de 18 años

Fuente: Clarín
23/05/2024 13:54

Los mejores vinos para acompañar el locro este 25 de mayo: ofertas y oportunidades

Entre los maridajes recomendados hay tanto tintos como blancos.Cómo combinar este guiso criollo según los ingredientes de su receta.

Fuente: Infobae
23/05/2024 00:00

La Fiesta del Vino de Ibias: una feria donde poder degustar los ricos vinos de Asturias que cuentan con una tradición milenaria

Durante los días 24 y 25 de mayo, todos los visitantes pueden degustar los vinos de esta región, los cuales constituyen la Denominación de Origen Protegida Cangas

Fuente: Perfil
14/05/2024 11:36

Expo Delicatessen & Vinos en Córdoba: más de 20 mil visitantes y 250 expositores

La 17° Edición de Expo Delicatessen & Vinos atrajo a más de 20 mil visitantes y contó con la participación de 250 expositores de 16 provincias argentinas. En 2025, se realizará con fecha y sedes propias de manera independiente la Expo Deli & Saludable. Leer más

Fuente: Infobae
14/05/2024 01:52

Del viñedo a la copa, los secretos de los vinos de alta gama patagónicos

La excelencia de los llamados Single Vineyard, elaborados a partir de uvas seleccionadas de viñedos únicos, refleja lo mejor del terruño neuquino. Para entender este concepto enológico, Infobae entrevistó a Juliana Del Águila Eurnekian, al frente de Bodega Del Fin Del Mundo

Fuente: La Nación
11/05/2024 10:00

El costado empresario de Edinson Cavani: cómo nació el interés por su marca de vinos y de qué manera se involucra en todos los detalles

Edinson Cavani volvió a ser noticia esta semana tras convertir su gol nº. 450 en su carrera deportiva. El uruguayo marcó en la victoria 2 a 1 sobre Sportivo Tri­nidense y se ubicó entre los diez máximos artille­ros latinoamericanos de todos los tiempos, por detrás de grandes es­trellas mundiales de la talla de Lionel Messi, Pelé, Alfredo Di Stéfano y su compatriota Luis Suárez. Sin embargo, los goles no son la única marca registrada del atacante de 37 años. En abril de este año, en medio de la participación de Boca en la Copa de la Liga y justo en la previa del superclásico ante River, el ex Napo­li, PSG, Manchester United y Sevilla presentó su línea personal de vinos y accesorios y amplió así su vasta cartera de emprendimientos co­merciales.En el epílogo de su carrera, el goleador boquense se metió de lleno en el rubro gastro­nó­mico y ya prepara el lanzamiento de una nueva gama de productos. ¿Yerba ma­te? ¿Boinas? ¿Cueros? Es posi­ble, ya que el objetivo del charrúa es "lle­var un pedacito de Cavani" a cada rincón del planeta. "Edi está en todos los detalles, desde el diseño del logo, que él mismo dibujó, hasta la parte contable", le contó a LA NACION Pablo Fer­nández, amigo de Cavani y gerente de la firma."Cavani Wines" es el nuevo integrante de la familia comercial de los Cavani. El centrodelantero que llegó a Boca a mediados de 2023 no es nuevo en el sector ámbito empresarial. Amante de la naturaleza, además de hacer ganadería y un poco de agricultura, con campos propios y arrendados, le dedica mucho tiempo a los animales y a las tareas agropecuarias. Cavani también es dueño de una cabaña en Salto, su ciudad natal, y participa de otros negocios vinculados a la industria agrícola. La idea de incursionar en la vitivinicultura surgió poco después de su debut con los colores de Boca, aunque Cavani ya contaba con un vino con su nombre.En 2022, durante su paso como futbolista del United, Cavani aprovechó una breve estadía en Salto para compartir un momento con amigos. Días atrás, la Finca Giaccobe, una importante bodega de Montevideo, le había enviado de regalo un Tannat edición limitada de una serie llamada "Primeros Racimos". Era el número 21 de la colección, en referencia a su histórico dorsal en el seleccionado uruguayo. Edinson consultó por el origen del vino con la intención de adquirir más ejemplares. En principio, para consumo personal. La bodega aceptó el pedido y redobló la apuesta: desarrollar una etiqueta exclusiva para el goleador, para regalar o disfrutar con amigos. A partir de allí, Cavani echó manos a la obra.Desde Inglaterra, siguió de cerca las charlas con la bodega y se encargó personalmente de diseñar su logo. En una concentración con el United, tomó lápiz y papel y dibujó la silueta de su característico festejo de gol, simulando lanzar una flecha. Luego, con ayuda de un diseñador, se plasmó en un archivo gráfico. "Era todo parte de un juego, porque si bien Edi estaba entusiasmado, lo cierto es que esos vinos iban a ser para consumo privado, ni siquiera se barajaba la posibilidad de comercializarlo", explica Pablo Fernández, empresario uruguayo que ofició de nexo entre Edinson y Álvaro Giaccobe, propietario de la finca.Así vivimos un momento tan especial del lanzamiento de la marca "Cavani" entre familia y amigos. #cavaniwines pic.twitter.com/jKcnuOzizQ— Edi Cavani Official (@ECavaniOfficial) April 22, 2024En septiembre de 2023, tras la llegada de Cavani a Boca y en plena disputa de la Copa Libertadores, otra bodega uruguaya contactó al entorno del futbolista para ofrecerle un nuevo proyecto comercial: una marca de vinos con su nombre. Se trataba de Vinos Finos Juan Carrau, todo un símbolo de la vitivinicultura charrúa. Cavani aceptó la oferta con la condición de sumar a la finca Giaccobe, la primera en confiar en él. Las tres partes firmaron el acuerdo y Cavani Wines vio la luz el 17 de abril pasado, tras una presentación en la exclusiva Chacra Lacrosse, en las afueras de Montevideo."Esta selección de vinos reúne muchas de las cosas que me caracterizan", dijo Cavani, y explicó que decidió comenzar su emprendimiento a través de los vinos por "la conexión que tienen con la naturaleza", algo que tiene mucho que ver con él. El evento contó con la participación de referentes del mundo de la cultura, la enología y, por supuesto, del fútbol. Entre ellos, el ídolo de Boca Sergio "Manteca" Martínez y Cristian "Cebolla" Rodríguez."Edi participa activamente en todo lo que tiene que ver con el proyecto. Es una persona que cuida hasta el más mínimo detalle y eso nos obliga a que todo salga perfecto. El diseño del logo, por ejemplo, nos llevó más de un mes y medio de intercambio de llamados y de mails. 'Pongamos esto acá', 'saquemos esto de allá'. No podía tener fallas. Finalmente, ese logo que habíamos diseñado de manera divertida y algo amateur, terminaría siendo el emblema de su marca", comenta Pablo Fernández, parte del círculo íntimo del 10."Es una persona preparada y muy inteligente. Él no prestó su nombre para una línea de vinos, para nada. Él es la cabeza principal del proyecto y su idea es que la marca continúe desarrollando otros productos", agrega Fernández, parte de la gerencia de Cavani Wines junto a Pablo Guglielmone, representante y hermano del futbolista por parte de la madre.La elección del logo es un homenaje a la herencia de los indígenas uruguayos y su conexión con la naturaleza. "Es una historia larga, que viene de mi país, de los indios charrúas. Mi hija se llama India y el nombre es en honor a eso. La flecha que uno saca y la tira es un festejo que engloba todo eso, el nombre de mi hija y la historia de mi país", detalló Cavani.El futbolista también es parte del proceso de selección y elección de los distintos varietales (actualmente, los Cavani Wines están presentes en el mercado con tres selecciones: Tannat, Blend y Merlot). Ningún producto sale a la venta sin pasar antes por su paladar. Cavani, a su vez, pidió que sus vinos lleguen a todas partes del mundo a través de Internet, en especial en los países en los que él jugó (Italia, Francia, Inglaterra, España), para devolver parte del cariño recibido y promover las bondades de su tierra. Por el momento, los Cavani Wines se consiguen a través del portal web de la marca y en los restaurantes más icónicos de Montevideo. No se comercializa en Argentina ni en plataformas, aunque la idea es comenzar a exportar a gran escala.Es un orgullo para mi compartir el lanzamiento de mi marca personal, y su primer producto, una selección de vinos finos producidos por dos bodegas históricas de Uruguay ð??ºð??¾ð??ºð??¾Un desafío que estoy disfrutando mucho y que seguro les hará llegar una parte de la esencia con la que fueâ?¦ pic.twitter.com/c5wMnIs4A0— Edi Cavani Official (@ECavaniOfficial) April 18, 2024Cavani no es el primer futbolista con etiqueta propia. Franco Armani, arquero de River que sufrió a Cavani en el último clásico disputado en Córdoba, lanzó a fines de 2021 un Malbec al que llamó "A", la inicial de su apellido, y que lleva en el corcho la firma estampada del casildense. Rolando Schiavi, exdefensor de Boca, también se sumó al negocio de los vinos con "Último Hombre" producidos en el Valle de Uco. Nicolás Burdisso, campeón con Schiavi de la Libertadores y la Intercontinental 2003 con el Xeneize, construyó su propia bodega en Mendoza y produce alrededor de 100 mil botellas cada año. En 2021, Leandro Paredes lanzó su línea de vinos "Mi victoria", acompañado por Ángel Di María; mientras que Lautaro Martínez, otro campeón del Mundo en Qatar 2022, adquirió un viñedo de Malbec en Luján de Cuyo.Dos pasiones bien rioplatenses.

Fuente: La Nación
07/05/2024 19:00

El Multiverso de Fantino, Plim Plim en Flow y el nuevo programa de vinos y lifestyle

Esta semana, Alejandro Fantino debutó con Multiverso Fantino en la pantalla de Telemax. El mismo que originalmente se ve en la plataforma Neura Media y en dúplex por Neura Radio 89.7 (a diario a las 17 hs), se ve de lunes a viernes a las 21 hs por este canal.Multiverso Fantino es un ciclo que mezcla entrevista, actualidad y humor, junto a un equipo compuesto por Tronco, La Mona y Barbi Perrone; mientras que Telemax es una señal HD con transmisión las 24 hs, propiedad de la cableoperadora Telecentro (inició sus transmisiones el 1 de julio de 2006), que se encuentra en el canal 2 y 1004 HD de Telecentro, 427 de Cablevisión Digital, 726 de Direct TV y 26.03 de TDA.Plim Plim se sumó a FlowEste mes, la plataforma Flow incorporó a su grilla el canal del Payaso Plim Plim, perteneciente a la productora argentina Smilehood (que en septiembre de 2023, de YouTube, salto al cable). La misma se encuentra en el canal 211; pero el convenio también incluye contenidos de Plim Plim en VOD.El canal del payaso Plim Plim es una señal de TV paga destinada a niños en edad preescolar, y cuenta con una amplia programación que incluye material didáctico, clips musicales, episodios y más contenido para infantes. «Plim Plim surge luego de una profunda investigación realizada con un equipo de profesionales expertos en pedagogía con el objetivo de seguir enfocados, junto con las familias, en mensajes valiosos para los niños y niñas», comentó Guillermo Pino, creador de Plim Plim y presidente de Smilehood.El acuerdo con Flow representa un paso más en el crecimiento de suscriptores de la estación de televisión del Payaso Plim Plim. Por su parte, Flow es el operador de TV paga con más abonados de Argentina. La señal también se encuentra presente en operadores de varios países latinoamericanos, como Uruguay, Paraguay, México, Chile, Perú y Ecuador.El mundo del vino y el lifestyle tiene su canal de streamingDurante los primeros días del mes, debutó Winexplorers, el primer canal en YouTube con contenido en vivo, on demand y especiales vinculados al mundo del vino y lifestyle.La plataforma tiene, en su programación, diferentes ciclos diarios a las 19 horas. Los lunes, Dama Juanas, con las sommeliers Sol Tony y Sofi Maglione; los martes es el turno de Fabricio Portelli, con Vinorama; los miércoles, Joe Fernández llega con su impronta para hacer The Wine Joe; los jueves se trasmite Wine Table, con conductores rotativos de Winexplores e invitados especiales; por último, el cierre de la semana está en manos de Masterclass, con Marina Beltrame.




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