La sensación de no tener cuerpo o de haber dejado de existir puede convertirse en una certeza absoluta para quienes padecen síndrome de Cotard
La actriz bogotana compartió en 'El Show de Juanpis González' que recibe atención especializada para manejar una condición del neurodesarrollo que la mantiene saltando entre pendientes cotidianos y conversaciones a la vez
En la nueva docuserie de Netflix sobre el actor, Mia Perry Bowick reveló que su hermano gastó siete millones de dólares para intentar mantenerse sobrio.A casi tres años de la muerte del protagonista de Friends, su hermana habló sobre el vacío que sentía y el dolor que atravesó detrás de su éxito en la televisión.
MENDOZA.- Mientras el Súper Niño va ganando intensidad, con el pico previsto para diciembre y enero, las primeras lluvias persistentes ya mostraron otro inconveniente en esta provincia: los problemas en la infraestructura vial. Esta situación se convirtió en un verdadero trastorno para conductores y transeúntes en las distintas calles y vías de acceso de la geografía local. Basta con tomar algún camino o ruta para encontrarse con baches, pozos y socavones, lo que además pone en riesgo la seguridad. "Mendoza está detonada de pozos", "Las lluvias desnudaron la realidad de las calles", "Es un peligro circular por varios lugares", "El chasis y los neumáticos no paran de sufrir cuando salís a manejar". Múltiples relatos y comentarios de los ciudadanos sobre el día a día de la transitabilidad y la seguridad vial fueron recolectados por LA NACION en una recorrida por distintas arterias del Gran Mendoza."Paró de llover y salí a manejar. Me sorprendió un tremendo pozo que se hizo en el medio de la calle, no se veía por el agua, y terminé con una rueda destruida. Tuvieron que venir a auxiliarme", contó a este diario una vecina de la comuna de Las Heras, tras el episodio que vivió en la avenida Champagnat, una de las principales vías de acceso a los barrios del piedemonte mendocino. De hecho, en una gomería de la zona en pocas horas reportaron más de 20 casos con problemas similares."Circulábamos por la ruta 7, a la altura de las bodegas en Luján de Cuyo, camino a la montaña, y casi nos damos vuelta con el auto, esquivando los grandes pozos que hay", recordó Javier, otro conductor. En este sentido, desde la Coordinación de Frontera, en las últimas horas dieron cifras concretas de lo que está sucediendo, con fotos y videos de conductores afectados."Ya van más de 14 autos con cubiertas reventadas por los baches en ruta 7, entre Cochabamba y la destilería de Luján de Cuyo. Uno de los autos reventó dos cubiertas", señalaron a LA NACION.Y así, las historias se repiten. "En los dos principales accesos de Mendoza, el Este y el Sur, tenés que hacer malabares para transitar, porque hay nuevas obras; y es un verdadero caos. Además, hay tramos donde las colectoras son un desastre y hay gente que se queda atascada entre pozos y barro", señaló Matías, un poblador de la comuna de Maipú.Son miles de situaciones que se dan a diario cuando los mendocinos se suben al volante. En diálogo con LA NACION desde las distintas reparticiones oficiales, entre ellas, Vialidad Provincial, la Subsecretaría de Infraestructura y Desarrollo Territorial de Mendoza, y Vialidad Nacional afirman que se encuentran realizando los trabajos necesarios para mejorar y optimizar el estado de las calles, aunque reconocen las deficiencias y las dificultades."Estamos interviniendo con equipos donde el suelo lo permite. Si hay mucha agua, hay que esperar que drene y seque para que las máquinas no se embanquen en el barro. En cuanto a los baches, no podemos repararlos si no tenemos al menos 48 horas de pleno sol. Estamos esperando esas ventanas de tiempo para salir a bachear lo más urgente, pero en general esta tarea va a demandar más tiempo", explicaron desde Vialidad Provincial. Asimismo, desde el organismo oficial ven con dificultad lo que se viene, atentos al fenómeno climático. "Es una problemática general compleja, que va a provocar que nos lleve tiempo solucionar de forma integral, porque si se tapa el bache pero no se resuelven otros inconvenientes que tienen que ver con riego, canales, drenajes, el agua se va a terminar llevando el material del bache que habrá que volver a tapar y también generando nuevos baches", completaron.Marité Badui, subsecretaria de Infraestructura, indicó a LA NACION que están interviniendo casi 500 kilómetros de rutas a nuevo, es decir "refuncionalización completa", además de un plan de exprés de bacheo y asfalto. "También están las rutas que ya han quedado en tramas netamente urbanas, donde hay municipios más o menos colaborativos. Para asfaltado y baches firmamos convenios con aquellos que son más proactivos y se hace en conjunto, aportando cada parte distintas cosas: materiales, máquinas, recurso humano. Y, si no, lo abordamos desde Vialidad", sostuvo la funcionaria. Reconoció asimismo las dificultades para dar respuestas a los baches, dado que Mendoza tiene más de 16.000 kilómetros, pero un alto porcentaje de lo que se ve a diario es lo que está en tramos urbanos.De igual forma, esta realidad se vive en la alta montaña, con reclamos permanentes del sector del transporte de carga. De hecho, desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam) manifestaron su rechazo a un nuevo peaje que se cobra en la localidad fronteriza de Las Cuevas, cuando todavía no se hacen las reparaciones en la ruta. "Nos cobran tarifas de hasta $9300 por transitar en un cráter", se quejaron los transportistas, quienes piden que primero se deben arreglar los caminos. "No nos oponemos a pagar por un servicio, nos oponemos a pagar tarifas desorbitadas por circular sobre una ruta destruida donde la falta de mantenimiento pone en riesgo diario la seguridad de las unidades y de los choferes", indicó Carlos Messina, presidente de Aprocam. Desde Caminos del Aconcagua, consorcio que obtuvo recientemente la concesión, indicaron que están trabajando y que tienen plazo de un año para dejar el camino en condiciones, después de años de falta de inversión en la zona.
Cada 22 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Tartamudez para acercar la realidad de este trastorno
Este miércoles, Denisse González, exparticipante de Gran Hermano, fue internada por cuarta vez en el año. En un comunicado compartido en sus redes sociales, la joven habló sobre su situación y generó aún más preocupación. "Cuarta internación. Las plaquetas volvieron a bajar. Voy a tomarme unos días para descansar y enfocarme en mi salud. Gracias por acompañarme siempre", escribió en sus historias de Instagram junto a una foto suya en la que se la podía ver acostada en una cama de hospital. Según había revelado en su paso por el programa La mañana con Moria (eltrece), la enfermedad con la que fue diagnosticada hace tan solo dos meses es el trastorno de púrpura trombocitopénica idiopática (PTI). El mismo se caracteriza por ser autoinmune y tiene la particularidad de que el cuerpo destruye sus propias plaquetas. En diálogo con LA NACION, la médica hematóloga Daiana Yazmín Yulán (MN 186.363) explicó en detalle cómo comienza a generarse el "ataque interno" que comienza a debilitar por dentro el organismo. "En la trombocitopenia inmune, anteriormente conocida como púrpura trombocitopénica idiopática o púrpura trombocitopénica inmune, el sistema inmune reacciona contra las propias plaquetas, favoreciendo su destrucción y, en muchos casos, alterando también su producción en la médula ósea", indicó. Muchas veces el avance de esta enfermedad es silencioso y son pocas las señales de alerta que aparecen. "Las plaquetas son fragmentos celulares que participan en la coagulación y ayudan a detener los sangrados. Cuando su cantidad disminuye, pueden aparecer moretones, pequeñas manchas rojizas en la piel conocidas como petequias, sangrado de encías o nariz y menstruaciones más abundantes. Sin embargo, algunos pacientes no presentan síntomas", remarcó la especialista.Para poder detectarla, los hematólogos deben tener la historia clínica del paciente, realizarle un examen físico y un análisis de sangre llamado hemograma, que permite detectar la disminución del número de plaquetas. "La PTI es un diagnóstico de exclusión, es decir, que para establecerlo es necesario descartar otras posibles causas de trombocitopenia", señaló. Es por esto que Denisse habría tardado algunas semanas en conocer su verdadero diagnóstico en medio de sus primeras internaciones. View this post on Instagram â??Denisse González al momento de la primera aparición tenía 24 años. ¿Es común que se presente a temprana edad? ¿Hay alguna hipótesis de por qué se presenta en el organismo?â??La PTI es una enfermedad poco frecuente que puede presentarse a cualquier edad, tanto en niños como en adultos. Se estima que cada año se diagnostican aproximadamente entre dos y cinco casos por cada 100.000 habitantes. Entre los adultos jóvenes es más frecuente en mujeres, mientras que en edades más avanzadas esta diferencia entre sexos disminuye. En los niños suele presentarse de forma aguda, muchas veces después de una infección, y tiene una mayor probabilidad de resolverse espontáneamente. En los adultos, en cambio, es más frecuente que la enfermedad persista en el tiempo. En cuanto a sus causas, podemos diferenciar dos tipos de presentación. La PTI primaria, en la que no se identifica una enfermedad subyacente que explique la alteración inmunológica, y la PTI secundaria, que puede estar asociada a otras enfermedades autoinmunes, infecciones o trastornos linfoproliferativos. En muchos pacientes no es posible identificar qué desencadenó inicialmente la respuesta autoinmune. Sabemos que intervienen alteraciones complejas del sistema inmune, con participación de anticuerpos y de células inmunitarias que contribuyen a la destrucción de las plaquetas y a la disminución de su producción.â??¿Cuál suele ser el tratamiento que se debe llevar adelante?â??El tratamiento de la trombocitopenia inmune se individualiza según el recuento de plaquetas, la presencia y gravedad de los sangrados, la edad, las enfermedades asociadas y las características de cada paciente. Es importante destacar que no todos los pacientes con este diagnóstico necesitan recibir tratamiento. En determinados casos, cuando no hay sangrados significativos y el recuento plaquetario lo permite, puede optarse por un seguimiento clínico y de laboratorio.En los casos donde es necesario iniciar tratamiento, los corticoides suelen ser una de las primeras opciones. Su función es disminuir la respuesta inmunológica que favorece la destrucción de las plaquetas. En aquellos pacientes que no responden adecuadamente, que presentan recaídas o que requieren otras estrategias terapéuticas, hay diferentes alternativas. Entre ellas se encuentran los agonistas del receptor de trombopoyetina, como el Romiplostim, que estimulan la producción de plaquetas en la médula ósea. También pueden utilizarse otros medicamentos, como Rituximab, y en situaciones seleccionadas puede considerarse la esplenectomía.Denisse González habló de su enfermedad en televisión En determinadas circunstancias, especialmente cuando se necesita aumentar rápidamente el recuento plaquetario, puede utilizarse inmunoglobulina intravenosa. Las hemorragias graves requieren atención urgente y pueden necesitar la combinación de distintos tratamientos. El objetivo terapéutico no es necesariamente alcanzar un recuento de plaquetas normal, sino mantener niveles que permitan prevenir hemorragias clínicamente importantes y preservar la calidad de vida del paciente.
En 2021, la actriz Megan Fox contó que sufría dismorfia corporal y puso el tema en la agenda mundial. Sin embargo, cinco años después, sigue siendo un trastorno poco conocido y muchos pacientes llegan al diagnóstico casi por casualidad.Teresa Esparza Baigorri, licenciada en Psicología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctora en Medicina por la Universidad de Zaragoza, habló con LA NACION sobre este tema. "Nos llegan más consultas", advirtió.Es especialista en trastornos de ansiedad, duelo, depresión y estrés postraumático, y trabaja con pacientes con dismorfia en el Centro de Ansiedad y Trastornos Relacionados (CEAN). Explicó cómo vive una persona con esta patología, cuál es el tratamiento indicado y qué impacto tienen las redes sociales sobre la imagen corporal, entre otros temas.â??¿Qué es exactamente la dismorfia corporal? ¿Cómo vive una persona con dismorfia?â??Es una preocupación obsesiva o exagerada por uno o más defectos percibidos en la apariencia física que generalmente no son visibles para los demás o que, si existen, la persona percibe como mucho más importantes de lo que realmente son.Esto tiene dos grupos de síntomas. Por un lado, la preocupación. A una persona puede llevarle entre tres y ocho horas por día pensar en esto. Las áreas más habituales de preocupación suelen ser la cara, la piel, las pecas, los granos, el color de la piel, el pelo, la nariz o la boca. Todas las personas tenemos cierta disconformidad con algún aspecto físico. Uno puede mirarse al espejo y pensar: "No me gusta tanto mi nariz", pero después sigue con su vida. La persona que tiene dismorfia no.Y ahí aparece el segundo grupo de síntomas, que son los comportamientos compulsivos, rituales o conductas de reaseguro: las cosas que esa persona hace para intentar disimular, ocultar o corregir su apariencia. Esto también les lleva muchísimo tiempo. Puede ser mirarse excesivamente al espejo, grabarse para ver cómo se percibe desde distintos ángulos, observarse en superficies reflectantes como el tapón de acero de una ducha, un auto o una vidriera, o recurrir al maquillaje.Hay personas a las que salir para ir a trabajar les puede llevar al menos una hora por todo el proceso de maquillaje y cuidado de la piel. También compararse constantemente, sobre todo en redes sociales, aunque también con otras personas. Tenía una paciente que tardaba dos horas en conectarse a una sesión porque necesitaba encontrar el ángulo desde el cual se veía mejor.Les lleva muchísimo tiempo hacer este tipo de cosas: buscar información en redes, dormir con tiras en la nariz o con el pelo recogido para intentar modificar la forma de la cara o los ojos. Y, por último, aparece el evitamiento. Evitan ir a dormir a la casa de alguien o ir a la pileta, por ejemplo.â??¿Dentro de qué tipo de trastorno cae la dismorfia?â??Está dentro de los trastornos obsesivos y otros trastornos relacionados. La dismorfia atravesó distintas interpretaciones a lo largo del tiempo. En una época se pensaba que era un trastorno psicótico delirante; en otra, que era una preocupación vinculada a la salud.Según la clasificación actual del DSM-5, tiene muchas similitudes con el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). En el TOC, una persona toca algo y piensa: "¿Y si me pasa algo?". Entonces tiene que volver a tocarlo para quedarse tranquila, pero al rato necesita repetir la conducta. Ahí aparecen las obsesiones y los rituales.La dismorfia se incluye hoy dentro de ese grupo de trastornos y el tratamiento también comparte muchos elementos con el del TOC, aunque la preocupación está centrada en la imagen corporal.â??¿Tiene alguna relación con los trastornos de la conducta alimentaria?â??Hay bastante comorbilidad. Aproximadamente el 30% de los pacientes con dismorfia tienen un trastorno de la conducta alimentaria (TCA). Y se cree que cerca del 60% de los pacientes con TCA tienen dismorfia.La diferencia principal es que quienes tienen TCA suelen focalizarse en el peso. La dismorfia va más allá. Una persona puede tener un peso considerado normal, pero sentir una gran preocupación por la panza, los muslos o los brazos.Los rituales también se orientan hacia eso. Tengo una paciente que cuando corre en el gimnasio intenta mantenerse completamente erguida porque siente que, si se inclina, se le va a notar un rollo. Eso es más característico de la dismorfia que de un TCA.â??¿Hay más casos en mujeres que en varones?â??Alrededor del 60% son mujeres y el otro 40%, varones. Las mujeres suelen preocuparse más por la cara, el pelo, la panza o los brazos. Los varones, por la alopecia, la musculatura o, a veces, el tamaño del pene.En general consultan más las mujeres. Pero también es verdad que muchas personas tienen dismorfia y no lo saben. Con frecuencia llegan derivadas por otros profesionales.â??¿Cuándo una preocupación por el aspecto físico deja de ser una inseguridad y se convierte en un trastorno?â??Aunque está relacionado, no es lo mismo que la baja autoestima. Una persona puede tener baja autoestima sin tener obsesiones ni rituales.Algunos autores insisten en que la dismorfia no es baja autoestima ni vanidad. Yo tenía una paciente que era modelo. Objetivamente era una persona muy atractiva, pero tenía dismorfia y sufría muchísimo.Les decía a sus amigas: "Mirá lo mal que salí en esta foto". Y ellas le respondían: "Lo hacés para que te digamos lo linda que sos".Pero eso no es vanidad. Preguntar constantemente es uno de los rituales más frecuentes. Y ocurre algo importante: el paciente no se cree la respuesta. Aunque le digan que está bien, 10 minutos después vuelve a preguntar. El alivio dura poco y el problema se mantiene.â??¿Cuáles son las causas de la dismorfia?â??No existe una causa única. Es un trastorno multifactorial.Hay factores genéticos, neurobiológicos, ambientales y de personalidad. Tener familiares con TOC o trastornos de ansiedad puede aumentar la vulnerabilidad.También hay investigaciones que sugieren que algunas personas procesan su imagen corporal con una especie de efecto lupa o zoom. Su cerebro presta más atención al detalle que al conjunto.A eso se suman experiencias como el bullying o determinados mensajes familiares. Y también rasgos de personalidad, como el perfeccionismo, la autoexigencia o la sensibilidad al rechazo.â??¿Hay alguna edad más vulnerable que otras?â??La adolescencia es uno de los momentos de mayor riesgo, especialmente entre los 12 y los 13 años, cuando el cuerpo comienza a cambiar.También vemos casos en mujeres cuando empiezan a notar los efectos del envejecimiento y les cuesta más tolerarlos.Los estudios no muestran una prevalencia mayor según el nivel socioeconómico. Lo que cambia es el acceso a tratamientos estéticos para intentar corregir los supuestos defectos.Además, muchas personas no llegan al diagnóstico porque se trata de un trastorno poco reconocido. Suelen iniciar el recorrido en consultas dermatológicas o de cirugía estética. Sabemos que alrededor del 70% de los pacientes se realiza algún procedimiento y sigue insatisfecho.â??O sea que el cruce de la dismorfia a procedimientos estéticos es muy alto.â??Sí, claramente.â??¿Y cómo se trabaja? ¿Cuál es el tratamiento?â??Trabajamos desde la terapia cognitivo-conductual y el tratamiento tiene tres pilares principales.Uno es la reestructuración cognitiva. Ayudamos al paciente a identificar, cuestionar y modificar pensamientos obsesivos, negativos y catastróficos sobre sí mismo.Otro es el trabajo sobre los rituales. La idea es que la persona pueda exponerse a situaciones cotidianas sin recurrir a todas esas conductas de camuflaje que utiliza para sentirse segura.Y el tercero, específico de la dismorfia, es la reestructuración perceptual. Como estos pacientes observan obsesivamente los detalles, pierden la visión global de su cuerpo.La exposición al espejo busca justamente que aprendan a verse de una manera más amplia, sin hacer foco solo en aquello que les preocupa.â??¿Qué dicen las cifras a nivel mundial?â??Entre el 1,7% y el 3% de la población tiene dismorfia. Es una prevalencia más alta que la del TOC y superior a la de otras patologías como la esquizofrenia.Pero sigue siendo una enfermedad poco conocida y poco diagnosticada.â??¿Desde la pandemia aumentaron los casos o al menos los detectados?â??En nuestro caso sí vimos un aumento. Las videollamadas, la exposición constante a la imagen propia, el uso del barbijo y luego el retorno a la presencialidad impactaron mucho.Además, la falta de rutina hizo que algunos jóvenes pasaran horas comparándose en redes sociales o buscando maneras de modificar aspectos de su apariencia.No sé si hay más casos o si ahora se detectan mejor, pero claramente nos llegan más consultas.â??¿Qué factores actuales pueden estar favoreciendo este trastorno?â??Sin dudas, las redes sociales. Los filtros, los influencers y los ideales de belleza.Además, ahora aparece una mezcla entre la búsqueda de delgadez y la obsesión por la musculación. Las personas intentan adaptarse permanentemente a lo que está de moda.Con la inteligencia artificial también se retocan imágenes de manera cada vez más sofisticada. Entonces, nadie tiene celulitis, panza o marcas en la piel. Y eso lleva a creer que esa es la realidad, cuando no lo es. Solo el 1% o el 2% de la población cumple esos estándares de perfección.â??¿Qué puede hacer un familiar si sospecha que alguien cercano tiene dismorfia?â??Lo primero es promover una consulta profesional. Los familiares suelen intentar ayudar diciendo "estás perfecta", pero sin querer terminan alimentando el ritual.Lo que se necesita es un abordaje específico.Son tratamientos relativamente breves. Si no existe además un trastorno alimentario asociado, pueden durar alrededor de cuatro meses. Son muy estructurados y trabajan directamente sobre el problema. Los pacientes suelen mejorar mucho en pocos meses.â??¿Se puede decir que la dismorfia se cura?â??Probablemente siempre quede alguna preocupación por aspectos de la apariencia, igual que le ocurre a la mayoría de las personas. Casi nadie está completamente satisfecho con su cuerpo.Pero los pacientes se recuperan. Puede haber recaídas en momentos de estrés o cambios importantes, como un embarazo, pero sí, los pacientes reciben el alta y vuelven a funcionar normalmente.
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