Medir la caída de los latidos durante el primer minuto permite observar la respuesta del organismo al esfuerzo, su retorno al reposo e indica el estado de la salud cardiovascular
El diálogo fue bizarro; en cuanto el agente que realizaba controles en la autopista Panamericana le requirió la documentación, al camionero se le caían las cosas de las manos. El aliento, además, lo delataba. Y él lo sabía. "Me van a hacer pedazos", alcanzó a balbucear."Usted no puede seguir circulando, le dijo el inspector". El conductor, que llevaba puesta una remera azul con el logo de Cervecería y Maltería Quilmes, admitía: "Es que sí, tomé...", pero también se quejaba porque nadie escuchaba las excusas que intentaba. "¿Ve que no me deja hablar", llegó a cuestionar tímidamente.Luego llegó el momento de la verdad; el agente le explicó que debía soplar en la pipeta y cuál debía ser el resultado a ver en la pantalla del alcoholímetro. "Tiene que dar cero, jefe", le advirtió. "No va a dar cero", reconoció, antes de cumplir el trámite.Y no, no dio cero: fue alcoholemia positiva de 2,65 g/l. El camionero, de 40 años, reconoció que había iniciado su viaje en Corrientes. Un camionero dio alcoholemia positiva en la PanamericanaSegún informó la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), "tras el resultado, se le impidió continuar conduciendo y se expone a una multa superior a los 2 millones de pesos y a una suspensión de la licencia de hasta 18 meses".El caso se registró durante un operativo en el que la ANSV fiscalizó a 780 conductores de vehículos pesados sobre la autopista Panamericana. Los controles buscan verificar que los camioneros y conductores de colectivos de traslado de pasajeros circulen con la documentación en regla, sin alcohol en sangre y respetando el uso obligatorio del carril derecho.En total, 94 conductores profesionales fueron sancionados por distintas infracciones, entre ellas circular con la patente adulterada, no respetar el carril correspondiente, utilizar el celular al volante y no llevar puesto el cinturón de seguridad.La fiscalización del transporte pesado es clave para detectar conductas de riesgo y prevenir siniestros viales graves en las rutas y autopistas del país.
El mandatario de Neuquén realizó el control toxicológico que, por ley, deben practicar los funcionarios de los tres poderes
Los conductores de Texas en el condado de Bexar enfrentarán un cambio desde noviembre en la renovación de su registro vehicular. La nueva exigencia implicará un costo de 21,25 dólares y será un requisito obligatorio para completar el procedimiento.Registro vehicular en Texas: el nuevo test obligatorio desde noviembreLos vehículos registrados en esta zona deberán aprobar una prueba de emisiones antes de renovar su registro, de acuerdo con el Departamento de Vehículos Motorizados de Texas (TxDMV, por sus siglas en inglés). El requisito comenzará a regir el 1° de noviembre, conforme a la Ley 3297 de la Cámara de Representantes, aprobada durante la 88ª Legislatura.Bexar se incorporará al programa de emisiones de Texas para cumplir con los estándares federales de calidad del aire. Con este cambio, pasará a integrar el grupo de 18 condados del estado donde este tipo de inspección es obligatoria.Los automovilistas deberán obtener un resultado aprobado antes de completar la renovación. El registro vehicular puede renovarse hasta 90 días antes de su vencimiento, período durante el cual también será posible realizar el control requerido.En los condados que forman parte del programa, el control alcanza a los vehículos a gasolina de entre dos y 24 años de antigüedad.La exigencia no modificará las excepciones establecidas por ley. Además de los eléctricos y los automóviles clásicos, los vehículos diésel, las motocicletas y los ciclomotores están exentos de las inspecciones de emisiones. Cómo funciona la prueba de emisiones en TexasPara realizar el control se utiliza el sistema de Diagnóstico a Bordo de Segunda Generación (OBD-II, por sus siglas en inglés), presente en vehículos fabricados desde 1996. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS, por sus siglas en inglés), esta tecnología utiliza la computadora del automóvil para supervisar los componentes y sistemas relacionados con las emisiones.Durante la prueba, una herramienta de diagnóstico se conecta a la computadora del vehículo y descarga la información almacenada para determinar si existen componentes que funcionan de manera incorrecta. El procedimiento también comprueba la luz de verificación del motor, los códigos de diagnóstico de fallas y el estado de los monitores que controlan distintos elementos vinculados con las emisiones.El sistema puede identificar problemas antes de que se produzcan fallas más graves e incluso antes de que el conductor los advierta. Cuando detecta una anomalía, almacena un código de diagnóstico que permite al técnico localizar el inconveniente y determinar las reparaciones necesarias.La prueba tiene un precio de US$18,50, que se abonará directamente en la estación de inspección al momento del control. A esa cifra se agregarán US$2,75, que deberán pagarse al estado cuando se renueve el registro.Los condados de Texas que exigen prueba de emisiones para el registro vehicularCon la incorporación de Bexar a partir de noviembre, estos son todos los condados del estado que mantienen este requisito, según el DPS:BexarBrazoriaCollinDallasDentonEl PasoEllisFort BendGalvestonHarrisJohnsonKaufmanMontgomeryParkerRockwallTarrantTravisWilliamsonTexas: las tres opciones para completar la renovación del registro vehicularDespués de aprobar la prueba de emisiones, los propietarios de vehículos registrados en Bexar podrán renovar el registro vehicular mediante tres modalidades:En línea: a través de la aplicación móvil Texas by Texas (TxT) o del sitio web de TxDMV.Por correo: mediante el envío del pago y la documentación correspondiente a la oficina de impuestos de Bexar.En persona: en la oficina de impuestos del condado o en una sucursal autorizada.TxDMV recomendó a los automovilistas planificar con anticipación y asegurarse de que sus vehículos estén preparados para la inspección, con el objetivo de evitar demoras durante el proceso de renovación.
Mucho antes de que existieran los alcoholímetros, hace casi 130 años se registró el primer caso de un conductor multado por manejar alcoholizado. El protagonista de esta historia fue George Smith, un taxista londinense de 25 años que, en 1897, conducía uno de los primeros taxis eléctricos que circularon por la capital británica. Por aquel entonces, a fines del siglo XIX, los vehículos eléctricos comenzaban a abrirse camino en las calles. El episodio en sí se produjo el 10 de septiembre de 1897, cuando Smith chocó contra un edificio en New Bond Street. Tras el siniestro, fue detenido por la policía y admitió que había conducido bajo los efectos del alcohol.Cajas automáticas: mito y verdades y lo que nunca hay que hacer al manejarA raíz de lo sucedido, el Tribunal de Policía de Marlborough Street le impuso una multa de 20 chelines. En aquel entonces, un chelín equivalía a la vigésima parte de una libra esterlina, por lo que la sanción representaba una libra. Smith formaba parte de un grupo de 12 taxistas seleccionados para trabajar con los vehículos de la London Electrical Cab Company, impulsada por Walter C. Bersey. De hecho, al momento de su detención, llevaba 22 días trasladando pasajeros por las calles de Londres. En cuanto a los vehículos, conocidos como colibríes debido al sonido de sus motores, estuvieron en servicio entre 1897 y 1899. Fueron retirados por el desgaste acelerado en los neumáticos, generado por el peso que ejercían las baterías.Durante esa época, los agentes no contaban con alcoholímetros para determinar si una persona conducía bajo los efectos del alcohol. En consecuencia, la detección se basaba en la observación de síntomas físicos, como dificultades para mantener el equilibrio, problemas de coordinación o alteraciones en los movimientos oculares, según las versiones que repitieron esta historia durante varios años.Por su parte, el alcoholímetro se inventó aproximadamente en 1954, década en la que comenzó a utilizarse.La primera multa por exceso de velocidad: también en el Reino UnidoOtro dato curioso es que solo un año antes, el 28 de enero de 1896, se había producido otro hito que quedó registrado en la historia: la primera multa por exceso de velocidad de la que se tiene registro. El protagonista fue Walter Arnold, un empresario británico que circulaba a bordo de un Arnold Motor Carriage, un carruaje motorizado que alcanzaba los 13 km/h.En aquel entonces, la velocidad máxima permitida en zonas urbanas del Reino Unido era de 3,2 km/h, por lo que Arnold circulaba a más del cuádruple del límite establecido. En las rutas, en tanto, el máximo permitido era de 6,4 km/h. Según los registros, un policía que se desplazaba en bicicleta lo persiguió y le pidió que se detuviera en varias oportunidades, aunque el conductor no habría escuchado sus indicaciones debido al ruido del motor.Como consecuencia de la infracción, Arnold debió presentarse ante la Justicia junto con su abogado, quien intentó argumentar que no había cometido ninguna falta. Sin embargo, el planteo fue rechazado y el juez le impuso una multa del equivalente a 4,7 libras esterlinas, que el empresario pagó sin inconvenientes.Lo curioso es que Arnold fabricaba el vehículo que conducía, por lo que la sanción terminó convirtiéndose en una oportunidad de publicidad para su modelo. El Arnold Motor Carriage ya se comercializaba por encargo y, según los registros históricos citados, después del episodio las ventas del carruaje motorizado aumentaron.