Con caminos diplomáticos novedosos y prácticos, el mandatario argentino durante su segunda presidencia decidió ponerse al hombro la resolución de conflictos regionales pendientes
Conozco a Remil.Conozco, para ser precisos, a varios remiles.Conozco unos cuantos hombres y mujeres que se mueven por los sótanos turbios de la democracia, a caballo de la "razón de Estado" y la "seguridad nacional". Operativos que parecen sacados de la pluma de Jorge Fernández Díaz. O al revés. Quizá el laureado escritor y periodista se limitó a plasmar en papel lo que esos "servicios" ásperos, a veces brutales, le confiaron, bajo condición de anonimato.Y así volvió Remil. El todoterreno, mal arriado y querible está de vuelta en El hombre que quería matar a Pérez-Reverte y otras misiones de Remil, la cuarta entrega de la saga, y nos obliga a preguntarnos dónde termina la ficción y dónde comienza la realidad. O viceversa. Porque Remil es más que un personaje "verosímil", es un operativo como tantos que podemos cruzarnos en las calles de Buenos Aires, en el "terreno", en cualquier punto del país o más allá de las fronteras, sólo que no los detectamos. Porque esa es una premisa clave del buen agente: pasar desapercibido.El libro, que publica Editorial Planeta y llega a las librerías en estos días, reúne en 208 páginas 30 episodios o "misiones" de Remil, que tuvieron como germen aquellas pocas entregas que disfrutamos en "Política Ficción", la serie que LA NACION publicó cada domingo de este verano, entre enero y marzo, imbuido de realidad, en las antípodas de Bond.La criatura de Ian Fleming resulta, en efecto, demasiado obvia. Reparte sopapos enfundado en su smoking tailor made, tras beber un Martini o dos, seducir a una beldad y conducir un descapotable de colección por las calles de Mónaco, de Venecia o del Peloponeso, como para llamar más la atención. La antítesis, pues, del buen espía. O, al menos, de los agentes más efectivos de la historia. Esos hombres y mujeres que se infiltraron en territorio enemigo, que generaron o evitaron catástrofes, que obtuvieron planes militares y secretos nucleares, o que desataron nudos diabólicos. Hombres y mujeres que cambiaron el mundo desde las sombras.Hay hombres y mujeres así en la Argentina. Me consta. El "hombre de la camisa azul" es uno de ellos. Fue el referente del equipo que siguió los pasos de dos espías que Vladimir Putin desplegó en la Argentina entre 2009 y 2022. Dos "durmientes" del servicio de espionaje exterior ruso (SVR) que aquí tuvieron dos hijos, mientras construían sus "leyendas" y transmitían datos al Kremlin, antes de pasar a la fase decisiva de su misión: Europa.REMIL UNA ARDIENTE GUERRA FRIA _ DESKTOPEl nombre y apellido del "hombre de la camisa azul" es secundario, como lo es con "Remil", el "hijo de remil putas" que trabaja a las órdenes de Cálgaris â??su jefe en "La Casita", un servicio de inteligencia paralelo que no figura en ningún organigrama oficial del Estado argentino. Conocer sus recorridos resulta valioso, claro. Pero lo esencial es observar cómo se mueven, qué hacen, cómo obtienen información, cuáles son las líneas rojas que no están dispuestos a cruzarâ?¦ y cuáles sí. Sea por motivos válidosâ?¦ o no. Basta escuchar el diálogo de Remil con su jefe Cálgaris y el Salteño para reconocerlos.Remil y el Salteño son dos veteranos de Malvinas. Y, al decir de Fernández Díaz, "dos huérfanos desnutridos y prematuramente gastados, que no tenían adónde volver ni qué hacer con sus vidas".-¿Se acuerdan cuál fue mi primera arenga?-, los sondeó Cálgaris.-Unos hacen la historia, otros se limitan a verla pasar-, rememoró el Salteño-. Los segundos mueren en la cama, los primeros en el barro.El coronel lo aprobó con un movimiento de cabeza, mientras sus ojos glaucos miraban más allá: "Metidos en el barro de la historia hasta el cuello", completó, "masticando el barro de las cloacas".Fue Remil quien completó el cuadro:-Que fabricamos cada día.Fernández Díaz sabe de esas aguas y de esos barros. Debió chapotear en ellos en sus 40 años como cronista policial, periodista de investigación y jefe de redacciones de diarios y revistas. Un recorrido que lo llevó a codearse con princesas y mendigos, cruzar información con jefes de Estado y truhanes, emborracharse con espías y prostitutas, cenar con detectives y tahúres. Son esos "remiles", esos hombres y mujeres "de la camisa azul" -cuyo color nada tiene que ver con alguna fuerza de seguridad-, los que se mueven en las sombras, y Fernández Díaz expone a la luz. Son ellos los que velan por la seguridad de los líderes más valiososâ?¦ o los aprietan, que compran buchones o convocan "Julietas". Y también rompen piernas con la misma eficacia que cuidan a patanes de póster, incluso de ellos mismos.Son ellos, por ejemplo, quienes buscarán evitar atentados contra el Papa cuando recorra la Argentina en unos días; y son ellos, también, los que a veces deben evitar que el asesino de una niña sea despedazado por una horda vecinal y afronte un juicio justo, con todas las de la ley y las garantías constitucionales. Pero muchos remiles, también, a menudo cruzan todo límite, beneficiados por la oscuridad que impera en los sótanos. O, como lo definía el maestro Norberto Bobbio, en el "sottogoverno", ese entramado invisible que opera por debajo del gobierno formal, siempre poderoso, que escapa del control público, siempre en los límites de la democracia.Ejemplos sobran. Padecimos a la banda de Aníbal Gordon durante la dictadura, conocimos a Raúl Guglielminetti durante la primavera democrática y descubrimos (tarde) los desaguisados de la SIDE en la investigación del atentado contra la sede de la AMIA. También, el enchastre de kirchneristas y macristas, tan afanosos por espiar a empresarios, políticos rivales y periodistas, y hasta los flirteos libertarios con la infiltración de marchas universitarias y movimientos sociales.Seguir los pasos de Remil en esta cuarta entrega de Fernández Díaz, pues, resulta otra oportunidad de vislumbrar cómo son y cómo funcionan los sótanos, ese entramado que no vemos -y que preferimos no ver-, que cada tanto irrumpe en la superficie. Basta con recordar, por ejemplo, que el secuestro de Mauricio Macri, hace ya 35 años, se conoció porque una célula de la SIDE había pinchado ilegalmente los teléfonos de su padre Franco, a pedido de un empresario rival que quería anticipar cuánto ofertaría en una licitación el capo del grupo Socma para mejorar su propia oferta. Y más reciente, alfiles como Leonardo Scatturice y Fernando Cerimedo, entre otros, acapararon los focos de la atención pública por encima de lo deseado por la Casa Rosada.La mayoría de las veces, sin embargo, el trabajo sucio de estos operativos permanece oculto. Y sólo podemos atisbarlo, pero no exponerlo sin destrozar vidas privadas. Como pasó con el camarista federal que años atrás me confió que le habían enviado a una mujer para seducirloâ?¦ y cayó en la trampa. Digno, se retiró en vez de firmar el sobreseimiento que le exigían. O del otrora funcionario que almorzaba en un restaurante de San Isidro cuando un desconocido se le acercó con un par de fotos suyas, desnudo y fumando un porro, en el balcón de su departamento. "Tenemos que hablar", lo sondeó. O el de aquel exsecretario de Seguridad de la Nación: "El primer día que llegué al Ministerio, me entregaron mi carpeta -rememoró-. Cuando lo miré, el tipo me dijo: «Ahora vos sabés que yo sé. No me jodas»."Ahora, Fernández Díaz plasmó ese submundo en una novela con ritmo de folletín, siguiendo los pasos de maestros como Alejandro Dumas o Víctor Hugo, y a caballo entre la mejor ficción y la peor realidad. El recorrido que comenzó con El puñal en 2015 â??finalista en Francia del Grand Prix de la Littérature Policière y del Prix Littéraire Violeta Negraâ??, continuó tres años después con La herida y avanzó con La traición en 2021. Y en esta saga, para nuestro mayor deleite, le guiña a su hermano de la vida.Miembro de la Real Academia (RAE), Arturo Pérez-Reverte alumbró novelas maravillosas y una saga que millones alrededor del mundo hemos disfrutado: las aventuras del Capitán Alatriste. Pero muchos ignoran, sin embargo, que en otra de sus obras, El asedio, el español incluyó a su amigo como "Jorge Fernández Cuchillero", un revolucionario vinculado con Buenos Aires. No es casual: Pérez-Reverte apoda "el Cuchillero" a Fernández Díaz.Ese fue, apenas, el primer paso.La devolución de gentilezas llegó en El dilema de los próceres, en el que Fernández Díaz lo metió a su compañero de andanzas como personaje, al que llamó "capitán Reverte". Y sí, Jorge apoda "Capitán" a Arturo.Y ese fue, apenas, el segundo paso.La complicidad entre ambos viene de años ya y queda a la vista cada otoño. En la última Feria del Libro de Buenos Aires, por caso, Fernández Díaz volvió a conversar en público con Pérez-Reverte, que presentó Misión en París, el regreso de Alatriste tras catorce años de espera.Ahora, el argentino dio el tercer paso. Porque arrojó al escritor nacido en Cartagena, en 1951, a las lides de "Remil", que debe evitar que lo maten en Buenos Aires. Y poco más diremos. Apenas, que en estas páginas, Fernández Díaz le tira un centro al español, que hace tiempo me confió, en un apartado breve que mantuvimos tras una entrevista en el Alvear, su hotel porteño, que buscaba cómo tender un puente entre el criollo Remil y su propio todoterreno, Falcó.Ficción, realidad, metaficciónâ?¦ Espías, agentes, operativos y "servilletas" han sido terreno fértil para la literatura y el cine desde siempre, alimentando tramas, personajes y preguntas que van y que vuelven. Porque, ¿hasta qué punto los escritores vuelcan al papel situaciones reales y cuántas veces anticipan vivencias que luego acontecen? Ian Fleming, John le Carré o Graham Greene son ejemplos contundentes de ese ida y vuelta, como en otro carril ocurrió con Julio Verne, cuyas ensoñaciones del siglo XIX son vivencias en el XXI.Vladimir Putin puede atestiguar todo esto. A los 16 quedó fascinado por la película soviética El escudo y la espada, que vio repetidas veces. Estrenada en 1968, narra las misiones de un espía del Kremlin infiltrado en la Alemania nazi. Y tanto atrajo a Volodia, que acudió al cuartel que la KGB tenía en su ciudad para preguntar qué debía hacer para sumarse a sus filas. Muchos años después, Putin se retiró -¿se retiró?- de la agencia con el rango de teniente coronel.El propio Fernández Díaz lo sintetiza al cerrar los agradecimientos de esta nueva entrega de la saga, que confiemos que no será la última: "Todos y cada uno de los episodios que se articulan en El hombre que quería matar a Pérez-Reverte y otras misiones de Remil ocurren casi a ras de la actualidad y están inspirados en ella, pero los personajes y las situaciones son completamente inventados: cualquier parecido con la realidad es culpa de la realidad".Que Jorge diga lo que quiera. Yo conozco a Remil.
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Un simulacro de juicio oral reunió el pasado miércoles a estudiantes de 14 colegios secundarios en la sala de audiencias de Tribunales donde se desarrolló el Juicio a las Juntas, en Talcahuano 550. La actividad hecha en el marco del programa "La Justicia va a la Escuela", que impulsa la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN), consistió en que los alumnos asumieran distintos roles de un proceso judicial: desde la investigación de un hecho y la defensa de un acusado hasta la presentación de pruebas y el dictado de una sentencia.En su 25.ª edición, la actividad comenzó con la apertura a cargo de Virginia Simari, exjueza civil y directora del programa, junto con la presencia del juez federal Andrés Fabián Basso, del TOFC N° 3 de Comodoro Py y presidente de la AMFJN; y de María Eugenia Crespo, directora de URI-Diálogo Interreligioso. El emblemático recinto se colmó de estudiantes de los distintos colegios, que durante las dos horas que duró el proceso judicial se distribuyeron entre quienes asumieron los distintos roles del procedimiento y quienes siguieron el simulacro como observadores del público."Esta sala tiene un uso restringido para muy contados casos cada año. Prácticamente no se abre, se conserva por el valor histórico que tiene y la Corte Suprema ha decidido que este programa lo amerita. Así que nos llena doblemente de orgullo, por un lado por la posibilidad de compartirlo y brindárselos a ustedes, pero también por lo que evidentemente significa para la Corte Suprema este espacio formativo", remarcó Simari, que fue casi veinte años la titular del Juzgado Nacional en lo Civil N.º 75, encargado de los conflictos civiles entre particulares, como demandas por daños y perjuicios, sucesiones y controversias contractuales.La jornada buscó acercar a las nuevas generaciones al funcionamiento del Poder Judicial, reflexionar sobre sus decisiones y poner en debate el nivel de confianza de la sociedad en las instituciones. "Desde que nació el programa, nos preocupaba a los magistrados advertir el nivel de desconfianza en el Poder Judicial", explicó Simari, en su alocución inicial. Y advirtió: "Esa desconfianza no nos afectaba solo en lo personal por ser juez y que la sociedad desconfíe de los jueces, sino porque una sociedad que desconfía de sus instituciones es una sociedad que se va debilitando".En esa línea, el juez federal Basso destacó la importancia de la experiencia para fortalecer la conciencia cívica. "El fracaso de los países viene del fracaso de sus instituciones. Entonces, quienes tenemos responsabilidades tenemos la obligación de propiciar cada vez más y mejor institucionalidad", sostuvo. En ese sentido, calificó la iniciativa como "un caso virtuoso" y expresó su deseo de haber "puesto una semillita" en los jóvenes. Crespo, en tanto, valoró que "se hayan comprometido durante todo este año a aprender sobre la justicia como valor" y manifestó que "el programa es una invitación a no hacer juicios apresurados" en "una era de redes sociales".La escena judicial quedó en manos de los propios alumnos, que situaron el episodio durante un viaje de egresados. Después de una salida nocturna, cerca de las 6, un grupo de jóvenes se disponía a subir al micro que los llevaría de regreso al hotel cuando el vehículo comenzó a moverse, mientras algunos todavía intentaban abordarlo. La maniobra provocó lesiones y se convirtió en el punto de partida de un proceso en el que los estudiantes tuvieron que reconstruir lo sucedido, analizar testimonios y confrontar las distintas versiones de los hechos.Por sorteo, tres de ellos cumplieron el rol de jueces, mientras sus compañeros se distribuyeron entre la fiscalía, la defensa, la querella y los testigos. Los integrantes del tribunal recibieron una capacitación para conducir el proceso y, sin conocer previamente los detalles del caso, debieron escuchar los argumentos de las partes y evaluar los elementos presentados antes de tomar una decisión.La actividad fue el resultado de un trabajo desarrollado a lo largo del año, con sucesivos encuentros de preparación y el acompañamiento de magistrados y funcionarios judiciales. Participaron el Colegio San Francisco, la Escuela Técnica Nº 28, el Colegio San Martín de Tours, el Colegio Esquiú, el Colegio Ceferino Namuncurá, la Escuela Normal Nº 9, el Colegio del Salvador, Saint Martin in the Fields School, la Escuela Normal Nº 3, el Colegio Santa María de los Ángeles, el Colegio San Bartolomé, Belgrano Day School, ENSPA y el Instituto Juan Santos Gaynor.En su exposición, Simari destacó la importancia del programa de ayudar a los estudiantes a "desarrollar el pensamiento crítico" e "inspirarlos a buscar alternativas de solución frente a aquellos supuestos que se nos presentan y que palpitamos como injustos". En esa línea, subrayó a quienes siguieron el debate desde sus asientos, como "ciudadanos comprometidos que eligen presenciar juicios para sacar sus propias conclusiones".Sobre el contexto actual, la exjueza Simari advirtió sobre los desafíos de la IA y la influencia de las redes sociales en la toma de decisiones. En ese sentido, subrayó la importancia de preservar la autonomía de pensamiento frente a los sesgos de los algoritmos y los estímulos digitales. "Frente a cada situación se nos abre una posibilidad innegable, que es ser nosotros quienes decidamos", sostuvo.Tras el fallo final, los alumnos recibieron diplomas por su participación y desempeño. A modo de cierre, Simari subrayó el desafío de escuchar posiciones contrapuestas antes de tomar una decisión. "Cuando escuchamos que alguien dice negro de un modo muy asertivo y convincente, nos toca escuchar al rato que otro dice blanco de la misma forma", señaló. En ese sentido, sostuvo que la tarea de los jueces consiste en "ponderar con razonamiento, con fundamentos y con juicio crítico" los argumentos de las partes para dictar sentencias y resolver conflictos.Por último, la exjueza vinculó esa experiencia con la vida cotidiana y la necesidad de desarrollar una evaluación con rigor. "Esto nos interpela a todos, porque se trata también de cómo pararnos frente a la vida", afirmó. Y llamó a los estudiantes a mantener una actitud reflexiva frente a las distintas versiones de un mismo hecho: "Los invito a seguir caminando por la vida, curiosos, atentos y cuestionándonos todo siempre".
Verdades sumergidas (Argentina/2026). Creación: Martín Méndez, Bruno Luciani. Elenco: Soledad Villamil, Gastón Dalmau, Violeta Urtizberea, Joaquín Ferreira, Candela Vetrano, Martín Slipak, María Abadi, María Canale, Mariana Anghileri, Florencia Dyszel, Gabriel Goity, Fabián Arenillas. Disponible en: Telefé/Flow. Nuestra opinión: buena. 3 starsLas ficciones contemporáneas en streaming han asimilado el prisma del policial como única posibilidad de existencia, o por lo menos como el que mejor se adapta cuando se quiere asegurar el favor del público. ¿Qué mejor que atraparlo en las redes de un misterio? Un crimen brutal, una desaparición, un suceso impactante que a los segundos nos abre a sus enigmáticas causas. El régimen de "unas horas antes" o "unos días antes", no importa cuál sea esa medida temporal, se ha convertido en una fórmula extendida; en todas las latitudes y en todos los contextos posibles, las historias empiezan así. Verdades sumergidas también. Un llamado repentino a una fiscal que deberá investigar lo que rodea al hallazgo de un cadáver en una playa solitaria. Unas horas antes, un grupo de amigos bailaba y tomaba alcohol al borde del mar. Una corrida febril hacia el agua, risas, gritos, una cámara de fotos que se pierde en las profundidades del mar, alguien que se sumerge a rescatarla. Luego, la inexplicable desaparición, la búsqueda insistente, el llanto y la angustia, el descubrimiento macabro. El misterio está instalado, la ficción empieza. Verdades sumergidas tiene la matriz de esas ficciones que resultan paisaje conocido en el streaming y por ello algo de su anclaje local se desdibuja. Está ambientada en la ficticia Las Rocas de la costa argentina, donde un grupo de amigos de la infancia se reúne para la inauguración de un hotel. El anfitrión es Esteban (Joaquín Ferreira), nieto de un pionero hotelero, y sus invitados son: el matrimonio que integran Olivia (Violeta Urtizberea) y Ariel (Martín Slipak); la familia de Lautaro (Gastón Dalmau), Gisela (Florencia Dyszel) y el adolescente Juan (Valentino Petrilli); y la pareja que forman Rita (María Abadi) y Lucía (María Canale). Además, está Clara (Mariana Anghileri), la novia diligente de Esteban, y su hija Aldana (Mora Peretti), también adolescente, poniendo a punto aquella vieja construcción heredada para reeditar el sueño de tener un hotel propio en ese paraíso costero. Todo es promesa de festejo y diversión, hasta que la llegada imprevista de Florencia (Candela Vetrano), con quien varios parecen tener cuentas pendientes y hostilidades silenciadas, reconfigura las tensiones y despliega un clima de inquietud y sospecha. Por supuesto, ella será la víctima perfecta, odiada por muchos, llorada por todos, silueta justa entre la sinuosa femme fatale y la heroína trágica. Los autores Martín Méndez y Bruno Luciani asimilan la estructura del whodunit tradicional de habitación cerrada al espacio aislado de esa playa ventosa y solitaria, pero mantienen el listado estricto de sospechosos, los episodios concebidos a partir del punto de vista de cada involucrado y el rompecabezas temporal oscilante entre el pasado y el presente, donde el quiz de la investigación está en las razones que cada uno de los amigos tiene para cometer el crimen o por lo menos facilitar su ocultamiento. El agente delegado del espectador es, como siempre en estos casos, el investigador, aquí en la piel de Eloísa Guerrero (Soledad Villamil), fiscal a cargo de la pesquisa, asediada por sus propios fantasmas y secretos, pero astuta en el manejo del grupo, en los dobleces de su rol, capaz de combinar la autoridad de un detective y la comprensión de un terapeuta. Seguimos con cercanía sus hipótesis, asimilamos sus dudas, y tratamos de juntar las piezas de un acertijo que, a sabiendas de lo que implica su resolución, todos quieren mantener oculto. Los límites de la miniserie están en su misma propuesta: en tanto fórmula, no hay demasiadas novedades, la sensación de que el molde ahoga cualquier innovación es evidente, y los ecos locales están siempre supeditados al destino lo más universal posible del producto. Las actuaciones son dispares pero aceptables; hay algunos tropiezos en el verosímil que siempre vienen con esa búsqueda insistente de retener información y administrarla de manera efectista en cada cierre de episodio y destaca un buen manejo de la puesta en escena en los ambientes exteriores, algo que se debe sobre todo a cierta herencia de las narrativas nórdicas en esta tradición, donde dominan los espacios agrestes y algo hostiles, azulinos y otoñales. Lo más forzado del guion está en la irrupción constante de "secretos" del pasado, que va a ir acumulando zonas oscuras en el grupo y en las distintas parejas â??algunas más sutiles, otras excesivasâ?? que por momentos saturan el relato (uno de los vicios que también se perciben en las narrativas de Harlan Coben). Los momentos más logrados son los silenciosos en el mar y el bosque, aquellos que dejan al espectador la posibilidad de conducir sus propios hallazgos.
Este lunes se celebra una nueva edición del Balón de Oro, una premiación organizada por la revista France Football. El horario de comienzo está estipulado para las 17 (hora argentina) y será en The London Palladium de Londres. La distinción que incluye a la rama masculina y femenina contempla el periodo entre el 3 de agosto de 2025 y 19 de julio de 2026, fecha en la que culminó el Mundial que tuvo como ganador a España.Aunque el foco esté puesto en los protagonistas, la confección del Balón de Oro tiene su misterio. En el detrás de escena, seis orfebres se encargan de armar minuciosamente este trofeo que tiene, nuevamente, como firme candidato a ganar el nombre de Lionel Messi.Fabricado por la joyería francesa Maison Mellerio, la cual se fundó en 1613, el trofeo lleva varios pasos para su confección. Uno de los datos que más polémica generó es que no está compuesto íntegramente de oro, sino de una fina capa que recubre al esférico.Paso a paso: cómo se confecciona el trofeoEl primer paso es el molde del trofeo. Para ello se emplean diferentes elementos que le dan forma a la base y al balón que se sostiene sobre la misma. En un video publicado por la joyería, se ve cómo un orfebre utiliza un martillo, sierra y un torno para limar y pulir cualquier tipo de aspereza que quede sobre el material."Detrás de este icónico trofeo se esconde una historia de tradición, artesanía y un encuentro único entre el mundo de la alta joyería y la pasión por el deporte", expresó la joyería francesa en sus redes.Cómo se confecciona el Balón de OroUno de los grandes secretos que se develó es que la fabricación del mismo está armada con un material llamado "oro pirita" considerado, también, como "oro de los locos" al tener una gran parecido visual con el oro real.Recubierto con una fina capa de oro, el Balón de Oro es uno de los trofeos más preciados por los futbolistas que están nominados. En la actual edición, votaron 100 periodistas de los 100 primeros países del ranking mundial de la FIFA.El proceso para crear el Balón de OroSegún contó la propia joyería, el arduo empeño de los seis orfebres en diseñar la pieza tarda, aproximadamente, 100 horas de trabajo. El último detalle es grabar el nombre del ganador sobre el trofeo. Dicha información es completamente confidencial y es informada días antes por la FIFA. Por último, el costo final ronda los 13 mil euros (el equivalente a unos 22 millones de pesos argentinos)Cómo ver online la ceremonia del Balón de Oro 2026La ceremonia del Balón de Oro 2026 se llevará a cabo este lunes en Londres, Inglaterra, y se transmite en vivo únicamente por streaming a través de DAZN y la plataforma del Balón de Oro (se requiere tener una suscripción activa).Balón de Oro - Canal oficial.DAZN
Mi abuela saca su pesada tabla de picar de madera y cuidadosamente elige las cebollas blancas que usará para el fondo de su salsa. Las pela, las corta al medio e inicia la tarea de picarlas en pedacitos imperceptibles. Me acerco. Mi mirada llega apenas al borde de la mesa y desde ahí alcanzo a ver la cuchilla que baja en paralelo a sus dedos expertos y siento por primera vez el dolor punzante de los gases que emanan las cebollas y llegan a mis ojos. La miro aterrada entre lágrimas mientras veo que ella se seca los ojos con los puños de su manga, también llorando, y sin tocarme me manda a que me aleje y vaya rápido a limpiarme con agua fría. Desde ese día casi nunca escapo a esas lágrimas defensivas cuando pico cebolla. De hecho, dejo que broten y alivien el ardor. Ya sé que después de un rato dejará de molestarme. Cuchillo afilado, agua fría, agua caliente, ventilación, dejar la raíz para el finalâ?¦ nada me resulta demasiado efectivo, y simplemente me entrego a un poco de lágrimas que después de todo me vienen bastante fáciles por cualquier otra circunstancia. La práctica que libera tensiones de los músculos del rostro y el cuello en una horaVistas desde afuera, todas las lágrimas parecen idénticas: una gota translúcida, un brillo salino que desborda el párpado y resbala por la mejilla. Son el residuo líquido de un parpadeo rutinario, de picar una cebolla sin demasiada pericia o de una tristeza que aprieta el pecho. A veces llegan hasta la boca y ahí las levantamos disimuladamente con la lengua y sentimos la sal. Sin embargo, bajo la lente de un microscopio, esa aparente uniformidad se desvanece por completo y aparece un mundo desconocido de formas y patrones que se repiten.La ciencia clasifica las lágrimas humanas en tres categorías de acuerdo a su origen y función. Las basales se producen de manera constante para mantener la córnea húmeda, nutrida y protegida de infecciones gracias a una barrera de lípidos, agua, mucina y lisozima. Son el lubricante silencioso del ojo. Las reflejas se producen como respuesta de emergencia ante un irritante externo; el gas que libera la cebolla, el humo, el viento o una mota de polvo que entra. Su volumen es mayor porque su misión es puramente mecánica: enjuagar y limpiar (y por qué no, aliviar). El rasgo evolutivo más fascinante y exclusivo de nuestra especie viene con las lágrimas psíquicas o emocionales que se desencadenan ante estados emocionales más complejos: la tristeza, el alivio, la empatía, la furia y hasta una risa incontenible.Lo asombroso, sin embargo, ocurre en el laboratorio. Cuando una lágrima se deposita sobre un portaobjetos de vidrio y se deja secar al aire, las sales disueltas cristalizan. El cloruro de sodio, el potasio y los minerales se ordenan formando patrones geométricos rígidos, pero la forma final de esa estructura depende de qué más flota en esa gota.Las lágrimas emocionales, a diferencia de las basales o reflejas, no son solo agua con sal. El sistema nervioso autónomo las carga de hormonas y neurotransmisores derivados del estrés: prolactina, hormona adrenocorticotrópica (ACTH) y leucina-encefalina, un analgésico natural que el cerebro sintetiza para mitigar el sufrimiento físico o anímico. Llorar por pena o por desahogo es, en términos fisiológicos estrictos, una vía de excreción química: el cuerpo depura literalmente las moléculas de la tensión. No es para sorprenderse la sensación de alivio que viene después de un llanto profundo. Esa diferencia molecular altera por completo el proceso de cristalización. Hace más de dos décadas, la fotógrafa Rose-Lynn Fisher, que estaba atravesando un duelo, emprendió un proyecto documental tras preguntarse si sus lágrimas de dolor diferían de las del entusiasmo y la risa. Lo llamó topografía de las lágrimas, y allí explora cómo se ven las lágrimas humanas cuando se observan a través de un microscopio.Lo que reveló el microscopio electrónico parecía menos una muestra clínica y más una cartografía aérea: las lágrimas basales se cristalizaban en tramas dendríticas y regulares, casi como helechos de hielo; las lágrimas de cebolla mostraban campos abiertos y geométricos; mientras que las lágrimas de dolor o pérdida presentaban fracturas complejas, ramificaciones intrincadas y densos archipiélagos minerales que parecían fotos satelitales de ciudades desiertas o costas escarpadas. Influían, por supuesto, la viscosidad, el ritmo de evaporación y la proporción de lípidos en cada lágrima individual, por lo que cada muestra era única e irrepetible y también así su dibujo sedimentado sobre el vidrio. Si toda lágrima deja una huella irrepetible cuando se evapora, me gusta pensar en los sedimentos invisibles que fuimos dejando en el camino. Los cristales sencillos de las noches de cocina, los helechos de hielo de las miradas rutinarias y, sobre todo, esos laberintos densos de las penas hondas. Cambia la molécula y cambia el paisaje bajo la lente, pero el gesto sigue intacto: dejar que el cuerpo lave la herida â??real o imaginariaâ?? y entregarse, sin resistencia, a ese mapa diminuto y transparente de la propia fragilidad.
Tomás Domene y Sofía Cairó se quedaron con los máximos galardones. Zoe Díaz volvió a ser distinguida como la mejor joven y Cristina Cosentino la arquera más destacada.Talento, evolución táctica, competencia y fortaleza mental, las claves de un 2026 inolvidable.
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Ian Brinksman, de 42 años y residente en Washington, afronta cargos por transmisión ilegal de material clasificado Top Secret; la CIA derivó la investigación tras detectar que datos de inteligencia aparecieron en publicaciones digitales de su pareja sentimental
La serie sobre la vida del histórico representante de Diego Maradona vuelve este viernes 23 a Disney+ con una nueva entrega.Su director, Ariel Winograd, reveló los desafíos de una producción que recreó seis décadas, exigió hasta cuatro horas de maquillaje por día para transformar a su protagonista y contó con más de 50 locaciones.
Vivió grandes historias de amor, romances fugaces, otros secretos o platónicos. También transitó separaciones, algunas escandalosas. Otras veces, esos vínculos simplemente se esfumaron. Pero todas las relaciones dejaron huella en la vida de Charly García y en su música. Porque sus mujeres fueron, además, sus musas. A sus casi 75 años, que cumplirá el viernes, el artista está solo, luego de su separación de Mercedes Iñigo, hace un año. Su primer gran amor fue María Rosa Yorio, a principios de los '70. Charly estaba de novio con una tal Maggie cuando conoció a María Rosa, en un recital de Sui Generis. Ella se acercó a pedirle un autógrafo y el flechazo fue inevitable. Al poco tiempo se fueron a vivir juntos, y se casaron en 1976 cuando ella ya estaba embarazada del único hijo de la pareja, Migue, que nació el 4 de marzo de 1977. Hace unos años, Yorio habló de su relación con Charly en LA NACION y contó que lo que la enamoró de él fue su música. "Venía de escuchar mucha música clásica en mi casa, entonces cuando escuché a un pibe que tocaba el piano (que no era lo más común en aquella época, donde todos eran guitarristas), con mucho de cosa clásica, y escribía poesía rupturista, me pareció increíble esa mezcla. También me gustaban mucho sus ojos, negros y muy profundos. Y la boca, tenía una boquita carnosa que me parecía muy dulce. Además, su pecho. Había algo en su pecho que me producía algo muy íntimo. Yo recuerdo ponerme acurrucada en su pecho y quedarme allí un buen rato. Me daba seguridad". Los primeros meses vivieron en una pensión hasta que salió el primer disco de Sui Generis, empezaron a tocar todos los fines de semana y la historia cambió. "El dinero no importaba mucho. No pensaba en comprarse un auto ni en planificar nada. A Charly no le interesaba todo eso. Nuestra vida era la música â?¦ Más allá del personaje, y de todo lo que el público pueda imaginar, él cumplía con todas las funciones de esposo. Yo era su mujer oficial y las demás estaban en la oscuridad. Él estuvo en el parto de Miguel y cortó el cordón umbilical; y también me acompañó a las dos interrupciones. Éramos tan jovencitos... Charly no sabía mucho de qué se trataba el sexo, él no había tenido muchas relaciones antes; creo que fui su primera mujer. Y en esa época no había ningún tipo de educación sexual", detalló. Y confió: "El hijo no estaba en nuestros planes. Era un momento crítico para los dos, pero lo dejamos fluir. Todos decían que había quedado embarazada para evitar separame". Sin embargo, al poco tiempo se separaron. Charly le dedicó varias canciones, entre ellas, "Bubulina".Amor a la brasileñaLa relación con Marisa Pederneiras, o "Zoca" como todos la conocían, fue una de las más importantes en la vida de Charly. Se conocieron en 1977, cuando ella tenía 17 años y llegó a Buenos Aires como bailarina del ballet María María, dirigido por Oscar Araiz. La diseñadora Renata Schussheim los presentó luego de una función y Cupido los flechó. Charly empezó a ir a todas las funciones de la compañía y todas las noches le mandaba flores a "Zoca". A las pocas semanas ella debía continuar con la gira y Charly tomó una decisión fundamental para su vida y su carrera. La siguió y decidió instalarse en Buzios, en Brasil, para estar cerca de ella. Fue una época clave que marcó su consolidación artística durante la etapa de Serú Girán, y luego como solista. "Zoca" fue una compañera inseparable y su influencia quedó plasmada en varias composiciones del músico, entre ellas "Zocacola", del álbum Parte de la religión (1987). La separación fue de forma abrupta en 1989, cuando ella se fue sin decir nada, luego de un viaje que hizo a los Estados Unidos. Esto impactó en la obra de Charly, inspirándolo en gran parte del disco Cómo conseguir chicas (1989) y marcó fuertemente el tono íntimo de Filosofía barata y zapatos de goma (1990).Amor y recuperaciónMercedes Iñigo fue su compañera durante 15 años. Se conocieron en 2007, cuando ella participó en un casting para un espectáculo del músico. Hasta entonces se ganaba la vida como modelo y camarera. Esta vez no hubo flechazo, sino que primero fueron amigos y, con el tiempo, el vínculo se convirtió en una relación amorosa. Iñigo estuvo muy cerca de Charly durante su recuperación y su regreso a los escenarios. Recordemos que Charly sufrió una crisis nerviosa en Mendoza, lo que desencadenó una discusión con un miembro de su banda, causando graves daños en la habitación. Luego de la intervención de la policía, los médicos le diagnosticaron un trastorno de excitación psicomotora grave. Después fue trasladado a Buenos Aires fue internado en una clínica neuropsiquiátrica hasta que Palito Ortega lo llevó a una granja en Luján, para su recuperación. En ese momento apareció Iñigo. Hace unos años, Iñigo habló de su vínculo con Charly en LA NACION: "Un día me dijeron que él estaba buscando una chica para sus shows y me moría de miedo, porque no tenía idea. Pero fui, también de caradura. Y cuando llegué me dijo 'tenés que hacer esto y esto''. Yo pensé que era un casting y al cruzar la puerta ya estaba seleccionada. La idea era hacer un personaje de una mujer con un velo que iba escribiendo en una pared de acrílico transparente frases de los temas que Charly tocaba, y al final la pared se cubría toda de palabrasâ?¦. Estaba todo el tiempo con él porque quería hacer bien el trabajo. La lista de temas de los shows y las cosas cambiaban todo el tiempo así que yo me quedaba pegada a él para no equivocarme. Así surgió el personaje de la talibanaâ?¦. Todo era intenso. Yo estaba ahí, pero como una más. Me dolió mucho el momento en que se lo llevaron de la casa, fue muy triste. Nuestra relación quedó en suspenso, pero yo sabía que nos íbamos a seguir viendo", detalló. Al año volvieron a verse, cuando Charly ya estaba en Luján. "Pasábamos el día en un lugar increíble. A él le hacía bien estar ahí, y a mí también. La gente nos trataba bárbaro. Había comida rica. Todo estaba genial. Entonces, se generó buena energía. En ese momento yo trabajaba. Me levantaba a las seis, me tomaba un remís, porque eran como dos horas de viaje, y llegaba a las ocho. Al principio no me quedaba, no dabaâ?¦ y después sí, Palito me decía: 'Quedate, así mañana almorzamos juntos'. O dormía ahí los fines de semana. Y me fui acostumbrando. Me atrajo su inteligencia; él está en todo. Lo que dice es increíble, porque te quedás pensando y siempre tiene razón. Me encanta su ironía, su humor ácido, cómo responde, y todo lo hace desde un lugar de sabiduría. Y eso me llamó la atención. Tiene una energía que me atrae. Su música también, claro".Se separaron en medio de un escándalo, cuando a ella se la vinculó con Roberto Pettinato. Amores secretos y platónicosCharly tuvo muchos romances, algunos fugaces y otros que perduraron un poco más en el tiempo. Una de esas historias de amor fue con Ludovica Squirru. Ella lo confirmó hace varios años cuando contó que se conocieron por amigos en común, en 1989, y que la relación duró apenas unas semanas. "Nos sentimos como John Lennon y Yoko Ono", dijo. Y también aseguró que lo inspiró a componer "Gato de metal", del álbum Filosofía barata y zapatos de goma, luego de hablar sobre ese tema. Nacido en 1951, Charly es gato de metal en el horóscopo chino. Otro de sus amores secretos fue Divina Gloria, quien contó algunos detalles del vínculo hace unos años en el programa que Moria Casán conducía en América. La actriz y cantante recordó que su relación con Charly comenzó en 1981. "Tuvimos un affaire espiritual, más platónicoâ?¦ Hacíamos música, componíamos cancionesâ?¦ Con Charly abrí el Luna Park y nada. Éramos como Fito, GIT, Luca Prodan, Soda Stereoâ?¦ Éramos todos de los '80 que nos conocíamos. Pero una noche soñé un piano y al poco tiempo fui al cumpleaños de Humberto Tortonese y estaba Charly tocando el pianoâ?¦ En un momento me miró y me dijo 'vamos a mi casa'. Y fuimos". Me emocionaba con su arte, me pasaba por el corazón".Leticia Brédice fue uno de sus amores fugaces y fue ella quien habló públicamente de su relación con Charly, asegurando que lo adoraba y que él llegó a proponerle casamiento. Dijo que ella tenía 18 años cuando Charly frecuentaba el bar donde trabajaba como camarera. Conversaban habitualmente y ella estaba muy enamorada. Con Celeste Cid hubo rumores de romance en el 2003, cuando la actriz protagonizó el videoclip "Asesíname". Hace apenas unos años, Cid aclaró que no todos los vínculos afectivos son sexuales y este fue el caso. Entre ellos hubo buena onda y afecto. Con Fabiana Cantilo tuvo un romance secreto al principio. "Estaba medio saliendo con Charly cuando él grababa 'Yendo de la cama al living', en 1982", reveló ella hace unos años. Fue antes de su vínculo con Fito Páez, con quien finalmente formalizó. "Yo estaba haciendo un disco de folclore con Fito y vino Charly y me dijo: 'qué te hacés la Mercedes Sosa, vení que te hago un disco'. Sufría un montón y no era muy feliz. Fue el único que vio mi talento". De esa charla surgió Detectives, su primer disco solista.
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Había miedo, vivían con temor. Nadie se animaba a denunciar. "Hace poco, un vecino abrió la boca y lo amenazaron de muerte. Casi pierde la vida, se tuvo que ir del barrio", reveló una mujer. Se refería a lo que sucedía en villa Fraga, en Chacarita, donde reinaba una banda narco que estaba liderada por un joven al que todos conocían como Señor J o Junior y que ejercía en la zona una "suerte de gobernanza criminal que impactó en los derechos de los vecinos" y que "puso en evidencia una presencia estatal cómplice o deficitaria".Así surge de un expediente judicial, que se inició a partir de una investigación de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), conducida por el fiscal federal Diego Iglesias, en la que se puso al descubierto la operatoria de la citada banda narco.En las últimas horas, un fallo de la Cámara Federal, con la firma de los magistrados Roberto Boico y Eduardo Farah, confirmó los procesamientos que había dictado el mes pasado el juez federal Sebastián Casanello donde fueron procesados los integrantes de la organización narcocriminal."La extensa investigación desarrollada por la Procunar dio claras muestras del control que ejercía esta organización dentro del barrio villa Fraga: los distintos vecinos consultados se negaban a aportar sus datos y a denunciar los hechos vivenciados por temor a represalias por parte de sus integrantes. Las características [de la banda] coinciden con la de los grupos delictivos organizados, según la definición de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Trasnacional (Convención de Palermo). Se corresponden también con los elementos enumerados por la jurisprudencia: finalidad esencialmente económica, asociación de una pluralidad de personas, carácter de continuidad en el tiempo, empleo de medidas de seguridad dirigidas a salvaguardarse de la intervención del Estado y de otros grupos criminales que operan competitivamente en sus mismos mercados, adaptabilidad, en tanto el grupo criminal modifica sus métodos y procedimientos, buscando siempre ventajas ante la respuesta del Estado, provocación de efectos indeseables en el ciudadano, la sociedad y en los Estados, con importante potencial desestabilizador (sus actividades afectan no solo a la vida comunitaria, sino también a la economía, a la gobernabilidad y al funcionamiento ordinario de las instituciones públicas) y uso de influencia o corrupción", definió el juez Casanello. "La estructura criminal bajo estudio reúne la mayoría de las características señaladas, pese a que, incluso, la investigación se encuentra aún en un estado incipiente (en cuyo marco podrían identificarse a otros integrantes de momento no individualizados, así como también reconstruir el flujo de dinero obtenido producto de las actividades ilícitas desarrolladas y las ramificaciones fuera de nuestro territorio", había sostenido el juez Casanello cuando dictó el procesamiento de los sospechosos, entre ellos el de Señor J, identificado como Iván Galarza Carhuamaca.La causa se inició en febrero de 2025 para investigar el "accionar desplegado por un grupo narcocriminal dedicado al almacenamiento, fraccionamiento y comercialización de sustancias estupefacientes" en villa Fraga, barrio situado a tan solo 30 minutos del Obelisco.A partir de las pruebas reunidas por la Procunar y la Fiscalía Federal N°8, con la colaboración de detectives de la División Área Metropolitana Oeste de la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico y la coordinación del Departamento Federal de Investigaciones, ambas dependencias de la Policía Federal Argentina (PFA), el juez Casanello ordenó una serie de allanamientos, la mayoría en villa Fraga, pero también en domicilios de Morón y Moreno. En los procedimientos se detuvo a nueve sospechosos y se secuestró 10.236 dosis de cocaína, más de tres kilos de marihuana, $6.790.530, casi 7000 dólares, municiones y teléfonos celulares.Según sostuvo Casanello en su citada resolución, "el control territorial ejercido por el grupo delictivo en la villa Fraga desafió y se impuso al proyecto de integración socio-urbana aprobado mediante la Ley N° 5799 en 2017 que tenía por objeto lograr la reurbanización, zonificación e integración social, cultural, ambiental y urbana del asentamiento. En su lugar, la investigación demostró presencia estatal cómplice o deficitaria y vecinos atemorizados". Pero la investigación no solo puso al descubierto la operatoria de la organización narco, sino también la "connivencia" de personal de la Policía de la Ciudad. El magistrado procesó sin prisión preventiva a dos oficiales porteños que tenían como tarea hacer patrullaje preventivas en el denominado Móvil Fraga."El plexo probatorio reunido permite afirmar, con los alcances propios de esta instancia, que Fernando A. y Luciano S., mientras cumplían funciones en la Comisaría Vecinal 15 A de la Policía de la Ciudad, habrían cooperado con los integrantes de la organización criminal investigada asegurando que el comercio prohibido no fuera interrumpido ni perseguido por la actuación policial (liberación de la zona). Para ello, habrían mantenido contacto con los eslabones más altos de la estructura criminal y entablado ciertas prácticas de intercambio", afirmó Casanello cuando fundamentó el procesamiento de los uniformados. El fallo, al que tuvo acceso LA NACION, fue dictado la semana pasada.Durante la investigación se comprobó que los dos uniformados ingresaron, en una oportunidad, en un inmueble que "había sido la residencia de de Galarza Carhuamaca, líder de la organización que, tras ser detenido, impartía las directivas desde la cárcel. Según reveló el informante registrado, dicho inmueble funcionaba como un centro de fraccionamiento y almacenamiento de estupefacientes, donde también se llevaban a cabo 'reuniones operativas de la organización'. Sumado a ello, de acuerdo a los dichos de los vecinos, aquel lugar era utilizado con frecuencia para 'ocultar bolsas o esconderse de la policía'", explicó Casanello en la citada resolución.El magistrado recordó que el Móvil Fraga había sido creado después de "detectar la actividad delictiva" que se repetía en el asentamiento."Los elementos apuntados permiten sostener que, lejos de desconocer lo que sucedía en el barrio, el objeto de la visita a la casa de Galarza Carhuamaca se debió, justamente, a la actividad ilícita allí desarrollada. Cabe recordar que una de las principales características de los grupos delictivos organizados consiste en la utilización de 'influencias' o corrupción para asegurar el mantenimiento de la empresa criminal a lo largo del tiempo y el territorio. Ello es precisamente lo que se acreditó en autos: la omisión deliberada de perseguir y reprimir la actividad de narcotráfico, cuanto menos del móvil Fraga a cargo de los imputados, bajo la fachada de presencia policial enfocada en delitos convencionales", afirmó el juez Casanello al procesar a los dos oficiales.Para Casanello, los dos uniformados "brindaron la cooperación necesaria para asegurar, desde su posición de integrantes de la Policía de la Ciudad, el desenvolvimiento y la continuidad del comercio de sustancias estupefacientes en el barrio".Fuentes del Ministerio de Seguridad porteño explicaron que uno de los procesados fue pasado a disponibilidad y que el otro está en "condición de retirado".La investigación no finalizó con los procesamientos de los mencionados narcos y policías. Según explicaron fuentes judiciales continúa la pesquisa para dar con otros integrantes aún no identificados de la organización criminal."A la par de las circunstancias enumeradas, cabe considerar que la presente investigación se encuentra en pleno desarrollo, con una serie de medidas en curso de ejecución, como aquellas vinculadas con la extracción y análisis de los dispositivos secuestrados (por el momento se recibió una elevación parcial) y declaraciones testimoniales que podrían revelar la existencia de otras personas vinculadas a los hechos investigados. En caso de recuperar su libertad, los imputados podrían entorpecer estas líneas investigativas", dijo el magistrado al fundamentar el dictado de la prisión preventiva de los sindicados narcos.
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La avenida Alvear es tradicionalmente considerada el epicentro residencial más selecto y elegante de Buenos Aires. Aunque haya perdido la mayoría de sus joyas arquitectónicas, aún mantiene un encanto que transporta a tiempos pasados.Vemos pasar el mail coach del barón Gastón Peers y Ernestina Costa Oliveira César rumbo a los bosques de Palermo y una seguidilla de balcones embanderados durante tantísimas procesiones religiosas, marchas políticas y desfiles patrios.Presenciamos cómo, en el jardín de Benigno Ocampo, se enciende la primera lámpara regeneradora de Siemens (Av. Alvear 1708, año 1882) y admiramos las luminarias que agasajan al presidente brasileño Getúlio Vargas cuando se aloja en lo de Pereda (año 1935).Observamos a la Infanta Isabel de Borbón saludando desde el balcón de los de Bary durante las fiestas del Centenario (Av. Alvear 1641/71), al cardenal Pacelli ingresando a lo de Adelia Harilaos de Olmos durante el XXXII Congreso Eucarístico Internacional de 1934 (Av. Alvear 1605) y al estadounidense Elihu Root, futuro Premio Nobel de la Paz, retirándose de la casa cedida por el matrimonio Llobet-Casares (Av. Alvear 1780, año 1906). También aguardamos frente a lo de Ortiz Basualdo para ver al príncipe Eduardo de Gales (Av. Alvear y Cerrito, año 1925) y volvemos a hacerlo frente a la antigua residencia de los Drysdale, devenida en Embajada Británica, cuando regresa junto a su hermano Jorge (Av. Alvear 1845, año 1931).Asistimos a la primera muestra de arte en lo de Alexander Hume (Av. Alvear 1693, año 1893), a una fiesta oriental en los jardines de María Unzué (Av. Alvear 1385, año 1912) y al almuerzo organizado por Rodolfo Pirovano en homenaje al príncipe João Maria de Orleans y Braganza (Av. Alvear 1678, año 1953).Participamos de la grandiosa inauguración del Alvear Palace Hotel en 1932 y quedamos perplejos por su clientela tan cosmopolita y dispar a lo largo de los años: Walt Disney, la reina Sofía de España, Francis Ford Coppola, Vladímir Putin, Sean Connery, entre otros.Y descubrimos a María del Solar Dorrego comunicándose, de balcón a balcón, con un par de amigas (Av. Alvear 1711, año 1929).Con sus fachadas que alternan franjas de ladrillo visto con revoque símil piedra París y pronunciadas mansardas de pizarra, los palacios Maguire y Hume son los últimos sobrevivientes de una estirpe perdida.Un modesto comienzoLa apertura de la Av. Alvear fue dándose por tramos y a medida que los dueños de las quintas cedían las franjas de terreno necesarias. Así, en el Plano de Cristóbal Barrientos de 1772, es aún una calleja sin nombre que nace a la altura de Libertad y recorre escasos metros dentro de la quinta "Los Olivos" de Martín de Altolaguirre. Una finca donde se criaban gallinas, se recogían duraznos y se cebaban interminables mates bajo las higueras. Aunque el piloto agrimensor aconsejó "cerrarla por inútil e infructuosa", el viejo vasco la mantuvo abierta vaya a saber por qué.En el documento cartográfico de Adolfo Sourdeaux de 1853, "Los Olivos" pertenece a Thomas Whitfield y la calle continúa sin novedad alguna. Pero en el de Pedro P. Uzal de 1879 ya tiene nombre: Progreso. Se extiende desde Carlos Pellegrini hasta Rodríguez Peña y "Los Olivos" prácticamente había desaparecido, subdividido en lotes y chacras.En el de J. B. A. Bianchi de 1882 se llama Bella Vista, discurre desde Cerrito hasta la Bajada de la Recoleta y luego se une al Camino de Palermo hasta el Arroyo Maldonado. Parte de estas prolongaciones se realizaron gracias a concesiones efectuadas por Domitila González de Cazón y las hermanas Ema y Justa Armstrong.Durante la gestión del pujante intendente Torcuato M. de Alvear, se llevó a cabo una remodelación urbana nunca vista hasta entonces que significó un antes y un después en este barrio. Si bien varios vecinos propusieron que la calle Bella Vista llevara su nombre, él prefirió que se rindiera homenaje a su padre, figura clave durante la Independencia, y además la transformó en una avenida. Así, la Ordenanza del 31/01/1883 la designó formalmente Carlos María de Alvear: "¡Qué sorpresa al entrar en la avenida Alvear, sólo tiene cinco años de existencia y es una ancha calle, toda de palacios de recreo de lo más suntuoso que hay en América, concluye en la Recoleta, plaza de paseo en cuyo fondo está la antigua iglesia de los recoletos, que le da nombre!", expresó Carlos d'Amico en Buenos Aires, sus hombres, su política (1860-1890).Pero todavía faltaba para su despegue. En el Plano Indicativo de la Ciudad de Buenos Aires (1913), aún figura "enmaderada".Surgimiento del nuevo barrio¿Qué factores influyeron en la formación de este núcleo urbano con Alvear como principal arteria residencial? A grandes rasgos: la llegada del Ferrocarril del Norte y de tres líneas de tranvías de tracción a sangre, las epidemias de cólera y de fiebre amarilla que provocaron un éxodo del Sur al Norte, la mencionada gestión del intendente Alvear, el creciente desarrollo de la actividad inmobiliaria y un cambio en las costumbres de la élite que empezó a mirar a Europa.Atrás fueron quedando las casonas hispano-coloniales de patios, en calles estrechas y sin arboleda, las típicas rondas de mates y aquella tradicional sobriedad criolla. Y surgieron residencias cada vez más opulentas, en espacios verdes y soleados, el five o'clock tea y la atractiva sofisticación europea.La moda era el eclecticismo. Por eso, aunque suele compararse a Alvear con las vías parisinas, es más acertado equipararla con la 5° Avenida neoyorquina del 1900."La gran calle de lujo de la Metrópoli, donde todos son palacios y mansiones suntuosas", publicitaba la inmobiliaria Barro, Bravos y Cía. mientras vendía lotes donde antes hubo quintas. Los terrenos de las veredas impares eran muy valorados por la privilegiada vista al río desde la barranca y sus extensos jardines hasta Posadas. El hôtel particulier Luis XV de Av. Alvear 1605, encargado por Juan Fernández y Rosa Anchorena al arquitecto Edouard Le Monnier en 1907, es el único sobreviviente que aún conserva la totalidad de su primitivo parque. Sus propietarios no pudieron habitarlo pues, a raíz de un accidente, se quedaron en París. En 1922 lo alquilaron al presidente Marcelo T. de Alvear y luego a Adelia M. Harilaos de Olmos quien, tras años de tires y aflojes, finalmente logró adquirirlo. Esta Marquesa y Condesa Pontificia legó la residencia a la Santa Sede; no así los jardines, que fueron posteriormente comprados. Desde 1952 funciona como Nunciatura.Buenos vecinos¿Quién eligió vivir aquí? Gran parte de la clase alta que estaba en ese entonces conformada por tres grupos de distinta raigambre. Por un lado, el patriciado porteño tradicional, generalmente terrateniente y vinculado al pasado colonial y a las guerras de Independencia. A modo de ejemplo, la Plazoleta Carlos Pellegrini nucleó a la crème de la crème: las hermanas Unzué, Jorge Atucha y María Teresa Llavallol, Daniel Ortiz Basualdo y Mercedes Zapiola, Carlos Ocampo, Celedonio Pereda y María Girado. Otros residentes de antigua estirpe fueron don Joaquín Chas Salas (Av. Alvear 1596), Marcelino Ugarte Lavalle (Av. Alvear 1605 y Av. Alvear 1693), Bonifacio Lastra y Enriqueta Quirno Costa (vereda par entre R. Peña y Callao) y Federico González Alemán (al 1891).Cuando se inauguró el monumento a Carlos Pellegrini, en 1914, la plazoleta reunía elegantes residencias. Hoy quedan los palacios Ortiz Basualdo y Pereda, embajadas de Francia y Brasil. Por otro lado, también la integraban prósperos inmigrantes, frecuentemente vinculados al comercio o a convenios con Europa; varios, además, casados con porteñas de alcurnia que facilitaron su inclusión. Por mencionar unos pocos: el Arq. e Ing. italiano Carlo Morra (Marqués de Monterocchetta) e Inés Victorica Urquiza vivieron al lado de los Pereda; el ministro alemán Hialmar von dem Bussche y Leonor Martínez de Hoz (1502)*; el empresario belga Casimiro de Bruyn y Mercedes Mantels, quien descendía por línea materna del mismísimo Juan de Garay (1817); el alemán Gustavo Frederking (1883); el francés Adrián Penard y Florinda Fernández Torres (1850), y el también galo Carlos Dose y María Esther Obligado (Av. Alvear y Ayacucho).Y, por último, pero no por ello menos importantes, estaban aquellos provincianos provenientes de familias de larga trayectoria que solían destacarse en el ámbito político, como el cordobés Benigno Ocampo (Av. Alvear esquina R. Peña) y Aristóbulo del Valle, oriundo de Dolores y cofundador de la Unión Cívica Radical (Av. Alvear 1749): "La ubicación es considerada la más de moda en Buenos Aires y la casa del Dr. del Valle se asemeja a las del West End londinense, siempre con preciosas flores en las ventanas", publicó The Standard el 31/01/1896.No todo lo que reluce es oroAunque el intendente Emilio Bunge prohibió que un tranvía circulara por Alvear para preservar su exclusividad y evitar que proliferaran construcciones baratas, durante años convivieron mansiones con modestos comercios y descuidados lotes. Así, el solar del actual Ortiz Basualdo estuvo antes ocupado por la Cochería Guerra & Stewart y en la manzanita triangular de la futura Plazoleta Carlos Pellegrini funcionaron una carpintería, el almacén al menudeo de Ángel Camicha y un bar, entre otros. La casa de Félix Egusquiza, en Av. Alvear y Libertad (obra del Arq. Le Monnier y Primer Premio Municipal de Fachadas en 1906), lindaba con el taller mecánico de A. Balducci y, enfrente, doña Valeria Cueto de Cárdenas tenía de vecino el almacén del vasco Larisgoitía. En la esquina de Alvear y Parera existió una fábrica de hielo y, en el cruce con Montevideo, estaba La Eléctrica de Guglielmo Bartoli.La casa de Félix Egusquiza, en Av. Alvear y Libertad era obra del arquitecto Edouard Le Monnier y recibió el primer Premio Municipal de Fachadas en 1906. También fue demolida.No olvidemos que el palacete del banquero Carlos Dose en Alvear y Ayacucho limitaba por los fondos con el Recreo Belvedere y su concurrido velódromo. Por las noches, las carreras de bicicletas eran reemplazadas por alborotadas peleas donde más de un compadrito sacaba a relucir su daga o facón. Enfrente estaba el Jardín Dordoni. "Ramos y coronas. Gran surtido en árboles frutales y forestales", rezaba su letrero, ¡con errores ortográficos!La casa como símbolo de statusLa haute société contrató a arquitectos, generalmente europeos, para que reflejaran su posición socioeconómica: "competían por quién tenía la mansión más rica y a la moda", señala Ernesto Schoo en Argentina, los Años Dorados. El repertorio arquitectónico, resultado del arbitrio de comitentes y arquitectos, fue riquísimo y variado: "La moda era el eclecticismo historicista: la recreación, puramente ornamental, de los estilos históricos considerados prestigiosos", prosigue Schoo. Por eso, aunque suele compararse a Alvear con vías parisinas, más acertado es equipararla con la Quinta Avenida neoyorquina del 1900.Ilustraremos este eclecticismo haciendo hincapié en un par de residencias no tan documentadas o conocidas. Tampoco abarcaremos la extensión original de la avenida que, hasta 1950, año del Libertador General San Martín, llegaba hasta la Av. Dorrego. Nos dedicaremos solo a sus primeras seis cuadras.Su inicio tuvo una fuerte impronta francesa a través del Palacio Pereda, concebido a imagen y semejanza del Museo Jacquemart-André, proyecto preliminar de Louis Martin y finalizado por Jules Dormal (actual Embajada de Brasil); la villa urbana de Carlos Ocampo, obra de Juan Antonio Buschiazzo (demolida); el hôtel particulier de los Ortiz Basualdo, iniciado por Paul Pater y concluido por Eugène Gantner (hoy Embajada de Francia); el de María Teresa Llavallol de Atucha, realizado por René Sergent y vendido en 1943 para subdividirse en departamentos; y las tres grandes casas de las hermanas Unzué, proyectos originales de Juan Antonio Buschiazzo, de las cuales sólo sobrevive la de doña "Cochonga" (actual sede del Jockey Club). A ese elegante comienzo correspondió un palaciego cierre de tinte francés: la reinterpretación del estilo Luis XIII realizada por Jacques Dunant y Charles Paquin para la familia Dose.Sobrias líneas francesas tuvo también la propiedad de Av. Alvear 1620, construida por el arquitecto argentino Eduardo Sauze para sus padres Luis Sauze y Carmen Pereira. En esquina y sin jardín, colindaba con la casa de Luis García Lawson, que recientemente adquirió notoriedad pues estuvo a punto de ser demolida. Doña Carmen, paraguaya, contrajo culebrilla hacia 1930 y vaya a saber quién le aconsejó una cura guaraní: frotarse con ranas o sapos que luego eran secretamente liberados en el jardín vecino. "¡Invasión de ranaaaaas!", exclamaban Rosa Balcarce de García Lawson, el personal doméstico y demás parentela mientras los Sauze simulaban desconcierto, nos admitió con picardía José Apellaniz Sauze.Otra propiedad de espléndido flair francés fue la de Jacinto Moss y Candelaria Solís en la esquina con Ayacucho. Encargada a la exitosa dupla Dunant & Paquin, tenía celosías de Casa Jomain, herrajes de M. Fontaine y vitraux de Champigneulle. En 1902 funcionó como Legación de Alemania y luego perteneció a Jorge Santamarina y María Helena Alvear hasta que fue intencionalmente incendiada y demolida a fines de los años 50.Pastor Obligado y Teresa Ortega encomendaron una palazzina neogótica a Paolo Besana en Av. Alvear 1531. Torres, ventanas ojivales, arcos apuntados, cerco almenado e interiores que seguían esa misma línea: "pasamos a una hermosa habitación, en la que se echa de ver inmediatamente por los escudos que la decoran, que es la casa de un noble de la más rancia nobleza española", publicó El Hogar el 23/07/1915. Luego perteneció a los De Ridder-Perrier, que la ampliaron y modificaron.Jules Huret describió de manera despiadada la Victorian Eclectic house de Alexander Hume en Av. Alvear 1693 en su texto La Argentina: de Buenos Aires al Gran Chaco. "Un inglés ha reunido todo cuanto el mal gusto podía reunir en un mismo sitio: cascos esculpidos, animales heráldicos, monstruos fabulosos, gárgolas góticas, frontones griegos desastrosamente decorados, encima de todas las ventanas Renacimiento". Atribuida al Arq. Charles Ryder, hoy se la conoce como la Residencia Maguire y, junto a la de Eduardo Casey en Av. Alvear 1690 (sede del Ministerio de Cultura), da un perfecto cierre a la cuadra. Con fachadas que alternan franjas de ladrillo visto con revoque símil piedra París y pronunciadas mansardas de pizarra negra, son hoy las últimas sobrevivientes de esta memorable estirpe. Por desgracia, no corrieron la misma suerte las de Gustavo Frederking y Adela Maderna (Av. Alvear 1883, un pastiche con elementos alemanes y victorianos) y la de Joseph Drysdale y Jane Dunn (Av. Alvear 1845, un Late Victorian del Arq. Walter Bassett-Smith). Terminaron demolidas para ampliar el Hotel Alvear, que pasó a tener un pabellón estilo L'Orangerie y jardines con canchas de tenis.La vereda par entre R. Peña y Callao exhibía encantadores jardines al frente. El escritor y vecino Ricardo Hogg develó que, "según el intendente doctor Torcuato de Alvear, fundador del barrio", era "la más hermosa y florida de la ciudad". Algunas casas fueron diseñadas por el arquitecto sueco Henrik Ã?berg y el Ing. Carl Nyströmer tenía la suya propia en Av. Alvear 1724: "se consideraba un templo de Arte. Dícese que se agrupaba la gente delante de la casa para escuchar la música que allí se ejecutaba", describió Backmann en 1910. Años después, fue reemplazada por una fachada neohispánica, obra del Arq. Martín Noel para el matrimonio Zuberbuhler-Ortiz Basualdo. En Av. Alvear 1780, afortunadamente sigue en pie un magnífico exponente del estilo Art Nouveau del Ing. Arturo Prins para su cuñado José M. Llobet.La casa pintoresquista del comodoro Augusto Lasserre en Alvear 1711 resaltaba entre tantos palacetes. Evocaba aquellas construcciones rurales europeas y tenía un mirador desde donde el marino contemplaba el río a falta de mar.Poco tiempo vivieron los Durao en la villa italiana que solicitaron al Ing. Giuseppe Maraini (Av. Alvear 1831). Similar a aquellas villas veraniegas de la Riviera, a los pocos años pasó a manos de Dalmiro Martínez Barker.Federico González Alemán y Albina Herrera edificaron en un solar obsequiado por su tía, doña Domitila González de Cazón, en Av. Alvear 1891. Según su descendiente Jacques Bedel, "a lo mejor construyeron directamente con Plou & Oliveri en 1889, sin recurrir a un arquitecto. Quizás por eso tiene un diseño tan peculiar". Hacia 1915, fue vendida al político peruano Víctor Larco Herrera. Como uno de sus hijos nació allí, lo llamó Jorge Argentino. "El millonario que honra a su país, propietario ahora del Palacio Larco en la avenida Alvear", publicó la revista Variedades el 05/01/1918. Fue demolida en los años 30 para dar lugar al futuro Alvear Palace Hotel.Fin de una eraEl 24 de octubre de 1929, con la caída de la Bolsa de Wall Street, aquel trágico Jueves Negro marcó el final de una época de prosperidad y sueños e inició una década de crisis, ajustes, desempleo y suicidios. Argentina no fue ajena a ello, ya que el modelo agroexportador, que durante tres décadas había sido la vaca lechera de su economía, se desplomó como un castillo de naipes arrastrando a importantes familias agrícola-ganaderas que ya no pudieron exportar a los precios a los que estaban acostumbradas.Av. Alvear se vio íntimamente afectada. Avisos inmobiliarios empezaron a ofrecer casonas, tradicionales palacios y petits hôtels que, tras ser adquiridos por inversores inmobiliarios, eran directamente demolidos y reemplazados por una nueva tipología edilicia que ofrecía un novedoso tipo de hábitat mucho más redituable: la casa de rentas."Pronto será demolido uno de los más suntuosos palacios porteños", tituló El Hogar en 1931 refiriéndose a la magnífica mansión de Teodoro de Bary. La reemplazó una copia del Château du Marais que León Dourge realizó para los hermanos Luis y Alberto Duhau. Exteriormente era un gran palacio, pero interiormente estaba subdividido en cuatro departamentos familiares. Actualmente funciona como edificio principal del Palacio Duhau Park Hyatt Hotel.Por esos años, Alejandro Bustillo finalizó un importante edificio de rentas para Ricardo Green y María Rosa Devoto en Av. Alvear 1711/27 (hoy Casa de las Academias Nacionales). Con una clásica fachada Luis XV, tenía planta baja, cuatro grandes departamentos (uno por piso), una mansarda que albergaba al personal de servicio principalmente masculino, depósitos y bauleras. Pocos meses después, medianera de por medio hacia Callao, Oscar Schoo Lastra construyó uno para sí mismo de similares características. Aún hoy, dialogan en excelente sintonía.Hacia 1940, la imponente residencia de Casimiro de Bruyn, erigida por Karl Nordmann en Av. Alvear 1807, fue demolida y sustituida por el Versailles Palace Hotel de la marquesa Lina Raimondi de Gambarotta. Obra de los Arqs. Héctor Bengolea Cárdenas y Héctor M. Bengolea, contaba con aire acondicionado, baño y office en cada departamento, restaurante, bar americano y boîte. En Av. Alvear 1750, el prolífico Bustillo concluyó un petit hôtel para los Duhau-Lacroze. Aunque la superficie cubierta era generosa, la escala ya no mostraba monumentalismos ni excesos. De planta baja, dos pisos y mansarda, su organización interior respondía a los nuevos funcionalismos y a tiempos más ajustados. Eso permitió que, años después, el estudio Acevedo, Becú y Moreno pudiera modificar su fachada eliminando el techo de pizarra, agregándole un piso y transformándolo en dos departamentos independientes. Cuenta la leyenda que un furioso Bustillo, armado con escalera, balde y cuchara, tapó personalmente su firma del frente.El hotel Alvear, inaugurado en 1932, y considerado un clásico en la actualidad, resultó una mole constructiva para los estándares del momento.Contemporáneo es el edificio del estudio Petersen, Thiele y Cruz en Alvear 1760/66. Si bien la fachada estilo neo Luis XV semejaba a un gran palacio, constaba de dos unidades por piso. Cada departamento compartía un gran hall común conectado por una importante escalera de honor.Tal vez el más disruptivo de esa década fue el Alvear Palace Hotel en la esquina de Ayacucho. Proyectado por los Arqs. Valentín Brodsky y Estanislao Pirovano, fue inaugurado con gran repercusión el sábado 03/09/1932. Paralelamente, abrió en su subsuelo la exótica boîte África. Decorada por el Arq. Daniel Duggan, quien se inspiró en los sets cinematográficos de Hollywood, sus materiales combustibles hoy no aprobarían la menor inspección de habilitación. Con la mole del hotel terminada, la avenida sufrió por primera vez un cambio de fisonomía y escala. La importante medianera que limitaba con la casa de los Frederking creó un precedente que se repetiría años más tarde. Al demolerse el palacete de Carlos Ocampo, que fue reemplazado por un edificio Art Decó, su agresiva medianera "aplastó" para siempre a la Embajada de Brasil.Llegada del modernismoLos primeros signos de modernidad que irrumpieron en la severa estética de Alvear se presentaron hacia 1932 en tres edificios casi coetáneos y ubicados a pocos metros uno del otro. Primero, la vanguardista construcción del estudio Sánchez, Lagos y de la Torre en la esquina de Alvear y Parera para Pablo Cárdenas (h) y Diego G. Kavanagh. Este pequeño prototipo, que sirvió de ensayo para el icónico Edificio Kavanagh de Plaza San Martín, presentaba una disruptiva volumetría que combinaba ventanas horizontales con bow-windows. Su novedosa fachada causó gran sensación y enseguida tuvo una alta demanda de alquileres.A continuación (1446), el de Pater & Morea marcó el comienzo de una serie de fachadas inspiradas en la obra del exitoso arquitecto francés Roux-Spitz. Y luego, también de este eficaz dúo, el de la esquina de Alvear y Libertad generó, junto con el anterior, un vasto conjunto de gran presencia y acertada escala.En 1948, con la promulgación de la Ley 13.512, la Av. Alvear cambió su apariencia. Varias de sus casonas fueron derribadas para construir edificios. Cambia, todo cambiaDurante los años 40, el modernismo perdió ímpetu dando lugar a fachadas neoclásicas. En 1948, con la promulgación de la Ley 13.512, la Av. Alvear cambió definitivamente su apariencia.Ante la posibilidad de construir departamentos sin necesidad de que fueran casas de renta, los últimos petits hôtels en pie dieron paso a una serie de construcciones que conformarían una nueva estética: "Usted no podrá resistir el encanto de departamentos tan confortables y de una ubicación tan importante", anunciaba Suffern Moine & Cademartori mientras la piqueta arrasaba con el castillo de Pastor Obligado, la casa vecina de los Blaquier, la de Adrián Penard (1850) y la de Paul Hary (1896).Aun manteniendo una estética de cierto academicismo, estudios como Duncan y Mansilla, Guillermo A. Peña, Arturo J. Dubourg y la firma Lanusse y Cía., entre otros, comenzaron a crear durante los años 60 una nueva fisonomía edilicia que hoy predomina en casi todas sus cuadras.En la actualidad, en la Av. Alvear conviven antiguos palacios característicos de la Belle Époque con negocios de lujo, hoteles, edificios administrativos y familias que aún desean vivir en la más aristocrática de las vías porteñas.
BERLÍN.- Un exjefe de la inteligencia exterior alemana fue detenido el martes bajo sospecha de que pasó secretos de Estado a un servicio de espionaje extranjero, informó la fiscalía federal de Alemania.August Hanning, quien dirigió el Servicio Federal de Inteligencia, conocido por sus siglas en alemán BND, de 1998 a 2005, es "fuertemente sospechoso de espionaje como traición, obtención de secretos de Estado, intento de traición y espionaje", indicó la fiscalía federal en un comunicado.Hanning, de 80 años, fue detenido en Bad Toelz-Wolfratshausen, en el sur de Alemania. Un exasistente, identificado como Manfred D., también fue arrestado el martes en Steinfurt, en el oeste de Alemania y ha sido acusado de complicidad en intento de traición y espionaje como traición."En una ocasión, se sospecha que el señor Hanning utilizó información clasificada para preparar un análisis para un empleado de un servicio de inteligencia extranjero", dijo más tarde el martes a la emisora alemana RTL Ines Peterson, vocera de la fiscalía federal.Además, "se alega que transmitió información tras un intercambio extenso, también con un empleado de otro servicio de inteligencia".Ni Peterson ni el comunicado anterior de la fiscalía revelaron exactamente para quién se sospecha que espiaban los dos hombres o a qué servicios de inteligencia extranjeros proporcionaron información clasificada.Las viviendas de ambos hombres fueron registradas el martes.La fiscalía indicó que Manfred D. trabajó como jefe de gabinete de Hanning y posteriormente ejerció como jefe de gabinete de varios presidentes posteriores del BND desde 2012 hasta 2026."En su función, tenía acceso a información confidencial", señaló la fiscalía.Se cree que ambos sospechosos acordaron, en 2010, que Manfred D. transmitiera de forma continua información valiosa del BND a Hanning "a cambio de una remuneración", indicó el comunicado."Los hallazgos actuales sugieren que, a lo largo de los años, Manfred D. proporcionó a Hanning aproximadamente 2000 documentos, muchos de los cuales contenían información clasificada para ser utilizada exclusivamente por el servicio federal de inteligencia con fines internos, en particular para reportes informativos de inteligencia al poder ejecutivo", alega el comunicado.Hanning utilizó la información en su trabajo privado de consultoría y Manfred D., quien de acuerdo con las normas de privacidad alemanas no puede ser identificado por su nombre completo, proporcionó a Hanning información clasificada hasta junio de 2022, dijo Peterson.El presidente â??del BND, Martin Jaeger, afirmó que la agencia puso en marcha exhaustivas investigaciones internas cuando surgieron las sospechas, y añadió que "no puede haber concesiones en materia de seguridad interna".Hanning fue objeto de escrutinio en una investigación separada sobre el secuestro de los hijos de la empresaria de Hamburgo, Christina Block, de su exesposo en Dinamarca en enero de 2024, en una disputa de custodia que había estado en curso durante varios años.La investigación de ese caso condujo a las detenciones del martes.La fiscalía federal indicó que la búsqueda actual deriva de pruebas encontradas durante un registro de la vivienda de Hanning en relación con ese caso.Según la agencia de noticias alemana DPA, Hanning y un funcionario retirado de la Oficina de Policía Criminal del Estado de Hamburgo son sospechosos de haber aceptado un encargo de Block en 2022 para secuestrar a sus hijos cuando eran ejecutivos de una empresa de seguridad, anunció la fiscalía en el otoño de 2025.Los Block son una destacada familia de Hamburgo, más conocida por su popular cadena nacional de asadores Block House. El juicio de custodia ha recibido mucha atención en el país, y los tabloides alemanes ofrecieron una amplia cobertura desde el tribunal.El legislador opositor alemán Konstantin von Notz expresó conmoción por las acusaciones contra Hanning y pidió una investigación rápida."Esta es una historia contundente y profundamente inquietante", dijo von Notz, miembro del partido Los Verdes y también del comité del parlamento alemán que supervisa los servicios de inteligencia."Esperamos una investigación rápida y exhaustiva sobre las graves acusaciones formuladas contra el exjefe del BND Hanning", expresó a Spiegel Online."Hemos estado criticando durante años las dudosas y amplias actividades de cabildeo de exaltos funcionarios y de quienes tenían las más altas autorizaciones de seguridad en Alemania", dijo, y pidió prohibir que exfuncionarios con autorizaciones de seguridad se dediquen al trabajo privado de consultoría después de dejar el cargo, informó Spiegel Online.Agencias AP y Reuters
Lo primero es la estepa. Eterna, infinita. Una planicie y sus relieves, los coirones amarillentos vistiendo el suelo. El ripio. La ruta 40. La antesala de lo inesperado.Unos 47 kilómetros al este de Bajo Caracoles, el río Pinturas parte al medio la tierra y crea un paisaje demoledor: un cañadón de colores perfectamente alineados, apenas poblado de algunos sauces. Bello, intenso, profundo. Los farallones de roca rojiza se elevan hasta los 170 metros. Y ahí, debajo de uno de esos paredones, está la cueva.Los tehuelches tenían un nombre para este lugar. Lo llamaban Kolon Niyeu: tierra de colores. Una descripción que, vista desde arriba, resulta exacta. Las ignimbritas rojizas, el verde de las vertientes, el amarillo estepario, el gris de las mesetas basálticas. Un paisaje formado hace 150 millones de años, durante el Jurásico, por flujos volcánicos de alta temperatura.El guía que nos recibe en la entrada del Parque Provincial Cueva de las Manos, Franco, invita a tratar de imaginarnos como parte de esa tribu que habitó estas tierras. Cómo pensaban, cuáles eran sus necesidades, cómo se expresaban. Lo que hay frente a los ojos es el testimonio del paso de un homo sapiens no muy diferente al de hoy, que tenía que resolver su vida con lo que había: guanacos, pumas, piches, cóndores, zorros, lagartijas, choiques. Y aun así, las pinturas no dejan ninguna duda: a pesar del viento, del frío, de la falta de recursos, en este inhóspito rincón del noroeste de Santa Cruz, los pre-tehuelches (pueblos que no conocían la escritura y por ende no tienen un nombre) vivieron durante más de seis mil años."Nosotros hablamos de paisaje cultural para describir esto que tenemos enfrente". La frase del guía es técnica (el Área Río Pinturas fue declarada el primer Paisaje Cultural Nacional de la Argentina en 2019), pero en el contexto del cañadón adquiere otro peso. Porque lo que esa categoría intenta capturar es justamente esto: que el valor no está solo en las pinturas, ni solo en el paisaje, sino en la relación entre los dos. Que esos cazadores no eligieron cualquier pared, sino esa pared, en ese cañadón, frente al mismo río donde cazaban. Y que los guanacos que pintaron en ocre hace nueve milenios todavía bajan a beber a ese río.Hay algo que distingue a la Cueva de las Manos de casi cualquier otro sitio de arte rupestre en el mundo, y que, sin embargo, rara vez aparece como argumento central cuando se habla de ella.En Lascaux, la cueva francesa con pinturas de 17.000 años, la última visita pública ocurrió en 1963. Doce años después de su descubrimiento, la respiración humana había comenzado a destruir lo que sobrevivió a la prehistoria. Hoy los turistas visitan una réplica. Lo mismo ocurre en Altamira, en España: réplica. Acá no. Acá uno camina por la pasarela de madera con un casco blanco en la cabeza y se para frente a la pared original. La misma donde alguien apoyó su mano izquierda, sopló pigmento por un hueso hueco y dejó su silueta hace 9.300 años.La cueva que da nombre al sitio está a 88 metros de altura sobre el cauce del Pinturas, en un paredón de ignimbrita. Tiene 20 metros de profundidad, 15 de ancho y 10 de alto. Dentro y alrededor se encontraron fogones, puntas de flecha, raspadores, cuchillos de piedra, huesos de guanaco, zorro, puma. La evidencia de una vida cotidiana que sucedió ahí, con una regularidad que los arqueólogos pueden medir: el sitio fue ocupado, abandonado y vuelto a ocupar durante miles de años. Cueva de las Manos es el nodo más conocido de un sistema arqueológico que comprende más de 70 sitios documentados en la cuenca del río Pinturas, conectados entre sí por los mismos corredores naturales â??cauces, farallones, cañadonesâ?? que usaban los cazadores en su nomadismo estacional. El complejo incluye el Alero Charcamata, la Cueva Grande del Arroyo Feo, el Alero Cárdenas y decenas de sitios más pequeños distribuidos por las planicies altas. Un territorio que los arqueólogos leen como un mapa repleto de campamentos de caza, sitios de procesamiento, lugares de reunión, sitios funerarios. La infraestructura cotidiana de una tribu que habitó estas tierras y que quiso dejar su testimonio en las rocas que servían de refugio.El hombre que descifró el cañadónEn 1964, un topógrafo de 46 años llamado Carlos J. Gradin llegó al cañadón de Pinturas y no se fue nunca. O no del todo.Gradin -nacido en 1918, fallecido en 2002- no era arqueólogo de formación. Pero había pasado años midiendo campos en la Patagonia, sacando fotos, encontrando sitios con material arqueológico, y esa acumulación silenciosa lo fue convirtiendo en otra cosa. Empezó a escribir artículos, primero en la prensa, después en revistas científicas. Se acercó a los investigadores. Terminó trabajando como arqueólogo técnico y luego en el Conicet. La Cueva de las Manos fue, desde el principio, el lugar donde construyó ese lugar propio.Su hijo, Carlos, recuerda la casa familiar como una especie de reunión arqueológica sin solución de continuidad. "Prácticamente era una reunión medio permanente de temas arqueológicos entre ellos y también con los colegas, amigos que siempre andaban por casa", cuenta. "Siempre estaban las diapositivas proyectándose para preparar alguna charla. No es que mi padre me haya contado acerca de la cueva: la cueva estuvo ahí siempre dando vueltas".Gradin no estaba solo. Desde 1973, el trabajo en el Pinturas fue un esfuerzo conjunto con el arqueólogo Carlos Aschero y la arqueóloga Ana Aguerre, con financiamiento del Conicet. Los tres excavaron, relevaron, publicaron. Los tres construyeron la cronología y la clasificación estilística que hoy permiten leer ese palimpsesto de piedra. Sin ese trío de entusiastas, la Cueva de las Manos hubiera seguido siendo un sitio hermoso sin contexto.Pero Gradin tenía además algo que ningún libro de arqueología enseña: la capacidad de dialogar con el territorio a través de quienes lo conocían de verdad. "Mi viejo nos quería presentar especialmente a Cárdenas, el baqueano con el que recorrió muchísimos lugares", recuerda su hijo. "Era un hombre de campo, acampaba y salía a recorrer a caballo muchos sitios. Siempre hablaba mi viejo de Cárdenas". José del Carmen Cárdenas aparece hoy en el museo de Perito Moreno. Y fue otro baqueano, Alfonso Barría, quien llevó a Gradin por primera vez a ver las pinturas. Estos hombres de campo â??que conocían el territorio como nadieâ?? fueron tan parte del descubrimiento como cualquier expedición científica.En 1972, unos baqueanos llevaron a Gradin a otro sitio, en el cañón del arroyo Charcamata, afluente del Pinturas. Lo que encontró lo dejó sin palabras: un abrigo rocoso de 81 metros de largo, 24 de alto, 45 de profundidad. Pinturas de 8.700 años de antigüedad desplegadas en 60 metros de pared. Una escena de caza de puma â??rarísima a nivel mundialâ?? y dos guanacas en pleno parto, mirando hacia atrás a sus crías, tal como ocurre en la vida real. El Alero Charcamata sería declarado Monumento Histórico Nacional recién en 2019. Gradin no lo vería.Cuando murió, en 2002, sus cenizas fueron esparcidas en el cañadón del río Pinturas. Su hijo volvió para ese viaje. "Fue breve", recuerda. Diecisiete años más tarde, en 2019, volvió de nuevo para la inauguración del Museo de Arqueología de Perito Moreno â??que lleva el nombre de su padreâ?? y aprovechó para conocer Charcamata por primera vez. "Estuvo muy bueno. Fuimos con un sobrino de mi viejo", recuerda. Ese movimiento de retorno â??volver al lugar del padre, agregar una nueva capa de presenciaâ?? tiene algo de los cazadores que durante miles de años pintaron sobre las pinturas de sus antepasados sin borrarlas.Un archivo de piedra de nueve mileniosEn 1973, un joven recién recibido en Ciencias Antropológicas llegó al Pinturas como parte del equipo de Gradin. Se llamaba Carlos Aschero, tenía 27 años, y fue hasta la Patagonia para hacer algo concreto: excavar el piso de la cueva para entender en qué momento habían sido pintadas las escenas más antiguas. Lo que recuerda de ese primer contacto con las pinturas es haber quedado "impactado por la belleza y conservación". Una descripción escueta, casi seca, pero precisa.Lo que encontraron en esa excavación confirmó lo que Gradin sospechaba: en la capa arqueológica de la primera ocupación del sitio, datada en 9.300 años, había abundante pigmento ocre, el mismo material de las primeras manos. Eso fijaba la cronología de los orígenes. Y esa excavación también reveló algo sobre la tecnología de los pintores: calentando el ocre a distintas temperaturas obtenían rojo, violeta y negro. Con eso tenían toda la gama de colores utilizados, con excepción del blanco, que lograban con un compuesto de hueso molido. Era un procedimiento conocido, transmitido, perfeccionado a lo largo de generaciones.Aschero volvió muchas veces. En 2010 retomó las excavaciones junto a Ana Aguerre y encontró algo que cambió la lectura del sitio. No solo había más estilos de pintura superpuestos de los que Gradin había identificado. Había un patrón: las nuevas generaciones de pintores no borraban lo anterior. Pintaban encima, sin tapar, sin obliterar. Agregaban una capa al archivo. Aschero identifica en este fenómeno la función de un archivo de memoria colectiva, aunque él mismo distingue esa función de algo distinto y más difícil de descifrar: la significación y el uso ritual específico de cada estilo, que varían entre grupos y a lo largo del tiempo. Eso, reconoce, es lo que más falta entender.Las manos, los cazadores y los enigmasPararse frente a las pinturas y entender lo que se está viendo requiere un momento de ajuste.Lo primero que impacta es la cantidad. Cientos de manos (más de 800) en negativo distribuidas por los distintos sectores del sitio. La mayoría son manos izquierdas â??el pintor apoyaba la mano en la pared y con la derecha sostenía el tubo por donde soplaba el pigmentoâ?? de adultos de ambos sexos.Las manos en ocre son las más antiguas. Las rojas son más recientes. Las blancas, más recientes aún. Los distintos tonos son parte de la cronología. Un arqueólogo que sabe leer esa pared puede decir, con razonable precisión, en qué milenio fue pintada cada mano.Pero las manos son solo el motivo más célebre. En la pared del Paredón de las Escenas hay algo más complejo: 59 cazadores usando boleadoras persiguen 17 guanacos en una composición de doce metros de longitud pintada en ocre, negro y rojo. La escena registra el giro completo de la boleadora en vuelo. Un instante congelado con una precisión que habla de alguien que conocía ese movimiento mejor que nadie: alguien que lo hacía todos los días para comer.Hay también guanacos sin cabeza. Su significado es una de las preguntas que Aschero reconoce sin respuesta definitiva. Una hipótesis que maneja es que podrían registrar la composición por edad y sexo del grupo cazado: información útil para los cazadores que llegaran después. Pero es una posibilidad, no una certeza. El enigma persiste.El pigmento que usaron no era arbitrario. Cerca del sitio se encontró una paleta hecha con una escápula de huemul, todavía teñida de rojo. Para aplicarlo usaban pinceles de pelo de guanaco, los dedos y un tubo corto â??probablemente un hueso hueco por el que soplaban el pigmento sobre la palma apoyada en la roca. El análisis por difracción de rayos X reveló que añadían yeso a la mezcla para mejorar la adherencia.Un patrimonio frágilLa Unesco declaró a la Cueva de las Manos Patrimonio de la Humanidad en 1999. La iniciativa había surgido en 1995 desde el programa de Documentación y Preservación del Arte Rupestre Argentino del INAPL, el Instituto Nacional de Antropología. El equipo que trabajó en la propuesta incluyó a la arqueóloga Mercedes Podestá, junto a Diana Rolandi, María Onetto y Ana Aguerre, con Gradin como asesor científico. En 1997 elevaron la propuesta a la Lista del Patrimonio Mundial. En junio de 1998 presentaron el expediente ante la Unesco. En diciembre de 1999, la declaratoria fue formalizada en una reunión del Comité en Marruecos.Veinticinco años después, Podestá hace un balance con honestidad: "Gracias a la incorporación a la lista Unesco, el equipo del Inapl recibió subsidios para mejorar la infraestructura del lugar: museo de sitio, lugar de acogida, pasarela. Pero un tema pendiente y muy importante es enfocar las próximas tareas al tema de la degradación de la zona arqueológica y su entorno". Y agrega algo más: "Es imperativo completar la documentación del arte rupestre y publicarla, ya que nuevas técnicas digitales hoy permitirían obtener una documentación mucho más precisa que la realizada anteriormente por Gradin y Aschero". El archivo más antiguo del sur del continente todavía no está completamente registrado con las herramientas del siglo XXI.Los números dan contexto a la urgencia. Al sitio llegan entre 10.000 y 15.000 turistas por temporada. El tránsito de visitantes por el sendero pulveriza el suelo y genera un material fino que, en un ambiente de fuertes vientos como el del cañadón, se deposita sobre las pinturas y afecta su conservación. El equipo del Inapl construyó un mapa de riesgo ambiental del sitio que permite monitorear la degradación del entorno mediante un código de colores actualizado en cada visita. Es la herramienta de gestión más concreta que existe hoy. Funciona, pero requiere presencia constante y presupuesto que en la Argentina, como en casi todo lo que involucra cultura y ciencia, suele ser incierto.Hay una paradoja que Podestá señala con claridad: a pesar de todo el esfuerzo institucional, el reconocimiento internacional y la belleza objetiva del lugar, la Cueva de las Manos sigue siendo un secreto para la mayoría de los argentinos. "Pocos conocen el lugar o sienten la necesidad de hacerlo sin percatarse de que es un exponente excepcional de nuestro pasado", dice. Un Patrimonio de la Humanidad que la propia humanidad cercana todavía no terminó de descubrir.El hijo de Gradin lo dice sin dramatismo, con la calma de alguien que creció escuchando hablar de estas cosas: "Creo que con el trabajo que hicieron en la cueva se lograron muchísimas cosas, y se logró la declaración de Patrimonio Mundial. Pero siempre se puede mejorar".Más allá de la cuevaLa cuenca del Pinturas tiene más sitios que la cueva principal, y su situación es despareja. El Alero Charcamata es, sin duda, el segundo sitio más importante de la zona. Lo que falta es la voluntad política de avanzar en su visibilización.Sin embargo, hay señales de que algo está cambiando. Desde 2020, la Cueva de las Manos y el cañadón del río Pinturas forman parte de los circuitos del Parque Patagonia, una iniciativa impulsada por Rewilding Argentina que articuló con comunidades locales y organismos públicos para crear un corredor de conservación y turismo en la región. El parque incluye senderos, refugios, un centro de interpretación y un planetario. Uno de esos senderos se llama Huella de Gradin: doce kilómetros que recorren el cañadón del Pinturas y llegan hasta la Cueva. El territorio que un hombre estudió durante treinta años hoy tiene una ruta con su nombre.El rewilding que da nombre a la fundación â??la restauración activa de fauna y ecosistemas degradadosâ?? ocurre en el mismo territorio donde los cazadores pretehuelches pintaban guanacos, los mismos guanacos que vuelven a moverse con libertad por el cañadón.Charcamata también encontró su camino hacia el visitante. A través de la operadora local Zoyen Turismo, es posible llegar al alero en una excursión de día entero que parte desde el Portal Cañadón Pinturas del Parque Patagonia: casi una hora en 4x4, vadeo del río Pinturas y una hermosa caminata por el cañadón del arroyo Charcamata hasta que las paredes se abren y el alero aparece.La huella que sigue vivaLos tehuelches que tomaron contacto con los primeros europeos en el siglo XVI pintaban sus quillangos â??los mantos de piel cosidos que usabanâ?? con composiciones geométricas: triángulos opuestos por el vértice, círculos concéntricos, zigzags rojos. El mismo vocabulario visual que aparece en las capas más recientes de la Cueva de las Manos. Es una línea que conecta a los cazadores del Pinturas con los pretehuelches históricos, y esa línea puede rastrearse en la pared.El registro de la Cueva de las Manos termina dos siglos antes de la llegada de Cristóbal Colón a América. Después, el silencio. Lo que siguió no dejó pinturas.Hoy el sitio recibe visitas guiadas con cupos controlados. Hay barandas que separan la pasarela de las paredes pintadas. No se permiten fotos con flash. Por razones de preservación, la visita guiada no incluye el ingreso al interior de la cueva. Son medidas razonables cuando se entiende que el principal enemigo de estas pinturas es el turismo irresponsable. Lo que resistió nueve milenios es frágil frente a un aerosol o una mano sin conciencia que, antes de que este lugar se protegiera, llegó a dejar sus huellas visibles con el registro de nombres y fechas.Hay un momento en el recorrido, parado frente a la pared donde las manos se acumulan en docenas de colores y tamaños distintos, en que el concepto de paisaje cultural deja de ser una categoría administrativa y se convierte en una experiencia física.Ahí es donde la presencia de Gradin, invocado una y otra vez por el guía y referenciado en todo lo relacionado con la Cueva, se vuelve inmanente. Aschero, su fiel ladero, habla de que su trascendencia está vinculada a su practicidad para resolver los problemas del estudio y de la vida concreta y, sobre todo, a su relación con la gente del campo. El aprendizaje desde ellos, "preguntando y preguntando". Una acción que pinta de cuerpo entero a un hombre que nunca consideró que el conocimiento fluyera en una sola dirección.El hijo de Gradin lo resume sin buscarlo, hablando de algo completamente distinto: de la bolsa de dormir de los campamentos de infancia que luego su padre usó en las expediciones y terminó expuesta en el museo de Perito Moreno. "Causó bastante gracia", dice. Pero en ese detalle â??un objeto doméstico convertido en patrimonio, una vida privada que terminó siendo historia públicaâ?? está toda la dimensión humana de lo que ocurrió en este cañadón durante 60 años de arqueología argentina.No hay nada interpuesto entre la historia y quien la mira. Hay una pared de roca en un cañadón patagónico, y sobre ella, miles de símbolos que alguna vez quisieron decir algo que todavía no terminamos de entender. Y hay tres arqueólogos â??Gradin, Aschero, Aguerreâ??z que pasaron décadas tratando de escuchar. Uno de ellos eligió quedarse para siempre en este precioso cañadón.
Adentrarse en las calles del centro de Limoges es como descubrir atajos en el tiempo que permiten remontar los siglos, hasta la Edad Media primero y la Revolución Industrial después. Así se revelan los secretos del origen y el éxito de los dos principales oficios que distinguieron a esta ciudad, casi oculta en el corazón de Francia, y la consagraron como la capital de las artes del fuego. Uno es el esmalte y la otra, la porcelana. Cuando se mira desde el siglo XXI, recorriendo las salas de los museos modernos, el pasaje de los relicarios del año 1000 a los juegos de mesa que se usan en las cenas de gala de los palacios parece evidente, pero en realidad no fue tan fácil. La historia es larga e incluye un toque de la varita de la suerte, que a Limoges le llegó cuando se descubrió uno de los yacimientos de caolín más puros del mundo en los alrededores de la ciudad. Corría el siglo XVIII.Aunque las épocas se entrecruzan en la arquitectura de las calles y las iglesias, la historia de Limoges recobra su cronología en los dos principales museos locales. El antiguo palacio obispal se transformó en Museo de Bellas Artes, mientras un antiguo hospital para enfermos mentales es ahora el mayor museo del mundo dedicado a la porcelana.Una denominación de origen medievalComo tantas veces al viajar en el tiempo, aparece un personaje mítico, que en el caso de Limoges es Martial, un evangelizador que recorrió las Galias y terminó su vida a mediados del siglo III en la ciudad de los Lemovices, donde fue enterrado y se convirtió en santo. Sus reliquias atrajeron a peregrinos y convirtieron la pequeña localidad en un centro espiritual de cierta relevancia. Al mismo tiempo, los esmaltes locales fueron cobrando fama en el mundo cristiano: así, cuando Limoges se transformó en una etapa importante en uno de los principales caminos hacia Santiago de Compostela, los peregrinos europeos participaron en la difusión y el prestigio de esta producción. Ni almendras ni nueces: este es el snack saludable que recomiendan los cardiólogos para bajar el colesterol maloEric Boutaud, un guía experto de Limoges, suele acompañar a los grupos que realizan las caminatas interpretativas por la ciudad. Gran conocedor de la historia local, enriquece la visita al Museo de Bellas Artes y asegura que la colección del museo "rivaliza con las del British Museum o del Hermitage de San Petersburgo, con más de 1200 piezas desde el siglo XI hasta hoy". "En mis visitas llamo particularmente la atención sobre los esmaltes champlevés, una técnica que nació hacia 1130 en Limoges y que tuvo un éxito tan grande en toda Europa que cada pieza se identificaba como opus lemovicense, una denominación de origen muy anterior a la porcelana o las protecciones industriales modernas", agrega.Entre las piezas que siempre figuran en sus explicaciones se encuentra una modesta medallita de tono azul y motivos geométricos de apenas tres centímetros de diámetro. Se hizo en torno al año 1000 y es la más antigua del museo. También hay relicarios medievales, verdaderas obras maestras, igual que los esmaltes pintados del Renacimiento. Sobre todo los de Léonard Limosin, un artista de Limoges que vivió en el siglo XVI y fue el más grande de los esmaltadores. Su talento y su estilo sedujeron a reyes, príncipes y obispos en todas las cortes europeas. Eric Boutaud recuerda que dejó retratos de un realismo revolucionario para la época, gracias a su técnica de esmaltes pintados sobre placas de cobre. "Los esmaltes en Limoges no son solo piezas de museo. Muchos artistas siguen abriendo talleres nuevos y producen, manteniendo una tradición creativa que ya tiene más de un milenio de existencia. Por ejemplo, en la catedral Saint-Étienne de Limoges se puede admirar una obra única, una virgen negra realizada íntegramente en esmalte con colores muy llamativos. Se llama Notre-Dame de la Pleine Lumière y la debemos a los esmaltadores Léa Sham's y Alain Duban".La familia que convirtió sus tierras en un proyecto para recuperar el bosque nativoBlanco de LimogesGracias a la producción de los esmaltes, todo estaba preparado para el nacimiento de la porcelana: desde el talento de los decoradores y pintores hasta los "hombres del fuego" que sabían controlar los tiempos y las temperaturas de los hornos. Solo faltaba un golpecito del destino para que en Occidente se pudiera por fin emular a los chinos, que guardaban celosamente el secreto de la fabricación de la porcelana desde tiempos inmemoriales. Algunas leyendas locales vinculan el descubrimiento del yacimiento de caolín con el trazado del ferrocarril entre París y Toulouse (el mismo ramal que existe hoy todavía y hace su principal parada intermedia en la monumental estación de Limoges). Sin embargo, fue muy anterior: hay que remontarse a los años en torno a 1760, cuando un cirujano de la región mandó analizar una tierra blanca que su esposa utilizaba para lavar la ropa. Identificó enseguida la materia prima que sirve para producir porcelana y comprobó que se trataba de una veta de pureza excepcional. Alertado sobre el descubrimiento, el rey Luis XV en persona impulsó enseguida la producción en los talleres de Sèvres. La ubicación resultó una suerte para Limoges por partida doble: la ciudad se encontraba a pocas decenas de kilómetros de las canteras y tenía cerca (todavía hoy) una cantidad inagotable de bosques que permitían extraer la madera necesaria para alimentar los hornos. Del esmalte a la porcelana, el salto fue rápido. Cambió el arte, pero no el "savoir faire" y el dominio del fuego, como recuerda Eric Boutaud, ya a las puertas del otro museo más importante de Limoges. El Museo Nacional Adrien Dubouché lleva el nombre de un mecenas del siglo XIX, que impulsó la creación de la primera colección de piezas en porcelana producidas localmente. En esa época, la Revolución Industrial había llegado a Limoges gracias al tren o las máquinas de vapor. Fueron tiempos ambivalentes para la ciudad, que creció exponencialmente y, mientras ganaba un prestigio sin igual en las mesas más refinadas del mundo, también se hundía en una realidad de miserias y penurias difícilmente imaginables hoy. Las salas del Museo Dubouché cuentan este contraste entre dos mundos a quienes sepan interpretarlo. Eric es de gran ayuda y recuerda que la segunda mitad del siglo XIX fue la edad de oro de la porcelana, impulsada por las Exposiciones Universales, "cuando las fábricas comenzaron a marcar sus piezas para que fueran reconocidas internacionalmente y se consolidó el prestigio de los Blancos de Limoges, famosos por su blancura y perfección". El guía orienta la visita hacia obras maestras como el servicio "Grain-de-riz" de la manufactura Pouyat (1878) o las innovaciones de la fábrica Haviland, que introdujo el japonismo en la región. A la vanguardia de las artes decorativas, la producción de Limoges adoptó todas las corrientes que marcaron las épocas más recientes, como el art nouveau o el art déco, junto a tradiciones muy francesas como las figuritas que suelen esconderse en las roscas de reyes. Grandes fábricas y pequeños talleresEn Limoges, ni la porcelana ni los esmaltes son artes del pasado. La ciudad sigue escribiendo una historia donde la alquimia, el trabajo extenuante y la máxima sofisticación artística van de la mano. Aunque sea poco visitada por los turistas extranjeros â??y menos todavía por los latinoamericanosâ?? es reconocida mundialmente por ser la capital de las artes del fuego y designada Ciudad Creativa de la Unesco. A la vuelta de cada esquina hay casas de porcelana, talleres que producen piezas únicas, outlets que venden juegos de mesa a precios de fábrica o artistas que producen joyas con las antiguas técnicas del esmaltado medieval. Hasta hay talleres para quienes se quieren iniciar en este arte y llevarse como recuerdo de su paso por Limoges una pieza creada por ellos mismos.Las grandes manufacturas del siglo XIX se fueron concentrando con el tiempo y hoy la principal es Bernardaud (fundada en 1863). La marca tiene boutiques en los lugares más prestigiosos del mundo y convoca a grandes artistas de cada época, como Marc Chagall, Joan Miró o Jeff Koons, para crear piezas que cotizan en miles de euros. Al mismo tiempo, prosperan pequeños talleres con una producción más limitada pero innovadora, para seguir seduciendo a sus principales mercados: Estados Unidos, Brasil, China, Rusia o los Emiratos Árabes Unidos. Es el caso de Ateliers Arquié, donde el ingeniero Gregory Rosenblatt recibe en persona a quienes quieren hacer una visita a sus instalaciones para conocer el paso a paso de la creación de la porcelana, desde la preparación de la materia prima hasta la decoración. Arquié representa el nexo perfecto entre la herencia manual y el diseño de vanguardia industrial de Limoges, dentro de un edificio del año 1900 con una estructura metálica tipo Eiffel, a orillas del río Vienne. "Producimos piezas únicas a mano. Históricamente, la empresa vivía de la exportación de pastilleros para coleccionistas estadounidenses, pero ampliamos nuestra producción y actualmente fabricamos también objetos muy diversos, desde recipientes de farmacia con estética callejera hasta los bancos de porcelana ubicados frente al ayuntamiento de Limoges, además de piezas únicas como el majestuoso candelabro de porcelana que se puede ver en la Ópera de Aviñón". Junto a esta casa, varias marcas más proponen una porcelana exclusiva que, para llevar grabado a fuego el sello "Porcelaine de Limoges", debe cumplir con requisitos estrictos.Los hombres de fuego y su terrible vidaConocer en detalle las ramificaciones del oro blanco en Limoges podría llevar varios días, pero si hay que agregar una sola visita más a este recorrido, se trata del imprescindible Four des Casseaux, el único sobreviviente de los grandes hornos industriales del siglo XIX. Se encuentra junto al puerto donde se recibían de a miles los troncos de los bosques del Limousin, en un predio que hoy está dividido entre el sitio-museo industrial y el gigantesco salón de venta de la manufactura Royal Limoges, la más antigua aún en funcionamiento (desde 1797). Con las explicaciones de Thomas Hirat, director del museo del horno, se descubre el costado más duro y cruel de la porcelana, que necesitaba de una cantidad infinita de madera, pero también brazos, sin importar el sexo o la edad. El Limousin fue siempre una región pobre y, para muchos campesinos que apenas sobrevivían con el trabajo de la tierra, emplearse en las fábricas era la única manera de ganar los pocos francos que necesitaban para no morirse de hambre, a cambio de un trabajo agotador que acortaba en mucho su expectativa de vida. Frente a la enorme construcción de ladrillos refractarios, Hirat explica: "Lo que es único en Limoges a nivel mundial es esto, este horno. En esta ciudad hemos construido monstruos de ladrillos. Para este horno hicieron falta más de 120.000. La cúpula tiene ocho metros de altura. Imaginen que en el apogeo industrial, a finales del siglo XIX y principios del XX, llegaron a existir hasta 50 grandes fábricas simultáneas en Limoges. Algunas eran colosales, como la de la familia estadounidense Haviland, que contaba con 20 hornos, 2500 empleados y exportaba el 85 % de su inmensa producción a Nueva York. Al mismo tiempo, en las afueras, pequeñas granjas adaptaban sus establos para albergar hornos de leña rudimentarios. En total, Limoges producía entre 800.000 y un millón de piezas mensuales".Thomas Hirat llama a los obreros de la porcelana "hombres del fuego". Vivieron una realidad cruda, que difícilmente podría imaginarse hoy si no existieran todavía fotos y testimonios que muestran a chicos preadolescentes ya trabajando junto a padres, madres o hermanos. "Las condiciones de trabajo eran extremas. Por eso Limoges es la madre del sindicalismo. La CGT nació aquí, en 1895. Imaginen la vida de los obreros en el horno. En 1878 se patentó el sistema de llama invertida, que permitía cocer hasta 20.000 piezas a la vez en un horno como este. El ciclo duraba cerca de doce días: dos días para llenar el horno, tres o cuatro días de cocción a 1.400 grados centígrados, varios días de enfriamiento y otros dos para vaciarlos. Los hombres del fuego carecían de cualquier tipo de protección, manipulaban herramientas que se deformaban por el calor extremo y, a menudo, su esperanza de vida no superaba los 30 o 40 años. Mientras entraban en los hornos, sus hijos, desde apenas ocho años, trabajaban en los talleres fabricando las gazettes, estuches de arcilla refractaria diseñados para proteger las piezas de porcelana del contacto directo con las llamas y el humo, algo indispensable para que cada pieza pueda conservar su pureza blanca".La producción de "gazettes" fue tan gigantesca que cuando no servían más se rompían y servían de pavimento para las calles de Limoges y los patios de los inmuebles. En varios puntos de la ciudad todavía se las puede ver, resistiendo al avance del asfalto. Pero más que este detalle, son las palabras de Hirat las que terminan marcando esta visita tras el oro blanco. Es el atajo más brutal entre las dos realidades de la porcelana hasta hace solo un par de generaciones: el refinamiento extremo de las artes del fuego con las condiciones obreras más precarias imaginables. Por suerte, visitas a talleres como los de Arquié muestran una realidad bien distinta. El oro blanco y las artes del fuego siempre supieron adaptarse a sus tiempos, desde los remotos esmaltes religiosos del siglo XII, para mantener el nombre de Limoges en lo más alto del "savoir-faire" francés. Cómo vivir el circuito de la porcelanaManufacture Bernardaud: 27 rue Pierre Bernardaud. Visitas guiadas de lunes a sábado, solo con reserva previa. Duración: 1:15. Precio: 12 â?¬ para adultos. Cuenta con su propio negocio de fábrica en el mismo predio. Ateliers Arquié: 230 avenue Baudin. Visitas guiadas de aproximadamente 45 minutos. Con reserva previa o consultando en la recepción de la fábrica y su negocio. Costo: 5 â?¬.Royal Limoges: 54 rue Victor Duruy, y boutique histórica en 28 rue Donzelot. La tienda abre de lunes a sábado de 10 a 18. Acceso gratuito.Museo Nacional Adrien Dubouché: 8 bis Place Winston Churchill. Abierto todos los días (excepto martes), de 10 a 12.30 y de 14 a 17:45. Entrada general 7 â?¬ (gratuita el primer domingo de cada mes).Four des Casseaux: 1 rue Victor Duruy. Visitas de lunes a sábado de 10 a 12.30 y de 14 a 17.30. Domingos y feriados cerrado. Visita libre: 4,50 â?¬. Visita guiada: 9 â?¬.Talleres en Atelier Chamothé: 6 Place des Jacobins. En semana por las tardes, sábado de 10 a 19; y domingo de 14 a 18. Entrada libre. Los talleres tienen tarifas según la actividad. Consultas en https://www.facebook.com/atelierchamothe/?locale=fr_FR. Talleres en Roue Libre: 3, rue Jean Jaurès. Dedicado a experiencias de cerámica y creación contemporánea. Reserva previa y los horarios varíables según los cursos. A partir de 55 â?¬. Consultas en https://www.facebook.com/p/ROUE-LIBRE-100081164330366/ Museo de Bellas Artes: Place de l'Évêché. Abierto lunes, miércoles, jueves y viernes de 9.30 a 12 y de 13 a 17.30. Sábados y domingos de 13.30 a 17.30 hs. Entrada: 5 â?¬. Gratis el primer domingo de cada mes.Más datos en visitlimousin.com y destination-limoges.com
Lo integran 16 pórticos tradicionales, ubicados sobre la avenida Casares.Las claves para disfrutar de este paseo clásico, que ofrece filosofía zen hasta en las piedras.
José Bautista, de la Fundación porCausa, ha participado en una detallada investigación sobre cómo funcionan los servicios secretos de Marruecos. "Lo de Ceuta de finales de julio se les fue de las manos"
"Siempre hay que tener un proyecto en la vida". Parece una frase hecha, pero para Enrique Battaglini, nuestro colega y compañero del diario durante muchos años que falleció este miércoles a los 97 años, era mucho más que eso. Era acción, y así se lo transmitió a sus dos hijos y sus tres nietos. Había estudiado en la Escuela de Aviación Militar, en Córdoba, pero no terminó la carrera. Él ya tenía otro destino.A los tres años del inicio volvió a Buenos Aires y rápidamente abrazó el oficio periodístico en el diario El Mundo. Trabajó allí hasta el cierre, y en 1967 ingresó a LA NACION, donde estaría por treinta años en la sección Economía. El Banco Central, la Bolsa, todos los rincones de la City lo vieron transitar calles, oficinas y bancos en los tiempos en que, sin celulares y sin internet, era obligatorio buscar la información en cada lugar. Su profesionalismo, pero sobre todo su don de gentes, hacían que fuera una persona respetada por todos, desde presidentes de bancos hasta los directivos menores. Quienes lo conocieron entonces recuerdan que figuras como Enrique García Vázquez, José Luis Machinea o Pedro Pou, cada uno en su etapa en la cúspide del Banco Central, lo tenían como un interlocutor válido, al igual que todos los ejecutivos del mundo financiero. "Si Batta (o el Battón, como lo conocíamos los más cercanos) tenía una información, había que atenderlo". En tiempos del intendente Osvaldo Cacciatore (a fines de los 70), trabajó en el área de Prensa de la Municipalidad de Buenos Aires, aprovechando el contra turno con los horarios del diario. Trabajó en redacciones al fragor de las Olivetti, y le tocó ver la llegada de las computadoras a LA NACION. Con cada cambio de sistema operativo mostró su capacidad de adaptación, que iba de la mano con su constante ánimo de integración con compañeros de otras generaciones. "Era una persona que ayudaba a darle un clima alegre a la jornada de trabajo", recuerda una periodista que ingresó a la redacción cuando él estaba entre los veteranos.El buen humor era una constante en Enrique, "un dandy, una de esas personas irrepetibles", como lo recuerda un colega que compartió con él muchas "excursiones" por los mercados del microcentro. Un caballero gentil y "piropeador" con el público femenino, en tiempos en que ese era un gesto de amabilidad y cortesía. Siempre atildado, de traje y corbata, sólo se lo podía ver algo desprolijo en las noches de la redacción, en pleno cierre, cuando había que apurarse porque "¡se van los camiones!". La economía argentina, siempre con alguna crisis en ciernes, era el territorio que tantas noches lo obligaban a estar trabajando hasta altas horas. "Nena, vos llevá la 'corbata' a Info (por Infografía)", instruía a una compañera de la sección con la que armaban los gráficos de la Bolsa y que lo recuerda con muchísimo cariño. En nuestra jerga, la "corbata" era una pieza vertical en la portada de la sección Economía que resumía, en pequeños gráficos, lo más destacado de la jornada en materia financiera. Ya cerca de su retiro, en 1997 dejó LA NACION para encarar un nuevo desafío: fue parte del equipo fundacional de BAE Buenos Aires Económico, un diario que se proponía competir como medio especializado en economía, finanzas y negocios. Estuvo allí hasta 2001, cuando decidió que su "pequeña gran familia", como solía nombrarla, ocuparía todo su tiempo. El periodismo y su familia eran sus pasiones, a las que sumaba su fervor boquense.Su esposa Dora (66 años juntos), sus hijos María Laura y Enrique y sus nietos, Luli, Florencia y Gonzalo, lo recordarán por siempre. Como todos nosotros.
Hay edificios que sobreviven a sus nombres y a sus dueños; y que con el paso del tiempo se convierten en referencias de una ciudad, puntos de encuentro y hasta en una forma de explicar cómo cambió un lugar. En Punta del Este, Uruguay, uno de ellos es el antiguo Conrad, el enorme hotel y casino frente a Playa Mansa que abrió sus puertas en 1997 y que, casi tres décadas después, se prepara para atravesar la transformación más profunda de su historia.El actual Enjoy Punta del Este será reconvertido en un complejo que reunirá hotel, casino, residencias, gastronomía y un centro comercial ampliado. Pero, la estructura original se mantendrá mientras buena parte del edificio será reciclada y cambiará la forma en la que funcionan y se relacionan sus distintos espacios.La transformación en el nuevo Fasano Península comenzó a tomar forma a principios de 2026, cuando el grupo brasileño JHSF Península acordó adquirir el complejo por US$160 millones. "El Enjoy es un activo emblemático para Uruguay, con una ubicación privilegiada y una operación ya consolidada. Lo que identificamos fue una oportunidad clara de evolucionar este activo", explica Augusto Martins, CEO de JHSF. La idea, agrega, es convertirlo en "un destino completo", donde convivan distintas actividades dentro de un mismo emprendimiento.Francisco Iñareta, portavoz de Idealista: "Las nuevas leyes de alquiler en España no van a poner ni una casa en el mercado y condenan el futuro de los inquilinos que no van a encontrar viviendas""Trabajamos con mucha madera y materiales cálidos para que no se perciba como un mega hotel, sino como un espacio más personal", explica Carolina Proto, la arquitecta brasileña que lidera la dirección integral de la reconversión. Su objetivo, resume, es evitar los espacios donde una persona "entra y se siente diminuta" y trabajar, en cambio, con ambientes de escala más humana.Las obras se realizarán sin cerrar el complejo. Según JHSF, el proyecto está dividido en etapas: una primera fase está prevista para fines de 2026, ya bajo la marca Fasano, y la segunda tendría su apertura hacia fines de 2027."El Conrad marcó un antes y un después porque ayudó a cambiar la estacionalidad de la ciudad", recuerda. Ahora, sostiene, el nuevo complejo podría volver a atraer público hacia la Península, en momentos en que La Barra, Manantiales y José Ignacio concentran buena parte del movimiento hacia el este.Proto llegó a Punta del Este en 2005 con la idea de vivir allí apenas un año y terminó quedándose dos décadas. En ese tiempo fundó Obra Prima, un estudio que hoy tiene cerca de 40 profesionales y proyectos en Uruguay, Brasil, la Argentina, Portugal y otros mercados. Su relación con Fasano comenzó en 2008 y tuvo como uno de sus primeros grandes trabajos a Fasano Las Piedras. Hoy, aquella alianza alcanza una escala completamente distinta: liderar la reconversión de uno de los edificios que marcaron la historia reciente de Punta del Este. En paralelo, la arquitecta trabaja en Casa Living Manantiales, un desarrollo residencial ubicado en La Carolina del Mar, el exclusivo barrio cerrado de 45 hectáreas conocido como "el jardín del océano". Ya se lanzaron los primeros dos módulos con 18 departamentos cada uno con dos dormitorios, tres dormitorios y penthouses exclusivos, desarrollados en planta baja y cuatro pisos, con el último nivel retirado. Los de dos dormitorios tienen 161 m² totales, los de tres dormitorios, 262 m² y los penthouses de 287 m² más una terraza de 150 m². Además, el proyecto contará con amenities como club house, pileta descubierta, pileta climatizada, gimnasio, spa y un sector deportivo con canchas de pádel y de tenis."El 80% está vendido", afirma Mariano Galeazza, director de Desarrollos Norte, una de las desarrolladoras junto a la firma desarrolladora Baalbec, Ignacio Colombo de Casa Living San Isidro, y Donato Group que con 50 años de trayectoria en Punta del Este y más de 300 proyectos desarrollados en Uruguay, Argentina y Estados Unidos, que son los propietarios de la tierra.Una novedad es que Proto está terminando el diseño de los dos nuevos módulos que se lanzarían antes de fin de año. "Van a ser dos edificios más chicos que los actuales, con dos unidades por piso, cada una de tres dormitorios", detalla Galeazza.El emprendimiento reúne una serie de elementos difíciles de repetir en una misma geografía: la laguna, el bosque y el mar conviven a pocos metros, creando un marco natural singular. "La tierra tiene una característica muy especial, porque ofrece vistas a dos aguas y naturalezas muy distintas. En un mismo departamento se puede mirar la calma de Laguna Blanca o abrirse hacia el Atlántico, con sus sonidos, su vegetación y su energía", resume la arquitecta, una "enamorada" de Punta del Este. De hecho, fue el destino por el que dejó su país natal, Brasil. "En Punta, mis hijos podían ir en bicicleta al colegio", recuerda Proto que se mudó por un año y ya lleva 20 en la ciudad esteña donde tiene la filial central de su estudio y, además, una oficina en San Pablo.Se vendió una de las propiedades más caras de Buenos Aires, la había construido un piloto de TC y su nuevo dueño la transformará por completo- Tu vínculo con Fasano nació, paradójicamente, de un proyecto que recomendaste no hacer. ¿Cómo fue esa historia?- Una clienta brasileña quería desarrollar unas casas para vender en José Ignacio. Era un proyecto enorme y, para mí, hubiera sido muy importante hacerlo. Pero cuando analizamos los números vi que no iba a generar la rentabilidad que ella esperaba porque el valor de la tierra era demasiado alto. Le dije con sinceridad que no creía que debiera avanzar. Ella valoró que yo fuera correcta, aun cuando significaba perder un proyecto importante para el estudio, y me recomendó al grupo Fasano. Ellos me contactaron poco después. Ese proyecto que no hice terminó cambiándome la vida: por esa recomendación me quedé en Uruguay para siempre.- Esa decisión te llevó a hoy liderar la transformación del antiguo Conrad. ¿Qué representó ese hotel para Punta del Este y qué significa para vos?- El Conrad fue muy importante para todos los que vivíamos o pasábamos los veranos acá. Marcó un antes y un después porque ayudó a cambiar la estacionalidad de la ciudad. Antes, durante el invierno, Punta estaba prácticamente cerrada: los edificios vacíos, las casas con papeles en las ventanas y muy poco movimiento. Con el hotel empezó a llegar otro tipo de turismo durante todo el año. También impulsó a que otros permanecieran abiertos en invierno. Fue un proyecto que modificó la dinámica de la ciudad.La llegada de Fasano Península creo que puede generar un efecto parecido al que produjo el Conrad hace 30 años, pero adaptado a la Punta del Este actual. Hoy hay mucha más gente viviendo durante todo el año y muchas familias que eligieron instalarse acá por la calidad de vida y la seguridad. Además del hotel, habrá un centro comercial que puede volver a atraer público hacia la Península. Hoy la ciudad está bastante dividida: quienes están en La Barra o José Ignacio muchas veces no van al centro. Este proyecto puede crear nuevamente un lugar de encuentro, con comercios, restaurantes y espacios de convivencia de buen nivel.- Los hoteles Fasano suelen ser más pequeños que el edificio del exConrad. ¿Cómo se traslada su identidad a una construcción de esta escala?- Ese fue uno de los grandes desafíos. Los hoteles Fasano suelen tener una escala bastante menor; el más grande tenía alrededor de 120 habitaciones y con este vamos a unificar muchas de las actuales para llevarlas a una escala diferente y pasará de tener 300 a 200. Además, para conservar su ADN, dividimos los grandes espacios en ambientes más contenidos. El lobby, por ejemplo, será mucho más pequeño que el que tenía el Conrad. Habrá distintos restaurantes y sectores con usos propios. Trabajamos con mucha madera y materiales cálidos para que no se perciba como un mega hotel, sino como un espacio más personal y así conservar la identidad de la marca, pero también la impronta de mi estudio con la escala humana. Nunca hacemos proyectos monumentales en los que una persona entra y se siente diminuta. Buscamos ambientes pensados a la escala de quien los usa.- Algo así como sentirte en tu casa...- No. Muchas veces se dice que un hotel tiene que hacerte sentir como en tu casa, pero no estoy tan de acuerdo. Cuando uno va a un hotel quiere sentirse en un hotel, no en su casa. Lo importante es sentirse cómodo, dentro de un espacio pensado para uno y no dentro de un edificio que busca parecer gigantesco. Por eso también pensamos en que todas las partes del nuevo edificio formen parte de un mismo ecosistema, a pesar de que sean espacios independientes. El hotel tendrá su propia entrada, el casino tendrá otra y el centro comercial también. Hoy existe una especie de columna vertebral que obliga a que todo se mezcle. Con el nuevo proyecto, un huésped que no quiere ir al casino no tendrá que atravesarlo, y alguien que va al casino tampoco tendrá que pasar por el mall.- Cuando alguien viaja a otra ciudad quiere ser parte de ese lugar, sentirse un poco local. ¿Cómo se reconoce a Punta del Este en el nuevo proyecto?Primero se reconoce porque está dentro de un edificio que ya forma parte de la historia de la ciudad. No podría ser igual al Fasano de Las Piedras, al de San Pablo o a uno ubicado en Cerdeña. Cada uno tiene que responder a su lugar. Este proyecto parte de una estructura que los habitantes de Punta ya conocen y que tuvo un papel central en el desarrollo de la ciudad. La transformación busca respetar esa historia, pero darle una nueva identidad acorde con lo que Punta del Este es hoy. Por eso la estructura del edificio se mantiene, mientras que el resto será reciclado.En qué municipios del conurbano se puede instalar una casa prefabricada: permisos, costos y trabas- ¿Eso pasa también en otras partes? En un mundo donde es posible conocer en tiempo real lo que se construye en cualquier otro lado, ¿cómo se logra que la arquitectura no sea idéntica?Hoy uno puede ver inmediatamente lo que se está haciendo en cualquier parte del mundo, incluso antes de que una obra esté terminada. Eso es muy enriquecedor, pero también genera el riesgo de que todo se vuelva masivo o uniforme. Por eso los arquitectos están cada vez más preocupados por conservar una identidad y, al mismo tiempo, respetar el lugar. Un buen arquitecto puede trabajar en Japón sin perder su impronta, pero entendiendo que ese proyecto está en Japón, quiénes lo van a usar y cuáles son sus características culturales y naturales.Lo mismo ocurre en Punta del Este: un proyecto tiene que respetar la naturaleza, el entorno, los vecinos y la manera en que se vive. Creo que la arquitectura está avanzando hacia soluciones más locales, y no hacia una arquitectura mundial idéntica en todas partes.- Con más de 30 proyectos en marcha, dos estudios y casi 40 profesionales, es difícil seguramente manejar la vida profesional y personal, ¿te consideras una workaholic?- No, porque amo lo que hago y no siento que estoy trabajando todo el tiempo. Como en cualquier profesión, hay un porcentaje de problemas, administración y situaciones que resolver, y otro de creatividad y glamour. Pero me gustan las personas, hablar con los clientes, conocer proveedores, investigar y proyectar. Entonces, una parte muy grande de mi trabajo no la vivo como una obligación. Aparte, mis mejores ideas aparecen en los momentos de ocio. Cuando estoy en el estudio, entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde, casi no proyecto, sino que me reúno con los arquitectos, tomo decisiones y resuelvo cuestiones administrativas. Proyecto más durante las noches o los fines de semana. El ocio es muy creativo para mí. Ahí es cuando puedo pensar con otra libertad y aparecen las ideas.
A casi 18 años de su última visita, la escritora irlandesa Claire Keegan volvió a la Argentina para participar, por segunda vez, del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba). La obra "extraordinaria" de un artista boliviano fue rescatada de un basureroAntes de las actividades que realizará en la nueva edición del encuentro literario, la autora brindó una conferencia de prensa en la librería Eterna Cadencia, también editora de sus libros en el país, donde habló de diversos temas: desde su proceso de escritura hasta Donald Trump y su admiración por Jorge Luis Borges. El Filba Internacional empezó con una mala noticia: se da de baja la edición nacional por falta de apoyo estatalAnte una pregunta de LA NACION, Keegan, que desde su última visita publicó las nouvelles Tres luces (2010), Cosas pequeñas como esas (2021) y Bien tarde en el día (2024), afirma que escribir "no es complicado". Según ella, el primer paso es hacer una "incisión en el tiempo"."Elijo un punto de vista y lo sigo. Entonces aparece el deseo, que entra a través de los ojos y recorre el cuerpo hasta los pies. Tus pies nunca mienten. Tus pies siempre avanzan hacia lo que deseás", explicó.Con el deseo y el movimiento llegan también los problemas: "Si seguís a los pies, vas a poner la mano sobre algo. Probablemente no sea un vaso de agua. Puede ser la esposa de tu hermano. Pueden ser las apuestas. O un whisky doble a las nueve de la mañana. Y ahí empiezan los problemas. Entonces llega la pérdida", señaló.Para Keegan, los personajes más interesantes son aquellos que ponen en riesgo todo: dinero, trabajo, familia u hogar. "Un personaje central para mí es alguien que está perdiendo. Y entonces hay consecuencias. Y eso es interesante de expresar y observar: qué es lo que se pierde a causa de la estupidez que cometiste".En su opinión, la mala literatura es aquella que "trata sobre lo que ocurre dentro de la cabeza de alguien": "Me dejé el lavarropas encendido, no cerré la ventana, tengo que pagar las cuentas". En cambio, cuando el narrador acompaña físicamente a un personaje a través del tiempo, "el lector tiene la posibilidad de ir a algún lugar".Por eso, rechazó la idea de que la escritura sea un proceso necesariamente complejo: "Contar historias, escribir ficción, no es algo complicado. No estoy diciendo que sea fácil escribir un buen libro, pero no es complicado. Creo que puede llegar a serlo. Creo que es el propio escritor quien puede terminar complicándolo más de la cuenta".Su opinión de BorgesKeegan también habló de su fascinación por Jorge Luis Borges, de cuya muerte se cumplieron 40 años en 2026. "Leí varios de sus cuentos en distintas antologías, especialmente cuando era estudiante, a los 20. Creo que en su obra hay mucha compasión y mucha magia. Además, invita al lector, porque muchos escritores que escriben de esa manera dejan a muchas personas de lado. Es muy igualitario, no es elitista y también es muy divertido".Críticas a TrumpConsultada sobre Donald Trump, quien especuló en las últimas semanas con promover una reunificación de Irlanda, Keegan fue contundente: "Creo que es un comentario que nace de la ignorancia. Su conocimiento de la política irlandesa es muy limitado. Él considera que cualquier país que sea vecino de otro tiene derecho a anexarlo. Lo mismo piensa con respecto a Groenlandia o a Canadá. Esto me recuerda a Hitler, que pensaba que podía anexar Austria y que todo el mundo podía tolerar esa situación y seguir llevándose muy bien. Creo que tiene un micrófono demasiado grande".Poetas preferidos"No sé nada de ficción ni de poesía contemporáneas", dice Keegan, quien reconoce que creció "en una casa sin libros". Y agrega, entre risas, que prefiere regresar a los libros de Jane Austen antes que correr detrás de una novedad editorial. Sus alumnos, relata, le hacen un chiste recurrente: cuando muere algún escritor conocido, le dicen: "Ya falleció, Claire; ahora podés leerlo".La poesía, en particular, ocupa un lugar central en su vida. El irlandés Louis MacNeice, las estadounidenses Emily Dickinson y Elizabeth Bishop, y los británicos Philip Larkin y W. H. Auden figuran entre sus autores favoritos. "Leo poemas de la misma manera en que otras personas miran sus chats o videos en TikTok. La poesía es extraordinaria, alimenta la escritura", reconoce.Nueva novelaSobre el final, Keegan anunció que está trabajando en la sucesora de Bien tarde en el día. La novela estará inspirada en la vida de su madre, que crio a seis hijos en la Irlanda rural con escasa ayuda de un marido indolente.Antes había hablado sobre el machismo sistémico que persiste en Irlanda, donde durante años las mujeres ni siquiera tenían derecho a heredar. "Mi padre, por ejemplo, le dijo a mi madre: 'Nunca vas a poseer una sola piedra de esta casa'. Y ella había trabajado toda su vida en esa granja, había criado a seis hijos, preparado cada comida y lavado cada plato, además de mantener una huerta y un jardín de flores. Y era verdad: no heredó ni una piedra".Según la escritora, la novela será una "respuesta imaginativa" a la vida de su madre, aunque no se hace ilusiones sobre sus efectos: "No creo que haga ninguna diferencia".Para agendar Lectura: Claire Keegan por Claire KeeganViernes 2 de octubre, a las 10, en el Auditorio del Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415). Keegan leerá algunos de sus cuentos más emblemáticos y luego responderá preguntas del público. Las entradas están agotadas.Claire Keegan en primera personaSábado 3 de octubre, a las 20, en el Aula Magna de la Facultad de Derecho (UBA). Keegan conversará con su traductor al español, el escritor Jorge Fondebrider.
La actuación ha permitido identificar restos de policromía y vestigios de una antigua construcción adosada a la fachada
El otoño puede ser una de las épocas más bonitas del jardín sin exigir horas de trabajo. Estos trucos ayudan a mantenerlo cuidado con el mínimo esfuerzo
Aunque existe la percepción extendida de que el catálogo de plataformas como Netflix es simplemente lo que se presenta en la primera pantalla, la realidad es que la interfaz solo despliega un fragmento de su oferta total. Detrás del algoritmo se esconden miles de títulos que no suelen figurar en las recomendaciones habituales pero que resultan accesibles mediante una serie de códigos numéricos. De hecho, la compañía cuenta con más de 70.000 subgéneros categorizados para organizar su biblioteca de películas y series; un dato desconocido por la mayoría de los usuarios que permite destrabar un universo de contenidos ocultos en pocos pasos.Para acceder a muchos de ellos, se requiere poner un código especial que facilita el acceso. Estos no se usan en el buscador, sino que se pueden utilizar de la siguiente manera:Teclear en el buscador http://www.netflix.com/browse/genre/XXXSustituir "XXX" por el código numérico de la categoría buscadaLos códigos secretosAcción y aventuras: 1365Aliens y Ciencia Ficción: 3327Animación para adultos: 11881Aventura: 7442Comedias de acción: 43040Programas de acción y aventuras: 10673Thrillers de acción: 43048Anime: 7424Anime de acción: 2653Anime de ciencia ficción: 2729Anime de terror: 10695Animes de fantasía: 11146Comedia de anime: 9302Dramas de anime: 452Series de anime: 6721Cine de artes marciales: 8985Cine de boxeo: 12443Comedias deportivas: 5286Deporte: 9327Documentales deportivos: 180Dramas deportivos: 7243Películas de temática deportiva: 4370Películas sobre baloncesto: 12762Películas sobre beisbol: 12339Películas sobre fútbol: 12803Documentales: 6839Documental biográfico: 3652Documentales de temática religiosa: 10005Documentales de viajes y aventuras: 1159Documentales espirituales: 2760Documentales históricos: 5349Documentales sobre ciencia y naturaleza: 2595Documentales sociales y culturales: 3675Drama biográfico: 3179Mockumentaries (Falso documental): 26Programas de TV sobre ciencia y naturaleza: 52780Programas de TV sobre comida y viajes: 72436Películas familiares: 783Películas sobre campamentos: 1252Cine clásico: 31574Cine bélico clásico: 48744Cine clásico de acción y aventuras: 46576Cine clásico extranjero: 32473Clásicos de ciencia ficción: 47147Clásicos románticos: 31273Comedias clásicas: 31694Dramas clásicos: 29809Musicales clásicos: 32392Programas de TV clásicos: 46553Thrillers clásicos: 46588Westerns clásicos: 47465Documentales de crímenes: 9875Dramas criminales: 6889Cine de culto: 7627Cine extranjero: 7462Películas de temática LGTB extranjeras: 8243Cine de terror: 8711Cine independiente: 7077Programas infantiles: 27346Cine romántico: 8883Ciencia ficción y fantasía: 1568Zombies: 75405Realitys de TV: 9833Cine francés: 58807Dramas de temática LGTB+: 500Cine latinoamericano: 1613Películas románticas sensuales: 35800Documentales de televisión: 10105Cine de Hollywood: 10463Cine coreano: 5685
Una misión egipcia descubrió en la necrópolis de Bubasteion una capilla funeraria con su puerta falsa y objetos rituales en su posición original. Las inscripciones permitieron identificar al dueño de la tumba. Leer más
Nicole Neumann es, indiscutiblemente, una de las mujeres que más ha marcado la moda argentina. Desde muy chica, cuando empezó a trabajar como modelo, fue construyendo una carrera que la convirtió en una de las caras más reconocibles de la industria y en un referente de estilo para distintas generaciones. Pasaron las tendencias, cambiaron las modas y también las formas de vestir, pero Nicole siempre mantuvo su identidad.A lo largo de más de tres décadas, su trayectoria trascendió las pasarelas: trabajó en televisión, actuó, condujo y participó en algunos de los programas más populares del país. Su compromiso con la defensa de los animales siempre fue una parte importante de su vida, una pasión que mantiene hasta hoy y que también comparte con su familia.¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE GUSTA DE LA MODA?Jugar, vestirme bien y animarme a usar las nuevas tendencias. ¡Me gusta mucho la ropa!¿Y LO QUE MENOS TE GUSTA?Que a veces puede tomarse como algo muy frívolo.NUNCA SALÍS DE TU CASA SINâ?¦Mi teléfono, sobre todo porque tengo cuatro hijos. También llevo un gloss y alcohol en gel.¿DISEÑADORES O MARCAS FAVORITAS?Isabel Marant y Chloé me gustan mucho. Creo que cada temporada van destacándose diseñadores diferentes, y voy viendo qué cosas me gustan de cada uno.¿LO ÚLTIMO QUE TE COMPRASTE?Unas botas y make up.¿LO MÁS POLÉMICO QUE USASTE PORQUE TE ENCANTABA?Un vestido balloon.¿UNA TENDENCIA QUE NUNCA PASA DE MODA?El animal print, el little black dress y los jeans.¿QUÉ PRENDA TENÉS HACE TIEMPO Y NO PODÉS DEJAR IR?¡Varias! Me cuesta largar porque después dan la vuelta y vuelven.¿INFALTABLES DE TU VALIJA?Musculosas básicas, jeans, anteojos y accesorios.¿UN LUGAR EN EL MUNDO?Mi chacra, donde están mis animales rescatados y mi huerta.¿EL PERSONAJE DE FICCIÓN MÁS ELEGANTE?James Bond.¿UN COLOR QUE NUNCA USÁS?Salmón.¿COLECCIONÁS ALGO?Lentes de sol.¿LA MUJER MÁS ELEGANTE DE LA ARGENTINA?Juliana Awada. Me encanta porque es elegante, con una frescura y simpleza únicas.¿ALGÚN CONSEJO QUE TE HAYA MARCADO?Que no todo lo que es moda o tendencia va con nuestro cuerpo o personalidad.¿UNA PERSONALIDAD DE LA MODA CON LA QUE TE GUSTARÍA CENAR?Tom Ford.¿ALGUNA PERSONA QUE TE INSPIRE?Sienna Miller.¿ALGÚN ACCESORIO QUE NUNCA TE FALTE?Aros.¿UN ÍCONO DE MODA?Jane Birkin y Grace Kelly.¿CÓMO ELEGÍS TU LOOK CADA MAÑANA? ¿TARDÁS MUCHO EN ESTAR LISTA?Depende mucho de mi "mood" del día. Suelo ser rápida. Pero cada tanto me pasa, como a toda mujer, eso de sentir que "nada te queda bien".¿UNA PRENDA QUE TE RECUERDE UN MOMENTO FELIZ?Todo lo que me compro afuera porque me recuerda a diferentes viajes y me encanta.¿TU ESTADO DE ÁNIMO INFLUYE EN EL LOOK QUE ELEGÍS?¡Sí! Si más boho, más clásica, más neutra o colorida, según como esté.
El allanamiento, autorizado judicialmente y ejecutado con el Ministerio Público, permitió ocupar equipos de soldadura, herramientas y tres vehículos, mientras la pesquisa examina su nexo con 237 paquetes de cocaína hallados en julio
El actor estadounidense y el cineasta mexicano explicaron que la película nació hace casi una década como una sátira sobre la crisis climática y terminó por acercarse a hechos que, durante su desarrollo, dejaron de parecer ficción
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De viaje por Misiones, en la ciudad de Posadas, nos interesamos por el cultivo de la yerba mate, tan fundamental para la región. Para aprender sobre sus orígenes y cualidades nos encontramos con Karen Fiege, sommelier de este cultivo. Nos cita en un salón céntrico de la capital misionera -Experiencia Gourmet- para participar de una cata. La propuesta se da alrededor de una mesa, donde nos asignan un vaso de vidrio con una bombilla que no vamos a compartir "para ver, oler y sentir" todo lo que sucede alrededor de la yerba. Casada con un empresario yerbatero, Karen repasa que la planta de yerba mate -Ilex paraguariensis- tiene 40 años de vida útil y solo crece en el sur de Brasil, parte de Paraguay, en Misiones y el norte de Corrientes. "Los intentos que se hicieron en otras partes del mundo no prosperaron", asegura la especialista. Con ella repasamos la historia de esta bebida. Cuenta que los guaraníes fueron los primeros en usarla, mucho antes de que los españoles llegaran a América. La molían con mortero, la embebían en agua fría y la filtraban con los dientes. Con el tiempo, incorporaron una tacuara finita como bombilla. Notaron que los mantenía despiertos y enérgicos, cosa que también notaron los sacerdotes de la Compañía de Jesús, la orden jesuítica que había montado misiones evangelizadoras en la región. Conocedores del cultivo de té, los curas la trasplantaron e hicieron crecer en líneos (hileras). En Europa la vendían como "el té de los jesuitas", pero cuando fueron expulsados de los dominios españoles (1767) el método se perdió... Hasta comienzos del siglo XIX, cuando el biólogo francés Amado Bonpland observó que lo que el tucán comía y bosteaba, germinaba en otro lado. En 1895, el paisajista Carlos Thays tomó sus formulaciones y logró hacer germinar la semilla en agua caliente, lo que dio paso a la industria yerbatera moderna."La yerba mate argentina tiene cuatro componentes: polvo, hoja gruesa, hoja fina y palo. En Uruguay no la consumen con palo. En Paraguay no tiene hoja gruesa. El polvo es importante porque le da cuerpo para que no se lave muy rápido. Es fundamental que el agua esté a 75 u 80 grados al cebarlo", apunta Karen mientras catamos una primera yerba de la zona de Andresito, al norte de la provincia, que es de cooperativa y muchas veces premiada. Vemos las burbujas, los colores; sentimos los matices y el amargor."En Argentina la yerba puede ser de monte, donde la tierra tiene mucho óxido férrico y la planta tiene hojas más gruesas, con aroma y sabor. O del sur de Misiones y el norte de Corrientes, que es 'de campo', con menos polvo, más suave y dulce", señala y nos da de probar una de este tipo con secado barbacuá, que es tradicional y más lento.¿Cómo es el proceso para que la planta nos dé la yerba? La zafra -cosecha- consiste en podar el árbol y se hace entre abril y noviembre. Luego las ramas van rápido al secadero para que no se oxiden. Ahí se hace el sapecado, que es un primer contacto con el fuego para secarlas. En esta instancia, la forma tradicional es el método barbacuá (con fuego a distancia y humo), que lleva más tiempo que el secado en cinta. Después viene la molienda, que para mate cocido es más fina. Lo que se obtiene es la canchada, que se estaciona tres meses antes de ir al paquete. En el caso de las yerbas premium, esta instancia puede ser de hasta un año.Conocedora de la industria y el negocio de la yerba, Karen asegura que existen más de 300 marcas. Hay yerbas orgánicas y otras elaboradas con método barbacuá que pueden llegar a venderse por 10.000 pesos el medio kilo. Y, como es un producto tan hidrófilo, es importante su conservación. "Ni siquiera debería compartir la bolsa del supermercado con el jabón en polvo", desliza y pensamos bien dónde poner el paquete que nos regala... Acabamos de descubrir que sabíamos poco y nada sobre la bebida más popular de los argentinos. Datos útilesKaren Fiege. Sommelier de yerba mate. Ofrece catas en el salón Experiencia Gourmet de Posadas, en Misiones, que pertenece a Guadalupe Camacho y Mariano Raviña. Con reserva. T: (3764) 52-1443. IG: @karenfiegeok
Los referentes de todos los principales bloques de Diputados y el Senado bonaerense compartieron una reunión política en La Plata y buscarán repetirla una vez por mes. El planteo de La Cámpora, la promesa de Kicillof a los intendentes, las diferencias sobre las elecciones de 2027 y las vacantes de la Suprema Corte