¿La operación lanzada por el gobierno de Donald Trump en Venezuela puede beneficiar al presidente ruso?¿O es un fracaso para el Kremlin, que no pudo defender a uno de sus aliados? Los expertos analizan el presente y posibles escenarios.
La operación militar estadounidense dejó al menos 40 muertos y la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en bases como La Carlota y Fuerte Tiuna. Al momento, se mantienen sanciones al régimen, incluyendo medidas sobre empresas petroleras y buques, mientras se exige una transición política. Leer más
¿Aliados? ¿Quién necesita aliados?
Mandatarios de América Latina rechazaron la intervención mientras que Europa pidió moderación.El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso afirmó que Estados Unidos cometió "un acto de agresión armada" contra Venezuela.Todas las reacciones de la comunidad mundial.
Moscú entregó a un agregado militar de EEUU fragmentos de un avión no tripulado que, según afirma, prueban un intento ucraniano de atacar un complejo presidencial. Kiev y países occidentales rechazan la acusación.
El Kremlin calificó el hecho como un acto "terrorista" y difundió imágenes de los restos de la aeronave en la nieve. Ucrania y la Unión Europea desmintieron la acusación y aseguraron que se trata de una maniobra para sabotear el diálogo de paz impulsado tras la reunión con Trump. Leer más
El Kremlin presenta al país como fuerte, unido y en un camino inevitable hacia el triunfo, pero las negociaciones de paz se prolongan y la población vive otra realidad
MOSCÚ.- El Ministerio de Defensa ruso publicó este miércoles un video de un dron derribado durante el supuesto ataque ucraniano de esta semana contra una residencia del presidente Vladimir Putin, una acusación que Kiev tildó de "mentira".Las autoridades rusas aseguran que fue un ataque "terrorista" y "personal" contra el mandatario y advirtieron que van a endurecer su postura en las negociaciones para poner fin a la guerra.El principal aliado de Putin, el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, criticó también el ataque y dijo que el mandatario ruso rechazó en distintas ocasiones la opción de atacar la residencia oficial del líder ucraniano, Volodimir Zelensky, así como otros centros de decisión en Kiev.Downed UAV with a 6kg explosive charge â?? Russian MOD publishes VIDEO PROOF of Ukrainian attack on Putin's residenceThe attempt was carried out on the night of December 28 to 29WATCH report by the unit who took down 41 of the 91 drones sent by Kiev https://t.co/J9Tgd8yAJx pic.twitter.com/b7Yv55OlxP— RT (@RT_com) December 31, 2025Según la agencia estatal bielorrusa Belta, Lukashenko relató que individuos que consideró "exaltados" instaron al líder ruso a utilizar misiles avanzados, como el modelo "Oreshnik" recientemente desplegado en territorio de Bielorrusia, pero el Kremlin optó por no emplearlos contra lugares en Kiev desde donde se coordinan operaciones del conflicto. "Putin rechazó categóricamente esta idea", recalcó Lukashenko citado por Belta.Dirigentes ucranianos lo denunciaron como una acusación "inventada" para entorpecer los esfuerzos de paz y reclamaron a Moscú presentar pruebas del ataque.En el video publicado por Moscú, se ve un dron dañado encima de la nieve en una zona boscosa. El ministerio asegura que el ataque fue "dirigido, cuidadosamente planificado y realizado en fases".Esta cartera afirmó que el ataque empezó a las 19, hora local, del 28 de diciembre con un lanzamiento "masivo" de drones contra una residencia de Putin en la región de Nóvgorod (noroeste), situada entre Moscú y San Petersburgo.Las autoridades rusas no precisaron si el presidente se encontraba allí en ese momento, pero apuntaron que la casa no sufrió daños.El ministerio también publicó el video de un supuesto testigo del ataque, un habitante de una aldea cercana a esa residencia.La denuncia de Moscú tuvo lugar poco después de un encuentro el domingo en Florida entre los presidentes de Estados Unidos y Ucrania, Donald Trump y Volodimir Zelensky.Después de la reunión, Trump aseguró que estaban "más cerca que nunca" de un acuerdo para terminar el conflicto iniciado con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.Zelensky afirmó que la acusación rusa era una "mentira" destinada a "socavar" estos esfuerzos diplomáticos.En la misma línea, la jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, acusó a Moscú de lanzar "acusaciones infundadas" que son una "distracción deliberada" para el diálogo de paz."Moscú quiere descarrilar los progresos reales hacia la paz de Ucrania y sus socios occidentales", afirmó en X.Acusación rusaEl mayor general Alexánder Romanénkov, jefe de las tropas antiaéreas de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, afirmó en conferencia de prensa que se trató de un ataque terrorista masivo con vehículos aéreos no tripulados de largo alcance que operaban a alturas extremadamente bajas desde los territorios de las provincias ucranianas de Sumy y Chernigov.El alto cargo militar explicó con ayuda de un mapa que el ataque se produjo desde varias direcciones contra la residencia presidencial, sobre los territorios de las provincias de Briansk, Smolensk, Tver y Nóvgorod, utilizando un total de 91 drones. Se destruyeron 41 drones en la provincia de Nóvgorod, un dron en la provincia de Smolensk y 49 drones en la provincia de Briansk.Según el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov, el presidente Trump, se mostró "atónito e indignado" por el intento de ataque contra esta residencia de Putin. De acuerdo con Ushakov, el mandatario ruso informó a su homólogo estadounidense de los hechos e indicó que tuvo lugar inmediatamente después de la ronda de conversaciones en Mar-a-Lago.Agencias AFP y AP
La filmación fue difundida Ministerio de Defensa ruso en sus redes sociales. El Gobierno de Putin apuntó contra Ucrania en medio de las intentos por alcanzar un acuerdo de paz.
Moscú acusa a Kiev de haber intentado atacar la residencia del presidente de Rusia junto al lago Valdái.Detalles de la propiedad por donde pasaron líderes soviéticos como Kruschev, Brézhnev y hasta Boris Yeltsin.
En un contexto de negociaciones en curso para intentar poner fin a la guerra en Europa, Rusia acusó a Ucrania de cometer un "ataque terrorista". Desde Kiev aseguran que el hecho "simplemente no ocurrió". Leer más
Rusia acusó a Ucrania de lanzar drones contra una residencia presidencial y sostuvo que el episodio afecta el proceso diplomático
WASHINGTON.- Tras su encuentro del domingo en Mar-a-Lago, el presidente Donald Trump y su par ucraniano, Volodimir Zelensky, compartieron alegres apreciaciones sobre el estado de las negociaciones de paz por la guerra en Ucrania. "Hicimos grandes avances para terminar con esta guerra", dijo Trump. "Tuvimos realmente una excelente conversación sobre todos los temas", apunto Zelensky y agregó que había un "90%" de acuerdo sobre el plan de paz.Pero no se dejen engatusar. Trump llegó a la presidencia prometiendo terminar con esa guerra en 24 horas, y casi un año después, ese ambicioso objetivo está igual de lejos de cumplirse. ¿Cómo lo sé? Los combates sin cuartelâ?¦El sábado, día antes de la reunión de Zelensky y Trump, Rusia lanzó casi 500 drones y 40 misiles contra Ucrania. Los ataques rusos con drones y misiles, centrados en objetivos civiles y no militares, son considerablemente más numerosos que hace un año, y la más afectada ha sido la infraestructura energética de Ucrania, que este invierno boreal dejará a muchos ucranianos a oscuras y temblando de frío.Si el dictador ruso Vladimir Putin realmente quisiera poner fin a la guerra, podría detener los ataques en cualquier momento. Y no lo ha hecho, porque parece empeñado en una victoria que relegaría a Ucrania a la condición de colonia del Kremlin. Hace apenas dos semanas, el 17 de diciembre, Putin pronunció un discurso en el que prometió que "si el bando contrario y sus patrocinadores extranjeros se niegan a entablar conversaciones serias, Rusia logrará la liberación de sus territorios históricos por la vía militar".Porque en esas "negociaciones de paz", el hombre que falta es Putin, que si bien ha mantenido repetidas charlas con Trump, la más reciente por teléfono el domingo, se niega a reunirse o hablar con Zelensky. Putin ha dejado en claro que considera que Zelensky es el gobernante ilegítimo de un Estado inexistente, así que ¿de qué van a hablar?Además, ni en sus conversaciones con Trump ni con su crédulo enviado de paz, Steve Witkoff, Putin ha dado señales de estar dispuesto a hacer concesiones reales. Todo lo que dice y hace Putin apunta en el mismo sentido, que son sus exigencias maximalistas: que Ucrania ceda el territorio del Donetsk que Rusia no logró conquistar, que quede excluida a perpetuidad de la OTAN, que limite el tamaño de sus fuerzas armadas, que se prohíba la instalación de una fuerza occidental de mantenimiento de la paz en su territorio y que en el gobierno de Kiev se instale un régimen títere prorruso.Pedaleando en el aireMuchas de esas exigencias de Rusia figuraban en el plan de paz de 28 puntos que la Casa Blanca presentó en noviembre y que vino acompañado por un ultimátum de Trump: si Zelensky no aceptaba antes del Día de Acción de Gracias, Estados Unidos le cortaría toda la ayuda restante a su país. Ucrania y sus aliados europeos se quedaron entendiblemente desconcertados por el plan presentado por Estados Unidos, que le regalaba al Kremlin una victoria que no había obtenido en el campo de batalla. Y lo que viene ocurriendo desde el Día de Acción de Gracias es el frenético intento de Ucrania y sus partidarios de lograr que la Casa Blanca suavice sus demandas.Zelensky parece haber tenido cierto éxito en su objetivo, con la crucial ayuda del secretario de Estado, Marco Rubio, menos susceptible a la desinformación de Putin que Trump o Witkoff. (En una muestra de pasmosa ingenuidad, el domingo Trump declaró: "Rusia quiere que a Ucrania le vaya bien".)En lugar del "plan de paz" pro-Kremlin de 28 puntos, el gobierno ucraniano elaboró, en cooperación con representantes norteamericanos, un plan de 20 puntos con el que los ucranianos probablemente estarían más dispuestos a conformarse. El nuevo plan no incluye ninguna promesa de entregarle a Rusia las partes del Donetsk que no conquistó, pero sí figura la voluntad de crear una especie de zona desmilitarizada y un retiro de las fuerzas rusas y ucranianas del frente.Otras concesiones de Zelensky incluyen la oferta de celebrar elecciones presidenciales poco después de la firma del acuerdo y aceptar limitaciones en el tamaño de las fuerzas armadas ucranianas (aunque mucho menos de lo que Putin querría). A cambio, en vez de la membresía en la OTAN, Zelensky quiere garantías de seguridad de Estados Unidos equiparables al Artículo 5 de la Alianza Atlántica, para disuadir a Rusia de futuras agresiones armadas.Cuando Trump y Zelensky hablan de "avances", se refieren a ese plan de 20 puntos, pero el problema es que no hay el menor indicio de que Putin esté de acuerdo con nada de todo esto. De hecho, ni siquiera quedó claro si Putin habría aceptado el plan anterior de 28 puntos, porque no incluía toda su lista de deseos. Por ejemplo, no les exigía a los aliados de Ucrania que suspendieran toda ayuda en materia de seguridad.Es casi seguro que el Kremlin rechazará que Ucrania reviva garantías de seguridad de Estados Unidos. Y a su vez es improbable que Ucrania le ceda a la ocupación rusa las partes del Donetsk que no conquistó, ya que le darían a Putin una posición ventajosa desde la cual lanzar una futura invasión.Así que durante todo el año abundaron los gestos de paz, pero sin ningún avance real. ¿Y cómo podría haberlo si las principales negociaciones se llevan a cabo entre Kiev y Washington, y no entre Kiev y Moscú? Lo que están haciendo Putin y Zelensky es simplemente derivar la culpa del fracaso de las negociaciones: ambos quieren que Trump le eche la culpa al otro.Desde esa perspectiva tan acotada, la cumbre del domingo en Mar-a-Lago puede ser considerada un éxito, porque Trump fue amable con Zelensky y no lo culpó por la falta de avances, como sí lo ha hecho en el pasado. Y por el momento, la ayuda de Estados Unidos a Ucrania -que consiste en proporcionarles inteligencia y venderles armas a los europeos para que ellos se las entreguen a Kiev- seguirá siendo limitada. Y también seguirán en pie las sanciones de Estados Unidos a Rusia, que suponen una enorme carga para su economía.Pero no hay que confundir avances para frenar la traición de Estados Unidos hacia Ucrania con avances para ponerle fin a la guerra. El conflicto solo terminará cuando Putin esté convencido de que no puede lograr sus objetivos militares. Hasta no llegar a ese punto, las negociaciones de paz no irán a ninguna parte.Traducción de Jaime Arrambide
La comunicación telefónica se produjo horas después de que el presidente estadounidense y su par ucraniano acordaran seguir negociando sobre el Donbás y la garantía de un alto el fuego
MOSCÚ/KIEV.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió el domingo con su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenskiy, y afirmó que ambos estaban "quizás muy cerca" de un acuerdo para poner fin a la guerra con Rusia, después de hablar telefónicamente también con el líder ruso, Vladimir Putin.Sin embargo, dieron pocos detalles sobre cómo se resolverían los asuntos más controvertidos entre las partes en conflicto, principalmente, las concesiones territoriales y las garantías de seguridad para Ucrania.Estos son algunos de los principales puntos de fricción tras semanas de intensa diplomacia:La disputa territorialRusia, que invadió Ucrania en febrero de 2022, controla unos 116.000 kilómetros cuadrados, o aproximadamente el 19,2% del territorio ucraniano.Esto supone aproximadamente un 1,2% más que hace tres años, según mapas pro-ucranianos. Las fuerzas rusas han avanzado en 2025 al ritmo más rápido desde 2022.Moscú afirma que Crimea, que Moscú anexó en 2014, las regiones de Donetsk y Lugansk â??conocidas conjuntamente como Donbassâ??, además de Zaporiyia y Kherson, forman ahora parte legalmente de Rusia. La mayor parte de la comunidad internacional afirma que fueron anexadas ilegalmente.Sin embargo, Rusia no ha logrado su objetivo principal de apoderarse de todo el Donbass y el lunes reiteró sus exigencias de que Ucrania se retire de la zona de Donetsk que aún controla â??unos 5000 kilómetros cuadradosâ?? si desea la paz. El Kremlin advirtió que si Kiev no llegaba a un acuerdo, perdería más territorio.Kiev rechaza la idea de ceder el territorio que ha defendido durante casi cuatro años, afirmando que desea que se detengan los combates en las líneas del frente actuales.Tanto Trump como Zelensky declararon el domingo que el futuro del Donbass no se había decidido, aunque el presidente estadounidense afirmó que las conversaciones "avanzaban en la dirección correcta".En su plan de paz de paz inicial de 28 puntos, Estados Unidos, buscando un acuerdo, propuso una zona económica libre si Ucrania abandonaba la zona, aunque aún no está claro cómo funcionaría dicha zona en la práctica.Rusia tampoco controla todas las regiones de Zaporiyia y Kherson, aunque ha tomado pequeñas partes de las regiones de Kharkiv, Sumy, Nikolaev y Dnipropetrovsk.El periódico ruso Kommersant informó que Putin dijo que podría estar dispuesto a intercambiar parte del territorio controlado por las fuerzas rusas en otras partes de Ucrania a cambio de la totalidad del Donbass. Garantías de seguridadUcrania, recelosa de las garantías fallidas de sus aliados en el pasado, afirma que necesita garantías de seguridad sólidas para evitar otro ataque ruso.Zelensky declaró el lunes que un borrador del plan de paz para poner fin a la guerra de Rusia contempla garantías de seguridad estadounidenses para Ucrania durante 15 años. Añadió que le había pedido a Trump que proporcionara garantías de hasta 50 años.Trump quiere que Europa asuma la mayor parte de las garantías, aunque con el respaldo de Estados Unidos, pero aún no está claro en qué forma se concretarán. Rusia, por ejemplo, ya señaló que cualquier despliegue de tropas extranjeras en Ucrania sería inaceptable.Rusia también exigió límites al tamaño del ejército ucraniano y protección para los rusohablantes y los creyentes ortodoxos en Ucrania, y afirma que Ucrania debe ser neutral.Kiev afirma que los rusohablantes están protegidos y que Ucrania se adhiere a la legislación de la UE. Según una propuesta de paz ucraniana de 20 puntos, Ucrania mantendría sus fuerzas armadas con su actual dotación de 800.000 efectivos. La OTANUna de las principales exigencias de Putin para el fin de la guerra es que los líderes occidentales se comprometan por escrito a detener la expansión de la alianza militar OTAN, liderada por Estados Unidos, hacia el este.Las propuestas iniciales de paz de Donald Trump incluían una cláusula que establecía que la OTAN no se expandiría más, que Ucrania consagraría en su constitución su no adhesión a la OTAN y que la OTAN incluiría en sus estatutos una disposición que estipulara que Ucrania no sería admitida en el futuro.Ucrania obtendría acceso preferencial a corto plazo al mercado europeo mientras se evaluaba su solicitud de adhesión a la Unión Europea.Según la propuesta marco de paz de Ucrania, Estados Unidos, la OTAN y los países europeos proporcionarían a Ucrania garantías de seguridad que reflejan el Artículo 5, la cláusula de defensa mutua del tratado fundacional de la Alianza Atlántica.Los activos congelados de RusiaLa propuesta iniciale de Estados Unidos establecía que Rusia, bajo las sanciones occidentales impuestas por la guerra, se reintegraría a la economía global y sería invitada a formar parte del G8. Se mencionaba también un acuerdo a largo plazo con Rusia para desarrollar "energía, recursos naturales, infraestructura, inteligencia artificial, centros de datos, proyectos de extracción de metales de tierras raras en el Ártico y otras oportunidades corporativas mutuamente beneficiosas".Los líderes de la Unión Europea aprobaron en diciembre un préstamo de 90.000 millones de euros (105.000 millones de dólares) para Ucrania para financiar su defensa contra Rusia durante los próximos dos años.Decidieron no utilizar los activos rusos congelados, sorteando las divisiones sobre un plan sin precedentes para financiar a Kiev con fondos soberanos rusos.Otros temas espinososEl plan de paz podría implicar que Rusia y Estados Unidos acuerden reanudar las conversaciones sobre el control estratégico de armas nucleares.El futuro de la central nuclear de Zaporiyia, ubicada en territorio ucraniano controlado por Rusia, es incierto. Se ha especulado en los medios de comunicación sobre la posibilidad de que Rusia ofrezca a empresas estadounidenses participaciones en su vasto sector de recursos naturales.Además, Washington ha planteado la idea de celebrar elecciones en Ucrania. Putin afirma que el liderazgo de Kiev perdió legitimidad tras negarse a celebrar elecciones cuando expiró el mandato de Zelensky. Kiev afirma que no puede celebrar elecciones mientras se encuentre bajo la ley marcial y defendiendo su territorio contra Rusia.Agencia Reuters
La ministra Margarita Robles afirmó que las exigencias del Kremlin no pueden imponerse sobre el futuro ucraniano, defendiendo que la comunidad internacional respalde una solución que respete la soberanía y que no contemple traspasos forzados de territorio
MOSCÚ.- Un veterano de la Infantería Naval rusa fuma a la salida de la estación Leningrandski de Moscú bajo los primeros copos de un invierno tardío. Konstantin, militar desde 1999, acaba de empezar un nuevo permiso tras otro turno de seis meses en el frente. "Que se acabe la guerra. Todos estamos cansados", le sale del alma al preguntarle cómo ve el cuarto año de ofensiva sobre Ucrania.Esto es Podolsk, un suburbio humilde a las afueras de la capital rusa.Tan lejos y tan cerca de las lucecitas del centro de Moscú que epatan a los diplomáticos estadounidenses que envía el presidente Donald Trump. Aquí, dos viejas amigas pasan la mañana en el banco de un parquecito. Ambas con más de 80 años, debaten con pasión sobre el conflicto. "La culpa es de Putin, no debió haber comenzado la guerra", dice Valentina. "Y no salvar a la gente de allí, ¿no?", responde Nina, citando informaciones que retransmite la televisión del Kremlin. "Allí no ha quedado nada", contesta Valentina. La guerra de Ucrania es otra enorme tragedia de la que han sido testigos en sus largas vidas.Recurriendo a Antonio Machado, hay dos Rusias: una que muere y otra que bosteza. Un 66% de los rusos piensa que 2025 ha sido "un año normal", según un sondeo del centro de estudios sociológicos independiente Levada. Doce meses, de enero a diciembre, en los que han fallecido miles de rusos en un conflicto que está a punto de superar en duración a su Segunda Guerra Mundial. Un año de inflación, corrupción, purgas en la elite y olas de drones ucranianos en sus ciudades. Un curso en el que las funerarias han facturado un 24% más que en 2024 mientras que el turismo al exterior ha crecido un 16,4%, regresando a niveles precovid con cifras récord en destinos como Tailandia, Maldivas y Emiratos Árabes Unidos.El frente apenas se mueve a costa de enormes bajas. Rusia está lejos de controlar las cuatro regiones que se anexionó sobre el papel en 2022 (Donetsk, Lugansk, Kherson y Zaporiyia) y ha dado por conquistadas varias veces pequeñas urbes donde los ucranianos siguen resistiendo, como Kupiansk y Pokrovsk. Este domingo se reúnen Trump y el ucraniano Volodimir Zelensky para abordar la propuesta de paz de 20 puntos que Moscú rechaza: sus diplomáticos lo tachan de "inaceptable" por ser "radicalmente diferente" del plan de 27 puntos pactado antes por Moscú y Washington. En Rusia todo el mundo sabe, desde opositores a leales, que el presidente Vladimir Putin quiere poner Ucrania a merced de Rusia, no se conforma con hacerse con el Donbás o congelar el frente.Aunque los reels de Instagram de los rusos reflejen un mundo feliz, los soldados reconocen su cansancio en el frente y la retaguardia, donde la integración es a veces difícil. "La guerra va para largo, al menos un año o dos más", añade Konstantin, miembro de la Morskaya Pejota, una de las fuerzas de elite rusas. Este militar de Vladivostok responde con un parco "normal" al preguntarle cómo es recibido al volver a casa.Otros soldados denuncian su decepción con los suyos. "Todos los que nos rodean deberían estar orgullosos de nuestra hazaña heroica. Desafortunadamente, hay muchas opiniones y preguntas extrañas", recordaba este mes el excombatiente Maxim Bajarev, condecorado Héroe de Rusia, en el foro de veteranos de la operación de Ucrania. El militar, mutilado de ambos brazos y piernas, lamenta que la sociedad no les trate como esperaban.Incluso algunos ultranacionalistas advierten de la excesiva duración de la "operación especial". "Nuestras tropas están muy agotadas, cansadas y desgastadas. Zaporiyia podría convertirse en un cementerio para las Fuerzas Armadas rusas. ¿Recordáis Grozny?", decía esta misma semana el activista ruso Maxim Kalashnikov en unas controvertidas declaraciones.En el frente civil el cansancio también es notable. Un 74% de los rusos apoya la invasión de Ucrania, pero solo un 31% quiere seguir combatiendo en vez de negociar la paz. Este es el porcentaje más bajo en los casi cuatro años de guerra, pese a que el Kremlin no ha logrado aún ninguno de sus objetivos, según otro sondeo de Levada.Una fuente próxima a los círculos políticos del Kremlin cuenta a este periódico que la elite también está agotada y quiere "que se acabe ya" la guerra. La clave aquí es Putin: con una aprobación del 85%, los ciudadanos dan por bueno lo que decida su presidente. Sin embargo, el líder ruso ha convertido la guerra en su forma de vida y no parece echar de menos la paz: "Cuando todo está tranquilo, contenido, estable, nos aburrimos", reconoció el dirigente hace justo un año. Sin embargo, los rusos piden como deseo para 2026 que culmine de una vez su invasión de Ucrania.Otra encuesta del centro de sondeos del Kremlin, VTsIOM, revela que más de la mitad de la población, un 55%, quiere que la guerra acabe en 2026 y el Kremlin alcance sus objetivos fijados en 2022: la "desnazificación" de Ucrania [el eufemismo con el que Moscú se refiere a acabar con el Estado soberano y democrático ucraniano cuya existencia no reconoce] y su desarme [para dejarla a merced].Sin embargo, ni Putin ni su jefe del Estado Mayor, Valeri Gerasimov, han logrado conquistar ni una capital provincial ucraniana nueva en casi cuatro años de invasión. Ni mucho menos imponer un gobierno títere en Kiev.La población rusa no es un bloque monolítico. El ciudadano medio es alérgico a las manifestaciones y recela de los políticos, pero es leal a su presidente. Esta verticalidad del poder se traduce en que la única protesta visible, incluso para los asuntos locales más insignificantes, es dirigir un vídeo público al zar Vladimir Vladimirovich pidiendo justicia.A modo de resumen, el politólogo y periodista Andrei Kolesnikov calcula que una quinta parte de la población rusa se opone al régimen, una quinta partes es ultranacionalista y las tres quintas partes restantes son sumisas al presidente mientras sus acciones no interfieran en exceso en sus vidas.El fundador del proyecto Jroniki [Crónicas, en ruso], Vsevolod Bederson, retrata un "mosaico" similar de la sociedad. Según sus sondeos, un 21% de la población apoya la paz de forma consistente. Pero hay truco. Muchos de los que anhelan el final de los combates no critican la guerra, solo quieren la vuelta a la calma.Rusia es un país poco acostumbrado a las manifestaciones, su última huelga general se remonta a la Revolución Rusa en 1917. Según una encuesta de octubre de Jroniki, solo un 4% de los rusos estarían dispuestos a secundar acciones políticas por la paz y el fin del régimen ruso. Como contraste, un 12% apoyaría a Putin si decide retirar las tropas y priorizar el gasto social sobre el militar, mientras que otro 11% está en contra de la guerra, pero no participaría en ninguna acción activista.Esta espiral de silencio convierte en algo chocante cualquier declaración pública por la paz. Hace unos días se hizo viral un comentario de un popular actor, Dmitri Naguiyev, en la presentación de su película "Árbol de navidad 12" [sí, la 12]. "¿Me preguntas, en el cuarto año de la guerra, qué aventuras he vivido este año?", respondió con enfado a un periodista después de remarcar que sus películas tienen éxito porque "ofrecen la ilusión de una vida feliz" frente a los "aburridos y sucios" filmes bélicos.La aparición de una figura capaz de unir a los sectores pacifistas encontraría una importante base social para presionar al Kremlin. Pero Putin se quita de en medio a los políticos rivales cuando empiezan a destacar.El Partido Comunista de Rusia, la segunda mayor formación del país, con un importante potencial para captar el voto por la crisis económica, está en el punto de mira del Kremlin. Aunque su dirección federal sigue siendo leal a Putin, la policía ha registrado varias filiales regionales donde estaba cobrando impulso la crítica al poder establecido.El partido opositor Yabloko, sin presencia en la Duma, pero con una sólida implantación en todo el país, está siendo machacado por el putinismo tras haber sobrevivido hasta ahora gracias a su perfil bajo."Varios sondeos reflejan que el 60% de los rusos apoyarían un acuerdo de alto el fuego sin condiciones previas. Esto es precisamente lo que defiende nuestro partido", manifiesta por teléfono Igor Yakovlev, secretario de prensa de esta formación. "A medida que la operación militar continúa, la tregua incondicional gana cada vez más apoyo y, en consecuencia, también nuestra formación. Esta es una de las razones por las que se intensifica la presión sobre Yabloko", añade el político.Queda menos de un año para las elecciones legislativas y la justicia de Putin ha bloqueado cualquier intento de postularse del líder de Yabloko, Nikolai Rybakov, al sancionarlo por publicar una foto del opositor Alexei Navalni el día de su fallecimiento. Asimismo, otros seis miembros de la formación han sido encarcelados y decenas más han sido multados.Los rusos, aunque no vivan la guerra directamente, notan en sus bolsillos sus efectos. La crisis económica es cada vez mayor y las Fuerzas Armadas gastan tanto dinero en una semana como el 75% de las regiones en un año. La inflación supera los sueldos, el gobierno oculta cada vez más estadísticas -las últimas, los fallecimientos de cáncer tras un brutal recorte sanitario-, y la industria de algunas regiones que antes eran fuertes, como las mineras, ha colapsado."Lo más importante es si nuestros políticos comerán caviar de calabacín con pan negro -un plato muy humilde-. Son unos charlatanes", ironiza Valentina sobre la crisis. "¿Para qué necesitábamos una guerra", añade. Su amiga, Nina, cree que la crisis persistirá y fracasarán las negociaciones, por lo que la única salida es una victoria. "Nuestra única esperanza está en nuestros hombres", afirma. Ambas coinciden en que es una tragedia ver "millones de tumbas" nuevas en los cementerios. © El País, SL
El presidente de los Estados Unidos contó su comunicación en sus redes sociales poco antes de juntarse con su par ucraniano. Volverán a hablar tras el encuentro.Trump y Zelenski se reunían este domingo para ver el borrador con 20 puntos para un plan de paz entre Rusia y Ucrania.
Los presidentes de Estados Unidos y de Rusia charlaron telefónicamente un par de horas antes de que el líder demócrata reciba al mandatario ucraniano en Florida. Leer más
El mandatario estadounidense aseguró que el diálogo con su par ruso fue "muy bueno", en la antesala de la reunión con el presidente ucraniano
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SEÚL.- El líder norcoreano Kim Jong-un visitó una fábrica de submarinos de propulsión nuclear junto a su hija, Kim Ju-Ae y recibió un mensaje del presidente ruso, Vladimir Putin, en el que destacó la "amistad inquebrantable" entre ambos países, según informó este jueves la prensa estatal de Corea del Norte.Corea del Norte y Rusia profundizaron sus vínculos desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, hace casi cuatro años. De acuerdo con agencias de inteligencia de Corea del Sur y de países occidentales, Pyongyang envió miles de soldados para combatir junto a las fuerzas rusas.Analistas señalan que, a cambio, Moscú habría brindado a su aliado apoyo financiero, tecnología militar y suministros alimentarios y energéticos.En el mensaje dirigido a Kim y recibido la semana pasada, Putin afirmó que los "heroicos" esfuerzos de los soldados norcoreanos en la región rusa de Kursk demostraron la "fraternidad militante" entre Moscú y Pyongyang, según consignó la agencia oficial KCNA. Estimaciones surcoreanas indican que alrededor de 2000 militares norcoreanos habrían muerto en ese conflicto y que miles más habrían resultado heridos.La KCNA difundió el contenido de la carta el mismo día en que informó sobre una visita de Kim a una instalación de fabricación de submarinos de propulsión nuclear, sin precisar la fecha. Durante la recorrida, el líder norcoreano cuestionó el impulso de Corea del Sur para desarrollar sus propios submarinos junto con Estados Unidos y lo calificó como una "amenaza que debe contrarrestarse".El presidente estadounidense Donald Trump autorizó a Seúl a avanzar en ese proyecto durante una visita al país en octubre, decisión que fue rechazada por Corea del Norte, que cuenta con armamento nuclear.Imágenes difundidas por los medios estatales muestran a Kim junto a un submarino de unas 8700 toneladas en una plataforma de montaje cubierta, acompañado por funcionarios y por su hija Kim Ju Ae, a quien analistas consideran una posible heredera.Según la KCNA, Kim presentó además un plan de reorganización naval y se refirió a investigaciones sobre "nuevas armas submarinas", sin brindar mayores precisiones.Actualmente, solo un número reducido de países dispone de submarinos de propulsión nuclear, y Estados Unidos considera que esa tecnología se encuentra entre los secretos militares más sensibles.En un informe separado, la agencia estatal indicó que Kim también supervisó el miércoles la prueba de "misiles antiaéreos de largo alcance" sobre el mar de Japón.Agencia AFP
Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, habló de la posición de su país tras conocerse detalles del acuerdo alcanzado entre Volodimir Zelenski y Donald Trump. Leer más
Según el Kremlin, entre los 20 puntos no hay varias condiciones clave para Rusia.Moscú no ha respaldado la nueva versión, pero tampoco la rechazaría por completo para no enojar al presidente de Estados Unidos.
El pedido urgente se dio mientras llegaban a Miami los representantes rusos y ucranianos para iniciar una reunión de alto nivel diplomático.Para Putin, la pelota está en el campo de "los rivales occidentales".
El presidente de Rusia ha dedicado parte de su discurso de balance del año a tachar de "disparate" los alegatos europeos de que planea atacar nuevos objetivos más allá de Ucrania, pero asegura que responderán ante cualquier amenaza
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MOSCÚ.- El presidente ruso Vladimir Putin afirmó este viernes que en la guerra con Ucrania, sus fuerzas "están listas para ir más allá y rematar esa alimaña", y en cuanto al intento frustrado de la Unión Europea (UE) de incautar fondos rusos para financiar el esfuerzo bélico de Kiev, advirtió que hubiera sido un "robo", y que "las consecuencias podrían ser graves para los ladrones". El mandatario ruso hizo estas afirmaciones en su rueda de prensa anual en Moscú, mientras Estados Unidos y los europeos siguen moviéndose a nivel diplomático para encontrar una salida al conflicto, y se mantiene en el aire la resolución de la cuestión territorial.En su intercambio de más de cuatro horas, Putin incluso respondió a una pregunta de tono íntimo cuando un periodista del canal de televisión 360 le consultó si estaba enamorado. "Sí", contestó el presidente, sin dar más detalles. Anteriormente, durante la misma sesión de preguntas y respuestas, el presidente ruso había dicho que creía en el "amor a primera vista".El mandatario tiene esta tradición de una maratón anual de fin de año con preguntas y respuestas, supuestamente espontáneas, uno de los eventos políticos más importantes en el calendario del Kremlin, en el que el líder resume el trabajo realizado durante el año, establece nuevas metas y hasta aborda problemas cotidianos que le plantean algunos televidentes. Guerra en UcraniaPero el eje central de su discurso fue la guerra en Ucrania. "Nuestras tropas avanzan en toda la línea de contacto", y "estoy seguro de que antes de que termine el año, veremos nuevos éxitos", aseveró.Las fuerzas rusas aceleraron este año sus conquistas en Ucrania, y controlan alrededor del 19% del territorio, incluyendo la península de Crimea, anexionada en 2014.Según el dirigente de 73 años, "la pelota está completamente en el campo de nuestros rivales occidentales, empezando por la cabeza del régimen de Kiev y sus patrocinadores europeos" a la hora de poner fin a la contienda.Añadió que los rusos no se consideran "responsables de la muerte de la gente, porque no fuimos nosotros quienes empezamos esta guerra", dijo.Putin también afirmó que si Ucrania celebra comicios presidenciales -como desea Moscú y Washington-, podría ordenar la suspensión de los lanzamientos de misiles de largo alcance y de los bombardeos con drones durante el día de la votación.El mandatario se refirió además a la decisión de la UE de no utilizar los activos rusos congelados en el bloque para financiar un préstamo de 90.000 millones de euros (unos 105.500 millones de dólares) a Ucrania, lo que hubiese supuesto "un robo", indicó. Esta semana había calificado a los líderes europeos de "cerditos" obsesionados con el "derrumbe" de Rusia.Más de 200.000 millones de euros (234.000 millones de dólares) del Banco Central ruso están en manos de la sociedad bruselense Euroclear.Desde Varsovia, donde se encuentra de visita el viernes, el mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky, dijo que, si su país acaba siendo derrotado, Rusia atacará a Polonia "de manera inevitable".Sin embargo, Putin aseveró que Rusia no atacará a nadie "si nos tratan con respeto y respetan nuestros intereses".Como en conferencias de años anteriores, había gran expectación por sus declaraciones sobre numerosos temas, como la ofensiva desatada en Ucrania en febrero de 2022 o sus relaciones con el presidente estadounidense Donald Trump, que trata de poner fin al conflicto.De momento no está claro el estado de las negociaciones sobre la cuestión territorial.En noviembre trascendió una propuesta de Washington, redactada sin participación de Kiev ni sus aliados europeos, que habría supuesto la retirada de Ucrania de toda la región oriental de Donetsk y el reconocimiento de facto por parte de Estados Unidos de Donetsk, Crimea y Lugansk como rusas.El plan se ha enmendado en varias reuniones entre estadounidenses y ucranianos, pero la cuestión territorial sigue siendo un punto de fricción.En septiembre de 2022, Rusia afirmó haber anexionado oficialmente las regiones de Zaporizhia, Donetsk, Lugansk y Kherson, a pesar de no tener el control militar total sobre ellas.Preocupación por la economía El conflicto de Ucrania es una de las mayores preocupaciones también de la población rusa. Según una encuesta del centro independiente Levada, realizada a mediados de este mes, el 21% de los encuestados quería que se le pregunte este viernes a Putin cuándo terminaría la "operación militar especial"."Si tuviera la posibilidad de hacer una pregunta al presidente, le preguntaría '¿Cuándo habrá paz para todos?' Sería una felicidad", dijo Ana, una jubilada moscovita de 65 años, a la agencia AFP.De acuerdo con ese instituto, declarado "agente del extranjero" por las autoridades, el 16% de los encuestados querría saber cuándo mejorarán sus condiciones de vida, en una Rusia que afronta una elevada inflación anual del 6,6% en noviembre y es blanco de numerosas sanciones económicas occidentales.Si bien la economía rusa resistió las sanciones occidentales contra los hidrocarburos, las dificultades se dejan sentir en la escasez de empleo, y el costo prohibitivo de los créditos bancarios. Como consecuencia de esto, el Banco Central ruso anunció que recorta medio punto, a 16%, su tasa directriz de interés.Después de dos años de crecimiento espoleado por el esfuerzo bélico, la economía rusa muestra señales de cansancio. El Banco Central espera un crecimiento del PBI de entre el 0,5% y el 1% este año, frente al 4,3% de 2024 y el 4,1% del año 2023.Agencias AFP y AP
MOSCÚ.- El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó que Rusia logrará los objetivos de su "operación militar especial" ya sea por la vía diplomática o la militar, justo en el momento en que los líderes de la Unión Europea (UE) se preparan para una cumbre crucial y potencialmente riesgosa para decidir cómo financiar a Ucrania. Putin afirmó que, aunque Rusia preferiría resolver las causas profundas del conflicto a través de la diplomacia, si la parte contraria y sus "patrocinadores extranjeros" se niegan a entablar "conversaciones de fondo", Moscú alcanzará la liberación de sus "tierras históricas" -hoy pertenecientes a Ucrania- por medios militares. Además, indicó que se abordará de forma coherente la tarea de crear y ampliar una "zona de seguridad".Estos comentarios del líder ruso se dan en el contexto de la guerra, donde Rusia controla actualmente Crimea, alrededor del 90% de la región del Donbass, y el 75% de Kherson y Zaporiyia, además de poseer parte del territorio en las regiones colindantes de Kharkiv, Sumy, Dnipropetrovsk y Mikoláiv. Los analistas interpretan las palabras de Putin como un intento de seguir ganando terreno en algunos de estos frentes. A pesar de que Putin aseguró que Rusia está avanzando en todos los frentes, su ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, reconoció que las fuerzas ucranianas intentan recuperar el control de la ciudad nororiental de Kupiansk. Sin embargo, Beloúsov afirmó que dicho esfuerzo no estaba teniendo éxito, mientras que Ucrania sostiene haber tomado el 90% de la ciudad.Mientras la guerra se encuentra en una coyuntura clave, Putin también arremetió contra los líderes europeos, acusándolos de azuzar la histeria y de adoctrinar deliberadamente a la población con el temor a un conflicto con Rusia. "He dicho en repetidas ocasiones: esto es una mentira, una tontería, pura tontería sobre una amenaza rusa imaginaria a los países europeos", afirmó. Aunque Putin declaró que Rusia no busca la guerra con Europa, sí advirtió que su país está preparado si esa es la elección de Europa.La respuesta financiera de la UE Los líderes europeos se preparan para intentar algo inédito: utilizar parte de los 210.000 millones de euros (246.000 millones de dólares) en activos rusos congelados para respaldar un "préstamo de reparaciones" de 90.000 millones de euros (105.000 millones de dólares) a Ucrania. La mayoría de estos activos pertenecen al Banco Central de Rusia y están depositados en la cámara de compensación financiera Euroclear, con sede en Bruselas.Precisamente, la semana pasada, el Banco Central de Rusia presentó una demanda contra Euroclear en un tribunal de Moscú. Si bien las posibilidades de que este caso prospere son limitadas, esta acción legal aumenta la presión sobre todas las partes antes de la cumbre. Bélgica, donde opera Euroclear, teme particularmente las represalias rusas, las cuales podrían ser a través de los tribunales o mediante métodos "más nefastos". Esta preocupación belga se suma a la advertencia del Banco Central Europeo (BCE), que teme que la confianza internacional en el euro se vea dañada si se percibe que los líderes europeos están confiscando activos.El dilema de la UE y la influencia de OrbánLa UE está bajo presión, ya que Ucrania está al borde de la bancarrota y necesita obtener fondos para la primavera, requiriendo un total estimado de 137.000 millones de euros (160.000 millones de dólares) solo entre 2026 y 2027. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha enfatizado que es indispensable "tomar la decisión de financiar a Ucrania durante los próximos dos años en este Consejo Europeo".El plan A, el préstamo de reparaciones respaldado por activos rusos, es controvertido y requeriría una mayoría de alrededor de dos tercios de los países miembros, lo que lo protege del veto de Hungría. Sin embargo, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, el aliado más cercano del presidente ruso Vladímir Putin en Europa, se niega a financiar a Ucrania y se ve a sí mismo como un pacificador. Otros países, como Eslovaquia, Bélgica, Bulgaria, Italia y Malta, también deben ser convencidos.El hecho de que el reembolso de este préstamo a Ucrania sea altamente condicional â??solo si Rusia pone fin a la guerra y paga cientos de miles de millones de euros en dañosâ?? refuerza el escepticismo entre muchos europeos sobre la probabilidad de que Putin cumpla con tales condiciones.A vísperas de la cumbre, la situación legal y política del Plan A sigue siendo confusa. Mientras tanto, la UE se enfrenta al reto de lograr un acuerdo sin socavar la confianza interna, mientras Putin reafirma que, con o sin apoyo europeo a Kiev, Rusia continuará sus objetivos de guerra.Agencias AP y Reuters
Vladímir Putin puede tener fama para algunos de ser un autócrata despiadado y un maestro en la manipulación de la escena internacional. Pero algo que el presidente de Rusia no tiene es cara de póquer.El fallecido senador estadounidense John McCain solía bromear diciendo que cuando miró a los ojos de Putin vio tres cosas: "una K, una G y una B", en referencia a su vida pasada como oficial de inteligencia soviético en la KGB.Pensé en esto mientras veía imágenes del líder de Rusia sentado frente a los enviados estadounidenses al Kremlin. No podía ocultar sus emociones, exudaba un aire de confianza suprema.El presidente Putin considera que la marea diplomática ha cambiado a su favor, con una mejor relación con Estados Unidos y avances en el campo de batalla.Algunos analistas dicen que Putin no tiene ningún incentivo para retirarse de sus demandas.Estas son que Ucrania ceda el último 20% de Donetsk que aún controla, que todo el territorio ocupado sea reconocido internacionalmente como ruso, que el ejército de Ucrania se reduzca al punto de quedar sin poder y que la idea de Kiev de ser miembro de la OTAN se descarte para siempre.Tal como están las cosas, hay algunos escenarios posibles.El primero es que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intente obligar a Ucrania a un alto el fuego bajo unos términos que resulten indeseables para su población; es decir, que ceda territorio y carezca de garantías de seguridad suficientes para disuadir futuras agresiones rusas.Rusia veta, el presidente Trump ha insinuado que podría lavarse las manos de la guerra. La semana pasada dijo: "a veces tienes que dejar que la gente se arregle a golpes".Trump podría retirar la inteligencia de Estados Unidos que Ucrania necesita para detectar la llegada de drones rusos y atacar instalaciones energéticas rusas.Otra posibilidad es que la guerra avance a tropezones mientras las fuerzas rusas continúan con los lentos avances en el este.La nueva estrategia de seguridad nacional de la administración Trump implica que Rusia ya no es una "amenaza existencial" para Estados Unidos e insta a Estados Unidos a "restablecer la estabilidad estratégica" con Rusia.Entonces, con el apoyo estadounidense a Ucrania seriamente cuestionado, ¿qué podría hacer cambiar de opinión a Putin, si es que hay algo? ¿Y qué podrían hacer Ucrania, Europa e incluso China de manera diferente?Qué más puede hacer EuropaEn este momento, Europa se está preparando para un alto el fuego.Bajo la bandera de la "coalición de los países dispuestos", está preparando una fuerza militar internacional para ayudar a Ucrania a disuadir futuras invasiones rusas, junto con un esfuerzo financiero para contribuir a la reconstrucción de un país devastado por la guerra.Pero algunos funcionarios sugieren que Europa debería prepararse para que la guerra se prolongue.Quieren ayudar a Ucrania no solo a "ganar la lucha esta noche", con más drones y dinero en efectivo, sino también proporcionar apoyo a largo plazo y prepararse para una guerra de 15 a 20 años con Rusia.Europa también podría hacer más para ayudar a proteger los cielos ucranianos de los drones y misiles. Ya existe un plan, llamado Iniciativa del Escudo del Cielo Europeo, que podría ampliarse para permitir que las defensas aéreas europeas protejan el oeste de Ucrania.Otros argumentan que se podrían desplegar tropas europeas en el oeste de Ucrania para ayudar a patrullar las fronteras, liberando a los soldados ucranianos para luchar en la línea del frente.La mayoría de propuestas como esta han sido rechazadas por temor a provocar a Rusia o escalar el conflicto.Keir Giles, consultor del programa Rusia y Eurasia en el grupo de expertos Chatham House, asegura que estos temores se basan en "tonterías", porque las tropas occidentales ya están presentes en el terreno y el escudo aéreo podría desplegarse en el oeste de Ucrania, con pocas posibilidades de chocar con aviones rusos.Los líderes europeos, en su opinión, tienen que "meterse en el conflicto de una manera que realmente marque la diferencia"."Lo único que detendrá de manera incuestionable e indiscutible la agresión rusa es la presencia de fuerzas occidentales suficientemente fuertes en los lugares donde Rusia quiera atacar. Además de la demostración de la voluntad y determinación de que se usarán como defensa", dice Giles.Esta estrategia, por supuesto, conllevaría enormes dificultades políticas, ya que algunos votantes en Europa occidental no estarán dispuestos a arriesgarse a un enfrentamiento con Rusia.Pocos son los analistas que esperan que Ucrania logre revertir la situación y obtener avances territoriales propios.Después de haber pasado varias semanas en Ucrania recientemente, no oí ninguna mención de alguna ofensiva de primavera (boreal), solo la necesidad de frenar el avance de Rusia y aumentar el precio que paga en sangre y tesoro.Algunos diplomáticos occidentales afirman que los generales de Rusia están mintiendo al presidente ruso, que fingen que la situación sobre el terreno es mejor de lo que es, en una estrategia deliberada para exagerar los avances rusos, con el fin de dar a entender que Ucrania está en desventaja y, por lo tanto, debería pedir la paz.Este año Rusia se ha apoderado solo del 1% del territorio ucraniano con un costo de más de 200.000 muertos y heridos, según Thomas Graham en Foreign Affairs.Fiona Hill, miembro principal del Centro sobre Estados Unidos y Europa de la Brookings Institution, que trabajó en el consejo de seguridad nacional de Trump durante su primer mandato, dice que lo más importante que Putin tiene a su favor es que muchas personas creen que Ucrania está perdiendo."Todo el mundo habla de Ucrania como la perdedora cuando ahora tiene el ejército más potente de Europa", dice."Solo piensa en lo que le han hecho a Rusia. Es notable que hayan aguantado durante tanto tiempo, sobre todo peleando con una mano detrás de la espalda".Comercio, sanciones y la economía de RusiaLuego están las sanciones como herramienta de presión.Ciertamente, la economía de Rusia está sufriendo. La inflación es del 8%, las tasas de interés están al 16%, el crecimiento desacelerado, déficits presupuestarios en aumento, ingresos reales en caída y aumento de los impuestos al consumo.Un informe de Peace and Conflict Resolution Evidence Platform (Plataforma de Evidencia de Paz y Resolución de Conflictos) sostiene que la economía de guerra de Rusia se está quedando sin tiempo."La economía rusa está considerablemente menos capacitada para financiar la guerra que al inicio en 2022", señalan los autores.Pero hasta ahora nada de esto parece haber cambiado mucho el pensamiento del Kremlin, sobre todo porque las empresas han encontrado formas de evadir las restricciones, como el transporte de petróleo en barcos fantasma no registrados.Tom Keatinge, director del Centro de Finanzas y Seguridad de RUSI, dice que los mensajes occidentales sobre las sanciones son complicados y que hay demasiadas lagunas.Rusia va a trabajar sobre las recientes sanciones de Estados Unidos contra dos gigantes petroleros rusos, Lukoil y Rosneft, simplemente reetiquetando el petróleo exportado para que parezca que viene de empresas no sancionadas, agrega.Keatinge dice que si Occidente realmente quiere dañar la economía de guerra de Rusia, debería embargar todo el petróleo ruso e implementar sanciones secundarias a los países que todavía lo compran."Tenemos que dejar de ser lindos y hacer un embargo completo. Necesitamos tomar nuestra política de sanciones tan en serio como el Kremlin toma su elusión".En teoría, las sanciones también podrían afectar a la opinión pública rusa.En octubre, una encuesta realizada por el Centro de Investigación de la Opinión Pública (Vciom) administrado por el Estado informó que el 56% de los encuestados decía sentirse "muy cansado" del conflicto, un crecimiento en comparación con el 47% del año pasado.Pero el consenso entre los especialistas en el Kremlin es que gran parte del público ruso sigue apoyando la estrategia de Putin.La Unión Europea podría acordar utilizar alrededor de US$235.000 millones de activos rusos congelados para generar un llamado "préstamo de reparación" para Ucrania.La última propuesta de la Comisión Europea es recaudar US$105.000 millones en dos años.En Kiev los funcionarios ya están apostando por conseguir el dinero. Pero la Unión Europea sigue dudando.Bélgica, donde se mantiene la mayor parte de los activos rusos, ha temido durante mucho tiempo ser demandada por Rusia.El viernes pasado, el Banco Central Ruso anunció acciones legales contra el banco belga Euroclear en un tribunal de Moscú.Bélgica dice que no estará de acuerdo en el préstamo a menos que los riesgos legales y financieros se compartan más explícitamente con otros miembros de la UE.Francia tiene preocupaciones, como sus propias enormes deudas, y teme que la explotación de los activos congelados pueda socavar la estabilidad de la zona euro.Los líderes de la UE harán un nuevo intento de llegar a un acuerdo cuando se reúnan en Bruselas el 18 de diciembre para su cumbre final antes de Navidad.Pero los diplomáticos dicen que no hay garantía de éxito.También hay desacuerdo sobre para qué se debe usar el dinero: mantener el estado de Ucrania solvente ahora o pagar para su reconstrucción después de la guerra.Qué más puede hacer UcraniaEn cuanto a Ucrania, podría movilizar más fuerzas armadas.Sigue siendo el segundo ejército más grande de Europa (detrás de Rusia) y el más avanzado técnicamente, pero, sin embargo, está luchando por defender un frente de más de 1.200 kilómetros.Después de casi cuatro años de guerra, muchos soldados están agotados y las tasas de deserción están aumentando.A los reclutadores del ejército les resulta más difícil llenar los vacíos a medida que algunos hombres más jóvenes se esconden de quienes reclutan a la fuerza o huyen del país. Pero Ucrania podría ampliar sus leyes de reclutamiento.Actualmente, los hombres de 25 a 60 años deben estar disponibles para luchar.Esta es una estrategia deliberada de Kiev para gestionar los desafíos demográficos de Ucrania: un país con una baja tasa de natalidad y millones que viven en el extranjero no puede permitirse perder a quienes han sido denominados "los padres del futuro".Esto desconcierta a los que no son de allí. "Me parece increíble que Ucrania no haya movilizado a sus jóvenes", dice una figura militar de alto rango de Reino Unido."Creo que Ucrania debe ser uno de los únicos países en la historia que se enfrenta a una amenaza existencial que no ha puesto a sus locos jóvenes de 20 años en la lucha".Fiona Hill opina que Ucrania simplemente ha aprendido la lección de la historia y del impacto devastador que tuvo la Primera Guerra Mundial en los imperios europeos del siglo XX, que entraron en declive tras no lograr recuperar el crecimiento demográfico que impulsó su auge económico."Ucrania solo está pensando en su [futuro] demográfico".Huelgas, diplomacia y TrumpSi Ucrania pudiera importar y fabricar más misiles de largo alcance, podría golpear a Rusia más fuerte y más profundamente.Este año intensificó sus ataques aéreos contra objetivos tanto en territorio ocupado como en la Federación Rusa.A principios de este mes, los comandantes militares de Ucrania dijeron a Radio Liberty que alcanzaron más de 50 instalaciones de combustible e infraestructura militar-industrial en Rusia durante el otoño boreal.Alexander Gabuev, director del Centro Carnegie Rusia Eurasia, dice que algunos rusos experimentaron escasez de combustible a principios de este año."A finales de octubre, los drones ucranianos habían alcanzado más de la mitad de las 38 refinerías principales de Rusia al menos una vez."Los cortes de producción se extendieron por varias regiones, y algunas gasolineras rusas comenzaron a racionar el combustible".Pero ¿tendrían algún impacto ataques más profundos contra Rusia, cuando tanto el Kremlin como la opinión pública rusa parecen indiferentes?Mick Ryan, exgeneral de división australiano y actualmente miembro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, afirma que los ataques de largo alcance no son la solución milagrosa."Son un esfuerzo militar extraordinariamente importante, pero insuficientes por sí mismos para forzar a Putin a la mesa de negociaciones o para ganar la guerra", dice Ryan.Sidharth Kaushal, investigador senior en ciencias militares en el grupo de expertos del Royal United Services Institute (RUSI), cree que los ataques de mayor alcance ciertamente dañarían la infraestructura militar y energética de Rusia, así como el uso de sus misiles de defensa aérea.Pero advirtió que la táctica podría ser contraproducente: "Podría reforzar el argumento que hace el liderazgo ruso de que una Ucrania independiente representa una amenaza militar masiva".También hay, todavía, una ruta diplomática.Algunos analistas argumentan que si a Putin se le ofrece una salida de la guerra, puede elegirla.La teoría es la siguiente: se alcanza un acuerdo que permite a ambas partes cantar victoria. Digamos, un alto el fuego a lo largo de la línea de contacto; algunas áreas desmilitarizadas; sin reconocimiento territorial formal. Compromisos por todas partes.Pero el acuerdo requeriría que Estados Unidos se involucrara activamente con Rusia, creando equipos de negociación y utilizando su poder para lograr un pacto."Estados Unidos... necesita desplegar su formidable influencia psicológica que posee sobre Rusia", apunta Thomas Graham."No se puede exagerar el papel que juegan Estados Unidos y Trump personalmente en la validación de Rusia como una gran potencia y Putin como líder mundial".El apalancamiento de ChinaEl interrogante es China. El presidente Xi Jinping es uno de los pocos líderes mundiales a los que Putin escucha.Cuando Xi advirtió contra las amenazas rusas del uso de armas nucleares, el Kremlin se alineó rápidamente.La máquina de guerra de Rusia también depende enormemente del suministro de bienes de doble uso por parte de China, como electrónica o maquinaria que se puede utilizar con fines civiles y militares.Así que si Pekín decidiera que a China ya no le interesa que la guerra continúe, entonces tendría una influencia sustancial sobre el pensamiento del Kremlin.Por ahora, Estados Unidos no muestra ninguna señal de intentar alentar, u obligar, a China a presionar a Moscú.Así que la pregunta es si el presidente Xi estaría dispuesto a aplicar alguna influencia por su cuenta.En este momento, Pekín parece feliz de que Estados Unidos se distraiga, de que los aliados transatlánticos estén divididos y de que el resto del mundo vea a China como una fuente de estabilidad.Pero si la invasión de Rusia se intensificara, si los mercados globales se vieran afectados, si Estados Unidos aplicara sanciones secundarias a China como castigo por su consumo de energía rusa barata, entonces la postura de Pekín podría cambiar.Por ahora, sin embargo, Putin cree que tiene la situación bajo control y que el tiempo está de su lado.Cuanto más dure este conflicto, dicen los analistas, cuanto más decaiga la moral ucraniana, más divididos estarán sus aliados y más territorio ganará Rusia en Donetsk."O liberamos estos territorios por la fuerza de las armas o las tropas ucranianas los abandonan", sostuvo Putin la semana pasada."Nada cambiará la posición de Putin. A menos que salga del escenario por la izquierda. Putin apuesta en este momento a que puede sostener la guerra el tiempo suficiente como para que las circunstancias se desarrollen a su favor", sostiene Fiona Hill.
PARIS.- Poco a poco, los europeos comienzan seriamente a aceptar la idea de que una tercera y devastadora guerra los acecha. Que Vladimir Putin no tiene intenciones de detenerse con una eventual derrota de Ucrania y proseguirá sus locas ambiciones imperiales atacando el resto de Europa. ¿Absurdo? Para nada, a juzgar por las recientes declaraciones provenientes del mismo Kremlin."Esta guerra ya ha comenzado. Simplemente, aún no la llamamos así. Nuestro verdadero adversario es Europa, y no la desafortunada Ucrania, miserable y manipulada. No siendo presidente, puedo decir francamente que esta guerra solo terminará cuando hayamos infligido a Europa una derrota moral y política", declaró el 5 de diciembre en el primer canal ruso (Pervyj Kanal) Serguéi Karaganov, ideólogo ruso perfectamente alineado con las ambiciones políticas y militares del poder, y uno de los consejeros más escuchados de Vladimir Putin. Apenas una semana después, el 11 de diciembre, el mismo secretario general de la OTAN, Mark Rutte, arengó a los aliados a intensificar sus esfuerzos en materia de defensa."Somos el próximo objetivo de Rusia", declaró durante un discurso en Berlín, afirmando que una guerra con Rusia podría ser "de la magnitud de las que conocieron nuestros abuelos y bisabuelos"."Debemos ser extremadamente claros respecto a la amenaza a la que nos enfrentamos: Rusia nos ha designado como su próximo objetivo. Desde hace mucho tiempo dejé de intentar adivinar lo que pasa por la cabeza de Putin; miro los hechos... Cuando tienes delante a un dictador dispuesto a sacrificar a 1,1 millones de sus propios ciudadanos para alcanzar un objetivo histórico que se ha fijado, debes ser muy prudente y estar preparado. Si les gusta el alemán y no desean hablar ruso, deben actuar. De lo contrario, ese hombre [Putin] no se detendrá en Ucrania", insistió.Desde hace casi cuatro años, cuando lanzó su invasión de Ucrania, el 24 de febrero de 2022, el presidente ruso no se desvía. Se aferra a los objetivos fijados en su "operación militar especial": la "desmilitarización" y la "desnazificación" de Ucrania. En claro, un cambio de régimen en Kiev y un debilitamiento tal de las defensas de su vecino que no se atreverá a buscar salir de la esfera de influencia rusa para unirse al bando occidental.Si han salido pocas cosas a la luz de la reunión que tuvo lugar hace una semana en el Kremlin entre Vladimir Putin y los enviados especiales estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, se impone una evidencia: las enmiendas europeas y ucranianas al "plan Trump" de 28 puntos para Ucrania son inaceptables para Moscú. Desde esa reunión, y a pesar de tres días más de intensas negociaciones entre estadounidenses y ucranianos en Florida, el proceso diplomático parece estancarse. ¿Realmente hay que sorprenderse?"Rusia no piensa aceptar una posición de debilidad. Putin finge negociar para no perder el contacto con el equipo de Trump, pero los rusos no renuncian a nada. Aprovechan la inexperiencia y la ingenuidad de este equipo de negociadores", observa Tatiana Jean, especialista en Rusia del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).Putin está decidido a que cualquier acuerdo de paz resuelva las "causas fundamentales" del conflicto. Entre ellas, la arquitectura de seguridad europea vista como desequilibrada desde la expansión de la OTAN a finales de los años 1990. Razón por la cual Rusia ha acogido con satisfacción un proyecto de plan estadounidense que proponía no solo que el ejército ucraniano evacuara el Donbass, sino también que la Alianza Atlántica no integrara a ningún nuevo miembro, y sobre todo no a Ucrania.Algunos observadores quisieron ver en ese "plan Trump" una suerte de "operación de guerra psicológica": una maniobra destinada a dañar aún más un vínculo transatlántico ya bastante dañado, y a hacer pasar al registro de lo imaginable soluciones hasta ahora consideradas inaceptables por las opiniones públicas y los responsables de la toma de decisiones."En otras palabras, la clave sería imponer en las mentes la idea que impregna todo el documento de 28 puntos: la derrota de Ucrania sería inevitable", analiza Tatiana Jean.Otros quieren creer que el presidente ruso realmente estaría buscando una salida, después de cuatro años de una guerra que ha causado la muerte de al menos 1,1 millones de rusos y que hunde al país en el estancamiento económico."Los rusos no están desesperados, pero insisten en que la conversación tenga lugar", estima Mark Galeotti, especialista en cuestiones de seguridad relacionadas con Rusia.A su juicio, Europa está ante un presidente ruso más pragmático que ideológico: "Putin no tiene una lista de objetivos de guerra inamovibles. Su objetivo es, ante todo, sobrevivir. Si hace un trato, buscará asegurarse de obtener lo mejor posible. En cambio, quiere absolutamente algo que pueda presentar como un triunfo. Por eso insiste tanto en la conquista de todo el Donbass", explica.Después de la guerraPero, ¿y después? Más allá de la guerra en Ucrania, los europeos temen que Putin, una vez terminado el conflicto, dirija sus ambiciones hacia un territorio de la OTAN, en particular los países bálticos, que serían difíciles de defender. A finales de noviembre, el ministro alemán de Asuntos Exteriores afirmó que Rusia estaría "al menos manteniendo abierta la opción de una guerra con la OTAN", a más tardar en 2029.Esas alegaciones fueron rechazadas por Putin, quien afirmó no tener ningún proyecto de ese tipo. Pero... "si Europa decide ir a la guerra contra Rusia y comienza la guerra, podríamos encontrarnos muy rápidamente en una situación en la que Rusia ya no tendría nadie con quien negociar", advirtió el presidente ruso, el 2 de diciembre.¿Se debe temer, entonces, una ofensiva rusa? Las opiniones de los expertos difieren. A Rusia le tomaría años reconstruir un potencial ofensivo suficiente para amenazar seriamente a un país de la OTAN. Y la experiencia de la guerra en Ucrania, prevista para durar solo unas semanas, antes de convertirse en una interminable guerra de desgaste, podría incitar a Putin a la prudencia.Tampoco se puede ignorar el lugar singular que ocupa Ucrania en la visión de Putin, quien justificó su agresión con una acumulación de discursos a la vez históricos, culturales, religiosos y estratégicos. Por el contrario, una agresión contra los países bálticos, Polonia o Finlandia (todos miembros de la OTAN) sería ante todo una acción geopolítica, destinada a refundar de una vez por todas el orden de seguridad europeo. Un conflicto más difícil de "vender", por lo tanto, a la opinión rusa.Sin embargo, dos puntos son unánimes: todo dependerá de la resistencia de Ucrania frente a Rusia y de la cohesión de la Alianza Atlántica en los próximos años."El problema es que ambos vacilan. No se puede excluir tal escenario. Pero no es para ahora. Rusia no atacará sin la certeza de que la OTAN no intervendrá", declara Tatiana Jean, del IFRI.Europa, en la encrucijadaEuropa, en todo caso, se encuentra ante una auténtica encrucijada, atrapada en tenaza de un lado por Rusia y sus eventuales intenciones bélicas, y del otro por la actual administración Trump, cuyas intenciones con respecto a la OTAN â??y sobre todo a Europaâ?? quedaron claras con la publicación de su nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS, por sus siglas en inglés) de la Casa Blanca, publicada el 4 de diciembre.La NSS asume ahora sin rodeos que Estados Unidos ya no llevará al mundo sobre sus hombros: prioridad al territorio, a las fronteras y a los intereses económicos nacionales. El orden mundial construido después de 1945 está llegando a su fin. Estamos presenciando el ocaso del "Atlas norteamericano".Para Europa, esa doctrina del repliegue estadounidense en nombre de un realismo pragmático se acompaña de un intervencionismo político sorprendente. La NSS marca, de hecho, una injerencia asumida en los asuntos europeos."Una amenaza de interferencia en la vida política de Europa", en palabras del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. Bajo el pretexto de una mirada "objetiva" sobre el estado del continente, Washington desea "cultivar la resistencia" de los partidos de extrema derecha europeos contra los gobiernos centristas y las instituciones en Bruselas.Queda que el entorno político y mediático ruso no hace nada para disipar los temores de los europeos. Desde hace una década, programas de televisión rusos e intelectuales cercanos al Kremlin multiplican artículos y emisiones exageradas que no dudan en acariciar la hipótesis de ataques nucleares contra capitales europeas. Todas formas de potenciar el discurso oficial, no sin segundas intenciones por parte de sus autores, quienes a veces son recompensados por ello.Poco antes de las declaraciones inequívocas de Karaganov a comienzos de diciembre, la revista del Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, La Vie internationale, publicó un artículo que describe a Europa como una fuente milenaria de amenazas contra Rusia. Su título: "¿Quemar todo hasta el Canal de la Mancha?"."Un artículo como ese en una revista oficial es una forma de señal débil. Permite a Rusia advertir, al mismo tiempo que evita atraer críticas internas hacia el Kremlin, que sigue afirmando que Rusia está abierta a negociaciones", explica Maxime Danielou, doctorando en estudios eslavos en la universidad Paris Nanterre.Una manera de decir que Rusia puede ir más lejos si no se escuchan sus exigencias. Y de convencer a los europeos de que deben abandonar a Ucrania si quieren preservar su propia seguridad.
MOSCÚ.- El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, tuvo este viernes una insólita reacción intempestiva, harto de esperar al presidente ruso Vladimir Putin, para una reunión bilateral en Turkmenistán. Putin y Sharif habían acordado el encuentro en el marco del Foro Internacional de Paz y Confianza que se realiza en Asjabad, la capital turkmena. Pero luego de 40 minutos de espera, Putin no acudió a la cita pues estaba en una reunión con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.Putin humiliated the leader of a nuclear powerPakistan's Prime Minister Sharif found himself in an awkward situation, waiting for over 40 minutes to meet with Putin.When he grew tired of waiting, he unexpectedly entered the room where Putin was already holding talks withâ?¦ pic.twitter.com/ZJh6Xs6nGR— NEXTA (@nexta_tv) December 12, 2025Cansado de la prolongada espera, Sharif decidió levantarse de la sala donde esperaba a Putin e ingresó a otro salón contiguo donde tenía lugar el encuentro entre Putin y Erdogan. Diez minutos después, se vio salir solo a Sharif del lugar.Cuando finalmente terminó la reunión entre el presidente ruso y su par turco, Putin salió de la sala y, al pasar le hizo un guiño a un periodista.La sucesión de estos acontecimientos quedaron grabados en video, y la filial india del sitio web estatal ruso RT News lo compartió en redes sociales.ð??¨ WATCH: Diplomatic incident: The Prime Minister of Pakistan got tired of wasting time, so after waiting 40 minutes for President Putin, he burst in during Putin's meeting with President Erdogan. pic.twitter.com/8fwhpHE1gE— Raylan Givens (@JewishWarrior13) December 12, 2025El incidente ocurre en momentos en que Sharif viene esforzándose en consolidar los lazos de Pakistán -una potencia nuclear- con el Kremlin, pese a que Moscú se ha mostrado más cercano al gobierno de la India, segundo gran comprador del petróleo ruso, después de China.ð??·ð??ºð??µð??° On December 12, President of Russia Vladimir Putin met with Prime Minister of Pakistan Shehbaz Sharif in Ashgabat.#RussiaPakistan pic.twitter.com/s5g4qvL8i6— Embassy of Russia in Pakistan (@RusEmbPakistan) December 12, 2025El presidente ruso estuvo en Nueva Delhi la semana pasada en una visita de alto perfil, donde sus cordiales saludos y su cena privada con el premier Narendra Modi, atrajeron la atención internacional. Varios incidentesEsta no es la primera vez que una reunión entre Putin y Sharif llama la atención por razones inusuales. De hecho, siempre que ambos líderes se han encontrado, hubo algún incidentes llamativo.Durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) en septiembre pasado en Pekín, Putin y Sharif tuvieron también un encuentro bilateral. Pero mientras Sharif hablaba con Putin no supo cómo usar correctamente su auricular, que se le caía una y otra vez de la oreja. Fue el presidente ruso quien le explicó cómo colocárselo de manera correcta. En esa oportunidad, Putin también tomó el incidente con una sonrisa.Pakistan Prime Minister Shehbaz Sharif faced another embarrassing moment at the SCO 2025 Summit in Tianjin, struggling with his translation headphones during a meeting with Russian President Vladimir Putin, which drew laughter from Putin ð?¤£ð?¤£ð?¤£Later, Sharif was seen rushingâ?¦ pic.twitter.com/LhcW2FDvp0— Augadh (@AugadhBhudeva) September 2, 2025El 31 de agosto pasado, después de la sesión fotográfica formal de la cumbre de la (OCS), Putin y el presidente chino Xi Jinping salieron juntos. Y el premier Sharif, apareció repentinamente desde atrás y extendió su mano hacia Putin.Xi lo ignoró, pero finalmente Putin se dio la vuelta y estrechó la mano de Sharif. Luego del saludo, el presidente ruso siguió caminando mientras continuaba su diálogo con Xi. Aunque Sharif intentó interrumpirlo, Putin no le prestó atención.A principios de este año, también en una cumbre de la OCS celebrada en Tianjin, China, también se había visto a Sharif notablemente ansioso por atraer la atención de Putin y estrecharle la mano.Hace tres años, había ocurrido otro incidente con el auricular de Sharif durante una reunión bilateral con Putin en la cumbre de la OCS en Uzbekistán. En aquel momento, el auricular también se le caía de la oreja a Sharif y fue Putin el que le enseñó cómo usarlo.El Foro Internacional de Paz y Confianza es una plataforma global donde líderes, ministros, funcionarios, expertos, organizaciones dedicadas a la paz y representantes de las Naciones Unidas se reúnen para debatir maneras de promover la paz y la confianza entre los países. Su principal objetivo es reducir las tensiones, fomentar el diálogo y fomentar la buena voluntad entre las naciones y los pueblos.El foro suele celebrarse cuando las Naciones Unidas dedican un año a la paz y la confianza. En 2025, la ONU lo declaró Año Internacional de la Paz y la Confianza , y como parte de esta iniciativa, el foro tuvo lugar en Asjabad, capital de Turkmenistán. Asistieron numerosos presidentes, primeros ministros y representantes de alto nivel de todo el mundo.En el foro, los participantes debaten abiertamente sobre conflictos globales, disputas, guerras, tensiones regionales, diferencias culturales y lagunas en el diálogo. También busca sensibilizar a las nuevas generaciones sobre la paz y fortalecer la confianza en las sociedades. Las organizaciones internacionales participan para desarrollar una comprensión compartida de los pasos necesarios para la paz global.Agencias AP y AFP
Vladimir Putin sostuvo una comunicación telefónica con Nicolás Maduro en la cual reafirmó el respaldo de Moscú a la política de Caracas y destacó la cooperación económica bilateral. Este diálogo se produjo mientras el presidente Donald Trump intensifica las acciones contra el gobierno de Maduro, lo que aumenta la posibilidad de que el líder venezolano busque refugio en el extranjero.La conversación entre Putin y MaduroEl Kremlin informó que el presidente Vladimir Putin, en la llamada telefónica al líder venezolano este jueves, "reafirmó su apoyo a la política del gobierno de Maduro, dirigida a proteger los intereses nacionales y la soberanía frente a la creciente presión externa".El mandatario ruso subrayó que "el pueblo venezolano merece absoluto respeto en su lucha legítima por la defensa de su soberanía e independencia". Sostuvo que continuará apoyando a Venezuela y puso a disposición de Maduro su "capacidad diplomática para fortalecer la cooperación en estas materias esenciales".Según la presidencia rusa, ambos líderes confirmaron su "compromiso mutuo" con la puesta en marcha de proyectos ruso-venezolanos, que se enfocan en áreas clave como la economía, la energía y el comercio. Ambos mandatarios reiteraron "el carácter estratégico, sólido y ascendente" de las relaciones bilaterales.El contexto de presión con Estados UnidosLa conversación entre los líderes de Rusia y Venezuela tuvo lugar en un momento de tensión, mientras Donald Trump aumenta la presión para la destitución del venezolano. El gobierno estadounidense declaró que no reconoce a Nicolás Maduro, en el poder desde 2013, como presidente legítimo de Venezuela.Maduro afirmó conseguir la reelección el año pasado en unas elecciones que Estados Unidos y otros gobiernos occidentales calificaron de farsa. Observadores independientes afirmaron que la oposición había ganado por abrumadora mayoría. En los últimos meses, Trump intensificó la presión sobre Venezuela, en particular con un masivo despliegue militar en el Caribe.En una entrevista con Politico esta semana, Trump dijo que los días de Maduro "están contados", pero no relaizó declaraciones sobre si estaría dispuesto a enviar tropas estadounidenses a Venezuela.La vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, sostuvo ante la prensa: "Esperamos que la Casa Blanca logre evitar un mayor deslizamiento hacia un conflicto a gran escala, que amenaza con tener consecuencias impredecibles para todo el hemisferio occidental".Las posibilidades de asilo en Bielorrusia y Colombia para Nicolás MaduroEl apoyo de Rusia y su cercano aliado Bielorrusia se produce en medio de un aumento de posibilidad de que Maduro deba buscar refugio en el extranjero. Fuentes informaron a la agencia Reuters que Maduro le había dicho a Trump en una llamada telefónica el 21 de noviembre que estaba listo para abandonar Venezuela, siempre que él y su familia tuvieran amnistía legal completa.El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, mantuvo este jueves su segunda reunión en 17 días con Jesús Rafael Salazar Velázquez, embajador de Venezuela en Moscú. Según la agencia de noticias estatal bielorrusa Belta, Lukashenko le dijo que Maduro siempre era bienvenido en Bielorrusia y que era hora de que hiciera una visita.Belta citó a Lukashenko este jueves recordándole a Velázquez que habían acordado en la primera reunión "coordinar ciertos asuntos" con Maduro. El líder bielorruso dijo: "Acordamos que, tras resolver ciertos asuntos, usted se tomaría el tiempo para reunirse conmigo y tomar la decisión pertinente, que es de nuestra competencia. Y, de ser necesario, involucraríamos al presidente de Venezuela".Lukashenko, el veterano líder autoritario de Bielorrusia, tiene vínculos amistosos con Venezuela. Él también inició este año un diálogo con la administración Trump, después de años de ser rechazado por Washington y otros gobiernos occidentales debido a su historial de derechos humanos y su apoyo a la invasión rusa de Ucrania. Trump comenzó a aliviar las sanciones estadounidenses contra Bielorrusia y el mes pasado nombró a un enviado especial, John Coale, para continuar las negociaciones con Lukashenko sobre la liberación de presos políticos.En el caso de Colombia, la cancillería de Colombia dijo que no descarta dar asilo a Maduro si acuerda dejar el poder en medio de presiones de Estados Unidos. El presidente colombiano, Gustavo Petro, clama por una transición democrática en Caracas, mientras que la canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, manifestó que su país podría otorgarle asilo al presidente venezolano en caso de que llegue a un acuerdo con Washington.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
BERLÍN.- Alemania convocó el viernes al embajador de Rusia por lo que considera un enorme aumento de actividades híbridas amenazadoras, como campañas de desinformación, espionaje, ciberataques e intentos de sabotaje."Esta mañana hemos convocado al embajador ruso en el Ministerio de Asuntos Exteriores y hemos dejado claro que estamos siguiendo muy de cerca las acciones de Rusia y que tomaremos medidas contra ellas", declaró el vocero Martin Giese durante una conferencia de prensaLas acusaciones se producen en un momento de gran preocupación en Europa por los presuntos hackers y espías rusos desde la invasión de Ucrania lanzada por Moscú en 2022."El objetivo de estos ataques cibernéticos y de desinformación rusos es claro: dividir a la sociedad, fomentar la desconfianza, provocar el rechazo y debilitar la confianza en las instituciones democráticas", indicó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania."Esta manipulación de la información es una de las muchas actividades de Rusia destinadas a socavar la confianza en las instituciones y procesos democráticos en Alemania", agregó Giese durante una conferencia de prensa del gobierno.Las autoridades alemanas ya habían acusado previamente a Rusia de perpetrar ataques de guerra híbrida para desestabilizar Europa. Moscú no ha respondido a una solicitud de comentarios hecha el viernes. El Kremlin ha dicho anteriormente que las acusaciones europeas de un sabotaje ruso o guerra híbrida son totalmente infundadas.Giese dijo que la oscura agencia de inteligencia militar rusa conocida como GRU fue responsable de un ciberataque en 2024 contra el control del tráfico aéreo alemán. El Ministerio de Relaciones Exteriores alemán afirma que el GRU, que ha sido sancionado en otros países, está detrás del ataque que supuestamente fue perpetrado por el colectivo de hackers APT28, también conocido como Fancy Bear.APT28 y GRU también han sido vinculados a intrusiones cibernéticas globales, incluyendo en las elecciones estadounidenses de 2016, donde fueron acusados de ayudar al presidente estadounidense Donald Trump al filtrar correos electrónicos del Partido Demócrata.Giese añadió que los investigadores creen que el GRU también intentó desestabilizar e influir en las últimas elecciones federales de Alemania, celebradas en febrero, a través de una campaña llamada "Tormenta 1516"."El análisis de nuestros servicios muestra que la campaña difunde investigaciones pseudo generadas artificialmente, secuencias de imágenes deepfake, sitios web pseudoperiodísticos y declaraciones de testigos fabricadas en varias plataformas", dijo el vocero.Rusia enfrentará una serie de contramedidas por su guerra híbrida, aseveró Giese. "El gobierno alemán condena en los términos más enérgicos posibles los repetidos e inaceptables ataques de actores rusos controlados por el Estado", sostuvo. "Continuaremos fortaleciendo nuestro apoyo a Ucrania y nuestra disuasión y defensa".Los gobiernos europeos están alerta por un supuesto espionaje ruso, el sobrevuelo de drones de vigilancia, acciones de sabotaje, así como por ciberataques y campañas de desinformación.Alemania es el segundo país que más ayuda ha proporcionado a Ucrania para que haga frente a la invasión rusa iniciada en febrero de 2022, y ha acusado a Moscú de llevar a cabo "ataques híbridos", incluyendo los sobrevuelos de drones reportados en varios aeropuertos europeos en últimos meses.La convocatoria del Ministerio de Relaciones Exteriores ocurrió el viernes, cuando se esperaba que la Unión Europea bloqueara los activos de Rusia en Europa hasta que renuncie a su guerra en Ucrania y compense a su vecino por los graves daños que ha infligido durante casi cuatro años.La medida es un paso importante que permitirá a los mandatarios de la UE trabajar en una cumbre la próxima semana sobre cómo utilizar los decenas de miles de millones de euros en activos del Banco Central de Rusia para respaldar un gran préstamo que ayude a Ucrania a satisfacer sus necesidades financieras y militares durante los próximos dos años.Agencias AFP, AP y Reuters
El Kremlin transmitió su aval al gobierno venezolano en plena fricción con Donald Trump y ratificó la continuidad del "acuerdo de asociación estratégica y cooperación" entre venezolanos y rusos.
MOSCÚ.-Rusia y su cercano aliado Bielorrusia se acercaron este jueves al asediado líder de Venezuela, Nicolás Maduro, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumenta la presión para su destitución, lo que aumenta la posibilidad de que busque refugio en el extranjero.Maduro le había dicho a Trump en una llamada telefónica el 21 de noviembre que estaba listo para abandonar Venezuela, siempre que él y su familia tuvieran amnistía legal completa, dijeron fuentes a Reuters.El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, mantuvo el jueves su segunda reunión en 17 días con Jesús Rafael Salazar Velázquez, embajador de Venezuela en Moscú.Según la agencia de noticias estatal bielorrusa Belta, Lukashenko le dijo al enviado el 25 de noviembre que Maduro siempre era bienvenido en Bielorrusia y que era hora de que hiciera una visita.El jueves, Belta citó a Lukashenko recordándole a Velázquez que habían acordado en la primera reunión "coordinar ciertos asuntos" con Maduro."Acordamos que, tras resolver ciertos asuntos, usted se tomaría el tiempo para reunirse conmigo y tomar la decisión pertinente, que es de nuestra competencia. Y, de ser necesario, involucraríamos al presidente de Venezuela", dijo Lukashenko.La agencia Reuters solicitó comentarios a la oficina de Lukashenko sobre la importancia de las reuniones y si Bielorrusia estaría dispuesta a ofrecer refugio a Maduro si este dimitiera, pero no hubo respuesta.Oferta de ColombiaEn tanto, la cancillería de Colombia dijo que no descarta dar asilo a Maduro si acuerda dejar el poder en medio de presiones de Estados Unidos, aseguró este jueves la canciller colombiana.El presidente colombiano, Gustavo Petro, clama por una transición democrática en Caracas, en medio de la tensiones entre Maduro y el mandatario estadounidense Donald Trump.La canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, manifestó que su país podría otorgarle asilo al presidente venezolano en caso de que llegue a un acuerdo con Washington."Si esa salida implica que él deba vivir en otro país o pedir la protección, pues Colombia no tendría por qué decirle que no", dijo la diplomática en una entrevista con Caracol Radio."Pero (esa) es una decisión que deben tomar Estados Unidos y el gobierno Maduro en una negociación", insistió la canciller.Aunque le ofreció el asilo, Villavicencio aseguró que Maduro tal vez preferiría elegir un lugar "más distante y más tranquilo" para vivir en caso de abandonar Caracas.Apoyo de PutinEl Kremlin dijo que el presidente Vladimir Putin, en una llamada telefónica al líder venezolano también este jueves, "reafirmó su apoyo a la política del gobierno de Maduro, dirigida a proteger los intereses nacionales y la soberanía frente a la creciente presión externa".Según la presidencia rusa, ambos mandatarios confirmaron además su "compromiso mutuo" con la puesta en marcha de proyectos ruso-venezolanos, especialmente en los ámbitos económico, energético y comercial, y reiteraron "el carácter estratégico, sólido y ascendente" de las relaciones bilaterales.El mandatario ruso, según el escrito, "subrayó que el pueblo venezolano merece absoluto respeto en su lucha legítima por la defensa de su soberanía e independencia".Putin agregó que continuará apoyando a Venezuela y puso a disposición Maduro su "capacidad diplomática para fortalecer la cooperación en estas materias esenciales".El gobierno de Trump ha declarado que no reconoce a Maduro, en el poder desde 2013, como presidente legítimo de Venezuela. Maduro afirmó haber ganado la reelección el año pasado en unas elecciones que Estados Unidos y otros gobiernos occidentales calificaron de farsa. Observadores independientes afirmaron que la oposición había ganado por abrumadora mayoría.En los últimos meses, Trump ha intensificado la presión sobre Venezuela, en particular con un masivo despliegue militar en el Caribe.En una entrevista con Politico esta semana, Trump dijo que los días de Maduro "están contados", aunque se negó a decir si estaría dispuesto a enviar tropas estadounidenses a Venezuela.La vocera del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, dijo a la prensa el jueves: "Esperamos que la Casa Blanca logre evitar un mayor deslizamiento hacia un conflicto a gran escala, que amenaza con tener consecuencias impredecibles para todo el hemisferio occidental".Lukashenko, el veterano líder autoritario de Bielorrusia, tiene vínculos amistosos con Venezuela y también este año ha iniciado un diálogo con la administración Trump, después de años de ser rechazado por Washington y otros gobiernos occidentales debido a su historial de derechos humanos y su apoyo a la invasión rusa de Ucrania.Trump comenzó a aliviar las sanciones estadounidenses contra Bielorrusia y el mes pasado nombró a un enviado especial, John Coale, para continuar las negociaciones con Lukashenko sobre la liberación de presos políticos.Agencias Reuters, AFP y AP
La llamada se produjo tras la captura el miércoles de un petrolero frente a las costas venezolanas, en medio del despliegue militar estadounidense en el Caribe iniciado a fines de agosto con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico.El líder ruso expresó su solidaridad confirmó su apoyo a la política del gobierno de Maduro, "dirigida a proteger los intereses y la soberanía nacional ante la creciente presión externa".
Este programa de coordinación se suma al reciente acuerdo con Noruega para realizar un despliegue en el Flanco Norte
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MADRID.- Si hay algo que a estas alturas debería haber quedado claro, tanto en los organismos europeos como en las sedes de todos los gobiernos del continente, es que no es prudente desdeñar las palabras de Vladimir Putin. La amenaza pronunciada el martes por el presidente ruso de que su país está preparado para entrar en guerra con Europa "desde ahora mismo" tiene que tomarse muy en cuenta. Sin alarmismo ni tremendismo, pero como lo que es: la constatación de un desafío a la seguridad europea que ya no es ni teórico ni difuso.No puede sorprender que la ronda de negociación mantenida esta semana en Moscú entre Putin y el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, haya terminado en nada tras cinco estériles horas de reunión y con una humillación previa al representante de Donald Trump, a quien no le sirvió su obsequiosa actitud con el mandatario ruso para evitar una espera de casi tres horas.En lo importante, Putin ha demostrado repetidamente que es un jugador a todo o nada y que, al contrario que el presidente de Estados Unidos, raramente va de farol. Ya no le bastan los 28 puntos presentados por Washington -y negociados a espaldas tanto de Ucrania como del resto de Europa- que, en la práctica, suponen la rendición de Kiev con la consiguiente mutilación territorial y ninguna garantía real de que la agresión rusa no vaya a repetirse en el futuro. El inquilino del Kremlin quiere más y lo ha dejado claro: quiere consolidar la anexión ilegal de Crimea, quiere más territorio ucranio y quiere unas condiciones que le permitan asegurar su zona de influencia en las fronteras de Europa democrática.Al igual que las palabras de Putin, tampoco deberían caer en saco roto los repetidos avisos de quienes -tanto desde las instituciones europeas como desde los gobiernos del continente- advierten de la seriedad de la escalada. Cuando Kaja Kallas, la alta representante para Política Exterior y Seguridad de la UE, advierte que la guerra híbrida que mantiene Rusia con Europa también puede llegar a España y Portugal, está activando dos alarmas a la que conviene atender.Caberecordar que Moscú lleva tiempo realizando -y promoviendo- actos hostiles dentro de la Unión, tal y como han denunciado repetidamente aquellos países que más cerca lo tienen, como Polonia, Estonia, Letonia y Lituania. Es la postura que comparten responsables de la defensa como el jefe del Ejército del Aire y del Espacio español, Francisco Braco, o el secretario general de la Alianza Atlántica, el holandés Mark Rutte, cuando afirman: "No estamos en guerra, pero tampoco en paz".
NUEVA DELHI.- El presidente ruso, Vladimir Putin, afianzó este viernes su relación económica con la India, un socio comercial clave en medio de la invasión a Ucrania, durante una cumbre con el primer ministro Narendra Modi.En el marco de una serie de acuerdos para expandir los lazos comerciales entre ambos países, Putin aseguró que continuará suministrando petróleo a la India, pese a las sanciones impuestas por Estados Unidos a Nueva Delhi. La India está desde hace varios meses bajo presión de Estados Unidos, que le reprocha financiar el esfuerzo bélico ruso en Ucrania al seguir comprando a Moscú su petróleo a precios particularmente ventajosos. En agosto, el presidente estadounidense Donald Trump incrementó al 50% los aranceles sobre productos indios."Rusia es un proveedor confiable de petróleo, gas, carbón y de todo lo necesario para el desarrollo energético de India", declaró Putin, de visita en Nueva Delhi, donde fue recibido por todo lo alto."Estamos preparados para continuar las entregas de petróleo sin interrupción para la economía india", añadió en rueda de prensa, al término de la reunión con Modi. El líder indio le agradeció a su invitado por "su apoyo inquebrantable" y añadió que "la seguridad energética es un pilar importante y sólido" de su asociación. Trump ha dicho en varias ocasiones que obtuvo la promesa de Modi de poner fin a sus importaciones de crudo ruso, pero Nueva Delhi nunca lo confirmó. No obstante, sus compras han disminuido, según indica la plataforma de información comercial Kpler, y varios grupos indios anunciaron que renuncian a abastecerse en Moscú.Previo a la reunión, Modi calificó a Putin de "verdadero amigo", y dijo sobre la guerra en Ucrania que "la India no es neutral, sino que defiende activamente la paz". "Siempre hemos apoyado una solución pacífica al conflicto", insistió el líder indio, quien nunca ha condenado la ofensiva de ya casi cuatro años de Rusia en suelo ucraniano.Putin le agradeció y destacó los vínculos "profundos" y la "gran confianza" en la cooperación militar y técnica. El jefe del Kremlin dijo que los dos países lograron avances significativos en los últimos años con el crecimiento de sus economías, lo que llevó a la expansión de la cooperación militar y técnica, concretamente en tecnología, aviación, espacio e inteligencia artificial."Tenemos una relación de mucha confianza cuando se trata de cooperación técnico-militar. Tenemos la intención de avanzar en todas estas áreas", agregó.Putin y Modi destacaron los fuertes lazos energéticos y anunciaron que finalizaron un programa de cooperación económica hasta 2030, que ayudará a diversificar los negocios mutuos para impulsar el comercio anual a 100.000 millones de dólares para 2030. El comercio bilateral entre ambos países ascendió a 68.700 millones de dólares en el último año fiscal, finalizado en marzo. Este comercio está fuertemente sesgado a favor de Rusia, con profundos déficits para la India, que busca superar impulsando las exportaciones."Para lograr este importante objetivo, se acordó un programa para el desarrollo de la cooperación económica ruso-india hasta 2030â?³, dijo Putin. El líder ruso precisó que se está trabajando en un acuerdo para que la India establezca una zona de libre comercio con la Unión Económica Euroasiática, una agrupación económica de varias ex repúblicas soviéticas dominada por Moscú, y dijo que esto podría contribuir a incrementar el comercio.La cumbre se dio en un momento crucial, ya que Estados Unidos impulsa un acuerdo de paz con Ucrania, al tiempo que busca la cooperación global. Modi ha reiterado en numerosas ocasiones su compromiso con un orden mundial "multipolar" y ha resistido las presiones de los gobiernos occidentales para distanciarse de Rusia.Agencias AP y AFP
Las tropas especiales entraron por puertas y ventanas. Derribaron al hombre que decía llamarse Ludwig Gisch y se movía por Europa con pasaporte argentino. Subieron al primer piso, donde se lanzaron sobre la mujer, que muchos conocían por su cuarta y última identidad, María Rosa Mayer Muños, nacida en Grecia, criada en México y nacionalizada argentina. Así comenzó a derrumbarse, hace hoy tres años, la "leyenda" de los espías rusos que vivieron en el barrio porteño de Belgrano durante una década.Todavía hoy, Gisch y Mayer Muños (en realidad, Artem Dultsev y Anna Iudina) siguen generando olas. En Buenos Aires, la Justicia investiga la "pata local" que les permitió pasar desapercibidos como argentinos. En Eslovenia, la Justicia determinó que él tiene derecho a recibir 38.929 euros del remanente del proceso concursal de la firma informática que fundó en aquel país, DSM & IT. Eso, si pudiera regresar a Eslovenia, algo que tiene prohibido.En Buenos Aires, el fiscal federal Eduardo Taiano busca determinar quiénes integraron la red de apoyo logístico y monetario que facilitó la infiltración del matrimonio ruso para que vivieran en la Argentina como los Gisch. La pesquisa abarcó a ciudadanos argentinos y extranjeros, según informes de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC) del Ministerio de Seguridad y de la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO).Ambos informes oficiales detallaron que los espías recibieron documentos falsos, dinero y otros insumos que les permitieron moverse por la ciudad de Buenos Aires y, al menos, siete provincias durante años, sin que saltaran las alarmas oficiales. Por el contrario, se instalaron y espiaron en el país â??con foco en el yacimiento Vaca Muerta y los negocios derivadosâ?? e, incluso, llegaron a votar en las elecciones nacionales de 2013.En Eslovenia, mientras tanto, el administrador concursal, Zoran Masten, comunicó que, después de liquidar activos (entre ellos una oficina en Ljubljana) y pagar deudas y costos judiciales, quedó un excedente que asciende a 38.929 euros para Gisch -es decir, Dultsev-, como socio fundador de la empresa DSM & IT. Pero como el espía ruso no cuenta con una cuenta bancaria en el país del que fue expulsado, el dinero quedó en una nebulosa. Si el agente del Servicio de Inteligencia Ruso para el Extranjero (SVR) no lo reclama durante los próximos tres años, el dinero pasará al Estado esloveno. El paso de ambos espías por la Argentina y Eslovenia adquiere dimensiones inesperadas, además, al entrecruzarse con la difusión en septiembre pasado de un especial televisivo ruso titulado "Tango secreto al filo de la navaja", en el canal NTV, donde los espías rusos que vivieron durante años en la Argentina relataron su historia. Contaron que se habían reintegrado al SVR y afirmaron que siguen formando nuevas generaciones de agentes."Seguiremos ayudando", confirmó ella. "Ayudaremos a la próxima generación de espías, a la que nos sucederá, para que sea aún más fuerte, aún más profesional, aún más exitosa", sostuvo durante el especial de 47 minutos, sin contar los cortes publicitarios, que abordó la versión oficial sobre los dos agentes del SVR y de sus hijos. Incluyó detalles sobre su formación en Rusia y sus misiones en América del Sur y Europa, cómo entablaron vínculos de interés y algunas peculiaridades de su vida como "durmientes" o "exploradores"."Hola, me llamo Ludwig Gisch", comenzó él. "Hola, ¿qué tal? Me llamo María Mayer", continuó ella, mientras sonreían para las cámaras, con una particularidad: ambos pronunciaron la "ll" como una "y", con tonada y cadencia porteñas.De claro tinte laudatorio, el especial televisivo contó con el beneplácito del Kremlin, al punto que incluyó la participación del titular del SVR, Serguéi Narishkin. Su presencia refleja el presente de los Dultsev, que a su vez colmaron de elogios y palabras de agradecimiento a sus superiores y al presidente Vladimir Putin por cómo procedieron desde que fueron detenidos en Eslovenia, en diciembre de 2022.Según detallaron durante ese especial, Dultsev obtuvo la ciudadanía argentina utilizando documentos falsos a nombre de Ludwig Gisch, mientras que ella se presentó como nacida en Grecia y criada en México, también respaldada en papeles adulterados. Ambos hablaron ante las cámaras con tonada porteña y describieron cómo se infiltraron en la sociedad argentina para construir su fachada o, en la jerga, su "leyenda".La red de apoyo en la ArgentinaEn su informe, el fiscal Taiano buscó ahondar en la red de apoyo en la Argentina. Detalló el nombre de tres sospechosos de integrar la red local que apoyó a los Gisch e incluyó los nombres de seis rusos que pasaron por la Argentina durante los últimos años y que, de acuerdo a las investigaciones de la DNIC, integrarían el espionaje militar de Moscú, conocido por las siglas GRU, a diferencia de los Dultsev, que trabajan para el SVR, abocado al espionaje civil. Ahora, la pesquisa quedó en manos de la Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO), que lidera el fiscal Santiago Marquevich.El especial de la televisión rusa omitió datos de interés para los investigadores argentinos. Entre otros, cómo sortearon los espías controles migratorios, quién les facilitó los documentos operativos, cómo ingresaron sin alertar a los servicios de inteligencia locales, y qué misiones concretas llevaron a cabo. Mencionaron que viajaron a Rusia durante el Mundial de fútbol 2018, que allí solucionaron "asuntos de gestión" y aprovecharon para reunirse con sus familias. También detallaron su paso por la Patagonia, con imágenes suyas en el glaciar Perito Moreno junto a sus hijos. Gran parte del especial de la televisión rusa, giró alrededor de los hijos de la pareja, argentinos nativos â??y, por tanto, con derecho a obtener documentos de identidad y pasaportes argentinos hasta su muerteâ??, aunque los Dultsev los definieron como "rusos". "Elegimos esta profesión también por nuestros hijos. Porque queremos que nuestros hijos tengan un futuro brillante en Rusia. Para que Rusia exista. Queremos que nuestro país sea poderoso. Un gran país. Un país soberano", remarcó ella, que sólo en un momento pareció cerca de quebrarse ante las cámaras. No fue cuando relató la estadía de 19 meses de sus hijos en un orfanato esloveno, sino cuando rememoró que un emisario de Moscú le informó, en la navidad de 2023, que Putin le había concedido la Medalla al Valor. ¿Qué hizo ella? Tomó un block de notas del emisario, contó, y escribió tres palabras: "Sirvo a Rusia".Durante el "especial", sin embargo, ella evitó ahondar en el plan que tenían para sus hijos que delineó en la entrevista que meses antes concedió al periódico Rossíiskaya Gazeta, también oficialista. "Pensé que los niños continuarían con nuestra profesión", confesó entonces, con la ventaja de que sus hijos ya no tendrían que montar una fachada o "leyenda" para esconder su origen ruso y trabajar como espías 'ilegales' (o 'conserva' o 'exploradores', en la jerga) porque ellos ya son argentinos nativos.De todos modos, si ambos espías callaron al respecto, el periodista del canal NTV se encargó de abordarlo con Sophie (hoy de 12 años) y Daniel (10 años).-¿Qué quieren ser cuando sean grandes?Los dos respondieron al unísono, ante la mirada de su madre:-Exploradores.
El Departamento del Tesoro sancionó a Gracetown Inc por manejar inmuebles vinculados al magnate Oleg Deripaska pese a las prohibiciones de la OFAC. La firma recibió 24 pagos relacionados con el empresario entre 2018 y 2020
LONDRES.- El presidente ruso, Vladimir Putin, autorizó en 2018 el envenenamiento del exespía Serguei Skripal, un ataque que derivó de manera indirecta en la muerte de una ciudadana británica, según concluyó una investigación difundida este jueves, mientras el gobierno de Keir Starmer anunció nuevas sanciones contra el GRU, el servicio de inteligencia militar de Rusia.Putin debió ordenar el ataque con el agente nervioso Novichok contra el agente doble ruso en un acto "asombrosamente imprudente", señaló el informe, y dijo que las pruebas contra el Kremlin son "abrumadoras". La Cancillería británica convocó al embajador ruso en Londres, Andrei Kelin, e impuso sanciones a la "totalidad" del GRU. "Este informe es claro. La responsabilidad moral recae en Putin", subrayó Starmer.Skripal fue hallado inconsciente junto a su hija Yulia desplomado sobre un banco público de Salisbury, en el sur de Inglaterra, en marzo de 2018, después de que le aplicaran el agente tóxico Novichok en la manija de la puerta de su casa. Los Skripal y un policía que acudió a la casa quedaron gravemente enfermos, pero se recuperaron.Sin embargo, cuatro meses después, Dawn Sturgess, de 44 años y madre de tres hijos, murió por exposición al veneno después de que su pareja encontrara un frasco de perfume falsificado que los espías rusos habían utilizado para introducir de contrabando el Novichok en el país. "He llegado a la conclusión de que la operación para asesinar a Serguei Skripal debe haber sido autorizada al más alto nivel, por el presidente Putin", dijo el presidente de la investigación, el exjuez de la Corte Suprema británica Anthony Hughes. "Las pruebas de que se trató de un ataque del Estado ruso son abrumadoras".Hughes dijo estar seguro de que quienes ejecutaron la operación fueron los miembros del servicio de inteligencia militar ruso (GRU). El exagente Skripal había vendido secretos rusos a Gran Bretaña y se trasladó allí tras un intercambio de espías en 2010.Sturgess es la "víctima inocente de un intento de asesinato llevado a cabo por agentes de una organización estatal rusa en las calles de Salisbury", dijo Hughes. Además del ataque contra su objetivo, los agentes rusos "arrojaron imprudentemente esta botella en un lugar público o semipúblico antes de abandonar Salisbury", agregó.Rusia siempre ha negado cualquier implicación, tachando las acusaciones de propaganda antirrusa. Hughes dijo que las acciones "asombrosamente imprudentes" significaban que los supuestos asesinos, sus superiores del GRU y quienes autorizaron el ataque, hasta el propio Putin, tenían responsabilidad moral la muerte de Sturgess."Imprudencia increíble"La conducta de los agentes del GRU, "de sus superiores y de quienes autorizaron la misión, incluido el presidente Putin, fue de una imprudencia increíble", señala el informe. "Existe un vínculo directo entre las acciones de estos individuos y la muerte de Dawn Sturgess. Ellos, por sí solos, cargan con la responsabilidad moral de este suceso", agregó.Aunque Putin había calificado a Skripal de traidor, la investigación dijo que no había nada que anticipara que el agente estuviera en peligro inminente.La investigación concluyó que se habían producido fallos en la gestión de Skripal como agente doble, pero no llegó a la conclusión de que el ataque hubiera podido evitarse sin tomar las drásticas medidas de seguridad de ocultarlo por completo con una nueva identidad y sin contacto con su familia, algo que él mismo no quería.Rusia siempre ha negado estar involucrada en la muerte de la ciudadana británica. La vocera de la Cancillería rusa, Maria Zakharova, afirmó este jueves que su país "no reconoce las sanciones ilegítimas impuestas bajo pretextos falaces y se reserva el derecho de responder", en declaraciones a la agencia estatal Ria Novosti.Tres agentes de los servicios de inteligencia rusos fueron acusados en la investigación penal británica y están sujetos a órdenes de arresto. El informe de este jueves es la segunda gran investigación que culpa a Putin de ataques en suelo británico contra sus supuestos enemigos. Una investigación en 2016 concluyó que probablemente había ordenado el asesinato en Londres de Alexander Litvinenko, un disidente y exagente del servicio de seguridad FSB, utilizando polonio-210 radiactivo.Por otro lado, Gran Bretaña sancionó en julio pasado a 18 espías y tres unidades del GRU, acusados de "haber llevado a cabo una campaña maliciosa en línea durante varios años".Agencias AFP y Reuters
WASHINGTON.- Estoy seguro de que el presidente Donald Trump y sus enviados a Rusia, Steve Witkoff y Jared Kushner, sinceramente desean detener la matanza en Ucrania, pero están fracasando y seguirán fracasando mientras persistan en su ingenua visión de que esto es solo un gran negocio inmobiliario y que su experiencia en el sector les da ventaja. Es un completo disparate en múltiples sentidos.Para empezar, sí, se podría decir que Vladimir Putin está involucrado en el negocio inmobiliario en Ucrania, pero no como lo han estado Trump, Witkoff o Kushner. Putin está involucrado en el negocio inmobiliario en Ucrania de la misma manera que Hitler lo estuvo en Polonia. Hitler codiciaba territorio, no para construir un hotel o viviendas con fines de lucro para beneficiar a los residentes locales. En cambio, codiciaba bienes raíces para cumplir una fantasía nacionalista. Lo mismo ocurre con Putin. No ha mostrado ningún interés en el bienestar del pueblo ucraniano.En ese tipo de situación, tener a un grupo de "inmobiliarios" como negociadores estadounidenses es una desventaja, no una ventaja. Se busca un estadista como Henry Kissinger o James Baker que entienda la diferencia entre los bienes raíces y la guerra y la paz. Los bienes raíces son un juego de suma positiva: ambas partes pueden beneficiarse de una transacción bien realizada. Y ese es el objetivo. En tiempos de guerra y paz, cuando un bando tiene ideas fascistas y es el claro agresor, y el otro tiene ideas democráticas y es la clara víctima, se está en un juego de suma cero.O como lo expresó famosamente Ronald Reagan cuando le preguntaron cómo debería terminar la Guerra Fría: "Nosotros ganamos, ellos pierden".Reagan comprendió que los acuerdos inmobiliarios se basan exclusivamente en el valor (precio por metro cuadrado) y las tasas de interés. Comprendió que los acuerdos de guerra y paz buscan promover y preservar valores morales e intereses estratégicos. Y no se negocia con un agresor fascista. Libramos tres guerras, incluida la Guerra Fría, junto con nuestros aliados en Europa para preservar la difusión de nuestros valores democráticos e intereses comunes: que ninguna gran potencia europea que no compartiera esos valores pudiera dominar el continente.No se me ocurre ningún otro presidente estadounidense que hubiera actuado como si los valores e intereses de Estados Unidos dictaran que ahora somos un árbitro neutral entre Rusia y Ucrania y, además, un árbitro que intenta sacar provecho de cada parte en el proceso, como lo ha hecho Trump. Este es uno de los episodios más vergonzosos de la política exterior estadounidense, y todo el Partido Republicano es cómplice de su perpetuación.Tampoco puedo pensar en ningún otro líder de política exterior estadounidense que hubiera dicho sobre Putin lo que Witkoff dijo sobre este dictador cuyos rivales políticos a menudo terminan muertos, que se involucra en una vasta corrupción para sí mismo y sus compinches y que hace todo lo que puede para socavar elecciones libres y justas en Estados Unidos y Occidente: "No considero a Putin un mal tipo".Los comunistas rusos tenían un término para los extranjeros que tenían tales opiniones sobre sus líderes: "idiotas útiles".Se pueden imaginar esta réplica de los aislacionistas de J.D. Vance: "Oye, Friedman, tú y tus amigos sólo quieren arrastrar a Estados Unidos a guerras interminables".No, lo siento, te equivocas. Escribí desde las primeras semanas de esta guerra, y repetidamente desde entonces, que solo terminará, en el mejor de los casos, en un "trato sucio". Rusia es demasiado grande comparada con Ucrania, y su disposición a seguir luchando dicta que para terminar la guerra Ucrania tendrá que hacer concesiones. Triste pero cierto, y la mayoría de los ucranianos te dirán lo mismo hoy.Pero como escribí el mes pasado, existe una enorme diferencia entre un "trato inmundo" que maximiza los intereses, las ganancias y la capacidad de Putin para reiniciar la guerra en cualquier momento que elija, y un "trato sucio". Un trato sucio permitiría a Putin conservar el territorio que ya ha robado, pero con fuerzas militares occidentales sobre el terreno en Ucrania, lo que garantizaría que nunca pudiera reiniciar la guerra, excepto entrando en guerra con todo Occidente; garantizaría que las ganancias ilícitas de Putin nunca fueran bendecidas con un reconocimiento diplomático formal que recompensara la adquisición de territorio por la fuerza; y garantizaría que Ucrania pudiera mantener el tamaño de un ejército que necesitara para defenderse y pudiera convertirse en miembro de la Unión Europea (aunque no de la OTAN) cuando estuviera listo. Ese tipo de trato sucio protegería los intereses y valores fundamentales de Ucrania y Estados Unidos.Los aislacionistas de J. D. Vance replican: "No tenemos la capacidad de presionar a Putin para que acepte un acuerdo tan sucio, y no queremos estar en una guerra nuclear con Rusia, muchas gracias".La razón por la que no se puede presionar a Putin es que no se sabe lo que se hace, y se tiene un presidente que va y viene, creando diferentes políticas en sus redes sociales y luego exigiendo al Pentágono y al Departamento de Estado que las ajusten sobre la marcha. No hay un proceso de formulación de políticas, y parece haber al menos cinco personas actuando como secretario de Estado: Witkoff, Kushner, Vance, el secretario del Ejército, Daniel Driscoll, y un tal Marco Rubio, con el título oficial.¿Qué haría ahora cualquier presidente estadounidense normal? Empezaría entendiendo que las negociaciones en cualquier ámbito, ya sea inmobiliario o geopolítico, siempre se deciden por una sola cosa: el poder de negociación. Ya sea que se compre un hotel o se intente detener una invasión, se busca el máximo poder de negociación para maximizar las ganancias, los intereses y el valor en el acuerdo final.En el sector inmobiliario, la influencia se mide por la cantidad de dinero disponible. En la diplomacia, la influencia se mide por la fuerza militar que se puede desplegar en el campo de batalla, el aislamiento económico y el sufrimiento que se puede infligir al oponente y, por último, pero no menos importante, la capacidad de poner a la población del oponente en contra de sus propios líderes para obligarlo a cambiar de rumbo.¿Y qué ha hecho Trump con esas medidas? Suspendió toda la financiación estadounidense a Ucrania para la compra de armas estadounidenses, le negó el acceso a armas cruciales como nuestros misiles de crucero Tomahawk, que podrían perjudicar gravemente a Putin en su territorio â??y que los europeos pagaríanâ??, y mintió descaradamente al afirmar que fue Ucrania, no Rusia, quien inició la guerra y que el líder de Ucrania, no el de Rusia, era el dictador ilegítimo. También le dijo públicamente al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, que "no tienen las cartas" sin la ayuda estadounidense en la lucha contra Rusia.¿Qué pasaría si Trump se comportara como un presidente estadounidense majestuoso, actuando según los intereses y valores estadounidenses? No les diría a los valientes ucranianos que no tienen cartas; les estaría repartiendo cartas para maximizar su influencia mientras les diría a gritos al pueblo ruso que no tienen futuro, porque Putin les robó todas las cartas.¿Cómo sonaría eso? Sonaría así: "Oye, Putin, mientras invadías Ucrania para hacer realidad tu fantasía histórica de que la Madre Rusia es legítima dueña de Ucrania, el resto del mundo participaba en lo que probablemente se llamará la mayor revolución tecnológica de la historia de la humanidad: la revolución de la IA. ¿Dónde se sitúa Rusia en ese aspecto? Revisemos el ranking de dinamismo global de la IA de un instituto de Stanford".¿Está la Rusia de Putin entre los 10 primeros, donde debería estar junto a Estados Unidos y China? No. Bueno, ¡seguro que está entre los 20 primeros! No. ¡Tiene que estar entre los 30 primeros! Pues sí; se coló en el puesto 28. Muy por detrás de Luxemburgo, en el puesto 12. ¿La población de Luxemburgo? Unos 680.000 habitantes. La población de Rusia es de aproximadamente 144 millones, sin contar el cuarto de millón de soldados que Putin envió a la muerte en el campo de batalla de Ucrania y los al menos 100.000 tecnólogos que han huido de Rusia desde que Putin inició la guerra."Al pueblo ruso, permítanme ofrecerles una analogía: es como si James Watt acabara de inventar la máquina de vapor que contribuyó al lanzamiento de la Revolución Industrial y su zar dijera: 'No, gracias, estamos redoblando la apuesta por los caballos'".Putin es un completo tonto que será recordado por una guerra contra Ucrania que convirtió a Rusia en una colonia energética de China y en una nota al pie de la IA para Luxemburgo.Sí, a Putin le gusta presumir de sus misiles hipersónicos. Me pregunto si funcionan mejor que la plataforma de lanzamiento principal que Rusia usa para enviar astronautas y carga a la Estación Espacial Internacional; dicha plataforma colapsó la semana pasada, tras el lanzamiento de tres astronautas. Esto significa que Rusia ha "perdido su capacidad de lanzar humanos al espacio, algo que no ocurría desde 1961", según un experto espacial ruso citado por The Times .La amenaza rusa a Ucrania no terminará hasta que Putin desaparezca. Pero librarse de él es tarea del pueblo ruso. La tarea de un presidente y vicepresidente estadounidenses â??si saben lo que hacenâ?? no es decirle al presidente ucraniano que no tiene "cartas". Es aumentar la presión sobre Putin, entre otras cosas, diciéndole al pueblo ruso â??todos los díasâ?? que su líder les está robando todas sus cartas, su futuro y el de sus hijos.Así es como aumentamos nuestra influencia para conseguir un trato sucio, no un trato inmundo.
MOSCÚ.- El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que varias de las propuestas planteadas por Estados Unidos en su nuevo plan de paz para Ucrania son "inaceptables" para el Kremlin, un mensaje que subraya que cualquier acuerdo continúa distante tras casi cuatro años de guerra. Las declaraciones del mandatario se producen en medio del esfuerzo diplomático más intenso lanzado por el presidente estadounidense, Donald Trump, para frenar los combates, aunque las posiciones de Moscú y Kiev siguen profundamente enfrentadas, especialmente respecto a la cesión de territorios y las garantías de seguridad. Aunque se negó a dar detalles sobre lo que Rusia efectivamente podría aceptar o rechazar, Putin endureció su postura territorial al reiterar, en su entrevista con India Today, que Rusia tomará "todo el control del Donbass por la fuerza" si las tropas ucranianas no se retiran. A su vez, afirmó que sería "prematuro" profundizar en eso porque "porque podría perturbar el funcionamiento del proceso de paz".Actualmente, Moscú controla el 19,2% de Ucrania, incluida Crimea y amplias zonas de las regiones de Donetsk, Lugansk, Kherson y Zaporiyia. Kiev sostiene que no cederá territorio y considera que una retirada equivaldría a premiar la agresión rusa.Rusia insistió ante Washington que cualquier acuerdo debe reconocer su control de todo el Donbass, una exigencia que Ucrania y sus aliados rechazan. We're preparing meetings in the United States - after the American team returns from Moscow and following the relevant consultations in Washington - Rustem Umerov, Andrii Hnatov, along with the rest of the negotiating team, will continue discussions with envoys of Presidentâ?¦ pic.twitter.com/IZZ14YmdMe— Volodymyr Zelenskyy / Ð?олодимиÑ? Ð?еленÑ?Ñ?кий (@ZelenskyyUa) December 3, 2025Reunión en MiamiSegún confirmó un alto funcionario de la Casa Blanca, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner, se reunirán este jueves en Miami con el principal negociador ucraniano, Rustem Umerov, para avanzar en las conversaciones. Zelensky confirmó que su equipo se prepara para la próxima ronda de conversaciones en Estados Unidos y que el diálogo con los representantes de Trump continuará. La reunión llega tras el encuentro de cinco horas que ambos mantuvieron esta semana con Putin en el Kremlin, y que el mandatario ruso calificó como "muy necesaria", "útil" y "un trabajo difícil", pese a aquellos puntos que considera "inaceptables".Trump, por su parte, afirmó el miércoles que sus enviados regresaron convencidos de que Putin "quiere llegar a un acuerdo", aunque ninguno de los participantes ha revelado el contenido del intercambio. El canal paralelo entre Washington y Moscú generó crecientes inquietudes en Europa, donde gobiernos clave se sienten marginados del proceso y temen que Kiev sea presionado para aceptar concesiones territoriales que no está dispuesto a conceder.Macron teme una "traición"En ese contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, habría advertido a otros líderes europeos sobre el riesgo de una posible "traición" de Estados Unidos hacia Ucrania en materia territorial ante la falta de claridad sobre las garantías de seguridad, según informó la revista alemana Der Spiegel. El medio accedió a una nota filtrada de una llamada reciente entre el mandatario galo, el canciller alemán, el secretario general de la OTAN, el presidente finlandés y su homólogo ucraniano.En esa conversación, Macron describió un "momento de gran peligro" para Zelensky. El canciller alemán, Friedrich Merz, también advirtió que el líder ucraniano debía actuar "con mucho cuidado" y le dijo que "están jugando con ustedes y con nosotros", en referencia aparente a la misión de Witkoff en Moscú. Otros líderes, como el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, habrían expresado preocupaciones similares y la necesidad de "proteger a Volodimir" para no "dejarlos solos". Aunque la autenticidad de la nota no ha podido ser verificada, Der Spiegel asegura que varios participantes confirmaron la llamada, mientras los voceros de Merz y del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, se declinaron a comentar sobre los dichos.Por su parte, el medio estadounidense Politico afirmó que se contactó con un diplomático ucraniano que prefirió mantener el anonimato pero condenó la publicación de la aparente transcripción de la conversación entre los líderes europeos. "Consideramos que es incorrecto publicar cualquier supuesta transcripción de las conversaciones de los líderes, que podría dañar el proceso diplomático; no confirmamos ni negamos nada de lo anterior", dijo al medio el diplomático.Más ataques Mientras el frente diplomático intenta avanzar, los ataques rusos sobre áreas civiles continuaron durante la noche y la madrugada del jueves. Un misil alcanzó Krivói Rog, ciudad natal del presidente ucraniano, y dejó al menos seis heridos, entre ellos una niña de tres años, según el jefe local Oleksandr Vilkul. Más de 40 edificios residenciales, una escuela y redes de gas resultaron dañados.En Kherson, una niña de seis años murió tras un ataque de artillería rusa, y la central térmica de la ciudad â??que provee calefacción a más de 40.000 personasâ?? fue clausurada luego de varios días de bombardeos. Mientras que Vladimir Saldo, el funcionario instalado por Moscú, afirmó que , dos hombres murieron y una mujer resultó herida por un ataque ucraniano con dron.Odessa también sufrió una nueva oleada de drones rusos que causaron seis heridos y daños en infraestructura energética, informó el responsable regional Oleh Kiper. En total, las fuerzas rusas lanzaron dos misiles balísticos y 138 drones de distintos tipos durante la madrugada, según las autoridades ucranianas. Las tensiones se trasladaron también a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), donde el canciller ucraniano reclamó una "paz real, no apaciguamiento", evocando el acuerdo de Múnich de 1938. Agradeció el impulso estadounidense, pero advirtió que Europa ya ha vivido "demasiados acuerdos injustos" que solo condujeron a nuevas catástrofes. El organismo enfrenta, además, bloqueos internos: Rusia ha frenado decisiones clave y Estados Unidos mantiene su veto al presupuesto a la espera de reformas.Aunque el frente diplomático se reactiva, el estancamiento militar y las posiciones irreconciliables hacen que la posibilidad de un acuerdo inmediato siga pareciendo remota.Agencias AP y Reuters
PARÍS.- Sin sorpresas, ningún "compromiso" fue obtenido el martes sobre la espinosa cuestión de los territorios ocupados por Rusia en Ucrania durante el encuentro en Moscú entre el presidente ruso Vladimir Putin, el emisario estadounidense Steve Witkoff, y el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, quienes le presentaron el plan de Washington para poner fin a casi cuatro años de guerra en Ucrania.Un resultado esperado por europeos y ucranianos, que acusaron este miércoles al autócrata ruso de fingir interés en poner fin a la guerra, sin ninguna intención de hacerlo, a menos de obtener absolutamente todo lo que exige.El líder ruso "debería terminar con la fanfarronería y el derramamiento de sangre y estar dispuesto a sentarse a la mesa y apoyar una paz justa y duradera", dijo la secretaria de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper. Su homólogo ucraniano, Andrii Sybiha, instó a Putin a "dejar de hacer perder el tiempo al mundo".Y si bien Vladimir Putin no se expresó personalmente después de ese encuentro de cinco horas, lo había hecho una hora antes, a la salida de un foro económico al que asistió toda la tarde, obligando a Witkoff y Kushner a esperarlo en el Kremlin hasta la noche. Y una vez más, las amenazas del jefe del Kremlin se centraron en Europa."No tenemos intención de hacer la guerra a Europa, pero si Europa lo desea y comienza, estamos listos desde ahora", declaró.Contrariado por las exigencias de seguridad territorial y su apoyo sin fallas a Kiev, que entorpecen las buenas relaciones que mantiene tanto con Witkoff, como con el presidente de Estados Unidos, Putin acusa a los europeos de presentar propuestas "absolutamente inaceptables" respecto a Ucrania. "No tienen un programa de paz, están del lado de la guerra ", dijo.En caso de guerra con Europa, "Moscú ya no tendrá a nadie con quien negociar", ironizó el presidente ruso quien, pretendiendo ser el "único demócrata puro en el mundo", ya había confesado en 2007 no tener "a nadie con quien hablar desde la muerte de Gandhi".Ese discurso amenazador y bélico escala en los círculos de poder rusos día a día.Exigencias maximalistas y pequeños avances militaresEn octubre, La Vie internationale, la revista del ministerio de Relaciones exteriores, ya había esgrimido la perspectiva de una guerra en Europa. En la misma, tres diplomáticos rusos publicaron una columna titulada "¿Quemar todo hasta el Canal de la Mancha? ¿Qué garantías de seguridad efectivas a la hora de un enfrentamiento histórico entre Rusia y Occidente?", donde aseguraban que Rusia no podrá obligar a Occidente a negociaciones ventajosas para ella sin una victoria en suelo ucraniano o en otros lugares. Según los autores, "los países occidentales siempre están más dispuestos a escuchar cuando las tropas rusas pisan París o Berlín".En sus discusiones sobre Ucrania, Moscú se mantiene firme en sus demandas: retirada de las fuerzas de Kiev del Donbass, limitación del número de efectivos del ejército ucraniano, reconocimiento de los territorios ocupados como rusos. La estrategia de Putin es la misma desde la cumbre de Anchorage, en Alaska, con Donald Trump, el 15 de agosto: cuida y halaga al presidente estadounidense, finge negociar y mantiene sus exigencias maximalistas para hacer recaer la responsabilidad del fracaso sobre los europeos.Mientras tanto, continúa haciendo la guerra. En noviembre, mes de intensas negociaciones diplomáticas, Rusia lanzó 5660 misiles y drones sobre Ucrania. Y tomó 701 kilómetros cuadrados de territorio a los ucranianos, el segundo avance más importante después del de noviembre de 2024, fuera de los primeros meses de guerra, a comienzos de 2022. A finales de noviembre, el ejército ruso ocupaba el 19,3% del territorio ucraniano. Alrededor del 7%, la península de Crimea y zonas del Donbass, ya estaban controlados por Moscú antes del inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. En otras palabras: en casi cuatro años de guerra y millones de muertos, el avance real ruso en Ucrania sigue siendo mínimo.Antes de su encuentro con Witkoff, Vladimir Putin saludó la toma de la ciudad de Pokrovsk, en el este de Ucrania. Sonriente, invitó a los periodistas ucranianos y occidentales a ir allá para constatar su victoria bajo la protección de soldados rusos. Pero el ejército ucraniano declaró controlar aún la parte norte de la ciudad y haber atacado la parte sur. Eso no impidió a Putin proclamar la victoria."Esta ciudad es mucho más que una simple infraestructura importante. Es sobre todo, desde un punto de vista militar, un trampolín ideal para la realización de todas las misiones fijadas desde el inicio de esta operación militar especial", advirtió el líder ruso. Recordó que la guerra no ha terminado: "Desde este punto de apoyo, el ejército ruso puede desplegarse fácilmente en cualquier dirección". Su mensaje fue claro: la ofensiva continúa, militar y no diplomática."Decidieron vender Ucrania"Los europeos, por su parte, siguen decididos a intensificar sus esfuerzos, sobre todo en el marco de la llamada coalición de voluntarios, liderada por Francia y Gran Bretaña. Antes de partir hacia China, el presidente francés, Emmanuel Macron, aludió a nuevas sanciones contra Moscú. Y no faltan los líderes políticos que han decidido llamar las cosas por su nombre.Ese fue el caso esta semana de Raphael Gluksmann, joven diputado europeo de 46 años y presidente de Place Publique, movimiento aliado al partido socialista. En una carta abierta, reprochó esta semana a los líderes europeos continuar los gestos de pleitesía con Trump y sus amigos que, a su juicio, "decidieron vender Ucrania y la seguridad europea a Rusia"."Un promotor inmobiliario corrupto ha sido encargado, por su amigo de golf naranja, negociar nuestras fronteras y nuestro futuro, con algunos contratos jugosos de paso para su familia y sus amigos", indicó. "La pregunta que se nos plantea es sencilla: ¿tenemos suficiente voluntad y coraje para rechazar este destino de trapo de piso para tiranos y magnates? ¿En qué momento un líder europeo se levantará y les dirá que no nos dejaremos tratar así? ¿Cuándo mostrarán nuestras naciones con fuerza que quieren seguir siendo libres y dignas?", arengó Gluksmann."En la vida, no todo es igual. No toda la información tiene el mismo valor. No todos los eventos son iguales. No todo se inscribe en un flujo. Hay momentos que definen lo que uno es y en lo que ha de convertirse. Para Europa, es ahora. O nunca", concluyó.Ese apoyo tampoco es fácil y suele tropezar con serios obstáculos. Esta semana, por ejemplo, el Banco Central Europeo (BCE) rechazó garantizar un préstamo de 140.000 millones de euros a Ucrania. El BCE habría concluido que la propuesta de la Comisión Europea "violaba su mandato" y por lo tanto habría frenado los esfuerzos de Bruselas para levantar un préstamo garantizado con los activos del banco central ruso, que actualmente están inmovilizados en el depositario central belga Euroclear.
Las dos partes no llegaron a ningún acuerdo concreto, según informó un asesor del presidente Vladimir V. Putin, mientras EE.UU. impulsa un plan para poner fin a la guerra en Ucrania.
Lo dijo previo a reunirse con el representante de EEUU Steve Witkoff por la evaluación de paz para Ucrania. El mandatario aseguró que su país "está dispuesto a luchar", como rechazo a las propuestas de Europa incluidas en el plan.
MOSCÚ.- En medio de la ofensiva militar rusa y tras la reivindicación del Kremlin de haber tomado por completo la estratégica ciudad ucraniana de Pokrovsk â??una versión que Kiev desmienteâ??, el presidente ruso, Vladimir Putin, recibe este martes en Moscú al enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y al yerno de Donald Trump, Jared Kushner, para sondear un acuerdo que ponga fin a la guerra en Ucrania.Washington se había declarado el lunes "muy optimista" sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento tras casi cuatro años de guerra. "El presidente y su equipo han trabajado muy duro en este asunto y desean sinceramente que esta guerra termine", aseguró la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.Sin embargo, la iniciativa impulsada por Donald Trump genera fuertes recelos en Kiev y en las capitales europeas. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, busca apuntalar el respaldo continental ante el temor de que el plan estadounidense -elaborado inicialmente sin la participación de Ucrania ni de la Unión Europea (UE)- termine reflejando en exceso las prioridades del Kremlin.Zelensky obtuvo el lunes un respaldo explícito del presidente francés, Emmanuel Macron, en París, y luego viajó a Dublín, donde el primer ministro irlandés, Micheál Martin, le transmitió su "apoyo inquebrantable". En paralelo, el mandatario ucraniano enfrenta también dificultades internas: un escándalo de corrupción debilitó a su gobierno y derivó en la renuncia de su jefe de gabinete, Andrii Yermak.Le travail pour la paix se poursuit.The work for peace continues.ð??ºð??¦ð??«ð??· pic.twitter.com/31OgcnrO2s— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) December 1, 2025Estados Unidos presentó hace diez días un borrador de acuerdo en 28 puntos. Tras una primera versión elaborada sin europeos ni ucranianos, el texto fue enmendado luego de reuniones en Ginebra con aliados de Kiev. Desde entonces, Washington intensificó los contactos diplomáticos para cerrar una versión definitiva.El ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov, se reunió el domingo en Florida con Witkoff y reportó "avances significativos", aunque reconoció que varios puntos todavía requieren "ajustes". El lunes, ambos conversaron por teléfono con Zelensky y con Macron, según informó el Elíseo.El clima de desconfianza aumentó tras revelarse que Witkoff habría mantenido en noviembre conversaciones con un asesor de Putin sobre cómo el mandatario ruso debería enfocar el diálogo con Trump, según Bloomberg.Avance militar y presión sobre KievMientras avanzan las tratativas, Rusia aprieta en el terreno. El lunes reivindicó la toma completa de la ciudad de Pokrovsk, a la que en Moscú siguen llamando por su nombre soviético, Krasnoarmeysk, así como la de Vovchansk, en el noreste. Kiev, sin embargo, aseguró que los combates continúan en Pokrovsk y que mantiene el control de su sector norte.El jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, informó a Putin sobre la "liberación" de ambas localidades. En un video difundido por el Kremlin, el presidente ruso elogió a los mandos militares y afirmó que el control total de Pokrovsk ayudará a cumplir los objetivos de guerra fijados al inicio de la "operación militar especial". Las fuerzas rusas irrumpen al estilo de 'Mad Max' en la devastada ciudad ucraniana de Pokrovsk.Analistas sostienen que Moscú busca consolidar ventajas territoriales para fortalecer su posición negociadora. Pokrovsk es un nodo clave de carreteras y ferrocarriles hacia los últimos bastiones ucranianos en el este y su pérdida complica el abastecimiento de Kiev. Además, abre un posible avance hacia Kramatorsk y Sloviansk, dos de las principales ciudades de Donetsk aún bajo control ucraniano.Según un análisis de la AFP basado en datos del Institute for the Study of War y el Critical Threats Project, noviembre registró el mayor avance ruso del último año, con 701 km cuadrados ganados. En paralelo, Moscú intensificó sus ataques con misiles y drones de largo alcance.En Bruselas, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió que esta es una semana "crucial" y expresó su temor a que "toda la presión se ejerza sobre el lado más débil". "La rendición de Ucrania sería el modo más fácil de cerrar esta guerra, pero no el más justo", remarcó.Mientras Witkoff y Kushner se sientan hoy frente a Putin en el Kremlin, el desenlace sigue abierto: entre la diplomacia acelerada, la desconfianza europea y un frente de guerra que no se detiene, el futuro de Ucrania vuelve a definirse en despachos lejanos de las trincheras.Agencias AFP, AP y Reuters
El yerno de Trump, Jared Kushner, y el enviado Steve Witkoff viajaron a Rusia para seguir con las negociaciones.La cumbre se celebra tras dos días de negociaciones en Florida entre funcionarios ucranianos y estadounidenses.
La Casa Blanca consideró que las conversaciones podrían abrir una nueva fase diplomática, aunque advirtió que cualquier progreso dependerá de la disposición del Kremlin a negociar condiciones verificables
MOSCÚ.- En la semana en la que formalmente comenzó la disputa para designar a un nuevo titular para la Secretaría General de la ONU, el cargo más importante del organismo multilateral, el candidato argentino Rafael Grossi, quien actualmente dirige el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OEIA), sigue generando comentarios a nivel internacional.Grossi, quien fue respaldado esta semana por el gobierno de Javier Milei, y que ya cosechó los apoyos de Paraguay y de Italia, es un nombre bajo análisis para Vladimir Putin, que "lo conoce muy bien", según dijo este viernes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aunque todavía no adelantó su voto."A Grossi lo conocemos bien. Veremos la situación desde distintos puntos de vista", dijo Peskov ante una consulta sobre su posible apoyo a Grossi, quien se ha reunido con Putin en varias ocasiones, y que ha seguido de cerca la situación de la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, la mayor de Europa, controlada por las tropas rusas desde marzo de 2022. El diplomático argentino intentó mantener un diálogo abierto tanto con Putin como con su par ucraniano, Volodimir Zelensky, en medio del conflicto.Peskov señaló que Rusia valora altamente la "experiencia de cooperación" con el OIEA, según consigna la agencia rusa TASS."Ha sido constructiva, una colaboración en circunstancias muy difíciles en el contexto de Ucrania", agregó, y precisó que Alexey Likhachev, director de la Corporación Estatal de Energía Atómica Rosatom de Rusia, mantiene contacto constante con Grossi.El propio Grossi habló este viernes de su postulación y los apoyos recibido hasta el momento. "Algunos lo dicen, otros prefieren decírmelo en privado, porque la votación va a ser en unos seis meses, entonces tienen cuestiones bilaterales, amistades, compromisos con otros países y prefieren hacerlo con la discreción del caso. Pero creo que estamos caminando bien, hay que tener mucha prudencia y respeto por otros candidatos", señaló en una entrevista con Radio Mitre.La última reunión de Grossi y Putin tuvo lugar en septiembre pasado, en el marco de un foro sobre energía nuclear en Moscú. Tres ese encuentro, reveló una confidencia: "Me hizo un comentario muy interesante el presidente Putin sobre la Argentina, hablamos del tango, de lo que es la cultura, y me dijo que tenemos un líder muy atípico, pero que lo que está haciendo en materia económica es muy razonable".Important roundtable convened by President Vladimir Putin on nuclear energy and its current growth and possibilities. Grateful for the opportunity to underline that the @IAEAorg will continue and increase its technical support, facilitating and enabling countries to move nuclearâ?¦ pic.twitter.com/2PAc5Ebl1f— Rafael Mariano Grossi (@rafaelmgrossi) September 25, 2025"Putin es un observador del mundo. Pero esto fue una conversación privada, no es una declaración pública. Es una observación, porque obviamente cuando se sienta con líderes mundiales se habla un poco de todo, se habla de fútbol, se habla de política, se habla de muchas cosas", agregó.Largo procesoEl procedimiento para seleccionar al próximo secretario general de la ONU comenzó el martes pasado con el llamado a los Estados miembros para que presenten sus candidaturas para reemplazar a António Guterres a partir del 1° de enero de 2027."El puesto de secretario general es de gran importancia y requiere los más altos estándares de eficacia, competencia e integridad, así como un firme compromiso con los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas", escribieron en una carta conjunta enviada a los 193 Estados miembros, el embajador de Sierra Leona, Michael Imran Kanu, presidente del Consejo de Seguridad, y la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock.También solicitaron que los candidatos tengan amplia experiencia en relaciones internacionales y habilidades diplomáticas y lingüísticas; y animaban a los Estados miembros a "considerar la nominación de una mujer como candidata". La idea de que por primera vez una mujer ocupe ese alto cargo diplomático no genera consenso dentro del organismo.Por otro lado, según una tradición de rotación geográfica que no siempre se cumple, le tocaría a un representante de latinoamericano. Entre los candidatos, además de Grossi, están la expresidenta chilena Michelle Bachelet y la costarricense Rebeca Grynspan, actualmente al frente de la agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), ambas respaldadas por sus países. También suenan los nombres de Mia Mottley, primera ministra de Barbados, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, y Jacinda Ardern, exprimera ministra de Nueva Zelanda. Si bien tanto la Asamblea General como el Consejo pueden realizar audiencias públicas entre los candidatos, en realidad son 15 los miembros de este último órgano los que comenzarán el proceso de selección "a finales de julio" â??y en particular los cinco miembros permanentes con derecho de veto: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Franciaâ?? quienes eligen al secretario para un mandato de cinco años. Con información de la agencia AFP
Alude a la propuesta de 28 puntos que implicaba la rendición de Ucrania y la Casa Blanca proclamó como el cierre de la guerra. Europa desarmó ese plan y puso en consideración varios puntos que eran exigidos por Kiev.
La guerra en Ucrania ya ha causado 1.100.000 muertos rusos, 100.000 ucranianos abatidos, y 300.000 heridos. Francia y Gran Bretaña constituirían una «fuerza de reaseguro», que respalde a Ucrania una vez alcanzado el cese el fuego. Vladimir Putin emite reservas al plan de paz de Donald Trump Leer más
Mientras la Casa Blanca se muestra optimista con su iniciativa diplomática, Moscú y Kiev exhiben posiciones de máxima que serán difíciles de consensuar por los negociadores de la administración republicana
MOSCÚ.- En un renovado culto a la personalidad, cada año, el multimedio ruso Komsomolskaya Pravda presentó un calendario con fotografías y las citas más inspiradoras del presidente Vladimir Putin. El año 2026 no es diferente, y a un precio equivalente a 3,50 dólares es posible comprar en Moscú un calendario que en cada mes incluye fotos del mandatario, desde una en que se lo ve practicando judo, hasta otra en que va andando en una moto de nieve, encendiendo velas en una iglesia, tocando el piano o haciendo senderismo.Los calendarios de Putin comenzaron a aparecer poco después de que asumiera la presidencia, en 2000, pero realmente parecieron haber despegado alrededor de 2011. Aunque no hay imágenes que vinculen a Putin con la guerra en Ucrania -lo que refleja la versión oficial de que el conflicto es una distracción distante- algunas citas muestran la férrea decisión de Rusia de absorber a su vecino más pequeño.En enero, Putin luce una parka a horcajadas sobre una moto de nieve. La cita de ese mes, cuando se cumple el cuarto aniversario de la ocupación de Ucrania, es: "La frontera de Rusia nunca termina". En febrero, Putin derriba a un compañero de judo sobre su espalda. "Soy una paloma, pero tengo alas de hierro muy poderosas", es la cita elegida."Es la idea de un hombre para cada estación", dijo Fiona Hill, investigadora principal de la Brookings Institution en Washington, quien dirigió la sección sobre Rusia en el Consejo de Seguridad Nacional durante el primer gobierno de Trump. "Están posicionando a Putin como una figura icónica, recordándole a todos lo genial y responsable que es, y que también es un símbolo viviente de la encarnación de la vida cotidiana de todos".Los calendarios suelen ser adquiridos para ser colgados en oficinas gubernamentales, escuelas y otras áreas de todo el país, rindiendo homenaje al hombre que ejerce un control férreo en Rusia desde hace más de 20 años.A diferencia de otros años, cuando fue fotografiado montando a caballo en Siberia sin camisa, quizás por sus 73 años, el presidente no aparece con el torso descubierto.Dudas sobre su saludA principios de este mes, algunas fotografías de las manos de Putin provocaron nuevamente el debate sobre el estado de su salud.Las imágenes mostraban "venas abultadas" y un aspecto "hinchado" en sus puños, que mantenía apretados en una posición extraña durante una reunión con el presidente de un programa deportivo juvenil ruso.La piel de sus manos también parecía considerablemente más arrugada y descolorida que en otras partes de su cuerpo.Esas imágenes desataron especulaciones en las redes sociales, y algunos argumentaron que podría ser otra señal de una condición neurológica como el Parkinson.El presentador de la televisión ucraniana Dmytro Gordon dijo: "Putin aprieta sus manos formando algo parecido a puños. Se ven hinchados y doloridos, con venas que sobresalen prominentemente en una mano".El Kremlin rechazó repetidamente cualquier sugerencia de que su líder no tenga una salud perfecta, calificándola de "engaño".Durante el último año, se lo ha visto tambaleándose o balanceándose durante apariciones públicas y agarrándose a cosas para estabilizarse.Agencia AP y The New York Times
En enero, el líder ruso aparece montado en una moto de nieve. En febrero, derriba a un compañero de judo. En agosto, ofrece un consejo: «Mi receta para tener energía: dormir poco, trabajar mucho y no quejarse»
MOSCÚ.- Vestido de fagina, la semana pasada el presidente Vladimir Putin visitó un puesto de mando militar ruso donde sus comandantes le presentaron los brillantes avances de Rusia, le aseguraron haber conquistado la ciudad ucraniana de Kupyansk â??una idea que contradice lo que informan desde el frente los analistas de fuentes abiertasâ?? y casi la totalidad de Pokrovsk.Pero por más que los generales estuvieran exagerando nuevamente, el cartel que se leía detrás de Putin, "Quien lucha, gana", recalcaba ese mensaje de que a pesar de todo Rusia está ganando y Ucrania no tiene más opción que someterse a las condiciones del Kremlin o caer derrotada.El lento y extenuante avance de Rusia durante 2025 le permitió ocupar un 1% adicional de territorio ucraniano, con un enorme costo estimado en más de 200.000 soldados muertos o heridos. Pero eso parece bastarle al presidente ruso, que irradia invariablemente una total confianza en la victoria y al mismo tiempo intenta construir su propia narrativa sobre lo que ocurre en el campo de batalla, una visión que parece haber influido en el presidente Donald Trump."Las fuerzas rusas mantienen una iniciativa estratégica indiscutible en todas partes, y lo subrayo", dijo Trump el mes pasado en un foro del Club de Discusión Valdai. Y el viernes, Trump afirmó en una entrevista que "en poco tiempo Ucrania perderá" el resto del Donbass. "Están perdiendo territorio", agregó.Si bien las fuerzas rusas están listas para tomar Pokrovsk, una ciudad fortificada del Donetsk que viene resistiendo desde hace más de un año, los analistas militares occidentales siguen creyendo que Rusia todavía no está al borde de un gran avance bélico capaz de quebrantar la voluntad de lucha de los ucranianos. Por el contrario, se sabe que la alarmante pérdida de vidas, salvo alguna intervención diplomática, continuará.Rusia está dispuesta a seguir luchandoEl viernes, Putin declaró que Rusia está dispuesta a seguir luchando si Kiev no discute el borrador de plan de paz que surgió la semana pasada y que traspasa lo que para Ucrania son varias "líneas rojas", como una reducción sustancial del tamaño de su ejército y la cesión de territorio que Rusia no ha podido conquistar militarmente."En general, estamos satisfechos con esto, ya que conduce al logro de los objetivos de la operación militar especial por el uso de la fuerza, mediante la lucha armada", declaró Putin en referencia a la guerra. El domingo el plan fue modificado durante las conversaciones entre Estados Unidos y Ucrania, por lo que para Rusia probablemente sea menos aceptable.Putin está dispuesto a seguir luchando a pesar del sufrimiento económico de su pueblo y sus impresionantes bajas, según los analistas, porque percibe la debilidad de Estados Unidos y Europa, así como el agotamiento ucraniano.Para Putin, ese precio a pagar vale la pena, porque como dice el exdiplomático ruso Boris Bondarev, no se trata tanto de conquistar territorio, sino de revertir la derrota de la Unión Soviética en la Guerra Fría y reafirmar el estatus de Rusia como potencia global."Putin no está peleando para quedarse con poblados en Ucrania. No lucha por territorio, ni siquiera por tierras raras en Ucrania. Lucha por un resultado mucho mayor", afirma Bondarev. "Quiere que ante todo Estados Unidos y también Europa admitan que Rusia tiene su propia esfera de influencia exclusiva, en la que Estados Unidos y Europa tienen prohibido interferir".El gobierno de Trump presiona a Kiev para que firme rápidamente el nuevo plan de paz elaborado por Washington en consulta con funcionarios rusos, ucranianos y europeos. Según la Casa Blanca, en las negociaciones celebradas el domingo en Ginebra, las delegaciones norteamericana y ucraniana revisaron y pulieron ese marco de paz, en conversaciones que ambas partes describieron como "muy productivas".Mejora del desempeñoDesde que Trump asumió el cargo, Putin ha desviado repetidamente sus reclamos de un alto el fuego, ya que el sostenido aunque agotador avance de sus fuerzas lo convenció de la posibilidad de una victoria militar.Según el Black Bird Group, dedicado al análisis de conflictos, en el semestre de mayo a octubre Rusia conquistó 2770 kilómetros cuadrados, en comparación con los 1980 kilómetros cuadrados del mismo período del año anterior. Este año, Rusia ha introducido importantes adaptaciones militares que según los analistas beneficiaron a sus fuerzas: menos ataques masivos, mejoras en su fuerza de drones, y ataques a los operadores y la logística de drones ucranianos para controlar las carreteras, impidiendo así una retirada rápida de Ucrania.Sam Cranny-Evans, investigador del Royal United Services Institute, con sede en Londres, dice que Rusia, con su ventaja en tropas, se está infiltrando en las posiciones ucranianas con pequeñas unidades que se están reuniendo para una ofensiva."Esto va acompañado de ataques con drones y artillería contra posiciones ucranianas y, especialmente, contra sus rutas logísticas. Hace rato que los rusos están enfocados en el cinturón defensivo ucraniano y, cuando tuvieron éxito con eso relegaron la guerra electrónica y otros recursos".Pero cada vez mueren más soldados, y la cultura militar rusa sigue siendo brutal y despiadada, con evidencia de posibles crímenes de guerra, como ataques contra viviendas e instalaciones civiles, ataques y asesinatos de civiles con drones para despoblar ciudades ucranianas y, según algunos informes, la ejecución sumaria de soldados ucranianos que se rinden."Su tasa de bajas sigue siendo alta", apunta Emil Kastehelmi, analista militar del Black Bird Group. "Tienen capacidad para compensar sus pérdidas, especialmente en comparación con los ucranianos. Pero aún así es sorprendente que traten a sus tropas como algo totalmente prescindible, cuando son su principal activo bélico", agrega.Sin colapso"En 2025, los líderes rusos hicieron dos apuestas, y ambas salieron mal. La primera era que si sostenían la presión bélica en algún momento se produciría un colapso de las defensas ucranianas. Y la segunda era que si usaban la diplomacia para involucrar al gobierno entrante de Trump, por más que las defensas ucranianas no colapsaran, podría producirse un colapso de la asistencia militar occidental a Ucrania, obteniendo finalmente el mismo resultado", explica el analista militar Michael Kofman, del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, quien acaba de volver de un viaje a Urania."A pesar del empeoramiento de la situación militar, hasta ahora ambas apuestas han resultado erróneas. La pregunta si en 2026 insistirán con lo mismo", dice Kofman."Ucrania está enfrascada en una batalla de percepción y de imagen mucho más amplia, contra el intento ruso de mostrar que su campaña militar marcha hacia una victoria inexorable, y recientemente han logrado que la Casa Blanca se convenza de que el control del Donetsk sigue bastante firme", apunta Kofman.A pesar de la confianza de Putin, Rusia tendría que presentar avances mucho más sustanciales para forzar la rendición ucraniana, y este año todavía no ha tomado ninguna ciudad importante. Sus pérdidas también son cada vez más difíciles de reemplazar: los niveles de reclutamiento disminuyen y se espera que el año próximo se agraven los problemas económicos causados por las sanciones y la economía de guerra.Aunque a Ucrania la espera el peor invierno de esta guerra, con la infraestructura eléctrica destrozada por los bombardeos rusos, los ucranianos siguen mostrando su garra."La determinación del país para resistir la agresión, por muy dura y agotadora que parezca la situación en este momento, no ha flaqueado", dice Freedman. "Y tampoco aceptan la narrativa rusa de que están siendo empujados a la derrota".Traducción de Jaime Arrambide
Dmitry Spirin es un referente del punk rock ruso. Por su música contestataria y sus fervientes críticas al gobierno, tuvo que abandonar su país y venir a la Argentina, donde encontró la escena rockera de sus sueños. Ya era un gran conocedor de las bandas de punk argentinas antes de venir acá y ahora sueña con traducir sus canciones al ruso.Dmitry es uno de los máximos exponentes del punk en Rusia, un género que explotó en los 90 tras la caída de la Unión Soviética. Su banda Tarakany! (¡Cucarachas!) estuvo al frente de un nuevo movimiento en el que los jóvenes, con mayores libertades individuales, salieron a festejar con un rock que hablaba de diversión, fiestas y alcohol. Sin embargo, con la llegada de Vladimir Putin al poder, ciertos derechos volvieron a sufrir restricciones y muchos músicos expresaron su descontento. Quienes se opusieron al Gobierno, como él, empezaron a ser víctimas de la censura. Él, solo por manifestar públicamente su apoyo a Alekséi Navalni, el mayor opositor al premier ruso, fue imputado penalmente y tuvo que mudarse a Hungría.Tras el comienzo de la guerra contra Ucrania, no tuvo otra alternativa que exiliarse fuera de Europa y eligió instalarse en la Argentina, atraído por la calidad de vida y la escena punk, de la que se declara fanático desde antes de conocer el país. "Bandas como Attaque 77 y Cadena Perpetua son muy buenas. Hay algo en las melodías de las canciones y en el idioma que, aunque no entienda una palabra, me llega al alma", cuenta a LA NACION en la primera entrevista que da a un medio argentino. Con su primer álbum solista recién editado -el antibelicista Guerra Caliente-, está armando una banda para poder mostrar su música al público local.-¿Cuándo empezaste a escribir canciones en contra de Putin?-Tarakany! era una banda de punk-pop. Empezamos en 1991, una época en la que Rusia estaba llena de expectativas, de diversión y de energía porque habían quedado atrás 70 años de comunismo y el país daba sus primeros pasos hacia una nueva vida, con normalidad e integrada al mundo. Para mi generación, los 90 estaban llenos de esperanza y nosotros hacíamos canciones felices sobre la adolescencia, las chicas y salir de fiesta. Así fue durante los primeros diez años, hasta que llegó una nueva era donde empezamos a expresar sentimientos más oscuros y tristes sobre temas como el nacionalismo y el racismo, y a manifestar nuestra oposición hacia Putin, que mostraba sus primeras señales de tiranía, atentando contra la libertad de expresión, cerrando canales de televisión y encarcelando a quienes estaba en contra de sus políticas. -¿Cómo afectó a la banda oponerse abiertamente al Gobierno?-El régimen de Putin es una dictadura a gran escala y muchas bandas de rock lo denunciamos a través de nuestras canciones, las portadas de nuestros discos, remeras, entrevistas y videoclips. En los últimos años, incluso antes de que comenzara la guerra contra Ucrania, esta tiranía empezó a perseguir gente e inició una cruzada contra nosotros. Nos pusieron en listas negras y cancelaron nuestros conciertos. Durante la pandemia, disfrazaron estas restricciones como medidas anti-Covid. Nos pasó que no nos dejen tocar en una ciudad que el día anterior o el posterior sí había tenido shows en vivo, pero para el nuestro no estaban las condiciones sanitarias necesarias para hacerlo. Luego me abrieron una causa contravencional por haber publicado un video apoyando a Navalni debido a que el gobierno ruso consideró que incitaba a la violencia bajo una de las tantas leyes que sancionó que restringen derechos civiles. Mi abogada me recomendó que abandonara Moscú, así que con mi esposa nos fuimos a nuestro segundo hogar en Budapest, la capital de Hungría. -¿Cómo te afectó la invasión a Ucrania?-En febrero de 2022 sabíamos que algo pasaba en la frontera. Cuando la guerra comenzó, Tarakany! llegó a su fin: sabía que nunca más iba a poder volver a Rusia. Mi posición antibélica allá se había vuelto un crimen. Para mí fue una situación absolutamente increíble. Yo no puedo estar en silencio. No podía imaginarme estar en mi país, tocando con mi banda y no decir ni una palabra sobre la tragedia más grande de mi vida y creo que de la vida de muchos rusos y, por supuesto, del pueblo ucraniano. Cuando cayó la Unión Soviética, dejamos de ser un imperio del mal para los demás. Mi generación nunca imaginó que nuestro propio país comenzaría una guerra, no con extraterrestres o una organización malvada, sino contra nuestros hermanos. Me sentí traicionado. Por eso me quedé en Europa.-Pero luego también tomaste la decisión de dejar Europa...-Muchos empezamos a sentir que nuestra nacionalidad era una vergüenza y nuestros pasaportes una carga. No queremos que millones de personas nos vean como partidarios pasivos de Putin o de la guerra, porque no podés explicarle a todo el mundo que no es así. No es que sentimos discriminación de la gente, pero las autoridades locales comenzaron a hacernos la vida más difícil en lo que se refería a visas y permisos de residencia. Los entiendo: somos ciudadanos de un país agresivo que inició la primera gran guerra en Europa desde el conflicto en los Balcanes. Además, Hungría está gobernada por Viktor Orbán, que es un pequeño dictador. Así que buscamos otro lugar en dónde reubicarnos que tuviera un buen nivel de vida, sea receptivo con los inmigrantes y que respondiera a nuestros valores de democracia, libertades y derechos humanos, todo lo que perdimos en Rusia.-Y eligieron a la Argentina...-Sí, encontramos que Argentina cumplía con todo eso. Vinimos a conocer el país en mayo de 2022 y fue amor a primera vista. Supimos exactamente que éste era el país para nosotros. Nos mudamos en noviembre de 2022 y ya llevamos tres años aquí, hasta adoptamos un perro callejero, pero todavía no hablo español, lo cual es vergonzoso. -¿Cómo fue empezar de nuevo con tu música en un país tan lejano?-Desde que estalló la guerra no tuve ganas de hacer música. Estaba muy deprimido para escribir, así que mi primer año y medio en Argentina fue de adaptación, pero no estuve involucrado en ningún proceso creativo. Más adelante, un amigo me propuso organizar shows de bandas rusas en Buenos Aires y logramos traer a una llamada Nogu Svelo!, radicada en los Estados Unidos. Su líder, Max Pokrovsky, que es como un hermano para mí y mi músico ruso favorito, nunca dejó de tocar y tras la invasión empezó a hacer canciones en contra del conflicto. En sus conciertos descubrí que un músico podía luchar tan solo con su micrófono y su guitarra y no parecer irrelevante ni estúpido. Me inspiró tanto que busqué una guitarra eléctrica en Facebook y la compré. La guardé por un tiempo y, cuando la volví a sacar meses después, me agarró una especie de fiebre creativa de la que surgieron muchas canciones sobre la guerra. Siento que estoy en una etapa que no es solo arte, sino una declaración política.-¿Así grabaste tu primer disco solista, Guerra Caliente?-Conocí a otro músico ruso en Argentina, Vladimir Skorokhodov, que me ayudó a grabar unos demos, que luego envié al exguitarrista de Tarakany!, que vive en Georgia, para que lo produjera y grabara parte de los instrumentos. Ahora aspiro a sumar a un baterista para tener una banda en Buenos Aires y poder tocar aquí. De hecho, ya estoy preparando mi segundo disco, que tendrá versiones de bandas antibélicas y opositoras a Putin que están en el underground ruso y que incluso intentan lanzarlas allí. Su voz todavía no es tan fuerte, así que me envían sus canciones para que yo, como antiguo miembro de un grupo famoso, pueda darles más visibilidad.-¿Conocías algo de rock argentino antes de venir a Argentina?-El rock norteamericano no es tan grande en Rusia. Es poca la gente allá que escucha esa música. Hace 10 o 15 años, en un foro de The Ramones alguien subió unos discos de punk rock argentinos y me parecieron muy buenos, de bandas como Attaque 77, Cadena Perpetua y Expulsados. Creo que es un crimen que estos grupos no sean conocidos a nivel mundial. Para mi tercer disco me gustaría traducir al ruso mis canciones de punk argentino favoritas para que mi pueblo sepa lo brillante que es la escena aquí.-¿Qué es lo que más te gusta de Argentina?-En Rusia, el rock occidental en su mayoría no es popular, mientras que acá veo a muchos con remeras de The Ramones, banda de la que soy fanático. En realidad, las únicas imágenes que había visto del país eran las de un concierto de ellos en Buenos Aires. No sé si hay un país en el mundo como Argentina en cuanto a su actitud hacia el rock y eso me hizo más feliz de lo que ya era. Inmediatamente comencé a armar mi colección de vinilos de rock argentino y a ir a conciertos. Una de mis bandas favoritas son los Ramonos, que tocan temas de The Ramones disfrazados de monos. Recuerdo que en mi segundo día aquí fui a ver a Richie Ramone y me sumergí en la cultura ramonera argentina y me sentí en casa, no en mi país, sino en mi ambiente. La gente era de mi edad, vestida igual que yo, muy relajada y le gustaba la misma música que a mí. Estaba en medio de la multitud y pensaba: "¡Gracias a Dios por estar en Argentina. Ésta es mi nueva vida!".Agradecimiento: Musgo Restaurante, Nicaragua 4758
KIEV.- La capital de Ucrania contiene su respiración. Después de 33 meses de soportar la invasión rusa, con sus fuerzas debilitadas intentando frenar nuevos avances y una población exigida que convive con los cortes de luz, las alarmas antiaéreas y los bombardeos, ahora sigue con nerviosismo y angustia las negociaciones en Ginebra, a 1800 kilómetros de aquí.Cuesta encontrar a alguien que apoye el plan de 28 puntos promovido por Donald Trump, que fijó este jueves como fecha límite para que el presidente Volodomir Zelensky responda. Ceder parte del territorio, achicar su Ejército y renunciar a la OTAN son algunos de los puntos que los ucranianos, tanto la población civil como los soldados, ven como una rendición ante Vladimir Putin. Algunos dicen que el discurso cambiante de Trump, que apenas semanas atrás impuso sanciones al Kremlin y había dicho que estaba abierto a enviar misiles Tomahawks y hoy los acusó de ser desagradecidos, agrega ansiedad a un país ya bajo un estrés máximo por la amenaza existencial de Rusia.Nadie quiere que la sangre derramada en el conflicto con más muertos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial haya sido en vano. El toque de queda sigue vigente de 0 a 5 en esta capital, y la alarma antiaérea ha sonado 1926 veces desde que empezó la guerra según la app que todos usan aquí para recibir alertas. La última vez fue hace apenas dos días.En una esquina de la plaza Maidan, conocida mundialmente desde las revolución proeuropea de 2013, el memorial donde se recuerda a los soldados caídos con fotos, flores y banderas no para de crecer. Ver las caras de los soldados, algunos de apenas 20 años, ayuda a dar una escala real del drama humano de miles de familia, más allá de la frialdad de las cifras.Hanna, una profesora de inglés de 61 años, se protege de la lluvia bajo el toldo de un local de croissants y dice que está contenta con cómo el presidente Zelensky está manejando las cosas, pero que el plan de Trump "suena como una capitulación". "¿Quiere saber que pienso de su acuerdo? ¿Se acuerda del eslogan que surgió a principios de la guerra por el mensaje de guardias ucranianos a un barco ruso que les pedía rendirse? Go fuck yourself", dice en perfecto inglés. Ivan está en la esquina de un McDonald's tomando un café bajo la lluvia. Tiene 32 años y trabaja para el Ejército haciendo videos para levantar el ánimo a los ucranianos que viven en los territorios ocupados por Rusia. "Este acuerdo de paz solo va a traer más caos y Putin no se va a detener", opina.Mykhailo, de unos 53 años, camina junto a su hijo por el parque Schevchenko. Dice que "no está contento con la situación ni con el gobierno", pero no puede dejar el país porque tiene familia y una empresa textil con 50 empleados. Pero tampoco apoya el plan de paz de 28 puntos."Los únicos que pueden decidir cuándo frenar la guerra son los soldados. Ellos son los que están arriesgando la vida en el este; yo solo puedo aportar un poco desde acá", explica.Las noticias que llegaban el domingo de Ginebra decían que podía haber cambios. El jefe de gabinete de Zelensky, Andriï Yermak, en el ojo de una tormenta de escándalos, dijo que se lograron "buenos progresos" tras la reunión con Marco Rubio. Según Bloomberg, Kiev pide junto a sus aliados europeos una garantía de seguridad similar a la cláusula de defensa mutua del artículo 5 de la OTAN y que los activos rusos congelados se utilicen para reconstruir el país. Pero el tiempo corre en un momento crítico para Ucrania.La plantas de energía eléctrica y de gas del país se convirtieron en uno de los blancos preferidos de Putin, para bajar la moral de la población ante la inminente llegada del invierno. Como herencia soviética, esta ciudad tiene un sistema de calefacción centralizado, así que cuando se corta, se corta para todos. Después de más de tres años algunos han comenzado a instalar generadores. Todos tienen bajada una app de la empresa energética, que avisa como serán los cortes de luz programados del día. Casi nunca tienen más de tres horas de luz, y hay jornadas en que pueden pasar hasta 18 horas a oscuras."Tenemos que organizarnos para ver en qué momento cocinar, cuándo lavar la ropa, cuándo ver televisión. Para trabajar también, tenemos que ir cambiando de lugar en lugar cada dos o tres horas para tener luz", dice Veronika en un restaurante en una plaza en la que un sector de juegos infantiles fue alcanzado por un bombardeo. Pero no se desanima. "Ya estamos acostumbrados a vivir así. Siempre parece que no vamos a poder pasar el invierno, pero al final siempre lo conseguimos".Este último año de guerra ha sido el que Kiev ha sufrido más bombardeos; el peor de ellos ocurrió hace apenas semanas. Y la situación en el este del país, en la línea del frente, tampoco es alentadora.En las últimas semanas Rusia consiguió varios avances. Las tropas de Moscú capturaron más de 15 aldeas en la zona de Zaporiyia desde septiembre, aprovechando el clima y la falta de efectivos ucranianos. Y el estratégico centro logístico de Pokrovsk fue parcialmente tomado por fuerzas rusas. Los comandantes ucranianos dicen que no tienen suficientes soldados para evitar las incursiones.Ucrania contraatacó este domingo una planta de energía rusa en el área de Moscú, por lo que algunos temían que la racha de días sin ataques en Kiev, considerada por algunos como una posible pausa durante las negociaciones, podía interrumpirse.El plano político también se presenta complicado. Los ucranianos todavía apoyan el liderazgo de Zelensky y creen que convocar a elecciones en 100 días, uno de los puntos del plan de Trump, solo generará inestabilidad, un escenario que el Kremlin sabe aprovechar. Una de las obsesiones de Putin es conseguir un cambio de gobierno para volver a imponer uno prorruso.Ahora el gobierno de Kiev está bajo presión por un escándalo de corrupción que involucra a ministros y personas de su entorno. La sensación es que Zelensky enfrenta la encrucijada más difícil de su vida. Cuando se les consulta a los ucranianos que harían en su lugar, pocos se animan a contestar."Cuando Zelensky está acorralado, tiende a pasar a la ofensiva", dijo a The New York Times Viktor Shlinchak, director del Instituto de Política Mundial, un grupo de investigación analítica.El reloj presiona a Zelensky y a toda Ucrania. La notificación de la app marca que en 30 minutos empieza el toque de queda. Es hora de volver a un lugar seguro.
El presidente ruso afirmó que la propuesta podría "sentar las bases" para un acuerdo definitivo, pero advirtió que avanzará "por las armas" si es necesario. El Kremlin atribuye la pausa en el diálogo a la falta de consentimiento ucraniano. Leer más
Pese a que Rusia habría conquistado la ciudad de Kupiansk, Volodimir Zelenski insistió con el rechazo al primer borrador presentado por Washington.
El presidente ucraniano se negó a "traicionar" a su país y calificó la propuesta de Washington como una "elección muy difícil". Rusia exige la cesión de Crimea y Donbás y puso el 27 de noviembre como fecha límite para una respuesta. Leer más
El presidente de los EEUU se compromete a defender a Ucrania frente a una agresión externa, a cambio de la cesión del Domas en favor de Moscú y el levantamiento de todas las sanciones impuestas por la Casa Blanca y la UE
Según Financial Times, ambos mandatarios consensuaron un borrador que exige fuertes concesiones a Kiev, incluye garantías de seguridad para Europa y fue transmitido esta semana al gobierno de Volodímir Zelenski para su evaluación.
Un robot con inteligencia artificial (IA) bailó para el presidente ruso Vladimir Putin durante una exposición organizada por Sberbank, el mayor banco de Rusia, que buscaba mostrar los avances tecnológicos de la empresa.La actuación, que se retransmitió por la televisión estatal el miércoles, mostró al jefe del Kremlin de pie frente a la máquina humanoide mientras este le explicaba su identidad antes de bailar al ritmo de su "canción favorita"."Me llamo Green. Soy el primer robot humanoide ruso con inteligencia artificial integrada. Esto significa que no soy solo un programa en una pantalla, sino la encarnación física de la tecnología", le dijo a Putin.Este insólito acontecimiento fue observado de cerca por los guardaespaldas del mandatario, uno de los cuales se colocó entre el robot y el líder ruso para asegurarse de que mantuviera una distancia adecuada. El jefe de Estado calificó la actuación del robot de "muy bonita" y le dio las gracias antes de continuar con su recorrido por la exposición. Durante el evento, inspeccionó uno de los cajeros automáticos inteligentes de nueva generación que, con la ayuda de una cámara, puede ofrecer a los clientes un resumen de su estado de salud.Sberbank precisó que el software de su más reciente invento se actualizará constantemente. Hasta el momento cuenta con capacidad para realizar tareas físicas y pretenden incorporarlo en algunas áreas de su negocio.La demostración tuvo lugar días después de que la presentación de otro robot ruso, Aldol, que supuestamente utilizaba AI, fracasara luego de caer al piso a poco de aparecer en el escenario. Como muestran las imágenes que inundaron las redes sociales en los últimos días, la máquina solo logró dar unos pasos con Gonna Fly Down de Bill Conti antes de tropezar y quedarse inmóvil en el suelo por unos segundos.El robot ruso AIDOL sufrió un percance durante su presentación en MoscúTras el incidente, la empresa Artificial Intelligence Dynamic Organism Lab emitió un comunicado y se tomó el imprevisto con algo de humor: "Sabemos que muchos están preocupados por el estado del robot. Está en buenas manos y haremos todo lo posible para que se recupere pronto. Como se suele decir, ¡manténganse al tanto!".Pocos días después del hecho, la firma publicó un video sobre la recuperación de AIDOL. Se lo podía ver con una curita en la nariz y una venda en la cabeza. "Mi equipo me está dando una dosis de electricidad y limpiando las lentes de mis cámaras para que pueda ver mejor y soportar la atención de las personas", rezaba el posteo.Con información de Reuters
La lucha continuará, pero llegará el momento de rendir cuentas
Roscongress, organizador del evento, informó que el mandatario visitaría Nueva Delhi el 5 de diciembre, pero luego eliminó el anuncio de su sitio web. Posteriormente, el portavoz Dmitri Peskov señaló que el Kremlin confirmará las fechas del viaje más adelante
La salud del líder ruso volvió a estar en discusión en las redes sociales luego de un video difundido por el propio Kremlin.Una mano visiblemente hinchada y venas marcadas hicieron resurgir especulaciones sobre lo que podría estar ocultando el gobierno.
MOSCÚ.- El presidente ruso Vladimir Putin mostró una mano hinchada y dolorida con venas prominentes durante una reciente aparición pública, lo que desató nuevas especulaciones sobre su salud.Putin, cuya mano derecha ha sido objeto de rumores sobre su salud durante años, fue visto apretando la mano de manera incómoda y dolorida, durante un evento donde el mandatario de 73 años se dirigió a una multitud de seguidores en una cancha de básquetbol. El video fue grabado en la ciudad de Samara mientras conversaba con una activista de la salud sobre la prohibición de los cigarrillos electrónicos. Lo que llamó la atención incluso previo a ese saludo fueron el puño cerrado y las venas hinchadas, una postura que levantó sospechas bajo el masivo escrutinio público. ð?§? Un apretón de manos de Vladimir Putin con una joven experta en salud desató un debate sobre su estado físico, después de que en el vídeo se vieran venas muy marcadas, tendones prominentes y la piel de la mano derecha del líder ruso delgada y arrugada pic.twitter.com/iTerUJBZhd— ABC.es (@abc_es) November 11, 2025El video despertó nuevas especulaciones sobre la posibilidad de que el líder del Kremlin esté luchando contra una enfermedad grave, desde Parkinson hasta cáncer.La desconcertante hinchazón y la incomodidad del presidente ruso fueron especialmente destacados en Ucrania, donde cada movimiento del jefe del Kremlin y enemigo número uno de los ucranianos es seguido con especial atención."Los usuarios de redes sociales están desconcertados por lo que le ocurrió a las manos del dictador ruso: se ven extremadamente doloridas", informó el medio de noticias Nexta al compartir el video.Anton Gerashchenko, exasesor del Ministerio del Interior, se sumó a esta inquietud. "¿Qué les pasa a las manos de Putin en este video?", preguntó. "Además de estar cubiertas de sangre hasta los codos, sus venas están muy hinchadas".Putin's 'swollen and sore' hand sparks new wave of speculation over Russian president's health https://t.co/2w2kY2kKZL pic.twitter.com/JMk6agCqwX— New York Post (@nypost) November 10, 2025Meses atrás, el líder ucraniano, Volodimir Zelensky, predijo enigmáticamente que Putin "morirá pronto" debido a sus problemas de salud, reflotando las especulaciones que ya circulaban desde hacía algún tiempo. "Él morirá pronto, y eso es un hecho. Todo llegará a su fin", dijo en una entrevista con Eurovision News. En los últimos años han circulado múltiples rumores sobre la salud de Putin, avivados por su comportamiento público, ausencias en eventos clave y las especulaciones de los medios. Aunque el Kremlin ha mantenido un estricto control sobre la información de su estado físico, las dudas han aumentado debido a ciertos incidentes que generaron preocupación en Rusia y en el extranjero.Uno de los rumores más recurrentes es que Putin padece de enfermedades graves, como cáncer, trastornos neurológicos y, más recientemente, Parkinson. Aunque el Kremlin ha desmentido esas afirmaciones, las especulaciones sobre su salud crecieron por su apariencia en ciertos eventos. Como en abril de 2022, solo dos meses de lanzada la invasión de Ucrania, cuando Putin participó en una reunión con su ministro de Defensa, Sergei Shoigu, mostrando una postura rígida y expresiones faciales inusuales. Además, en diversas ocasiones ha sido visto apoyado en mesas o caminando con dificultades, lo que algunos interpretaron como signos de problemas de movilidad. Los rumores sobre Parkinson cobraron fuerza tras estos episodios, aunque nunca se confirmó su diagnóstico.En 2023, la especulación creció cuando Putin no apareció en varios eventos importantes, como las celebraciones de Año Nuevo. En algunas de sus apariciones públicas, mostró signos visibles de fatiga, lo que llevó a los medios internacionales a examinar más detenidamente su comportamiento y preguntarse si su salud se había deteriorado. Su postura inusual y los temblores en sus manos durante las transmisiones oficiales generaron más dudas sobre su estado físico.Pese a estos rumores, el Kremlin ha mantenido un riguroso silencio sobre el tema, desmentido las especulaciones y afirmado que Putin goza de buena salud.Agencias AFP, AP y Reuters
Fue condenada por un tribunal de Moscú a dos años de prisión.Pertenecía al grupo "Imperio de las Brujas Más Poderosas".
PARÍS.- Una capital sin suministros, carreteras interurbanas en manos de los grupos jihadistas, el velo integral impuesto a las mujeres: Malí se ha transformado en un infierno. Al punto, que a fines de octubre Estados Unidos, Francia, Canadá, Italia y Alemania pidieron a sus ciudadanos que abandonen ese país. Una situación incontrolable que deja al descubierto el nuevo fracaso del "frente africano" de Vladimir Putin, una aventura de poder y ambición territorial que conoció el mismo destino en Siria.El 26 de octubre, las autoridades militares de Malí, un Estado hoy atrapado entre la dictadura militar y el islam conquistador, anunciaron que suspendían las clases en las escuelas y universidades del país. La razón: los suministros esenciales ya no pueden entrar en las ciudades. Casi no hay combustible ni alimentos porque la guerrilla islamista controla la mayoría de los accesos.Los grupos jihadistas controlan vastas zonas de ese país del Sahel, habitado por un poco más de 25 millones de personas, ubicado en África Occidental, al sur del Magreb y cuya superficie representa poco menos que la mitad de la Argentina. Pero también han establecido su presencia en los países vecinos: en Níger y en Burkina Faso. El terrorismo jihadista no deja de extenderse como reguero de pólvora y nadie parece en condiciones de detenerlo, después que Moscú convenció a los gobiernos de la región de expulsar a las fuerzas militares francesas presentes en el Sahel desde 2014 con la Operación Barkhane, reemplazo de las anteriores, Serval y Epervier.Aunque no han tomado el poder en las capitales de estos tres países, cada vez tienen más control en el campo, en los pueblos y en las zonas no urbanas, donde las autoridades ya no controlan el territorio. La sharía y el islam salafista reemplazan poco a poco al islam tolerante y multisecular de la región.Malí, Burkina Faso, Níger fueron escenarios de golpes militares en los últimos cinco años. Sin embargo, el terrorismo islámico avanza desde hace por lo menos tres lustros, con grupos armados a veces enfrentados y otras compartiendo territorio. Todos están afiliados, en todo caso, a las dos ramas principales del islam violento e integrista: Al-Qaeda y el Estado Islámico. Aunque también existen los movimientos independentistas tuareg del norte de Malí que se han aliado frecuentemente con los islamistas.Este año, entre guerras, violencias y guerrillas, la decantación favoreció al Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (Jama'at Nusrat al-Islam wal Muslimin), también conocido por el JNIM. Se trata de una filial reivindicada de Al-Qaeda que, a pesar de su desaparición en otras regiones del mundo frente al Estado Islámico, sigue muy presente en África Occidental.El otro grupo influyente en la región, que incluye a Níger y Burkina Faso, pero cuyas acciones ahora se registran hasta las puertas de Senegal, es el Estado Islámico en el Gran Sahara, también llamado Al-Murabitun.Velo obligatorio y otras leyes reaccionarias En Malí, la influencia de la guerrilla islámica ha llegado a imponer el velo a las mujeres en los transportes interurbanos. El gobierno es impotente frente a ese movimiento que domina y controla de facto una parte importante del territorio."El hecho de que la mayor compañía de transportes interurbanos de Malí haya aceptado oficialmente, a mediados de octubre, aplicar la orden de velar a las mujeres dice mucho sobre el debilitamiento del Estado y la ley en Malí", señala el especialista francés Gilles Kepel.Sin embargo, esta región no tiene tradición salafista. Más bien lo contrario. La tendencia principal del islam en Malí y en los países vecinos estuvo siempre caracterizada por la moderación, la tolerancia y la convivencia armoniosa con los cristianos. Tampoco es hostil al avance de las mujeres.Antes de la internacionalización de la jihad en la región, y la importación violenta de tradiciones extranjeras con un islam radical venido del norte â??principalmente de Libia y Argelia tras las primaveras árabes abortadas de 2011-2012â??, los malienses practicaban un islam impregnado de tradiciones locales.Durante la primera invasión de islamistas radicales por el norte, a principios de 2013 â??invasión detenida por el ejército francésâ?? hubo destrucciones y saqueos de monumentos y símbolos tradicionales musulmanes en Tombuctú.En Bamako, desde principios de septiembre, el combustible llega con cuentagotas en algunos camiones cisterna escoltados por el Ejército. La mayoría de las rutas de acceso están bloqueadas y controladas por el JNIM, en represalia por la prohibición de la venta de combustible en las estaciones de servicio en el campo.La idea de esta prohibición era bloquear el suministro a los grupos jihadistas. Resultado: hoy ocurre exactamente lo contrario. En las estepas y sabanas del país, los terroristas interceptan el petróleo llegado desde Costa de Marfil y es la capital la que carece de combustible. Las colas son interminables en torno de las estaciones de servicio, en los pocos casos en que aún hay suministros."Y ahora los jihadistas también cierran escuelas y universidades", señala Kepel, quien precisa que la guerrilla islamista, que lucha por el poder con las armas, "también lleva a cabo una guerra económica para poner de rodillas a las autoridades de los tres países del Sahel".Expulsión de los franceses e influencia rusaPor una coincidencia que tal vez no lo sea, el jihadismo en el Sahel prospera hoy en países donde el Ejército ha derrocado gobiernos electos, expulsó a los franceses y su apoyo militar a la lucha antiterrorista, y abrió los brazos a la influencia rusa.En 2020, y luego en 2021, con un curioso golpe de Estado "bis repetita" para reforzar el primero, el excoronel Assimi Goïta se instaló en la presidencia en Bamako. En el verano de 2025, se reeligió a sí mismo presidente por cinco años, sin elecciones.Assimi Goïta echó al Ejército francés, que había salvado la situación 12 años atrás al gobierno anterior en virtud de históricos acuerdos de cooperación militar. En enero de 2013, Bamako estuvo amenazada por los islamistas, que fueron bloqueados in extremis por el Ejército francés enviado de urgencia por el presidente de entonces, el socialista François Hollande.Siguieron varios años de lucha contra los islamistas, con éxitos diversos, que concluyeron cuando Vladimir Putin decidió persistir en su voluntad de desestabilizar a los europeos en la mayor cantidad de frentes posibles y, naturalmente, tener acceso a las inmensas materias primas africanas.Y así llegaron al Sahel los mercenarios rusos. El famoso Grupo Wagner, tristemente célebre en Ucrania, tuvo sus réplicas en África. En Malí, pero también en Níger y Burkina Faso, donde ocupó el espacio dejado vacío por las tropas francesas en el verano de 2022.Esos implacables mercenarios rusos, contratados originalmente para reemplazar a los soldados franceses y supuestamente ayudar a los Estados locales a combatir el islamismo, han cometido todo tipo de atrocidades y saqueos contra las poblaciones civiles. Un hecho bien documentado por ONG como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.La primera ola de combatientes del grupo paramilitar ruso Wagner llegó a Malí en 2021, después de que las fuerzas francesas y de mantenimiento de la paz de la ONU abandonaran el país. Inicialmente, hubo esperanza en la región de que su presencia revertiría la situación contra los grupos combatientes islamistas. En 2023, el Ejército maliense apoyado por Wagner retomó un bastión rebelde clave en el norte del país.Jihadistas vs. mercenariosPero lo que los militares africanos y Vladimir Putin â??incapaz de aprender de sus erroresâ?? nunca imaginaron es que, esta vez, la guerrilla jihadista sería más fuerte que los mercenarios rusos.Desde entonces, los ataques de grupos como Al-Qaeda vinculados a JNIM se intensificaron. En 2024, más de 70 personas murieron y más de 200 resultaron heridas en un ataque contra la capital maliense. "La presencia del grupo Wagner no ha obstaculizado el ritmo operativo ni la expansión de JNIM", declara Hani Nsaibia, analista senior para África Occidental de la organización independiente ACLED (Datos sobre conflictos armados y eventos).En 2023, cuando Evgueni Prigozhin murió en un accidente de avión poco después de haber organizado una revuelta fallida contra Vladimir Putin, las autoridades rusas pusieron rápidamente a los combatientes de Wagner bajo control estatal, redefiniendo las operaciones como una nueva fuerza paramilitar. Sin embargo, según ACLED, los miembros de Wagner continuaron activos en Malí, sufriendo su mayor derrota a manos de jihadistas y rebeldes en 2024.En junio de ese año, Wagner anunció su retirada de Malí, afirmando que había tomado la decisión basada en "el cumplimiento de su misión principal". En un mensaje publicado en Telegram, el grupo declaró haber "combatido el terrorismo junto al pueblo", dando muerte "a miles de combatientes jihadistas y sus huestes, que aterrorizaron a los civiles durante años"."El anuncio indicó que los combatientes de Wagner serían reemplazados por el África Corps, que se centra más en misiones de entrenamiento y protección de activos. Pero esto es otra falacia más: son los mismos mercenarios y los mismos objetivos. Es decir, afirmar los intereses estratégicos rusos en la región. Aunque, esta vez, el fracaso podría ser más estrepitoso que en Siria", afirma Kepel.Según la mayoría de los expertos, el fracaso de Rusia en contener la insurgencia en el Sahel se debe en gran parte a sus limitados efectivos de despliegue. Informes de inteligencia militar occidentales sugieren que muchas de esas tropas fueron retiradas para combatir en Ucrania, lo que dificulta llenar el vacío dejado por los aliados occidentales y los cascos azules de la ONU."Está claro que unos 2000 mercenarios o soldados rusos apenas podrían llenar el vacío dejado por las aproximadamente 18.000 personas que estaban presentes antes de su llegada", dice Hani Nsaibia, especialista de África Occidental. Aunque muchos de sus colegas afirman que la presencia militar no basta para combatir la violencia islamista en la región. "Mucha gente en la región vive con menos de un dólar al día, algunos no tienen acceso a productos básicos de la vida. Debemos dedicar recursos al desarrollo humano como medio para enfrentar la amenaza de manera sostenible", afirma el especialista en Seguridad ghanés Adib Saani.Comandos audacesA juicio de Saani, los grupos armados en Malí, Burkina Faso y Níger se han vuelto más audaces en sus ataques, en parte debido a la partida de los antiguos aliados occidentales. "En el pasado, había operaciones quirúrgicas más específicas gracias al uso de drones contra grupos jihadistas. Por lo tanto, no tenían la libertad de movimiento que tienen hoy", precisa.André Lebovich, investigador del Instituto Clingendael en Holanda, agrega que las fuerzas rusas en el Sahel están sobrecargadas, lo que ha permitido a grupos como JNIM expandirse a países vecinos como Togo y Benín."Los combatientes rusos han enfrentado amenazas persistentes de grupos jihadistas. Muchos murieron o resultaron heridos en combate en Malí. Y, sobre todo, debido a la difícil situación militar que enfrenta Rusia en Ucrania, tienen enormes limitaciones en su capacidad de despliegue en otros países de la región", afirma.En agosto de este año, Rusia solicitó ayuda a la comunidad internacional "para luchar contra el terrorismo en los países del Sahel". La solicitud fue formulada por Dimitri Chumakov, representante adjunto de Rusia ante la ONU, durante su intervención en la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.Mali, Burkina Faso y Níger "necesitan un apoyo colectivo a nivel mundial en su lucha contra el terrorismo", declaró, destacando que esos países se han convertido en la principal línea de frente en la lucha contra los grupos terroristas en África Occidental. Chumakov agregó con cierto descaro, que "los intentos de potencias extranjeras de inmiscuirse en los asuntos de la región son contraproducentes", alusión velada al enemigo jurado de Moscú, Ucrania.Porque ahora, en efecto, Vladimir Putin podría verse obligado a enfrentar otra dificultad después de su gran fracaso en Siria, donde, después de ayudar al dictador Bashar al-Assad a masacrar a su pueblo, vio derrumbarse sus ambiciones con la llegada al poder en diciembre de 2024 de Abu Mohamned al-Golani, líder del grupo islamista HTC.En este caso, fuentes rusas y africanas acusan a Ucrania de "haber abierto un segundo frente en África". Esas versiones nacieron tras una serie de tensiones diplomáticas entre Kiev y varias naciones africanas, que la acusaron de crear inestabilidad en la región. Tensiones que se intensificaron cuando el gobierno de facto de Malí anunció en agosto la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Ucrania.Esa decisión fue desencadenada por supuestas declaraciones de funcionarios ucranianos, entre ellos Andrey Yusov, vocero de la Dirección Principal de Inteligencia, y Yury Pivovarov, embajador en Senegal, según las cuales Kiev ayudó a los tuaregs que atacaron a tropas malienses a fines de julio.Ucrania ha rechazado esas acusaciones, calificando las decisiones de Malí y Níger de romper vínculos como "precipitadas" e "irreflexivas". Pero la guerra es la guerra y nadie a estas alturas debería hacerse ilusiones.Según la cadena de televisión ucraniana Sospilne, Yusov habría explicado, en efecto, que "los rebeldes (tuaregs) habían recibido todas las informaciones necesarias" para tener éxito en aquella operaciónâ?¦ Agregando: "Y no solamente informaciones".
WASHINGTON.- En una decisión que podría generar irritación Europa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, otorgó a Hungría una exención de las sanciones relacionadas con el petróleo ruso, tras recibir este viernes en la Casa Blanca al primer ministro Viktor Orban, uno de sus principales y más polémicos aliados internacionales."Estados Unidos ha concedido a Hungría una exención total e ilimitada de las sanciones sobre el petróleo y el gas. Estamos agradecidos por esta decisión, que garantiza la seguridad energética de Hungría", declaró tras el encuentro el canciller húngaro, Peter Szijarto, en su cuenta de X.El mes pasado, Estados Unidos impuso sanciones a los dos mayores productores de petróleo rusos, Rosneft y Lukoil, ante la negativa de Moscú de poner fin a la guerra en Ucrania. Y exigió a países como Hungría que "se desenganchen" de las fuentes de energía rusas.Pero este viernes estableció una distinción entre Hungría, un país sin litoral que depende de oleoductos y gasoductos, y otros países europeos, que cuentan con más puertos marítimos. "Es muy difícil para él obtener petróleo y gas de otras regiones. Como saben, no tienen acceso al mar", aseguró tras recibir a Orban en la Casa Blanca. "No tienen puertos, así que tienen un problema difícil".Orban ha sido fiel aliado de Trump desde que éste arrancó su primera campaña para la Casa Blanca, en 2016. Hungría depende fuertemente del petróleo ruso, y Orban sostenía que las sanciones amenazaban la débil economía de su país, justo cuando enfrenta una de las elecciones más difíciles de su carrera, previstas para abril próximo. "Ha hecho un trabajo fantástico", dijo Trump.Pedido de respetoEl líder húngaro había visitado tres veces el año pasado a Trump, siempre en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, dos de ellas antes de la reelección del magnate republicano. Los dos jefes de Estado expusieron una vez más sus afinidades ideológicas en esta nueva reunión.Trump instó a la Unión Europea (UE) a "respetar" a Hungría y a su primer ministro, que se quejó de las sanciones financieras impuestas por la UE a Budapest debido a sus políticas migratorias. "Deberían respetar a Hungría y respetar a este líder de manera muy, muy clara, porque ha tenido razón sobre la inmigración", afirmó. Y dijo que los europeos podrían "inspirarse" en su invitado."Vas a algunos de los países, ahora son irreconocibles debido a lo que han hecho. Y Hungría es muy reconocible", aseguró Trump, que también ha implementado una política antiinmigración contundente desde su regreso a la Casa Blanca en enero pasado.Por su parte, Orban llamó a iniciar una "edad de oro" en la relación entre Estados Unidos y Hungría, retomando una de las expresiones favoritas de Trump. "Somos el único gobierno en Europa que se considera un gobierno cristiano moderno. Todos los demás gobiernos en Europa son progresistas, de izquierda", dijo.Orban defendió su oposición a la migración y arremetió contra las sanciones financieras impuestas por la UE a su país por desafiar al bloque. "Este es el mundo absurdo en el que vivimos ahora en Europa".La guerra de UcraniaTrump, que hace unas semanas consideró reunirse con su par ruso Vladimir Putin en Budapest para intentar dejar atrás la guerra en Ucrania, aseguró nuevamente este viernes que pensaba poner fin a las hostilidades, aunque sin expresar precisiones sobre plazos u hojas de ruta. "Creo que coincidimos en que la guerra va a terminar", dijo Trump. "A veces hay que prolongar la guerra un poco más. Pero creo que coincidimos en que la guerra terminará en un futuro no muy lejano", añadió.Desde que fue suspendida, Orban ha manifestado su intención de retomar los planes para a la cumbre entre Trump y Putin. Sus detractores en la UE consideran que Orban tiene una relación demasiado estrecha con Putin y lo han calificado como el "caballo de Troya" del Kremlin en el bloque.La reunión con Trump fue una prueba del progreso de la política exterior de Orban, lo cual ha intentado destacar como una fortaleza en su campaña. Orban manifiesta abiertamente su simpatía por Putin, y al igual que Trump se distanció de gran parte de Europa exigiendo que Ucrania ceda más territorio para garantizar un alto el fuego.Trump quiere que Europa asuma la mayor parte de la ayuda occidental a Ucrania. La UE ha accedido a iniciar negociaciones de adhesión con Ucrania, lo que ayudaría a Kiev a estabilizar la economía del país. Pero Orban se opone a la adhesión de Ucrania y esta semana declaró en redes sociales que eso "traería la guerra a Europa".Orban había declarado previo a la reunión que tratarían asuntos económicos y militares, así como cooperación política, pero que el tema principal era Ucrania."Es un tema de suma importancia para nosotros, y nos gustaría conversar con usted sobre cómo podemos contribuir a sus esfuerzos de paz", le dijo a Trump. Cuando Trump le preguntó más tarde si creía que Ucrania podría ganar la guerra, Orban se mostró escéptico. "Los milagros existen", respondió.Trump ha levantado algunas de las sanciones que la administración de Joe Biden impuso a Hungría, principalmente para castigar a Orban por el presunto retroceso democrático, aunque otras restricciones se mantienen, incluida la suspensión del tratado de doble imposición sobre la renta personal entre ambos países.Hungría importa el 86% de su petróleo de Rusia, una cantidad que ha aumentado desde que Moscú lanzó su invasión a gran escala de Ucrania en 2022, según el grupo de investigación Atlantic Council en Washington.Sin una exención, Hungría podría haber enfrentado sanciones secundarias por parte de Estados Unidos, que podían resultar en multas o en la exclusión financiera de instituciones estadounidenses.Agencias AFP, AP y ANSA
Analistas militares internacionales señalaron que "tienen la capacidad de devastar regiones costeras" y podría detonar su ojiva nuclear generando "olas gigantes". Leer más
El presidente ruso respondió al pedido de Donald Trump de "comenzar a probar" las armas nucleares. El Ministerio de Defensa apoyó las posibles represalias.
WASHINGTON.- El presidente Donald Trump reafirmó el viernes que Estados Unidos reanudará las pruebas nucleares y evitó precisar si eso incluirá los tradicionales ensayos subterráneos que fueron habituales durante la Guerra Fría. "Lo sabrán muy pronto, pero vamos a hacer algunas pruebas", dijo a los periodistas a bordo del Air Force One, rumbo a Palm Beach, Florida, cuando se le preguntó específicamente por ese tipo de detonaciones. "Otros países lo hacen. Si ellos lo van a hacer, nosotros lo vamos a hacer, ¿de acuerdo?".La declaración profundizó el giro estratégico que Trump ya había adelantado el jueves, cuando anunció que ordenó al Ejército reiniciar de inmediato el proceso de pruebas nucleares tras una pausa de 33 años. La decisión, interpretada como un mensaje directo a China y Rusia en el marco de la creciente rivalidad nuclear, marca una ruptura con décadas de práctica estadounidense.En paralelo al endurecimiento militar, el presidente decidió cancelar la cumbre con Vladimir Putin que estaba prevista este mes en Budapest. Según informó el Financial Times, la postergación se produjo después de que el Kremlin mantuviera su posición respecto de las exigencias sobre Kiev, lo que tensó aún más el clima diplomático entre Washington y Moscú.La decisión se produjo tras una tensa llamada entre los altos diplomáticos de ambos países, dijo el medio, citando a personas familiarizadas con el asunto.Pruebas atómicas"Debido a los programas de prueba de otros países, he instruido al Departamento de Guerra para que comience a probar nuestras armas nucleares en igualdad de condiciones", escribió Trump en su plataforma Truth Social, desatando críticas globales por elevar las tensiones entre potencias.El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió la decisión al definirla como una medida "responsable" y necesaria para "mantener una disuasión nuclear creíble". En la misma línea, el vicepresidente JD Vance sostuvo el jueves que Estados Unidos necesita realizar estos ensayos para garantizar que su arsenal "funcione correctamente".Trump no precisó el alcance técnico de los ensayos ni si implicarán pruebas de ojivas nucleares o de sistemas de lanzamiento capaces de transportar una carga atómica. Estados Unidos no lleva a cabo pruebas con armamento nuclear desde 1992.El anuncio llega tras una serie de revelaciones militares de Moscú. El presidente Vladimir Putin celebró el domingo el éxito de la prueba final del misil de crucero Burevestnik, que, según afirmó, posee "un alcance ilimitado" y puede burlar casi cualquier sistema de defensa. Dos días después, informó el éxito de un "dron submarino" denominado Poseidón, apto para portar una ojiva nuclear y dotado de capacidades inéditas de profundidad y velocidad. Tras las declaraciones de Trump, el Kremlin matizó que se trataba de pruebas de armas capaces de portar carga nuclear, pero no de bombas atómicas en sí mismas.China también reaccionó. Pekín instó a Washington a respetar "seriamente" la prohibición de los ensayos nucleares y a adoptar "medidas concretas para preservar el sistema mundial de desarme y no proliferación".Trump reivindicó que Estados Unidos posee el mayor arsenal nuclear del mundo y destacó sus esfuerzos para "actualizar y renovar completamente" las armas existentes. Aseguró además que tanto Rusia como China están por detrás de su país en materia de capacidades nucleares. Sin embargo, esa afirmación fue desmentida por datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (Sipri), que estiman que Rusia cuenta con 4309 ojivas desplegadas o almacenadas, frente a las 3700 de Estados Unidos y las 600 de China.La decisión estadounidense plantea además un dilema legal. Desde 1996, Estados Unidos es signatario del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT), por lo que cualquier detonación real constituiría una violación flagrante del acuerdo. "No deben realizarse ensayos nucleares bajo ninguna circunstancia", advirtió un vocero del secretario general de la ONU, quien llamó a evitar acciones que "puedan conducir a errores de cálculo o a una escalada con consecuencias catastróficas".Pese al clima creciente de confrontación, Washington y Moscú aún están vinculados â??al menos en teoríaâ?? por el tratado de desarme Nuevo Start, que limita a 1550 las ojivas estratégicas ofensivas desplegadas por cada país y prevé inspecciones mutuas, suspendidas desde hace dos años. El acuerdo expira en febrero. Rusia propuso una prórroga de un año, aunque sin mencionar la reanudación de los mecanismos de verificación.Cumbre fallidaDías después de que Trump y Putin acordaran reunirse en la capital húngara para discutir una posible salida a la guerra en Ucrania, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso envió un memorando a Washington reiterando las mismas exigencias para abordar lo que el Kremlin define como las "causas profundas" de la invasión: concesiones territoriales, una drástica reducción de las fuerzas armadas ucranianas y garantías de que Kiev nunca se unirá a la OTAN.Ante esa postura, Estados Unidos decidió cancelar la cumbre. Según el Financial Times, la decisión se tomó tras una llamada entre el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Después de la conversación, Rubio informó a Trump que Moscú no mostraba ninguna disposición real a negociar.Por su parte, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky reiteró este mes que, si bien Ucrania está dispuesta a dialogar por la paz, no retirará sus tropas de más territorio, como exige Rusia.Trump ha respaldado la propuesta ucraniana de un alto el fuego inmediato en las líneas actuales.Agencias AFP y Reuters
Europa debe ofrecer a Ucrania un paquete financiero lo suficientemente grande como para disuadir al Kremlin
El anuncio se produjo después de que líder del Kremlin declarara que Moscú probó con éxito un dron submarino con capacidad nuclear y propulsión nuclear, en desafío a las advertencias de Washington
MOSCÚ.- El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo el miércoles que Rusia probó un torpedo superautónomo Poseidón de propulsión nuclear y que fue un gran éxito. "No hay nada igual", dijo.La declaración de Putin, que llega tres días después de que elogiara una prueba exitosa de un nuevo misil de crucero con propulsión nuclear, parece ser otro mensaje al presidente estadounidense Donald Trump de que Rusia se mantiene firme en sus demandas maximalistas sobre Ucrania.Hay pocos detalles confirmados sobre el Poseidón en el dominio público, pero se trata esencialmente de un torpedo autónomo con capacidad nuclear que es capaz de desencadenar tsunamis radiactivos para hacer inhabitables las ciudades costeras.Mientras tomaba té con soldados rusos heridos en la guerra de Ucrania en un hospital de Moscú, Putin dijo que la prueba había tenido lugar el martes.â?¡ï¸? Vladimir Putin announces successful tests of 'Poseidon' nuclear-powered underwater drone Its capabilities 'significantly surpass' the 'Sarmat' missile pic.twitter.com/JZAFMJzbyh— RT (@RT_com) October 29, 2025"Ayer se realizó otra prueba de otro sistema prometedor: el dispositivo submarino no tripulado Poseidón, también equipado con una unidad de energía nuclear", indicó Putin."Por primera vez, logramos no sólo lanzarlo con un motor de lanzamiento desde un submarino portador, sino también lanzar la unidad de energía nuclear que este dispositivo utilizó un cierto tiempo", dijo Putin. "No hay forma de interceptar" el dron y "ningún otro aparato en el mundo es igual a este por su velocidad y la profundidad a la que opera", afirmó el jefe del Kremlin.ð??·ð??º "Russia tested the Poseidon nuclear-capable super torpedo" â?? Vladimir PutinThe Poseidon's power exceeds that of Russia's largest ballistic missile, the SarmatThere are currently no ways to intercept the Poseidon pic.twitter.com/P3RCWv2wZX— Lord Bebo (@MyLordBebo) October 29, 2025"Es un gran éxito", comentó, añadiendo que la potencia del Poseidón superaba a la del misil intercontinental Sarmat, conocido como SS-X-29, o simplemente Satán II."La potencia del Poseidón supera significativamente la potencia incluso de nuestro más prometedor misil de alcance intercontinental Sarmat", dijo Putin.No dijo dónde se realizaron las pruebas ni dio otros detalles.Diseñado como un dron submarino de disuasión nuclear, Poseidón sería capaz de desplazarse a más de un kilómetro de profundidad, a una velocidad de entre 60 y 70 nudos, permaneciendo invisible para los sistemas de detección, según una fuente del complejo militar-industrial ruso citada anteriormente por la agencia oficial de noticias TASS.NEW - Putin says Russia successfully tests Poseidon nuclear-capable "doomsday torpedo," capable of triggering radioactive tsunamis rendering coastal cities uninhabitable â?? Reuters pic.twitter.com/3Mc9rBXHtu— Disclose.tv (@disclosetv) October 29, 2025Está previsto que, a largo plazo, equipe al "Belgorod", submarino nuclear puesto en servicio en julio de 2022 y que cuenta con las instalaciones necesarias para lanzar el Poseidón.La semana pasada, Putin realizó un simulacro de lanzamiento nuclear y el domingo anunció que Rusia había probado con éxito su misil de crucero de propulsión nuclear Burevestnik, un arma con capacidad nuclear que, según Moscú, puede perforar cualquier escudo de defensa.Putin también reveló el miércoles nuevos detalles sobre el misil de crucero Burevestnik, y dijo que su reactor nuclear es "1000 veces más pequeño" que el de un submarino.El domingo, el principal oficial militar de Rusia, el general Valery Gerasimov, informó a Putin que una prueba del Burevestnik el 21 de octubre fue un éxito total.El misil cubrió 14.000 kilómetros durante un vuelo de 15 horas utilizando combustible nuclear y realizó maniobras "demostrando sus altas capacidades para evadir sistemas de defensa aérea y de misiles", sostuvo Gerasimov.Desde que anunció por primera vez el Poseidón y el Burevestnik en 2018, Putin los ha presentado como una respuesta a las medidas de Estados Unidos para construir un escudo antimisiles después de que Washington se retiró unilateralmente en 2001 del Tratado de Misiles Antibalísticos de 1972, y para ampliar la alianza militar de la OTAN. Putin ha exhibido repetidamente el poderío nuclear de Rusia desde que envió tropas a Ucrania en febrero de 2022, declarando que Moscú estaba preparado para usar "todos los medios" para proteger sus intereses de seguridad. Nuevamente recurrió al mensaje nuclear desde que Trump suspendió una cumbre con él en Budapest y declaró sus primeras sanciones importantes contra Rusia desde que regresó a la Casa Blanca.Agencias AFP, AP y Reuters
Por momentos, parece que el conflicto en Ucrania avanza en círculos concéntricos, repitiendo los mismos gestos diplomáticos con distintos rostros y escenarios. Las conversaciones, los ultimátums, los rumores de cumbres y las promesas de Alto el Fuego, conforman una coreografía de poder en la que todos â??Trump, Putin y Zelenskyâ?? juegan a no perder, pero sin mostrar cómo se puede realmente ganar. La última secuencia de ese bucle se desarrolló entre Washington, Berlín y Moscú. El viernes 17 de octubre, una tensa reunión en la Casa Blanca entre Donald Trump y Volodimir Zelensky (aunque muchísimo menos tensa que la del Salón Oval en Febrero pasado, vale decir) parecía anunciar un avance hacia la distensión ante la propuesta de Trump de hacer una nueva reunión con Putin, esta vez en Budapest. Sin embargo, apenas cuatro días después, todo volvió a foja cero: Rusia suspendió los contactos con funcionarios estadounidenses y pospuso la reunión preparatoria entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el ministro ruso Serguei Lavrov, que debía abrir el camino para esa eventual cumbre. El aplazamiento, confirmado este martes por el Kremlin, fue leído en Europa como el síntoma de una estrategia rusa clásica: extender los tiempos diplomáticos mientras avanza militarmente en el terreno. "Cada suspensión rusa es un movimiento táctico, no una pausa", advirtió el Royal United Services Institute (RUSI). Una cumbre imposible La eventual cita de Budapest â??ahora descartadaâ?? habría sido, en sí misma, un terremoto político. La presencia de un presidente estadounidense en suelo europeo junto a un líder con orden de arresto del Tribunal Penal Internacional, habría desafiado el principio fundacional del derecho internacional contemporáneo. Para el German Council on Foreign Relations (DGAP), "la sola invitación de Putin suponía un golpe simbólico a la credibilidad moral de la UE". Pero el costo diplomático terminó siendo menor que el daño político: la indecisión de Trump sobre el envío de misiles Tomahawk y su inclinación a aceptar un Alto el Fuego en las líneas actuales del frente dejaron a Ucrania en una posición frágil. Según fuentes europeas, durante el encuentro en Washington, Trump llegó a sugerir que Kyiv debería "consolidar lo ganado y detener los combates", un mensaje que evocó el Alto el Fuego en Gaza â??negociado con éxito por su administraciónâ?? y que el presidente estadounidense busca convertir en modelo exportable de paz "realista". Zelensky, sin embargo, rechazó de plano cualquier cesión territorial. En declaraciones posteriores, afirmó que la reunión fue "positiva" (en realidad, mucho margen para decir otra cosa no le queda, a decir verdad) pero reconoció que Washington sigue sin comprometerse a entregar Tomahawks ni a ampliar los límites de la inteligencia compartida. Analistas del Center for Strategic and International Studies (CSIS) señalan que esa ambigüedad estadounidense es estratégica: Trump busca mantener influencia sobre ambas partes, evitando tomar decisiones o procedimientos irreversibles antes de lo que considere su resolución final. Europa entre la solidaridad y el desconcierto Mientras tanto, en Berlín, once líderes europeos â??entre ellos los de Francia, Alemania, Reino Unido y Finlandiaâ?? firmaron una declaración conjunta apoyando "el Alto el Fuego inmediato en las líneas de batalla actuales" y el liderazgo de Trump en el proceso. Detrás de la fórmula diplomática se esconde una doble lectura: la necesidad de alinearse con Washington, pero también el temor a que EE.UU. abandone Ucrania si percibe desobediencia europea. El European Council on Foreign Relations (ECFR) advierte que este nuevo "Consenso de Berlín" consolida un cambio de paradigma: "Europa ha pasado de la retórica de la victoria ucraniana a la retórica del congelamiento controlado". En los pasillos de la OTAN, ese giro se percibe como una derrota conceptual.Putin, por su parte, mantiene su exigencia de que Ucrania entregue el 2% del territorio que aún no controla en las regiones de Donetsk y Lugansk, antes de cualquier cese de hostilidades. "Si se cede ese punto, el resto del frente se desmorona", advirtió la analista polaca, Justyna Gotkowska, del Centre for Eastern Studies (OSW). El cielo de Ucrania, otra vez en llamas El martes, el conflicto volvió a mostrar su rostro más brutal: un misil ruso impactó en una guardería infantil en Kharkiv, la segunda ciudad más habitada de Ucrania, dejando al menos 17 muertos, entre ellos varios niños, como era lógico de prever. Imágenes de los escombros circularon en medios y redes de todo el mundo, generando una oleada de indignación, pero que a estas alturas no sorprende a nadie, salvo al que se quiera "hacer el distraído", vaya uno a saber por cuales obscuras y ocultas razones. Zelensky acusó a Moscú de "terrorismo deliberado", mientras que el Institute for the Study of War (ISW) describió el ataque como parte de una "estrategia de castigo a la retaguardia civil". La respuesta de Occidente no tardó en llegar. La Casa Blanca anunció nuevas sanciones contra las petroleras rusas, dirigidas a limitar la capacidad de exportación y el acceso a tecnología de refinado. Washington busca asfixiar la maquinaria energética con la que Moscú financia su esfuerzo bélico, pero la medida generó tensiones con Pekín. El China Institute of Contemporary International Relations (Cicir) calificó las sanciones como "una escalada económica que mina las condiciones para una paz duradera" y advirtió que China "seguirá cooperando con Rusia en el marco del comercio energético legítimo". El propio Canciller chino efectuó luego declaraciones en la misma dirección que el Cicir. La asociación estratégica entre China, Rusia, Irán y Corea del Norte, alguna vez llamada el Eje del Mal por Occidente, cada vez más asertiva y transparente. Según el Atlantic Council, las sanciones llegan tarde pero no dejan de ser un golpe significativo: "Reducir la entrada de divisas petroleras podría tensar el presupuesto de guerra ruso hacia fin de año, aunque no detendrá la ofensiva de inmediato". Moscú, como era de esperar, prometió contramedidas y calificó la decisión de "acto de guerra económica". La deriva global del conflicto Mientras en Europa se discuten misiles y líneas de contacto, Putin amplía su red de apoyos políticos fuera del continente. Este martes, el líder ruso expresó públicamente su respaldo a Nicolás Maduro, quien enfrenta un nuevo ciclo de protestas y sanciones internas en Venezuela, a raíz de las presiones externas que lleva a cabo la administración del Presidente Trump en su lucha contra la financiación y exportación del narcoterrorismo desde Caracas. "Maduro es un aliado frente a las presiones externas", dijo Putin en una conferencia del Valdai Discussion Club en Moscú. Una muestra palmaria más de como Putin siempre está en el lado incorrecto de la historia. La declaración no es anecdótica: refuerza la idea de que Rusia busca consolidar un bloque de regímenes resistentes a las sanciones occidentales, desde Caracas hasta Teherán y Pyongyang. Para el Carnegie Moscow Center, ese alineamiento "no es ideológico, sino transaccional": se basa en la mutua supervivencia bajo sanciones y el intercambio de legitimidad simbólica. En Bruselas, el apoyo de Putin a Maduro fue recibido como una provocación. "Mientras busca presentarse como socio de la paz en Europa, Putin respalda dictaduras en América Latina", dijo un diplomático europeo citado por el medio "Politico Europe". Entre la paz imposible y la diplomacia congelada El panorama general es desolador: los movimientos diplomáticos de los últimos días â??las reuniones fallidas, los comunicados europeos y las sanciones energéticasâ?? apuntan más a mantener el statu quo que a resolverlo. Lawrence Freedman, profesor emérito de Estudios de Guerra del King's College, lo resumió con precisión: "Lo que se negocia ya no es la paz, sino el ritmo de la guerra".La conexión entre Gaza y Ucrania vuelve a ser relevante. El alto el fuego en Medio Oriente, que Trump exhibe como su gran logro personal, ha desplazado el foco mediático y político, restando impulso a la causa ucraniana. El Carnegie Endowment for International Peace advirtió que "cada tregua parcial fuera de Europa reduce la voluntad política para una tregua justa dentro de ella". Ucrania, exhausta y herida, enfrenta un doble desafío: resistir en el terreno y no desaparecer de la agenda global. Washington duda, Europa se divide y Moscú avanza. La guerra, una vez más, se repite. Pero cada repetición deja menos margen para la esperanza.
MOSCÚ.- Rusia probó con éxito su misil Burevestnik, con capacidad y propulsión nuclear, y se está preparando para desplegarlo, anunció el presidente Vladimir Putin, en un mensaje directo a Occidente después de que fracasaran los planes para una cumbre con su par norteamericano, Donald Trump.Como el arma funciona con energía nuclear, puede volar durante mucho más tiempo que otros misiles y, según el Kremlin, es capaz de evadir los sistemas de defensa antimisilísticos."Este es un producto único que nadie en el mundo posee", declaró Putin durante una reunión con el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valery Gerasimov, y otros comandantes militares, según un video publicado por el Kremlin."Necesitamos identificar posibles usos y comenzar a preparar la infraestructura para el despliegue de esta arma en nuestras Fuerzas Armadas", continuó Putin.Putin, vestido con uniforme militar, escuchó a Gerasimov anunciar que la prueba se había realizado el martes pasado y que el misil había permanecido en vuelo durante 15 horas y había recorrido unos 14.000 kilómetros. Gerasimov también indicó que se habían realizado lanzamientos de entrenamiento de combate de los misiles balísticos intercontinentales Yars y Sineva y de dos misiles crucero Kh-102, lo que, según Putin, "confirmó una vez más la fiabilidad del escudo nuclear ruso".El Burevestnik, también conocido como SSC-X-9 Skyfall, recibe su nombre del paíño, un ave que algunos creen que presagia tormentas. El arma lleva muchos años en desarrollo y los analistas afirman que su exitosa prueba no es una sorpresa. Aun así, es motivo de preocupación, según Jeffrey Lewis, experto en no proliferación nuclear del Middlebury College."Es un pequeño Chernobyl volador", dijo, refiriéndose a la antigua central nuclear de Ucrania que se convirtió en sinónimo de desastre nuclear después de explotar en 1986."Este es un mal desarrollo", añadió Lewis. "Es otra arma de ciencia ficción que resultará desestabilizadora y difícil de abordar en el ámbito del control de armamentos".Moscú comenzó a desarrollar sistemas de defensa antimisiles a principios de la década de 2000, después de que el presidente George W. Bush se retirara del Tratado de Misiles Antibalísticos de 1972, afirmó Lewis. Cuando Rusia anunció el Burevestnik en 2018, Putin lo presentó como una respuesta a los esfuerzos de Estados Unidos por construir escudos de defensa antimisiles integrales.Trump ha hablado con frecuencia del desarrollo de un escudo que él llama la "Cúpula Dorada", que, según él, haría a Estados Unidos inmune a los ataques con misiles. El Burevestnik está diseñado para evadir un sistema similar a la Cúpula Dorada."El proyecto Golden Dome de Estados Unidos y, en general, los proyectos de desarrollo de defensa antimisiles se encuentran entre los principales impulsores de la participación en proyectos tan costosos y aparentemente excesivos", dijo Dimitri Stefanovich, investigador con sede en Moscú del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales.El anuncio de Putin constituye su primera muestra seria de poder nuclear desde que Trump regresó al poder en enero, dijo Hanna Notte del Centro James Martin para Estudios de No Proliferación.En noviembre pasado, Rusia desplegó un misil Oreshnik con capacidad nuclear en el campo de batalla de Ucrania. Casi al mismo tiempo, el Kremlin redujo el umbral para el uso de armas nucleares.Desde entonces, Moscú se ha centrado en utilizar "amenazas híbridas" contra países europeos, como invadir el espacio aéreo de la OTAN, afirmó Notte.Esta medida, dijo, estaba más dirigida contra Washington.En agosto pasado, varios observadores observaron actividad en un campo de pruebas ruso situado muy por encima del Círculo Polar Ártico, mientras Putin se preparaba para viajar a Anchorage para reunirse con Trump. La actividad fue muy notable durante agosto y septiembre, y algunas pruebas que podrían haberse realizado durante ese periodo resultaron infructuosas, afirmó Lewis.El anuncio del domingo sobre la exitosa prueba se produjo semanas después de que la administración Trump levantara las restricciones al uso por parte de Ucrania de armas occidentales de largo alcance para atacar refinerías y plantas petroleras rusas. Sin embargo, algunos académicos señalaron que el anuncio de Burevestnik debería interpretarse menos en el contexto de los acontecimientos en el campo de batalla de Ucrania y más en relación con la oferta de Moscú de extender el Nuevo Start, el último tratado de control de armas vigente entre Estados Unidos y Rusia.Ese tratado vence en febrero. En septiembre, Putin ofreció extender por un año los límites vigentes al número de armas nucleares de largo alcance desplegadas, siempre que Estados Unidos hiciera lo mismo. Trump afirmó que la propuesta "me parece una buena idea".Una extensión de un año también ayudaría al Kremlin a mantener sus recursos concentrados en la guerra en Ucrania, evitando una costosa acumulación de armas desplegadas en un momento en que la costosa guerra de Rusia está tensionando su economía.El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, prometió que cualquier ataque de largo alcance en Rusia sería respondido con una respuesta "asombrosa".Los analistas cuestionan la capacidad innovadora del Burevestnik."No es un sistema muy útil", afirmó Pavel Podvig, analista de las fuerzas nucleares rusas con sede en Ginebra. Supuestamente, su objetivo es responder a un ataque nuclear estadounidense, pero dicho ataque tendría como objetivo las plataformas de lanzamiento de Burevestnik, añadió.Aun así, dijo Lewis, es un acontecimiento desconcertante para la seguridad mundial. "Así es como se ve una carrera armamentista", dijo.Agencias Reuters, DPA y diario The New York Times
El presidente estadounidense advirtió que no se reunirá con su par ruso si no percibe una voluntad real de poner fin al conflicto. Washington mantiene la presión diplomática y Zelensky reclama más sanciones y misiles de largo alcance
El mandatario envió a Kirill Dmitriev, exbanquero de Goldman Sachs y su principal negociador económico, a dialogar con representantes de Donald Trump. Las medidas aplicadas por Washington por su negativa a detener los ataques contra Ucrania están afectando a las petroleras más importantes de Rusia. Leer más
En esa línea, advirtió que la respuesta a cualquier ataque sería muy seria por lo que les sugirió "que lo piensen". Además, definió a las sanciones estadounidenses como un acto "inamistoso".
WASHINGTON.- El secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, anunció el miércoles nuevas sanciones contra las dos principales compañías petroleras de Rusia y arremetió contra la negativa de Moscú a poner fin a su "guerra sin sentido" en Ucrania, mientras los esfuerzos que encabeza Estados Unidos para detener el conflicto han llegado a un punto muerto y el presidente ucraniano busca más ayuda militar extranjera.Es la primera vez en su segundo mandato que el presidente norteamericano, Donald Trump, impone efectivamente sanciones a Rusia por su invasión de Ucrania, aunque aclaró que espera puedan levantarse pronto.Now is the time to stop the killing and for an immediate ceasefire. Given President Putin's refusal to end this senseless war, Treasury is sanctioning Russia's two largest oil companies that fund the Kremlin's war machine. Treasury is prepared to take further action if necessaryâ?¦ https://t.co/tbJTyf8x2V— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) October 22, 2025"Estas son sanciones enormes (...) y esperamos que no duren mucho tiempo. Esperamos que la guerra se resuelva", dijo Trump a los periodistas en el Salón Oval durante una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.Las sanciones contra Rosneft y Lukoil, así como decenas de subsidiarias, se produjeron después de meses de presión bipartidista sobre el presidente norteamericano para que intensificara sus sanciones sobre la industria petrolera rusa."Ahora es el momento de detener la matanza y de un alto el fuego inmediato", dijo Bessent en un comunicado. Dada la negativa del presidente ruso, Vladimir Putin, "a poner fin a esta guerra sin sentido, el Tesoro sancionará a las dos principales compañías petroleras de Rusia que financian la maquinaria de guerra del Kremlin".Bessent añadió que el Departamento del Tesoro estaba preparado para tomar acciones adicionales en caso de que sea necesario para apoyar los esfuerzos de Trump para poner fin a la guerra. "Animamos a nuestros aliados a unirse a nosotros y adherirse a estas sanciones".La declaración de Bessent se produjo mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se encontraba de visita en Washington para sostener una reunión con Trump. La alianza militar ha estado coordinando la entrega de armas a Ucrania, muchas de ellas compradas a Estados Unidos por Canadá y países europeos.Más tarde, el Secretario del Tesoro agregó que Washington daría a conocer "un aumento sustancial de las sanciones contra Rusia".Casi al unísono, un portavoz de la presidencia de la Unión Europea (UE) informó que el bloque había acordado imponer un nuevo paquete de medidas, el decimonoveno desde el comienzo de la invasión de Ucrania en febrero de 2022, destinadas a cortar la financiación de Moscú proveniente del petróleo y el gas.Horas antes, drones y misiles rusos alcanzaron distintos puntos de Ucrania, matando al menos a seis personas, incluida una mujer y sus dos hijas pequeñas.El ataque llegó en oleadas desde la noche del martes hasta el miércoles y apuntó al menos a ocho ciudades ucranianas, así como a un poblado en la región de la capital, Kiev, donde un ataque incendió una casa en la que se encontraban la madre y sus hijas de 6 meses y 12 años, explicó el gobernador, Mykola Kalashnyk.Al menos 29 personas, incluidos cinco niños, resultaron heridas en Kiev, indicaron las autoridades.Los bombardeos, que comenzaron por la noche y se prolongaron hasta la mañana del miércoles, también apuntaron a la infraestructura energética ucraniana y provocaron apagones continuos, de acuerdo con las autoridades. Rusia ha estado tratando de paralizar la red eléctrica del país antes de que llegue el crudo invierno.Los drones rusos también alcanzaron el miércoles un jardín de infantes en Kharkov, la segunda ciudad más grande del país, mientras había menores en el interior, dijo el alcalde, Ihor Terekhov. Una persona murió y seis más resultaron heridas, entre las que no había niños, agregó.El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, dijo que muchos de los niños estaban en estado de shock. Señaló que el ataque apuntó a 10 regiones: Kiev, Odesa, Cherníhiv, Dnipropetrovsk, Kirovogrado, Poltava, Vinnytsia, Zaporiyia, Cherkasy y Sumy.Rusia disparó 405 drones de ataque y señuelos y 28 misiles sobre Ucrania, principalmente hacia Kiev, de acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania.Esfuerzos de paz estancadosLos esfuerzos del presidente Trump para poner fin a la guerra que comenzó cuando Rusia invadió a su vecino hace más de tres años no han logrado avances. Trump ha expresado repetidamente su frustración ante las negativas de Putin a ceder en sus condiciones para llegar a un acuerdo después de que Ucrania ofreció un alto el fuego y conversaciones de paz directas.Trump destacó el martes que sus planes para una reunión inmediata con Putin estaban suspendidos porque no quería que fuera una "pérdida de tiempo". Los líderes europeos acusaron a Putin de dilatar el conflicto.Zelensky dijo el miércoles que la propuesta de Trump de congelar el conflicto donde se encuentra actualmente la línea del frente "era un buen compromiso", un paso que podría allanar el camino para las negociaciones.El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló el miércoles que la cumbre prevista requiere una preparación cuidadosa, dejando entrever que los preparativos podrían ser largos. "Nadie quiere perder el tiempo: ni el presidente Trump ni el presidente Putin", manifestó.En lo que parecía ser un recordatorio público de los arsenales atómicos rusos, Putin ordenó el miércoles ejercicios de las fuerzas nucleares estratégicas del país.Zelensky instó a la UE, a Estados Unidos y al Grupo de los 7 a aumentar la presión sobre el Kremlin y obligarlo a sentarse a la mesa de negociaciones. La presión a Moscú puede aplicarse "sólo a través de sanciones, capacidades de misiles de largo alcance y diplomacia coordinada entre todos nuestros socios", afirmó.Durante una cumbre de la UE a realizarse el jueves en Bruselas, es probable que se discuta la posibilidad de aplicar nuevas sanciones económicas internacionales contra Rusia. Mientras que para el viernes está programada en Londres una reunión de la Coalición de los Dispuestos -un grupo de 35 países que apoyan a Ucrania.Zelensky atribuyó la disposición de Putin a reunirse a los comentarios de Trump de que estaba considerando la posibilidad suministrar misiles Tomahawk a Ucrania. El presidente estadounidense dijo más tarde que era cauteloso al recurrir al suministro de Tomahawks por preocupaciones sobre las existencias disponibles.Rusia no ha hecho avances significativos en el campo de batalla, donde la guerra de desgaste ha causado grandes bajas en la infantería rusa y Ucrania carece de efectivos, de acuerdo con analistas militares. Mientras, tanto Moscú como Kiev han invertido en capacidades de ataque de largo alcance para mermar la retaguardia rival.La ofensiva de UcraniaEl Estado Mayor del Ejército de Ucrania dijo que sus fuerzas atacaron el martes una planta química en la región rusa de Bryansk con misiles aire-tierra Storm Shadow de fabricación británica. La fábrica es una parte importante del complejo militar e industrial ruso que produce pólvora, explosivos, combustible para misiles y municiones, explicó.Funcionarios rusos en la región confirmaron un ataque pero no mencionaron la planta.Ucrania también se adjudicó bombardeos nocturnos en la planta mecánica de Saransk en Mordovia, Rusia, la cual produce componentes para municiones y minas, y en la refinería de Makhachkala, en la república rusa de Daguestán.El Ministerio de Defensa de Moscú apuntó que sus defensas antiaéreas derribaron 33 drones ucranianos en varias regiones durante la noche, incluyendo las inmediaciones de San Petersburgo. Ocho aeropuertos suspendieron temporalmente los vuelos.Además, Zelensky llegó el miércoles a Oslo, Noruega, y después viajó a Estocolmo, donde él y el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, firmaron un acuerdo para explorar la posibilidad de que Ucrania compre hasta 150 aviones de combate Gripen de fabricación sueca durante la próxima década o más. Ucrania ya ha recibido F-16 de fabricación estadounidense y Mirages franceses.Agencias AP y AFP
El Tesoro de Estados Unidos apuntó a las dos mayores petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, por "financiar la maquinaria de guerra". Se trata de un volantazo en la estrategia de Washington, un día después de cancelar la reunión en Budapest. Leer más
KIEV.- Las autoridades ucranianas denunciaron este miércoles que un ataque ruso con drones sobre el barrio de Jolodnohirski, en Kharkiv, provocó la evacuación de 50 niños de una guardería y la muerte de una persona. El presidente Volodimir Zelensky calificó la agresión como un "escupitajo en la cara" a quienes intentan alcanzar la paz, en momentos en que la ofensiva rusa sobre las ciudades ucranianas vuelve a intensificarse.La Fiscalía de Kharkiv informó que las fuerzas rusas emplearon dos drones kamikaze de fabricación iraní, modelo Geran-2, contra "una zona de gran densidad administrativa y residencial" del distrito, alrededor de las 11 de la mañana, hora local. "En uno de los edificios funcionaba una guardería privada", detalló la fiscalía.El gobernador provincial, Oleg Sinegubov, señaló que "los daños son bastante importantes". Por su parte, el ministro del Interior, Igor Klimenko, lamentó la muerte de un civil y confirmó siete heridos. "Este nuevo ataque demuestra que Rusia no tiene principios ni reglas", denunció en un mensaje publicado en Facebook, acompañado de imágenes de los niños siendo evacuados. "Solo destrucción y muerte", agregó.El presidente ucraniano, de visita oficial en Noruega, también se pronunció sobre el ataque. "No hay justificación para lanzar drones contra un jardín de infancia", escribió Zelensky en su cuenta de X. "Es evidente que Rusia se está volviendo más descarada. Estos ataques son un escupitajo en la cara de todos los que insisten en una solución pacífica. A los matones y terroristas solo se les puede poner en su lugar por la fuerza".A Russian drone strike hit a kindergarten in Kharkiv - after a massive attack overnight. Unfortunately, one person has been killed - my condolences to the bereaved family. As of now, seven people have been injured and are receiving medical care. All the children have beenâ?¦ pic.twitter.com/J6PGx0u7ZZ— Volodymyr Zelenskyy / Ð?олодимиÑ? Ð?еленÑ?Ñ?кий (@ZelenskyyUa) October 22, 2025El alcalde de Kharkiv, Igor Terejov, explicó que uno de los drones impactó "directamente" en el edificio donde funcionaba la guardería. "El segundo piso se derrumbó por completo. Afortunadamente, los maestros lograron bajar a tiempo a los pequeños a un refugio", relató.Después de lamentar lo ocurrido, Terejov advirtió sobre la precariedad de las condiciones en que operan muchas instituciones educativas privadas en la ciudad, a menudo ubicadas en construcciones que pueden ser blanco de bombardeos. "Es necesario construir guarderías auténticas y certificadas bajo tierra en Járkov. La seguridad de los niños debe estar garantizada, no depender de la suerte", subrayó.El ataque ocurrió pocas horas antes de que Zelensky informara la muerte de otras seis personas en distintos bombardeos rusos sobre varias localidades, entre ellas Kiev, en plena ofensiva de Moscú contra infraestructuras energéticas con el objetivo de dificultar el próximo invierno.Los esfuerzos de paz, en punto muertoMientras los ataques rusos se recrudecen, los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un alto el fuego siguen estancados. El presidente estadounidense, Donald Trump, no ha conseguido hasta ahora convencer a Vladimir Putin de reducir sus exigencias para una negociación.La semana pasada, Trump había anunciado que planeaba reunirse nuevamente con el líder ruso en Budapest, después del encuentro fallido de agosto en Alaska, pero canceló la cita el martes al afirmar que no quería una reunión "desperdiciada".El viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Riabkov, aseguró que los preparativos para una cumbre "continúan" y que no hay "obstáculos importantes", aunque reconoció que se trata de un "proceso difícil". El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, repitió que "no se han fijado plazos" y denunció "una multitud de rumores infundados" en torno al encuentro.También fue cancelada una reunión entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, prevista para ultimar los detalles de la cumbre, aunque ambos funcionarios mantuvieron una conversación telefónica.Los intentos de Trump por poner fin a la guerra, que comenzó hace más de tres años con la invasión rusa de Ucrania, no han producido resultados tangibles. El mandatario norteamericano ha expresado reiteradamente su frustración ante la negativa de Putin a flexibilizar sus condiciones, incluso después de que Kiev ofreciera un alto el fuego y conversaciones directas.El Kremlin insiste en que la preparación de una cumbre requiere "un trabajo cuidadoso". "Nadie quiere perder el tiempo: ni el presidente Trump ni el presidente Putin â??dijo Peskovâ??. Son dos mandatarios acostumbrados a trabajar con eficiencia y alta productividad".En paralelo, Zelensky instó a la Unión Europea, a Estados Unidos y al G7 a aumentar la presión sobre Moscú para forzarla a sentarse a la mesa de negociaciones. "Solo mediante sanciones, capacidades de misiles de largo alcance y una diplomacia coordinada entre todos nuestros socios podremos obligar al Kremlin a negociar", afirmó.El líder ucraniano vinculó la disposición de Putin a los recientes comentarios de Trump sobre la posibilidad de suministrar misiles Tomahawk a Ucrania, lo que, según analistas, habría alterado los cálculos del Kremlin.En el frente de batalla, Rusia no ha conseguido avances significativos. La guerra de desgaste continúa causando grandes pérdidas en la infantería rusa, mientras ambos bandos invierten en nuevas capacidades de ataque de largo alcance para golpear la retaguardia enemiga. La población civil, especialmente en ciudades como Kharkiv, sigue pagando el precio de un conflicto que combina diplomacia incierta, ataques indiscriminados y un invierno cada vez más amenazante.Agencias AFP y DPA
El presidente estadounidense anticipó que informará sobre posibles avances diplomáticos en los próximos días y pidió a ambos países frenar el enfrentamiento
La cita había sido anunciada hace cinco días, tras una llamada entre ambos."No hay planes en el futuro inmediato", dijeron funcionarios de la Casa Blanca.
WASHINGTON.- Los planes para que el presidente estadounidense Donald Trump se reúna con el líder ruso Vladimir Putin en Budapest quedaron en suspenso tras una conversación telefónica entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y el canciller ruso, Serguei Lavrov, según confirmó un funcionario norteamericano bajo condición de anonimato."El secretario Rubio y el ministro de Relaciones Exteriores, Lavrov, tuvieron una llamada productiva", dijo un funcionario de la Casa Blanca a medios locales. "Por lo tanto, no es necesaria una reunión adicional en persona entre el secretario y el ministro de Relaciones Exteriores, y no hay planes para que el presidente Trump se reúna con el presidente Putin en un futuro inmediato".Desde Moscú, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, buscó restar importancia al impasse y sostuvo que "no hay sensación de urgencia" en la organización del encuentro. "Se necesita preparación, una preparación seria", afirmó el funcionario ruso en declaraciones a la prensa, sugiriendo que el diálogo entre ambos líderes podría retomarse más adelante.La reunión, anunciada la semana pasada, formaba parte de los esfuerzos de Washington por impulsar un nuevo marco de negociación sobre la guerra en Ucrania, pero aún no se había fijado una fecha concreta. La Casa Blanca había promovido la cumbre como una oportunidad para avanzar en una hoja de ruta que incluyera un cese de hostilidades y un posible acuerdo territorial, aunque el escepticismo en Europa y entre los aliados de la OTAN se mantenía alto respecto a los objetivos reales del mandatario.Noticia en desarrollo
La Casa Blanca informó que no existen planes inmediatos para un encuentro entre ambos mandatarios, pese al entusiasmo expresado por el presidente estadounidense sobre el asunto
KIEV.- La posibilidad de un encuentro a tres bandas entre Donald Trump, Vladimir Putin y Volodimir Zelensky cobró fuerza este lunes, cuando el presidente ucraniano declaró que estaría dispuesto a sumarse a la cumbre prevista entre los mandatarios de Estados Unidos y Rusia en Budapest, siempre que sea invitado. "Si me invitan a Budapest, si se trata de una invitación en un formato en el que nos reunamos los tres, o como se denomina, diplomacia itinerante, el presidente Trump se reúne con Putin y el presidente Trump se reúne conmigo, entonces, en un formato u otro, estamos de acuerdo", dijo Zelensky ante los periodistas.El anuncio del líder ucraniano llega en un momento de intensas negociaciones diplomáticas y tras días de tensiones con la Casa Blanca. La eventual trilateral en Hungría, impulsada por Trump como parte de su promesa de poner fin "rápidamente" a la guerra en Ucrania, sería la continuación de la cumbre bilateral que el mandatario estadounidense mantuvo con Putin en agosto en Alaska. En esa ocasión, ambos acordaron, según fuentes diplomáticas, "abrir un canal de trabajo" para buscar un acuerdo que conduzca a un alto el fuego estable.Zelensky, sin embargo, cuestionó con dureza la elección de la sede. "Budapest no es el mejor lugar para la reunión", dijo, al recordar que el primer ministro húngaro, Viktor Orban, "bloquea a Ucrania en todos los ámbitos". Consideró que "no creo que un primer ministro que bloquea a Ucrania pueda hacer algo positivo o aportar una contribución equilibrada".Hungría, miembro de la Unión Europea y de la OTAN, se convirtió en el principal aliado de Putin en el bloque europeo y bloqueó repetidamente sanciones contra Moscú y ayuda financiera a Kiev. Orban, que en julio visitó Moscú sin autorización del Consejo Europeo, se mostró abiertamente crítico del envío de armas a Ucrania y aboga por un "acuerdo inmediato" con Rusia.La reunión en Budapest, según confirmó Trump la semana pasada, se realizará "en las próximas dos semanas". El presidente estadounidense afirmó que buscará "terminar con esta guerra absurda", aunque su postura hacia Kiev parece haberse endurecido desde su retorno a la Casa Blanca."Trump y Putin tienen un acuerdo que forjaron en Alaska"El viernes pasado, Zelensky visitó Washington y fue recibido por Trump en la Casa Blanca. Durante la tensa reunión, el mandatario ucraniano insistió en que su país no cederá territorios y que "presionar a la víctima no es el enfoque correcto". Trump, en cambio, lo instó a "detener las hostilidades", y según versiones recogidas por The Guardian y Reuters, llegó a advertirle que Putin "destruiría Ucrania" si no aceptaba las condiciones rusas para la paz.El ex jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, ofreció una interpretación inquietante sobre esa dinámica. "Trump y Putin tienen un acuerdo que forjaron en Alaska, y Trump tiene el encargo de hacer que el acuerdo sea aceptado o impuesto a Zelensky", afirmó en el Foro Internacional 'World in Progress', en Barcelona. Según Borrell, el republicano "no lo hizo cuando Zelensky fue a la Casa Blanca en agosto porque estaba rodeado de europeos que lo apoyaban, pero en la última reunión parece haberlo hecho".ð???ï¸? #WIPBcn2025 | Josep Borrell: "En mi opinión Trump y Putin tienen un acuerdo y Trump tiene el encargo de hacer que ese acuerdo sea aceptado o impuesto a Zelenski"https://t.co/zE3RW63cZk pic.twitter.com/0YKUTMqIge— Cadena SER (@La_SER) October 20, 2025De acuerdo con el Financial Times, el encuentro entre ambos líderes se convirtió por momentos en un "intercambio de gritos", con Trump "maldiciendo constantemente". Poco después, el mandatario estadounidense insinuó ante periodistas que la solución pasaría por congelar el conflicto "donde está ahora", con las líneas de combate actuales como base. "Está dividido ahora mismo. Pueden dejarlo así y negociar algo más adelante", dijo Trump.Zelensky, por su parte, reiteró que "la posición de Ucrania no ha cambiado". En conferencia de prensa en Kiev, insistió: "No vamos a regalarle la victoria a los rusos". Además, anunció que su país necesita 25 sistemas de defensa antiaérea Patriot para repeler la creciente ofensiva aérea rusa, y sugirió que podrían financiarse con los activos rusos congelados en Occidente. "Necesitamos estos 25 sistemas, y deben adquirirse con esos fondos", reclamó.Continúa la ofensivaMientras tanto, los ataques rusos continúan intensificándose. Según medios ucranianos, Moscú lanzó anoche tres misiles balísticos y 60 drones de distintos tipos. La defensa aérea logró interceptar 38 de ellos, pero una persona murió y otras cinco resultaron heridas en la región de Járkov.Las condiciones de Rusia para un acuerdo de paz siguen siendo inaceptables para Kiev: el Kremlin exige la retirada de las fuerzas ucranianas del Donbass y la aceptación de la anexión de las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, proclamadas rusas en 2022. "La integridad territorial es un valor que debemos defender, porque si cedemos estos territorios, enviaremos el mensaje de que solo hay que usar la fuerza para conseguir lo que se quiere", advirtió la vicepresidenta de la Comisión Europea, Kaja Kallas, en Bruselas.Agencias AFP y ANSA
El presidente ruso planteó su exigencia durante la charla telefónica que mantuvo con su par estadounidense, antes de la reunión con Zelenski en la Casa Blanca.
La demanda del jefe del Kremlin para poner fin a la guerra perjudicaría significativamente a Kiev y podría suponer un obstáculo para la paz, según afirmaron fuentes oficiales