El reciclaje se convierte en una opción festiva para quienes buscan aportar creatividad y conciencia ecológica a la decoración navideña, aprovechando materiales cotidianos y sumando a todos los integrantes de la familia al espíritu de las fiestas
Es el tubérculo más famoso sin ninguna duda, pero su conservación todavía hace dudar a muchos. Por ello, seguir estos consejos es fundamental para poder disfrutarlo más tiempo
En diálogo con Infobae Colombia, Aníbal José Llanos De La Cruz indicó que la popularidad del país por estos procedimientos se debe acompañar con un seguimiento constante
El uso de escamas de pescado no solo evita competir con cultivos alimentarios, sino que incentiva un segundo uso a un desecho abundante y subvalorado
La reposición inició esta semana y se realizará de forma gradual para estudiantes de Becas Benito Juárez y Beca Rita Cetina
El programa abrió su última convocatoria en septiembre y octubre para incorporar a nuevos beneficiarios
A través del plástico los beneficiarios podrán cobrar el dinero que se entrega
En medio del incendio de la fábrica de agroquímicos Flamia, trascendieron imágenes del infierno que encontraban los servidores públicos en el lugar luego de la gran explosion. Los detalles de una tarea que llevará enorme trabajo hasta la extinción. Video Leer más
Son alumnos de la Técnica 2 de Hurlingham. Su proyecto fue distinguido por el desarrollo tecnológico.
A simple vista parece una costumbre extraña, pero este truco casero tiene una explicación sencilla y efectiva
El país articula esfuerzos públicos, privados y académicos para implementar soluciones colaborativas que reduzcan la contaminación y optimicen el ciclo de vida del plástico
Reutilizar los tarros de cristal es una forma sostenible y práctica de conservar alimentos o guardar objetos en el hogar
Durante años, para hacer jardinería fue indispensable rodearse de plástico: macetas negras que se quiebran al sol, bandejas de almácigos de un solo uso, tutores sintéticos, bolsas de sustrato universal que no se sabe muy bien qué contienen... Todo verde por fuera, pero con una huella gris por detrás.La buena noticia es que existe otra forma de cultivar. Más limpia, más consciente, más coherente con la vida que intentamos fomentar. Un jardín sin plástico no solo es posible: es más lindo, más duradero y mucho más coherente con el verde que intentamos fomentar. Macetas que desaparecen Las macetas biodegradables son cada vez más accesibles. Las de fibra de coco, cartón reciclado o pasta de papel no solo reducen residuos: permiten plantar directamente sin trasplante, evitando el estrés radicular.También podés fabricar tus propias versiones a partir de envases compostables, diarios viejos o cartón sin tinta. ¿Plástico? Solo si es reutilizado muchas veces o recuperado.Y para exteriores, vale explorar otro camino: jardinería sin maceta, directamente en el suelo o en canteros construidos con materiales nobles (madera reciclada, ladrillos, piedra local, restos de poda).Tutores con alma vegetalEn lugar de usar varillas plásticas o metálicas recubiertas de polímero (esas que parecen durar siglos sin descomponerse), se puede recurrir a ramas secas, cañas, varas de poda o incluso bambú. En invierno, la poda de ligustros, acacias o falsas cañas urbanas se convierten en un recurso gratuito. Solo hace falta curar la madera al sol unos días y elegir la forma y alto adecuado para cada planta.Compostar es desobedecer El compostaje doméstico no es solo una forma de reducir residuos: es un acto de soberanía sobre el ciclo de la materia. Todo lo que se produce en el jardín â??ramas, hojas, flores marchitasâ?? y buena parte de lo que sale de la cocina, puede volver al suelo como alimento.Menos bolsas, menos sustratos de origen incierto, menos necesidad de fertilizantes comerciales. Solo hace falta un rincón (o un balde con ventilación) y entender que el olor a tierra es señal de vida, no de suciedad.Algunas ideas que funcionan Almácigos en cáscaras de huevo, tubos de cartón o bandejas de papel prensado. Mulching con hojas secas o pasto cortado en lugar de film agrícola. Fertilizantes caseros como el extracto de ortiga o purín de banana. Recuperación de baldes viejos, cajones de verdulería o latas grandes como contenedores.Humedales en casa: cómo crear un jardín palustre para polinizadores y anfibiosHacer jardinería sin plástico no es una moda, es coherencia. Entre tanto verde envuelto en polímero, elegir materiales nobles, biodegradables o reciclados es un gesto de respeto al suelo y de inteligencia práctica.
Un estudio revela que cada persona inhala o ingiere más de 22 millones de partículas plásticas al año
Marcela Tálamo, propietaria de un estudio contable y de despacho aduanero, analiza cómo la innovación tecnológica y la conciencia ambiental están transformando la producción y el comercio exterior del país
El reciclado de plásticos involucra a 190 empresas en todo el país y la cantidad de reciclados se multiplicó por cinco, sin embargo se trabaja a media máquina. La respuesta es una necesaria Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) de envases. En qué consiste. Leer más
El doctor Babak Dadvand, cirujano plástico de Beverly Hills, explicó qué procedimiento se hizo la actriz estadounidense.
Un nuevo proyecto de ley ha sido presentado para atender una situación que ya ha sido manejada en la Unión Europea y alertada a inicios de año
La práctica habitual de reutilizar botellas de plástico descartables sin conocer sus límites puede representar riesgos para la salud
Un doctor en Química aconseja no beber el agua de la botella si esta ha estado expuesta a más de 60 grados
La rápida respuesta en el mar de Salish permitió salvar al ejemplar que presentaba una herida profunda causada por desechos humanos
La 'influencer' se volvió viral luego de compartir videos degustando granadilla, borojó, lulo y otras frutas típicas del trópico
Una investigación reciente, consultada por Women's Health, destaca la diferencia sustancial de partículas plásticas presentes en esta bebida según el envase y motiva a replantear los hábitos de hidratación cotidiana
Este sistema puede servir como aislante en ventanas y macetas cuando llegan las olas de frío
Las soluciones más sencillas que harán que puedas disfrutar de este alimento durante días y sin realizar grandes esfuerzos
Continúan los esfuerzos por reducir el impacto ambiental de la fabricación y deshecho de plásticos: solo en 2021, cada ciudadano europeo generó 189 kilogramos de residuos de envases
Tenía 70 años. Se destacó en la pintura y el dibujo, y como gestor cultural. También fue presidente de la Agencia Córdoba Cultura del gobierno de Córdoba. Leer más
El cuerpo de un joven fue localizado cerca de la carretera a Culiacancito; la policía mantiene la investigación y espera que familiares acudan al Servicio Médico Forense
Cinco personas perdieron la vida y dos resultaron lesionadas por ataques armados en diferentes puntos del estado
Las compañías que incorporan prácticas sostenibles logran optimizar costos, mejorar la eficiencia operativa y posicionarse como líderes en un mercado que valora la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace
Este acto tan cotidiano facilita la migración de microplásticos y aditivos como bisfenoles a los alimentos, lo que puede afectar la salud hormonal y el sistema inmunitario a largo plazo
Los números son contundentes. Según un informe de LA NACION, cada argentino consume en promedio 427 kilos de plástico al año. De esa montaña de envases, bolsas, botellas y envoltorios, la mayoría termina en basurales a cielo abierto, en ríos y, finalmente, en el mar. Hay un dato más inquietante: cada persona ingiere alrededor de 50 mil partículas plásticas por año, una invasión silenciosa que se acumula en el cuerpo humano sin que aún sepamos del todo cuáles serán sus consecuencias a largo plazo.El problema es global, pero el modo en que la Argentina lo aborda â??o mejor dicho, lo desatiendeâ?? revela algo más que inercia. Mientras la Organización de las Naciones Unidas (ONU)avanza en la negociación de un Tratado Global sobre Plásticos, jurídicamente vinculante, que con la intención de reducir la contaminación en todo el ciclo de vida del material, nuestro país ha optado por alinearse con Estados Unidos, que encabeza el bloque de naciones más reticentes a establecer límites firmes en la producción y circulación de plásticos.El contraste es claro: la Unión Europea promueve restricciones crecientes, prohibiciones de plásticos de un solo uso y metas de reciclado ambiciosas. Incluso países como Chile ya avanzaron con normativas estrictas que limitan envases descartables y obligan a la industria a rediseñar sus sistemas de producción. La Argentina, en cambio, parece atrapada en un discurso donde la ideología pesa más que la conciencia ambiental.La retórica local insiste en la "soberanía de consumo", en la idea de que las regulaciones internacionales atentan contra la libertad de los mercados o que las restricciones al plástico encarecerían bienes básicos. Esa mirada â??alimentada por la presión de sectores industriales y el guiño político a Washingtonâ?? desconoce no solo la magnitud de la crisis ambiental, sino también el hecho de que el plástico se ha convertido en un problema de salud pública.La contaminación plástica ha dejado de ser tema de tortugas enredadas en bolsas o de microesferas flotando en el océano. Es un riesgo directo para los cuerpos humanos, desde partículas en el aire que respiramos hasta microplásticos presentes en la sangre, en los pulmones y hasta en la placenta.El error argentino es pensar que esta es una agenda de países ricos y que "el ambientalismo radical" busca frenar el desarrollo. Es exactamente lo contrario. Al mantenernos en la vereda de los que niegan el problema, nos condenamos a un rezago doble: seguiremos padeciendo la contaminación sin políticas eficaces para reducirla y perderemos la oportunidad de modernizar una industria que podría adaptarse a un mercado global cada vez más exigente en términos de sustentabilidad.La conclusión es incómoda pero inevitable: el alineamiento de la Argentina con la estrategia de Estados Unidos frente al plástico no responde a un diagnóstico serio ni a una lectura responsable del futuro. Responde, más bien, a un reflejo ideológico, a la tentación de abrazar cualquier bandera que se oponga a la regulación internacional. Y esa confusión nos deja una herencia peligrosa: más plástico en el ambiente, más plástico en nuestros cuerpos, menos futuro para todos.
Un grupo de investigadores internacionales difundió una revisión sobre el tema en la revista The Lancet Child & Adolescent Health. Los autores, entre los que se encuentra una experta argentina, plantearon riesgos crecientes que pueden extenderse hasta la adultez
Una usuaria de Tiktok ha compartido un truco sencillo y rápido para no preocuparse más por los restos de comida en tápers
Con el paso del tiempo, es habitual que los microondas presenten un tono amarillento en sus partes plásticas. Aunque este cambio no afecta el funcionamiento del aparato, sí deteriora su apariencia. La causa principal es la oxidación del plástico por la exposición prolongada al calor, la grasa, el humo y la luz ultravioleta.Uno de los procedimientos más efectivos para recuperar el color blanco del plástico consiste en aplicar peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) al 10-12 %, combinado con luz solar directa o luz ultravioleta.Esta técnica ya fue utilizada por restauradores de consolas y aparatos electrónicos antiguos, con resultados positivos.Materiales para limpiar el microondasAgua oxigenada al 10-12 %Guantes de protección.Pincel o brocha.Film plástico transparente.Fuente de luz solar o lámpara UV.Pasos a seguirColocar las piezas amarillentas en un área ventilada.Aplicar el peróxido de hidrógeno con una brocha sobre las zonas afectadas.Cubrir con film transparente para evitar la evaporación.Exponer a la luz solar entre 2 y 6 horas o reducir el tiempo usando lámpara UV.Limpiar con un paño húmedo y repetir si es necesario.Cabe advertir que no se debe usar cloro, ya que puede dañar el plástico, además de emplear guantes para evitar el contacto directo con la piel.El truco no solo sirve para microondas, sino también para licuadoras, tostadoras y otros electrodomésticos fabricados en plástico blanco. Además de mejorar la estética, permite prolongar la vida útil de los aparatos sin necesidad de reemplazarlos.*Por Natalia Cárdenas Chaux
El presentador de 'Supervivientes All Star' ha sorprendido al público con un nuevo rostro que ha dado mucho que hablar
Estuvo entrenándose entre julio de 2024 y agosto de este año, pero sin poder jugar desde que cambió la M por la F en su documento."En los registros de AFA sigo apareciendo con mi identidad anterior, así que la idea es pedir que se modifique al menos el nombre", reclama.
Una mujer llamada Evan, a bordo de una patineta, se dirigía de Barcelona a Málaga en un viaje que tomó un giro inesperado al encontrarse a tres gatitos al costado de la ruta. Abandonados y a la deriva, esta persona mostró su conmoción ante las cámaras y tomó cartas en el asunto para darles un mejor destino.Lo que más shockeó a esta persona es que los animales estaban en una bolsa de plástico, con un agujero para que pudieran respirar, al costado de un camino inhóspito. "Quería hacer un video rápido para que me ayude gente de la zona", rezó, llorando, conmovida por cómo abandonaron a estos tres gatitos."Me encantan los animales, en general, y acá, en el sur de España, hace mucho calor", alertó la mujer, quien buscó la forma de poder darles una contención hasta llegar al hotel donde se hospedaba. Al arribar a un restaurante cercano al lugar de los hechos, Evan recibió una caja de cartón para poder transportar a los tres animales, quienes necesitaban ayuda al ser muy chiquitos y estar vulnerables ante el calor.Sin ningún alma caritativa que pueda socorrerla con los gatos, se dirigió hacia el hotel e ingresó con la caja a escondidas, debido a que si se enteraban de la presencia de los animales la iban a obligar a dejarlos afuera."No sabía que era tan difícil de cuidar a los gatitos. Querían dormir conmigo", deslizó en el video que, finalmente, iba a tener un desenlace feliz: al día siguiente de este hecho, la mujer se contactó con un refugio de animales, que dio el visto bueno para quedarse con los animales y darles una mejor calidad de vida.Tras una jornada con muchas emociones, la protagonista de esta historia se dirigió hacia la Fundación Help Animales Carchuna, la cual se encargó de recibir a los tres felinos que serán alimentados hasta encontrar una familia que los pueda recibir en su domicilio."Acá están en buenas manos. Me quedo tranquila y volveremos a hablar cuando se den en adopción", relató la rescatista, quien, sin duda, vivió un momento muy emocionante al darles un hogar a los gatos abandonados.La historia, que se dio a conocer en el sitio The Dodo, como así también en su cuenta de YouTube, tuvo una gran cantidad de comentarios por parte de los usuarios, quienes felicitaron a Evan por su bondad a la hora de rescatar a los animales."Aquellos que dijeron que los dejara simplemente no tienen alma... simplemente no tienen corazón"; "Algunos ángeles no llegan con alas. ¡Llegan sobre ruedas! Muchas gracias a Evan por salvar al trío de gatitos" y "Señorita, usted es una persona maravillosa. Quien quiera que haya abandonado a esos pobres gatitos, el karma lo encontrará", fueron las menciones más destacadas de un caso que se hizo viral en las redes.
Lo que deberías saber antes de embalar tu valija en viaje a Estados Unidos.
Un grupo de expertos peruanos desarrolla un equipo termoeléctrico que transforma residuos plásticos en diésel, gas y carbón, impulsando nuevas alternativas energéticas ante el bajo reciclaje en la región andina
La pandemia por el COVID-19 ha traído también un retroceso en el avance del reciclado de plástico. Ahora un proyecto de ley busca reducir su impacto adverso en el medio ambiente
Después de 11 días de discusión, el tratado global que buscaba aunar al multilateralismo para actuar frente a la preocupante sobreacumulación de plásticos, naufragó y no hay claridad de cuáles serán los siguientes pasos. El Tratado Global de Plásticos, que se discutió hasta esta madrugada en Ginebra, tuvo un final decepcionante, aunque esperable. Este fracaso deja al mundo sin una hoja de ruta clara para enfrentar, de forma colectiva, las montañas de plástico que se acumulan en vertederos, ahogan los océanos y llegan en pedazos a playas y otros espacios públicos. Los mismos plásticos que tenemos en nuestro cerebro, hígado o torrente sanguíneo.De los 184 países que participaron de esta cumbre, al menos 100 buscaban cerrar un acuerdo que atendiera, de manera ambiciosa, esta crisis ambiental y humana. Pero el proceso quedó estancado ante la falta de consenso sobre si el tratado debía frenar el crecimiento exponencial de la producción de plásticos e imponer controles globales y jurídicamente vinculantes con los productos químicos tóxicos usados en su fabricación.Esta mañana, después del anuncio de la presidencia de no acordar, decenas de delegados expresaron su decepción porque el comité no logró alcanzar un acuerdo ni cumplir con su mandato, y algunos culparon al proceso por su falta de "transparencia", "inclusividad" y "claridad". La decisión final â??o la falta de ellaâ?? fue marcada por la presión de Estados Unidos y de otros países productores de petróleo, como Arabia Saudita, que se opusieron a cualquier límite a la producción de plásticos, fabricados en su mayoría a partir de combustibles fósiles y gas.Varios países del sur global como Colombia, Costa Rica o los insulares, reiteraron su llamado a un tratado ambicioso que incluya un límite a la producción de estos polímeros, aborde los químicos de preocupación, cuente con mecanismos sólidos de toma de decisiones y proporcione medios adecuados de implementación para las naciones en desarrollo.Futuro inciertoSobre los pasos a seguir, algunos enfatizaron su compromiso de continuar las negociaciones en una nueva sesión reanudada del Comité Intergubernamental de Negociación (INC, sus siglas en inglés), mientras que otros prefirieron un período de reflexión para encontrar formas de superar las aparentes diferencias irreconciliables.Por su parte, la Argentina, representada por Eliana Ester Saissac, subsecretaría de Asuntos Ambientales de la Cancillería, se mantuvo neutral. Aunque según observadores de las negociaciones consultados, el país mantiene un perfil neutral en las negociaciones, aunque señalaron que "mantiene una postura cercana a Estados Unidos".Cada argentino consume 42,7 kgCada argentino consume 42,7 kilogramos de plástico por año, y si siguieran la tendencia mundial, es posible que el número escale hasta un 70% más, según estimaciones de la OCDE. En su mayoría lo que se consumen son plásticos conocidos como de un solo uso. Y si bien los plásticos con mayor posibilidad de ser reciclados son los de un solo uso, menos de un 10% se reciclan. Una buena parte no tiene manejo adecuado.En un mapa mundial, Global Plastic Watch identificó miles de vertederos en los que sobre todo hay residuos plásticos. Con 912 registrados, América Latina y el Caribe concentra la mayor parte de ellos. La Argentina es el tercer país con más vertederos a cielo abierto de la región â??con 102â??, concentrados en especial en el centro y noreste del territorio. Varios de ellos se encuentran cerca de ríos. Un estudio de 2021, publicado en la revista Science, concluyó que más de 1000 ríos acarrean el 80% de los plásticos que llegan al océano.Por las corrientes marinas, todos los residuos plásticos que terminan en el mar y que no decantan, se concentran en cinco grandes islas de basura que se distribuyen en todos los océanos del planeta. La más grande se encuentra sobre el Pacífico, entre América del Norte y el Este Asiático, y su extensión es tres veces el tamaño de Francia. Según el reporte de la revista Science, en 2019, la Argentina vertió 4137 toneladas de plástico al mar.Si bien hay ciertas regulaciones en materia de residuos, la legislación en torno de los plásticos es una gran deuda en la Argentina. Existen regulaciones al uso de ciertos aditivos peligrosos para la salud. También hay leyes que prohíben los microplásticos en cosméticos. Sin embargo, no existe legislación alguna dedicada al control integral del plástico en todo su ciclo de vida. Para esto, según algunos legisladores, representantes de organizaciones ambientalistas e incluso la propia industria plástica en el país, señalan que hace falta una ley de envases.En marzo pasado, el diputado nacional Carlos D'Alessandro (La Libertad Avanza-San Luis) presentó ante la comisión que preside un proyecto de ley de envases en conjunto con representantes de la Cámara Argentina de la Industria Plástica (CAIP) y de una fundación dedicada al reciclaje asociada a la industria llamada Ecoplas. Otros proyectos, como el propuesto en 2023 por la diputada Natalia Zaracho (Unión por la Patria-Buenos Aires), se distancian de la visión libertaria, en especial en cuanto a los mecanismos de financiamiento, el rol de los trabajadores recicladores y autoridades de aplicación. Ninguna busca limitar la producción, tampoco los químicos de preocupación.
Durante diez días, representantes de 184 países se reunieron en Ginebra para consolidar el Tratado Global sobre Plásticos de la Organización de Naciones Unidas. Este es un acuerdo internacional que tiene como objetivo principal atender la sobreacumulación de plástico en el mundo, una de las tres crisis globales. El tratado pretende convertirse en un eje rector vinculante para que todos los países adopten medidas urgentes para reducir la cantidad de residuos no solo por los impactos ambientales que supone, sino también por los riesgos que genera a la salud humana. Son cada vez más los estudios que no apuntan solo a los impactos a la biodiversidad, o la contaminación que hay detrás de los plásticos, sino también a su creciente presencia en el cuerpo humano.En general, el documento contempla un enfoque de regulación del plástico en todo su ciclo de vida. En otras palabras, buscan implementar regulaciones en la producción, distribución y disposición final de los residuos. Dentro del documento, se plantea reducir y gestionar la producción y el consumo, mejorar el diseño de productos para la economía circular y minimizar las emisiones de microplásticos. También se pretende prohibir los vertidos abiertos y la quema de residuos, abordar la contaminación existente y promover la responsabilidad ampliada del productor, así como una transición justa para los trabajadores. Si bien existe un consenso entre países, científicos y los distintos sectores de la industria plástica en que es necesario consolidar este tratado, durante la plenaria afloraron tensiones difíciles de aliviar, vinculadas a la limitación de la producción de plástico y la prohibición de químicos de preocupación para la salud humana.El gobierno argentino envió una delegación encabezada Eliana Ester Saissac, subsecretaría de Asuntos Ambientales de Cancillería, Juan José Galeano, director de Industria Sostenible, dentro de la Secretaría de Industria y Comercio, y Candela Nassi, responsable de Evaluación y Control Ambiental dentro de la Subsecretaría de Ambiente. LA NACION contactó a representantes de la Subsecretaría de Ambiente para conocer su posición, pero los voceros no dieron definiciones claras y advirtieron que todavía no había acuerdo sobre el documento. Según observadores de las negociaciones consultados, el país mantiene un perfil bajo en las negociaciones y "mantiene una postura cercana a Estados Unidos".Si bien durante la administración de Joe Biden, la potencia del norte había impulsado un primer y ambicioso plan para abordar el problema, quedó relegado tras la asunción de Donald Trump. A pesar de ello, Estados Unidos sigue participando de las negociaciones en este espacio y empuja para evitar limitar la producción de plástico. A pesar de ello, el presidente de la comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de la Cámara de Diputados, el libertario puntano Carlos D'Alessandro, confirmó que el Ejecutivo busca firmar el acuerdo, pero se opone a limitar la producción de plástico y de químicos de preocupación para la salud humana. En comparación a vecinos como Colombia y Costa Rica, la posición es flexible. "El Estado debe establecer reglas claras, simples y estables, pero no reemplazar la dinámica de innovación, inversión y mercado, que es la verdadera fuerza para resolver problemas como la sobreacumulación de plásticos", advirtió en diálogo con LA NACION.En línea con el gobierno nacional, D'Alessandro plantea que tanto el tratado internacional como cualquier legislación nacional debe plantear "medidas de regulación basadas en evidencia científica y no dogmas ideológicos, incentivos al desarrollo tecnológico en lugar de prohibiciones arbitrarias y responsabilidad del productor sin asfixiarlo con cargas burocráticas", desglosó el diputado.Hoy, son más de 100 los países, dentro de las discusiones del tratado, que impulsan regulaciones más estrictas a la producción y gestión del plástico. Desde la OCDE advirtieron que si el tratado se enfoca únicamente en mejorar la gestión de residuos y no aborda la producción, ni la demanda, se seguirían filtrando al medio ambiente unos 13,5 millones de toneladas de residuos plásticos cada año."Si va a haber un tratado, queremos que sea uno bueno y ambicioso. Si va a ser un documento solo para cumplir, mejor es no tenerlo. Lo que no queremos es que esto sea un Acuerdo de París", advirtió María Esther Briz, bióloga y representante de la organización Gaia para América Latina y el Caribe. "Actualmente, tenemos una crisis de contaminación por plásticos. No solo cuando son residuos, sino desde la fase de extracción, durante la fabricación de los polímeros, el uso y el desecho", añadió. Para Jaquelina Tapia, representante argentina de la organización Salud sin Daño, la intención no es eliminar todos los plásticos del mundo. "Pero más de la mitad son fabricados para embalajes, o sea que se vuelven residuos rápidamente. Muchos forman parte de nuestra cotidianeidad", describió.Sergio Hilbrecht, gerente de la Cámara Argentina de la Industria Plástica (CAIP), que representa a más de 2500 empresas vinculadas a la transformación del plástico, planteó que los plásticos llamados de un solo uso son aptos para estar en contacto con los alimentos. "Son monomateriales, por lo que son altamente reciclables", añadió. "Estamos a favor de un tratado global sin prohibiciones. Sí regulaciones", sintetizó Hilbrecht.El plástico en la ArgentinaCada argentino consume 42,7 kilogramos de plástico por año. El país es el tercer mayor productor de plástico de la región, aunque se encuentra muy por debajo de Brasil y de México. Para 2019, la Argentina tenía el 10% de la capacidad instalada en América Latina, mientras que las otras dos potencias de la región sumaban, en conjunto, casi el 80%. Su producción, en términos generales, ha crecido de forma consistente hasta el 2023, con la llegada de la administración libertaria, en la que presentó una caída, importación y exportación de materias primas plásticas. Así se presentó en el último Anuario Estadístico de la Industria Plástica, con datos del 2024. En esa línea, casi la mitad de los plásticos usados por la industria son destinados a envases y embalajes, le siguen la construcción, después artículos eléctricos, la industria automotriz y finalmente artículos domésticos y decoración. Hilbrecht reconoció que el mayor caudal de plásticos se destina a los de un solo uso, aunque advirtió que estos son los que mayor capacidad de reciclaje tienen â??un 9,3%â??. Sin embargo, para Tapia la mejor solución no es solo el reciclaje, sino que no se genere el plástico en primer lugar."Ya partimos de un piso alto cuando hablamos de la cantidad de plásticos que tenemos. Pensemos que la mayoría tardan siglos en degradarse. Y si pensamos en el mal manejo que hace tanto Nación como las provincias, es lógico que terminen en el mar, o en vertederos a cielo abierto", denunció Tapia.Si bien hay ciertas regulaciones en materia de residuos, la legislación en torno a los plásticos es una gran deuda en la Argentina. Existen regulaciones al uso de ciertos aditivos peligrosos para la salud. También hay leyes que prohíben los microplásticos en cosméticos. Sin embargo, organizaciones como Salud Sin Daño o Taller Ecologista critican que las regulaciones son flexibles y es necesario prohibir componentes que afecten a la salud humana. Estas organizaciones también señalan que hace falta una Ley de Envases que regule los plásticos más producidos y desechados. Estos, usualmente, terminan en vertederos, en ríos o incluso llegan al mar. En un mapa mundial, Global Plastic Watch identificó miles de tiraderos en los que sobre todo hay residuos plásticos. Con 912 registrados, América Latina y el Caribe concentra la mayor parte de ellos. La Argentina es el tercer país con más tiraderos de la región, concentrados en especial en el centro y noreste del territorio. Varios de ellos se encuentran cerca de ríos. Un estudio de 2021 publicado en la revista Science concluyó que más de 1000 ríos acarrean el 80% de los plásticos que llegan al océano. Por las corrientes marinas, todos los residuos plásticos que terminan en el mar y que no decantan, se concentran en cinco grandes islas de basura que se distribuyen en todos los océanos del planeta. La más grande se encuentra sobre el Pacífico, entre América del Norte y el Este Asiático, y su extensión es tres veces el tamaño de Francia. Según el reporte de la revista Science, en 2019, la Argentina vertió 4137 toneladas de plástico al mar. En marzo pasado, D'Alessandro presentó ante la comisión que preside un proyecto de Ley de Envases en conjunto con representantes de la CAIP y de una fundación dedicada al reciclaje asociada a la industria llamada Ecoplas. Este proyecto apunta al reciclaje como eje central de acción frente a la crisis de los plásticos y descarta regulaciones productivas sobre la industria. "Desde la industria impulsamos fuertemente la Ley de Envases propuesta por el D'Alessandro, ya que entendemos que los plásticos no son residuos, sino recursos para una economía circular que abriría no solo oportunidades ambientales, sino también de desarrollo productivo", plantearon desde Ecoplas. Otros proyectos de Ley de Envases, como el propuesto en 2023 por la diputada Natalia Zaracho (UP), se distancian de la visión libertaria, en especial en cuanto a los mecanismos de financiamiento, el rol de los trabajadores recicladores y autoridades de aplicación. Ninguna busca limitar la producción, tampoco los químicos de preocupación.Los dilemas del plásticoEn diferentes tipos y formas, los plásticos son tan esenciales para la vida contemporánea como lo es la luz eléctrica. Si nos detenemos un momento y observamos a nuestro alrededor, podemos encontrarlo en casi cualquier rincón al que enfoquemos: en nuestro celular o en la botella de agua que tenemos sobre la mesa. Existen también pequeñas partículas de plástico suspendidas en el aire y también dentro de nuestro cerebro, riñones, hígado y sangre. Estudios científicos recientes han hallado plástico incluso en la leche materna. Es una situación dual, pues el plástico se usa en casi cualquier actividad, abarata costos de producción y ha posibilitado el desarrollo de tecnologías para todo tipo de industria. Sin embargo, como residuo es uno de los mayores problemas globales no solo por la contaminación que supone al ambiente, sino por los riesgos a la salud humana. A partir de 1950 la producción de plástico comenzó a expandirse. Entre los 80 y el 2020 pasó de 70 millones de toneladas a un aproximado de 460 millones de toneladas, según datos de la OCDE. Y la tendencia crece de manera exponencial. Las proyecciones apuntan a que sería más del doble para 2050. El manejo de residuos sólidos como los plásticos ha sido un flagelo para casi todos los países del mundo y el reciclaje de los plásticos es mínimo a nivel global.Para Michelle Reyes, médica familiar en Filipinas y representante de Salud sin Daño para el sudeste asiático, todavía no se conocen con certeza los efectos de los microplásticos en el cuerpo. Sin embargo, los reportes publicados apuntan a que el cuerpo puede desarrollar enfermedades asociadas al sistema inmunológico y al cardiaco. "Tenemos que regularlos, tener reglas claras e información suficiente para desarrollar políticas que nos alejen de los daños nocivos", concluyó.
"Él está actuando, está actuando un personaje, lo hace bastante bien. Parece un loco, capaz que lo es", sostuvo el analista político. Leer más
Lo detuvieron en el aeropuerto con tortugas envueltas en cinta adhesiva. Además, contrabandeaba serpientes venenosas y lagartijas.
Esta alternativa es económica y muy fácil de hacer
Es un reflejo de la articulación del agro con el cuidado del ambiente, establecida por la ley 27.279.Con responsabilidad extendida y compartida participan productores, aplicadores, empresas, ingenieros agrónomos, distribuidores y autoridades competentes (a nivel nacional y local).
La barranquillera sorprendió al contar su rutina nocturna con aceite de coco, defendiendo la naturalidad frente a la presión de la industria sobre la imagen y el paso del tiempo
Comprar una propiedad en Estados Unidos puede ser difícil y cada vez son más los residentes norteamericanos que se suman a la tendencia de adquirir "mini casas", una alternativa más asequible. Sin embargo, no necesariamente lucen como construcciones plásticas. Amazon ofrece viviendas prefabricadas, con un material que simula ser madera, por menos de 30.000 dólares. Amazon vende una casa prefabricada con tres dormitorios por menos de US$30.000Entre la amplia variedad de tipos, Amazon vende casas modulares de metal con un estilo que simula ser madera. Se trata de las espaciosas viviendas prefabricadas para armar, pero en un diseño más rústico, acogedor y familiar. "La casa pequeña crea un estilo más cercano al paisaje natural de una pequeña villa. Te trae una mejor experiencia de vida en paz", sostiene la publicación. La plataforma ofrece un contenedor extensible de 12 metros de largo, seis metros de ancho y 2,50 metros de altura. Las "mini casas" vienen completamente equipadas: cuentan con tres habitaciones, una sala de estar, un área de cocina y un baño húmedo y seco. Las viviendas cuestan US$29.000.Según explicó la marca Feeker, que fabrica estas viviendas, en el exterior las pequeñas casas cuentan con un marco de acero negro y paneles de acero galvanizado de grano de madera oscura. El lujo se mantiene en el interior con pisos de cloruro de polivinilo de grano de madera clara y diez ventanas grandes estándar para garantizar una buena iluminación natural. Las ventanas y puertas están hechas de aluminio con rotura de puente, mientras que las paredes exteriores y el techo están aislados con paneles de espuma ignífugos, que proporcionan aislamiento térmico e insonorización.Además de ser fácil de instalar, tiene una vida útil de entre 20 y 25 años. El modelo es perfecto para que resida un grupo familiar a mediano o largo plazo. "Hay suficiente espacio para una familia cuando la pequeña casa se expande", explican los vendedores. Entre las medidas de seguridad indican que la vivienda posee una clasificación contra incendios Clase A, resistencia al viento hasta el nivel 11 y resistencia sísmica hasta el nivel 9. Sin embargo, los vendedores recomiendan eliminar la acumulación de nieve regularmente durante fuertes nevadas.¿Cómo es la instalación de la casa prefabricada?La casa prefabricada expandible Feeker se vende como un módulo completamente equipado que llega plegado en forma de contenedor. El envío suele incluir la entrega hasta el punto accesible más cercano al domicilio de comprador, pero en este caso no contempla el armado. Aunque su instalación es simple, ya que solo se deben desplegar y asegurar los paneles. Según apuntan, no requiere más de cuatro personas y algunos minutos.Si bien la publicación señala que la estructura principal de la vivienda está hecha de un marco de acero resistente que garantiza la estabilidad y seguridad a la hora de desplegarla, la gran recomendación a los compradores es contar con una base nivelada para colocarla.La plataforma aconseja asegurarse de que la instalación sea en una superficie plana y estable. "Organice la asistencia durante la instalación, elimine regularmente la acumulación de nieve durante las fuertes nevadas y haga los arreglos necesarios para recibir y descargar el producto al momento de la entrega", sostiene.
Si hay algo que sobra peligrosamente en este mundo son los residuos plásticos, capaces de degradarse y diseminarse sin freno.La producción de residuos plásticos se ha duplicado en solo dos décadas, superando los 350 millones de toneladas. El Foro Económico Mundial reportó que descartamos 57 millones de toneladas de basura plástica al año, 11 millones de las cuales van a parar a los océanos, con su angustiosa carga de sustancias químicas sumamente perjudiciales para la salud. Ha llegado ya a nuestros órganos en forma de microplásticos, con indicios comprobados de que incluso pueden provocar daños en nuestro ADN.Los expertos señalan la grave falta de gerenciamiento de residuos plásticos en el mundo. Se trata de entre 80 y 120 billones de dólares que se pierden al no ser reintroducidos en el sistema económico. Los residuos plásticos mal gestionados podrían duplicarse de aquí a 2050.Mientras investigaciones como las que se llevaron a cabo en Japón, que condujeron a diseñar un tipo de plástico que se disuelve en agua salada avanzan, deberían redoblarse los apoyos para el desarrollo de tecnologías que contribuyan a la sustentabilidad.Varios emprendimientos apuntan a reciclar tanto desperdicio favoreciendo su monetización. Nada que pueda reciclarse debería ir a la basura común. Comunidades pobres de distintos lugares del mundo pueden también beneficiarse con estas iniciativas que crean oportunidades económicas.La situación en los países menos desarrollados es más preocupante por cuanto la recolección es informal o bien inexistente. La Cámara Argentina de la Industria de Reciclados Plásticos (Cairplas) denuncia una grave situación: la carencia de demanda de material reciclado. Sobra el plástico y sobra la capacidad recicladora que actualmente tiene ya un 50% de capacidad ociosa. De poco sirve que estén en condiciones de producir una calidad de materiales al nivel de los polímeros vírgenes y una diversidad superior a la que demanda el mercado. Lamentablemente, los volúmenes de plásticos reciclados que crecieron en las últimas dos décadas hasta llegar a las 320.000 toneladas en 2022, han descendido dramáticamente por falta de demanda.Los efectos de esta realidad obturan los beneficios del triple impacto -ambiental, económico y social- al interrumpir la virtuosa cadena de economía circular. Por lo tanto, se pasa a consumir más energía para producir más, se emiten más gases de efecto invernadero, se deben importar más polímeros y se exportan menos reciclados. Se demanda menos mano de obra, como la de recuperadores urbanos, entre otros, e inevitablemente mayor cantidad de residuos terminarán en basurales, como relleno sanitario o directamente en ríos y mares.Si la industria no demanda productos de plástico reciclado, el círculo se corta. Falta conciencia sobre la gravedad de lo señalado y en esto el Estado ocupa un papel fundamental. Una vez más, educar es imprescindible para que no solo todos contribuyamos a la clasificación de residuos, sino para que también asumamos conductas que no perjudiquen el ambiente, por ejemplo, abandonando la utilización de plásticos de un solo uso y legislando en consecuencia. Debemos también aumentar nuestros consumos de productos reciclables y confeccionados con materiales reciclados. Así no solo cuidaremos el planeta sino que también promoveremos el crecimiento sustentable de la industria recicladora para restablecer el círculo virtuoso del que todos formamos parte. Sin reciclado no hay economía circular.
A partir de lo investigado por Eunomia y Zero Carbon Analytics, se sabe que los principales productores, en su mayoría potencias petroleras e industriales, generaron dos tercios de los plásticos más comunes en 2024. La espera de las negociaciones las mantiene en contra de un tratado para reducir la producción. Leer más
Un ciudadano de Écublens enfrenta una sanción económica tras un error en la separación de desechos, generando debate sobre la rigurosidad de las leyes de reciclaje y las consecuencias de su incumplimiento
La medida fue anunciada tras varios reportes de consumidores que detectaron materiales extraños mientras preparaban sus alimentos
Un informe de Convoca reveló que todos los ríos que alimentan el lago Titicaca transportan metales pesados, coliformes fecales y desechos domésticos. Las concentraciones de aluminio, plomo, arsénico y manganeso superan los límites permitidos para el consumo humano. En las orillas, las comunidades denuncian enfermedades, migración forzada y la muerte de los ecosistemas que sostenían la pesca, la ganadería y el turismo
Con iniciativas locales y desafíos cotidianos, la región se une a la campaña "Plastic Free July", que busca reducir el uso de plásticos de un solo uso. Aunque América Latina produce poco, sufre gravemente las consecuencias de la contaminación plástica. Leer más
El doctor Nicolás Olea, catedrático de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada y experto en epidemiología, hizo una advertencia contundente sobre la reutilización de las botellas de plástico. "La reutilización del plástico es lo peor que hay. El plástico está hecho para un solo uso, no vuelvas a reutilizar el plástico, más se utiliza, más componentes libera", aseguró.En una entrevista en el pódcast Desafío Éxito, recomendó no guardarlas en el freezer ni utilizarlas para beber agua; además, pidió reemplazarlas por las de vidrio. Pero esto no se debe solo a que, si no tienen una buena higienización, son una fuente de bacterias y gérmenes, sino a algo mucho más complejo.El especialista lidera un grupo de investigación multidisciplinar que analiza el impacto de contaminantes químicos (como bisfenoles, ftalatos, PFAS y pesticidas) sobre la salud humana y sus efectos en enfermedades como cáncer hormonal, infertilidad, obesidad, diabetes o alteraciones neuroconductuales. "Cuanto más se usa el plástico, más componentes sueltan. Y muchos de ellos son disruptores endocrinos que afectan al sistema hormonal, especialmente en los más vulnerables: mujeres jóvenes y fetos", alertó. Es que el médico aseguró que los disruptores endocrinos son sustancias que alteran el equilibrio hormonal del cuerpo y están relacionados con problemas reproductivos, enfermedades metabólicas y diversos tipos de cáncer.Incluso, el especialista brindó información detallada sobre perfluorados, un grupo de sustancias químicas artificiales que están presentes en varios productos de uso cotidiano gracias a sus propiedades repelentes al agua, aceite y suciedad. "Se le conoce como los compuestos para siempre, en inglés, forever chemicals", comenzó.Olea aseveró que estos, por ejemplo, están en el recubrimiento de las sartenes antiadherentes, el componente de los cosméticos, los antimanchas, el hilo dental y hasta en el aislante de la ropa de invierno. "La Unión Europea le acaba de echar la cruz (rechazar/repudiar), los llama los enemigos públicos número uno. ¿De acuerdo? Porque... te voy a contar el disgusto. Una vez incorporados a tu organismo, no hay manera de eliminarlos", explicó y lamento: "El enlace entre el carbono y el flúor es irrompible. No hay ser vivo que pueda metabolizar el enlace entre el carbono y el flúor, y empiezan a acumularse dentro del organismo".Nicolás Olea: "El plástico está hecho para un solo uso, no vuelvas a reutilizar el plástico"Con respecto a las medidas que las personas pueden llevar a cabo en sus respectivos hogares para evitar la exposición a esta sustancia, dijo: "La primera es sacar el plástico de la cocina". La reutilización del vidrio y del metal representa una alternativa más segura y ecológica frente al plástico. A esto, según explicó, debe sumarse una cultura activa de reparación de bienes.
Estas pequeñas partículas, que minen menos de 5 milímetros, provienen de la descomposición de plásticos más grandes como envases, botellas, ropa sintética o productos cosméticos
El hallazgo provocó un intenso despliegue policial en Maryland, después de que familiares reportaran la ausencia de la menor y surgieran inconsistencias en las declaraciones de los adultos vinculados al caso
Técnicas de horticultura doméstica permiten aprovechar envases descartables para crear sistemas de riego, barreras contra insectos y estructuras protectoras para plantas, promoviendo el cuidado ambiental
Mientras la Justicia investiga la misteriosa conversión de $100.000 en dólares, resurgen viejas publicaciones en las que el líder evangélico afirma que aparecieron diamantes, polvo de oro y joyas milagrosas durante sus prédicas en Resistencia. Leer más
Todo empezó como un juego. Campamentos familiares en una isla entrerriana, caminatas entre el pasto húmedo y la fascinación por esos organismos silenciosos que brotaban de la sombra. "Mi vínculo con los hongos empezó desde muy chica â?? recuerda Ayelén Malgraf, bióloga especializada en micología radicada en Saltaâ??. Esa fascinación infantil me llevó a estudiar biología y especializarme. Siempre sentí que los hongos eran una forma silenciosa pero poderosa de vida, con un potencial enorme, todavía poco explorado".Hoy, Ayelén no solo los estudia: en su empresa Fungipor, los cultiva y los convierte en embalajes compostables: una idea que nació del cruce entre su pasión por la micología y una inquietud ambiental urgente: la contaminación por plásticos de un solo uso. "La pregunta que nos cambió fue: ¿Y si no fabricamos nuestros envases... sino que los cultivamos?", cuenta.El experimento comenzó con residuos agrícolas, moldes improvisados y muchas pruebas fallidas. Hasta que un bloque cultivado con residuos de café tomó la forma esperada. "Era irregular, imperfecto... pero tenía estructura. Lo miramos y dijimos: 'Esto puede ser un envase'". Ese fue el punto de inflexión. Ya no se trataba sólo de ciencia aplicada, sino de imaginar futuros posibles.Ese fue un momento bisagra. No estábamos simplemente moldeando un objeto, estábamos haciendo crecer una nueva forma de producirAyelén MalgrafNatural y compostableDesde entonces, Malgraf trabaja en el desarrollo de biomateriales hechos a base de micelio, la red subterránea de los hongos que utiliza como aglutinante natural. "Desde el inicio quisimos evitar el uso de materia prima que compitiera con la alimentación, así que miramos lo que ya existía: residuos. Cáscaras, rastrojos, bagazos. Todo lo que el agro descarta, nosotros lo transformamos en alimento para el micelio. Es un sistema que no solo evita residuos, sino que los resignifica", explica la bióloga.El resultado: embalajes 100% compostables que, en condiciones de compost domiciliario, se descomponen en menos de 45 días. "Es una vuelta al origen. No es solo un packaging, es un organismo que vivió, cumplió su función, y ahora regresa al ciclo natural".Su propuesta obtuvo el Sello de Bioproducto Argentino, una certificación que valida procesos sustentables y basados en biomasa local.El packaging era un territorio perfecto: altamente contaminante, de uso breve y con una necesidad urgente de cambioAyelén MalgrafRespeto por los ciclos naturalesPero Ayelén no se detiene ahí: actualmente se forma en packaging y diseño regenerativo, convencida de que la biología puede dialogar con la industria desde otro lugar: "No hay una línea de montaje automática. Hay un ciclo natural que respetamos."Recientemente, la científica contó su experiencia en una clase magistral junto a la diseñadora industrial Gabriela Soler, especializada en sustentabilidad, ecodiseño y diseño para la economía circular.Un trabajo en equipoEl trabajo se expande a través de una red interdisciplinaria que conecta ciencia, diseño, agroindustria y emprendedores. "La regeneración no se hace en soledad. Se hace en red. Como los hongos. Invisibles al principio, pero conectando todo bajo la superficie", dice.Hoy, sus principales clientes son marcas de cosmética natural y bodegas que buscan reemplazar el telgopor por materiales biodegradables. El objetivo es escalar con empresas líderes que permitan amplificar el impacto. Porque "no se trata solo de un producto nuevo, sino de una forma distinta de pensar cómo vivimos, producimos y consumimos".Observar: el punto de partidaA quienes buscan iniciarse en un modelo más sostenible, Ayelén les sugiere empezar por lo más simple: observar. Bokashi: el compost japonés que huele bien, actúa rápido y revoluciona la basura orgánica"Preguntarse: ¿De qué está hecho esto? ¿Dónde termina cuando ya no lo uso? Ese ejercicio de conciencia es el primer paso. Elegir mejor no siempre es más caro ni más difícil. A veces es solo decidir con más intención."Con hongos, residuos y mucha ciencia, esta científica demuestra que otra forma de producir no solo es posible, sino que ya está en marcha.
Voluntarios de toda Sudamérica monitorearon 179 playas en 10 países y descubrieron que el litoral peruano mantiene niveles críticos de contaminación costera
No se trata solo de una manía o un pasatiempo inofensivo. Apretar con los dedos el clásico plástico de burbujas hasta hacerlo estallar, girar un bolígrafo sin parar, dibujar garabatos o jugar con el pelo son comportamientos que esconden una razón biológica más profunda. Según investigaciones recientes, estas acciones automáticas, conocidas como fidgeting cumplen un rol clave en la regulación emocional y la concentración mental.La doctora en biomedicina y divulgadora científica Teresa Arnandis, más conocida como @ladyscience, explicó en sus redes sociales que el cerebro busca estos estímulos sensoriales para autorregularse. "El cerebro busca estímulos repetitivos que lo ayuden a calmarse o concentrarse", señaló en sus redes sociales, sobre esta reacción natural del organismo.El acto de reventar burbujas de plástico combina varios estímulos placenteros, entre ellos, la presión física con los dedos, el sonido seco del estallido y la gratificación inmediata de ver y oír el resultado. Esa conjunción activa zonas del cerebro relacionadas con la recompensa y la regulación del estrés. Por eso, existen terapias en realidad virtual que simulan esta experiencia para personas con movilidad reducida, como parte de tratamientos para el manejo emocional.Los especialistas aseguran que estas actividades táctiles y auditivas ayudan a activar mecanismos cerebrales de regulación emocional, lo que no solo permite aliviar tensiones acumuladas, sino también mejorar el enfoque en tareas cognitivas.¿Cómo ayuda el fidgeting a mejorar la concentración?Un trabajo desarrollado por la Universidad de Auckland y el Instituto de Investigación Médica Matai, en Nueva Zelanda, estudió cómo el fidgeting puede influir en el rendimiento cerebral. Los investigadores observaron que manipular objetos pequeños o mover las manos con frecuencia mejora el flujo sanguíneo en la corteza prefrontal, región responsable de la atención ejecutiva y la toma de decisiones.Aunque el estudio se centró en personas con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), los resultados también fueron positivos en adultos sin diagnóstico previo. Esto sugiere que el fidgeting podría ser una estrategia natural que el cerebro adopta para mantenerse enfocado en situaciones que requieren alta demanda cognitiva.Los juegos que replican la sensación de explotar burbujas de plásticoOtra investigación, liderada por el psicólogo KM Dillon y publicada en el portal PubMed, evaluó en especial los efectos de reventar plástico de burbujas en la salud emocional de las personas. En este estudio participaron universitarios, quienes manifestaron sentirse menos estresados, más energizados y con mejor estado de ánimo luego de manipular el material proporcionado.A diferencia de otras técnicas de relajación estructurada, esta práctica no requiere aprendizaje previo ni condiciones especiales y puede utilizarse en cualquier contexto sin efectos adversos, incluso en personas con cuadros de ansiedad. Es por esto que es muy recomendada por terapeutas para que los pacientes con distintas necesidades puedan mantener el equilibrio de su cuerpo y mente. Para hacerlo más seguro sin la utilización de plástico, en la actualidad existen juegos didácticos conocidos como Pop It que cumplen la misma función. Los mismos son recomendados para adultos y para niños desde los tres años de edad.
Esta mezcla casera elimina células muertas y ayuda a la suavidad cutánea, ofreciendo una alternativa natural y ecológica para quienes buscan mejorar el aspecto y la salud de sus manos sin químicos
"Cada minuto se usan en el mundo más de un millón de bolsas plásticas, que tardarán hasta 500 años en degradarse", dice la autora. Las bolsas compostables, hechas de almidón de maíz, reutilizables y no contaminantes, ganan terreno como un recurso amigable con el planeta. Leer más
Cada 3 de julio, el Día Mundial sin Bolsas de Plástico nos recuerda que hasta los gestos más pequeños tienen impacto. Cambiar la forma en que usamos una bolsa es también cambiar la forma en que habitamos el planeta.
El 3 de julio se convierte en símbolo de la lucha contra la contaminación, instando a repensar hábitos de consumo y a adoptar soluciones ecológicas frente a la persistencia de plásticos en mares y suelos
La bacteria Escherichia coli (E. coli) puede convertir moléculas de una botella de plástico en paracetamol, según un estudio liderado por la Universidad de Edimburgo (Reino Unido). A diferencia de los métodos actuales de producción de este analgésico y antipirético, este proceso no conlleva emisiones de carbono y es más sostenible, dicen los investigadores del trabajo que se publica en Nature Chemistry.El tereftalato de polietileno (PET) es el plástico resistente y ligero que se utiliza para botellas de agua y envases de alimentos, y genera más de 350 millones de toneladas de residuos al año que acaban en vertederos y océanos. Por su parte, el paracetamol se fabrica a partir del fenol, un derivado de combustibles fósiles, por lo que este proceso contribuye también al agravamiento del cambio climático.Para buscar un proceso más sostenible, el equipo investigador de la universidad escocesa modificó la bacteria E. coli para transformar una molécula derivada del PET, conocida como ácido tereftálico, en el principio activo del paracetamol.Paracetamol en 24 horasEl equipo llevó a cabo un proceso de fermentación, similar al empleado en la elaboración de cerveza, para acelerar la conversión de residuos industriales de PET en paracetamol en menos de 24 horas.La nueva técnica se llevó a cabo a temperatura ambiente y prácticamente no generó emisiones de carbono, lo que demuestra que este compuesto puede producirse de forma sostenible."Descubrimos que una reacción química que se utiliza en la industria desde hace más de 100 años -el reordenamiento de Lossen- puede producirse en el interior de las bacterias vivas", dice Stephen Wallace, primer autor del trabajo.Con este procedimiento, combinado con enzimas naturales de microbios del suelo y hongos, el equipo logró construir el proceso biológico que convierte residuos plásticos en paracetamol con un rendimiento del 92 %. "Es un ejemplo de cómo la biología y la química pueden trabajar juntas para resolver algunos de nuestros mayores retos, como reducir la contaminación y fabricar medicamentos de forma más sostenible", opina Wallace.Por el momento, solo se han fabricado pequeñas cantidades de paracetamol en el laboratorio y se necesita más desarrollo para que pueda producirse a escala comercial. Tampoco es posible aún el uso humano del analgésico."Para poder utilizarlo como medicamento tendría que someterse a estrictas pruebas de seguridad y a la aprobación de las autoridades reguladoras. Es un proceso largo, y con razón. Pero este trabajo sienta las bases de lo que algún día podría ser una forma más limpia y sostenible de producir medicamentos", dice el investigador.
El estudio podría cambiar el sistema de embotellado mundial debido a estos resultados
Pese a no erradicar todos los residuos, estas prohibiciones han mejorado condiciones de basura en algunas partes de Estados Unidos
Un avance científico que podría redefinir la lucha contra la contaminación por plástico y la búsqueda de energías renovables fue presentado por un equipo de investigadores coreanos: una innovadora tecnología que transforma residuos plásticos en hidrógeno limpio, utilizando únicamente la luz solar y el agua. Este desarrollo, que promete un "doble beneficio" al abordar dos de los problemas ambientales más urgentes, fue desarrollado por el Instituto de Ciencias Básicas (IBS) y la Universidad Nacional de Seúl.La clave de esta transformación reside en un novedoso sistema fotocatalítico. Los científicos han logrado "envolver el fotocatalizador en un polímero de hidrogel, lo que le permite flotar en el agua y mantenerse activo incluso en condiciones ambientales adversas". Este material, descrito como una "esponja" flotante, absorbe la luz solar y convierte plásticos de uso cotidiano, como botellas de PET y vasos de PLA, en subproductos útiles como etilenglicol, ácido tereftálico y ácido láctico, mientras libera hidrógeno limpio a la atmósfera.Hasta la fecha, la mayor parte del hidrógeno se obtiene del metano, un método que no solo consume una gran cantidad de energía, sino que también "libera importantes emisiones de gases de efecto invernadero", según los investigadores coreanos. Hidrógeno con la luz del solLa producción fotocatalítica de hidrógeno, al depender de la luz solar, es una alternativa considerablemente más limpia. Para superar los desafíos de estabilidad que este método enfrentaba, el equipo del IBS implementó una estrategia que estabiliza el catalizador dentro de una red polimérica, ubicando el sitio de reacción en la interfaz entre el aire y el agua. Esta configuración permite al sistema "evitar problemas comunes como la pérdida del catalizador, la separación deficiente de gases y las reacciones inversas".El Dr. LEE Wanghee, investigador posdoctoral en el MIT y coautor principal del estudio, subrayó la importancia de su aplicabilidad práctica: "La clave fue diseñar una estructura que funcione no solo en teoría, sino también bajo condiciones prácticas al aire libre. Cada detalle â??desde el diseño del material hasta la interfaz agua-aireâ?? tuvo que ser optimizado para la usabilidad en la vida real.". Los ensayos han demostrado la robustez del sistema: "permaneció estable durante más de dos meses, incluso en condiciones altamente alcalinas". Además, lo que lo hace aún más prometedor para su implementación global, es que este sistema de catalizador flotante "también funciona en diversos entornos acuáticos del mundo real, incluyendo agua de mar y agua de la canilla".Las pruebas de campo, realizadas con un dispositivo de un metro cuadrado colocado al aire libre bajo luz solar natural, lograron producir hidrógeno exitosamente a partir de residuos disueltos de botellas de PET. El potencial de escala es un punto fuerte: simulaciones económicas y de ampliación indican que esta tecnología "puede expandirse a 10 o incluso 100 metros cuadrados", lo que "ofrece un camino hacia la producción de hidrógeno rentable y sin carbono". Este enfoque representa una solución eficiente para reducir la acumulación de plásticos y generar una fuente alternativa de energía limpia, contribuyendo a un modelo económico circular.El impacto de esta investigación es significativo, como lo resaltó el Profesor Kim Dae-Hyeong: "Esta investigación abre un nuevo camino donde los residuos plásticos se convierten en una valiosa fuente de energía. Es un paso significativo que aborda tanto la contaminación ambiental como la demanda de energía limpia.". Por su parte, el Profesor Hyeon Taeghwan añadió que "este trabajo es un raro ejemplo de un sistema fotocatalítico que funciona de forma fiable en el mundo real â??no solo en el laboratorio. Podría convertirse en un trampolín clave hacia una sociedad impulsada por el hidrógeno y neutra en carbono.".
Avistado desde que era cachorro, un oso negro fue liberado en Michigan tras vivir con una tapa de barril plástico de 55 galones atascada en el cuello
La ex Presidenta, ya en prisión domiciliaria, no quiere perder privilegios.El peronismo en estado volcánico.
Aunque es común que lo tiremos a la basura o que nos relajemos haciendo estallar sus burbujas, este material tiene un valor mucho mayor de lo que creemos
Si bien la final de la NBA entre Oklahoma City Thunder e Indiana Pacers está lejos de ser la definición más comercial de la historia de la competencia, la atención de los fanáticos está concentrada en la rivalidad entre jugadores del calibre de Shai Gilgeous-Alexander y Tyrese Haliburton. A la par de lo que sucede dentro de la cancha, otras escenas, extradeportivas, se roban la atención y causan revuelo. El protagonista de una de ellas es el entrenador de los Pacers, Rick Carlisle, puesto en el ojo de la tormenta por una práctica... desagradable.El coach de Indiana está acaparando muchos comentarios en las redes sociales y en los medios especializados de la NBA, pero no por sus diseños tácticos, sino porque las cámaras captaron en más de una oportunidad que el técnico saliva sistemáticamente dentro de un vaso de plástico que tiene siempre en una esquina de la mesa de control durante los partidos.Este gesto fue captado en primer plano en más de una oportunidad por las cámaras de las cadenas que cubren la retransmisión de los partidos. Esa situación generó la reacción de los televidentes, que calificaron de "incómodo y desagradable" el accionar de Carlisle. Incluso, muchos usuarios en las redes sociales se expresaron y explicaron que el entrenador de Indiana ya lo había hecho durante la final de la Conferencia Oeste ante New York Knicks.Ahora bien, los medios de los Estados Unidos, aseguran que los fanáticos de los Pacers, que acuden a cada partidos al Gainbridge Fieldhouse, de Indianapolis, a presenciar los partidos de su equipo ya se habían percatado de esta acción desde hace años. Incluso, los aficionados de los equipos rivales. Los que confirmaron esta situación fueron algunos de los miembros de la mesa de control, por ejemplo los de Washington Wizards, que esta temporada lo vivieron primerísima persona durante la visita de los Pacers."Tiene un problema en el oído interno. Estuve en la mesa de control del estadio Capital One Arena cuando los Pacers visitaron a los Wizards. Tiene que escupir cada cuatro minutos por un problema relacionado con el oído interno y los senos paranasales", explicó un miembro de la mesa de control de los Wizards, en las redes sociales, ante la exposición de otros usuarios a los gestos de Carlisle, que nunca habló de este tema ni la franquicia emitió un comunicado a partir de esta situación tan particular.Más allá de estas cuestiones, los aficionados, en las redes sociales, le están solicitando a ESPN y TNT que eviten captar estas imágenes. Si bien no hay confirmación de que este pedido sea atendido, sí algunos medios creen que estas protestas estén haciendo ruido en la NBA y en las cadenas con derechos, que en el segundo partido de la final ya no emitió ninguna imagen de esta situación, algo que sí había hecho en la final de la Conferencia del Este ante los Knicks y en el primer partido de la final en Oklahoma.
Investigadores japoneses han desarrollado un plástico que se disuelve en agua de mar en cuestión de horas, lo que supone una posible solución a una lacra moderna que contamina los océanos y daña la fauna.Aunque los científicos llevan mucho tiempo experimentando con plásticos biodegradables, los investigadores del Centro RIKEN para la Ciencia de la Materia Emergente y la Universidad de Tokio afirman que su nuevo material se descompone mucho más rápidamente y no deja rastro residual.En un laboratorio de la ciudad de Wako, cerca de Tokio, el equipo demostró que un pequeño trozo de plástico desaparecía en un recipiente con agua salada después de agitarlo durante una hora.Aunque el equipo aún no ha detallado ningún plan de comercialización, Takuzo Aida, director del proyecto, afirma que su investigación ha despertado un gran interés, incluso en el sector de los envases.Científicos de todo el mundo se apresuran a desarrollar soluciones innovadoras a la creciente crisis de los residuos plásticos, un esfuerzo defendido por campañas de concienciación como el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebró el 5 de junio.Según las previsiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la contaminación por plásticos se triplicará de aquí a 2040, con lo que cada año se verterán entre 23 y 37 millones de toneladas métricas de residuos en los océanos de todo el mundo."Los niños no pueden elegir el planeta en el que vivirán. Es nuestro deber como científicos asegurarnos de que les dejamos el mejor entorno posible", afirmó Aida.Igual de resistente que el plástico comúnSegún Aida, el nuevo material es tan resistente como los plásticos derivados del petróleo, pero se descompone en sus componentes originales cuando se expone a la sal. Esos componentes pueden ser procesados posteriormente por bacterias naturales, evitando así la generación de microplásticos que pueden dañar la vida acuática y entrar en la cadena alimentaria.Como la sal también está presente en el suelo, un trozo de unos cinco centímetros se desintegra en tierra tras más de 200 horas, añadió.El material puede utilizarse como el plástico normal cuando se recubre y el equipo está centrando su investigación actual en los mejores métodos de recubrimiento, dijo Aida. El plástico ecológico no es tóxico ni inflamable y no emite dióxido de carbono, añadió.Reuters
El incendio en una fábrica ubicada en Ruta 3 y Brandsen se descontroló en apenas media hora. El operativo en la zona se extenderá durante varias horas. Leer más
El uso excesivo de plástico no solo daña los ecosistemas, sino que también pone en peligro nuestra salud, con microplásticos presentes en la leche materna, órganos humanos y el aire
Organizaciones de recicladores reclaman que el tratado del plástico incorpore una transición justa y planes de financiamiento.
Existen decenas de estudios que muestran la presencia de microplásticos en varias partes del cuerpo
Algunos productos elaborados con plástico son imposibles de reciclar
Más de 52 mil usuarios del transporte urbano ya tienen la tarjeta. Todos los lugares para retirarla durante esta semana. Leer más
Con una planta modelo y fuerte inversión en tecnología, la firma proyecta para 2025 ampliar su capacidad y sumar nuevos productos hechos con materiales reciclados. Leer más
Los productos afectados fueron distribuidos a centros de servicios alimentarios en todo el país y el caso fue clasificado como un incidente de nivel intermedio en términos de riesgo sanitario
Un informe del Plastics & Climate Project advierte que las emisiones asociadas al plástico superan el 5% del total global y que su impacto en el ciclo del carbono y la reflectividad terrestre aún está subestimado
El equipo estuvo a manos de científicos de la Universidad Brunel de Londres. El descubrimiento fue publicado en Cell Reports. Leer más
Un médico estadounidense llevó a cabo un procedimiento quirúrgico en el rostro de su madre, según su relato. Las imágenes se volvieron virales.
Consultá todos los puntos SUBE en la ciudad de Córdoba en los que se puede recargar la tarjeta. Todo lo que hay que saber sobre el sistema que arranca el próximo viernes 9. Leer más
En diálogo con Infobae Colombia, el esposo de la paciente afectada aseguró tener más pruebas que contradicen las declaraciones del cirujano y lo responsabilizó de cualquier retaliación
Tras la difusión del video, usuarios en redes sociales piden sanciones contra Carlos Eduardo Valdivieso tras protagonizar un altercado con una pareja de esposos y su bebé
Patricia y Fernando comenzaron este proyecto de vida en 2015, que se materializó en la asociación 'Vivir sin plástico'. Han conseguido reducir en un 98% el consumo de envases de un solo uso y siguen apostando por proteger el medioambiente
El estudio revela que el 90 % de las pardelas cenicientas en la Corriente Canaria consumen plásticos, lo que refleja una preocupante contaminación marina que impacta en la biodiversidad y la pesca
Nació en abril de 1791. Estudió veterinaria, matemáticas y filosofía religiosa. Pintó retratos y creó el código de comunicación que lleva su nombre
La oportunidad ideal para fomentar la conciencia ciudadana sobre la separación de residuos y la economía circular
Los bomberos se encuentran en el lugar del siniestro y evacúan a vecinos de viviendas cercanas a almacén ante temor de que fuego se expanda
La recordada protagonista de 'Ven, baila, quinceañera' reveló que pasó por el quirófano siendo menor de edad, sorprendiendo a sus seguidores
El biólogo Walter Antonucci explica la diferencia entre materiales y cómo elegir la mejor opción
El reciclaje se ha convertido en una práctica clave para mitigar los efectos del cambio climático