novela

Fuente: La Nación
24/06/2024 16:00

Martín Caparrós escribió una novela inspirada en la vida de Milei que nunca podrá publicarse en papel

La nueva novela del escritor y periodista Martín Caparrós es digital, interactiva y solidaria. Además, tiene como protagonista a Julio Méndez, un "rubito porteño" que no solo comparte iniciales con el presidente Javier Milei, sino también algunos aspectos biográficos. Vidas de JM se puede leer en la página web de Revista Anfibia desde $ 2500 en la Argentina y cuatro dólares (que se pueden pagar vía PayPal desde cualquier lugar del mundo). El autor, que reside en Madrid, decidió donar todo que se recaude para la reconstrucción de la redacción de ese medio, que fue destruida por un incendio en marzo."Cada quien puede ir recorriendo un camino distinto según los links que elija cliquear -dijo el autor-. En ese sentido, nadie leerá el mismo libro: alguien leerá un libro, todos los otros, otros; cada quien irá ordenando el suyo. Pero 'elegir' es una palabra engañosa: al cliquear un link el lector no sabe adónde va". La novela atraviesa la biografía del protagonista desde la infancia, con un padre maltratador, una madre cómplice y una hermana menor a la que protege, hasta la adultez. El recorrido recala en tres destinos posibles: drogas, fútbol o política.No es una novela por entregas ni una novela en clave. "Es una novela interactiva, donde cada lector va armando su camino -define Caparrós en diálogo con LA NACION-. Siempre me sorprende e impresiona que sigamos escribiendo novelas como si lo hiciéramos con pluma de ganso sobre un pergamino, como si tuviéramos que disimular que las escribimos en una computadora. Llevamos más de treinta años con estos aparatos y se diría que no nos interesa explorar sus posibilidades. Así que hace tiempo que tengo ganas de probar formas que solo son posibles con estas herramientas, y esta novelita es exactamente eso: un ramillete de unos cien textos relacionados entre sí por hiperlinks"."Vidas de J.M.", una novela interactiva de @martin_caparros ya disponible en Revista Anfibia.Podés recorrer el camino que quieras ð???https://t.co/wWaPF6uGKZ— Revista Anfibia (@revistaanfibia) June 24, 2024En los textos, los lectores encontrarán palabras en las que se puede cliquear. "Según cuál se cliquee irá a un texto u otro, una dirección u otra, o sea que cada historia será diferente -explica el autor-. Una de las cosas más interesantes de este formato es que ningún lector leerá lo mismo. Así que nunca podrá publicarse en papel: esa es su diferencia específica"."Entonces para eso convencieron a los pobres de que tienen derecho a que les den cositas, un techo, su comida, no por nada, no porque hagan nada, solo por ser pobres, y así no hay país que aguante, te lo hunden con ese invento de que hay que darles lo que necesitan -cavila el protagonista de Las vidas de JM-. A la final son como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, y lo que me desespera es que tantas veces parece que nos ganan, nos engañan, nos engatusan con sus sonrisas y sus mentiras chotas, y algunos de los buenos se desesperan y se creen que no va a haber salida pero yo sé que sí, que los argentinos de bien algún día los vamos a colgar a todos. Va a ser lindo ver correr toda esa sangre de lacras antipatrias, limpiar nuestro país de una buena vez por todas y vivir como nos merecemos y nunca más, te juro, mi Argentina, nunca más, quejarnos de vivir en tu cintura".¿Es Julio Méndez un álter ego de Javier Milei? "Tendrás que preguntárselo a él; después me contás -responde Caparrós, crítico de las políticas del líder libertario-. Yo mientras tanto sigo bien, acá sentado, y terminando un libro muy de papel que se va a publicar en octubre". Este año, Random House lanzó El mundo entonces. Una historia del presente, que tiene por autora ficticia a una historiadora del siglo XXII.Inspirada en la vida de Milei, Vidas de JM pasa a formar parte de la tradición inaugurada por Rayuela (y explotada por la serie Elige tu propia aventura) aunque en una versión "sucia, cruel, argenta, sexual, violenta, perversa, brutal, morbosa, anárquica", según los editores anfibios. "Tuvimos el honor de que Martín eligiera nuestra revista para publicar su experimento -dice Ernesto Picco, integrante del equipo de Anfibia, a LA NACION-. Coincidió con el momento en que se incendió la redacción, a principios de año, por lo que todo lo recaudado será destinado a la reconstrucción y por eso estamos muy agradecidos". Vidas de JM está online desde anoche y ya cosechó lectores a un lado y otro del Atlántico.Un fragmento de la nueva novela de CaparrósEl chico rubito odia que le digan rubito: le parece que es una forma -otra más- de rebajarlo. Si los demás chicos quieren hablar de su pelo que digan que es rubio o que no digan nada. Y siempre será mejor que no digan nada, pero el problema es que no es solo el pelo: con él todo es así, como un ataque. Todos siempre lo atacan, como si fuera siempre fácil. Y así son los movimientos lentos, deliberados, deliberadamente lentos con que su padre se saca el cinturón de cuero de la cintura de su pantalón marrón, enrolla la hebilla alrededor de su mano derecha, prueba el cuero gastado contra la izquierda tres o cuatro veces y le dice que se baje los pantalones -a él, al chico rubito, le dice que se baje los pantalones cortos- y se arrodille en el suelo con el culo levantado, la espalda bien derecha y la cabeza y los brazos apoyados en la silla -los dos brazos, le grita, apoyados en la silla- porque lo que acaba de hacer se merece una paliza seria.El chico rubito le pregunta balbuciente, entrecortado que qué acaba de hacer -no sé, papá, yo no hice nada, te lo juro- pero su padre le dice que no sea pelotudo que él sabe bien qué hizo. Entonces el chico rubito le dice que lo perdone, que no sabe pero que le jura que no lo va a hacer más y su padre le dice que no sea mongólico que si no sabe qué es cómo le va a jurar que no lo va a hacer más y que además no hay que jurar en vano y que si los curas no se lo enseñaron ya se lo va a enseñar él, que son cinco más para que aprenda a no jurar pavadas.Son veinticinco. Iban a ser veinte pero los cinco agregados los volvieron veinticinco. El chico rubito ya sabe cómo es todo el recorrido: los cuatro o cinco primeros son los que menos duelen, quizá porque todavía no tiene la carne del culo lacerada o porque su padre todavía no tiene la mano calentita o porque todavía le da un poco de cosa pegarle así a su hijo o porque le gusta hacerle creer que van a ser livianos, para que se ilusione. Y después vienen tres o cuatro que empiezan a ser brutos: ya los siente en serio, su padre resopla cada vez que le pega, el silbido del cinturón en el aire se hace más agudo, su golpe en su culo más chasqueado y él, el chico rubito, le dice no papá no papá pero sin fuerza, sin esperanzas, sabiendo que no tiene ninguna posibilidad de parar los golpes, entonces llora, grita, dice basta papá me duele me duele mucho papá, por favor, basta.Y, entonces, lo peor es mirar la cara de su madre -porque la voluntad de su padre o la costumbre o quizás el deseo de su madre exigen que cada vez que lo azota tanto su madre como su hermanita tienen que mirarlo. La cara, entonces, de su madre: la forma en que se muerde el labio inferior que alguien, a primera vista, podría confundir con pena o con dolor pero que, en realidad, piensa el chico rubito, es pura admiración por la fuerza del padre, de su marido desencadenada sobre su culo que ya empieza a hacer sangre.Y la forma en que cierra los puños como si ella también hiciera fuerza para acompañar o aumentar la fuerza de esos golpes, y a veces la respiración ruidosa que se le acompasa con la del padre, su marido, como si sus pulmones azotaran juntos. Y entonces vienen diez horribles: su padre ya le pega sin más freno, él tiene el culo atravesado de tajos y moretones que hacen que cada golpe sea, además, el rebrote de un golpe anterior. Y la cara de su madre sería aterradora si no fuera porque ya aprendió que en ese momento es mucho mejor cerrar los ojos.Hubo tiempos en que quería mantenerlos abiertos para poder prever la llegada de cada latigazo y endurecer un poco el culo o hacer algo o por lo menos que no lo tomara por sorpresa, pero con el tiempo ya aprendió a detectarlos por los ruidos, los silbidos del cuero, las respiraciones, así que prefiere cerrarlos -con una fuerza que le duele casi tanto como el culo- para no ver la cara excitada de su madre. (Al fondo, siempre un poco más lejos, su hermanita llora o gimotea; él la oye, prefiere no mirarla porque sabe que si la mira ella va a llorar más y su padre, alguna vez, la ha castigado por llorar. No la castiga con azotes, pero tiene sus métodos: a veces, por ejemplo, le secuestra durante tantos días su muñeca favorita, una barbie vestida de enfermera, o le prohíbe a su esposa -a su madre- que vaya a darle un beso cuando apaga la luz, cosas por ese estilo.)

Fuente: Infobae
24/06/2024 01:11

Catherine Lacey presenta su impresionante novela 'Biografía de X': "No creo que los Estados Unidos estén exentos de una Guerra Civil"

La escritora nacida en Tupelo, Misisipi, reflexiona alrededor de un mundo dividido en una obra que habla sobre la identidad y su construcción permanente para sobrevivir

Fuente: Infobae
23/06/2024 13:13

Novia de Julián Trujillo también actuará en la novela de Darío Gómez: este será su personaje en la historia

Susana Rojas se suma al elenco encabezado por Diego Cadavid, Yuri Vargas y Aída Morales en la producción que contará la vida de 'el rey del despecho'. Allí la prometida del segundo finalista de 'La casa de los famosos' interpretará a una de las enamoradas del cantante

Fuente: Página 12
23/06/2024 00:16

La primera novela del juez Daniel Rafecas, con un guiño a Borges

Un personaje secundario, el último orejón del tarro judicial, enfrenta su destino cuando llega a sus manos el expediente de "la masacre de Villa Farga", enfrentamiento entre dos bandas por el tráfico de efedrina.

Fuente: Página 12
23/06/2024 00:01

"La Rey", la cuarta novela de Reynaldo Sietecase

Novela de aventuras, texto de denuncia social y metaficción que se sumerge en las fuentes de la literatura latinoamericana, La Rey, la cuarta novela de Reynaldo Sietecase, traza un recorrido doble: el de una niña que se termina por convertir en narcotraficante y el de un espejo negro de piedra obsidiana que enriquece la narración con una dimensión mística y ancestral.

Fuente: La Nación
22/06/2024 02:18

"No me quedó nada por perdonarle a mi mamá". Leonora Balcarce debuta en la literatura con una novela muy personal

Leonora Balcarce (43) nació de una mujer muy particular: la suya, dice, fue una madre dispuesta a encarar una vida de lujos que no podía pagar, sin medir riesgos ni consecuencias. Era distinta a todas, asegura Leonora, y aunque se ubica bien lejos de esas excentricidades que la marcaron a fuego, también se reconoce a sí misma como dueña de un perfil singular. Por su soledad extrema, por una vida de valija en mano entre bienes prestados, por su decisión de trabajar siendo niña, por sus amores vinculados al rock, por su voluntad de ser una actriz precoz. Incluso sus rulos desatados en tiempos de alisado permanente la hicieron diferente al resto, así como su marcado perfil bajo pese a haber trabajado en películas como Martín (Hache), La Ciénaga, Cordero de Dios y tantas más.El punto es que mientras crecía de mano de esa madre fabuladora, sin padre ni hermanos, la chiquita de melena dorada escribía sin parar. Desde los 13 garabateaba ideas y postales en un cuadernito que todavía conserva pero recién ahora, luego de tanta agua bajo el puente, se animó a encarar su propio libro. El título es Una perla en la arena, y ahí Leonora cuenta la historia de esa madre que atravesó la vida como un tsunami, coloreando la realidad con mentiras y tomando decisiones drásticas o violentas, siempre al borde de lo legal. A pesar de eso, o de no haberla mandado al colegio para que estudiara en su casa como "los chicos bien, hijos de diplomáticos", por ejemplo, la actriz logró rescatar de su madre una fortaleza que hoy ve con más claridad. E incluso, abraza.-En algún momento sugeriste que en tu madre había un tema de salud mental tal vez no detectado, o ignorado...-Eran tiempos en los que nadie era muy consciente de esos temas. Se estilaba mucho aquello de "ella es así". Mi mamá no estaba tratada y nadie hizo nada. No había información, como ahora. Y tampoco hubo una red de contención, que hubiera sido importantísimo. De todas formas, no sé si ella se hubiera dejado ayudar, que le aconsejaran algo, que la juzgaran. Tampoco apareció nunca alguien que dijera: "Está sola con una hija, todos le están dando la espalda, hagamos algo". En la novela narra ella y ahí sí hay autocrítica, pero eso lo decidí yo. No quería ponerme en el lugar protagónico y bajar línea. Es Sara, y es un personaje. Hay cosas ficcionadas, desde ya.-Pero más allá de ciertos detalles y pinceladas, es tu vida, es tu mamá. ¿Por qué decidiste contar esto?-Me dieron ganas de escribir la historia de una mujer políticamente incorrecta, que tiene que ver con lo femenino en una época donde todavía no se hablaba tanto de eso. Había mucho tabú y poco espacio para la empatía. Esas décadas fueron bastante complicadas y yo construí este personaje con muchísimo de mi mamá, que era otro estereotipo de madre, distinto al que se estilaba por ese entonces. Porque era fabuladora, porque era rebelde, porque tenía muchas oscuridades. Pero también se las rebuscaba para sobrevivir en un mundo hostil. Por supuesto que leyendo el libro no encontrás un personaje para enamorarte, aunque sí puede producir cierta fascinación.-Contás su manera de resolver problemas, los lujos que no podía pagar pero a los que llegaba por su carisma. Era como una actriz, pero en la vida real.-Una gran actriz. Creo que si hubiera usado eso para su propio beneficio, hubiese transitado una mejor vida. Tenía gran talento para mentir y conseguir muchas cosas. Vivía fuera del sistema. Tenía sus herramientas y además la ayudaba su lado estético. No solo era muy linda sino que tenía un estilo, una sofisticación y una seguridad aparentes que resultaban brutales. Eran épocas en las que se estilaban las pieles de verdad. Y ella las llevaba para todos lados, con su perfumazo, una manera de moverse e impactar socialmente que daban qué hablar.-Usar pieles era un símbolo de estatus, además.-Absolutamente. Se calzaba esos tapados y discutía lo que fuera. Vivió muchos años de una manera insostenible. Logró encantar a mucha gente, y eso fue durante un período largo, hasta que los cansó. Pero por otro lado, sin justificar nada, fue una gran luchadora, que además lo hacía en soledad, criando a esa chiquita como podía. Fue muy juzgada en una época en la que a las mujeres se las señalaba muchísimo más.-¿Hoy vos discutís en tu entorno por cuestiones políticas o sociales?-A mí me enoja que la gente con poder tire discursos que confunden. Pienso en los más jóvenes. Después, lo que me puedan decir a mí me importa nada, porque yo no hablo de pensamientos políticos sino de cosas que son inobjetables. Me da miedo y tristeza que se escuchen ciertas voces. De elegir, prefiero estar con personas que compartan mi línea de pensamiento, conversaciones, maneras de vivir y sentir. Pero soy respetuosa en caso de que el otro sea lo opuesto.-¿Ignorás al que piensa distinto o te despachás con argumentaciones épicas?-Cuando me enojo me cuesta ponerlo en palabras y no tengo los mejores modos en general, así que prefiero esquivar el tema. Elijo no confrontar. Si vos ya sabés que el otro piensa todo lo contrario, ¿para qué te vas a meter en esa? Aprendí a cambiar el tema. Echarle la culpa al clima y next.-¿Hiciste un ritual, algo, cuando terminaste el libro?-El círculo cerró con la dedicatoria: "Fue mis ojos durante un tiempo, la tengo impregnada, me veo en ella, la veo en mí". Para mí lograr el libro fue tan importante como parir.-¿Qué tenés de tu mamá? ¿Qué clase de madre sos?-Con Vinicius, que tiene nueve y Río, de seis, soy una mamá normal. Y en este contexto, de esta historia, no es poca cosa. Son chicos que tienen una madre y un padre [Cruz Pereyra Lucena] presentes. Salvo que se sientan mal, van siempre al colegio. Hago todo lo que tiene que ver con la crianza de ahora. Las llevadas y traídas, los deportes, los encuentros con otros padres, las reuniones, el grupo de WhatsApp. No soy una madre opuesta a la que tuve: soy otra persona, en otro contexto. Y me considero empática. ¿Qué tengo de ella? Eso de siempre querer hacer las cosas mejor.-¿Y lo sofisticada?-Eso lo dejamos para ella. Yo soy más rea. Y lo de los rulos ya es relativo, ahora ando bastante más lacia, con la cabeza acomodada.-¿Domesticada?-De chica viví muchos años en una especie de anarquismo, era hora [risas]. A veces, cuando me da tanta fiaca levantarme tempranísimo en invierno para llevar a los chicos al colegio, pienso en mi mamá. Qué loco hacer lo que se te antoja sin medir las consecuencias.-¿Te quedó algo por perdonarle a tu mamá?-No me quedó nada por perdonarle, lo que pasó ya está hecho y no tengo ese sentimiento. Además escribir desde su voz, contando su historia en primera persona, me hizo empatizar con ella, pude ver las cosas desde otro lugar. Siempre es importante tratar de ponerse en los zapatos del otro para poder entender.

Fuente: Página 12
21/06/2024 00:03

Putamadre, la novela de Carolina Fernández contra "el paredón de fusilamiento" en el que la sociedad pone a las madres

La actriz Carolina Fernandez publicó su primera novela, Putamadre, editada por Sudastada. El texto explora los dogmas alrededor de lo que significa ser una madre excelsa, para bucear en las tramas más humanas de la maternidad: el dolor infinito de sentir que una es una "pésima madre".

Fuente: Infobae
19/06/2024 16:23

Hija de Marbelle destapó el drama que vivió en su infancia por trabajar en la novela sobre la vida de su mamá

Rafaella Chávez reveló el abuso del que fue víctima en su colegio por cuenta de su físico y aparición en la televisión: "Me pedían que me cortara para que se me saliera la grasa", confesó

Fuente: Página 12
17/06/2024 18:37

Nueva edición del Premio Futurock de Novela

Fuente: Infobae
16/06/2024 22:25

Elianis Garrido habló sobre su experiencia en 'Protagonistas de Novela' y reveló detalles

La bailarina recordó que su paso por el reality llegó después de haber atravesado uno de los peores años de su vida

Fuente: Infobae
13/06/2024 21:49

'Los Reyes' cumplen 19 años: curiosidades y detalles de la novela que se ha vuelto viral en redes sociales

Los internautas han rescatado momentos destacados de la serie, lo que la ha convertido en una de las producciones más recordadas de la televisión colombiana

Fuente: Clarín
13/06/2024 10:00

El filósofo francés Edgar Morin publica una novela de juventud a los 102 años

Se titula L'année a perdu son printemps (El año ha perdido su primavera).Morin tenía 25 años cuando escribió este relato y luego lo olvidó incompleto en un cajón.El pensador y su editora trabajaron para reconstruir la coherencia y los pasajes faltantes.

Fuente: Clarín
12/06/2024 09:18

"El entenado": adaptación con sabor a poco de una gran novela de Juan José Saer

Un grumete de una expedición española en el siglo XVI convive diez años con una tribu caníbal de indios colastinés.Si bien es una versión libre del libro del escritor santafesino, la puesta no consigue encontrar equivalentes escénicos para lo planteado por la narración.

Fuente: Infobae
10/06/2024 22:24

Miguel Varoni quiso actuar con su madre en una novela: solo pudo hacerlo una vez y Dago García reveló los detalles

La reconocida actriz Teresa Gutiérrez, mamá del actor, falleció en marzo de 2010. Destacó por su amplio trabajo en distintas producciones

Fuente: La Nación
09/06/2024 15:18

El mapa del dinero negro y la corrupción privada en la Argentina, en una novela premiada

El mundo literario argentino tiene figuras muy plantadas en la escena nacional. Emerger como referente en la literatura local no es fácil y más teniendo en cuenta la crisis del mundo editorial. Sin embargo, Juan Federico von Zeschau es una excepción y una rara avis en el mundo literario. Su novela La Pájara quedó finalista en los dos premios más prestigiosos del país: el Premio Clarín novela-Alfaguara y Futurock, donde ganó como la mejor novela 2023. El retrato de la corrupción empresaria y los nexos con algunos agentes estatales hace de la novela un thriller que refleja la realidad del país.-¿Quién es Juan von Zeschau?-Soy mitad porteño y mitad marplatense, vivo en Villa Pueyrredón, pero amo la costa. Durante un tiempo fui politólogo, me definió esa profesión. Hoy me encanta escribir, aunque no sé si podría vivir económicamente de eso. Primero, porque solo en algunos casos un escritor puede comer con la literatura. En segundo lugar, y esto es muy personal, en el momento en que se monetiza la escritura, al menos en mi caso, se transforma en un trabajo y no sé si quiero que eso pase. Quiero seguir escribiendo sin necesidad de pensar en el dinero que una obra puede dejar.Von Zeschau tiene una formación académica que impacta por su calidad, pero inesperada para alguien que escribe novelas. Es politólogo de la UBA, tiene una maestría en la Universidad de Alcalá de Henares (España) y se encuentra realizando un doctorado en la Universidad de Granada. También cuenta con una especialización en política norteamericana en la Universidad de Austin.Los días en que una familia pasó de las vacaciones en la nieve a la pesadilla-Es una formación rara para un escritor de literatura-Vengo de un lugar distinto de la literatura. Estuve metido en la gestión, en la política, etapas de mucha intensidad. Ahora me estoy dedicando a full a la escritura. Me apasiono con ciertas cosas de manera muy intensa, y después las dejo reposar, cambio de obsesión.-¿De dónde sale La Pájara?-La empecé a escribir hace siete años. Ya se hablaba mucho de la corrupción en el Estado. Me parecía interesante ver también el tema de corrupción en el sector privado, y eso no estaba muy trabajado en la literatura. Me tocó trabajar en el rubro inmobiliario durante tres años, contaba con esa experiencia. Ahí conocí todo tipo de gente, de historias extravagantes. Es una actividad que, en muchos casos, se desarrolla mitad en el sector formal y mitad en el informal. Eso era interesante literariamente, más para una novela negra. Es un sector donde hay movimiento de dinero sin declarar, bolsos que se mueven de un lado para otro, evasión impositiva, fuga de divisas. Por lo general, la plata sale primero a Uruguay, una suerte de zona liberada, y luego a otros paraísos fiscales, como Delaware.El perfil del protagonista lo terminó de trazar con su faceta de politólogo: "Para construir un personaje como Gonzalo Villegas, dueño de una pequeña empresa inmobiliaria, tuve que investigar, entrevistarme con cueveros de alto nivel y con empresarios. Ahí jugó mi veta de politólogo investigador. La información no buscaba representar la realidad, ya que la literatura no tiene ese fin, pero sí quería que la novela fuera verosímil, con personajes y situaciones creíbles.Gran parte de la historia es producto de la imaginación. "El personaje de la Pájara, exconvicta y guardaespaldas de Gonzalo, es un ejemplo -comenta von Zeschau-. Para transportar, por decir algo, quinientos mil dólares no declarados y en una mochila, a veces es útil ir acompañado de un guardaespaldas, o incluso ir armado. Ahí pongo el foco en mi novela, en los cueveros, en los expolicías corruptos, en la delincuencia de guante blanco hecha por gente que mueve muchísima plata por canales invisibles".La Pájara no tiene nada que envidiarle a la realidad del país que, muchas veces, supera las novelas más osadas. Dos millones de dólares en una semana. Eso tiene que juntar Gonzalo, un empresario inmobiliario que vive en los márgenes de la ley, para comprar un campo y vengar así la memoria de sus padres. Un thriller económico de ritmo trepidante que traza el mapa del dinero negro y la corrupción privada en la Argentina.-La novela pone el dedo en una llaga que nos atraviesa, la corrupción. ¿Qué sucede con este tema en el país que te llevó a usarlo de contexto?-En la novela hay una articulación entre agentes estatales y del sector privado. En la Argentina hay un mano a mano entre lo público y lo privado cuando hablamos de corrupción. No quería tratar la corrupción de forma naif o simplista. Los personajes son corruptos porque juegan dentro de un sistema corrupto. Gonzalo tiene el rango más bajo del monotributo, pero mueve cientos de miles de dólares, con una red de escribanos, contadores y testaferros que le permiten estar por debajo del radar del fisco. No busco juzgarlo, intento que él como personaje genere cierta afinidad o, por lo menos, comprensión por parte del lector. Gonzalo es un trucho, pero lo turbio del negocio lo empuja al borde de la legalidad, o directamente a la ilegalidad. Es responsable de sus decisiones, y a la vez es víctima. View this post on Instagram A post shared by Juan Federico von Zeschau (@jvonzeschau)Herencia familiar"En un punto, Gonzalo, es el clásico Michael Corleone -analiza el autor-. Aunque conoce las reglas del negocio y se desenvuelve bien, se imagina abandonando su empresa. ¿Qué pasaría si sale de ahí? Pero es víctima de los mandatos familiares. Sus padres, ya fallecidos, le legaron su empresa, tiene que cumplir con ellos; está sometido a imposiciones, inclusive sin saberlo. Gonzalo está formateado así, no se pregunta sobre su deseo. Va para adelante. Y eso les pasa a muchos empresarios argentinos, esa cuestión de llevar la empresa familiar como si fuera la joyita del clan. Porque la mayoría de los empresarios argentinos son herederos, no self-made men. Hay una historia familiar, a veces muy pesada, que los condiciona.Juan von Zeschau tiene un libro anterior al ganador del premio Futurock, donde la política, los deseos de poder y la corrupción están presentes. Fuego Amigo (Maipue, 2016) es una novela política sobre un grupo de jóvenes militantes envueltos en una operación para voltear una dirigente peronista que ocupa una secretaría de Estado. Todo transcurre en la noche porteña: fiestas, centros culturales, unidades básicas, casamientos, villas.A la hora de escribir, de crear, me da más tela hablar con gente que habita mundos que desconozco.Encuentros que intentan mostrar el off the record de la construcción política y el mundo del poder. También, es un paseo por la "joda" nocturna de la Ciudad de Buenos Aires, empapada de sexo, marginalidad y drogas. Operadores, militantes, armadores políticos y simples rosqueros entrecruzan sus vidas bajo las sombras de la Capital. Su protagonista, el Tano, también tiene el mandato de ascender y tener poder, para superar la sombra de su padre.-Atrapa el realismo de La Pájara ya que los argentinos sufrimos las consecuencias de la corrupción. ¿Cómo la pensaste?-Entendí que era una novela valiosa por la devolución de la realidad. Algunos jurados del premio dijeron que no podían dejar de leer. Toca el tema de la corrupción empresarial de una parte muy minúscula, de un empresario chico, pero lo que pasa en La Pájara se multiplica en muchos lugares. Los escritores en su mayoría no tienen contacto con estas realidades. A mí me gusta partir de la realidad pura y dura, y cuanto más alejada de mí, mejor.-¿Te sorprendió la repercusión?-Me sorprendió. Fue finalista del Clarín Novela y del Futurock, dos premios con jurados tremendos (NdR: en el de Futurock estuvieron Hinde Pomeraniec, Sergio Olguín y Agustina Bazterrica). Me decidí por Futurock y me retiré como finalista del Clarín. Había corregido mucho la novela durante estos años, la había reescrito muchas veces, y ya la quería soltar. Estaba bloqueado, no le tenía mucha esperanza. Silvia Itkin, la editora con la que la trabajé el último tiempo, le tenía más fe que yo mismo (se ríe). Fue un empujón enorme el reconocimiento. A veces, a los escritores nos surgen dudas de si lo que hacemos vale la pena, o si le va a interesar a alguien. Está bueno saber que mi novela les haya gustado a personas a las que admiro.-¿Cómo es tu proceso de escritura?-Hay autores que necesitan más tiempo para escribir, ese sería mi caso. Yo le doy muy fuerte al primer borrador durante seis meses, y después lo abandono por un tiempo. Luego lo vuelvo a trabajar de forma intermitente. Cada vez que lo tomo de nuevo es redescubrir el texto. Me gusta que decante, como un buen vino. Algunas cosas que escribí me sorprenden y otras me parecen un horror (se ríe), pero tengo la capacidad de corregirlo. La Pájara me llevó siete años. Obviamente, eso no significa nada. Abelardo Castillo decía que lleva el mismo tiempo escribir una buena novela que una mala. Stephen King escribe un libro por año, Di Benedetto escribió Zama en un mes en unas vacaciones en Mendoza, y es una novela icónica. Pero hay novelas que se publican antes de tiempo, demasiado rápido, a las que les falta más laburo, un golpe de horno. En estos casos juega la presión editorial y la necesidad de los autores de publicar para ganar visibilidad o seguir vigentes desde una lógica de las redes sociales.En este sentido, el autor nacido en 1982 considera que "aparecer en redes es validarse como escritor, y para eso hay que publicar con frecuencia. No digo que esté mal, pero yo no puedo hacerlo, no me sale. Yo pienso y escribo lento, y necesito mucho tiempo para editar".-¿Y en qué te inspirás?-Bioy Casares decía que para escribir hay dos grandes fuentes: la lectura y la vida. Yo me inspiro, sobre todo, en la realidad, en mi propia vida y experiencia, en conversaciones que tengo. No estoy hablando de hacer literatura del yo, narcisista y autorreferencial. Me refiero a construir personajes que tengan una forma de hablar identificable, que con solo leer alguna de sus frases, el lector sepa qué tipo de persona es, que lo reconozca. Y eso, como escritor, requiere charlar y escuchar a otros, prestar atención. En menor medida, me inspiro en la literatura. Tiene mucha riqueza lo que te rodea, vivir. A la hora de escribir, de crear, me da más tela hablar con gente que habita mundos que desconozco.-¿En qué estás trabajando?-Estoy terminando una novela sobre un exfuncionario que vuelve del exterior y tiene una causa penal por corrupción. A su pesar, está obligado a volver a la política para cubrirse. Más que si es culpable o no, me interesó trabajar cómo lidia con un retorno no deseado a un mundo al que ya no pertenece.-¿Qué autores te inspiran?-El Turco Asís, por ejemplo. Sus libros Los Reventados (1974) y La calle de los caballos muertos (1982) no son tan difundidos y son increíbles. Me gustaron más que Flores robadas en los jardines de Quilmes (1980). Osvaldo Soriano es otro autor que me gusta, pocos narran tan bien la niñez como él en Cuentos de los años felices (1993). Y de la actualidad me gustan muchísimos autores. Juan Terranova con su libro El caníbal (2002); Martín Kohan con Dos veces junio (2002); Juan Forn, Alejandra Kamiya, Pedro Mairal, Germán Maggiori, y Walter Lezcano con Luces calientes (2018). Es importante que la historia te atrape, pero después de ese interés inicial quiero descifrar cómo los autores laburan los recursos formales.Del libro de Kohan le interesó cómo abordó la dictadura y la violencia desde una tangente, a través de ecos. "Lo que no se dice es más importante que lo dicho. De Entre hombres (2001), de Maggiori, me interesa lo desaforado de su prosa, es un recurso muy interesante. Es lo mismo que me encanta de Carlos Gamerro".Profesor de la Universidad Nacional de Lanús, Juan von Zeschau está a cargo de los talleres de escritura preprofesionales (para estudiantes de grado). Enseña cómo escribir ensayos, textos académicos, notas periodísticas e informes técnico-profesionales. También es docente del taller del trabajo final de la carrera de Relaciones Internacionales en la misma universidad.Su contacto con el mundo de la política y la realidad del país viene de su trabajo como investigador del INAP (Instituto Nacional de Administración Pública) en la Jefatura de Gabinete. Investiga sobre evaluación de políticas públicas. En particular, la articulación de intereses entre centrales sindicales, uniones empresarias y gobiernos en pos de políticas públicas de larga duración.-Según tu experiencia de trabajo en la universidad, ¿te da una idea de cómo los alumnos están preparados para la vida universitaria? ¿Qué balance hacés de esa realidad?-Vienen peor preparados, esa es la realidad. Peor que antes, cuando la escuela pública te formaba mejor. Por suerte doy clases en los últimos años de grado, donde los alumnos ya están más focalizados en sus carreras. Cuando estaba en los primeros años de grado o en el CBC, dando clases me daba cuenta de la floja preparación del secundario, sobre todo los que estudiaban en escuelas públicas respecto de los que venían de las privadas. También había diferencia entre los que estudiaban en la provincia o en capital. Hay mucha desigualdad en ese sentido.En cuanto a los problemas que detecta, en su rol como profesor, muchos están relacionados con la redacción y la comprensión de textos, en transmitir las ideas con claridad. "Muchos parciales los desaprobé simplemente porque no entendía lo que decían -puntualiza-. Definitivamente, escribe mejor el que lee más y creo que las redes sociales, su inmediatez y escribir en pocos caracteres, influyen negativamente en la concentración para leer un texto, como así también para escribir bien. Hay una falta de capacidad de concentrarse enorme. Nos pasa a todos. Me pasa a mí. Cuando tengo que meterme con libros difíciles me cuesta más, porque hay más distracciones. Me acuerdo que tenía más capacidad de concentrarme a mis veinte, cuando leía a Piglia o a Kafka, que ahora. Estoy muy domesticado por las redes sociales. La crítica sobre la lectura en papel que hizo Hernán Casciari y que armó un "quilombo" tremendo en el microcosmos literario, creo que tiene que ver con eso, con un lector contemporáneo que está cambiando o, directamente, que ya cambió. No es el mismo lector de hace veinte años. Hoy se lee de otra manera, con otra concentración".-No das la imagen de un escritor de vieja escuela que evita la tecnología. Se te nota inmerso en la realidad. ¿Cómo ves el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo literario?-La veo como una amenaza enorme para los escritores. Es una herramienta que mejora cada vez más. Me parece asombroso lo que hace. Es una cuestión de tiempo para que la IA escriba al mismo nivel que los escritores más talentosos. Creo que, en pocos años, habrá cuentos o novelas escritas por la IA y otras por escritores, o incluso híbridas. Una escritora japonesa reciente (NdR: Rie Kudan, ganadora del premio Akutagawa, el máximo galardón de las letras niponas) confesó que utilizó la IA para escribir algunas de las páginas de su novela. No sé si va a haber un valor agregado del escritor al texto producido por la IA, o si va a ser otro el blend. Creo que serán cosas diferentes. En tres o cuatro años, con determinadas premisas, la IA podrá producir en segundos una historia similar, pero con matices diferentes y con igual calidad, a la que puede producir una persona. Y el lector va a poder elegir entre estas dos alternativas que tendrán la misma calidad literaria. Porque en calidad nos van a alcanzar, de eso estoy seguro.El avance de la IA lo llevó, en su rol como profesor, a darles a sus alumnos criterios para filtrar la sobreabundancia de información disponible en internet: "Mi pregunta es, ¿cuánto falta para que la inteligencia artificial haga esto? En el mundo académico la IA es una revolución que tiene consecuencias que todavía no podemos prever. En la literatura, en un par de años, no creo que sea muy diferente.

Fuente: Infobae
08/06/2024 23:24

Christian Domínguez asegura que acercamiento con Karla Tarazona es una 'novela' creada para satisfacer al público

El cumbimabero recalcó que no retomará su relación con la madre de su hijo. Además, aseguró que el acercamiento que tienen en la actualidad es por el bienestar de su hijo.

Fuente: Infobae
08/06/2024 00:00

Richard Ford recupera a su personaje más icónico en una novela crepuscular que se ambienta en la Norteamérica de Trump: "Yo siempre he tenido un lema, ofender a las personas adecuadas"

El escritor presenta 'Sé mía', en la que parece cerrar la trayectoria de Frank Bascombe, que le ha acompañado desde su mítica 'El periodista deportivo' hasta el Pulitzer 'El día de la independencia'

Fuente: Clarín
05/06/2024 09:00

Qué es una novela distópica y cuáles son las más representativas

Son relatos que proyectan e imaginan un mundo malo para la humanidad.Suelen ser trabajos con un gran hincapié sociológico.

Fuente: La Nación
04/06/2024 13:00

Natalia Litvinova gana el Premio Lumen de Novela, que se queda en la Argentina por segundo año consecutivo

Con una ópera prima, la escritora y editora bielorrusa afincada en Buenos Aires Natalia Litvinova (1986), que escribe y publica en español, resultó ganadora de la segunda edición del Premio Lumen de Novela 2024 por Luciérnaga, que será publicada en todo el territorio de habla hispana. La autora recibirá 30.000 euros. El jurado del premio (en el que solo pueden participar escritoras) estuvo compuesto por la exministra de Cultura de España y cineasta Ángeles González-Sinde, la escritora española Luna Miguel, la escritora argentina residente en España Clara Obligado, la directora de la librería Rafael Alberti (Madrid), la española Lola Larumbe, y la directora literaria de Lumen, la escritora argentina María Fasce.Las integrantes del jurado declararon ganadora "por unanimidad" la novela que se presentó con el título "La niña de los brazos de acero"."No estoy sin palabras pero tiemblo -escribió Litvinova en su cuenta de Facebook-. Y el temblor es como una campanita que suena hoy cada vez que me muevo. Es temprano en Buenos Aires. No dormí. No estoy pensando bien. Me dejo llevar por la campanita de la luciérnaga. Quiero agradecer, solo en eso puedo pensar con claridad, a mi familia y a mis seres queridos y bien amados. A María Cardona Serra por su confianza plena y enorme. A Martín Sancia Kawamichi por haber leído esta novela con humor, con atención, con una sonrisa que auguraba cosas buenas. También al maravilloso jurado que dijo hoy, en la rueda de prensa, palabras que no voy a olvidar. Y a Lumen por abrir este Premio a escritoras".Por segundo año consecutivo, después de que la escritora y editora Leticia Martin ganara el premio con Vladimir, el Lumen se queda en la Argentina. En esta edición se presentaron en total 549 manuscritos procedentes de la Argentina (117), Colombia (22), Chile (18), España (326), Estados Unidos (17), México (42), Perú (2) y Uruguay (5)."Una voz deslumbrante y conmovedora, con la difícil cualidad de la sencillez -destacó el jurado sobre la obra-. En la tradición de la mejor literatura rusa, pasa del realismo a lo mítico con naturalidad y sabe recurrir al humor y la ironía para narrar una historia que todavía no habíamos leído. La guerra y la emigración, la vida en Bielorrusia ('el país que se rompe') como telón de fondo sobre el que se narran los recuerdos de una infancia marcada por el desastre de Chernóbil y la resistencia de las mujeres. Una novela luminosa y radiactiva".Según se anticipó, Luciérnaga "emprende un viaje hacia un pasado entre dos mundos: el de su país de origen, Bielorrusia, en el que la autora nació pocos meses después de la explosión de la central nuclear de Chernóbil, en un momento de caos, pobreza y miseria, y el del país de acogida, Argentina, adonde la familia de Natalia emigró en 1996 en busca de un futuro mejor, pero que se reveló menos acogedora de lo previsto". La autora recupera el relato oral de las mujeres de su familia (a algunas de las cuales no conoció, como su abuela materna) en una memoria personal."Lo primero que recuerdo es que nuestros ahorros acá no valían nada -dijo Litvinova en 2019 en diálogo con LA NACION, al recordar su llegada al país, a los diez años-. Era todo mucho más caro. Enseguida nos fuimos a vivir a un hotel familiar por la zona de Congreso. Una familia también rusa que vivía al lado nuestro se hicieron nuestros amigos y después nos robaron todo". El padre de la escritora murió poco tiempo después de emigrar, víctima de una trombosis.Litvinova es editora del sello Llantén de poesía. Nació en Bielorrusia en 1986 y vive en Buenos Aires desde 1996, donde imparte talleres de poesía. Publicó varios libros, entre otros, Todo ajeno (2013), Siguiente vitalidad (2016), Cesto de trenzas (2018), La nostalgia es un sello ardiente (2020) y Soñka, manos de oro (2022). Su obra ha sido publicada en Alemania, Francia, España, Chile, Brasil, Colombia y Estados Unidos. Luciérnaga es su primera novela.

Fuente: Infobae
04/06/2024 08:14

La autora bielorrusa afincada en Argentina, Natalia Litvinova, gana el Premio Lumen de novela con 'Luciérnaga'

Se trata de la historia de una mujer cuya familia migró después del estallido de la central de Chernóbil y que guarda muchos paralelismos con la biografía de la propia autora

Fuente: Infobae
01/06/2024 01:07

La vida de novela del padre de Roca: peleó con San Martín y se salvó de morir fusilado gracias a su novia

Desde la campaña libertadora al Perú a la guerra del Paraguay, el papá de Julio Argentino Roca estuvo en todos los conflictos bélicos. Las principales acciones en las que participó y su vínculo con el hijo a que el no llegaría a ver presidente

Fuente: La Nación
01/06/2024 01:00

Lecturas: Una novela de fantasmas que no se parece a ninguna otra

Detrás del éxito arrollador de los cuentos de la autora estadounidense Lorrie Moore (Glens Falls, Nueva York, 1957), se esconden con timidez sus novelas. Mejor dicho, se escondían hasta la aparición de la flamante Si este no es mi hogar, no tengo un hogar, su esperada cuarta narración larga que llega después de quince años de silencio en este género. La sorpresa es que narra una historia de fantasmas tan absurda como desopilante que, de múltiples maneras, cruza los límites del realismo de sus anteriores propuestas.Vale pronto aclarar que se trata de una historia tan cómica como trágica, en la que ninguno de los tópicos del género de fantasmas se encuentra en el lugar que se espera. Finn fue abandonado por su novia Lily, vive provisoriamente en la mitad de una casa alquilada en Navy Lake y pierde su trabajo como profesor de historia por hablar de teorías conspirativas. Entonces aprovecha para visitar a su hermano que está internado en Nueva York, en un lugar de cuidados paliativos con un cáncer que ya no tiene vuelta atrás.Mientras lo acompaña, se entera de que su ex se suicidó, así que maneja de vuelta como loco para despedirla en el cementerio. Entonces Lily se le aparece de pie, con un poco de tierra en la boca y empiezan juntos un viaje en auto que lleva a pensar por momentos en la estética de Tim Burton en su película de animación El cadáver de la novia.Los riesgos de caer en ridículo con una historia así son muchos. Moore tiene la capacidad de esquivarlos todos y extrae la mayor potencia de sus escenas a través de personajes entrañables y un humor lacerante. A los tumbos, con reflexiones directas, Finn se abre paso a lo largo de peripecias más o menos estrafalarias para atravesar el largo momento de decirle adiós de la vida contemporánea.No es la primera vez que la autora norteamericana logra hazañas imprevistas. Tenía apenas 28 años cuando publicó su primera colección de cuentos, Autoayuda, que revolucionó la crítica con una serie de relatos cortos que jugaban con el formato de los libros de ese género, pero en realidad ahondaban con sagaz mirada feminista temas que iban de la infidelidad a los procesos de escritura, como ocurre en "Cómo ser la otra mujer" o "Cómo convertirse en escritora".Los tres libros de cuentos que le siguieron, reunidos actualmente en Cuentos completos, si bien son desparejos, contienen relatos que se volvieron hitos de la narrativa breve, entre ellos "Gente así es la única que hay por aquí: farfullar canónico en el hospital de pediatría", con la historia llena de humor y ternura de una madre que encuentra un coágulo de sangre en el pañal de su bebé y pasa un tiempo con él en el hospital, o bien, la tragedia de un accidente atroz que marca la vida de una mujer, pero solo se nombra en las primeras líneas de "Una madre estupenda".Son narraciones que reflejan el modo en que Moore lleva la tradición del cuento norteamericano a un nuevo nivel. Su escritura combina la mirada antropológica de Flannery O'Connor para atrapar la totalidad en cada detalle, la frescura de J.D. Salinger para los diálogos y el virtuosismo de Vladimir Nabokov para combinar ritmo y sentido en un lenguaje que siempre muestra mucho más de lo que dice.Así visto, el lugar menor que parecen ocupar las novelas en su obra podría provenir de su dispar origen literario. Un año después de su debut como cuentista, Moore ya publicó su primera novela Anagramas, en la que proponía un juego innovador, al abordar las múltiples vidas que pueden vivirse en una sola a través de argumentos sucesivos, En ellos Benna Carpenter va de cantar en un club nocturno a pelear contra las hormigas que invaden su departamento. Resulta ingeniosa, pero no va más allá de eso.En cambio, en Si este no es mi hogar, no tengo un hogar los riesgos que asume llevan la historia de Finn a un lugar inesperado y conmovedor. Con un estilo personal que ya se volvió su sello inconfundible, propone un encuentro entre hermanos, por momentos tierno, por momentos de un humor tan negro como corrosivo. Justo cuando parecen adentrarse en las profundidades de la tragedia, la trama gira de golpe en una dirección que no deja la tristeza de lado, sino que la dota de una vibración alegre. Entre el absurdo y la reflexión descarnada, las escenas reflejan la cualidad fluida del devenir de la vida que no se detiene ni siquiera frente a los hechos más trágicos.No es lo único. A la par de la historia de Finn, aparecen las cartas de una tal Eliz, dirigidas a su hermana. Al principio es difícil establecer algún vínculo entre ambas tramas; sin embargo, las líneas argumentales se trenzan para revelar un misterio de otra época, y establecer una capa más de sentido que alcanza varios temas de la novela. Sí, a la escritora norteamericana le gusta la exploración de las formas, los múltiples sentidos, la indagación sobre la humanidad.No es la primera novela de Moore que encuentra en metáforas precisas y el sentido del humor sarcástico un modo más honesto de nombrar la experiencia contemporánea. Ya en su más íntima ¿Quién se hará cargo del hospital de ranas?, propone que las vidas más comunes ocultan personas extraordinarias. Bertie es una mujer que se cuestiona su matrimonio y recuerda un momento de su adolescencia en el que, de alguna manera, se volvió la mujer que es. La narradora tiene una capacidad de introspección implacable, y así, alcanza el núcleo de las vivencias que forjaron su identidad. De ese modo, se ríe de las convenciones que dan forma a lo que se supone es real.Esta vez el recurso del fantasma -con zapatos de payaso y manchas de descomposición en el cuerpo- muestra mejor que cualquier otra figura el modo en que el pasado se instala en el presente. El efecto de lectura deja a la vista una cualidad inédita de las despedidas de hoy: nunca fueron tan largas las enfermedades terminales que se extienden en el tiempo sin finalizar del todo, ni tampoco tan prolongado el fin del amor, que se rompe, sí, aunque los fragmentos quedan rondando por el mundo virtual en una comunicación que parece mantenerlo vivo.Si esto no es mi hogar, no tengo un hogar es especialmente sagaz en sus frases que nombran, entre otras cosas, el dolor de la pérdida cuando todavía el objeto de afecto no se ha ido. Ahí reside una de las mayores fortalezas de la escritura de Moore: no se rinde en su búsqueda de un lenguaje singular para cada proyecto. Aunque no es infalible y a veces tropiece, cuando consigue lo que se propone alcanza a captar con destreza el sentido más hondo de toda una época.Si este no es mi hogar, no tengo un hogarPor Lorrie MooreSeix Barral. Trad.: Albert Fuentes285 páginas, $ 19.900Cuentos completosPor Lorrie MooreSeix Barral

Fuente: Infobae
29/05/2024 00:00

Eva Baltasar publica 'Ocaso y fascinación', una arrolladora novela sobre la precariedad: "Me aburre que la literatura sea cómoda"

La autora catalana, después de ser finalista al Booker Prize por 'Boulder', regresa con un libro absolutamente perturbador sobre la falta de exceptivas y la necesidad de encontrar un refugio

Fuente: Página 12
27/05/2024 00:01

Una fuerte bocanada de novela negra

Con Los Ángeles de fondo, y en clave noire, la serie protagonizada por Colin Farrell narra la historia de un detective que investiga la desaparición de una joven.

Fuente: Página 12
26/05/2024 00:01

"Los alemanes" de Sergio del Molino, la novela ganadora del Premio Alfaguara

Ganadora del Premio Alfaguara 2024, Los alemanes del escritor y periodista español Sergio del Molino indaga en la historia de una familia de las que formaron parte de "los alemanes africanos", como se conoció a un grupo inmigrante que hacia 1916 pasó de Camerún a España y se instalaron en diversas colonias. Relato y ficción, mito y crónica, Los alemanes vuelve al inextinguible interés acerca de las raíces y ramificaciones del nazismo hasta nuestros días.

Fuente: Página 12
26/05/2024 00:01

Pablo De Santis vuelve a la novela policial con "La cabalgata de las valquirias"

En La cabalgata de las valquirias, su última novela, Pablo De Santis conjuga suspenso y misterio en un policial ambientado en un pueblo imaginario de la Patagonia donde la ceniza volcánica asentada por un año ha alterado la vida y las costumbres de los personajes, convirtiéndose en un lugar ideal para la intriga y la acción de dos policías enfrentados. Pero los secretos de los seres humanos son además los secretos de una comunidad, y también los de los lectores. Y es ahí donde este atrapante libro de De Santis lleva la apuesta más allá del placer de la lectura.

Fuente: La Nación
25/05/2024 01:00

Lecturas: La nueva novela de Murakami

Un entrevero que suele presentárseles a los amantes no incondicionales -es decir racionales- de lo maravilloso o de la fantasía es el de la deriva. El universo en el que se desarrollan sus historias adquiere con frecuencia una autonomía tal que el lector pierde el mapa, o bien se rinde ante sus leyes indescrifrables. Se trata de una suerte de paradoja, o si se quiere de un enredo conceptual: cuando todo puede ocurrir, cuando podríamos esperar cualquier cosa, lo más probable es que ya nada esperemos, y entonces solo quede rendirse con pasividad ante los avatares de la peripecia. En ello radica en gran medida la dificultad mayor, la raíz de todos los problemas de La ciudad y sus muros inciertos, la última, muy esperada y también muy extensa novela de Haruki Murakami (Kioto, 1949).En rigor, esa relación expresamente abierta con el territorio de los sueños, con el de la imaginación desbordada, con las ambigüedades sin fin de la percepción, es el barro con el que está construida buena parte de la obra del escritor japonés, uno de los más populares de hoy en día y, como se ha señalado hasta el cansancio, candidato perpetuo al premio Nobel. Pero como suele ocurrir en él, acaso con algunas excepciones (Tokio Blues, Kafka en la orilla), los puntos de referencia muy pronto se pierden o se diluyen, y lo que durante un tiempo se ofrece como ambigüedad muta en confusión, contradicción o sinsentido.En principio, La ciudad y sus muros inciertos parte de la relación entre dos adolescentes con cierta inclinación por la escritura. Pertenecen a escuelas distintas, pero un concurso los pone en contacto y a partir de allí se enredan en un particular noviazgo, que en esencia transita por dos carriles: por un lado esporádicos y castos -aunque el narrador-protagonista por momentos sienta el impulso irrefrenable de la pasión física- encuentros en los que llevan largas conversaciones y contemplan la naturaleza; por otro, las cartas que se envían el uno al otro.El canto de sirena de todo el relato, al mismo tiempo la promesa omnipresente y a la vez esquiva de su relación, es la ciudad del títuloUna carta sin respuesta será, precisamente, el último disparo al vacío del narrador cuando deje de recibir señales de ella. La desaparición de la chica, a la que no consigue rastrear, resulta desde ya extraña, pero a la vez es previsible, dado que todo en ella es singular, incluidos sus raptos depresivos, ciertos episodios en los que solo parece encontrar refugio en el silencio y la introspección.Pero el canto de sirena de todo el relato, al mismo tiempo la promesa omnipresente y a la vez esquiva de su relación, es la ciudad del título, una ciudad lejana de la que ella le habla largamente y en la que se halla, dice, su "verdadero yo": quien está delante del narrador es -afirma la chica sobre sí misma- apenas una proyección, un avatar.De a poco, a partir de lo que le sucede al narrador décadas más tarde cuando -en apariencia- encuentre la ciudad y resida en ella, comprenderemos o sospecharemos que aquella de la que se enamoró quizá fuese una sombra, destino triste y fatal de todas las criaturas que habitan el singular planeta de Murakami.Todo es dudoso o incierto en esta historia: la ciudad, que acaso exista o no, que ha sido creada por la adolescente misteriosa o no, imaginada o no por su encandilado amante; los muros de la misma, cuya significación se multiplica en cientos de capas; la materia de la que están hechas las conversaciones entre los enamorados, que para el narrador son inolvidables y abarcan "todo lo humano y lo divino", pero de las que casi no recuerda nadaâ?¦ aunque las escenas entre ambos contradigan toscamente esta premisa.Quizá no esté de más mencionar la prehistoria de esta novela. El punto de partida es un relato de juventud, que Murakami publicó bajo el mismo título en una revista. Luego se arrepentiría de aquella publicación, abrumado por la idea de que no había logrado -a causa de su falta de oficio- estar a la altura de ciertos factores nucleares del texto que para él guardaban suma relevancia. Pronto lo reelaboró en la que sería El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas (novela de 1985), pero con los años comenzó a rondarle la idea de que existían alternativas para el itinerario de aquella novela, en la que solo había dado con uno de los muchos cauces posibles. El momento de retornar a ese material llegó recién en 2020, en paralelo al inicio de la pandemia (factor este de indudable reverberancia en todo el texto); pero ahora, cuando lo creía acabado, sintió que la historia pedía más y emprendió una segunda e incluso una tercera parte, cuya suma es el volumen que llegó hasta nosotros.No hay causalidad aquí o axioma que pueda extraerse como moraleja, y aun así algo de lo que sucede en La ciudad y sus muros inciertos, cómo la segunda y tercera parte en cierto modo emparchan o intentan reencauzar la deriva de la primera, de a ratos como si buscaran darle sustento a un castillo que se sostiene en el aire, posiblemente explique o ilustre los desaciertos de un proyecto literario en el que la ambición y la arbitrariedad parecen pulsear sin remedio.Atiborrada de simbología y de inciertas espirales de significado, de sueños al por mayor y de criaturas que pululan por sus páginas pidiendo algún tipo de anclaje, la más reciente novela de Haruki Murakami -un escritor, con todo, dotado para la creación de atmósferas y la observación minuciosa- lo sitúa una vez más en su sitial de artista extremadamente contemporáneo: uno que suelta sus cápsulas en el río de los sentidos para que anclen donde les plazca o, en el peor de los casos, donde les sea posible.La ciudad y sus muros inciertosPor Haruki MurakamiTusquets. Trad.: J.F. González Sánchez560 páginas, $ 29.900El fin del mundo y un despiadado país de las maravillasPor Haruki MurakamiTusquets

Fuente: Infobae
25/05/2024 00:00

'El celo', la rabiosa novela de Sabina Urraca que habla de los impulsos animales y la domesticación del ser humano en una sociedad anestesiada

La escritora y editora publica en la editorial Alfaguara una obra fascinante y 'revulsiva' en torno a la represión femenina y el trauma, que define como un "vómito narrativo"

Fuente: Perfil
24/05/2024 17:18

Entre diamantes y joyas de lujo, Cristina Pérez presentó su cuarta novela

En una reconocida joyería porteña y junto a su pareja, Luis Petri, Ministro de Defensa de la Nación, la periodista dio a conocer su obra: "Tiempo de Renacer". Leer más

Fuente: Página 12
24/05/2024 00:12

La primera novela de la escritora mexicana Isabel Zapata

Andrea se agarra al lomo de Troika (su perra) para caminar los años de su infancia. La novela homónima narra la hilaridad entre afecto y cuidado y la contundencia de los duelos.

Fuente: Infobae
22/05/2024 00:09

'Yo soy Betty, la fea': estos son los proyectos de ley que le interesarían a los personajes de la famosa novela

Desde Armando Mendoza, Mónica Valencia, el mensajero Freddy Contreras y hasta Patricia Fernández, pueden sentirse identificados con las iniciativas que cursan en la Cámara de Representantes

Fuente: Ámbito
18/05/2024 00:00

Sin pétalos, la nueva novela negra de Demian Konfino

Clara Beter Ediciones acaba de publicar la nueva novela negra de Demian Konfino. Flor Amarilla, la heroína de Konfino en La Mala y Operativo Mataderos ha vuelto. Ahora, se ha convertido en una justiciera que ya no cree en la justicia de jueces y fiscales.

Fuente: La Nación
16/05/2024 00:36

John Von Neumann, un científico de novela

A mediados del siglo pasado, C.P. Snow dio una famosa conferencia ("Las dos culturas", luego convertida en libro) en la que hablaba de la ciencia y las humanidades como órbitas en apariencia irreconciliables. Snow era una rara avis: físico y novelista a la vez, veía en ese antagonismo la principal tragedia de la época que hoy llamamos Guerra Fría.Si la oposición persiste, las humanidades -mientras no se entrometa la Inteligencia Artificial con sus promesas de novelas estandarizadas- corren con una ventaja: pueden contar la ciencia o, al menos, su historia.'Von Neumann fue "el ser humano más inteligente del siglo XX', según lo definió uno de sus colegasEn Copenhague, la obra de teatro de Michael Frayn, por ejemplo, las tensiones científicas de la preguerra, que eran también políticas y éticas, estaban centradas en el encuentro que mantuvieron en la capital danesa Niels Bohr, uno de los nombres mayores de la física, con su discípulo Werner Heisenberg, teórico del principio de incertidumbre y principal figura del programa nuclear de los nazis.En la película Oppenheimer -basada en una prestigiosa biografía-, la figura central es, en cambio, el director del Proyecto Manhattan, que resultó en la bomba atómica. Robert Oppenheimer no es el único científico de nota en la cinta, de todas maneras. También aparecen en ella muchos de los que trabajaron en Los Álamos: Richard Feynman, Luis Walter Alvarez, Hans Bette, entre los futuros Nobel. Hay, sin embargo, una ausencia flagrante: la de John von Neumann (1903-1957). Tal vez el guion haya prescindido del científico de orígen húngaro porque solo realizó visitas a Nuevo México como consultor. O porque, dado el inabarcable radio de acción de sus actividades, le haya quedado demasiado grande.De ese olvido lo rescata, con un casual sentido de la oportunidad, el chileno Benjamín Labatut en su reciente novela MANIAC. Von Neumann (no, no ganó el Nobel) era uno de esos talentos omnívoros que logró además influyentes puestos de poder. Ese aspecto es una de las directrices de la carrera de Von Neumann que constan en MANIAC, pero importan más los caminos de la psicología de un genio perdido en los laberintos de su propio intelecto y de su ambición. Multidisciplinario, VN responde a un tipo de genio menos estereotipado que el ascético y silencioso: no le faltaba sentido del humor, además de ser socialmente activo. Niño prodigio que confiaría toda la vida en su intuición, dejaba con la boca abierta a sus maestros por la facilidad con que resolvía problemas abstrusos. Se formó como matemático, pero sufrió una crisis personal cuando Kurt Gödel desbarató con sus teoremas de la incompletitud los problemas planteados por David Hilbert para fundamentar la disciplina. A partir de entonces, aquel al que sus pares tenían por "un extraterrestre", desperdigó sus titánicas capacidades en innumerable terrenos. Esa variedad tal vez haya diluido hoy la fama que tuvo en vida: Von Neumann hizo aportes clave en el campo matemático y de la física, pero también fue central, entre muchas cosas, para la teoría de juegos y la cibernética (MANIAC es una de las primeras computadoras, basada en ideas suyas, tras meditar sobre Alan Turing). El Nobel de Medicina Sydney Brenner -para agregar un dato más fuera de programa- lo hace incluso prefigurar el ADN de Watson y Crick.La novela, que oscila entre la fascinación, el vértigo y cierto espanto, está estructurada por medio de testimonios de los que lo conocieron, incluidas sus mujeres (que no lo pintan de la mejor manera). Hacia el final -ya más cerca de la sinrazón megalománica- Von Neumann se convenció de poder promover el control del clima en el planeta por medio de bombas nucleares. La sola idea es terrorífica.Por supuesto: la novela de Labatut se vale de las armas de la narración y su desmesurado protagonista es también una criatura, sino de ficción, de novela. Von Neumann -"el ser humano más inteligente del siglo XX", según lo definió un colega, más allá de Einstein- puede ser canibalizado por la literatura porque fue, a pesar de todo, imperfecto como cualquier mortal. En ese territorio, el del retrato crítico, las humanidades todavía llevan las de ganar.

Fuente: Infobae
15/05/2024 21:15

Protagonista de 'Rojo carmesí' reveló si van a adelantar el final de la novela por fracaso en rating

Laura de León aseguró que la telenovela ha ganado audiencia en otros canales de 'streaming'

Fuente: Perfil
14/05/2024 17:36

Docencia, filosofía, crisis de pareja y económica: los ejes de la última novela de Laura Kogan

La escritora eligió situar a una pareja en crisis, con un hijo adolescente sordo en medio de un país en decadencia. El aprendizaje y la educación son protagonistas. "Quise poner de manifiesto los vínculos que se establecen, que estimulan la comprensión de los fenómenos, producen emociones, despiertan la motivación y el entusiasmo", contó la autora a PERFIL. Leer más

Fuente: La Nación
13/05/2024 16:18

Sebastián Wainraich a los 50: su visión sobre el acercamiento de Milei al judaísmo, su late night show y su novela "presidencial"

Como una nube negra abarrotada de malos presagios, el día de su cumpleaños número 50 comenzó a acecharlo hace meses. Según sus pesadillas, el 23 de mayo cruzaría la frontera a un territorio donde el mundo no sería el mismo ni ya nada volvería a funcionar como antes. Sin embargo, una vez más, a Sebastián Wainraich la realidad lo trata mucho mejor que los temores, histriónicamente exagerados, que ventila su personaje público, el comediante, actor, escritor y conductor con casi 600.000 seguidores en Instagram. En esa psicoanalizada tensión entre lo autobiográfico y lo ficcional construye un estilo propio, un humor hecho de ternuritas y vergüenza ajena que da en el clavo de una (o más de una) generación no preparada para envejecer."Es real que cumplo 50. Pero exageré el rollo. El año pasado estaba un poco más preocupado. Ahora menos, llego bien a esta edad, en lo profesional y en lo personal, estoy bien conmigo. Lo que sí tengo es una sensación de incredulidad ante el paso del tiempo, en diez cumplo 60 y eso me parece un montonazo. Pero también hay cierta alegría, cierto espíritu festivo por estar bien y algo de duelo: fuimos estirando la juventud. Estos 50 no son los de mi viejo y menos los de mi abuelo, pero bueno, tampoco tenemos veinte años. Me gusta cuando me saludan, cuando me dicen que sus padres me escuchaban, me causa gracia, pero a la vez es emotivo. No descubro nada: el tiempo pasa rápido", dice y tiene razón: el escaso aporte a la reflexión sobre la finitud poco o nada importa al lado del gran momento profesional que atraviesa en su quinta década.En primer lugar, el amor de siempre, la radio de cada día, donde lleva la batuta de Vuelta y media, por Urbana Play (antes, Metro y medio, en la Metro), con el mismo equipo desde 2007, formado por Julieta Pink y Pablo Fábregas. Por otro, un regreso a otro amor más esquivo, la TV abierta: desde el lunes 3 de junio, con producción de Kuarzo para eltrece, tendrá su late night, cada noche después de 8 escalones, el programa de Guido Kaczka. No es todo: en septiembre y octubre saldrá de gira por distintas ciudades de España con sus monólogos. Y ya terminó su primera novela, todavía sin fecha de publicación.-Cumplís 50 años y hace 17 que mantenés el mismo programa de radio.-Sí y es un sueño cumplido, así te lo digo. Yo quería hacer esto. Siento ese fuego, me siento vivo en la radio, lo disfruto mucho, y si no me gusta, lo sufro mucho, lo que significa que es importante. A medida que pasan los años, se van yendo prejuicios, vergüenzas, estás más suelto al aire y, por otro lado, como te dije, incrédulo ante el paso del tiempo. La radio envuelve todos los géneros: para la radio escribo, actúo, conduzco, entrevisto, aprendo, estoy en equipo.-¿Nunca te aburrís?-Me puede pasar que a veces, las menos, quiero irme antes o lamento cortar algo que estaba haciendo porque tengo que ir a la radio. Pero no le diría aburrimiento, es cansancio o días que preferís ir al cine como le puede pasar a cualquiera en cualquier trabajo. Pero muy rara vez me pasa.-¿Cómo vas a festejar tu cumpleaños?-Haré un festejo con amigos. Todos los años cambio la forma de festejar. En la radio, siempre es un día especial el cumpleaños y más cuando es número redondo. Preparan sorpresas. Siempre les digo: "golpe bajo, no", pero alguna joda me van a armar y bienvenido eso. Y después con amigos, en mi casa o afuera.-¿Cómo festejabas antes, cuando no eras famoso, en tu barrio de Almagro?-En mi casa. No se alquilaban salones, mi mamá organizaba juegos. A veces en el club o en Parque Centenario jugando a la pelota. De grande, hay años que no hice nada, iba a comer con alguienâ?¦ cuando cumplí 40 lo hice en casa de Mex (Urtizberea), muy lindo -¡ya diez años!-, a los 45 en un bar muy grande; a los treintaipico, en una parrilla en Villa Ortúzar donde vivía en ese momento, la cerramos para el cumpleaños. Pero nada fuera de lo común. View this post on Instagram A post shared by SebastiaÌ?n (@sebawainraichok)-¿Te acordás de algún regalo?-Qué difícil. La pelota de fútbol, la de cuero. No me acuerdo mucho. Ahora te regalan libros o vinos, están buenísimas las dos cosas.-¿Hacés "balances" del año o los llevás a la terapia?-Escribo todos los días de mi vida, un sketch, guiones, porque hasta las cuatro de la tarde que entro a la radio tengo tiempo de hacerlo. No escribo balances pero soy un poco enroscado, lo que escribo tiene que ver con eso, voy a terapia, tengo esos espacios. Pensaba mucho en el trabajo desde los 20 a los 40 y pico. Ahora también, pero de otra manera. Antes era mi mayor pasión: no priorizaba irme de vacaciones o las salidas de fin de semana, siempre ganaba el trabajo. Ahora estoy más equilibrado, disfruto esos tiempos. Entonces, a veces me pregunto: ¿si tuviera 20 años de nuevo, haría lo mismo? La respuesta es no lo sé, pero estuvo bueno que lo hice. Siempre vemos lo que falta. Así lo hice y no me imagino haciéndolo de otra manera que no sea a fondo.-Ese que eras a los 20, qué buscaba: ¿llegar a la tele, que lo amen, tener plata, que los demás escucharan todo lo que tenía para decir?-Muy buenas todas esas opciones. Pero no. Yo sabía que quería hacer esto, lo que me está pasando. Cuando era productor de radio sabía que quería ser conductor, lo sabía. Cuando era productor de teatro, sabía que quería estar en el escenario. Es genuino, es una vocación. El dinero y la fama son consecuencias que recibo con alegría, más al dinero que a la fama. Tampoco soy tan famoso ni me hago mucho rollo con el tema. Con Dalia veíamos el otro día un capítulo de Seinfeld -un gran referente- en el que Seinfeld habla con otro comediante que le dice que lo que más quiere es ser famoso. Mientras que Seinfeld le dice que solo quiere hacer comedia y termina siendo mucho más famoso que el otro. La fama es una consecuencia. No existe eso de "llegaste". ¿Adónde? A ningún lado, es el camino.-Junto con el director Hernán Guerschuny hicieron dos temporadas de la serie Casi feliz, con mucho éxito y repercusión. ¿Vuelve Sebastián, el personaje que interpretás?-No depende de nosotros. A la serie le fue espectacular las dos temporadas, estamos muy contentos, yo ya tenía en mi cabeza la tercera, sabía lo que iba a pasar pero Netflix nos pidió un tiempo y ese tiempo todavía no pasó. Estamos esperando. View this post on Instagram A post shared by SebastiaÌ?n (@sebawainraichok)-Mientras tanto, subís de manera continua videos a Instagram que funcionan como minicrónicas de la vida cotidiana: la edad, tus hijos, el chat de mamis y papis. Parecen espontáneos...-Es la idea, pero son producidos y actuados, es un medio nuevo y es un buen recurso, en un minuto generás una situación de comedia, sirve para promocionar, divertirse y generar un vínculo con la que gente que lo ve.-Noticia reciente es que volvés a la televisión abierta...-Sí, desde el lunes 3 de junio empiezo un late night, después de Guido (Kaczka). Todavía no decidimos el nombre ni quienes me acompañan, aunque será rotativo. Haré un breve monólogo y charla con un invitado, más la gente que va a aparecer en el programa. Me agarra en un buen momento profesional y personal, hacía mucho que no hacía televisión y pensé que ya no iba a volver. Es un medio que respeto mucho pero no de manera solemne, quiero divertirme y espero me vaya bien haciendo lo que quiero hacer porque es un formato que me encanta.-Escribís todo el tiempo. A tus dos libros de cuentos (Estoy cansado de mí y Ser feliz me da vergüenza, editados por Penguin) le seguirá otro?-No. Una novela, la primera. No tengo ni título ni fecha de publicación, nada. Tengo el texto, tengo terminada una primera versión. Es sobre un político y tiene otro tono. El protagonista no es judío, no es de Atlanta, no le gusta el fútbol, no va a terapia, está obsesionado con ser presidente, es desalmado, con una infancia complicada, capaz de matar con tal de ser presidente. No sé porqué se me dio por esto. Yo escribo y después analizo porqué lo hice. De todos modos, aunque el mundo sea otro, siempre el tema son los vínculos. La excusa es la política pero lo que importa son los vínculos. Este tipo se pone un objetivo concreto, ser presidente, y no ve todos los problemas que tiene.-¿Te meterías en política?-No. No tengo ni vocación ni capacidad, no sabría qué hacer.-¿Qué te hubiera gustado hacer y no sucedió? ¿Jugador de fútbol?-No. Me habría gustado jugar mejor, pero no ser profesional. Me gustaría saber música, tocar instrumentos. Tomé algunas clases de teclado pero me doy cuenta que no estoy capacitado. Mi hijo toca bien, por ejemplo, tiene oído, yo no, me cuesta. Tal vez si hubiera empezado de chicoâ?¦ pero ahora no, no me sale.-¿Cuando escribís tus monólogos, tenés en cuenta la corrección política?-Obviamente lo pienso. Pero no quiero que se meta nada moral ni ideológico. El chiste va primero, vale todo y si se ríen es porque es bueno. Ahora, si solo lo hacés para molestar a otro, para ofender, no está bueno, no es comedia, es otra cosa. No me gusta buscar la provocación pero si el chiste es bueno no hay límite. Claro que el humor cambió y ya no nos reímos de lo mismo. Pero no dejo de hacer un chiste por temor a lo que van a decir sino porque no me gusta.-¿Coincidís con esa frase muy festejada en las redes de Orson Welles sobre el arte y la amistad? ¿Convocarías a amigos aun cuando no trabajen bien?-En parte coincido, sí. Para armar equipos me gusta que las personas sean buenas, buenos profesionales y buenas personas, aunque no seamos amigos tiene que haber buen clima de trabajo porque si no, yo no puedo trabajar. El gran Héctor Larrea me dijo que eso se acomoda solo, la persona que no se siente cómoda, se da cuenta que no encaja y se va, y tiene razón. Vuelta y media necesita del ánimo del equipo. Lo que dice Welles me gusta pero si es malísimo trabajando es difícil de mantener. Yo me hago de amigos trabajando porque es un trabajo donde ponés cosas de tu vida, tenés que empatizar. Me hice muy amigo de Hernán Guerschuny en Casi feliz, y con Peto (Menahem) es tremendo, hablamos de todo.-Es una situación muy compleja, pero como judío, ¿cómo vivís el conflicto palestino-israelí?-El 7 de octubre es un antes y un después. Que entren, maten, violen, torturen, secuestren, que se burlen de eso y lo festejenâ?¦ Podés estar en contra del gobierno de Israel, de Benjamín Netanyahu, todo, pero se minimiza lo que pasó ese día. Por supuesto que estoy en contra de la guerra y que cada muerte es una tragedia pero siempre se señala a Israel como al malo de la película. Si ataca es el malo, y si es atacado también es el malo, porque se justifica el ataque. Y eso me llama la atención. Hay decenas de conflictos bélicos en el mundo, pero siempre se señala cuando está Israel.-¿Tenés alguna teoría sobre el acercamiento del presidente Milei a rabinos ortodoxos?-No me interesa, ni veo cuestionado mi judaísmo por la actitud de Milei. Querría que no nos defendiera tanto, qué sé yo, pero no tengo idea por qué lo hace.-Volvamos a lo cotidiano. Estás en pareja con Dalia Gutmann hace 22 años. Como en la serie La maravillosa señora Maisel, ambos hacen stand up. ¿Hay competencia?-Yo no la siento. Nos decimos en joda "te voy a robar ese chiste". Está bueno compartir la misma actividad porque nos entendemos en la logística, los nervios cuando estamos por estrenar, los sentimientos ante lo laboral, el público, ese mundo. Compartimos gustos artísticos también sobre lo que queremos ver. Nos ayudamos en decisiones. Y lo que tiene en contra es el riesgo de volverse monotemático.-¿Se leen mutuamente?-Sí. No. Le di mi novela a Dalia para que la leyera en el avión [viajó a España para presentar su show Tengo cosas para hacer] pero todavía no lo hizo. Quizás a la vuelta.-¿Qué cosas no harían?-Trabajar juntos durante mucho tiempo. Lo hemos hecho pero si es breve, porque si no es un montonazo. Tal vez en unos años, hoy digo que no.-¿Qué te pasa cuando ella habla de vos en sus monólogos?-Me río. Me da vergüenza a veces, porque la gente me mira a ver qué cara pongo. Por eso me ubico atrás, parado. Es muy graciosa y tiene la virtud de que todo lo que dice parece que se le ocurriera en el momento, como que no lo escribió.-¿Sos celoso?-No. Para nada. Era más inseguro antes, no sé si celoso. Tal vez debería vivir alguna situación así para saberlo. Ella tampoco, no la veo muy celosa. Está bueno eso.-¿Qué te atrajo de ella cuando la conociste?-Me pareció linda, teníamos buenas charlas, me gustaba estar con ella, habíamos tenido infancias y adolescencias parecidas, esas cosas, no es tan misterioso. Cuando aparecen las dudas y preguntas es que no va. No lo tuve que pensar tanto.-Y se sostiene con el tiempo.-Porque cada uno está contento en lo individual, cada uno quiere felicidad para el otro y eso surgió solo, coincidimos en muchas cosas macro y después, claro, hay un montón de quilombos, cómo no los va a haber, y algunos se resuelven y otros quedan ahí.-¿Hablaron sobre el poliamor o como se llame algún tipo de flexibilidad a la monogamia?-Claro que lo hablamos. Racionalmente -y subrayá esa palabra- no me parece que tenga sentido destruir una relación consolidada porque la otra parte estuvo una hora con alguien, parece tonto. Pero desde lo emocional no sé cómo lo tomaría, hay algo posesivo ahí. La institución 'pareja' en nuestra cultura exige exclusividad, aunque se puede discutir y hablar todo.-Son padres de Kiara, de 16, y Federico, de 12. ¿Es difícil o beneficioso para ellos tener padres famosos?-Está bueno que vean que sus padres trabajan en lo que les gusta y que se esforzaron mucho para lograrlo. Por otro lado, es un peso que seamos conocidos, cuando eran chicos les molestaba el saludo en la calle, hoy ya no tanto. Están acostumbrados a nuestros horarios, a los viajes por trabajo, a eventos y eso está buenísimo, que conozcan el mundo de los padres.-¿Comenzaron a cuestionarte como cualquier adolescente o preadolescente?-El amor está intacto. La admiración no tanto. Cuestionan, sí, y está bueno que no crean que sos Superman porque Superman no existe. Por ahora no me molesta, me gusta verlos crecer, tampoco -al menos por ahora- hubo algo agresivo. Los que nos dedicamos a esto nos creemos muy cancheros y no, somos unos giles como todos los padres. Es cierto que a la vez extraño un poco cuando eran más chicos. En fin, siento la misma paradoja que con uno mismo.

Fuente: Clarín
11/05/2024 12:18

Enriquez, Schweblin y Fuguet, ya está el jurado del Premio Clarín Novela 2024

La novela ganadora de la 27ª edición del certamen literario será elegida por Mariana Enriquez, Samanta Schweblin y el chileno Alberto Fuguet.Los manuscritos se recibirán desde junio y el dictamen se conocerá a finales de octubre.

Fuente: Clarín
10/05/2024 11:00

Una novela inhallables que se transforma en una perturbadora performance

La directora y dramaturga Beatriz Catani montó Un extranjero, basada en el libro póstumo del escritor platense Gabriel Bañez.La historia está protagonizada por un científico alemán que llega a la Argentina para clasificar huesos de los pueblos originarios.

Fuente: Página 12
10/05/2024 00:04

Volátil, de Valentina Vidal, una novela sobre las ficciones que nos creamos para sobrevivir

Lucía huye de lo que intenta olvidar, pero esa voz la acorrala y la empuja a regresar al núcleo, a su infancia, en una búsqueda centrífuga de la verdad.

Fuente: Infobae
09/05/2024 00:11

Nuria Pérez, del podcast 'El Gabinete de las curiosidades' a la novela 'No tocarás': "Lo radical aburre, cansa y solo esconde un gran vacío"

La escritora y comunicadora debuta en la ficción con una obra que nos traslada a su universo repleto de historias y de detalles, contada en tres tiempos, en la que las mujeres son protagonistas

Fuente: La Nación
07/05/2024 17:00

"El invencible verano de Liliana": Cristina Rivera Garza obtuvo el Pulitzer por la desgarradora novela sobre el crimen de su hermana

El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza (Random House), obtuvo ayer el Pulitzer en la categoría Memoria o Autobiografía. La narradora mexicana escribió una novela de difícil definición que logra, a través de ingeniosos recursos, brindarle voz a su hermana menor, asesinada por su expareja en 1990, cuando la joven tenía 20 años. La prosa de Liliana, su imagen y su causa se han convertido en un himno de lucha contra la violencia de género.Cuenta Norma Xavier Quintana que lloraba en clase un día tras un desengaño amoroso. Liliana se acercó a ella y le dio un papelito: "En lo más crudo del invierno aprendí que existe en mí un invencible verano. Esto es tu invierno, añadió. Y pasará. No llores por nadie". La anécdota se atesora en el libro que ha sido distinguido con el prestigioso premio y que competía con The Best Minds: A Story of Friendship, Madness and the Tragedy of Good Iintentions, de Jonathan Rosen, y con The Country of the Blind: A Memoir at the End of Sight, de Andrew Leland. El título está inspirado en una cita de Albert Camus, las palabras de aliento que Liliana le brindó a su amiga."Llamar a las cosas por su nombre, requiere, a menudo, de inventar nuevos nombres", escribe Rivera Garza quien comienza narrando la odisea kafkiana de acudir al archivo judicial en busca del expediente del crimen de su hermana. El invencible verano de Liliana es una reflexión sobre la violencia que nos circunda y sobre el lenguaje. "¿Quién en un mundo donde no existía la palabra feminicidio, las palabras terrorismo de pareja, podría decir lo mismo que ahora digo sin la menor duda: la única diferencia entre mi hermana y yo es que yo nunca me topé con un asesino?". La tesis que sostiene la autora es que a su hermana le faltaban herramientas y palabras en 1990 para poder dar cuenta del acoso y violencia que sufría por parte de quien había sido su novio, Ángel González Ramos. El asesino, "el hombre impune", nunca fue condenado por el crimen y su paradero se desconoce hasta el presente (se barajó la posibilidad de que se había escapado a los Estados Unidos o que había incluso fallecido).Liliana carecía de una expresión nítida o palabras para referirse a la violencia que vivía. En sus cartas aparece de modo recurrente la palabra "vehemencia" cuando se refiere a González Ramos. "Estamos a muchos años de 1990 cuando mi hermana estaba tratando de orientarse en un mapa sin nombres, tratando de encontrar un término para lo que le estaba ocurriendo. Claro que se nota en sus escritos que sentía que algo estaba fuera de lugar, algo más allá de su control. Los nombres que tenía al alcance eran los nombres equivocados. Hay un trabajo de muchos años ahí y le debemos mucho a las movilizaciones de mujeres. Eso no significa que todo el trabajo esté hecho, todavía hay una larga lucha que librar contra la indiferencia ante el dolor de las mujeres", decía en una entrevista a LA NACION.Rivera Garza reconstruye la vida de su hermana, su personalidad, su carisma, sus ganas de ser una gran profesional, y acude al archivo personal que sus padres, los papás de Liliana, guardaron durante 30 años en México: siete cajas de cartón con las posesiones de la joven, aquello que encontraron el departamento de la estudiante de arquitectura. Además, entrevista a los amigos de la joven y reproduce los textos que escribía su hermana, incluso su caligrafía, gracias al trabajo de un diseñador gráfico que era amigo de Liliana.El invencible verano de Liliana es una novela sin ficción que se convierte por momentos en crónica y en otros en ensayo. A menudo acude la autora mexicana a Sin marcas visibles: claves de la violencia de género que pueden salvarte la vida, de Rachel Luise Snyder, para explorar las distintas "banderas rojas" que deben tener en cuenta las mujeres, los micromachismos y los abusos que aún no tienen nombre. Snyder analiza la conducta de las víctimas ante "los depredadores", los osos. Así elabora Rivera Garza una hipótesis sobre el motivo por el cual Liliana no podía alejarse (más aún) de su ex: "Si un oso de ataca, ¿lo atacas a su vez, sabiendo que puede herirte con facilidad, o te haces el muerto y cedes? (â?¦) Las víctimas se quedan porque saben que en cualquier movimiento súbito va a provocar al oso. Se quedan porque con el tiempo han podido desarrollar algunas herramientas capaces de calmar, a veces con éxito, a la pareja furiosa".Rivera Garza, directora del Doctorado de Escritura Creativa en español de la Universidad de Houston, es también historiadora y ha indagado en ocasiones anteriores en archivos colectivos, como es el caso de Nadie me verá llorar o su ensayo La Castañeda (aquí acude a los documentos de un manicomio de mujeres a principio del siglo XX en México), y también personales, como Autobiografía del algodón. El invencible verano de Liliana es un viaje más conmovedor aún que los anteriores porque acude a la tragedia y a la exploración del duelo: "¿Se puede ser feliz mientras se vive en duelo?".

Fuente: Infobae
05/05/2024 00:00

Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2023: "Nadie se ha muerto por no leer una novela, pero se vive menos cuando no se lee"

Hablamos con el prestigioso novelista tras la publicación de su nuevo libro, 'El amo de la pista', en una conversación sobre su carrera, la política, el mundo actual y, sobre todo, la relación entre la ficción y la vida

Fuente: Clarín
04/05/2024 01:18

'El viento que arrasa', un cuento que fue novela y ahora es película

En el espacio cultural de Clarín, la escritora Selva Almada y la directora Paula Hernández compartieron detalles del rodaje.Además, la actriz Almudena González recordó su aproximación al protagónico de esta historia.

Fuente: La Nación
03/05/2024 22:00

Silvia Plager: "Esta novela es un acto de justicia y una reivindicación personal"

"Tenía urgencia en publicar esta novela, por mi edad, que es un poco mayor que la de Símale; además necesitaba cerrar una etapa de mi vida después de la muerte de mi padre, que murió asesinado hace más de treinta años", dice a LA NACION la escritora Silvia Plager acerca de Símale cumple 70 (El Ateneo, $ 14.500), "novela de fantasmas" protagonizada por ella misma y el espíritu de Moisés Siderer, su padre, que la visita en el día en que cumple setenta años. "Quizás la resurrección de Moisés Siderer era solo una proyección del temor de Silvia Siderer, es decir yo, a envejecer. ¿Mi padre había abandonado la oscuridad o yo lo había atraído a la mía?", se pregunta la narradora.Décadas atrás, el padre de la autora -un joyero que en ciertas ocasiones se hacía llamar don Mario- fue asesinado. Desde hace años, Plager forma parte de la asociación civil Usina de Justicia. "Tengo un dolor inmenso cuando veo que matan impunemente a la gente y los responsables no tienen un castigo merecido -dice-. Para mí, esta novela es un acto de justicia y una reivindicación personal. Pude estar con mi padre durante la escritura; se me dio en la escritura de la novela lo que no se me dio en la vida".Enfermedad, misterio y muerte de Leonardo Da VinciLa acción transcurre en la ciudad de Rosario; en especial, en un hotel que conoció mejores épocas. "Rosario es el lugar donde mi padre tuvo una vida también, con otra familia; no me gusta la expresión 'vida paralela' para designarla porque todos tenemos vidas paralelas -señala la autora-. Intenté mostrar ese cambio en una mujer grande. Hay un prejuicio con la vejez: se cree que una persona mayor se queda en la casa con las añoranzas de lo que no pudo resolver, pero quizás es al revés y, a la vejez, uno conoce o comprende mejor a las personas que en la juventud le parecían molestas o insoportables. Uno cambia la perspectiva y se siente con menos derecho a juzgar a los demás"."Mi padre era joyero y en su maletín llevaba joyas, en la época en que la gente podía usarlas; cantaba boleros, era muy buen mozo, de tipo criollo, y no quería aceptar que se hacía grande. Lo mataron a los 82 años para robarle", recuerda la escritora, que en ese momento tenía menos de cuarenta años. "Esperé mucho tiempo para cerrar la historia. Algunos me dicen: 'Qué valiente, contar que tu padre era mujeriego y que tenía otra familia'. Pero hoy en la televisión y en las redes sociales hablan de su vida privada con un desenfado terrible y nadie se asombra", sostiene. "Traté de hacer hablar a mi padre desde mí misma".Además de padre e hija, la novela incluye a personajes ficticios, como una médium centenaria de aspecto temible pero de buena pasta, Clara Loiácono, dueña del hotel Majestic, y su sobrina nieta, Leticia, que se enreda con un hombre perseguido por la mafia. A lo largo de las páginas, la protagonista -que podría ser la hija de Clara y la madre de Leti- comparte aventuras terrenales y espirituales, además de litros de bebidas espirituosas, con ambas.Anticipo del nuevo libro de Javier MileiEs la primera vez que Plager escribe una novela autobiográfica. "Ahora se dice autoficción -ironiza-. Quise contar en tono de humor judío un hecho doloroso, con piedad por los personajes. Yo, que no soy observante, creo en la existencia del humor judío. No concibo la vida sin humor"."Cuando mi papá murió, me hice mi propia novela: 'Murió como un samurái, se defendió con el bastón'. Pero ¿de que estaba hablando? Debió haber sido horrible. A muchas víctimas mortales de hechos de inseguridad se los revictimiza. 'No tendría que haber salido de noche', 'Para qué llevaba cosas de valor', se dice". Los padres del padre de Plager, que llegó a la Argentina desde Polonia a los diecinueve años, murieron en la Shoah.-¿Creés que hay una nueva ola de antisemitismo después de la masacre del 7 de octubre en Israel?-En la novela cuento que mi padre, en las ciudades chicas, se hacía llamar Mario en vez de Moisés. No es que no había antisemitismo, pero con esta crisis resurgió de un modo alarmante. Mucha gente aplaude a los que quemaron vivas a las personas, asesinaron a embarazadas, mutilaron a mujeres. Y creen que eso es una reivindicación. En Gaza no vive ni un judío; en Israel viven y trabajan muchos árabes. Es todo tan evidente que, citando a Sartre, si el judío no existiera lo habrían inventado. Es una necesidad para depositar el odio. Me tienen harta. Hay un odio larvado. La diputada Myriam Bregman dijo que quería protestar delante de la embajada de Israel en solidaridad con los estudiantes universitarios reprimidos por sus actos de apoyo a Palestina. ¿Qué tiene en la cabeza? Fui de izquierda toda la vida y la izquierda argentina actual me da vergüenza, está desquiciada. A los que mataron en Israel eran jóvenes de izquierda.-Viviste en Israel.-Cinco años, en Ascalón. Mi marido, que es médico pediatra, fue becado allá. Podíamos elegir entre Estados Unidos e Israel, y elegimos la aventura. Éramos jóvenes. Allá nació Ariel, mi primer hijo, que también es médico pediatra. En la dictadura yo sufría porque él era de perder todo, pensaba que podía perder los documentos y ser secuestrado por los militares. Viví todo eso acá y ahora tengo que escuchar las quejas de los izquierdistas argentinos sobre Netanyahu.-¿Seguiste el debate entre los organizadores de la Feria del Libro y el Presidente por la cultura?-La cultura argentina ha perdido el brillo que tenía. Ahora se desgarran de la falta de cultura actual, pero les pregunto ¿y la del año pasado y la del anteaño? ¿Por qué no hacemos una revisión de qué pasa con todos nosotros que hemos permitimos que se degradara tanto la cultura y la educación en nuestro país? No me gustaron esos discursos de barricada. Liliana Heker es una escritora de primera y esperaba otra cosa de ella. Alejandro Vaccaro se equivocó en enfrentar al Presidente, al que aclaro que no voté. Pero lo necesitamos; la universidad pública, la cultura, las bibliotecas, las escuelas necesitan al Presidente.Para agendarSilvia Plager firmará ejemplares de su nueva novela el domingo a las 17.30 en el stand de El Ateneo (916 del Pabellón Verde).

Fuente: Página 12
03/05/2024 00:02

Azara, la primera novela de Ana Iriarte, un thriller de inmigrantes ucranianos en la selva misionera

La segunda publicación de la editorial marplatense El Gran Pez fue ganadora del Concurso La Novela del Verano.




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