Los animales permanecen bajo vigilancia en el centro especializado, donde veterinarios llevan a cabo análisis clínicos y alimentarios para establecer terapias y valorar una posterior reintegración al bosque
Una revisión de la Universidad de Colorado publicada en Nature Reviews Disease Primers reveló que el patógeno frecuente en todo el planeta puede provocar estos trastornos sin anunciar su presencia con la erupción cutánea característica, complicando el diagnóstico oportuno