Seis instituciones culturales suscribieron una declaración conjunta en la que solicitaron una revisión pública de la decisión de retirar al menos 30 obras de las exposiciones del Museo Nacional por razones ideológicas
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Tom Ford construyó una carrera que combina moda, cine y diseño de interiores, pero su interés por la arquitectura también se refleja en su cartera inmobiliaria. A fines de 2022, el diseñador estadounidense compró una mansión en Palm Beach, Florida, por US$51 millones, en una operación privada que se conoció meses después del anuncio de la venta de su marca homónima a Estée Lauder Companies por US$2800 millones. La propiedad había pertenecido al empresario Rob Heyvaert, fundador y socio gerente de la firma de inversiones Motive Partners, quien la había adquirido en 2021 por unos US$35,8 millones. El inmueble se encuentra en una de las zonas más exclusivas de Palm Beach, entre el canal Intracostero y el océano Atlántico, aunque no tiene acceso directo al agua.La compra, sin embargo, no fue el último capítulo de la historia de esta residencia. En 2023, Ford la transfirió a Brian y Andrea Kosoy en una operación de intercambio: el diseñador recibió a cambio una propiedad histórica cercana. Al año siguiente, la mansión moderna regresó al mercado con un precio de publicación de US$78,5 millones. Cómo es la mansión moderna de Palm BeachUbicada en Jungle Road, la casa fue diseñada por el arquitecto Daniel Kahan, del estudio Smith and Moore Architects. El conjunto reúne una residencia principal de unos 947 m² y una casa de huéspedes independiente de dos dormitorios. Las fuentes inmobiliarias describen el complejo como una propiedad de una sola planta, con ambientes amplios y una marcada conexión entre los espacios interiores y exteriores. La ubicación también suma valor: la propiedad está a pocos minutos de The Breakers, el histórico resort de Palm Beach inaugurado en la década de 1920, y ocupa un terreno de aproximadamente una hectárea en una franja residencial de gran demanda.La antigua casa de Tom Ford en LondresEl recorrido inmobiliario del diseñador también incluye una vivienda en Chelsea, uno de los barrios más cotizados de Londres. La propiedad, una casa de fachada tradicional de estuco blanco y unos 335 m², fue suya y se vendió en 2020. Aunque desde el exterior conserva una apariencia clásica, sus interiores reflejan una estética contemporánea, con terminaciones elegidas por Ford. En el interior, el salón y el comedor se destacaban por sus paredes oscuras y brillantes, contrastadas con grandes ventanales y puertas francesas. En otros ambientes aparecían revestimientos de madera de caoba, mientras que una escalera de diseño moderno y los pisos claros aportaban contraste.El dormitorio principal tenía paredes en tonos plateados, que reforzaban el carácter futurista de los interiores. En el exterior, la propiedad contaba con jardín, gimnasio y sauna.La casa londinense fue una muestra de cómo Ford trasladó su mirada estética más allá de las pasarelas. Su historial inmobiliario incluye tanto residencias de arquitectura contemporánea como propiedades históricas, una combinación que también se reflejó en la operación de intercambio que realizó en Palm Beach.
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