litigio

Fuente: La Nación
13/10/2021 15:00

Namibia concede la ciudadanía al hijo de una pareja homosexual tras dos años de litigio judicial

La Justicia de Nambia ha fallado este miércoles a favor de conceder la ciudadanía a la hija de una pareja homosexual nacida en marzo de 2019 en Sudáfrica a través de un vientre de alquiler, poniendo así fin a un litigio de más de dos años en un país donde no están reconocidos los derechos de la comunidad LGTBI.El juez Thomas Masuku ha decidido que la primogénita del namibio Phillip Lühl y de su pareja el mexicano Guillermo Delgado es ciudadana de ese país africano por ascendencia y ha solicitado al Ministerio de Interior que emita un certificado para reconocer el nuevo estatus legal de la niña.La pareja, que reside en la capital del país, Windhoek, había sido inscrita en Sudáfrica como padres de la menor, Yona, pero el certificado no contó con el visto bueno de las autoridades de Namibia, que solicitaron una prueba de paternidad de ambos.El juez Masuku no solo ha desestimado la petición del Ministerio de Interior, sino que también ha ordenado pagar las costas del proceso judicial al Estado, informa el periódico 'The Namibian'.La ciudadanía de la pequeña Yona es parte de una batalla legal en la que Lühl y Delgado todavía esperan lograr el mismo estatus para sus otras dos hijas, Maya y Paula, nacidas en vientres de alquiler el pasado mes de abril, en Sudáfrica.Si bien la homosexualidad sigue siendo ilegal en Namibia bajo una arcaica legislación contra la sodomía de 1927, rara vez es aplicada. Hasta la fecha, Sudáfrica sigue siendo el único país del continente que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo tras aprobar la norma en 2006.

Fuente: La Nación
13/10/2021 01:36

Miami después del derrumbe. Litigio por la venta del millonario terreno y demandas cruzadas

SURFSIDE.- Donde alguna vez estuvo el edificio Champlain Towers Sur, ahora hay un terreno vacío frente al mar. Un cráter cercado e inundado. Apenas subsisten algunas vigas de cemento, con hierros torcidos y desordenados. Contra la playa, una media sombra azul separa el lugar del horror de la arena, justo donde pasa la senda peatonal que recorre varios kilómetros. Ahí se entrelaza el dolor silencioso con la rutina diaria: un ciclista que pedalea escuchando música, dos amigas trotando, una pareja caminando a paso ligero.En el complejo, ubicado en Collins 8777, murieron 98 personas en la madrugada del 24 de junio pasado cuando se desplomó una de las torres. Días después, los restos del edificio que permanecían en pie también fueron demolidos. ¿Cuál fue la causa del derrumbe? ¿Quién o quiénes son responsables? ¿Cómo se puede compensar a las víctimas? ¿Qué pasará con esa costosa tierra? A más de tres meses del hecho, no hay certezas absolutas. Ni una.Un cráter cercado e inundado es lo que quedó en el terreno de la tragedia en Surfside "No construimos sobre los muertos"Semanas atrás, el juez competente del condado de Miami-Dade, Michael Hanzman, dio luz verde para la venta del terreno. Si no se aprueban ofertas más altas, la propiedad sobre Collins se vendería por US$120 millones y se entregaría al desarrollador inmobiliario DAMAC Properties con sede en Dubai en 2022 para la construcción de un rascacielos de lujo. Es actualmente el único postor y ha firmado un contrato que le exige pagar un depósito de 16 millones de dólares.Pero el debate recién empieza. Los familiares de las víctimas consideran que esas 0,7 hectáreas son un sitio sagrado y que allí debería levantarse un memorial para las víctimas.Familiares de las víctimas se oponen a la venta del terreno, que ya tiene un posible comprador"En Estados Unidos no construimos sobre los muertos", dice Andrea Langesfeld. Es argentina y lleva 30 años en Estados Unidos. Su hija Nicole, de 26 años, dormía esa noche en las Champlain Towers junto con su marido. Estaban recién casados. "Nicole era abogada, se graduó con todos los honores, estuvo en el top 10 de su universidad, tenía un buen trabajo. En su vida tocó muchísimos corazones. Iluminó todos los lugares en los que estuvo, hacía sonreír hasta al más serio de la oficina", afirma su mamá. Había sido capitana del equipo de fútbol del colegio secundario y, en su honor, se retiró la camiseta número 4 que usaba.Hoy la familia Langesfeld es una de las tantas que pelea para que el lugar del colapso sea reservado como un memorial. Detrás de ese trabajo también está Monica Iken, que perdió a su esposo el 11 de septiembre en el ataque a las torres gemelas y encabezó entonces esa cruzada. "Estaremos haciendo un website para recaudar fondos para resarcir a las víctimas. No construimos sobre cadáveres. No deberíamos cambiar porque hay plata en el medio. Esta gente murió de forma terrible. Tenemos una comunidad judía que respeta a sus muertos, y si no tienen un cuerpo no se construye sobre ellos", relata. Según cuenta, en muchos casos sólo se encontraron partes de los cuerpos. Algunos, incluso, debieron ser identificados a través del ADN. Los escombros que quedaron han sido trasladados a un sitio cercano al aeropuerto de Miami. Monica no disimula su disgusto: "Muchas cosas se hicieron mal".Es que la tierra vale decenas de millones de dólares y la parte financiera es crucial para algunos de los sobrevivientes. La asociación o consorcio tiene 48 millones de dólares, monto por el que estaba asegurado el complejo. En el sitio se encontraron además unos 750.000 dólares en cash desparramados que irán a una cuenta común. Además, se intenta determinar quiénes eran los propietarios de 17 cajas fuertes que aparecieron en el lugar. Quienes quieren construir un memorial confían en que podrán reunir fondos para cumplir el objetivo de ambas partes, es decir, que se pueda compensar a quienes sobrevivieron sin necesidad de vender el terreno y allí instalar un espacio de homenaje.Así como la torre se partió en dos, también la visión de sus protagonistas. Ileana Monteagudo se mudó a la unidad 611 en diciembre del 2020, un departamento que daba al mar en la sección que colapsó. Las primeras horas del 24 de junio estaba durmiendo cuando la despertaron sonidos provenientes del living. Pensó que no había cerrado la puerta corrediza del balcón. "Yo digo que un ángel me llevó a la sala donde vi una grieta del techo al suelo. Iba separando la pared en dos pedazos. Me quité el camisón, agarré unas pocas cosas, apagué la vela de la Virgen de Guadalupe y salí corriendo por las escaleras", cuenta a LA NACION. Pero Ileana dice que no sabía con certeza dónde estaban las escaleras de emergencia. "Empecé a correr y me fui a las que quedaban más lejos de mi puerta. Cuando iba por el cuarto piso, sentí una explosión enorme, sabía que el edificio se había desplomado. La luz se cortó, pude prender la linterna del celular y llegué al primer piso. Si yo hubiese agarrado mis escaleras no hubiera sobrevivido. Soy la única que logró salir de la torre que se desplomó", relata.Ella está entre quienes buscan un resarcimiento económico, y está a favor de vender la tierra. "Priorizan a los muertos, pero nosotros también tenemos que reconstruir una vida. Estamos todos con psiquiatra. Perdí todo lo que logré en mis 50 años de vida. Mis fotografías, mis recuerdos. Todos vinieron a decirnos que no estamos solos, el presidente, el gobernador, pero ni el juez nos ayuda.", opina.Nicole Langesfeld y Ilan Naibryf, dos de las víctimas por el derrumbe en MiamiAdvertencias antes del horrorA tres meses y medio de la tragedia, no hay culpables. Y sobre las causas del derrumbe, todavía se barajan varias hipótesis, como errores de diseño y años de deterioro.Los edificios en el sur de Florida deben pasar una inspección obligatoria 40 años después de su construcción. Las torres Champlain estaban en proceso de recertificación cuando parte del edificio se desmoronó.Las tareas de rescate se dificultaron en las horas siguientes al colapso (CHANDAN KHANNA/)Morabito Consultores, una empresa de ingeniería estructural, fue contratada por la administración del condominio en 2018 para realizar la inspección. En el reporte, al que accedió LA NACION, el inspector detalla diez puntos entre los cuales menciona rajaduras en las losas de los balcones, ventanas llegando al final de su vida útil y rajaduras en el estuco exterior. En los puntos finales, Morabito advierte sobre una falla en la impermeabilización del playón de la pileta y del camino de entrada, "causando un daño importante a la losa estructural de concreto debajo de estas áreas". Y remata: "Si no se reemplaza la impermeabilización, en un futuro cercano la extensión del deterioro del concreto se expandirá exponencialmente".La junta de administración del edificio, por su parte, argumentó que, si bien el informe describía problemas para solucionar, nadie sostuvo que existía un riesgo importante para la seguridad. "De lo contrario, no hubiesen vivido allí con sus familias", señaló la abogada que defiende al consorcio. Dicen quienes llegaron tras el derrumbe al lugar del hecho, que era prácticamente arena. La estructura se pulverizó.El complejo Champlain Towers Sur, tras el derrumbe Demandas y ¿culpables?En la corte de Miami-Dade se han recibido decenas de demandas. Muchas contra el consorcio, también contra la consultora de ingeniería Morabito, y SD Architects, contratada para la recertificación de los 40 años. La primera acusación se inició a menos de 24 horas del colapso, pero con los días se fueron sumando señalamientos cruzados. La investigación avanza, pero allegados a la causa aseguran que puede demorar años.Los familiares de las víctimas y los sobrevivientes saben que el proceso será largo. "Hallar un culpable es difícil. Cuando se construyó el edificio vecino Eighty Seven Park [un rascacielos del 2019], enterraron pilotes que movían toda nuestra estructura. Hasta los cuadros se caían. Esos movimientos tan salvajes para fortificar su edificación nos hicieron daño. Pero ellos tienen buenos abogados, dicen que no tienen nada que ver", aporta Ileana.Ilan Naibryf fue otro de los argentinos que esa noche estaba en el complejo. Estudiante de la Universidad de Chicago, atleta y emprendedor, con su novia Deborah debían ir a un funeral a la mañana siguiente, y por eso se quedaron en el departamento de la familia.Su papá, Carlos, usa una remera con la cara de Ilan y Deborah. Busca la manera de salir adelante y se sobrepone para atender los frentes administrativos: zooms con el juez, conversaciones diarias con familiares de víctimas, charlas con religiosos, el armado de una ONG, o la organización de una maratón en Nueva York donde participarán hasta los rescatistas israelíes."Hay que determinar quiénes son culpables. ¿Los dueños? ¿El edificio de al lado? ¿Los ingenieros? ¿La consultora? Todos los que entraron al edificio en los últimos años están en una lista y los están llamando uno por uno. Cada abogado de cada grupo está haciendo demandas contra diferentes actores. Todavía no hay ninguna sentencia contra nadie", afirma.Un altar improvisado se levantó en el lugar de la tragedia, pero luego debió ser removido por la llegada de la temporada de huracanes (Joe Raedle/)Días atrás, un nuevo condimento sumó más complejidad. "Hay una ley en Florida que dice que cuando hay tragedias como esta, o se muere una persona en la puerta de tu casa, uno como dueño es responsable hasta el valor máximo de tu casa. Eso cambia mucho el panorama. Todos los dueños son acreedores de lo que valía el departamento, pero también culpables en cierta forma de que se haya caído. Más de un abogado los va a defender y tienen su razón: dirán que vivían ahí pero no sabían nada. Ahora viene la letra chica", explica Carlos.Lo afectivo y lo económico se mezclan a cada paso en este proceso. "El que perdió una vida perdió mucho más, porque no tiene forma de recuperarlo. Y quien perdió un departamento no va a recuperar ese valor", concluye.Surfside, la vida sigueA los pocos días del hecho, metido en cercas de alambre, se fue improvisando un santuario. Colgaban fotos, flores, velas, peluches, banderas y mensajes en papel. Cuando comenzó la temporada de huracanes, hubo que removerlo. Pero todo quedó guardado para un futuro memorial.Aquellos residentes vecinos que dejaron su hogar también volvieron. Gabriel Crespo es argentino y trabaja en el valet parking del edificio de al lado. Cuenta que dejó de trabajar después del derrumbe y volvió más de un mes después.Muchos edificios viejos tienen sus frentes en remodelación y todos los que se sitúan en la costa hicieron relevamientos estructurales. Desde Hollywood a Miami Beach, se están inspeccionando los edificios que tienen 40 años o superan esa antigüedad. Más de 500 propiedades se encuentran pendientes de recertificación en la playa."Nosotros hablamos a la junta directiva y pedimos una inspección. Pero hay una cola larguísima y aún no han venido. De todas formas nuestro edificio tiene solo 15 años y la última vez que se hizo una revisión no tuvo ningún punto a corregir", comenta un propietario del Azure, un edificio en Surfside.El precio de los departamentos, en tanto, no tuvo una caída notoria, excepto por las Champlain Towers East y North, propiedades gemelas ubicadas a una cuadra del complejo colapsado. Desde el derrumbe, no se ha logrado vender ni un departamento en aquellas torres con el mismo nombre. A principio de junio se publicó un penthouse en US$ 725.000, pero el 17 de septiembre el precio se desplomó a US$ 599.000 en un momento de boom inmobiliario. Otros dos departamentos por los que piden US$ 650.000 y US$ 525.000, ambos con un dormitorio, siguen a la venta.De a poco, la zona de la tragedia fue recuperando su ritmo habitual (JEFF GREENBERG/)El turismo también continúa su curso. Feliz es recepcionista en el Grand Beach Hotel Surfside. Asegura que la llegada de turistas nunca mermó, ni siquiera en los días posteriores al colapso. "La ocupación es normal. El derrumbe impactó más en los locales que en el turismo", indica. Las tarifas en el área promedian los US$300 la noche.Otro hotelero de la zona, que pidió mantener su nombre en reserva, considera en cambio que hubo en las cuadras inmediatas un impacto. "En el mes de julio tuvimos una baja, pero no sabría decir si fue por el aumento de casos de coronavirus o un efecto del derrumbe. Ahora ya la situación es normal", indica.Según el Greater Miami Convention & Visitors Bureau, organismo oficial de turismo de Miami, la zona de Surfside/Bal Harbour tenía a principios de octubre una ocupación más alta que el año pasado en la misma fecha, mientras que el tráfico por el aeropuerto de Miami creció un 67% respecto a 2020, números comparables con la etapa prepandemia.La vida ha vuelto a la normalidad en Surfside. Aunque el dolor sigue intacto.

Fuente: La Nación
21/09/2021 18:18

México presenta litigio internacional contra exsecretario de seguridad preso en eeuu

Ciudad de méxico, 21 sep (reuters) - la unidad antilavado de dinero de méxico informó el martes que presentó la primera demanda civil en el extranjero para recuperar activos relacionados con el lavado de dinero procedente de la corrupción de un exsecretario de seguridad, quien permanece detenido en estados unidos.Genaro García, secretario de Seguridad Pública entre 2006 y 2012, fue arrestado en 2019 por autoridades estadounidenses acusado de recibir millonarios sobornos del Cártel de Sinaloa para asegurar el tránsito seguro de drogas. A fines del año pasado, México solicitó su extradición.La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México dijo en un comunicado que el litigio contra García, sus cómplices y/o familiares, se presentó en cortes de Miami, Florida.La UIF explicó que en esa ciudad se identificaron 39 empresas y fideicomisos asociadas a los actos de corrupción política y lavado de dinero que integran el litigio."Según se alega en la demanda, los activos son derivados de un gran esquema ilegal de contratación en el sector de la seguridad y defensa nacional, relacionado con el exsecretario de Seguridad Pública", asegura la UIF en un comunicado.La unidad agregó que la querella se basa en violaciones a la Ley Rico de Florida, conspiración, y enriquecimiento injusto, entre otros. (Reporte de Anthony Esposito; Escrito por Sharay Angulo; Editado por Diego Oré)

Fuente: Ámbito
03/09/2021 07:28

Covid-19: AstraZeneca y UE anuncian acuerdo sobre vacunas que pone fin a litigio judicial

El vicepresidente de la unidad de negocios de AstraZeneca, Ruud Dobber, destacó que "nos permite avanzar y trabajar en colaboración con la Comisión Europea para ayudar a superar la pandemia".

Fuente: La Nación
16/08/2021 16:00

Bayer lleva litigio por herbicida roundup a la corte suprema de eeuu

FRÁNCFORT, 16 ago (Reuters) - Bayer, que intenta contener miles de millones de dólares en costos legales, presentó un recurso ante la Corte Suprema de Estados Unidos para revertir un fallo de un tribunal de apelaciones en favor de un demandante que acusó al grupo alemán de que sus herbicidas a base de glifosato le ocasionaron un cáncer.La semana pasada, el fabricante de medicamentos y pesticidas perdió una tercera apelación en Estados Unidos contra veredictos que refrendaron a consumidores de la marca herbicida Roundup y les concedieron decenas de millones de dólares en compensación a cada uno. Los últimos recursos legales para Bayer quedan ahora en la Corte Suprema.Bayer pidió el lunes al máximo tribunal que revisara uno de los fallos emitidos por la Corte Federal de Apelaciones del Noveno Circuito, que se mostró a favor del residente de California y usuario de Roundup, Edwin Hardeman, dijo la empresa alemana en un comunicado.El fabricante de la aspirina y las píldoras anticonceptivas Yasmin ha argumentado reiteradamente que las afirmaciones de que el Roundup -en base a glifosato- produce cáncer van en contra de hechos científicos concretos y que el producto ha recibido la autorización del regulador ambiental federal."Los errores del fallo del Noveno Circuito implican que una empresa puede ser severamente castigada por comercializar un producto sin una advertencia de cáncer cuando el consenso científico y normativo casi universal es que el producto no causa cáncer, y la agencia federal responsable ha prohibido tal advertencia", indicó la empresa.Las demandas relacionadas con Roundup han perseguido a la compañía desde que adquirió la marca como parte de su compra por 63.000 millones del fabricante de semillas agrícolas y pesticidas Monsanto en 2018.Bayer llegó a un principio de acuerdo con los demandantes el año pasado, pero no logró la aprobación judicial en una causa separada sobre cómo manejar casos futuros sobre el Roundup, ya que tenía la intención de mantener el producto en el mercado.El mes pasado, Bayer necesitó una provisión adicional por litigios de 4.500 millones de dólares para cubrir cualquier fallo desfavorable de la Corte Suprema de Estados Unidos. La cifra se sumó a los 11.600 millones de dólares que la firma ya había apartado para acuerdos y demandas sobre el asunto. (Reporte de Ludwig Burger. Editado en español por Marion Giraldo)

Fuente: Ámbito
16/08/2021 15:38

Bayer lleva litigio por herbicida Roundup a la Corte Suprema de EEUU

El grupo alemán busca revertir un fallo de un tribunal de apelaciones en favor de un demandante que lo acusó de que sus herbicidas a base de glifosato le ocasionaron un cáncer. Intenta así contener miles de millones de dólares en costos legales.

Fuente: La Nación
13/08/2021 16:00

Festilindo: el drama de los famosos niños cantores y un impensado litigio judicial

En la década del '90 explotó la televisión por cable, aparecieron las señales locales e internacionales dedicadas exclusivamente al entretenimiento infantil y celebridades como Xuxa propusieron una refrescada y le aportaron mayor producción al típico programa con una animadora que proponía juegos y canciones pegadizas. De factura ciento por ciento nacional, El Agujerito sin fin también le dio una vuelta de tuerca a la televisión dirigida a los niños. En ese tiempo de renovación, llegaba a su fin, quizás corrido por esa nueva competencia, uno de los más recordados ciclos del género: Festilindo, aquel certamen de canto nacido en los setenta en el que los chicos lucían sus habilidades artísticas."El formato estaba inspirado en Zecchino d'Oro, el primer programa de niños cantores que se hizo en Italia", recuerda el periodista y locutor Miguel Core, el conductor que más años estuvo al frente del ciclo y que hoy mantiene un vínculo de amistad con aquellos "grillitos cantores", como se conocía a los pequeños aspirantes a artistas, competidores directo de las "ranitas" que simbolizaban al staff de Cantaniño, el otro tanque similar de gran éxito en la época.Hugo Ávila, el exjefe de coaches de ShowMatch, cuenta por qué se alejó de todo y cómo es su nueva vidaCientos de niños participaron del programa, aunque no todos lograron una trascendencia posterior al certamen. Sin embargo, no fueron pocos los que continuaron una carrera artística virtuosa estimulada en aquellos tiempos iniciáticos de despertares vocacionales. El programa fue semillero de figuras como Pablo Ruiz (que participaba como Pablo Coronel), Florencia Peña (estuvo poco tiempo en el coro), Luciano Pereyra, Lorena Paola y Laura Miller (en ese tiempo de infancia conocida como Laura Barrientos). Además de Miguel Core, los conductores Héctor Larrea, Víctor Sueiro, Fernando Bravo, Nicolás Repetto (solo por tres meses) y la cantante Candela animaron el programa que se estrenó en 1979.Festilindo tenía un coro estable que servía de marco a los niños que se presentaban para competir. En sus inicios, el programa se emitía a través de especiales anuales que coronaban a un ganador por temporada, respondiendo a la consigna que definía su sentido: Primer Festival Interamericano de la Canción Infantil. Luego de algunas temporadas, el espacio pasó a emitirse en tira diaria. "El vínculo con los chicos era muy divertido. Fue una experiencia increíble, recorrimos toda la Argentina y, en mi caso, me hice conocido allí", reconoce Pablo Ruiz, uno de los niños cantores que logró trascendencia artística individual luego de su paso por el certamen.Con tono cándido y esperanzador, el programa establecía un vínculo amoroso y luminoso con esa audiencia infantil que, como tal, estaba al margen de las atrocidades que la dictadura militar cometía en la Argentina en esos años. "Tomaditos de la mano, somos grillitos americanos", rezaba el esperanzado leitmotiv del programa, todo un himno de amor y paz en un tiempo oscuro del país.El pionero Cantaniño había sido creado por el locutor Fernando Salas (docente en el ISER y uno de los creadores de La Noticia Rebelde y FontanaShow), Fernando Marín y Ciro Dante (hoy ya fallecido). El formato tenía un éxito arrollador en un mercado que no estaba tan expandido como sucede en la actualidad. Sin embargo, un hecho fortuito generó el surgimiento de un programa parecido: "Festilindo nació luego de una pelea entre Ciro Dante y Fernando Marín, quien se quedó con el título del programa. A partir de esta situación, Ciro Dante decidió crear Festilindo, un certamen que primero se presentó en Puerto Rico y Venezuela", sostiene Core.El elenco de Festilindo junto al locutor Miguel Core, el conductor que más tiempo estuvo al frente del ciclo"Era divertido y exigido", recuerda Déborah Turza, una de aquellas niñas que tenía verdadera vocación por el canto. Turza, que luego estudió en el Broadway Dance Center de los Estados Unidos, hoy es una de las indiscutidas referentes del teatro musical argentino con una carrera que incluye títulos como El violinistas en el tejado, Sweet Charity y De eso no se canta. Igual rango ostenta Ivanna Rossi, quien protagonizó el recordado La Celia, Peter Pan y algunas ediciones de Primeras Damas del Musical. La cantante, que debutó en el programa en 1983, cuando tenía solo cuatro años de edad, reconoce que "el vínculo con la gente siempre fue extraordinario. Es más, ese público sigue siendo tan fiel, que seguimos en contacto con ellos. Somos amigos de los integrantes de los clubes de fans, gracias a las redes que ayudan a fomentar esa relación". Somos Festi es el nombre del club que agrupa a los fanáticos del programa, que hoy rondan los 50 años, la misma edad que ostentan muchos de los que ayer fueron "grillitos cantores".El caso que mejor refleja esta relación fraternal la tiene como protagonista a la cantante Natalia Nagüel, quien acaba de editar su nuevo disco Tan Natural, y que eligió como madrina de su hijo a una de las fanáticas del programa que se convirtió en una de sus grandes amigas. "El trato con el público era de mucha cercanía", afirma Nagüel, quien ingresó al programa a los cinco años y se quedó durante 12 temporadas. La cantante, con tan solo 9 años, fue noviecita de su compañero de elenco Sebastián Costa. La parejita se distanció y se volvió a unir en cinco oportunidades. Hoy, con casi 50 años de edad ambos, conviven con el hijo que ella tuvo con otra pareja. Él, a su vez, también es padre de una relación anterior. Nagüel y Costa conformaron una familia ensamblada, sellada a fuego por Festilindo.Sebastián Costa y Natalia Nagüel se conocieron en Festilindo y hoy son parejaEl fenómenoFestilindo se emitió por Canal 13, Canal 9, ATC (Argentina Televisora Color) y Tevedos. El certamen contó con la dirección musical de los maestros René Greco y Néstor Schiavone y el popular compositor y cantante Paz Martínez fue autor de varios hits del programa.Si las filas para las audiciones para participar podían ocupar varias cuadras a la redonda de los canales donde se emitía el ciclo, no menos extensa era la del público que ocupaba las tribunas de los estudios. Ese fenómeno de masividad también repercutía en negocios paralelos como el discográfico y las actuaciones en vivo en todo el país y el Uruguay.En 1983, Pablo Ruiz, que iba a primer grado y cantaba en el coro de su escuela, acompañado por su madre intentó presentarse en uno de los castings, pero el cupo ya estaba completo: "A los pocos días, estaba cantando en el almacén de mi tía y una clienta, que me estaba escuchando, le preguntó si no me había presentado en el casting del programa. Cuestión que esta mujer trabajaba en Canal 13 y me consiguió una audición con Ciro, el dueño de Festilindo. Canté Puerto Pollensa y Es la vida que me alcanza", rememora el cantante, quien llegó a la final de ese año que se realizó en el Luna Park: "Estaba muy nervioso y no gané, pero Ciro le ofreció a mi mamá la posibilidad de quedarme en el coro estable". Pablo Ruiz fue el bastonero que tenía a su cargo entonar la marcha del ciclo.El productor Ciro Dante, creador de Festilindo, rodeado por los niños cantores del programaSi el programa contaba con gran audiencia en televisión, lo que sucedía en las presentaciones en teatros, estadios y clubes convertía al ciclo en un fenómeno inusitado. Cuando el elenco estable salía de gira, las presentaciones en vivo las realizaba el productor Ciro Dante, aunque, en dos oportunidades claves, la responsabilidad recayó en el experimentado y popular Core, muy querido por el público: "En Paysandú, Uruguay, me pidieron que fuera yo quien presentara el show. Recuerdo que se llenó un estadio con más de 20.000 personas, pero lo curioso fue que los habitantes del lugar no llegaban a 7.000, así que, evidentemente, concurrió gente de otras ciudades. También presenté la final de 1986, con 30.000 personas en la cancha de Ferro. Esa vez ganó Laura Barrientos, que hoy se conoce como Laura Miller", rescata Core, quien bautizó como "Tío Ciro" al creador del ciclo, cuando este anunciaba al aire las fechas de los diversos tours que realizaba el programa.Muchos de los chicos que llegaban para cantar ni siquiera habían comenzado su etapa escolar y concluían su carrera en el show siendo ya adolescentes de colegio secundario. En las giras, algunos padres acompañaban a la delegación que recorrió todas las provincias del país más de una vez. Para los chicos era como salir de excursión cada semana. Si las nenas jugaban al elástico en el pasillo del micro, los varones no se privaban de patear la pelota en cualquier parada. "Ha sido una infancia inolvidable y Festilindo fue de lo más lindo que me pasó en la vida. Viajé, conocí gente, me hice amigos que siguen siéndolo hasta hoy y, además, me permitió estar arriba de un escenario, algo que no tiene precio. Sin dudas, el programa me marcó para bien", grafica Marcos Nieto, otro de los integrantes de mayor permanencia en el elenco.Las presentaciones en vivo convocaban a multitudes de niños fanáticos del programaSalir de los teatros o estadios era toda una odisea. Los niños del público se abalanzaban sobre las pequeñas estrellas, quienes solían quedarse más de una hora después de la finalización de la función firmando autógrafos, la vieja usanza de la época para retener algo de ese encuentro con el ídolo. "En Salto, Uruguay, nos tuvieron que sacar los bomberos, no podíamos salir a la calle de la gente que se había juntado", dice Sebastián Costa, aún asombrado por el fenómeno que le tocó protagonizar.La intensa agenda hizo que muchos vieran afectados sus estudios por falta de tiempo y posibilidad de dedicación. Pablo Ruiz repitió tercer grado, razón por la cual su madre lo sacó del programa: "Cuando recuperé lo perdido, lloraba porque quería volver. Así que volví y me quedé hasta la final de Ferro. Luego de eso, vinieron a verme los productores de la EMI y me ofrecieron un contrato como solista, dado que buscaban a un chico que siguiera los pasos de Luis Miguel". View this post on Instagram A post shared by Somos Festi (@somos.festi)Post famaSer conocido es un arma de doble filo. No es sencillo manejar la popularidad y, a edades tan prematuras y vulnerables, puede hasta tener un efecto nocivo. Todos los consultados para esta nota reconocieron la felicidad que les causaba integrar el programa, aunque algunos también confesaron algunos aspectos menos gratos: "Hacíamos dos shows por día en las giras de los fines de semana. Era muy lindo, pero agotador y de una exigencia muy grande. Había que formarse y nosotros no lo estábamos. Además me pedían autógrafos en la calle, pero mis compañeros de colegio me gastaban, éramos víctimas del bullying", se sincera Déborah Turza.Cuando el formato dejó de salir al aire, un peligroso vacío sembró el alma de los jóvenes artistas: "Terminó de manera muy fría y eso me hizo sentir un vacío muy grande, que pude superar gracias al apoyo de mi familia. Durante varios meses no quise saber nada con el mundo artístico y me dediqué solo a terminar la escuela secundaria", dice Ivanna Rossi. Para Sebastián Costa no fue sencillo afrontar la vida sin esa popularidad arrolladora: "Con terapia entendí que la popularidad es momentánea, que no sirve, y que la vida son la familia y los amigos".Reencuentro de los integrantes de FestilindoLado BA pesar del éxito arrollador de Festilindo, los niños cantores, verdaderos responsables del fenómeno, no recibían remuneración alguna por su trabajo. "¿Quién cobraba? Qué buena pregunta. Con la conciencia que hoy hay sobre determinadas cuestiones, es imposible pensar que algo así pudiese suceder en este momento. Desde el punto de vista legal, no existía la protección que hay ahora con respecto al trabajo de los niños. Además los padres no tenían demasiada idea de todas esas cuestiones, veían a sus hijos felices y no pensaban en otros aspectos y los que trabajábamos no podíamos pensar en nada de eso porque éramos niños y estábamos dentro de una experiencia única, pero que tenía esa otra contracara. Para nosotros es una contradicción muy grande, pero hoy no tengo dudas que hubo un tipo de abuso. No estuvo bien. Fue y es un tema difícil, es tremendo", dice Déborah Turza sin medias tintas.Para Natalia Nagüel no solo la falta de cobro de honorarios fue traumática, también determinadas dinámicas hoy las percibe carentes de cierta ética: "En una gira, la mayoría se contagió de varicela, pero los shows se hicieron igual, no se podían suspender. Una vez, bailando me caí y me quemé las manos, dado que, en ese momento, para hacer humo usaban unas estufas. Gracias a la mamá de Pablo Ruiz, que me curaba todos los días, mis manos sanaron", dice Nagüel. En cambio, Ivanna Rossi considera que "nunca" recibieron "malos tratos", aunque hay cosas que, vistas a la distancia, "estuvieron mal".Cuando el programa realizaba giras, la producción se encargaba de los gastos de movilidad, alejamiento y alimentación. "Éramos como una familia, no recuerdo nada malo del trato de Ciro Dante. Aunque, le pregunté a mi madre si alguna vez me habían pagado y me respondió que no. Cuando fui más grande y volví a participar, tampoco me pagaron", sostiene Marcos Nieto, hoy dedicado a atender su propio comercio.Cada familia transitaba su propia realidad. Las madres que disponían de tiempo acompañaban a la delegación y se convertían en protectoras de sus hijos y de quienes no lo eran: "Mi mamá era viuda y tenía dos trabajos para mantener a sus cuatro hijos. No la veía mucho porque trabajaba y yo salía de gira, así que es un recuerdo triste y lindo a la vez. Lo malo era que no nos pagaban. Era un poco de explotación infantil, realmente no podés hacer un trabajo así y que no te paguen", reflexiona Pablo Ruiz. View this post on Instagram A post shared by Somos Festi (@somos.festi)"El creador y productor del programa suponemos que se habrá quedado con lo que nos correspondía a nosotros por los discos y por los programas. No lo sabemos, pero no se lo podemos preguntar porque ya falleció", dice Turza.Si aquella falta de salarios opaca el recuerdo feliz del paso por el programa, no menos traumático es el presente. Desde hace un tiempo, los exintegrantes de Festilindo y sus fanáticos comprobaron que habían sido borrados de las redes sociales algunos videos subidos de manera casera y a modo de recuerdo. Incluso, en algunos casos fueron suprimidos canales enteros con imágenes del programa y de la carrera posterior de algunos intérpretes. "La familia de Ciro Dante es la responsable de la marca. Retiraron el material por una cuestión de derechos, así que esperemos que eso se solucione porque se trata de nuestros recuerdos y de los de la gente que miraba el programa, es una pena...", se lamenta Turza."El hijo del productor denunció todo lo que había y con tres denuncias a mi canal de YouTube hizo que me lo eliminaran. Era mi canal personal donde tenía 13 años de shows en vivo, entrevistas, todo mi trabajo subido y ya no lo puedo recuperar", se entristece Natalia Nagüel, una de las más afectadas por la decisión de los responsables de la marca Festilindo. "El hijo de Ciro Dante hizo levantar todo. Había videos míos en el programa y fueron todos levantados", se enoja Core también.Ivanna Rossi asegura que se pudieron comunicar con Emiliano Sosa, el hijo de Ciro Dante, a través de un intermediario, dado que actualmente reside en los Estados Unidos: "Nos explicó sus razones, pero no fue una buena manera de hacerlo. Lo mínimo que se hace es levantar un teléfono o escribir un mail explicando las decisiones. Debió haber tenido ese mínimo de respeto. Él nunca dio la cara y nosotros siempre nos manejamos con respeto. De hecho, pusimos un abogado para hacer las cosas bien. Fue muy triste ir descubriendo cómo nos bajaban materiales, nos clausuraban cuentas en redes. En un momento se puso muy fea la situación y hoy no sabemos dónde estamos parados. Lo único que queremos es recordar y pasarla bien". Mejor suerte tuvo Fernando Bravo, quien recibió de parte del hijo de Dante un video recordatorio que el locutor no dudó en subir a su cuenta de Instagram. View this post on Instagram A post shared by Fernando Bravo (@fernandobravooficial)Marcos Nieto, tan dolido como sus excompañeros, apela al sentido común: "Nosotros somos los intérpretes y la imagen es nuestra, sin embargo, no buscábamos un rédito económico, solo era un recuerdo con el que se enganchó mucho la gente. El hijo del productor me bloqueó, así que no tengo trato, pero yo no me quiero pelear con nadie de esa época, lo bueno es recordar los lindos momentos. De todos modos, hay que respetar lo que él piensa, esté bien o mal". Sebastián Costa reafirma la finalidad emocional y anecdótica que tenía la difusión de los videos en las redes: "Fue muy duro levantarse y no ver más los videos. El hijo menor del productor hizo un mal uso del copyright borrando todo recuerdo de nuestra historia e infancia".Pablo Ruiz, conocedor del medio, sostiene: "Quienes bajaron el video son dueños del copyright, pero nosotros somos dueños de nuestra imagen y voz. Ahora, ni unos ni otros pueden subir imágenes. Ojalá que las dos partes podamos llegar a un acuerdo y que se pueda subir ese material. Es una lástima que la gente no pueda ver lo que nosotros hicimos en el programa".Festilindo marcó a varias generaciones de niños, ya sea en su rol de protagonistas o de público. Atravesó infancias y sus temas quedaron grabadas como un recuerdo indeleble de aquellos tiempos de ingenuidad. "Todas las canciones de Festilindo tenían un buen mensaje, por eso aún hoy se las recuerda", finaliza Core, quien fue el creador de la famosa frase con la que cerraba cada emisión del programa: "Chicos, no se olviden de cantar porque cantar es vivir".




© 2017 - EsPrimicia.com