Las elecciones intermedias en EE.UU. generan una fuerte participación ciudadana, motivada por el descontento con la situación política y económica. Votantes de ambos partidos expresan su preocupación por el rumbo del país.La polarización y el liderazgo de Trump son temas centrales para los votantes, quienes buscan cambios significativos en el Congreso y en el liderazgo estatal, reflejando un deseo de estabilidad y nuevas políticas.
Un grito de guerra "contra la izquierda avergonzada que se tapa con una hoja de parra cultural" -como dice el propio Slavoj Žižek (Liubliana, 1949)- resume el espíritu de este, su libro más reciente. En él, remite a los épicos documentales que lo hemos visto conducir donde, mirando a cámara, despliega ideas, asocia, salta entre ramas de las ciencias sociales, incrusta sus ironías. Todo ese lenguaje suyo (incluida su vehemencia) habita también este volumen recordándonos que, siendo un filósofo académicamente formado, es a la vez un divulgador hipnótico, distinto. Quizás porque consigue hilvanar asuntos trascendentales con desacato de artista; a veces incluso a riesgo de perder organización teórica. Aunque de este lado no podamos contestarle, Žižek dialoga socráticamente: interroga al lector, lo involucra hasta en su epifanía y no trae novedades, sino conexiones entre las cosas. Apuesta a recorridos nuevos de la inteligencia humana por los laberintos que ofrece esta época inimaginada. Con ese material construye su edificio de microensayos a ritmo de videoclip. Los temas de Una izquierda que se atreva a decir su nombre se superponen, se cruzan, se arremolinan. Cierta conclusión propuesta se desvía, pero vuelve páginas más adelante; al autor que al principio Žižek cita entusiasta, después lo refuta. Así teje la manta psicodélica de su interpretación universal. El primer capítulo -"La confusión global"- abre una seguidilla de otros fabulosos: "¿Marx está vivo, muerto, o es un muerto viviente?";"¿Es Donald Trump una rana que abraza una botella de cerveza?"; "Reina un gran caos bajo el cielo: la situación es excelente"; "Los auténticos antisemitas y sus amigos sionistas";"¿Qué idea de Europa vale la pena defender?"; "Venezuela y la necesidad de nuevos clichés"; "¿Tienen derechos los sexbots?" Todos con gancho -como se decía antes-, o con bait, como se dice ahora.La voz lírica y cáustica de Slavoj Žižek postula una cosmovisión -aunque caótica, deslumbrante- desafiada (nada menos que) por Karl Marx, omnipresente, convocado por su autor. La ubicuidad del patriarca alemán (expresa o en la implícita sombra) está dada, entre otras cosas, por el vaivén dialéctico en el que Žižek juega al ajedrez contra sí mismo. Allí apela a pasajes largos de El capital, que cita, discute, después exalta, vuelve a discutirâ?¦ Entonces brilla, entre ambos -como pasa entre el lector y el libro-, el lenguaje: la voluntad de pensar con preguntas; el camino industrioso de la mayéutica. En una de las muchas definiciones reconocibles, el Marx citado plantea, por ejemplo, respecto de la categoría "trabajo", que sería algo admisible "cuando el hombre socializado y los productores asociados regulen racionalmente su intercambio de materias con la naturaleza y lo pongan bajo su control común, en vez de dejarse dominar por ese intercambio como si este fuera un poder ciego". El trabajo en cuestión, corona Marx, "se debe llevar a cabo con el menor gasto posible de fuerzas y en las condiciones más adecuadas y dignas de la naturaleza humana": todo un anatema contra el capitalismo productivista. "Nada de pedir perdón por tan zurdo pensamiento" pareciera enfatizar Slavoj, sin decirlo, al coincidir con su maestro. "Nadie se toma en serio la democracia ni la justicia, todos somos conscientes de su corrupción, pero las seguimos practicando porque asumimos que funcionan aun cuando no creamos en ellas", señala Žižek, iconoclasta en agitación permanenteEl "Seamos realistas, pidamos lo imposible" del Mayo francés le cuadra a Žižek como a pocos pensadores contemporáneos, precisamente por su extemporánea (y saludable) manera de ver el mundo. Pero como es un filósofo popular, no se ocupa solo de Marx, sino de otras variopintas celebridades del ancho mundo: Julian Assange, Greta Thunberg, Benjamín Netanyahu, Elon Musk, Mark Zuckerberg, Edward Snowden y Vladimir Putin acaban bajo la lupa del esloveno, que, dicho sea de paso, es también doctor en psicoanálisis por la Universidad de París VIII. No en vano apela seguido al significante para sus garrochazos epistemológicos. "Nadie se toma en serio la democracia ni la justicia, todos somos conscientes de su corrupción, pero las seguimos practicando porque asumimos que funcionan aun cuando no creamos en ellas", señala Žižek, iconoclasta en agitación permanente. Desarmar fetiches -el mercado, la izquierda culturalista, el capitalismo, el propio psicoanálisis- es su misión intelectual. El desconcierto que provoca en el camino le garantiza audiencias ampliadas; esa irreverencia toca una fibra generacionalmente transversal que le hizo ganar audiencia joven. Y aunque viene de la academia, de la escritura y de aquello que en general no sobra en las redes, entiende de ellas: en Instagram lo siguen unas 300 mil cuentas. Mientras tanto, su barba y su flequillo canos, su efervescencia invariable, su gesticulación ansiosa, su inglés balcánico, llegan a la prosa con el mismo histrionismo que a la pantalla.Con la elocución magnética de un Jacques Cousteau del pensamiento social, Slavoj se sumerge para observar a estas criaturas que somos en profundidades desconocidas, de cara a un futuro humeante. Así, mientras Trump y su troupe apuntan a destruir a la ONU (o tener un control total sobre ella, lo cual es lo mismo), Slavoj -combativo y docente- arenga: "Hace falta un organismo global fuerte que cuente con poder".Žižek fue candidato -por un espacio liberal-democrático- en las elecciones de 1990 para integrar la Presidencia colectiva de la República de Eslovenia en los primeros comicios multipartidarios del país. Difícilmente haya imaginado que un día querría reinventar el proyecto comunista. Lo hace, por supuesto, con mayor lealtad al Manifiestoâ?¦ que la de Stalin o Putin. Su intento (en parte exitoso) es desenvejecer a la izquierda desde un convencimiento: ella no vendrá a provocar un incendio porque el incendio ya está en marcha, provocado -y digitado- por el modelo actual. La izquierda de hoy viene, precisamente, a apagar el desastre. Por eso "apología, defensa o alegato" no califican para este libro que es, en esencia, propositivo: su autor cree en un mundo posible desde esa disparatada idea de justicia más cercana a la convivencia que al exterminio.Una izquierda que se atreva a decir su nombreSlavoj ŽižekAnagramaTrad.: Damià Alou334 páginas$ 49.900El capital, Vol.1Karl MarxSiglo XXI424 páginas$ 32.500
Gabriel Puricelli analizó el triunfo de Lula en Brasil, la cooperación entre las derechas y las dificultades del peronismo para consolidar nuevos liderazgos. Además, destacó el crecimiento de Myriam Bregman en las encuestas. Leer más
La senadora Claudia Margarita Zuleta indicó que el artista tiene traumatismos en el tórax, el abdomen y las piernas, por lo que requiere atención especializada
De André Janones y el ejército digital de Lula a la creatividad de Morris Katz en la campaña de Zohran Mamdani, la izquierda busca disputar en las redes sociales un terreno dominado por la extrema derecha. Brasil, Nueva York, Berlín, Serbia, Israel y España muestran dos estrategias en tensión Leer más
El ingeniero y líder histórico de la izquierda mexicana falleció a los 92 años, de acuerdo con un reporte publicado este miércoles 28 de octubre
Brasil incomodó, es apenas una forma amable de decirlo, a quienes hace tres semanas y media estaban seguros de que a Lula lo sucedería el hijo de su antecesor. Irremontable, concluyeron unos cuantos analistas, periodistas, influencers, curtidos políticos y efusivos fanáticos bolsonaristas al ver el triunfo del 4 de octubre de 47,03 de Flavio Bolsonaro contra 45,16 de Lula, cuando en verdad en el pasado se revirtieron primeras vueltas muchísimo menos parejas o más chatas.La hazaña de Alberto Fujimori contra Vargas Llosa en 1990 es legendaria. El escritor había ganado la primera vuelta (digámoslo sin decimales para facilitar la lectura) por 32 a 29. En la segunda, Fujimori convirtió el 29 en 62. En Guatemala, Jorge Serrano Elías pasó del 26 obtenido en la primera vuelta a 62 en la segunda. Mejor no acordarse de cómo terminaron ambos. Fujimori dio un autogolpe, más tarde cayó y fue condenado a 25 años de prisión. Serrano también quiso dar un autogolpe y siete días después tuvo que huir de Guatemala.La cuestión de fondo no se refiere simplemente al comportamiento cada vez más impredecible de los electorados y a sus humores cambiantes sino a cómo influyen las reglas de juego en la marcha de las democracias, en qué medida los vaivenes están relacionados con la imposibilidad de esas reglas de cumplir cabalmente con los objetivos para los cuales fueron pensadas.Hay que recordar que en estos momentos, cuando falta menos de un año para la elección presidencial, la Argentina está sin reglas. Tiene el balotaje, sí, porque es de jerarquía constitucional, pero no se resolvió si habrá o no PASO. Y ya quedó demostrado que existe un efecto sinérgico que se deglute todas las teorías. La combinación de balotaje con PASO (o sin) resulta determinante, porque las primarias obligatorias en la práctica imponen un proceso electoral de tres turnos; funcionan como una primera vuelta que impacta de lleno en la segunda. Es decir, en las elecciones generales. El lunes negro que siguió a las PASO de 2019 y hundió las chances de reelección de Macri constituye una de las mejores pruebas de que los jugadores no son dos, las blancas y las negras, sino tres. Las reglas también juegan. Y no necesariamente cómo pretenden los políticos acostumbrados a manosearlas. Inventado para que nadie llegue al poder sin un respaldo contundente, el balotaje se parece un poco a esas promociones comerciales que encandilan a los consumidores con espejismos, prometen descuentos espectaculares que al momento de pagar no aparecen. Las segundas vueltas generan la ilusión de robustecer la legitimidad del presidente electo tal vez porque son un invento de cuando los electorados eran menos volátiles que hoy. "Se garantiza la gobernabilidad", repiten todavía muchos académicos abrazados al "ballotage" de la Quinta República francesa. El mecanismo se propagó por América Latina durante las últimas cuatro décadas mientras se enterraban los colegios electorales en todas partes (menos en Estados Unidos) para instaurar elecciones directas. Brasil se encamina a mostrar las dos caras de la moneda: el presidente de izquierda respaldado por más de la mitad de los sufragantes tendrá que lidiar con un congreso de derecha, pocos amigos entre los gobernadores (producto de la primera vuelta) y una polarización gangrenosa que quedó bendecida institucionalmente por el proceso electoral. Todo esto en un clima en el que lo belicoso se tironea con lo democrático. Si Brasil quiere salir adelante, están advirtiendo algunos politólogos, va a tener que ir hacia algo parecido a una cohabitación. El puntapié inicial no parece muy auspicioso: al Bolsonaro que el domingo sacó sesenta millones de votos, el lunes le prohibieron salir del país y le retuvieron el pasaporte. El martes nadie sabía dónde estaba. Horas después apareció, fugado, en Estados Unidos.Vaya paradoja, cuanto más ajada está la cultura acuerdista, esencia de la democracia, más pretende el sistema que la polarización extrema se licúe por arte de magia y de súbito todo se transforme en una bella y bucólica concordia. Brasil ya tuvo ocho balotajes presidenciales pero es la primera vez que un perdedor de la primera vuelta gana la segunda. Eso no ha sido algo raro en otros países de América Latina: durante las últimas cuatro décadas hubo reversión del resultado en aproximadamente tres de cada diez balotajes. Tema que los argentinos conocemos mejor que nadie. Sobre un total de dos balotajes efectivizados (porque otros dos, los de Cámpora contra Balbín y Menem contra Kirchner, se mancaron) en el cien por ciento de los casos quien perdió la primera vuelta ganó la segunda. El cien por ciento está formado por Macri (2019) y Milei (2023).El balotaje argentino ofrece curiosidades para todos los gustos. Es el segundo entre los más antiguos de América Latina (después de Costa Rica); lo introdujo en el país 54 años atrás una dictadura. Pese a lo cual fue estrenado hace apenas siete años. La Argentina ha sido junto con Nicaragua y Bolivia entre los países que lo tienen uno de los que menos lo ha usado. Asesorado por prestigiosos juristas de varios partidos, entre ellos uno del peronismo, el general Alejandro Lanusse lo había implementado en 1972 con fecha de vencimiento. Si no lo ratificaba en diez años una convención constituyente, caducaba. Por eso rigió para las dos presidenciales de 1973 pero no para las elecciones en las que ganaron Alfonsín en 1983 y Menem en 1989. La convención constitucional de 1994 lo repuso, esta vez tuneado (en vez de exigir el 50 por ciento más un voto, se gana en primera vuelta si se alcanza el 45% de los votos o el 40% con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo). El descarte forzado consiguió otros dos récords dignos del Guiness. El primero fue el acuerdo del peronismo y el radicalismo en 1973, a la salida de la primera vuelta, para consagrar a Cámpora presidente pese a no haber alcanzado la mitad más uno entonces exigida (sacó 49,56 por ciento). Y el otro, en 2003, la consagración de quien resultó segundo (Kirchner) porque el primero (Menem), ante el temor de sufrir en el balotaje una derrota 70-30 o aún más severa, renunció a la competencia. Fue la única vez en el mundo (sin considerar un par de escándalos por fraude flagrante) que un candidato se bajaba antes de la segunda vuelta, frustrándola. Macri le ganó el balotaje a Scioli por 2,68 puntos (la brecha el domingo en Brasil fue de 3,58). Milei, en cambio, venció a Massa por una diferencia importante, de 11,30 puntos. Pero el hecho de que los resultados sean ajustados no significa necesariamente que haya una sociedad estructuralmente polarizada. Ni viceversa. Valéry Giscard d'Estaing le ganó a François Mitterrand en 1974 por apenas 1,6 por ciento y la democracia francesa funcionaba entonces con aceptable pluralidad. Luis Lacalle Pou venció a Daniel Martínez en 2019 por un punto y medio y Uruguay mantuvo constante su proverbial republicanismo.Milei fue un claro ejemplo de lo que algunos estudiosos denominan consensos negativos. Consensos electorales que no se forman en coaliciones motivadas tanto por ideas y estructuradas por partidos sino en sumas de votantes asociados por hartazgos. El emergente no es producto de la percepción por parte de inmensas multitudes de un ser íntegro, probo, ejemplar, sabio, desbordante de buenas ideas, idóneo, confiable, sano, gran orador, padre de familia, con un proyecto de país seductor. Sin perjuicio de que tenga alguna de esas condiciones, su virtud principal consiste en conseguir que el rival se quede pataleando en el llano. El odio como motor político existió siempre, pero las primaveras democráticas hicieron creer durante un tiempo que si no se lo había desterrado por lo menos se lo arrinconaba por considerárselo moralmente abominable. Hoy el odio descuella en los discursos oficiales de los lideres polarizadores.Los países partidos en mitades enfrentadas no son algo novedoso pero el fenómeno se extiende y se agrava cada vez más -ahora lo escala el más grandote del barrio-, mientras la democracia se rige con una mezcla de reglas viejas y reglas nuevas, aunque no tan nuevas como las tecnologías digitales, que siempre van adelante de todo. Los amantes de la numerología ya se deben haber dado cuenta de que el número clave de América del Sur es ochoDesde ya que no es cualquier gobierno de izquierda el que se revalidó el domingo en Brasil sino el único que se plantó frente a Trump, el polarizador estelar planetario. Los amantes de la numerología ya se deben haber dado cuenta de que el número clave de América del Sur es ocho. Sobre un total de doce países, ocho fueron las dictaduras simultáneas asociadas con los años setenta (en rigor el pico se alcanzó entre 1976 y 1978). Y ocho fueron también los gobiernos de izquierda en la era en que Néstor Kirchner y Hugo Chávez machacaban diariamente con "la patria grande" pensada para durar hasta la victoria siempre. Pues bien, el domingo los países sudamericanos con gobiernos de derecha, contra tantas previsiones lanzadas en la noche del 5 de octubre, quedaron estancados en siete. Qué lindo era cuando creíamos que las elecciones funcionaban como un antídoto contra la inestabilidad, como una línea divisoria entre el orden democrático y la barbarie autocrática, y que la democracia se tramitaba mediante un sistema de partidos sólidos y perimetrados. Hoy las mitades casi empatadas que surgen o se desnudan o se exponen en los balotajes son una especie de confirmación científica de que hay dos países, dos mundos supuestamente irreconciliables dentro de uno. Según el Instituto V-Dem, de la Universidad de Gotemburgo, Brasil lidera en América la nómina de los países más polarizados, seguido muy de cerca por Nicaragua y Perú. Luego vienen Estados Unidos y México. En Europa sobresalen Polonia y Bielorrusia. El Edelman Trust Barometer, que clasifica a los países según el nivel de hostilidad que los ciudadanos sienten hacia quienes piensan diferente, asegura que América Latina es una de las regiones más afectadas por la fragmentación civil. Tres de cada cuatro personas encuestadas tiene resistencia a confiar o a interactuar con ciudadanos de facciones opuestas. La lista que da de los países menos polarizados es significativa: Omán, Irlanda, Tukmenistán, Noruega y Uruguay.Suele escucharse que la polarización se extiende donde gobierna la ultraderecha. Es posible, pero no exclusivo. Lo demuestra España. El flagelo, si cabe decirle así, está relacionado con variables muy diversas, desde la desigualdad económica y el estancamiento hasta la propagación de líderes que enarbolan el "nosotros contra ellos", las redes sociales con su esencia binaria y su centrifugado de indignados, la fragmentación de los medios de comunicación, los cambios culturales acelerados por las nuevas tecnologías. También el languidecimiento de la democracia clásica de partidos políticos con sus instrumentos de representación defectuosos.
A un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre, tres institutos demoscópicos han hecho públicas sus estimaciones de voto, con el Partido Popular como primera fuerza y la suma con Vox por encima de la mayoría absoluta de 176 escaños en los tres casos.
Greg Abbott endureció sus críticas contra la candidata demócrata Gina Hinojosa en la recta final de las elecciones para gobernador de Texas de 2026. El republicano defendió su gestión, cuestionó las propuestas de su rival y aseguró que su historial legislativo se ubica más a la izquierda que el de James Talarico, otro dirigente demócrata que compite en los comicios por una banca en el Senado.Abbott acusa a Hinojosa de tener una agenda más progresista que TalaricoDurante una entrevista concedida a Fox News, Abbott analizó los últimos sondeos sobre la contienda electoral y explicó por qué considera que su principal rival representa una alternativa más progresista que otros candidatos demócratas. Entre los puntos más destacados de sus declaraciones, Abbott cuestionó las propuestas fiscales, energéticas y de seguridad de Hinojosa, defendió su propio programa económico y llamó a los republicanos a participar en las urnas.En la conversación con la periodista Jacqui Heinrich, Abbott sostuvo que parte del electorado todavía no conoce suficientemente las posiciones de Hinojosa. "Lo que los texanos están empezando a descubrir es que mi oponente, Gina Hinojosa, en realidad está más a la izquierda progresista que Talarico", afirmó el gobernador durante la entrevista. Abbott también cuestionó las posiciones que atribuye a Hinojosa en materia tributaria. Aseguró que la candidata respaldó aumentos de los impuestos a la propiedad en 40 ocasiones y que apoya la creación de un impuesto estatal sobre los ingresos.Otro de los ejes de sus críticas fue la política energética. Abbott afirmó que su rival respalda medidas vinculadas con el Nuevo Pacto Verde, al que atribuyó consecuencias negativas para la producción de petróleo y gas. En materia de seguridad, el mandatario acusó a Hinojosa de apoyar el recorte de fondos destinados a la policía y de favorecer condiciones de libertad bajo fianza que, en su opinión, permitirían que personas acusadas de delitos graves regresaran a las calles.Elecciones en Texas 2026: qué dicen las encuestas y por qué Abbott pide movilizar el voto republicanoSegún los datos de una encuesta de Fox News, Abbott aventajaba a Hinojosa por 52% frente a 47%. La periodista señaló que esa diferencia se mantenía sin cambios respecto de septiembre, aunque destacó que la competencia parecía más ajustada que en la elección anterior del gobernador, celebrada en 2022.La entrevistadora también planteó que Texas tiene una larga trayectoria de victorias republicanas en las principales contiendas estatales y preguntó por qué, pese a esa ventaja histórica, la candidata demócrata conseguía mantenerse relativamente cerca en los sondeos."Algunos creen que será automático y que los republicanos van a ganar. A medida que los votantes republicanos conocen más sobre lo peligrosos que son estos demócratas, se dan cuenta de que tienen que levantarse del sillón e ir a votar", sostuvo el gobernador.Al comienzo de la entrevista, Heinrich señaló que casi cuatro millones de personas ya emitieron sus votos en Texas. La periodista indicó que, durante los primeros días de la votación anticipada, la participación demócrata había sido elevada y preguntó si ese comportamiento podía influir en el resultado de las diferentes carreras estatales.Abbott consideró que los republicanos comenzaron a responder a esa movilización. Aseguró que su campaña trabaja para convencer a los simpatizantes del partido de que no deben confiarse por los antecedentes electorales de Texas y que necesitan participar para garantizar una victoria.Greg Abbott cuestiona el respaldo del CAIR a Gina HinojosaEn el tramo final de la entrevista, Heinrich preguntó a Abbott por las críticas que su campaña había dirigido contra Hinojosa después de que el Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses (CAIR) expresara su respaldo a la candidata demócrata.Abbott afirmó que, como gobernador, designó tanto a CAIR como a la Hermandad Musulmana como organizaciones terroristas extranjeras. A partir de esa decisión, sostuvo que ningún candidato debería recibir el respaldo de entidades que él considera vinculadas con el terrorismo.El mandatario también cuestionó a Hinojosa por aceptar el apoyo de CAIR y realizó afirmaciones sobre sus supuestas posiciones respecto de la ley islámica, conocida como sharía. Aseguró que su administración busca prohibir la aplicación de esa normativa y la creación de comunidades o complejos regidos por ella.No obstante, durante la entrevista no se presentó una declaración de Hinojosa que confirmara las acusaciones de Abbott sobre su posición respecto de la sharía. El gobernador expuso esas afirmaciones como parte de su argumentación electoral y las utilizó para describir una diferencia ideológica entre ambas candidaturas.
Desde el senador Alejandro Ocampo y el exministro Antonio Sanguino, hasta el caricaturista Matador, se pronunciaron en sus cuentas de X tras las declaraciones de Deicy Jiménez contra el exmandatario nacional
Repasamos las principales noticias políticas cuando faltan 34 días para las urnas. La violencia en las calles abre un nuevo frente entre los candidatos
La victoria del presidente Luiz Inacio Lula da Silva en Brasil tiene un enorme significado más allá de las fronteras brasileñas. El cuarto mandato de Lula, su tetracampeonato político, es también una rotunda derrota de la derecha brasileña y de sus aliados en el mundo, entre ellos el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el de Argentina, Javier Milei. Cuando la ola azul se preparaba para festejar una victoria histórica en Brasil, Lula dio vuelta una elección que, hace apenas tres semanas, parecía perdida.Muchos hablan de milagro en Brasil, en medio de denuncias de fraude por parte del bolsonarismo que, aplicando rigurosamente el manual de Trump, no reconoció la derrota en las urnas. La segunda vuelta de la elección brasileña fue tensa, con intervención del Supremo Tribunal Federal (STF) por denuncias de irregularidades en el transporte público presentadas por el Partido de los Trabajadores (PT). Antes, el PT había solicitado una medida al Tribunal Superior Electoral (TSE), que demoró en entrar en acción. Ssu presidente, el juez Kassio Nunes, es cercano al bolsonarismo. Finalmente, lo hizo el STF a través del juez Cristiano Zanin, que fue abogado de Lula. Fuentes cercanas a Lula reconocieron que se trató de una "situación compleja", que también generó críticas al exabogado de Lula.La victoria de Lula en un Brasil profundamente polarizado fue precedida por la última disputa entre el presidente y el bolsonarismo en los tribunales, lo que pasó a ser usado por el adversario del presidente para hablar de fraude electoral. El Palacio del Planalto lo sabía: en caso de victoria de Lula, difícilmente sus rivales la reconocerían, como tampoco lo harán Trump y Milei.Sí se espera el reconocimiento de la victoria â??por más de lo que cualquier analista anticipó, incluso los más optimistas en relación con Lulaâ?? por parte de vecinos como Chile, Perú, Ecuador, Paraguay y Bolivia. Sus presidentes adoptaron una posición pragmática en relación con el Brasil de Lula, al contrario de los jefes de Estado de Estados Unidos y Argentina.En palabras de un embajador latinoamericano en Brasilia, la relación con Brasil es demasiado importante como para ponerla en juego por cuestiones ideológicas. Hay intereses comerciales, inversiones y obras de infraestructura sobre la mesa. Con Lula o con Bolsonaro, hay que relacionarse â??y bienâ?? con Brasil. El tiempo dirá si Milei gira hacia ese pragmatismo o sigue su ofensiva contra el presidente brasileño, que generó la mayor crisis diplomática entre los dos países de la historia.El triunfo de Lula ya era, en la noche de este domingo, interpretado como un triunfo de la izquierda global contra la extrema derecha. Una victoria que golpeará a los aliados de la derecha brasileña en Estados Unidos, Europa y América Latina.Pero el cuarto gobierno de Lula no empezará con revanchismo, dicen fuentes en Brasilia. Se buscarán consensos y acuerdos con todos, incluso con quienes hicieron una clara campaña contra el presidente de Brasil. La relación con Estados Unidos es uno de los mayores desafíos de Lula en su cuarto mandato, reconocen sus asesores internacionales.En las próximas semanas, el presidente reelecto irá a la COP31 en Turquía, a la cumbre de la ASEAN, la asociación de países asiáticos, al Mercosur y al G-20, en Estados Unidos. Será una victory lap â??la vuelta de la victoriaâ?? de Lula, que, a los 80 años, se transformó en símbolo de resistencia a la derecha , al discurso de odio, a la violencia y a la intolerancia.Lo que hizo Lula en Brasil no lo pudo hacer Iván Cepeda en Colombia. El senador perdió la elección contra Abelardo De la Espriella por solo 250 mil votos. En tres semanas, Lula, que terminó en segundo lugar en la primera vuelta, con todos los demás candidatos más cercanos a Flavio Bolsonaro, superó a su adversario con la fuerza de la juventud, una nueva y agresiva ofensiva en redes sociales y el apoyo de la izquierda global.El triunfo de Lula fue, también, un golpe para las big techs. La campaña de Lula hizo fuertes acusaciones de interferencia contra Meta (Instagram, Facebook y WhatsApp) y obtuvo respaldos importantes, entre otros, de las Naciones Unidas. Expertos de la ONU emitieron un pronunciamiento en el que alertaron sobre una falta de imparcialidad y posibles restricciones a la libertad de expresión por parte de Meta durante la campaña electoral en Brasil. Se denunció, entre otras cosas, que los algoritmos y sistemas afectaron de forma asimétrica a los contenidos políticos, perjudicando principalmente a la campaña de Lula. Brasil no quedará aislado en la región, pero será una voz disonante. El país seguirá sin unirse al Escudo de las Américas de Trump, con el desafío de negociar aranceles comerciales con el gobierno del republicano, siendo parte del Brics y apoyando la presencia de China en América Latina. Con Lula, el gobierno brasileño seguirá insistiendo en la necesidad de una negociación de paz entre Rusia y Ucrania y cuestionando las acciones de Israel en Medio Oriente â??con sus relaciones con Tel Aviv congeladasâ??.Brasil despertó la esperanza de la izquierda en la región, del peronismo y el kirchnerismo en Argentina, y de todos los que enfrentan a la derecha y a la extrema derecha en el mundo.
Representantes de Juntos por el Perú y Ahora Nación, así como Verónika Mendoza, se pronunciaron tras los resultados oficiales de la segunda vuelta electoral brasileña
El líder del PP reúne a sus cabezas de lista en un mitin de precampaña en Salamanca y avanza que volverá a visitar Cataluña
El debate en el Pacto Histórico enfrenta a quienes destacan su trayectoria y peso electoral con dirigentes que defienden el relevo generacional y una estrategia política nacional de cara a 2030
La pregunta de la activista política abrió una nueva discusión sobre la politización de las denuncias de abuso sexual y las diferencias entre el expediente judicial contra el millonario norteamericano y los señalamientos sobre el exmandatario
La norma establece que la naturaleza transnacional, expansión regional y diversificación de actividades ilícitas de estas organizaciones generan riesgos para la vida, los bienes y el patrimonio de los habitantes de la Nación
PARÍS.- Una acalorada discusión televisiva sobre los disturbios que sacudieron Francia convirtió a Lola-Fleur Whittaker, una estudiante franco-británica vinculada a la izquierda radical, en una de las figuras más controvertidas del debate público. Sus críticas al gobierno de Emmanuel Macron y a los comerciantes afectados por los saqueos desataron una ola de reacciones en las redes sociales, donde también se cuestionaron sus orígenes familiares, su trayectoria académica y su estilo de vida.Whittaker participó el lunes en La Grande Confrontation, un programa especial de la cadena LCI, dedicado a la violencia que atraviesa el país. Durante el debate, interpeló al alcalde de Cannes, David Lisnard, y defendió la indignación de los jóvenes que participaron en los disturbios, al atribuirla a "años, décadas de miseria"."Hay más de un millón de franceses por debajo del umbral de la pobreza desde que Macron está en el poder", afirmó. También sostuvo que un tercio de los estudiantes no tiene suficiente para comer y resumió su argumento con una consigna que rápidamente se viralizó: "Tenemos hambre".Jehmima came to France from the Congo when she was 9 and is a business owner.She went on French TV to scold the champagne socialist Lola-Fleur who defended the rioters and looters on TV.Lola-Fleur mocked shop owners who had been looted, saying "your little shops, that's cute" pic.twitter.com/XPDwbFJxUJ— Visegrád 24 (@visegrad24) October 21, 2026El momento más tenso llegó cuando cuestionó a los comerciantes que habían sufrido saqueos. "Los saqueadores no tienen nada... ustedes tienen mucho que perder", dijo, antes de agregar: "Sus tienditas están muy bien". Sus palabras provocaron una respuesta de Jhemima Sheilha, propietaria de una cadena de panaderías cuyos establecimientos habían sido atacados."Es mi vida, Lola", le respondió Sheilha. "Hemos tenido que ver cómo destrozaban nuestros negocios. ¿Qué justifica aterrorizar la vida de la gente?". La intervención de Whittaker también incluyó una referencia a la represión policial del 17 de octubre de 1961, cuando una manifestación de argelinos en París fue brutalmente reprimida por la policía. La joven vinculó aquel episodio con las divisiones sociales actuales, una comparación que alimentó las críticas de sus adversarios.De Sciences Po a La France insoumiseDetrás de su presentación como estudiante, Whittaker tiene una trayectoria política que ya la había acercado a los círculos de la izquierda francesa. Estudió Política y Relaciones Internacionales en la Universidad de Manchester y continuó su formación en un programa de doble máster vinculado a Sciences Po París y la London School of Economics.Su trayectoria académica también quedó bajo escrutinio. Distintas publicaciones señalaron que la matrícula de la Universidad de Manchester podía alcanzar las 29.000 libras anuales (unos 33.000 euros). Sin embargo, en un video publicado en internet durante la noche del 20 de octubre, Whittaker afirmó que pagaba 9000 libras al año (unos 10.000 euros) mediante un préstamo estudiantil, una beca y sus ingresos como animadora juvenil.En marzo de 2026, ocupó el puesto 21 de la lista Le Nouveau Paris populaire, vinculada a La France insoumise (LFI), el movimiento de izquierda radical liderado por Jean-Luc Melenchon, para las elecciones municipales de París. También participó en actividades políticas, asistió a la Fiesta de L'Humanité y realizó prácticas en la Asamblea Nacional.Pero sus reclamos por la desigualdad no parecerían ser tan coherentes con el estilo de vida que ella misma alardea en redes sociales hace un tiempo. Whittaker ofrece clases particulares de francés a través de la plataforma Preply, donde sus tarifas publicadas alcanzan los 53 euros por 50 minutos. También circularon fotografías de sus viajes a destinos como Omán, Malasia, Egipto, Grecia y Croacia, incluidas imágenes en barcos y playas remotas. Las críticas apuntaron además a su entorno familiar, ya que su padre ocupó cargos directivos en la industria petrolera, incluida una etapa en Shell, y cuenta con formación ejecutiva en HEC París.Ante los cuestionamientos, Whittaker aseguró que ya no mantiene contacto con su padre y que vive con su madre, profesora de inglés. "Mi madre es profesora de inglés y tiene números rojos todos los meses del 10 al 12", afirmó en el video, en el que también sostuvo que suele quedarse sin dinero a mitad de mes. La joven defendió su denuncia sobre las dificultades económicas que atraviesan muchos estudiantes y pidió a sus detractores que se informaran antes de juzgarla.Whittaker también tiene en su cuenta de Instagram historias destacadas bajo el título "Islamogauchista", una expresión que combina las referencias al islamismo y al gauchisme, término francés utilizado de forma despectiva para aludir a la izquierda radical. La elección del nombre refleja el tono provocador de su presencia en redes sociales, donde comparte contenidos vinculados a sus posiciones políticas.La polémica se produjo mientras Francia intentaba contener una nueva ola de violencia. Tras unas 2500 detenciones durante el fin de semana, el gobierno de Sebastien Lecornu impuso toques de queda localizados en varias ciudades. El primer ministro defendió la medida el martes y afirmó que había contribuido a mantener la calma durante la noche.Agencia AFP
Nuestra democracia tiene dos cámaras pero hay simetría: prevalece el Congreso. Sin embargo, su par tiene competencias independientes en las que la democracia se juega mucho
En nuestro país la prudencia se volvió sospechosa. Se la confunde con miedo, con falta de ambición o con timidez. Fue hace unos días, y a propósito de la Inteligencia Artificial, cuando en la ONU volvimos a escuchar esta curiosa idea de boca del Presidente de la Nación. Ahora lo audaz parece que es renunciar a regular preventivamente a la IA. Y el que no esté de acuerdo, como siempre, será acusado de tibio o de izquierdista disfrazado de responsable. No quiero discutir en abstracto. Prefiero bajar esta idea a tierra y preguntarnos qué significa, en concreto, no poner ninguna regla. Pensemos en un banco que deja que una IA decida a quién darle un crédito. La IA aprende de lo que el banco hizo en los últimos veinte años. Si en ese tiempo a los vecinos de ciertos barrios se les prestó menos, concluye que ahí no conviene prestar. Nadie se lo ordenó. Nadie lo decidió. Pero lo aplica miles de veces por día. Y el que vive en esos barrios pide un crédito y recibe un no por su código postal, sin que nadie tenga que explicarle por qué. Esto no es teoría. En los Países Bajos, entre 2013 y 2020, la administración tributaria usó un sistema automático para detectar fraudes en los subsidios para el cuidado de los hijos. Entre los indicadores de riesgo figuraba la doble nacionalidad. Miles de familias fueron acusadas injustamente y obligadas a devolver dinero que no debían. En enero de 2021 renunció el gobierno entero. Los Países Bajos no son un país desordenado. Pero les pasó igual. Ahora pensemos en una empresa que no tiene un solo empleado, manejada de punta a punta por una IA. Tampoco es ciencia ficción. El Gobierno envió al Congreso un proyecto para reconocer las "sociedades automatizadas". Y su posición sobre las reglas es bien explícita. En enero, en Davos, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, dijo que su "única tarea" es "que no aparezca ninguna ley de Inteligencia Artificial". Si una empresa así le niega un crédito a una familia, estafa a un jubilado, comete un fraude o difunde una mentira, ¿a quién le vamos a reclamar? ¿A quién citarán los jueces? La pregunta no es abstracta: hasta los legisladores del oficialismo en el Senado introdujeron cambios para que haya personas que respondan. Mientras tanto, los países que se toman en serio esta tecnología hacen exactamente lo contrario: están escribiendo las reglas. Corea del Sur, el país de Samsung, quiere ser una de las tres potencias mundiales de la Inteligencia Artificial. A principios de este año puso en vigor una ley que identifica los usos más sensibles, como los préstamos, la salud, la educación, las investigaciones criminales y la energía nuclear, y les exige más transparencia y más seguridad. El argumento oficial fue simple: sin previsibilidad legal y sin confianza del público, la tecnología no va a escalar. Italia fue el primer país de la Unión Europea en sancionar su propia ley. La impulsó el gobierno de Giorgia Meloni. Exige supervisión humana en salud, justicia, educación, trabajo y administración pública, y castiga con prisión a quien use falsificaciones digitales para dañar a otro. Al mismo tiempo, creó un fondo de hasta mil millones de euros para invertir en empresas del sector. Regla e impulso, en el mismo paquete. En Estados Unidos, el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, firmó una ley vigente desde este año que prohíbe los sistemas diseñados para discriminar o para asignarles un puntaje social a las personas. Texas puede ser muchas cosas, menos una república soviética. En Europa, aun cuando este año Bruselas decidió darles a sus empresas más tiempo para adaptarse, la evaluación de créditos siguió en la lista de usos de alto riesgo. Los países serios simplifican y corrigen plazos. Pero no se les ocurre tirar el reglamento a la basura. El ejemplo más elocuente llegó a fines de septiembre, desde Washington. Varios de los máximos responsables de las empresas de Inteligencia Artificial venían advirtiendo en público sobre los riesgos de sus propios productos, y algunos habían pedido reducir el ritmo al que mejoran sus modelos. Donald Trump, cuya visión nuestro Gobierno dice compartir plenamente, los reunió en la Casa Blanca. Su respuesta fue pedirles que se controlen solos. Firmaron un documento, el Acuerdo de la Casa Blanca sobre la Superinteligencia, que no obliga a nada ni prevé ninguna sanción. Trump lo definió como "moralmente vinculante". Es como dejar que cada equipo fije sus propias reglas para jugar al fútbol. Lo curioso es que hasta ese documento reconoce que hacen falta controles externos y que con el tiempo podría tener sentido convertir estos compromisos en leyes. Nada de lo que hacen Corea, Italia, Texas o Europa es obra de marxistas. Son las cosas que hacen los gobiernos responsables. Los que escriben estas reglas quieren atraer inversiones tanto como nosotros. Pero saben algo que la Argentina aprendió de la peor manera: el capital serio no se instala en lugares donde no hay reglas. Busca países donde las reglas existen, se cumplen y no cambian con cada gobierno. Cuando los que fabrican autos piden frenos, prometer que las rutas no van a tener límites de velocidad no es audacia. Es un error y punto. Aristóteles lo explicó mejor que nadie. El coraje está en el medio entre dos defectos: por un lado, la cobardía, que es el exceso de miedo, y por el otro, la temeridad, que es su falta. El que no le teme a nada no es un valiente. Es un imprudente. Y la prudencia es justamente la virtud que nos permite distinguir una cosa de la otra. No es un freno para la decisión. Es la condición para decidir bien. Tampoco se trata de desconfiar del progreso tecnológico. La Revolución Industrial terminó mejorando la vida de casi todos. Pero en Inglaterra, entre 1780 y 1840, la producción por trabajador creció un 46% y los salarios reales apenas un 12%. Pasaron sesenta años, una vida laboral entera, para que el progreso llegara a quienes lo producían. Gobernar una transición es, entre otras cosas, conseguir que la espera no se lleve puesta una generación. En la Ciudad de Buenos Aires nadie espera a que se caiga un ascensor para exigir que alguien lo revise. No es burocracia: es la condición para que la gente se suba tranquila. Cuando gobernamos la ciudad, incorporamos asistentes virtuales y sistemas para asignar mejor los recursos. Y la pregunta que más nos importaba nunca fue qué podía hacer la herramienta. Fue quién respondía cuando se equivocaba. Las reglas no deben frenar la innovación. Al contrario, deben dar los marcos necesarios para crecer. Los argentinos conocemos muy bien el precio de la imprudencia. Lo pagamos con inflaciones, defaults y promesas que alguien hizo con entusiasmo y que otros tuvieron que pagar. Por eso la discusión sobre la inteligencia artificial es, en el fondo, una discusión mucho más vieja. La prudencia no es de izquierda ni de derecha. Es la virtud de los que saben que sus decisiones las van a terminar pagando otros. Lo contrario no es la libertad. Es irresponsabilidad, venga de donde venga.
El partido político recibió 28 votos a favor, frente a 58 en contra, por lo que la iniciativa de $ 634,9 billones seguirá su trámite en el Congreso de la República
El Presidente llegará en plena convulsión europea y a semanas de las elecciones en las que Pedro Sánchez buscará retener el poder. Infobae reconstruyó su agenda en Madrid, que incluye charlas sobre economía y un nuevo encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid. Viajará con Adrián Ravier y, por ahora, no tiene prevista una reunión con Santiago Abascal
Milei estuvo en diálogo con Marco Rubio, quien está organizando la conferencia junto con el gobierno alemán. El Presidente volvió a hablar esta semana de una "alianza" entre la izquierda radical y el terrorismo islámico.
Frente Amplio y Podemos solo han cerrado candidaturas conjuntas en Canarias y la Comunitat Valenciana, mientras el resto del mapa queda dividido entre pactos territoriales y listas separadas
Frente Amplio celebra este sábado su presentación oficial en Madrid con Ada Colau como candidata propuesta a la Presidencia del Gobierno, mientras el proyecto de unidad impulsado por Gabriel Rufián queda truncado
Docente, gestor cultural y responsable de la dirección artística de BAphoto entre 2015 y 2020, Francisco Medail (Entre Ríos, 1991) escribió el diario de una pesquisa que actualiza la pregunta por la obra de arte en la era de su reproductibilidad técnica: en especial, cuando esa obra es fotográfica. En 2017, revisando catálogos de las colecciones de fotografía del Museo Nacional de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Medail descubre que ambas instituciones poseen la misma obra de Alejandro Kuropatwa: una de las piezas exhibidas en 1996 en la muestra Cóctel (una serie de fotografías sobre el tratamiento antirretroviral que el artista, afectado por el VIH, seguía en ese momento). Podrían haber sido dos copias de la misma foto, pero, describe Medail, "la verdadera sorpresa llegó al comparar sus reproducciones y advertir que estaban espejadas entre sí: los mismos elementos que en la reproducción del Bellas Artes estaban a la derecha, en la reproducción del Moderno estaban hacia a la izquierda". El hallazgo despierta la intriga: el autor, que en algunas entradas del diario se llama a sí mismo "agente Medail" indaga en archivos, consulta con especialistas, recupera pasajes de la vida de Kuropatwa y detalles de la inauguración de Cóctel; reconstruye el camino que, copias mediante, realizó la obra (¿o las obras?) en cuestión. La investigación, que culminará en 2022, queda registrada, entre apuntes simpáticos y datos minuciosos hasta la obsesión, en un libro que habla de arte, pero sobre todo de los circuitos donde ese arte se consagra. Diente roto a la izquierdaFrancisco MedailRipio240 páginas$ 35.000
La diputada nacional de La Libertad Avanza analizó el debate legislativo en torno al DNU 70, la fallida sesión impulsada por el kirchnerismo y la fragmentación interna de la oposición. Además, cuestionó con dureza los incidentes violentos registrados frente al Congreso y la utilización de manifestantes y estudiantes en las marchas. Leer más
El mismo día que el portavoz de ERC ha reconocido haber fracasado, la editorial Ara Llibres ha anunciado la publicación de su tercer libro
Hoy acaba el plazo para registrar coaliciones de cara al 29N. Podemos negocia contrarreloj con Frente Amplio una candidatura unitaria fuera de Madrid y Barcelona, tras el acuerdo alcanzado en Canarias; mientras que los de Colau insisten en extender la unidad también ahí
Los socialistas prefieren una lista unitaria en las grandes circunscripciones, pero aprovecharán el lío para pedir el voto útil en los pequeños territorios
El representante del Centro Democrático compartió un video en X donde sostuvo que la denuncia sobre tiradores apuntando a los manifestantes buscaba ocultar la escasa asistencia a las movilizaciones
La formación que lidera Irene Montero zanja que su tándem será con el portavoz republicano y rechaza integrarse al Frente Amplio tras meses de conversaciones
Camilo Romero, Lalis y Alejandro Ocampo publicaron en sus cuentas de X mensajes a favor de los derechos, la democracia y las conquistas sociales
El representante a la Cámara afirmó que la fuerza pública solo actuaría sin diálogo previo ante hechos como bloqueos a ambulancias, porte de armas, daños a bienes, retenciones o agresiones
El portavoz republicano insiste en que todavía trabaja para unir a las izquierdas, pero el movimiento bloquea todavía más las negociaciones en la capital, donde Emilio Delgado compite con Irene Montero
El portavoz de ERC cierra la puerta al Frente Amplio y será cabeza de cartel en su partido. Más Madrid ofrece integrar a la formación morada si la exalcaldesa de Barcelona no se presenta en Madrid
SANTIAGO DE CHILE.- Michelle Bachelet necesitó apenas cuatro palabras para volver al centro de la política chilena. Su frase "Yo creo que sí", con la que dejó abierta una tercera candidatura presidencial el miércoles pasado, llevó a la centroizquierda a pensar en la reunificación y al gobierno de José Antonio Kast a discutir cómo enfrentar a una adversaria que todavía no anunció que vaya a competir.La apertura ocurrió en una entrevista con TVU, el canal de la Universidad de Concepción, donde le plantearon a la expresidenta si no había segunda sin tercera, en alusión a una nueva presidencia. La entrevista llegó menos de tres semanas después de que retirara su candidatura a la Secretaría General de la ONU, tras resultados adversos en las consultas informales del Consejo de Seguridad."Quienes pensaban que después de esto me iba a ir para la casa, les tengo una mala noticia. Eso no va a pasar", advirtió Bachelet el 30 de septiembre, durante un acto de desagravio que reunió a seis partidos de oposición en La Pintana, una comuna del sur de Santiago. Su candidatura internacional terminó sin el apoyo de la administración de su propio país: el gobierno de Kast retiró el respaldo de Chile en marzo.A los 75 años, la expresidenta cerró su apuesta internacional y encontró a los partidos que gobernaron con Gabriel Boric pendientes de su próximo paso. Presidenta entre 2006 y 2010 y entre 2014 y 2018, fue también directora de ONU Mujeres y alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Aunque faltan más de tres años para las elecciones de 2029, la oposición volvió a mirarla para acercar posiciones y encontrar una conducción frente a Kast."En estos siete meses como oposición, la izquierda no ha logrado generar liderazgos ni propuestas programáticas, y Bachelet, como socialista comprometida con su causa, entiende que deben salir de ese letargo", dice a LA NACIÓN Roberto Munita, analista político y director de Administración Pública de la Universidad Andrés Bello (UNAB).La respuesta llegó también del propio Kast. El jueves, ante empresarios en Valdivia, el presidente aludió a quienes ya hablan de la próxima elección y recordó, con una broma, que ganó en su tercer intento. "Algunos ya están pensando en la próxima elección", comentó, y agregó: "Yo decía la tercera es la vencida y aquí estoy, con perseverancia, con coraje". Consideró legítima la aparición de distintos liderazgos, aunque pidió evaluar las reformas tributaria, laboral y educacional del segundo gobierno de Bachelet.Respaldo y cautelaEn la derecha sorprendió lo anticipado de la apertura, aunque también reconocen que Bachelet conserva respaldo ciudadano y capacidad para ordenar a la oposición. La diputada Ximena Ossandón, de Renovación Nacional, la definió como "una persona articuladora, querida y que es capaz de organizar todo un sector".Más dura, la diputada Paulina Muñoz, del Partido Nacional Libertario, apuntó contra la viabilidad de sus aspiraciones: es "experta en levantar candidaturas que no tienen piso", sostuvo, en alusión a la ONU y a un eventual tercer mandato. Desde la oposición, el senador Iván Flores, de la Democracia Cristiana, consideró "fantástico" que pusiera su nombre a disposición, porque "a la oposición hoy día le falta liderazgo", planteó.La apertura encontró respaldo en el Frente Amplio, aunque su presidenta, la diputada Gael Yeomans, evitó adelantar una definición presidencial. "Lógicamente que cuando estamos hablando de candidaturas presidenciales nos queda un largo trecho que recorrer", afirmó, y puso el acento en la discusión del Presupuesto 2027 y en construir una alternativa al gobierno.Los presidentes de los partidos opositores agendaron además una reunión con Bachelet por invitación de su fundación. "En los próximos días hemos agendado una reunión con la presidenta Michelle Bachelet", anunció el presidente del PPD, Raúl Soto.Entre el socialismo democrático y el bloque del Frente Amplio y el Partido Comunista, que salieron del gobierno de Boric "con mucha desconfianza y con rencillas de unos con otros", Bachelet puede ser el puente, dice Munita: "si hay alguien que puede ayudar a limar esas asperezas es, precisamente, Michelle Bachelet". Para él es una "pieza fundamental si es que todo el progresismo quiere reordenarse en un solo bloque"."Creo que Bachelet es una de las pocas figuras que, por su trayectoria e historia, tiene la capacidad de generar ese consenso y unir a la izquierda en general", dice a LA NACIÓN Felipe Aguilar, analista político de la Universidad Central. Lo interesante, plantea, "va a ser ver cómo reacciona el Frente Amplio y el Partido Comunista ante su irrupción, y si efectivamente dejan que funcione como ese puente o eje integrador".Un acercamiento con BoricBoric también contribuyó a realzar la figura de Bachelet. Durante el homenaje en La Pintana recordó sus críticas a la expresidenta como dirigente estudiantil y diputado, y destacó la generosidad con que recibió a quienes la cuestionaron.Días antes del homenaje, ambos habían firmado una declaración contra la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, en la que pidieron a Kast reconsiderar la decisión. Los dos expresidentes asumieron así una posición común frente al gobierno, pese a las diferencias entre las generaciones de izquierda que representan.Boric, dice Aguilar, viene ganando presencia en ese reordenamiento y busca mantenerse como una figura clave de la oposición. "Si tuviéramos que proyectar algo hoy, lo más probable es que ambos [Bachelet y Boric] terminaran empujando una primaria para construir una lista amplia y competitiva".Los obstáculosLos números todavía no ubican a Bachelet en la cima. En la encuesta Panel Ciudadano UDD, divulgado el 5 de octubre y realizado entre el 2 y el 4, antes de su respuesta, le asignó un 15% en un escenario de cinco candidatos, detrás de Johannes Kaiser, del Partido Nacional Libertario, con el 21%; Boric, con el 19%, y Franco Parisi, con el 18%. En otro escenario, con nueve nombres, obtuvo el 8%.Para Luis Felipe Vergara, académico de la Universidad Andrés Bello, lo que le falta a la oposición es una conducción. "La oposición en Chile necesita un liderazgo, porque está totalmente fragmentada, y ese liderazgo lo puede conducir Michelle Bachelet", explica. El problema, advierte, es que conviven dos izquierdas, la del socialismo democrático y la Democracia Cristiana, y la del Frente Amplio y el Partido Comunista: "El gran desafío acá es no solo unir, sino que puedan unirse bajo un propósito común".El recambio es la otra pregunta abierta: Munita ve potenciales candidatos en las alcaldías, el Congreso y el gabinete de Kast, pero ninguno que haya construido "un relato potente y convincente ante la opinión pública". Y no es un asunto solo de la izquierda, plantea: "Todos los nombres que hoy figuran como posibles candidatos ya han sido candidatos presidenciales anteriormente".Hasta las elecciones de 2029, los partidos tendrán que resolver una candidatura y los acuerdos que la sostendrían. La reunión prevista con Bachelet les plantea una tarea más inmediata: cómo actuar juntos frente a Kast. Boric dio señales de acercamiento y la expresidenta mantiene su disponibilidad; las diferencias sobre el programa y la conducción siguen abiertas.
El mandatario estadounidense celebró el Día de Colón, destacando el aporte de la comunidad italoestadounidense y criticando a sectores que derribaron monumentos.El presidente actualizó la festividad, reinstalando estatuas y homenajeando al navegante en la Casa Blanca, en un gesto hacia el legado histórico.
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Faltan solo siete días para cerrar coaliciones y Colau ha metido prisa para empezar a tomar decisiones en la coalición. Hay que dejar de "marear la perdiz", ha asegurado
Durante años, la rebeldía pareció volverse de derecha y la izquierda quedó relegada a la defensa del statu quo. Sin embargo, la reciente oleada de protestas estudiantiles en Francia y la movilización universitaria en Argentina sugieren que el malestar generacional busca nuevos lenguajes de organización. Leer más
En Queropalca, una localidad de 730 habitantes ubicada en la provincia de Huánuco, Perú, obtuvo el primer puesto para las elecciones municipales Ahora Nación, un partido de centroizquierda socialdemócrata fundado en 2023. Un candidato a alcalde con un particular nombre lideró la lista en el pueblo y se convirtió en el virtual ganador de la municipalidad: se trata de Hitler Mussolini Simeón Flores. El postulante, de 45 años, obtuvo 229 votos, equivalentes al 34,54% de los sufragios válidos, según los resultados electorales difundidos tras los comicios municipales del domingo 4 de octubre.La elección fue reñida. En segundo lugar quedó Gaspar Benilde Osorio Zambrano, de Renovación Popular Perú, con 204 votos (30,77%), mientras que la candidatura de País para Todos reunió 187 sufragios (28,20%). De esta manera, la diferencia entre el primero y el tercero fue de apenas 42 votos, sobre un total de 663.Los resultados de las actas deben ser proclamados por la autoridad electoral correspondiente para que tanto Simeón Flores como el resto de los ganadores se conviertan en alcaldes. Se trata de la elección posterior a la presidencial que se celebró en abril de este año, en la que ganó Keiko Fujimori. El nombre del candidato a alcalde de Queropalca despertó polémica por la coincidencia con Adolf Hitler, líder del régimen nazi alemán, y Benito Mussolini, dictador italiano y pionero del fascismo. Sin embargo, Flores se presentó por Ahora Nación, una fuerza política identificada como de centroizquierda, y no por una agrupación vinculada con esas ideologías.El nombre Hitler en PerúNo es la primera vez que un Hitler ocupa un cargo electivo en Perú. Hitler Alba, del partido de centroderecha We Are Peru, fue alcalde de otro pequeño municipio andino, Yungar, entre 2011 y 2014. En 2018 se enfrentó a Lennin Vladímir Rodríguez Valverde, que trató de impugnar la validez de su candidatura. Alba ganó con el 47,7% de los votos.Durante la campaña se había denominado "el buen Hitler" y utilizó los lemas "Hitler vuelve" y "Hitler con el pueblo". Afirmó en aquel entonces que su padre no conocía el legado del dictador nazi alemán cuando le puso ese nombre.También el congresista y médico Hitler Saavedra ocupó un escaño en el Congreso de Perú como miembro de We Are Peru desde 2021 hasta su muerte, en 2024, a los 46 años, cuando estaba de viaje en Cusco.Perú tiene miles de personas llamadas Hitler. Según datos del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) difundidos en 2023, 3943 peruanos llevaban ese nombre. Entre estos, 99 fueron llamadas Adolfo Hitler y tres Adolf Hitler. Aunque un relevamiento internacional llamado Forebears ubicó al país en el primer puesto, la información disponible no permite confirmar que tenga la mayor cantidad de personas con ese nombre en el mundo. Reacciones en redesLa elección de Simeón Flores generó una ola de comentarios en las redes sociales. En X, numerosos usuarios pusieron el foco en la combinación de su nombre con los de Adolf Hitler y Benito Mussolini. Otros recurrieron al humor para reaccionar a la noticia. La difusión también llegó a cuentas en otros idiomas, una prueba del alcance internacional que adquirió el resultado electoral. Por otro lado, cuentas argentinas también lo relacionaron, por su apellido, a Diego Simeone, entrenador de Atlético Madrid.Hitler and Mussolini won the election. Together.In the Peruvian district of Queropalca, Hitler Mussolini Simeón Flores won the mayoral election.It's not a nickname or a joke. That's exactly how the candidate is listed in the official electoral commission database.He securedâ?¦ pic.twitter.com/z4X1piy4ad— Ñ?аÑ?пад и неÑ?важение (@VictorKvert2008) October 9, 2026Como que Hitler Mussolini Simeon? https://t.co/l9GpFIG7Ox pic.twitter.com/wNjzuWUmbT— Ð?acho ® ð??¦ð??·ð??´â?«ï¸? (@NachoCavallo74) October 9, 2026La "e" desapareciendo de su último nombrepic.twitter.com/OXsvJv02l8 https://t.co/lGEkOqzCBD— Fran (@frabigol) October 9, 2026Hitler Mussolini Simeón https://t.co/28bOdr5aWb pic.twitter.com/kiI37igrRU— Jordan Del Rey (@ThunderTwoOne) October 9, 2026
La protesta contra la Corte Suprema de Justicia por su fallo que dejó vigente la derogación de la ley de tierras incluida en un decreto del presidente Javier Milei comenzó frente al edificio del máximo tribunal, que está vallado en su frente sobre la calle Talcahuano, como así también sectores de la Plaza Lavalle, en el centro porteño.Frente al edificio de los tribunales, se monta un escenario y, sobre la plaza, se agrupan militantes con bombos y trompetas, junto a otros que sostienen carteles de repudio contra jueces y fiscales por causas que afectan a dirigentes kirchneristas, como Cristina Kirchner o Milagro Sala, y otros que tienen a cargo expedientes contra Javier y Karina Milei y Mauricio Macri.La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan, los partidos políticos que integran el Frente de Izquierda, el Polo Obrero, el Movimiento Derecho al Futuro (sello político del gobernador bonaerense, Axel Kicillof), Patria Grande (espacio político de Juan Grabois), son algunas de las organizaciones presentes en la protesta, que interrumpe el tránsito sobre la calle Talcahuano, entre Tucumán y Lavalle. Aún no es muy numerosa. Se acercan también los primeros dirigentes políticos de la oposición, como los peronistas Julia Strada y Hernán Letcher; el dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano, o el titular de ATE Capital, Daniel Catalano, entre otros.Sobre el acoplado de un camión, se monta un escenario, en el que se instalaron banderas de ATE, de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y otra que reza "Marcha de la Bronca". La CTA, en sus dos vertientes, fueron los organizadores de la protesta. La protesta se convocó contra un fallo que la Corte suscribió el martes de la semana pasada, en el que consideró que el Centro Excombatientes Islas Malvinas de La Plata no estaba legitimado para promover una demanda contra el decreto 70/2023, en cuyo artículo 54 se deroga la ley 26.737, de "Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de Tierras Rurales". Con esa definición, los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, dejaron vigente la derogación de la norma que limitaba la compra de tierras por parte de extranjeros.Se suma a la protesta el Frente de Lucha Piquetero, que previamente se manifestó en Desarrollo Social por los recortes que dispuso el Gobierno en el plan Volver al Trabajo. Noticia en desarrollo
El oficialismo presentará candidatos por separado, Néstor Segovia y Virginia Bouvet, y la izquierda postulará a Claudio Dellecarbonara, del PTS, sin el PO ni otro sectores. Votan el 26 de noviembre
La última encuesta de Datafolha le da al presidente una intención de voto del 45%, frente al 40% del senador del Partido Liberal, pero cita que un 17% de los electores todavía puede cambiar su decisión a último momento. Lula encabeza este sábado una marcha multitudinaria por San Pablo. Leer más