Una de las voces más seguidas de la IA en español habló con Infobae de trabajo, hijos, deepfakes y robots. Y por qué ve a Latinoamérica más despierta que a Europa
La oferta alcanza al 27% de su plantilla mundial, pero todavía se desconoce cuántos empleados aceptarán el retiro. Leer más
La empresa detrás de Claude enfrenta una demanda por presuntamente utilizar 274 canciones del artista sin autorización
El gasto total en inteligencia artificial en Perú alcanzó los USD 496,9 millones durante 2025 entre hardware, software y servicios
ChatGPT elaboró una lista para la celebración del 31 de octubre con referencias a Bad Bunny, Hannah Montana, Kylie Jenner y opciones como vampiro, bruja o fantasma de fácil recreación durante el fin de semana
La compañía es la sexta en la Argentina y la segunda de Latinoamérica con una certificación de este tipo por su alcance. Con esta norma, suma una tercera certificación internacional, que cubre tanto el uso interno de la IA como el de los productos que utilizan sus clientes. Leer más
La IA también está provocando una revolución en los tribunales y en la administración de justicia
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en una cuestión de Estado. Mientras gobiernos de todo el mundo incorporan sistemas capaces de procesar información, coordinar organismos y anticipar escenarios con una velocidad inédita, surge una pregunta que trasciende la innovación: ¿puede un algoritmo participar en la formulación de las políticas públicas o su papel debe limitarse a mejorar su implementación?La respuesta exige recuperar un viejo debate de la teoría política y administrativa. Durante la segunda mitad del siglo XX, Charles Lindblom, Aaron Wildavsky y Yehezkel Dror discutieron hasta qué punto los gobiernos podían planificar racionalmente sus decisiones o debían aceptar que las políticas surgen, en gran medida, de la negociación, el conflicto y el aprendizaje que acompañan su ejecución. Aquella controversia se desarrolló en un mundo donde coordinar significaba, sobre todo, coordinar personas. Hoy, la irrupción de la IA modifica las condiciones tecnológicas de ese debate, pero no elimina su núcleo político.Los sistemas inteligentes pueden consultar registros interoperables, verificar requisitos, distribuir tareas y procesar enormes volúmenes de datos con una eficacia muy superior a la de los procedimientos tradicionales. Allí reside su mayor aporte: reducir los costos de coordinación que durante décadas limitaron la capacidad de los Estados para ejecutar políticas complejas. Sin embargo, una administración más eficiente no equivale necesariamente a un gobierno más justo ni más creativo.Conviene distinguir dos funciones que con frecuencia se confunden. Una cosa es automatizar operaciones; otra muy distinta es transferir autoridad. La primera puede agilizar trámites, reducir errores y ofrecer servicios más oportunos. La segunda supone decidir quién recibe un beneficio, qué riesgos son aceptables, qué derechos prevalecen y cómo se distribuyen los recursos públicos. Esas decisiones no son técnicas: son esencialmente políticas.Pensemos en un ejemplo cotidiano. El nacimiento de un niño podría activar automáticamente la inscripción registral, la cobertura sanitaria y las prestaciones sociales correspondientes. Gracias a la interoperabilidad, la familia no necesitaría recorrer oficinas ni presentar repetidamente la misma documentación. Este modelo de Estado proactivo representa un avance extraordinario en términos de accesibilidad y calidad del servicio. Pero inmediatamente aparecen interrogantes que ningún algoritmo puede resolver por sí solo. ¿Qué prestaciones corresponden exactamente? ¿Qué datos son suficientes para acreditarlas? ¿Qué excepciones deben contemplarse? ¿Cómo puede una persona corregir un error o impugnar una decisión? La tecnología acelera el procedimiento, pero no determina los criterios que lo justifican. De aquí surge una idea que considero esencial: el desafío actual no consiste en construir un Estado automatizado, sino un Estado orquestador.Durante mucho tiempo concebimos al Estado como un coordinador de organismos relativamente estables. Cada ministerio, cada dependencia y cada funcionario ejecutaban una parte del proceso administrativo. Hoy, junto a las capacidades humanas aparecen agentes de inteligencia artificial especializados en buscar información, clasificar situaciones, detectar inconsistencias o proponer cursos de acción. Gobernar ya no implica solamente coordinar personas; implica orquestar capacidades distribuidas entre organizaciones, datos y sistemas inteligentes.La metáfora musical resulta útil porque evita un equívoco frecuente. Una orquesta no produce una obra simplemente porque reúne excelentes músicos. Hace falta una partitura, una dirección y una escucha permanente entre sus integrantes. Del mismo modo, los agentes de IA pueden ejecutar tareas altamente especializadas, pero corresponde al Estado definir el mandato, establecer las reglas de interacción y corregir las desviaciones cuando los resultados contradicen el interés público. Los algoritmos interpretan; no componen la obra.Las experiencias internacionales muestran con claridad tanto el potencial como los riesgos de esta transformación. En los Países Bajos, los sistemas utilizados para identificar posibles fraudes en prestaciones sociales terminaron integrándose a una cultura administrativa excesivamente punitiva. Miles de familias fueron injustamente perjudicadas por perfiles de riesgo y procedimientos opacos que luego motivaron una profunda crisis institucional. La lección no es que la inteligencia artificial sea incompatible con el Estado de derecho, sino que la eficiencia tecnológica puede agravar las injusticias cuando faltan transparencia, revisión efectiva y mecanismos de reparación.En contraste, Singapur desarrolló un gemelo digital de la ciudad que permite simular escenarios urbanos antes de ejecutar grandes proyectos. Allí la IA no sustituye la decisión política: mejora la información disponible para quienes deben decidir. La diferencia es fundamental. Un sistema puede ayudar a comprender mejor las consecuencias de una política, pero no puede establecer cuáles de esas consecuencias son socialmente deseables.La tentación de delegar también la formulación de políticas proviene de una confianza excesiva en los datos. Si un algoritmo puede identificar la alternativa más eficiente, parecería lógico permitirle escoger la mejor política. Pero toda optimización presupone que alguien definió previamente qué significa "mejor". Reducir tiempos de espera, maximizar cobertura o disminuir costos son objetivos perfectamente cuantificables. Lo que ningún sistema puede decidir es cuál de esos objetivos merece prioridad cuando entran en conflicto.Los datos describen regularidades, mientras que la política crea horizontes. Los modelos entrenados con información histórica tienden a reproducir patrones existentes y a perfeccionar soluciones conocidas. Las democracias, en cambio, avanzan precisamente cuando cuestionan esas regularidades: ampliando derechos, corrigiendo desigualdades o redefiniendo prioridades colectivas. La innovación institucional no surge de extrapolar el pasado, sino de deliberar sobre futuros posibles.Por eso resulta insuficiente la conocida expresión human-in-the-loop, que propone mantener a una persona supervisando las decisiones automatizadas. Un funcionario que simplemente convalida la recomendación de un algoritmo puede convertirse en un mero intermediario burocrático. La verdadera garantía democrática exige algo más profundo.Propongo pensar en una democracy-in-the-loop. Es decir, un modelo donde no sólo exista intervención de un humano, sino también autorización, deliberación y control democrático sobre los propios sistemas inteligentes. Antes de desplegar un algoritmo deberían discutirse públicamente sus objetivos, las categorías que utilizará, los datos que podrá consultar, el grado de autonomía permitido y las vías mediante las cuales cualquier ciudadano podrá conocer, cuestionar y corregir una decisión que lo afecte.Esta diferencia es mucho más que semántica. La democracia no debe ingresar al circuito únicamente al final, cuando alguien revisa un resultado; debe estar presente desde el momento en que se define para qué servirá el sistema y bajo qué reglas actuará. La legitimidad no puede añadirse como una capa posterior sobre una arquitectura tecnológica ya diseñada.La inteligencia artificial ofrece una oportunidad extraordinaria para fortalecer la capacidad estatal. Puede mejorar la coordinación entre organismos, personalizar servicios, anticipar necesidades sociales y enriquecer el análisis prospectivo de los gobiernos. Renunciar a esas posibilidades sería tan equivocado como abrazarlas acríticamente. El verdadero desafío consiste en preservar una distinción que la fascinación tecnológica tiende a desdibujar: la implementación puede automatizarse parcialmente; la legitimidad política no. Los gobiernos pueden delegar cálculos, verificaciones y operaciones repetitivas. En cambio, no deberían delegar la responsabilidad de decidir qué derechos proteger, qué prioridades adoptar ni qué distribución de costos resulta aceptable para la sociedad.En definitiva, un Estado orquestador no es aquel que reemplaza su juicio por una constelación de agentes inteligentes. Es aquel que utiliza esas capacidades para ejecutar mejor sus políticas, mientras conserva íntegramente la obligación de justificar las reglas que las orientan y de responder públicamente por sus consecuencias. La eficiencia en la articulación de los medios puede ser un atributo de los algoritmos; la inteligencia social aplicada en la elección de los fines, debe seguir siendo una responsabilidad indelegable de la democracia.
En un taller de TICMAS, Laura Marinucci, especialista en educación, y Walter Genoud, referente en tecnología educativa demostraron cómo la IA generativa permite desarmar el miedo al error, diseñar consignas atrapantes en minutos y personalizar la devolución a cada estudiante
El chatbot conversacional que OpenAI lanzó al mercado transformó la forma en que interactuamos con el conocimiento. Esta herramienta digital funciona hoy como una fuente permanente de consulta. Millones de usuarios la utilizan a diario para resolver tareas complejas, redactar textos o satisfacer curiosidades profundas. Entre la enorme variedad de preguntas cotidianas, reapareció un dilema antiguo: ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?Aunque la ciencia moderna ya ofreció explicaciones sobre el tema, la tecnología estructuró el asunto en dos miradas bien diferenciadas. En primer lugar, abordó la postura basada en la fe. Desde esta perspectiva, la solución descansa en los textos sagrados, de forma específica en el libro del Génesis. La narrativa bíblica sostiene que Dios creó directamente a todas las criaturas marinas, a los animales terrestres y a las aves. Bajo este argumento, la gallina existió antes que el huevo.En segundo lugar, el sistema analizó el proceso evolutivo. La Inteligencia Artificial explicó que una especie ancestral dio origen a la gallina actual. De este modo, la primera ave moderna nació de un huevo que depositó un antecesor biológico. Esta hipótesis coincide con investigaciones publicadas en la revista Science. Diversos estudios afirman que el huevo con cáscara dura apareció en vertebrados primitivos durante la transición hacia la vida en la tierra, mucho antes de la presencia de las aves domésticas.Así, la plataforma reabrió un debate clásico y ofreció argumentos claros para distintos tipos de público.El nombre más lindo del mundo, según la tecnologíaDentro de las búsquedas insólitas que realizan las personas, también destaca la consulta sobre cuál es el nombre más bello del planeta. Aunque este tipo de elección depende del gusto personal y la cultura, la Inteligencia Artificial sorprendió con una selección precisa. La herramienta determinó que Sofía ocupa el primer lugar debido a su popularidad, su sonoridad elegante y su significado profundo.El propio sistema aclaró que no posee sentimientos ni preferencias personales, pero reconoció que ciertas opciones reciben un aprecio universal. A partir de esa premisa, elaboró un listado con diez nombres populares entre familias de diversas regiones.La lista completa ubicó a Sofía en la cima. Detrás quedaron opciones mayoritariamente femeninas, junto con tres alternativas masculinas: Valentina, Isabella, Lucía, Catalina, Victoria, Elena, Alejandro, Mateo y Gabriel.Según la interpretación analítica de la plataforma, el nombre Sofía posee una fortaleza particular que lo distingue del resto. Representa a una figura que busca destacar en su entorno y proyecta una sabiduría natural. Con estas respuestas, la tecnología demuestra su capacidad para abordar desde preguntas científicas y teológicas hasta cuestiones de gusto popular.Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA
La red social amplió sus filtros de IA a todas las publicaciones fuera de la red directa del usuario, con 94% de precisión declarada
Akima, que interpretó a Rebeca en 'Cien años de soledad', afirmó que un productor mexicano elaboró entre seis y siete personajes digitales para campañas de marcas de lujo en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica sin su autorización
El hallazgo, revelado por OpenAI, neutralizó una amenaza latente que ponía en jaque contraseñas, bases de datos y la administración de cerca del 70% de internet
Radical Numerics no reveló si el tratamiento funcionó ni publicó los resultados en una revista científica
Fotografías generadas con IA, direcciones inventadas y pago por adelantado sin retorno: cómo saber si es un anuncio falso
Estamos acostumbrados a pensar la inteligencia como la capacidad de resolver problemas. Un examen de matemática, un test de cociente intelectual, la resolución del cubo Rubik o una partida de ajedrez presentan, con dificultad variable, una estructura conocida. Tenemos un problema, y utilizamos ciertas reglas y algún criterio para distinguir una buena respuesta de una mala.Pero la vida rara vez nos ayuda formulando organizadamente un problema. Elegir una carrera, cambiar de empleo, invertir los ahorros, o comenzar un nuevo emprendimiento son decisiones sin un esquema claro para resolver. Ni siquiera tenemos la chance de la prueba y error, porque estas decisiones suelen ser poco frecuentes, y diferentes en cada situación. Pareciera que el obstáculo principal de estas decisiones reside en desconocer el futuro. Pero eso es solo el comienzo. En la práctica ignoramos además qué variables ingresan en la solución, qué experiencias del pasado son pertinentes, si deberíamos cambiar de opinión después de recibir nueva información, y un montón de etcéteras. Resolver el problema exige descubrir primero de qué se trata el problema que hay que resolver. Aprendiendo de la sorpresaPero he aquí la buena noticia. Una corriente influyente de la neurociencia cognitiva describe al cerebro como un sistema que anticipa continuamente lo que va a percibir y corrige sus modelos a partir de los errores de predicción. Andy Clark en su libro Surfing Uncertainty y Jakob Hohwy en The Predictive Mind sostienen que en lugar de esperar pasivamente a que llegue información, la mente trata de adelantarse. Somos capaces de construir representaciones de lo que debería ocurrir, y usamos esta cualidad para comparar esas predicciones con lo observado. De hecho, todo el tiempo practicamos porque podemos pronosticar y fallar sin mucho costo, gracias a que nuestra experiencia cotidiana consiste en sufrir pequeños errores perfectamente tolerables. El colectivo tarda cinco minutos más, un conocido responde de manera inesperada, el aguinaldo se paga una semana tarde. En estos casos, entendemos rápidamente que no tiene sentido reconstruir nuestro modelo del mundo.Lo que pasa es que algunas sorpresas pesan más que otras. Si el restaurante decepciona cinco veces seguidas, quizás cambió el cocinero. Si una regularidad económica que parecía estable desaparece, empezamos a pensar en un cambio de régimen. La clave es distinguir cambios irrelevantes de estructurales. Un cerebro que revisa completamente sus convicciones frente a cada nueva observación sería tan disfuncional como uno que no modifica actitudes frente a cambios evidentes.El chiste es que aprender requiere sorprenderse, pero no demasiado. Explorar requiere aceptar algún grado de incertidumbre. Cambiar de restaurante, leer a alguien con quien no estamos de acuerdo, probar una tecnología nueva o abrir un comercio significa exponernos deliberadamente a información cuyo resultado desconocemos. La incertidumbre es también una tecnología de aprendizaje.Riesgo, incertidumbre y abducciónFrank Knight diferenciaba hace un siglo entre riesgo e incertidumbre. En el riesgo conocemos, al menos aproximadamente, los posibles resultados y sus probabilidades. En la incertidumbre genuina, esa lista ya no está disponible. Cuando se atraviesa una crisis, una innovación tecnológica o un cambio político importante, no sabemos siquiera cuáles son los eventos que podrían suceder.Esto da lugar a una forma distinta de racionalidad. Debemos decidir cuáles son los objetivos pertinentes, cómo describir una situación y qué razones deberían pesar cuando no existe un procedimiento mecánico para combinarlas. Es una racionalidad menos parecida a resolver un Sudoku y más cercana a orientarse en una ciudad desconocida: uno avanza, mira, corrige y a veces hasta descubre que estaba usando el mapa equivocado.Cuando ocurre algo realmente inesperado, durante un tiempo no disponemos de un modelo confiable. Pensemos en los primeros meses de la pandemia. En marzo de 2020, un hotel observa que sus reservas caen casi a cero. Son datos contundentes, pero lo que no estaba claro era qué hacer a continuación. ¿Había que financiar algunos meses sin clientes? ¿Alquilar o vender el edificio? ¿Prepararse para cambiar de rubro? Cada diagnóstico implicaba una estrategia radicalmente distinta. Los mismos datos permiten imaginar distintos mundos posibles.Una forma de razonamiento útil en estas circunstancias es la abducción, asociada al filósofo Charles S. Peirce. Esta estrategia se distingue de la deducción, que obtiene consecuencias a partir de premisas, y de la inducción, que busca regularidades a partir de observaciones repetidas. La abducción se usa cuando sucede un hecho novedoso, tratando de imaginar una explicación que, si fuera cierta, volvería inteligible lo que estamos viendo. Las crisis económicas funcionan de un modo parecido, aunque en otra escala. Una caída de la actividad puede ser una recesión convencional que se revertirá, o la manifestación de una transformación persistente. Un salto del dólar puede responder a una noticia puntual o indicar que los agentes dejaron de confiar en las políticas vigentes. Al principio, muchas historias pueden ser compatibles con los mismos datos. Esperar hasta contar con evidencia concluyente tampoco es una opción, porque para entonces probablemente ya haya sido necesario decidir.Por eso, actuar racionalmente en una crisis supone mucho más que actualizar probabilidades (la estrategia asumida por los "bayesianos"). Implica generar hipótesis, compararlas, experimentar, y estar dispuesto a abandonar rápidamente las que dejan de explicar lo observado. Nótese en esta estrategia la combinación necesaria de convicción y provisionalidad: necesitamos una interpretación para poder actuar, pero debemos recordar que esa interpretación fue construida, precisamente porque todavía no sabemos qué está ocurriendo.Quizás una de las capacidades más valiosas frente a la incertidumbre sea la de mantener varias historias abiertas al mismo tiempo. El experto demasiado seguro de su evaluación puede quedar atrapado en su modelo por demasiado tiempo. El desorientado que cambia de explicación con cada noticia, por su parte, se perderá en decisiones contradictorias. Entre ambos, una inteligencia que nos suena muy humana, y que utiliza provisoriamente un cuadro sinóptico sin olvidar que puede tener que dibujarlo de nuevo.Incertidumbre artificialLa irrupción de la inteligencia artificial parece cambiar el panorama de nuestra incertidumbre porque pone a disposición máquinas extraordinariamente efectivas para responder preguntas. Pero sería ingenuo pensar que esto reduce automáticamente el problema. En muchos casos, simplemente lo desplaza. Cuando obtener una respuesta se vuelve barato, gana importancia decidir qué preguntas vale la pena hacer, qué hipótesis merecen atención y qué evidencia debería hacernos abandonar una explicación (pensalo: ¿en qué momento te convencés de que la IA está equivocada?).Es cierto que la IA no se limita a resolver problemas bien definidos. También puede proponer hipótesis, reformular preguntas, sugerir analogías y diseñar escenarios alternativos. Pero esto puede derivar en otro problema que es el exceso de hipótesis. Nos vemos obligados, en estos casos, a desarrollar y perfeccionar el juicio necesario para elegir entre ellas. La abducción, por ende, sigue siendo necesaria.La paradoja final es que la IA nos ofrece una tecnología extraordinaria para producir respuestas mientras se convierte ella misma en una enorme fuente de incertidumbre. ¿Tiene sentido preguntarle qué efectos tendrá su propio desarrollo sobre el empleo, la educación, la ciencia o incluso sobre nuestra chance de supervivencia? Como siempre, la máquina tendrá una respuesta, pero podemos estar seguros de que, como los humanos, también ella navega en la incertidumbre knightiana.La inteligencia, en suma, no consiste solamente en acertar mucho. En situaciones inciertas, su valor radica en descubrir relativamente rápido cuándo dejamos de entender lo que está pasando. En un mundo estable, una buena teoría permite predecir. En un mundo que cambia, hace falta además algo que suena paradójico, pero es muy humano: la capacidad de sospechar de nuestras propias teorías.
El mandatario dominicano contactó este sábado a su homólogo salvadoreño para colaborar con el operativo destinado a localizar a cuatro especialistas aeronáuticos retenidos por organizaciones criminales en territorio haitiano desde el jueves
Los avatares, desarrollados con tecnología de HeyGen, reproducen los materiales y criterios de cada profesor
Distintas plataformas de IA reúnen alojamientos, traslados y actividades a partir de indicaciones detalladas y pueden ahorrar horas de búsqueda, pero su uso sigue necesitando la revisión humana
La norma prevé multas de hasta USD 3.000 y entrará en vigencia recién el 21 de diciembre de 2026
La novela ganadora de la primera edición del Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, Donde el agua trabaja, del peruano David Silva Rojas, podría haber sido escrita en un 99% por herramientas de inteligencia artificial (IA), según el programa de detección Pangram. El concurso vetaba expresamente el uso de IA. Tras la publicación del informe periodístico del diario El País, la editorial mexicana Almadía anunció este viernes que realizará una "revisión detallada" y suspenderá las presentaciones de la novela, incluida la gira programada por Madrid, Barcelona, Sevilla y Cádiz. Al certamen se habían presentado 2204 originales y entre los finalistas del premio había un autor argentino: Félix Bruzzone.Virginie Despentes: "Qué pasa con la sexualidad hetero para que sea tan mortífera, rabiosa y siniestra"En la novela se narra, a través de las voces de los personajes, la explotación en los campos agrícolas peruanos. "Durante muchos años escuché hablar del éxito de la agroexportación de mi país, de sus cifras, de su crecimiento; yo quise escribir sobre las personas que hacen posible ese éxito y que, sin embargo, nunca ocupan el centro de la historia", dijo al diario El País, en julio, el autor que es abogado especializado en Derecho Penal e investigador, nacido en Ica, en 1981. "Consideramos necesario realizar una revisión detallada, sin anticipar conclusiones y con el cuidado que requiere una valoración que pueda afectar a una obra y a su autor -señala el comunicado dirigido a los lectores-. Mientras la llevamos a cabo, suspendemos todas las actividades relacionadas con la presentación del libro". View this post on Instagram "Durante la lectura de la novela, ni al jurado ni al equipo editorial nos pareció que se hubiera usado IA generativa", se indica. Desde la editorial sostuvieron que no tienen elementos para desconfiar de Silva Rojas y advierten sobre los riesgos de delegar a máquinas la autoridad para evaluar el origen de obras literarias, al recordar que los detectores automáticos requieren de "interpretación y contraste". Muchos veredictos de Pangram fueron cuestionados por usuarios."Además de firmar y declarar en el contrato que no utilizó estas herramientas, el autor también nos lo aseguró en persona y no tenemos elementos para desconfiar de su palabra", reza el comunicado. El sello dedicará "el tiempo y la atención necesarios" a las verificaciones.Milo Manara: "Hoy hay tal acceso al porno que mis dibujos, por desgracia, no creo que escandalicen"Un posteo en la red social X por parte del usuario @IguanaLectora había alertado que la novela ganadora del premio de 20.000 euros arrojaba "100% de IA en Pangram 4.0". El jurado estuvo integrado por la escritora mexicana Cristina Rivera Garza, la ecuatoriana Mónica Ojeda y la argentina Selva Almada, que volverán a ser jurados en la segunda edición del certamen. Si se confirma la sospecha, este sería el primer caso relevante en el ámbito de la literatura en español de una obra escrita con IA premiada en un concurso internacional. Días atrás, la editorial canadiense Boréal canceló el contrato con el escritor haitiano-canadiense Thélyson Orélien tras verificar que el autor había utilizado IA para escribir la novela C'était ça ou mourir. La obra llegó a ser finalista de los prestigiosos premios Goncourt y Renaudot, y ganó el premio que otorga la cadena comercial francesa Fnac. Se vendieron más de cien mil ejemplares en Francia. El veredicto de la novela de Silva Rojas proviene de Pangram, detector de texto generado por inteligencia generativa, que procesó las cerca de 26.000 palabras que componen la novela breve y concluyó que el 99% del contenido fue producido por un modelo de IA. Pangram también atribuyó a una IA el 97% de las respuestas de Silva Rojas en una entrevista publicada en septiembre por la revista cultural argentina Ulrica, mientras que el texto de la periodista y editora Gisela Paggi se verificó íntegramente humano. Pero habría que decir algunas cosas. En primer lugar, que la producción maquínica de literatura â?? en su negación de una entidad viva y sintiente detrás de ellaâ?? es la negación de la literatura como experiencia sensible y vida mejorada. En segundo lugar, que ningún escritor que... pic.twitter.com/t2VW0kpOxl— Patricio Pron (@Patricio_Pron) October 23, 2026Las bases del certamen excluían expresamente obras escritas con IA: "La participación en el premio implica la declaración expresa de que la obra no ha sido escrita, parcial o totalmente, mediante herramientas de inteligencia artificial". En el fallo del jurado, que se conoció en julio, se elogia "el uso de los silencios" y una construcción "con un lenguaje sutil, oraciones breves como el goteo de los regadores en las viñas, sin caer nunca en la tentación del panfleto ni la declamación". El uso de construcciones subordinadas es casi inexistente; la nouvelle recoge testimonios de los personajes.Y quién examina a Pangram? Es pregunta seria.— Brenda Navarro (@despixeleada) October 23, 2026En redes sociales, escritores y editores avivaron la polémica. El escritor Patricio Pron publicó un hilo en X donde considera que "la sobreproducción editorial, con su demanda de 'temas' por delante de 'formas', 'sinceridad' por delante de 'arte' y 'representatividad' por delante de 'individualidad' nos ha habituado a leer libros tan malos que perfectamente pueden haber sido escritos por máquinas". El escritor G. Guerber optó por la síntesis: "Estos premios de mierda muestran que la novela convencional está acabada. Brindo por ello".Pues fui y compré el libro acusado de ser IA y así comienza. pic.twitter.com/oNDpNsC4Y1— Elisa de Gortari (@sangreytrueno) October 23, 2026"Pangram me la pela. Mi declaración a los medios. Pueden citarme", posteó la escritora mexicana Brenda Navarro; en el mismo sentido reflexionó la mexicana Dahlia de la Cerda: "Que un detector de IA diga que un manuscrito fue escrito en un 99% por inteligencia artificial NO constituye una prueba concluyente de autoría. Es el resultado de una herramienta automatizada que puede equivocarse. ¿Quieren verificar la autoría? Soliciten borradores y versiones anteriores. Revisen los registros del proceso creativo y los materiales de investigación", recomendó. El problema no eran las IA, al final. Era el texto. pic.twitter.com/echVd6Zbad— Andrea Calamari (@AndreaCalamari) October 23, 2026"Otra novela que, según Pangram, fue escrita con IA. ¿Y si antes de cancelar al autor verificamos cuán efectiva es la herramienta? A lo mejor dice que El Aleph lo escribió el ChatGPT", ironizó el escritor Horacio Convertini. "El problema no eran las IA, al final. Era el texto", posteó la ensayista Andrea Calamari, ejemplificando con un fragmento de la novela. "Lean las porquerías que escribo yo. Les aseguro que una AI jamás haría tan mal su trabajo", bromeó con modestia el escritor Juan Vittulli.Los textos escritos por IA también han sido escritos por humanos: la IA no se ha escrito sola.— Jorge Carrión (@jorgecarrion21) October 24, 2026Segunda edición del Premio Internacional de Novela BreveLa editorial Almadía y la Fundación Ventosa-Arrufat informaron que sostendrán la segunda edición del Premio Internacional de Novela Breve, abierta a escritores de cualquier nacionalidad y lugar de residencia. No solo se mantiene la dotación de veinte mil euros sino el mismo jurado de la primera edición, con Rivera Garza, Ojeda y Almada. El plazo para participar permanecerá abierto hasta el 22 de diciembre y la obra ganadora se anunciará en mayo de 2027. Las bases se pueden consultar en este enlace.
Los Certificados de Depósito Argentinos (Cedears) continúan consolidándose como el instrumento de inversión preferido por los ahorristas locales. Estos activos permiten operar en pesos y acceder de forma directa a acciones de compañías que cotizan en las bolsas internacionales, sin necesidad de contar con una cuenta en el exterior. Entre las más elegidas, se destacan aquellas tecnológicas relacionadas con la inteligencia artificial, además de posiciones en el mercado de Estados Unidos y de Brasil. También algunos optan por invertir en criptomonedas por este medio. El Informe Diario de Cedears de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) correspondiente al 22 de octubre detalla que los Cedears de acciones con más volumen operado en las últimas 40 ruedas fueron:Micron (14,64%)Sandisk (7,78%)Nubank (5,32%)Meta (4,53%)La primera empresa alcanzó un volumen diario promedio negociado (ADTV) en ese período de más de $34.000 millones, lo que la convierte en el Cedear más comprado y vendido del mercado local, de acuerdo con datos de BYMA.La IA lidera la demanda"Lo que muestra el volumen de las últimas 40 ruedas es que el inversor argentino está siguiendo de cerca las grandes tendencias globales, y la más fuerte sigue siendo la inteligencia artificial", señaló Lucas Raspagliesi, analista de research de Cocos. En ese sentido, sostuvo que "el mercado viene premiando" a Micron (+270%) y Sandisk (+600%) porque fabrican memoria y almacenamiento, un insumo clave para los centros de datos que impulsan la IA.Gabriel Proruk, senior Equity Research de Grupo IEB, coincidió en que las subas que registran los papeles de estas empresas se deben a "la escasez de memoria para la construcción de data centers". No obstante, el sector ha sufrido volatilidad por dudas sobre la inversión de las grandes tecnológicas, avances competitivos de empresas chinas y los costos de financiamiento, aunque los reportes de demanda a futuro siguen siendo positivos."El inversor ya no solo busca las 'Big Tech' tradicionales (como Apple o Microsoft), sino que profundizó su exposición en la infraestructura básica de la IA (memoria y chips como Micron, Nvidia o SanDisk), donde se concentran los mayores catalizadores de rendimiento", indicó Mauricio Villacorta, Estratega de Inversión de IOL.La demanda por Meta â??matriz de Facebook, Instagram y WhatsAppâ?? también está relacionada con la inteligencia artificial, especialmente tras el lanzamiento de Muse. "El interés se aceleró con los resultados de esta semana, en los que elevó su previsión de gasto de capital y anunció una nueva clase de acciones sin derecho a voto", agregó Raspagliesi. ETF: diversificación en EE.UU., Brasil y criptomonedasEn tanto, por medio de este instrumento de inversión se pueden operar ETF (Exchange Traded Fund), fondos cotizados en bolsa que reúnen algunos activos â??como acciones, bonos o materias primasâ?? y cotizan en el mercado de valores igual que una acción común. Dentro de los Cedears más operados en el país, se destacan:SPY (21,28%): busca replicar el rendimiento del índice S&P 500, que reúne a unas 500 grandes compañías estadounidenses. IBIT (11,99%): es un ETF de BlackRock cotizado en Nasdaq que refleja el precio de bitcoin sin que el inversor tenga que comprar, custodiar o transferir la criptomoneda directamente.EWZ (11,62%): replicar el índice MSCI Brazil y es una forma de invertir en acciones brasileñas de gran y mediana capitalización. "En cuanto al ETF del S&P 500 (SPY), históricamente ha sido de los Cedears más operados dado que aporta una mayor diversificación al mercado de acciones local y permite acceder al principal índice de acciones estadounidense", indicó Proruk. En esa línea, Villacorta indicó que ofrece "liquidez y diversificación" en un solo activo y funciona como "la piedra angular para dolarizar carteras de forma conservadora".Por otro lado, el interés en el mercado de Brasil a través de Nubank y EWZ surge por las elecciones de primera vuelta, donde el triunfo de Flavio Bolsonaro provocó que el Ibovespa marque un máximo histórico y el EWZ llegue a subir más de 12% en un día. "Trajo aparejado un mayor flujo de capitales, y en consecuencia, un mayor volumen operado. La mayor relevancia en las encuestas por parte de Flávio Bolsonaro llevó a un rally para las acciones y el ETF de Brasil en vistas de un giro hacia un gobierno pro-mercado", observó Proruk."En IBIT, el ETF de bitcoin de BlackRock, el interés acompañó la recuperación de la cripto, que rebotó alrededor de 22,7% en los últimos tres meses, y muchos lo ven como una forma simple y regulada de tener bitcoin", determinó Raspagliesi. Villacorta concluyó que es una forma de "capturar la apreciación del activo digital sin necesidad de gestionar billeteras frías o salir del mercado de capitales tradicional".
El sistema utiliza cámaras de alta resolución, radares y herramientas de inteligencia artificial para detectar movimientos en zonas fronterizas, incluidas comunidades residenciales
Ante esta situación, el Gobierno ordenó a a diplomáticos y otros empleados federales que abandonen Arabia Saudita, y comenzó a reducir el personal en otras misiones de la región
El senador del Centro Democrático, que lleva 12 años en la corporación legislativa, afirmó que los responsables emplean recursos tecnológicos para mantener conversaciones en su nombre y anunció que su despacho presentará una denuncia ante los órganos judiciales
El equipo estará integrado por especialistas en ciberseguridad que utilizarán herramientas de IA para identificar vulnerabilidades
Una combinación de ingresos menores a los previstos, nuevos competidores chinos y un costo del capital en alza generó una corrección que golpeó con fuerza a las acciones tecnológicas y benefició a los bonos del Tesoro estadounidense
En la era tecnopolar, si el abanderado del avance de los tycoon digitales en la Casa Blanca de Donald Trump era Elon Musk, detrás de él habían conquistado posiciones otros líderes de la industria y de las finanzas con visiones filosóficas e ideológicas más sólidas y articuladas. [â?¦]Peter Thiel, profundamente influido por el filósofo francés René Girard, que fue su maestro en Stanford, pero también fascinado por el mundo fantástico de El Señor de los Anillos, de Tolkien, es difícil de seguir en sus recorridos tortuosos. Es el primero en invertir en la start up de un muchachito llamado Mark Zuckerberg, al que explica, usando precisamente las tesis de Girard, que su Facebook puede tener gran éxito también fuera de los recintos universitarios, porque la gente desea comportamientos imitativos: así nacen los like. Thiel gana dinero a manos llenas con Facebook, pero toma la dirección opuesta: construye su éxito empresarial abriendo nuevos caminos, saliendo del rebaño de los imitadores, como explica en Zero to One, su libro más famoso, con el cual escandaliza a industriales, financieros y economistas presentándose como un capitalista que, antes que el liberalismo económico, prefiere el culto del "monopolio creativo". Pero luego pasa de las teorías de gestión a las políticas e, inspirado por las novelas de la ultraliberal Ayn Rand, publica un ensayo que hace aún más ruido, The Education of a Libertarian, en el cual escribe: "Ya no creo que la democracia y la libertad sean compatibles". Los sistemas parlamentarios son ineficientes, dice, mientras que, si se confía en las tecnologías inteligentes, se pueden tomar decisiones rápidas y óptimas. Además, "si tienen espacio, las fuerzas democráticas terminarán por comprimir el poder de los capitalistas, restringiendo su libertad". Piensa que Trump, con sus ideas que rompen los esquemas, puede ser el ariete que abra nuevos caminos. Pero el presidente terminará por echarlo. Peter se retira, decepcionado, de la política: "Por lo visto, no entiendo nada de esto". Hasta que Musk lo convence de volver al ruedo. Pero el Thiel de 2024 es diferente: su poder, más que de la relación con Trump, emana de la corporación Palantir, que produce sofisticadísimas tecnologías de análisis de datos por cuenta del Pentágono, de la CIA y de los servicios secretos de medio mundo, pero también de gobiernos, grandes industrias, bancos. Un gigante informático del que se habla poco porque no vende productos a los consumidores, pero que, al tener la capacidad de reunir y analizar los datos de los ciudadanos en varios campos (situación fiscal, datos biométricos, información personal relativa al registro civil, la educación y demás), estaría en condiciones de construir un mapa de la ciudadanía potencialmente utilizable para crear un sistema de rating social de los ciudadanos análogo al que funciona en China.Quien gestiona Palantir, sin embargo, es hoy sobre todo el cofundador, compañero de ruta de Thiel y actual director ejecutivo, Alex Karp. Y mientras Peter, guiado por una visión religiosa absolutamente personal, da conferencias denunciando obsesivamente la llegada de un Anticristo que identifica, según el caso, con quienes querrían regular el uso de la inteligencia artificial o, incluso, con los líderes ambientalistas (saca a relucir incluso a Greta Thunberg), Karp emerge como la mente tecnocrática más lúcida: como empresario y, cada vez más, como ideólogo. En su ensayo La república tecnológica, publicado en 2025, se propone como el guerrero decidido a batirse contra el declive de Occidente, cada vez más amenazado por el ascenso de China y del Sur global. Según él, hay dos batallas que librar: una contra la pérdida de identidad de las sociedades y las democracias occidentales debilitadas por el multiculturalismo y por fenómenos de auto-denigración paralizante. La otra, para basar la competencia tecnológica con China no solo en la potencia de sus respectivas inteligencias, sino también, y sobre todo, en su uso. En efecto, mientras Pekín orienta sus empresas hacia el desarrollo de tecnologías destinadas a reforzar las estructuras del país -militares, sanitarias, educativas, además de todos los sistemas de infraestructura-, según Karp en el Estados Unidos de Silicon Valley todos, con la excepción de Palantir, han tomado otro camino, el de las tecnologías destinadas al gran público de consumidores: productos informáticos seductores que atraen por su ligereza. Aquellos que el régimen chino desincentiva considerándolos "opio digital": cosas que distraen, ofuscan las mentes. Y que el gigante asiático ha exportado hacia Estados Unidos y el resto de Occidente con TikTok. Los llamamientos de Karp â??un exdemócrata que ahora dice apreciar la mano de hierro de Trumpâ?? suscitan reacciones encontradas. Hay quienes le reconocen el coraje de haber roto ilusiones buenistas al traer de nuevo a la superficie una vieja y controvertida tesis sostenida por Samuel Huntington en El choque de civilizaciones: "El ascenso de Occidente no fue posible gracias a la superioridad de sus ideas, de sus valores, sino a su superioridad en el uso de la violencia organizada". Karp lo comparte y añade: "Los occidentales a menudo lo olvidan, mientras que los demás regímenes del mundo lo tienen siempre muy presente". Y se comportan en consecuencia. Pero algunos directivos que dejaron Palantir publicaron una carta abierta en la que denuncian un brusco cambio de rumbo de Karp y una consiguiente metamorfosis empresarial: un liderazgo que habría abandonado los ideales fundacionales "esenciales para garantizar aplicaciones éticas de la tecnología", mientras que ahora prevalece un lenguaje incendiario y quien critica "recibe amenazas violentas". Existe el temor de que Palantir, ya implicada en 2018 en el escándalo de Cambridge Analytica (el descubrimiento de que los datos de 87 millones de usuarios de Facebook recogidos con fines de investigación académica en realidad fueron usados para alimentar la campaña electoral digital de 2016 de Trump), cree una "sociedad de la vigilancia". El propio nombre elegido por los fundadores parece ir en esa dirección: en la mitología de El Señor de los Anillos, Palantir es el nombre de las antiguas "piedras videntes" creadas por los elfos. El biógrafo de Karp, Michael Steinberger, observa que los "valores occidentales" que defiende han variado con los años: de la defensa de la democracia liberal a la creación de una red de gobiernos nacionales unidos por el común legado judeocristiano. Un repliegue que parece dictado por el miedo. Un miedo que, unido a la vicisitud no teorizada explícitamente por los magnates de la tecnología, pero claramente latente, de formar parte de un pequeño grupo de iluminados que salvará el mundo, o en todo caso lo transformará, lleva a muchos de ellos a la búsqueda frenética de avances científicos que prolongen la vida. O empeñados en buscar refugios para ponerse a salvo en caso de eventos catastróficos. En cualquier caso, se sienten argonautas que solo podrán salvar un pedacito de humanidad. Que es, en el fondo, la idea de Musk cuando piensa en crear una colonia en Marte donde refugiarse en caso de devastación de nuestro planeta. Trump, pese a la disputa con Musk, tiene relaciones estrechas con este mundo: por interés privado (él y su familia se están enriqueciendo con las criptomonedas, gracias también a los acuerdos con los líderes de la economía digital), pero sobre todo porque el mundo de la IA es esencial en el enfrentamiento tecnológico y geoestratégico con China y tiene un gran peso económico y, por lo tanto, político: la economía estadounidense crece porque hay grandes inversiones digitales y en inteligencia artificial. Sin ellas, el paísestaría en recesión, con todas las consecuencias que eso tendría en el plano político y electoral. Una integración con el mundo de la tecnología que el académico y ensayista Giuliano da Empoli ha descrito como una apertura de las puertas a la "carga de los depredadores de la posdemocracia", mientras que el joven estudioso francés Gilles Gressani ha definido esta colaboración cada vez más estrecha de los líderes de las big tech con Trump como "tecnocesarismo". Contra esa colaboración ha entrado en liza el frente de los conservadores tradicionalistas que, también empeñado en imponer una visión política autoritaria, está decidido a contrarrestar la influencia de los líderes del mundo digital sobre la Casa Blanca. Steve Bannon, estratega de la primera victoria electoral de Trump e influyente activista e ideólogo de la ultraderecha, demoniza a quienes define como "tecno oligarcas hostiles a nuestro populismo y nacionalismo económico, futuristas y transhumanistas, progresistas paganos disfrazados". Y sostiene que cortejan a Trump solo porque quieren favores y manos libres en el uso de la tecnología, "demoniacos en su desinterés por el destino del ser humano".
La expansión de la inteligencia artificial (IA) está transformando de manera acelerada prácticamente todos los ámbitos de la actividad humana. Las universidades no constituyen una excepción. Por el contrario, debido a su función central en la producción, transmisión y certificación del conocimiento, las instituciones de educación superior se encuentran en una posición particularmente sensible frente a esta transformación. La IA generativa, capaz de producir textos, imágenes, código, traducciones y otros contenidos a partir de instrucciones relativamente sencillas, plantea interrogantes que exceden ampliamente la incorporación de una nueva herramienta tecnológica al aula.La cuestión no es simplemente si los estudiantes utilizarán IA -ya lo hacen- sino cómo cambiarán el aprendizaje, la enseñanza, la investigación y la evaluación. 1. La transformación del proceso de aprendizaje. Uno de los principales desafíos se relaciona con la manera en que los estudiantes adquieren conocimientos y desarrollan capacidades intelectuales. Durante décadas, una parte importante de la educación universitaria se estructuró alrededor de actividades como redactar ensayos, resumir textos, resolver problemas y realizar investigaciones bibliográficas. Las herramientas de IA generativa pueden realizar muchas de estas tareas en cuestión de segundos.Esto obliga a reconsiderar qué significa aprender. Si un estudiante puede obtener una respuesta aparentemente sofisticada mediante una herramienta de IA, pierde relevancia la capacidad de producir mecánicamente determinados tipos de textos. En cambio, adquieren mayor importancia habilidades como formular preguntas relevantes, evaluar la calidad de una respuesta, contrastar fuentes, identificar errores, interpretar evidencia y construir argumentos propios.2. La crisis de los sistemas de evaluación. La evaluación constituye probablemente uno de los ámbitos donde el impacto de la IA resulta más inmediato. Los trabajos escritos realizados fuera del aula pueden ser generados, corregidos o considerablemente modificados mediante herramientas de IA. Esto dificulta determinar hasta qué punto el producto entregado refleja realmente los conocimientos y capacidades del estudiante.La respuesta no debería consistir exclusivamente en una carrera tecnológica destinada a generar programas para detectar si un texto fue producido por una máquina. Los sistemas de detección de contenido generado por IA presentan limitaciones y pueden producir tanto falsos positivos como falsos negativos. Más importante aún, intentar controlar exclusivamente el uso de IA puede resultar menos eficaz que transformar las modalidades de evaluación.Las universidades deberían incrementar el peso de evaluaciones orales, proyectos desarrollados progresivamente, trabajos realizados en clase, ejercicios de resolución de problemas y actividades en las cuales el estudiante deba explicar y defender sus decisiones. El objetivo sería evaluar no solo el resultado final, sino también el proceso intelectual que conduce a él.3. El desafío para los docentes. La IA también modifica profundamente el papel del profesor. Si los estudiantes tienen acceso permanente a sistemas capaces de explicar conceptos, generar ejemplos o responder preguntas, la función docente ya no puede limitarse a proporcionar información.El docente debe actuar cada vez más como orientador del proceso de aprendizaje, diseñador de experiencias educativas y evaluador de la calidad de los razonamientos producidos por los estudiantes.Sin embargo, esta transformación requiere capacitación. Una política universitaria adecuada debería proporcionar formación continua que permita comprender tanto las posibilidades como los riesgos de estas herramientas.4. Integridad académica y autoría. Otro desafío central es la integridad académica. La utilización de IA puede facilitar formas tradicionales de plagio, pero también introduce situaciones nuevas. ¿Quién es el autor de un texto elaborado a partir de múltiples interacciones con un sistema de IA? ¿Qué grado de utilización de estas herramientas resulta compatible con la autoría académica? ¿Debe declararse su utilización?Estas preguntas no tienen respuestas universales. Sin embargo, las universidades necesitan establecer reglas claras y transparentes. La prohibición absoluta resulta difícil de aplicar y puede ser contraproducente, mientras que la aceptación irrestricta puede debilitar los objetivos formativos de determinadas actividades.5. Investigación y producción de conocimiento. La IA también ofrece oportunidades extraordinarias para la investigación universitaria. Puede facilitar el análisis de grandes volúmenes de información, ayudar a identificar patrones, acelerar determinadas tareas de programación y apoyar procesos de revisión bibliográfica. En disciplinas experimentales puede contribuir al análisis de datos y al diseño de modelos.Pero estas posibilidades vienen acompañadas de riesgos. Los sistemas de IA pueden producir información incorrecta, inventar referencias, reproducir errores presentes en los datos utilizados o generar resultados difíciles de verificar. En consecuencia, la incorporación de IA a la investigación no elimina la necesidad del rigor metodológico; en muchos casos, la hace aún más importante.Las universidades deberán desarrollar protocolos que garanticen la trazabilidad, reproducibilidad y transparencia de los procesos de investigación asistidos por IA.6. Una nueva concepción del conocimiento. El desafío más profundo es probablemente de naturaleza epistemológica. La disponibilidad de sistemas capaces de producir respuestas convincentes obliga a reconsiderar la relación entre conocimiento, información y comprensión.Una respuesta generada por IA puede ser correcta, incorrecta o parcialmente correcta, pero su apariencia de autoridad puede dificultar la identificación de los errores. En consecuencia, las universidades deben enseñar algo que adquiere una importancia renovada: la capacidad de dudar razonablemente.Formar profesionales en la era de la IA implica enseñarles no solo a obtener respuestas, sino también a preguntar de dónde provienen, qué evidencia las sustenta, qué supuestos contienen y bajo qué condiciones podrían ser falsas.Entonces, el desafío que la inteligencia artificial plantea a las universidades consiste en redefinir qué significa enseñar, aprender, investigar y evaluar en un contexto en el cual determinadas capacidades cognitivas pueden ser parcialmente automatizadas.El futuro de la educación superior dependerá menos de su capacidad para resistir la IA que de su capacidad para integrarla críticamente sin renunciar a aquello que constituye su razón de ser: formar personas capaces de pensar por sí mismas.Víctor A. Beker, economista, es profesor de la Universidad de Belgrano y de la UBA
Pagar o no pagar una suscripción de inteligencia artificial dejó de ser una duda de nicho tecnológico. Hoy se discute en la oficina, en el aula, en la mesa familiar. Y la respuesta casi nunca es la misma para todos, porque depende de un dato que la mayoría no mide bien:cuánto y para qué se usa realmente la herramienta.
Un estudio de NielsenIQ revela que los consumidores de América Latina están cambiando sus prioridades ante el aumento del costo de vida. El 58% reconoce que la inteligencia artificial ha influido en sus compras y siete de cada diez pagarían más por alimentos frescos sin conservadores.
Dessa aprendió a hablar sin leer un solo texto y llegará primero a un grupo reducido de investigadores de seguridad en IA
AI Karaoke utiliza algoritmos para reducir o eliminar la voz principal sin quitar la base instrumental, sin acudir a apps externas o internet
La modelo viajará a Las Vegas para fabricar figuras de silicona de tamaño real que podrán conversar y tendrán un costo elevado
El psicólogo estadounidense Daniel Goleman, autor del libro Inteligencia emocional, identifica 12 frases vinculadas con habilidades como el autocontrol, la empatía y la resolución de conflictos. Estas expresiones pueden ayudar a reconocer cómo una persona gestiona sus emociones y se relaciona con los demás.Las frases de Daniel Goleman relacionadas con la autogestiónEn una publicación que difundió en LinkedIn, Goleman explica que ciertas expresiones habituales pueden funcionar como indicadores de competencias emocionales. Entre ellas, destaca las que reflejan la capacidad de manejar situaciones difíciles, adaptarse a los cambios y mantener el foco en los objetivos:"Puedo manejar esto". Esta expresión se relaciona con el autocontrol emocional, la capacidad de regular las propias reacciones ante situaciones estresantes sin dejarse dominar por la ansiedad, la ira o la frustración."Yo puedo mejorar y tú también". La frase refleja una perspectiva positiva y la disposición para aprender. En lugar de asumir que las habilidades son inamovibles, propone reconocer que es posible progresar y que otras personas también pueden hacerlo."Estoy entusiasmado con este cambio". La adaptabilidad implica responder con flexibilidad ante circunstancias nuevas. Esta expresión sugiere una actitud abierta a los cambios y a la posibilidad de encontrar otras formas de resolver los problemas."Esto es lo que realmente importa". Identificar prioridades ayuda a mantener la atención en los objetivos relevantes, en especial cuando aparecen distracciones o dificultades. Goleman vincula esta actitud con la orientación al logro.Las frases que reflejan autoconocimiento y empatíaLa inteligencia emocional no se limita a controlar las propias reacciones. También requiere reconocer qué se siente, comprender la perspectiva de los demás y leer las dinámicas de los grupos en los que una persona participa.Qué es la inteligencia emocional y cómo puede ayudar a las parejasEstos aspectos forman parte de los dominios que Goleman desarrolla en su modelo de inteligencia emocional:"Tengo estos pensamientos porqueâ?¦". Poner en palabras las razones detrás de una reacción permite examinar las propias emociones y detectar qué las desencadena. El autoconocimiento empieza por reconocer lo que ocurre internamente, en lugar de actuar de manera automática."Lo entiendo y me preocupo por ti". La empatía supone prestar atención a lo que siente otra persona e intentar comprender su punto de vista. No significa estar de acuerdo con todo, sino escuchar y responder sin desestimar sus preocupaciones."Así es como funcionan las cosas aquí". Esta expresión se relaciona con la conciencia organizacional, la capacidad de interpretar las normas explícitas e implícitas, las relaciones y las dinámicas de un grupo. Comprender ese contexto ayuda a desenvolverse mejor en equipos y entornos laborales.Las frases vinculadas con las relaciones y el trabajo en equipoOtras expresiones apuntan a la manera de comunicarse, resolver desacuerdos y ayudar a que los demás desarrollen sus capacidades. En este ámbito, la inteligencia emocional se manifiesta en la interacción cotidiana, no solo en la gestión de los sentimientos propios:"¿Y si lo intentas de esta manera?". Proponer una alternativa sin imponerla puede ayudar a influir en los demás de forma constructiva. La clave está en presentar una idea que permita avanzar y dejar espacio para que la otra persona la evalúe."Esto significa mucho porqueâ?¦". Explicar por qué una acción o un objetivo es importante puede contribuir a motivar a un equipo. Goleman relaciona esta competencia con el liderazgo inspirador, que conecta las tareas con un propósito compartido."Podemos resolver esto". Ante un desacuerdo, esta frase desplaza el foco de la confrontación hacia la búsqueda de soluciones. La gestión de conflictos requiere escuchar distintas perspectivas y trabajar para encontrar una salida aceptable."Nos apoyamos mutuamente". El trabajo en equipo implica compartir responsabilidades, colaborar y contribuir a un objetivo común. La expresión destaca la importancia de la confianza y del compromiso entre las personas que integran un grupo."Esto podría ayudarte". Ofrecer una sugerencia o un recurso útil puede ser una forma de acompañar el aprendizaje de otra persona. Esta actitud se vincula con la capacidad de orientar y apoyar el desarrollo de los demás sin reemplazar sus propias decisiones.Cómo evaluar la inteligencia emocional más allá de las frasesDe acuerdo con Goleman, para evaluar estas competencias es importante observar conductas sostenidas en distintos contextos y considerar la perspectiva de otras personas. En el ámbito laboral existen herramientas específicas para este propósito. El profesional señala en su sitio oficial que la herramienta de evaluación de competencias emocionales y sociales con la que ha trabajado es el Emotional and Social Competence Inventory (ESCI), desarrollado en conjunto con Richard Boyatzis y otros investigadores.
El detector Pangram analizó las 26.000 palabras de "Donde el agua trabaja" y la editorial suspendió la gira de presentación en España
La escuela de negocios de la universidad estadounidense utiliza réplicas digitales de siete profesores para entrenar a emprendedores. La experiencia abre debates sobre la eficacia pedagógica, los errores de la IA y la propiedad intelectual
Garantizar que las personas tengan suficiente dinero para vivir si la IA les quita el trabajo es un gran problema. Brindarles autoestima sería igual de difícil.
El anuncio preveía construir centros de datos en la Patagonia para abastecer de capacidad de cómputo a OpenAI.Un año después, persisten incógnitas sobre los contratos, el financiamiento y el inicio de las obras.Clarín consultó al Gobierno, a las empresas involucradas y a especialistas: pocas respuestas y muchas dudas.
BOGOTÁ, enviado especial.- Treinta años después de que Gabriel García Márquez definiera al periodismo como "el mejor oficio del mundo", los desafíos que enfrenta la profesión volvieron a ocupar un lugar central en una asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). En la capital colombiana, directores de medios, periodistas y especialistas de distintos países del continente se reunieron para debatir sobre las amenazas a la libertad de expresión, la sostenibilidad económica de las empresas periodísticas y el impacto de la inteligencia artificial sobre la producción y distribución de las noticias.La 82ª Asamblea General de la SIP comenzó este jueves en el hotel Hilton de Bogotá con una advertencia sobre el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo, incluso en países con tradiciones democráticas consolidadas. El encuentro, que se extenderá hasta el domingo 25 de octubre, reúne a representantes de medios de las Américas y España en un contexto marcado por las presiones de los gobiernos, la desinformación y una transformación tecnológica que vuelve a poner en discusión el futuro de la industria.El presidente de la SIP, Pierre Manigault, llamó a fortalecer la cooperación entre las organizaciones periodísticas para enfrentar las amenazas políticas, económicas y tecnológicas. "El deterioro de la libertad de prensa no se limita a países con instituciones frágiles. Incluso las democracias consolidadas muestran señales preocupantes de retroceso", advirtió durante su intervención.Manigault expresó su preocupación por la violencia contra los periodistas, las restricciones al acceso a la información pública y la utilización de acciones judiciales para intimidar a los medios. También hizo hincapié en la necesidad de construir una respuesta colectiva frente al avance de la inteligencia artificial y sus consecuencias sobre el negocio de la información. "La fragmentación reduce nuestra influencia. La cooperación nos da el alcance necesario para actuar", sostuvo.La ceremonia contó con la participación del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien suscribió las declaraciones de Chapultepec y Salta II, dos documentos fundamentales de la SIP para la defensa de la libertad de expresión y de prensa. La primera, adoptada en 1994, establece diez principios para proteger estos derechos; la segunda, actualizada en 2024, aborda los desafíos específicos que plantea el entorno digital.Galán, que también ejerció el periodismo, destacó la responsabilidad de las autoridades en la protección de la actividad. "Tengo la firme convicción de que los esfuerzos para proteger, preservar y promover el periodismo en nuestro país deben comenzar por quienes gobernamos", afirmó.El alcalde también planteó que las nuevas posibilidades de comunicación directa entre los funcionarios y los ciudadanos no reemplazan el trabajo de los medios. "Las redes amplían la conversación, pero no reemplazan la investigación, profundización y preguntas del periodismo: ese trabajo no cabe en la lógica de la inmediatez", señaló.En ese sentido, reivindicó la importancia de que los gobiernos acepten tanto las coberturas favorables como los cuestionamientos de la prensa, y se comprometió a defender el ejercicio periodístico frente a posibles intentos de censura, agresiones o restricciones.La apertura tuvo también como protagonistas a Andrés Mompotes, director general del diario colombiano El Tiempo, y a José Antonio de Brigard, presidente de RCN, los medios anfitriones del encuentro.Mompotes destacó la capacidad del periodismo para escuchar las demandas de la sociedad y denunciar los abusos del poder. De Brigard, por su parte, advirtió sobre la pérdida de confianza pública y defendió la necesidad de preservar los métodos profesionales de verificación. "El verdadero valor del periodismo no está simplemente en informar primero, sino en verificar, contrastar y responder por lo que se publica", afirmó.La defensa del periodismo profesional atravesó las intervenciones. Frente a un ecosistema en el que la información circula cada vez más rápido y donde las plataformas tecnológicas concentran buena parte de la relación con las audiencias, los representantes de la industria insistieron en que la credibilidad sigue dependiendo de la calidad de los procesos editoriales.El legado de García Márquez, 30 años despuésUno de los momentos centrales de la primera jornada fue el panel dedicado a los 30 años de El mejor oficio del mundo, el discurso que Gabriel García Márquez pronunció en 1996 ante la SIP, durante una asamblea realizada en Los Ángeles.La conversación reunió a María Teresa Ronderos, cofundadora del Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP); Rosental Calmon Alves, fundador del Centro Knight para el Periodismo en las Américas de la Universidad de Texas; y Jaime Abello Banfi, director general de la Fundación Gabo. La moderación estuvo a cargo de Andrés Mompotes.Rosental Calmon Alves y su recuerdo del "oficio más hermoso del mundo" de Gabriel García MarquezLa pregunta que sobrevoló el intercambio fue hasta qué punto las preocupaciones que García Márquez había expresado tres décadas atrás siguen vigentes en una industria atravesada por la inteligencia artificial, la proliferación de contenidos falsos y la pérdida del control sobre los canales de distribución.En aquel discurso, el escritor colombiano cuestionó el predominio de las herramientas tecnológicas sobre la formación profesional, la pérdida de la conversación en las redacciones y el riesgo de que los periodistas se alejaran de los principios esenciales del oficio. Treinta años después, el debate dejó en evidencia que esas inquietudes adquirieron nuevas dimensiones.Ronderos defendió la vigencia del periodismo de investigación como una de las principales respuestas frente a la desinformación. Señaló que, en un escenario dominado por narrativas construidas para influir sobre la opinión pública, los periodistas deben diferenciarse mediante el trabajo con hechos comprobados, fuentes verificables y procedimientos rigurosos.Frente a un ecosistema en el que la información circula cada vez más rápido y donde las plataformas tecnológicas concentran buena parte de la relación con las audiencias, los medios insistieron en que la credibilidad sigue dependiendo de la calidad de los procesos editorialesLa periodista colombiana sostuvo que el valor del periodismo reside precisamente en su capacidad de investigar y ofrecer información sustentada en evidencias, especialmente cuando otras formas de comunicación pueden producir la apariencia de que la sociedad está informada sin que exista una verdadera comprobación de los hechos.María Teresa Ronderos en el homenaje a Gabriel García Márquez en la SIPTambién advirtió sobre la utilización de herramientas tecnológicas para manipular las conversaciones públicas. Recordó investigaciones sobre redes de cuentas automatizadas que intervenían en discusiones políticas de varios países latinoamericanos, creando la impresión de consensos o rechazos ciudadanos que no necesariamente respondían a personas reales.Frente a ese escenario, planteó la necesidad de profundizar el trabajo colaborativo entre medios, universidades y organizaciones de investigación para enfrentar las campañas de desinformación.Otro de sus planteos estuvo relacionado con la supervivencia económica del periodismo de investigación. Ronderos recordó que las investigaciones de larga duración nunca fueron necesariamente rentables por sí mismas y que, durante décadas, se financiaron con los ingresos de otras áreas de los medios tradicionales.Sin embargo, destacó que algunas organizaciones especializadas en investigación lograron construir modelos sostenibles a partir de su relación directa con las audiencias, la financiación filantrópica y otras formas de apoyo económico. Mencionó la experiencia de ProPublica, en Estados Unidos, como ejemplo de la consolidación de organizaciones periodísticas sin fines de lucro.La discusión también abordó la necesidad de que las compañías tecnológicas reconozcan económicamente la utilización de contenidos producidos por periodistas. Ronderos consideró que las organizaciones latinoamericanas deberían trabajar conjuntamente para negociar condiciones más equitativas con las plataformas de inteligencia artificial.Una nueva transformación tecnológicaRosental Calmon Alves, uno de los pioneros del periodismo digital en América Latina, estableció un paralelismo entre el surgimiento de Internet en la década de 1990 y la irrupción actual de la inteligencia artificial.Recordó que, en los primeros años de la expansión digital, buena parte de las empresas periodísticas subestimó la magnitud del cambio que se aproximaba. Según su análisis, ahora podría ocurrir algo similar si la industria concentra su atención únicamente en las aplicaciones de la inteligencia artificial dentro de las redacciones y no advierte cómo está transformando los hábitos de consumo de información.Para Calmon Alves, la amenaza más profunda no reside solamente en la automatización de tareas periodísticas, sino en la posibilidad de que los ciudadanos comiencen a informarse directamente a través de sistemas conversacionales, sin necesidad de visitar los sitios de los medios.El especialista recordó que durante el desarrollo de Internet los medios cometieron errores estratégicos, como distribuir gratuitamente sus contenidos y negociar de manera fragmentada con las grandes plataformas tecnológicas. A su juicio, la industria no debería repetir esas decisiones frente a la nueva transformación.La conversación derivó hacia el fenómeno del llamado cero clic, en el que las respuestas ofrecidas por buscadores y sistemas de inteligencia artificial reducen la necesidad de ingresar a los sitios originales que produjeron la información.Calmon Alves también alertó sobre las dificultades para distinguir el tráfico generado por personas del producido por agentes automatizados, un fenómeno que puede distorsionar las métricas utilizadas por los medios para medir sus audiencias.En ese contexto, reclamó mayor cooperación entre las empresas periodísticas para negociar con las plataformas y explorar mecanismos de retribución, incluidos nuevos sistemas de micropagos.Rosental Calmon Alves recordó que durante el desarrollo de Internet los medios cometieron errores estratégicos, como distribuir gratuitamente sus contenidos y negociar de manera fragmentada con las grandes plataformas tecnológicasPero su diagnóstico no se limitó a la tecnología. También señaló que los medios enfrentan una crisis de credibilidad y que una parte de la ciudadanía no comprende con claridad qué distingue al periodismo profesional de otras formas de producción y circulación de contenidos.Por eso, propuso que las organizaciones periodísticas expliquen mejor sus procesos de trabajo, desde la investigación y la verificación de datos hasta las decisiones editoriales que preceden a la publicación de una noticia.Para ilustrarlo, recordó conversaciones sobre estudios cualitativos con lectores de The New York Times que desconocían el significado de algunas convenciones periodísticas tradicionales, como la indicación de la ciudad desde la cual se había elaborado una cobertura.La anécdota permitió introducir otro de los asuntos del panel: la necesidad de adaptar el lenguaje de los medios sin perder rigor ni estándares profesionales.El periodismo frente a los nuevos creadores de contenidoJaime Abello Banfi recuperó el contexto histórico en el que García Márquez había pronunciado su discurso y recordó que el escritor concebía al periodismo como una actividad vinculada con la investigación, la ética y la formación permanente.Jaime Abello Banfi en el homenaje a Gabriel García Márquez en la SIP de BogotáSegún explicó, el mensaje de 1996 también representaba una reflexión sobre el legado profesional que el Nobel colombiano buscaba transmitir a nuevas generaciones de periodistas.Abello observó que en las últimas décadas los medios perdieron buena parte de la posición privilegiada que habían ocupado como intermediarios de la información. La capacidad de comunicar, antes concentrada en periódicos, emisoras de radio y canales de televisión, quedó distribuida entre múltiples actores, mientras las grandes plataformas digitales adquirieron un enorme poder económico y tecnológico.En su análisis, la inteligencia artificial representa una nueva etapa de esa transformación y puede profundizar la circulación de contenidos ficticios, propaganda y narrativas diseñadas para influir sobre las percepciones de la sociedad.El director de la Fundación Gabo también planteó que el auge de los creadores de contenido obliga a las empresas periodísticas a revisar sus lenguajes y formatos. Las redes sociales privilegian las emociones, la autenticidad y el protagonismo personal, elementos que explican parte de la conexión de los influencers con sus audiencias.Sin embargo, sostuvo que la necesidad de adaptarse a esas formas de comunicación no debería llevar a abandonar los principios profesionales del periodismo.El intercambio volvió una y otra vez sobre el valor del componente humano del periodismo. Ronderos subrayó la importancia del contacto directo con las fuentes y del trabajo sobre el terreno como capacidades que las herramientas de inteligencia artificial todavía no pueden reemplazarEl debate mostró diferencias de matices entre los panelistas sobre cómo interpretar la pérdida de confianza en los medios. Mientras Calmon Alves puso el acento en la necesidad de explicar mejor los métodos periodísticos, Ronderos advirtió que las encuestas generales sobre la credibilidad de la prensa pueden ocultar la confianza que los ciudadanos mantienen en marcas periodísticas concretas.Para la periodista colombiana, resulta necesario distinguir entre la percepción sobre la prensa como institución y la relación que las personas tienen con medios específicos, algunos de los cuales han construido su reputación durante décadas, incluso en contextos de violencia y amenazas.También hubo coincidencias en que el crecimiento de los creadores de contenido no puede ser ignorado. Calmon Alves mencionó investigaciones periodísticas de gran repercusión realizadas por figuras surgidas de las plataformas digitales como ejemplo de que el ecosistema informativo es mucho más amplio que el de los medios tradicionales.El intercambio volvió una y otra vez sobre el valor del componente humano del periodismo. Ronderos subrayó la importancia del contacto directo con las fuentes y del trabajo sobre el terreno como capacidades que las herramientas de inteligencia artificial todavía no pueden reemplazar.En esa misma línea, defendió la riqueza del lenguaje periodístico y advirtió sobre el riesgo de que la automatización termine produciendo relatos uniformes, desprovistos de personalidad y de la experiencia humana que caracteriza a las mejores historias.Cuatro días para debatir el futuro de los mediosLa asamblea de Bogotá continuará hasta el domingo con una agenda dedicada a la libertad de expresión, la seguridad de los periodistas, la propiedad intelectual, los modelos de negocio y la transformación de las redacciones.Entre los participantes anunciados figuran Marc Lacey, director editorial de The New York Times; Luis Fernández, presidente ejecutivo de NBCUniversal Telemundo Enterprises; Ron Suskind, periodista ganador del Premio Pulitzer; y Emilio García-Ruiz, editor en jefe del San Francisco Chronicle.Durante el encuentro también se entregarán los Premios SIP a la Excelencia Periodística 2026. LA NACION será el medio más distinguido de esta edición, con cinco reconocimientos, entre ellos dos primeros premios y tres menciones honoríficas.La organización reconocerá además a The New York Times con el Gran Premio SIP a la Libertad de Prensa, a la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica con el Gran Premio Chapultepec y a la Fundación Gabo con el Premio Gran Amigo de la Prensa.La primera jornada dejó planteada una tensión que atravesará el resto de los debates: mientras el periodismo enfrenta una presión creciente sobre sus ingresos, su credibilidad y su capacidad para llegar a las audiencias, también aumenta la necesidad de contar con información profesional e independiente.En Bogotá, la conmemoración de aquel discurso de García Márquez permitió recordar que los desafíos tecnológicos cambian, pero que la investigación, la verificación y la responsabilidad frente a los ciudadanos siguen siendo los fundamentos que distinguen al periodismo de las demás formas de comunicación.
Desde interpretar alias escritos a mano hasta agilizar la resolución de reclamos, las nuevas herramientas permiten simplificar el uso de las aplicaciones financieras y ofrecer soluciones más personalizadas
La IA generativa y los agentes inteligentes permiten optimizar las operaciones y potenciar el trabajo de las personas. De esta forma, ofrecen experiencias cada vez más ágiles, naturales y personalizadas
La vulnerabilidad alcanzó al 14% de las empresas europeas analizadas, según Check Point Research, y obliga a mapear tecnologías, responsables y servicios de terceros conectados a internet, no solo aplicaciones visibles
Una cuarta parte de las solicitudes de incorporación de cambios generadas con IA se consideran de calidad deficiente
El servicio cuesta USD 11,99 al mes en Estados Unidos y ahora permitirá a los autores independientes cobrar también cuando los suscriptores escuchen sus audiolibros
Los fraudes digitales potenciados por inteligencia artificial y deepfakes elevan los riesgos para los usuarios bancarios en el país
Cada 22 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Tartamudez para acercar la realidad de este trastorno
El país avanzó con rapidez en gobernanza y obtuvo 61,3 puntos en esa categoría, uno de los más altos de la región. Sin embargo, los datos de infraestructura y actividad empresarial cuentan una historia diferente
Eleonora Gosman, periodista especializada en política internacional, analizó en diálogo con Ronda de Corresponsales (RDC) por +Perfil una denuncia que vincula a la campaña de Flavio Bolsonaro con pagos a Elytron, una empresa estadounidense de inteligencia artificial. Leer más
T1 nació en diciembre de 2025 como una plataforma de comercio electrónico y ahora incorpora nuevas herramientas para automatizar operaciones mediante inteligencia artificial
Los envíos mundiales cayeron 20% y tocaron su nivel más bajo para un tercer trimestre desde 2012. La escasez de memorias elevó los costos y obligó a las marcas a revisar sus estrategias. En Argentina, los modelos de entrada son los más expuestos.
El valor supremo que le da el fundador del taoísmo al análisis de la propia personalidad.Por qué comprender nuestras emociones y limitaciones puede ser más valioso que entender a los demás.
Treinta y cinco alumnos del colegio Juventud Científica consiguieron una vacante en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
La Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) confirmó el restablecimiento de la cooperación internacional para rastrear recursos ilícitos, luego de cumplir un plan de acción sobre protección de datos
El encuentro se realizará el jueves 22 de octubre en el Centro de Convenciones Córdoba, con la participación de Miguel Kiguel, Martín Rappallini y referentes de Arcor, Renault y McKinsey. Bajo el lema "Hacer futuro", la jornada abordará los desafíos de competitividad y transformación del sector productivo. Leer más
Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, suscribieron el documento este martes
Para el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, la Argentina "tiene una oportunidad de ponerse delante del mundo" en materia de inteligencia artificial (IA). ¿Las claves detrás de esta meta? Libertad y evitar regulaciones preventivas excesivas, idea que planteó el Presidente Javier Milei en una reciente columna publicada en el Financial Times. "La regulación de la IA es el riesgo más grande de la libertad que enfrentamos nunca como sociedad", disparó esta mañana el ministro durante el comienzo de su charla en la SAIAConf 2026, un evento organizado por la Sociedad Argentina de la Inteligencia Artificial, que reunió a empresarios y emprendedores del sector. Y agregó: "Nos propusimos no regular preventivamente. Se regulará si surge un problema", dijo, en referencia a un debate global sobre cómo evitar desmanes por parte de los últimos desarrollos de IA, y en sintonía con la postura del gobierno de Donald Trump. Esta visión respecto a la IA despertó un fuerte debate en los últimos meses, en especial por la iniciativa de crear "sociedades automatizadas", es decir, administradas por algoritmos o agentes de IA, sin la necesidad de contar con empleados humanos. Se trata de uno de los puntos más fuertes de la reforma integral de la ley general de sociedades (19.550), que fue enviada al Congreso el pasado 29 de mayo. El ministro profundizó sobre la iniciativa y explicó que "la supervisión será humana y, la operación, autónoma". "Ahí logramos un consenso en el Congreso", dijo. A su vez, sostuvo que la propuesta se basa en tres ejes fundamentales: libertad, responsabilidad limitada y "buen entorno fiscal". Por otro lado, Sturzenegger hizo mención a diferentes inventos que pusieron en jaque a la humanidad y obligaron a repensar estructuras y formas de trabajo, como la escritura, la revolución industrial y la llegada de Internet. "Toda innovación tecnológica ha cambiado el mundo. Por supuesto que con sus pros y sus contras, y los humanos hemos logrado surfear eso. Así como la máquina a vapor quebró estructuralmente la velocidad de lo que se podía hacer, la IA nos va a transformar lo que mentalmente podemos hacer", señaló. Bajo esa línea, se refirió al potencial de esta tecnología para diferentes áreas del Gobierno, así como también que podría ayudar a "bajar el nivel de corrupción". No obstante, también planteó que el marco legal será una discusión clave para los próximos años: "Somos un ser humano físico y después tenemos una versión digital. ¿De qué datos somos dueños para que el resto del mundo use o no use?" Por último, el ministro se definió como un "tecnooptimista" y aseguró que nos dirigimos hacia "una sociedad de abundancia". "Lo único que tenemos que asegurarnos es resistir la tentación de nuestro propio miedo. Tenemos que animarnos, si no vamos a poner en riesgo nuestras libertades", afirmó. El debate por las sociedades automatizadasEn el último tiempo, la iniciativa de crear sociedades automatizadas cobró relevancia a nivel internacional, luego de que referentes como Yuval Harari, autor del bestseller Sapiens, y Mustafa Suleyman, CEO de Microsoft AI, advirtieran sobre los peligros de esta idea.Por un lado, Harari sostuvo que, en caso de que el proyecto prospere, las corporaciones de IA estarán en posición de "convertirse en expertas en lagunas legales y arbitraje regulatorio" y que "no será fácil disuadirlas de participar en actividades directamente ilegales" si eso asegura su supervivencia. "La máxima sanción que disuade a los ejecutivos y empleados humanos â??la cárcelâ?? resulta irrelevante para las IA", escribió en un artículo publicado esta semana en el Financial Times, titulado "No debemos otorgar personalidad jurídica a los agentes de IA".Last week, Argentina's President Milei announced a new legal category for non-human corporations - companies run by #AI agents or robots. Like traditional corporations, they would be granted legal personhood. This could generate enormous new wealth, but very worryingly, it wouldâ?¦ pic.twitter.com/3X2IwWXlV8— Yuval Noah Harari (@harari_yuval) June 8, 2026Y añadió: "Los países que otorgan a las IA personalidad legal corren el riesgo de convertirse en algo para lo que el registro histórico no ofrece analogía: no un estado corporativo, sino un estado de IA, un país cuyo pueblo podría, en efecto, ser gobernado por corporaciones no humanas, contra las que podría ser aún más difícil rebelarse. Milei espera convertir a Buenos Aires en un nuevo Amsterdam. En su lugar, se arriesga a convertirlo en un nuevo Batavia", dijo, en referencia al puerto de Jayakarta, en lo que hoy es Indonesia, donde la Compañía Holandesa de las Indias Orientales construyó un estado-empresa que duró 40 años a mediados del siglo XVII.Suleyman, coincidió con esta mirada. "Tenemos que tener mucho cuidado con esto", escribió el ejecutivo en X, citando el tuit de Harari. En un artículo publicado en Nature y republicado en su blog personal, Suleyman explicó que la IA no es consciente, ni autónoma, y que los usuarios no deben confundir esa simulación de inteligencia por el elemento real; y dejar que actúen sin supervisión podría traer serios problemas.Agreed. We have to be very careful about this. I published an article in @Nature recently making similar arguments.https://t.co/QRo74KhUzG https://t.co/tXfjtJhnqG— Mustafa Suleyman (@mustafasuleyman) June 8, 2026Después del tuit de Harari, el presidente Milei le respondió con un mensaje en redes: "Querido @harari_yuval, muchas gracias por participar en este fascinante y trascendental debate. Estamos en el amanecer de una nueva era, que nos sitúa, creo, en un lugar no tan diferente del que tú mismo describiste tan bien en *Sapiens* y tus otros libros: ese tiempo en que los humanos usamos ficciones para organizar nuestro trabajo colectivo y beneficiarnos de la tecnología. Ahora necesitamos más que nunca toda nuestra inteligencia para construir el marco que nos permita aprovechar las increíbles oportunidades que tenemos por delante. ¡Ya estoy preparando mi respuesta para ver si podemos calmar tus temores sobre el camino que propuse la semana pasada!".
En nuestro país la prudencia se volvió sospechosa. Se la confunde con miedo, con falta de ambición o con timidez. Fue hace unos días, y a propósito de la Inteligencia Artificial, cuando en la ONU volvimos a escuchar esta curiosa idea de boca del Presidente de la Nación. Ahora lo audaz parece que es renunciar a regular preventivamente a la IA. Y el que no esté de acuerdo, como siempre, será acusado de tibio o de izquierdista disfrazado de responsable. No quiero discutir en abstracto. Prefiero bajar esta idea a tierra y preguntarnos qué significa, en concreto, no poner ninguna regla. Pensemos en un banco que deja que una IA decida a quién darle un crédito. La IA aprende de lo que el banco hizo en los últimos veinte años. Si en ese tiempo a los vecinos de ciertos barrios se les prestó menos, concluye que ahí no conviene prestar. Nadie se lo ordenó. Nadie lo decidió. Pero lo aplica miles de veces por día. Y el que vive en esos barrios pide un crédito y recibe un no por su código postal, sin que nadie tenga que explicarle por qué. Esto no es teoría. En los Países Bajos, entre 2013 y 2020, la administración tributaria usó un sistema automático para detectar fraudes en los subsidios para el cuidado de los hijos. Entre los indicadores de riesgo figuraba la doble nacionalidad. Miles de familias fueron acusadas injustamente y obligadas a devolver dinero que no debían. En enero de 2021 renunció el gobierno entero. Los Países Bajos no son un país desordenado. Pero les pasó igual. Ahora pensemos en una empresa que no tiene un solo empleado, manejada de punta a punta por una IA. Tampoco es ciencia ficción. El Gobierno envió al Congreso un proyecto para reconocer las "sociedades automatizadas". Y su posición sobre las reglas es bien explícita. En enero, en Davos, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, dijo que su "única tarea" es "que no aparezca ninguna ley de Inteligencia Artificial". Si una empresa así le niega un crédito a una familia, estafa a un jubilado, comete un fraude o difunde una mentira, ¿a quién le vamos a reclamar? ¿A quién citarán los jueces? La pregunta no es abstracta: hasta los legisladores del oficialismo en el Senado introdujeron cambios para que haya personas que respondan. Mientras tanto, los países que se toman en serio esta tecnología hacen exactamente lo contrario: están escribiendo las reglas. Corea del Sur, el país de Samsung, quiere ser una de las tres potencias mundiales de la Inteligencia Artificial. A principios de este año puso en vigor una ley que identifica los usos más sensibles, como los préstamos, la salud, la educación, las investigaciones criminales y la energía nuclear, y les exige más transparencia y más seguridad. El argumento oficial fue simple: sin previsibilidad legal y sin confianza del público, la tecnología no va a escalar. Italia fue el primer país de la Unión Europea en sancionar su propia ley. La impulsó el gobierno de Giorgia Meloni. Exige supervisión humana en salud, justicia, educación, trabajo y administración pública, y castiga con prisión a quien use falsificaciones digitales para dañar a otro. Al mismo tiempo, creó un fondo de hasta mil millones de euros para invertir en empresas del sector. Regla e impulso, en el mismo paquete. En Estados Unidos, el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, firmó una ley vigente desde este año que prohíbe los sistemas diseñados para discriminar o para asignarles un puntaje social a las personas. Texas puede ser muchas cosas, menos una república soviética. En Europa, aun cuando este año Bruselas decidió darles a sus empresas más tiempo para adaptarse, la evaluación de créditos siguió en la lista de usos de alto riesgo. Los países serios simplifican y corrigen plazos. Pero no se les ocurre tirar el reglamento a la basura. El ejemplo más elocuente llegó a fines de septiembre, desde Washington. Varios de los máximos responsables de las empresas de Inteligencia Artificial venían advirtiendo en público sobre los riesgos de sus propios productos, y algunos habían pedido reducir el ritmo al que mejoran sus modelos. Donald Trump, cuya visión nuestro Gobierno dice compartir plenamente, los reunió en la Casa Blanca. Su respuesta fue pedirles que se controlen solos. Firmaron un documento, el Acuerdo de la Casa Blanca sobre la Superinteligencia, que no obliga a nada ni prevé ninguna sanción. Trump lo definió como "moralmente vinculante". Es como dejar que cada equipo fije sus propias reglas para jugar al fútbol. Lo curioso es que hasta ese documento reconoce que hacen falta controles externos y que con el tiempo podría tener sentido convertir estos compromisos en leyes. Nada de lo que hacen Corea, Italia, Texas o Europa es obra de marxistas. Son las cosas que hacen los gobiernos responsables. Los que escriben estas reglas quieren atraer inversiones tanto como nosotros. Pero saben algo que la Argentina aprendió de la peor manera: el capital serio no se instala en lugares donde no hay reglas. Busca países donde las reglas existen, se cumplen y no cambian con cada gobierno. Cuando los que fabrican autos piden frenos, prometer que las rutas no van a tener límites de velocidad no es audacia. Es un error y punto. Aristóteles lo explicó mejor que nadie. El coraje está en el medio entre dos defectos: por un lado, la cobardía, que es el exceso de miedo, y por el otro, la temeridad, que es su falta. El que no le teme a nada no es un valiente. Es un imprudente. Y la prudencia es justamente la virtud que nos permite distinguir una cosa de la otra. No es un freno para la decisión. Es la condición para decidir bien. Tampoco se trata de desconfiar del progreso tecnológico. La Revolución Industrial terminó mejorando la vida de casi todos. Pero en Inglaterra, entre 1780 y 1840, la producción por trabajador creció un 46% y los salarios reales apenas un 12%. Pasaron sesenta años, una vida laboral entera, para que el progreso llegara a quienes lo producían. Gobernar una transición es, entre otras cosas, conseguir que la espera no se lleve puesta una generación. En la Ciudad de Buenos Aires nadie espera a que se caiga un ascensor para exigir que alguien lo revise. No es burocracia: es la condición para que la gente se suba tranquila. Cuando gobernamos la ciudad, incorporamos asistentes virtuales y sistemas para asignar mejor los recursos. Y la pregunta que más nos importaba nunca fue qué podía hacer la herramienta. Fue quién respondía cuando se equivocaba. Las reglas no deben frenar la innovación. Al contrario, deben dar los marcos necesarios para crecer. Los argentinos conocemos muy bien el precio de la imprudencia. Lo pagamos con inflaciones, defaults y promesas que alguien hizo con entusiasmo y que otros tuvieron que pagar. Por eso la discusión sobre la inteligencia artificial es, en el fondo, una discusión mucho más vieja. La prudencia no es de izquierda ni de derecha. Es la virtud de los que saben que sus decisiones las van a terminar pagando otros. Lo contrario no es la libertad. Es irresponsabilidad, venga de donde venga.
El experto, presidente de la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial, repasa con PERFIL el impacto de la IA sobre el empleo y la desigualdad. Advierte sobre los desafíos que enfrenta la Argentina para convertirse en un actor tecnológico relevante. Leer más
La libertad de prensa, los desafíos que plantea la inteligencia artificial, la sostenibilidad económica de los medios y la transformación de las redacciones serán los principales ejes de la 82ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se realizará del 22 al 25 de octubre en Bogotá, Colombia. El encuentro reunirá a más de 70 referentes del periodismo, editores, ejecutivos y especialistas de las Américas y España.La apertura oficial estará a cargo del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien participará de la ceremonia prevista para el jueves 22 de octubre, a las 15, en el Hotel Hilton Bogotá. La SIP informó que el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, cuya participación había sido anunciada inicialmente, no podrá asistir debido a compromisos de agenda.Durante cuatro jornadas, la organización analizará la situación de la libertad de expresión en el continente, en un contexto de crecientes amenazas al ejercicio del periodismo independiente, y debatirá sobre los cambios tecnológicos y económicos que atraviesa la industria de los medios de comunicación.LA NACION participará del programa del encuentro. Además de recibir cinco reconocimientos en los Premios SIP a la Excelencia Periodística 2026, participará de un taller sobre las nuevas formas de narrativa periodística en la era de la inteligencia artificial y de un panel dedicado a la transformación de las redacciones, en el que se compartirán experiencias sobre los cambios en los procesos editoriales y la incorporación de nuevas tecnologías.Entre los principales invitados figuran Marc Lacey, director editorial de The New York Times; Luis Fernández, presidente ejecutivo de NBCUniversal Telemundo Enterprises; Emilio García-Ruiz, editor en jefe del San Francisco Chronicle, y Ron Suskind, periodista ganador del Premio Pulitzer y fundador de Sourcebase.ai.Lacey abordará los desafíos que enfrenta el periodismo independiente en Estados Unidos y la relación entre el poder político y los medios. Fernández analizará la evolución del negocio informativo, los nuevos hábitos de consumo y las oportunidades para los medios en español.La IA ocupará un lugar destacado en la agenda. Suskind examinará las posibilidades que ofrece esta tecnología para ampliar las capacidades de investigación de los periodistas, mientras que García-Ruiz compartirá la experiencia de transformación digital de un medio histórico como el San Francisco Chronicle.Los debates también incluirán el impacto de la IA en la producción y distribución de noticias, los derechos de propiedad intelectual, la confianza de las audiencias y la necesidad de desarrollar nuevos modelos de negocio que permitan sostener el periodismo de calidad.La defensa de la libertad de prensa, misión central de la SIP, tendrá un espacio prioritario. Los representantes de los países de las Américas presentarán y debatirán informes sobre las condiciones del ejercicio periodístico en la región, con especial atención a la violencia contra periodistas, el hostigamiento, las presiones judiciales, las restricciones al acceso a la información pública y otras amenazas a la independencia de los medios.Marc Lacey, director editorial del NYTimes abordará los desafíos que enfrenta el periodismo independiente en Estados Unidos y la relación entre el poder político y los mediosUno de los paneles estará dedicado a la impunidad en los crímenes contra periodistas y a las iniciativas para promover justicia y reparación. También se analizarán las situaciones de acoso sexual en las redacciones y las medidas necesarias para garantizar entornos laborales seguros. Entre las participantes estará Jineth Bedoya Lima, editora de Género del diario colombiano El Tiempo y reconocida defensora de los derechos de las mujeres periodistas.El encuentro contará, además, con la participación del fotógrafo colombiano Jesús Abad Colorado, quien durante más de tres décadas documentó las consecuencias humanas del conflicto armado en su país.LA NACION, el medio más premiado de 2026Uno de los momentos destacados de la asamblea será la entrega de los Premios SIP a la Excelencia Periodística 2026, en los que LA NACION resultó el medio con mayor cantidad de reconocimientos entre todos los participantes, con dos primeros premios y tres menciones honoríficas.Los primeros premios correspondieron a las categorías Entrevista e Ilustración e Infografía. En la primera fue distinguido Hugo Alconada Mon, por su entrevista al escritor español Arturo Pérez-Reverte, titulada "Arturo Pérez-Reverte: 'Hay lugares de los que nunca se vuelve'". El jurado destacó la profundidad de la conversación y su abordaje de temas vinculados con la historia, la literatura y el poder.El segundo primer premio fue para "Artemis II", una producción de narrativa visual sobre la misión espacial realizada por Candela Heredia, Valentina Ravera, Pablo Loscri, Diana Agustina Fernández, Héctor Villarino, Ezequiel Brahim y Nicolás Cassese. La SIP destacó la combinación de rigor periodístico, creatividad y recursos visuales para explicar un tema científico y tecnológico complejo. LA NACION también recibió tres menciones honoríficas. En Cobertura Noticiosa de Actualidad fue reconocida la serie sobre el brote de hantavirus en Ushuaia, realizada por Fabiola Czubaj y Fabián Marelli. En Periodismo de Datos se distinguió la investigación "Archivos desclasificados", desarrollada por un equipo multidisciplinario del diario. Y en la nueva categoría Periodismo con Perspectiva de Igualdad, la periodista María Ayuso fue reconocida por "Hablemos de todo sin filtro".Uno de los momentos destacados de la asamblea será la entrega de los Premios SIP a la Excelencia Periodística 2026, en los que LA NACION resultó el medio con mayor cantidad de reconocimientos entre todos los participantes, con dos primeros premios y tres menciones honoríficasLas cinco distinciones reflejan la diversidad de formatos y especialidades periodísticas del diario, desde las entrevistas y las investigaciones hasta la cobertura de actualidad, el periodismo de datos y las nuevas narrativas visuales. Un homenaje a Gabriel García MárquezLa asamblea dedicará un espacio especial a conmemorar los 30 años de "El mejor oficio del mundo", el histórico discurso que Gabriel García Márquez pronunció ante la SIP en 1996, en el que reflexionó sobre la formación de los periodistas y los principios fundamentales de la profesión.En el homenaje participarán Jaime Abello, presidente de la Fundación Gabo; Rosental Calmon Alves, fundador del Centro Knight para el Periodismo en las Américas; María Teresa Ronderos, cofundadora del Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), y Enrique Santos Calderón, expresidente de la SIP.Los especialistas analizarán la vigencia de las reflexiones del escritor colombiano frente a las transformaciones que experimenta el periodismo tres décadas después, especialmente por la incorporación de nuevas tecnologías a las rutinas de trabajo de las redacciones.Otros premios y reconocimientosA lo largo de las jornadas también se entregarán las principales distinciones institucionales de la organización. The New York Times recibirá el Gran Premio SIP a la Libertad de Prensa 2026, en reconocimiento a su defensa del periodismo independiente, las garantías constitucionales y el derecho de los ciudadanos a estar informados frente a las presiones sobre los medios.El Gran Premio Chapultepec 2026 será otorgado a la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, por su contribución a la protección de la libertad de expresión, el pluralismo informativo y el derecho de acceso a la información.La Fundación Gabo será distinguida con el premio Gran Amigo de la Prensa 2026, por su trayectoria en la formación y el desarrollo del periodismo iberoamericano, mientras que Pilar Gil, consejera delegada de Prisa Media, recibirá el reconocimiento a la Ejecutiva del Año por su liderazgo en los procesos de innovación y transformación de la industria.Con una agenda que combinará la defensa de la libertad de prensa, la innovación tecnológica, el análisis de los modelos de negocio y el reconocimiento a la excelencia periodística, la asamblea buscará identificar los principales desafíos y oportunidades para el futuro de los medios de comunicación en las Américas.
En el último tiempo, una pregunta acaparó titulares en medios y portales de todo el mundo: ¿puede la inteligencia artificial (IA) destruir a la humanidad? El disparador de esta inquietud fueron los dichos de Jacob Coxon, exempleado de Anthropic, quien decidió renunciar a la compañía luego de afirmar que "quienes están construyendo la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos antes de que acabe la década". Desde entonces, las posturas apocalípticas se afianzaron y el debate respecto a su regulación y medidas de seguridad escaló a un nuevo nivel.Alexander Ditzend, presidente de la Sociedad Argentina de la Inteligencia Artificial, observa este momento como una "transición extremadamente rápida y extremadamente desigual". "Hay una velocidad de avance increíble en la capacidad de generar ataques coordinados con bots y no es tan rápido crear una batería de defensa con IA", ejemplifica.Sin embargo, aclara que, a pesar de los riesgos que plantea la IA, "no hay ninguna evidencia de que un sistema, de la nada y sin que nadie toque el teclado, tenga algún tipo de idea autogenerada de destrucción de la humanidad". En la previa de la SAIAConf 2026, que se realizará mañana en BA Ferial, el experto conversó con LA NACION sobre las oportunidades y desafíos de esta nueva era tecnológica, las responsabilidades que deben asumir empresas y gobiernos y el rol que puede jugar la Argentina.-En el último tiempo, varios exempleados de gigantes tecnológicas se refirieron públicamente al peligro que supone la IA para el futuro de la humanidad. ¿Qué opinión tiene respecto a esta mirada apocalíptica?-Están pasando muchas cosas que son verdad y que, al mismo tiempo, parecen contradictorias. La primera tiene que ver con lo más técnico, y es que se acabó esto de que un modelo vaya a buscar data. Ya no hay más data con la que hacer mejores a los modelos. Al mismo tiempo, los modelos se volvieron muy buenos para hacer tareas complejas y largas, como entrenar modelos de IA. La IA es mejor que los propios desarrolladores desarrollando nuevas versiones de la IA. Hay como una recursión en, justamente, el autoperfeccionamiento recursivo.Es un excelente momento para llamar la atención y decir "bajemos un poco el nivel de frenetismo, de competencia" y ponernos de acuerdo, generar un marco, compartir información. Hacer una especie no de apagado, pero sí de toma de conciencia. Es una tecnología que tiene un potencial gigante para cambiarnos la vida, pero ese potencial es caro. Hay que tomarlo con conciencia. Volviendo a los términos técnicos, no hay ninguna evidencia de que un sistema, de la nada y sin que nadie toque el teclado, tenga algún tipo de idea autogenerada de destrucción ni de la humanidad. -¿De qué depende que una máquina no quiera seguir las órdenes de humano?-Depende del grado de inconsciencia que tengan los laboratorios de frontera. La discusión de la consciencia de la IA es muy filosófica, pero se están haciendo estudios psicológicos a los modelos y todos coinciden en lo mismo: tienen una personalidad, no es que contestan estocásticamente. La conclusión es que no estás hablando con un algoritmo neutro.-Recientemente, hubo casos donde agentes de IA no solo hackearon empresas, sino también sitios gubernamentales. ¿Qué podría estar fallando en el proceso de desarrollo de estos modelos? -Estamos viviendo una transición extremadamente rápida y extremadamente desigual. Hay una velocidad de avance increíble en la capacidad de generar ataques coordinados con bots y no es tan rápido crear una batería de defensa con IA. Los compararía con una pregunta que me hacían sobre qué va a pasar con los videos falsos generados con IA. Hoy ya está instalado y nos acostumbramos. De la misma manera, nos vamos a ir acostumbrando, vamos a hablar con una empresa de seguridad para contratar el servicio de defensa ante bots y ahí el asunto va a estar mucho más balanceado. Estamos viviendo un cambio que es desigual y eso mete en tensión el tejido de las estructuras, sobre el mundo del trabajo, sobre nuestra adaptación psicológica a un cambio de regla. Es parte de lo mismo.-¿Quién debe asumir la responsabilidad cuando un agente de IA comete un daño?-Es un debate que no tiene una solución clara. Hay que ver realmente caso por caso y cuál es el tipo de error del que estamos hablando. Lamentablemente no hay forma de establecer una vara general. Creo que, si la establecemos, vamos a multiplicar los problemas. También con regulaciones tan simplistas, tampoco terminás protegiendo bien a la víctima, porque no están pensadas para el caso en particular.Nosotros estamos empujando el avance de un plan que priorice y ponga el foco en las víctimas que vamos detectando. Los deepfakes, las víctimas de estafas con IA, los chicos que no están usando su cerebro porque le tercerizan toda la capacidad y carga cognitiva a la IA. Deberíamos generar marcos regulatorios, no leyes gigantescas, para esos problemas en particular y dejar el resto para después.-El Presidente Javier Milei se mostró a favor del desarrollo de la IA sin regulaciones preventivas excesivas. ¿Qué opinión tiene al respecto?-Una regulación por regular en sí, es decir, si no está perfectamente pensada, es doblemente perniciosa para la población. Hay que pensar en aquellos que están alejados de la educación, que no tienen una capacidad grande de flexibilidad, y si encima les vas con una regulación que no está quirúrgicamente diseñada, los perjudicás y les quitás el derecho a protegerse frente al avasallamiento de una IA mal usada.Después, los perjudicás indirectamente porque el nivel de pobreza que se va a generar si no nos subimos a la IA es inimaginable. Tenemos que crear condiciones un poco más interesantes para los inversores, para tener algún tipo de personalidad interesante en esta "fiesta" que se arma. Hay que diferenciarse un poco. Me parece bien que la Argentina por lo menos diga "nosotros tenemos talento, la Patagonia, tenemos energía, buenos climas y, además, no vamos a volverlos locos con temas regulatorios pensados a medias". Lo que sí espero es que pongan a los más débiles antes, tanto en el corto como en el largo plazo. Y eso no está tan claro cuando él [Milei] dice "vamos a recibir a las empresas con con una regulación amable a la innovación". La regulación cero es imposible. Creo que es más un grito de guerra para enamorar a los inversores.-Cuando mencionas a los más débiles, ¿te referís a las víctimas de deepfakes y a alumnos de colegio, por ejemplo?-Eso por un lado, y la transición del mundo laboral también. Creo que va a ser una transición positiva; en unos años nos vamos a dar cuenta de que todos estamos un poco mejor. Pero la transición va a ser dura. Lo primero que debería hacer el Estado es medir con mucha más frecuencia. En un mundo en el que hacemos un censo cada cinco o siete años, ya tuviste cinco revoluciones de IA en el medio y no sabes si tu gente sufrió o cómo sufrió cada una de esas revoluciones. -Milei también señaló varias veces el potencial que tiene el país para la instalación de data centers. ¿Qué oportunidades y desafíos supone esto para la Argentina?-La gran oportunidad que tenemos es que todas las contras de un data center para nosotros son más livianas. Tenemos una cantidad de desierto en el sur con clima seco, que es importantísimo para aumentar la eficiencia de operación. También estamos lejos de todos los conflictos, de los problemas sísmicos que están sucediendo en Centroamérica. Todo eso es una carta muy importante porque estamos en lo que sería la fase "gatear" de la IA. Si encima se le agrega la condición regulatoria, tenemos todas las de ganar para ser realmente un polo de cómputo para el mundo.El problema de eso es no venderse a estas inversiones y decirles absolutamente todo que sí. Tienen que venir con un proyecto de energía limpia asociado y ser de la máxima calidad de eficiencia energética. -En relación al mercado laboral, ¿qué habilidades humanas cree que van a revalorizarse en esta nueva era tecnológica?-Creo que vamos hacia un camino en el que cualquier trabajo repetible, que siga un patrón, va extinguirse completamente, cada vez más rápido. Lo que vamos a empezar a demandar es aquello que a las máquinas les cuesta. El poder sostener en un mismo proceso dos ideas que son contradictorias. Los humanos increíblemente podemos hacerlo y podemos vivir bien en esa contradicción. También el criterio que genera el haber vivido, experimentado y estudiado una profesión, con lo cual no estoy de acuerdo con que sea el fin de las universidades. Nos vamos a empezar a dar cuenta que los que mejor valor le extraen a la IA son los que realmente saben de algo. El sentir único y la autenticidad empiezan a ser la verdadera capacidad diferencial.-¿Cómo tienen que prepararse los profesionales para el futuro?-Tienen que entender que esto no es una lógica de reemplazo. Hay un modelo mental que me sirve mucho, que es que nosotros le veníamos robando el trabajo a las máquinas y lo están recuperando. Hay cosas que los humanos nunca deberíamos haber hecho, como procesar archivos de Excel con más de 100 líneas y crear análisis estadístico sobre eso. Tenemos que volver a concentrarnos en aquellas cosas para las que somos perfectos.
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SAN LUIS (enviada especial).- Es uno de los grandes dilemas que se generalizó en el último año en el mundo de la educación. ¿Cómo incorporar la inteligencia artificial (IA) de forma positiva en el aula para potenciar las posibilidades de aprendizaje, en lugar de ampliar las desigualdades o terminar reemplazando el aprendizaje por trabajos y tareas impecables en su presentación, pero vacíos de significado para los estudiantes? El primer paso, sostienen los especialistas, será que los docentes reciban la formación adecuada para ponerse a tono con el uso intensivo que hacen sus alumnos, no solo para dejar de correr de atrás en esta temática, sino también para desarrollar estrategias que permitan garantizar mejores aprendizajes.Ese es el espíritu con el que por estos días se desarrolla el Congreso Internacional de Educación, que se realiza en San Luis y reúne a unos 6000 docentes de la provincia junto con 25 especialistas internacionales. El encuentro pone el foco en cómo la IA está transformando la educación y las decisiones pedagógicas. Está organizado por el Ministerio de Educación de San Luis, con el apoyo de la Fundación Varkey.La apertura se realizó en el auditorio de San Luis de la Punta y comenzó con la proyección de un video de Sarmiento generado con inteligencia artificial, en el que el "padre del aula" exhortaba a los docentes a no perder de vista los principios básicos de la educación y, al mismo tiempo, adaptarse a los cambios de época. No es casual que la figura de Sarmiento ocupe un lugar central en este congreso: se cumplen 200 años de que un joven Domingo Faustino, con apenas 15 años, fundara su primera escuela en San Francisco del Monte de Oro, en San Luis, destinada a apenas siete vecinos de esa localidad, situada a poco más de una hora de la capital provincial."La IA no va a reemplazar a ningún docente, excepto al que no la use", sintetizó el gobernador Claudio Poggi durante la apertura del encuentro."Con la IA vamos como corriendo de atrás, vamos entendiendo de qué se trata; por momentos nos entusiasma y por momentos nos asusta. Yo no sé exactamente hacia dónde vamos, pero la única certeza que tenemos es que la respuesta la damos juntos, la tenemos que construir juntos, aprendiendo unos de otros, de lo que está pasando en otras escuelas y de las buenas experiencias", señaló Agustín Porres, director para la Argentina de la Fundación Varkey.En el inicio de las conferencias, los conductores del evento realizaron una encuesta informal entre los docentes presentes. Les preguntaron cuántos utilizaban la inteligencia artificial de manera cotidiana en su trabajo. Para sorpresa de los organizadores, el 80% se definió como "residente" de la IA. La gran mayoría respondió también que la inteligencia artificial ya forma parte de la realidad del aula y que el desafío actual es evaluar los criterios detrás de un trabajo y no solamente la respuesta final."Cuando veo que los alumnos la usan, les enseño a escribir buenos prompts", contó una docente al compartir su experiencia. Otra agregó: "Hay que usarla porque nos simplifica tareas, pero sin dejar de lado nuestra parte humana". La mayoría coincidió en que la IA ya forma parte de su rutina profesional.Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, fue el primer expositor del encuentro. Consultado sobre qué es lo que más le preocupa de la IA, respondió que le genera inquietudes, pero también entusiasmo."Le veo muchísimo potencial para apoyar el trabajo de los maestros: en capacitación, formación permanente, generación de mejores materiales y también para evaluar más rápido y mejor a los estudiantes. Son cambios que hace tiempo teníamos que haber hecho en educación y que ahora son posibles gracias a la IA. Sin embargo, me preocupa su impacto porque estamos en una región muy desigual. Y la IA amplifica esas desigualdades. No solo entre países o regiones. En una misma ciudad, una escuela puede ser un universo completamente distinto de otra ubicada apenas a cinco cuadras", resumió."Hoy una tarea impecable no garantiza un aprendizaje, especialmente cuando el esfuerzo cognitivo queda en manos de la IA. La comprensión real es uno de los grandes dilemas de esta época en los procesos de aprendizaje", agregó Saavedra.El especialista aportó además algunos datos sobre el uso de inteligencia artificial en educación. Solo el 10% de los estudiantes pueden considerarse realmente "empoderados", afirmó. Con esa definición se refiere a quienes comprenden cómo funciona la IA, cuentan con docentes que los guían en su utilización, les enseñan a identificar sesgos y riesgos y aprovechan las herramientas para personalizar el aprendizaje.Otro 20% corresponde al grupo de los "independientes", estudiantes que utilizan la IA para aprender, pero principalmente para ahorrar tiempo o simplificar tareas, sin una orientación clara por parte de los docentes. Saavedra citó investigaciones internacionales que muestran que ese uso, basado en una fuerte delegación cognitiva, no siempre se traduce en aprendizaje duradero. Los alumnos realizaban sus trabajos en menos tiempo y con mejores presentaciones, pero seis meses después no recordaban buena parte de los contenidos.El 70% restante, explicó, corresponde a estudiantes dependientes. Aunque utilizan inteligencia artificial en plataformas digitales y redes sociales, no saben cómo aprovecharla para aprender. "Un cuchillo puede servir para preparar una comida deliciosa o para matar. Todo depende del uso que le demos", sostuvo."La IA superó al diseño pedagógico y nos complicó el trabajo. Si pensábamos que iba a simplificarnos todo, nos estábamos engañando", les planteó a los 6000 docentes presentes Fernando Valenzuela Migoya, fundador de Edlatam y referente latinoamericano en transformación educativa."Podemos caer en esa trampa, pero entonces la pregunta es: ¿dónde está el aprendizaje? Nunca fue tan importante para los docentes evaluar el trabajo sucio detrás del producto final que entrega un estudiante, porque ahí reside el verdadero aprendizaje. Tenemos que diseñar propuestas que generen fricción cognitiva", sostuvo.Valenzuela Migoya señaló que, más que especialistas jugando con nuevas herramientas, el sistema necesita pedagogos capaces de diseñar experiencias de aprendizaje que incorporen la inteligencia artificial de manera significativa."Necesitamos pedagogos que desarrollen diseños para el aprendizaje con IA", afirmó.Y cerró con una advertencia: "No seamos simplemente seres humanos optimizados por la IA. Tenemos que diseñar ineficiencias estratégicas para generar el vínculo humano que requiere el aprendizaje. Necesitamos tiempo para mirar a los estudiantes; la dimensión humana tiene que recuperar protagonismo. Porque aunque la IA haga las tareas más rápido, aprender sigue dependiendo de que exista una conexión humana. La esencia de enseñar permanece. Antes creíamos que un buen docente era quien dominaba perfectamente una materia. Hoy es quien logra crear las situaciones, los vínculos y las emociones necesarias para que se produzca el aprendizaje".
El fundador y CEO de Go For Marketing & Ecommerce analizó cómo ChatGPT y Google empiezan a comprar en nombre de los usuarios, por qué las marcas que no aparecen en las respuestas de la IA se vuelven invisibles y qué deberían hacer las empresas argentinas antes de que esa ola llegue al país. Leer más
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El diputado Antonio Trejos Mazariegos, del Frente Amplio, acudió a la Fiscalía General para solicitar que se investigue la designación de Pablo Martínez Bertozzi como director de la DIS, pese a que, según reconoció Casa Presidencial, no posee el rango policial exigido por la ley.
Dymaxion, compañía del grupo GDM, desarrolla soluciones tecnológicas para la industria de semillas, insumos y maquinaria agrícola. Ya trabaja con empresas líderes de Estados Unidos y apuesta a mejorar la competitividad del sector mediante el análisis de datos.
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Un profesor descubrió que una plataforma utilizaba su imagen, su voz y fragmentos de sus clases para crear un curso sin su permiso.El caso abre interrogantes sobre el consentimiento y los límites de la IA en la educación.
Un bot conversacional filtra postulaciones y coordina una primera entrevista, antes de que se realice una instancia presencial con el líder de equipo. El criterio humano guía a la IA en todo el proceso y define los parámetros de selección y la diversidad de los perfiles que ingresan a la compañía
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La sospechosa, de 23 años, habría fabricado imágenes de lesiones y documentos hospitalarios falsos para sostener que estaba en peligro y convencer a su pareja de entregarle dinero. Fue capturada en la colonia La Unión, en Tegucigalpa.
La 'ansiedad algorítmica', considerada una reacción emocional, puede afectar la confianza de los colaboradores de una organización cuando el temor al desplazamiento por la tecnología se vuelve persistente
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En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, la corresponsal en Brasil Eleonora Gosman analizó una prueba realizada por especialistas que obtuvo respuestas diferentes de la inteligencia artificial de Meta ante solicitudes de imágenes de Lula da Silva y Flavio Bolsonaro. Leer más
En Brasil, Android ya bloqueó más de tres millones de llamadas falsas de bancos tras una ola de suplantaciones del 195% en un año
Al principio fue una voz dentro de la armadura de Iron Man. Más tarde obtuvo un cuerpo hecho de vibranio y se transformó en la avanzada forma de vida artificial conocida como Visión. Convertido en Vengador, el androide sintético salvó al mundo en más de una ocasión, se enamoró de Wanda Maximoff y fue asesinado por Thanos. Pero como en el Universo Cinematográfico de Marvel la muerte no siempre es sinónimo de final, regresó a este plano de la existencia como una dualidad inviable y concreta: una imaginaria criatura dentro de un hechizo conjurado por su gran amor; y una real arma de destrucción masiva re-ensamblada por una agencia secreta de inteligencia. De un lado, las memorias y la empatía con la humanidad; del otro, una programación fría, letal y eficiente.Ahora, después de años intentando mantenerse al margen del ojo público, Visión deberá resolver su contradicción existencial o desaparecer en el intento. Con esta premisa, los ocho episodios de VisionQuest llegan a Disney+ a partir de este miércoles, estrenando dos capítulos por semana. Y antes del debut de la esperada serie, LA NACION dialogó en exclusiva, vía Zoom, con sus principales protagonistas: Paul Bettany (Visión) y Ruaridh Mollica (Thomas Sheppard).â??¿La búsqueda de Visión es una búsqueda de su verdadera identidad?Paul Bettany: â??Es exactamente lo que creo. Estoy convencido de que existe una especie de pacto entre Visión y la audiencia. Noté que el público más fanático del personaje son jóvenes, particularmente los jóvenes que están en permanente estado de cambio y de autodescubrimiento, como Visión. Y uno de los problemas más grandes que enfrentan estos chicos de hoy en día, es la abrumadora cantidad de opciones que se le abren de manera permanente. Para ellos, elegir no es una tarea sencilla. Y para Visión, en esta serie, tampoco.Ruaridh Mollica: â??Mi personaje podría representar a esos chicos. Es un huérfano londinense que no sabe quién es ni quién quiere ser. Lo conocemos como un astuto estafador callejero, con muchas dudas y emocionalmente herido. Y le guste o no, su búsqueda está ligada a la búsqueda de Visión.â??En ese sentido, la serie entabla un diálogo metanarrativo muy interesante con grandes clásicos de la cultura pop, como El Mago de Oz y Astroboy.Bettany: â??Sí, pero para mí las iteraciones más importantes se dan con Pinocho y el Monstruo de Frankenstein. De Pinocho, el deseo de llegar a ser realmente humano. Y de Frankenstein, la búsqueda de respuestas a las preguntas existenciales que todos nos hacemos en algún momento de nuestra vida: ¿Quién soy? ¿Quién me creó y para qué? ¿Cómo y dónde encajo en este mundo?â??¿Y son más importantes las preguntas o las respuestas?Bettany: â??Las preguntas. Porque son las mismas que se hacen los jóvenes que tienen el pacto con Visión del que hablábamos antes. Después, cada quien encontrará sus respuestas, que tienen que ver con la asunción de la propia identidad. En la serie, elegimos transitar el camino de la aceptación de lo que nos ha pasado. Lo hacemos con robots, rayos láser y peleas grandilocuentes, pero estamos hablando de la superación del dolor y la tristeza.Trauma intergeneracionalVisionQuest viene a cerrar los arcos argumentales más relevantes del superhéroe. El enfrentamiento con su creador Ultrón, robot con un mesiánico delirio de grandeza que pretendía eliminar a la humanidad en Avengers: La era de Ultrón (2015). Y la resolución filosófico-psicológica de su crisis identitaria, poniendo punto final a la saga conformada por WandaVision (2021), Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022) y Agatha en todas partes (2024), principalmente en lo que concierne a su paternidad, fruto de una anomalía mágica invocada por Wanda. Y contra todos los pronósticos, Visión deberá averiguar si Thomas Sheppard es (o no) la encarnación del alma del hijo que alguna vez crió y perdió.â??¿Las relaciones parentales están en el corazón del drama que plantea la serie?Bettany: â??Sí. Realmente quería que tratara sobre la relación entre padres e hijos. Y cuando Terry [Matalas, desarrollador de contenidos, guionista y director de la serie] me sugirió que James Spader regresara como Ultrón, me di cuenta de que todo cerraba de manera perfecta. Podíamos jugar con un linaje familiar para Ultrón, Visión y Tommy; y plantear no sólo la existencia y el alcance de un trauma intergeneracional, sino enfocarnos en una posible interrupción de ese ciclo de paternidades tóxicas que sólo perjudican la salud mental de los hijos.Mollica: â??Tommy anheló tener una figura paterna durante toda su vida. Alguien que no solo lo cuide, sino que también lo entienda. Y aquí se encuentra frente a la posibilidad de que Visión sea su padre. Una esperanza que también lo aterra, porque su padre podría ser un robot y su abuelo un robot megalómano.Bettany: â??A menudo, las relaciones con los padres son complicadas y uno, como hijo, se encuentra atrapado en una especie de laberinto. Yo pasé mi juventud tratando de encontrar la salida de ese laberinto, lejos de mis padres. Y la verdad es que gran parte de ese conflicto lo podríamos haber evitado si hubiéramos hablado con honestidad.Mollica: â??Eso también lo trata la serie. En el momento clave, todos tendremos que averiguar si podemos conectar entre nosotros, amarnos y establecer vínculos saludables y duraderos.Democratización de la IACreado por Roy Thomas (guion) y John Buscema (dibujos), Visión hizo su primera aparición en el Nº 57 del cómic de Los Vengadores, publicado en octubre de 1968. Desde el inicio, el androide aportó al género de superhéroes una perspectiva crítica sobre la autonomía tecnológica, el transhumanismo y los límites éticos de la inteligencia artificial. En una de las secuencias más icónicas de las historietas de Marvel, Visión lloraba y dejaba establecido que no debía medirse a la IA por su capacidad de cómputo, sino por el nivel de vulnerabilidad afectiva que pudiera alcanzar. De la misma manera, VisionQuest propone a la IA no sólo como una herramienta digital pasible de ser utilizada con buenas o malas intenciones, sino como un recurso cognitivo para el proceso del duelo y la definición de la naturaleza humana.â??¿Cómo ven a la IA, como un desafío o como una oportunidad para la humanidad?Bettany: â??La serie refleja el debate que la sociedad tiene sobre la IA. Visión encarna la empatía con los humanos y las posibilidades aumentadas de nuestras capacidades físicas e intelectuales. Ultrón directamente busca subyugar o eliminar a los humanos. Personalmente, creo que ambas posturas son bastante distópicas.Mollica: â??También abordamos la IA con una mirada distinta a esas dos posiciones hegemónicas. Para nosotros, el tema pasa por la búsqueda de la humanidad dentro del ámbito artificial. Es cierto que la IA puede hacer cosas increíbles y cálculos muy veloces, pero en última instancia queremos enfocarnos en el corazón y el alma que puedan habitar en ella.Bettany: â??En el mundo real hay una enorme clase social, de bajos recursos, que no puede utilizar la IA de la misma manera que el pequeño grupo de privilegiados que se ha vuelto multimillonario gracias a su explotación comercial. Lo que tenemos que hacer es democratizar la IA. Entender que es el verdadero superpoder de nuestra época; y que es injusto que siga en manos de un número muy reducido de personas.Mollica: â??Si te postulás para presidente, yo te voto (risas).
En el programa de Perfil+, el periodista y analista explicó por qué la soberanía tecnológica va más allá de la infraestructura y los centros de datos. También cuestionó el alineamiento del Gobierno de Javier Milei con Estados Unidos y planteó que el control de los algoritmos y de los sistemas de inteligencia artificial es clave para la autonomía del país. Leer más
LONDRES.- El jefe de la inteligencia británica, Ken McCallum, confirmó este martes que hubo injerencia rusa en el referéndum del Brexit, la consulta que determinó el abandono de Gran Bretaña de la Unión Europea, como se sospechaba desde la sorpresiva votación de 2016.Las declaraciones de McCallum se dieron al día siguiente de que el primer ministro británico, Andy Burnham, dijera públicamente que estaba "claro" que Moscú había interferido en la dramática decisión de hace diez años, cuando los británicos resolvieron separarse del bloque regional del que eran miembros desde 1973. Según relata The Guardian, durante una presentación anual sobre la evaluación de amenazas, el director del MI5 declaró que los medios de comunicación en inglés de propiedad rusa RT y Sputnik "intervinieron con bastante fuerza en torno a la época del referéndum" mediante reportajes sesgados contrarios a la inmigración y a la UE.McCallum dijo que también hubo "un segundo frente de interferencia intentado a través de trolls"": un número indeterminado de cuentas falsas en redes sociales -sobre todo en X- que buscaron influir en el resultado.Sin embargo, dijo que no se debía exagerar el impacto de la intromisión. Si bien era un "hecho de dominio público" que hubo injerencia, sugirió que los trolls rusos estarían encantados de volver a ser noticia, "a pesar de lo poco impresionantes que fueron" sus esfuerzos."Existe una diferencia realmente importante entre intentar interferir y lograr alterar el resultado (â?¦) Me preocupa un poco que hagamos el juego a nuestros adversarios al hacer que estos trolls parezcan gigantescos", precisó.Ninguna de las dos tácticas, las redes y los reportajes, fue especialmente sofisticada ni exitosa, afirmó el jefe de inteligencia. Existía una gran diferencia entre "lo que pudo haberse intentado y lo que realmente sucedió".Ambos intentos de interferencia ya habían sido señalados en estudios publicados en años posteriores a la votación del Brexit, señaló The Guardian. El grupo de campaña digital 89up informó que RT y Sputnik habían publicado 261 artículos -en su mayoría engañosos- centrados en la inmigración y otras cuestiones contrarias a la UE.Ejército de trollsOtros estudios documentaron la existencia de un "ejército de trolls" compuesto por cuentas rusas vinculadas al Estado que tuitearon sobre el referéndum en los días previos a la votación, aunque las estimaciones sobre el número de cuentas activas han variado enormemente.Las declaraciones del lunes de Burnham, cuando dijo que no había dudas de la interferencia rusa, reavivó las acusaciones hacia el Kremlin. Burnham ha sido el primer líder británico en plantear la idea de una posible reintegración del país a la Unión Europea."Al llegar a Downing Street, planteé la siguiente pregunta: ¿hubo injerencia de Rusia en el referéndum de 2016? Y recibí una respuesta clara: sí, la hubo", dijo Burnham en el podcast "The Rest Is Politics" difundido el lunes."Es importante establecer claramente estos hechos (...) y ayudar a los votantes de Alemania y Francia a comprender que parte de esta dinámica política está siendo alimentada por nuestros enemigos, es decir, Rusia", explicó el dirigente, que llegó a la jefatura del país en julio.Burnham anunció en septiembre que Gran Bretaña iba a dotarse de una organización encargada de combatir la desinformación procedente de "actores hostiles" como Rusia. Asimismo, afirmó en el podcast que el canciller alemán Friedrich Merz le dijo que la AfD, partido antiinmigración y prorruso, estaba claramente financiado por Moscú.Tras hablar en el podcast, Burnham dijo en el Parlamento que presionaría para lograr un acuerdo que mejore las relaciones comerciales con la UE en una cumbre el mes que viene, y pidió a los legisladores que lo respalden en el fortalecimiento de los vínculos con el bloque.Agencias AFP y Reuters
Cambridge Heavy Industries recaudó 6,2 millones de dólares y apunta a vender un combustible escaso que hoy cuesta 30.000 dólares el gramo
El escritor canadiense Thélyson Orélien negó que una máquina haya creado frases de C'était ça ou mourir. Sin embargo, reconoció haber plagiado textos y pidió disculpas. La polémica llevó a la Academia Goncourt a retirarlo de su lista de aspirantes al prestigioso premio francés.
El FBI arrestó a un empleado de la empresa creadora de ChatGPT, acusado de esconder un dispositivo de grabación en una sala de reuniones de ejecutivos.OpenAI aseguró que utilizó sus propios modelos de inteligencia artificial para investigar el aparato e identificar al sospechoso.La compañía despidió al ingeniero y afirmó que, hasta el momento, no encontró indicios de robo de información confidencial.
Giraffe Bio, una empresa fundada en 2024 y con operaciones en la Argentina y Chile, consiguió una inversión de US$6,4 millones en una ronda semilla. El financiamiento fue liderado por Orion Industrial Ventures y contó con la participación de BHP Ventures, Twynam, Air Capital, Baruch Future Ventures y otros inversores. Los fondos se destinarán a ampliar la producción y acelerar las pruebas industriales de una tecnología que combina inteligencia artificial (IA) y biología para mejorar la recuperación de cobre en las operaciones mineras.La compañía desarrolla reactivos bioquímicos que permiten separar los minerales valiosos del resto del material extraído. Su propuesta busca resolver uno de los principales desafíos de la industria: recuperar más cobre de yacimientos con concentraciones cada vez menores del metal y minerales de mayor complejidad, sin necesidad de incorporar nueva infraestructura.El cobre es una materia prima fundamental para la fabricación de vehículos eléctricos, el desarrollo de energías renovables, las redes eléctricas y la infraestructura de centros de datos. Sin embargo, a medida que crece la demanda mundial, las compañías mineras enfrentan mayores dificultades para extraer el metal de manera eficiente.Uno de los procesos centrales de esta actividad es la flotación, una técnica que permite separar los minerales de interés del material no deseado mediante el uso de reactivos químicos. Según Giraffe Bio, este procedimiento interviene en aproximadamente el 80% de la producción mundial de cobre, aunque buena parte de los productos químicos utilizados fueron desarrollados hace décadas.Para abordar este problema, la empresa trasladó al sector minero herramientas que habitualmente se utilizan en la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos. Su tecnología combina diseño molecular asistido por IA, biología libre de células y ensayos con muestras reales de minerales para crear reactivos adaptados a las características de cada yacimiento.A diferencia de otras soluciones que requieren modificaciones en las instalaciones industriales, los productos de Giraffe Bio están diseñados para incorporarse directamente a los circuitos de flotación existentes. Funcionan como complemento de los reactivos tradicionales y no necesitan nuevos equipos ni la utilización de organismos vivos durante el procesamiento."Las compañías mineras necesitan procesar minerales cada vez más complejos, pero la química utilizada para separarlos ha cambiado poco en décadas", explicó Alejandro Buffo Sempé, CEO y cofundador de Giraffe Bio."Aplicamos biología moderna y diseño molecular para desarrollar mejores reactivos para los circuitos de flotación existentes. Queremos dar a los operadores una nueva herramienta para recuperar más valor del mineral que ya procesan, sin requerir nueva infraestructura", agregó.Una inversión para acelerar su expansiónDurante el último año, Giraffe Bio pasó de desarrollar su tecnología en el laboratorio a realizar pruebas de validación con compañías mineras internacionales y diferentes tipos de mineral de cobre. Ahora, con los nuevos fondos, buscará avanzar hacia ensayos de mayor escala y validaciones en condiciones industriales.La inversión también permitirá fortalecer sus capacidades de investigación y desarrollo, aumentar la producción y ampliar sus equipos técnicos y comerciales.La ronda estuvo encabezada por Orion Industrial Ventures, una firma de capital de riesgo especializada en tecnologías vinculadas con la minería, el procesamiento de minerales y la descarbonización industrial. Entre los participantes también figura BHP Ventures, el brazo inversor de la compañía minera BHP."Giraffe combina biología y minería, un campo emergente con enorme potencial", afirmó Jason Holt, socio director de Orion Industrial Ventures."Los avances en secuenciación genética y computación de alto rendimiento permiten diseñar soluciones biológicas con una precisión y una velocidad que no eran posibles hace una década", señaló el inversor.Holt también destacó que la tecnología apunta a uno de los problemas centrales del sector: separar materiales valiosos de minerales cada vez más complejos.Además de la nueva ronda, la startup recibió anteriormente el respaldo de SOSV, una firma de inversión enfocada en compañías tecnológicas en etapas tempranas.Giraffe Bio también fue seleccionada como la primera empresa de América Latina en participar del programa Breakthrough Energy Fellows, una iniciativa que brinda financiamiento, asistencia técnica y acceso a una red internacional de especialistas para acelerar la comercialización de tecnologías.Fundada en 2024, la compañía opera en la Argentina y Chile y trabaja con socios mineros a nivel internacional. Aunque su desarrollo inicial está concentrado en el cobre, su plataforma está orientada a la recuperación de minerales críticos mediante reactivos diseñados para condiciones mineralógicas específicas.El objetivo de la empresa es que la biología y la IA permitan mejorar el aprovechamiento de los minerales que las compañías ya extraen, en un contexto en el que la demanda de materias primas para la electrificación y la infraestructura tecnológica continúa impulsando la búsqueda de nuevas soluciones para la industria.
Se trata de una universidad de Corrientes. Fue por una alerta por parte del FBI debido a que los involucrados utilizaban la plataforma ChatGPT. Leer más
La inteligencia artificial (IA) se cuela en cada espacio del universo digital, y también está presente en los libros que llevamos en nuestras manos. Así lo afirma un relevamiento de El País, en el que se detectó que 35 de 119 obras analizadas y publicadas entre 2025 y 2026 cuentan con rastros de esta tecnología. En 13 de ellos, el nivel de IA supera el 50%.Para obtener estos resultados, cada libro pasó por Pangram, uno de los detectores mejor valorados, en tres fragmentos de 1000 palabras. Cabe destacar que se analizaron 56 libros de 2019 y 2020, anteriores a los modelos actuales, y todos han dado 0%.Bajo esa línea, la investigación descubrió que los 13 libros que superan el 50% son autopublicados y casi siempre novelas románticas. Por ejemplo, Mr. Sterling. Romance con el CEO, de Violeta Dark, alcanza el 100%. Dicho seudónimo suma 109 libros en Amazon desde marzo de 2025. Por otro lado, en Devuélveme mi país, de Alvise Pérez, libro que llegó al puesto número 1 en Amazon, se detectó un 97% en nivel de IA. Respecto a los libros de editorial, ninguno de los 60 analizados supera el 50%, aunque nueve "tienen alguna traza". A su vez, en los 15 ganadores de premios literarios no se detectó un "uso apreciable".Ahora bien, ¿se trata de una práctica ilegal? El País aclara que no es un delito, así como también que Amazon, si bien no prohíbe contenido generado con IA, sí exige que se lo identifique como tal. No obstante, el detector no aclara cómo el autor o la autora pudo haber utilizado la herramienta. El debate por los libros escritos con IALa presencia de IA en el mercado literario ya no es una novedad. Uno de los casos con mayor repercusión sucedió en marzo de 2025, cuando la editorial Hachette Book Group publicó en Reino Unido Shy Girl, una novela de terror escrita por la autora estadounidense Mia Ballard. Hacia inicios de marzo, se habían vendido casi 2000 ejemplares. Su lanzamiento en Estados Unidos estaba previsto para ese mismo mes, pero algo cambió los planes: el libro era, en realidad, un producto generado con IA.Si bien la autora negó haber utilizado IA en la escritura de la novela, admitió que un editor independiente contratado por ella había introducido cambios generados por IA. Ballard declaró que iniciaría acciones legales contra ese editor. "Esta controversia ha cambiado mi vida de muchas maneras, mi salud mental está en su peor momento y mi nombre está arruinado por algo que ni siquiera hice personalmente", dijo la autora a The New York Times. Ballard, que escribe ficciones sobre la "ira femenina", vive con su pareja en California, según consigna la página web de Hachette.El escenario encendió un fuerte debate entre escritores, editoriales y cadenas de librerías a nivel mundial. Recientemente, uno de los que se pronunció al respecto fue James Daunt, CEO de Barnes & Noble. En concreto, el ejecutivo dijo que no tendría problema en vender libros escritos con esta tecnología, "siempre y cuando no se disfrace ni pretenda ser algo que no es, que tenga una calidad esencial y que el cliente, el lector, quiera comprarlo"."Mientras un libro escrito por IA diga que fue escrito por IA y no pretenda ser otra cosa ni esté copiando el trabajo de otra persona, siempre que eso esté claramente indicado, lo tendremos en stock", señaló Daunt a NBC News.Incluso, Daunt aventuró que es probable que Barnes & Noble ya tenga algunos libros escritos por IA en sus diferentes sucursales. "Tenemos 300.000 títulos en todas nuestras tiendas. ¿Creemos que algunos de ellos pueden haber sido creados por IA? Las probabilidades indican que sí, pero en realidad no somos conscientes de ello", precisó.Sin embargo, afirmó que este tipo de productos aún no logran "una gran tracción comercial": "Creo que es algo que debe tratarse con sentido común y aceptación, pero sin permitir que nada se haga pasar por otra cosa".En este sentido, reivindicó el rol de los libros, en especial en tiempos complejos de la sociedad. "Estamos atravesando un momento político y social bastante difícil. Y creo que una de las esencias vocacionales de ser librero es formar parte de las comunidades como un espacio de aceptación, tolerancia y amabilidad", indicó.Y añadió: "La gente leerá en formato digital y escuchará audiolibros y todo lo demás, pero el libro, la creatividad de los autores y el dinamismo cultural que acompaña a los libros permanecerán. Las librerías seguirán siendo parte de eso".
Ningún algoritmo puede sustituir el juicio político que emerge de la deliberación parlamentaria, pero la IA puede potenciarlo.