Los analistas consideran que la idea que se plantea el PP de sacar al Estado del capital de empresas privadas si gana las elecciones beneficiaría a largo plazo a estas compañías y a los inversores y sería positiva siempre que la salida sea "selectiva, transparente y basada en criterios económicos y no políticos"
El selectivo español rompe el relato político y acumula con dividendos una rentabilidad anual del 12,74% en los último ocho años, impulsado por la banca, el turismo y la recuperación de los beneficios empresariales y los fondos europeos