El director de cine, actor y piloto había pagado en 2021 el Impuesto a las Grandes Fortunas pero había presentado un recurso ante la Justicia donde sostenía que no le correspondía hacerlo. Leer más
El piloto, actor y empresario explicó en Infobae en Vivo los motivos de su reclamo contra el aporte solidario y confirmó que formalizó ante escribano público la donación del reintegro a la Fundación Garrahan
"Quiero que los impuestos vayan a donde tienen que ir: a la salud, la educación y la nutrición", sentenció Enrique Piñeyro a LA NACION poco después de que confirmara que donará una gran fortuna a la Fundación Garrahan. El dinero proviene del Estado: la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal falló a favor del actor, director y piloto -y mucho más- en un litigio por el pago del Aporte Solidario y Extraordinario que fue establecido en 2021 durante la administración de Alberto Fernández. En ese entonces, Piñeyro había pagado el monto ordenado por el Estado, pero había presentado ante la Justicia una acción declarativa de certeza, donde acertaba que no correspondía que pagara el tributo.Ahora, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex-AFIP) deberá devolverle $9.377.809.747,37, según consta en una escritura pública a la que accedió LA NACION, en la que el empresario formalizó su oferta de donar la totalidad de lo que recupere al hospital pediátrico. La cifra, sin embargo, es estimativa, y el monto final adicionará los intereses posteriores, que incluirán el tiempo entre los respectivos ingresos hasta su devolución.En 2021, en el programa Hablemos de otra cosa de LN+, Piñeyro había acusado al impuesto de "politiquería barata". En el fallo, manifestó que la ley bajo la que se sancionó la medida impositiva -la 27.605- fue "arbitraria e inconstitucional". Este jueves reivindicó su postura y la necesidad de que el dinero de la ciudadanía se destine a los que más lo necesitan."Todos los gobiernos devalúan y no lo dicen. Ponen impuestos extraordinarios, blanqueos y terminan degradando el tributar fiscalmente. Como ciudadano, ¿por qué no puedo estar en políticas fiscales sólidas y transparentes?", reclamó. Piñeyro manifestó a este medio que recibió fuertes críticas en 2021 cuando tomó la decisión de afrontar la medida de AFIP. "Decían que hice juicio para no pagar. Siempre dije que está bueno que la gente que más tiene pague impuestos, pero no este tipo de mamarrachos que hacen [los gobiernos] cuando están ahorcados y no saben de dónde sacar un peso. No me parece serio", explicó.Luego, profundizó en su decisión de brindar el dinero a la Fundación Garrahan, cuyo hospital pediátrico se vio en un fuerte conflicto con el gobierno nacional por la falta de financiamiento y de aumento de salarios. La puja tuvo su punto más álgido el año pasado con la toma de la dirección del hospital del sur de la Ciudad de Buenos Aires y los sumarios y pedidos de despidos de delegados sindicales involucrados en la medida de fuerza. En el fallo, Piñeyro fundamentó su decisión en las necesidades del hospital, en particular en las dificultades de equipamiento, insumos, infraestructura y presupuesto.En diálogo con LA NACION sostuvo que las políticas del gobierno con el Garrahan son "equivocadas". "Les doy [el dinero] porque esta desfinanciación al Garrahan y la universidad pública al menos me permite redireccionar un impuesto a donde más se necesita. El hospital de pediatría debería cuidarse como un tesoro. Todo niño que nace tiene que tener derecho a educación, vivienda, nutrición y salud", argumentó.Además, criticó la "desvalorización de lo público". "Como ciudadano tengo una palabra en decir a dónde quiero que el impuesto quede en el Estado. Que vaya a donde tenga que ir, y no a salvar las papas de la inflación descontrolada e impulsos de blanqueo hasta el infinito. No quiero mas blanqueos. Quiero una política fiscal sostenida", señaló. Y arremetió contra la falta de una política fiscal sostenida: "Ninguno la dio y no la están dando ahora. Todos les ponen nombres rimbombantes y, en realidad, son blanqueos. La gente tiene derecho a reclamar que esos impuestos vayan a donde tienen que ir, a la educación y a la salud, y no que eso que sea un negocio".
El volante aprovechó unas horas libres para llevar regalos, sacarse fotos y compartir un momento con los niños internados.Este sábado regresará al equipo ante Burkina Faso en el Monumental, tras cumplir la suspensión que arrastraba por su expulsión en la final del Mundial.
En medio de sus compromisos deportivos con la selección argentina y para aprovechar su breve estadía en el país, Enzo Fernández protagonizó una visita solidaria al Hospital Garrahan el pasado viernes 2 de octubre. El futbolista se trasladó al servicio de oncología para compartir una tarde de acompañamiento con los niños que transitan tratamientos complejos, sus familiares y el equipo de profesionales que sostiene la atención diaria en el centro de salud público.La jornada comenzó cerca de las 15, un horario que el jugador reservó específicamente para este encuentro, dejando de lado la habitual agenda de entrenamientos y obligaciones personales. La visita tuvo un perfil sencillo y cercano, alejado de las cámaras, con el objetivo primordial de brindar palabras de aliento y contención a quienes atraviesan una etapa de vida especialmente difícil. Durante el recorrido por las salas, Fernández se acercó a cada paciente, conversó con sus padres y les entregó regalos.Además del contacto con los niños, el futbolista mantuvo conversaciones con el cuerpo médico y el personal de salud. Durante estos intercambios, se mostró particularmente interesado por conocer los detalles técnicos del cuidado de los pacientes, la metodología de acompañamiento en los procesos oncológicos y el esfuerzo constante que requiere sostener el servicio hospitalario con la dedicación que caracteriza al Garrahan.La visita no solo cumplió un rol de acompañamiento individual, sino que busca alentar la toma de conciencia sobre el trabajo que se realiza en el hospital. Para el campeón mundial, compartir esta tarde fue una forma concreta de expresar los valores que intenta aplicar fuera del ámbito del fútbol, enfocándose en la escucha activa y la presencia física. Su paso por el Garrahan dejó un impacto positivo en las familias, quienes agradecieron el gesto de cercanía y la disposición del futbolista para conocer de cerca sus historias de vida y los desafíos que enfrentan en su lucha por la recuperación en el marco del servicio público de salud.