La cuarta edición de AFFAIR se realiza del 28 de octubre al 1 de noviembre en el barrio de Retiro, con entrada libre y gratuita. Participan 34 galerías y proyectos de Argentina, Chile, Brasil y Uruguay, en una propuesta que combina exhibiciones, recorridos, charlas, performances y música. Leer más
Durante el concierto se ha podido ver caras de asombro entre los asistentes y también alguna lágrima de emoción. "Ha sido impresionante"
El acercamiento de Grecia Quiroz con el Consejo Empresarial de Michoacán amplía la base de interlocutores de quien aspira a la gubernatura del estado por la vía independiente
El procedimiento se activó tras una alerta por disparos y pedidos de auxilio, y los uniformados localizaron bolsas con estupefacientes en el segundo piso del inmueble, según informó la institución
A sus jóvenes 60 años, Hoby De Fino vive rodeado de las cosas que eligió conservar, como si su departamento del piso 13 del barrio de Recoleta fuera una cápsula suspendida sobre la Buenos Aires digital contemporánea. Allí, en ese living analógico, convertido en un museo vivo del rock nacional, el tiempo no se detiene porque siempre se está a la espera de que suene un disco inédito, discontinuado o algo de los que todos tenemos en nuestras casas. Sobre una de las paredes descansa un mueble que hace de vitrina para sus más de 1500 CD, que conviven junto con fotografías, libros, adornos y pequeños tesoros de una vida atravesada por la música. Un sector de estantes, dos para ser más precisos, es exclusivo de Charly García; son más de 300 registros que construyen una colección íntima, casi arqueológica. Hay cajitas gastadas, ediciones de promoción imposibles de conseguir, grabaciones desconocidas y objetos que alguna vez estuvieron en una disquería y hoy forman parte de la propia historia. Su joya más preciada, un pin del show presentación de Peperina que Serú Girán hizo en Obras en septiembre de 1981. Sin embargo, sobre el reproductor de música, no descansa ninguna gema del rock nacional, sino Lux, el último álbum de Rosalía: "Es una artista tremenda", comenta. Hoby (se pronuncia Oby) recibe a LA NACION con té, en lugar del más habitual café. Y eso marca su estilo de vida, que no es exprés ni de paso. Es un momento, una preparación, un tiempo de espera para ser bebido y disfrutado, como una buena charla. Con su estética de bohemio chic, consecuencia de su gusto natural por la moda, y una identidad que él mismo ubica siempre del lado del rock, De Fino defiende ese mundo que comenzó a vivir a los 13 años, pero sin convertirse en un hombre atrapado en el pasado. "Sigo comprando CD y los prefiero por sobre los vinilos, que casi no tengo" describe. "Sigo yendo a las pocas disquerías que quedan. Voy mucho a Zivals, que no la saquen por favor, que encima arriba tiene el mural del más grande. ¿Quedó hermoso, no?". Pero también escucha artistas nuevos. "Me gustan Paco Amoroso, Wos, Ca7riel, Feli Colina y Bárbara Recanati. ¡Marilina Bertoldi me encanta!". Alejandro Andrés De Fino, tal cual aparece su nombre en el DNI, es un hombre de radio. Durante muchos años fue anfitrión de las madrugadas de la Rock & Pop con su recordado Que se vayan (todos) y ahora, después de una década sin programa propio, vuelve con Oído absoluto a Radio Con Vos, los domingos, de 17 a 19; un espacio dedicado exclusivamente a Charly García, gracias a esa idolatría que, con el tiempo, se fue convirtiendo en amistad. "La idea surgió con el productor Diego Fainstein, después de coincidir en Nueva York durante la realización del mural que se hizo de Charly en la esquina donde se tomó la foto para la portada del disco Clics modernos. Primero pensamos en llamarlo Parte de la religión, pero el nombre resultaba demasiado evidente. Oído absoluto es más preciso, ya que es una referencia directa a su persona", explica.El programa no pretende ser una biografía radial ni una sucesión de canciones conocidas. De Fino quiere que vayan músicos que tocaron con Charly; técnicos, iluminadores, especialistas, coleccionistas y fanáticos. Quiere, sobre todo, que los oyentes llamen, pidan una canción y expliquen por qué la eligen. Algo a la vieja usanza. "Me gusta difundir la buena música, presentar un tema con todo su contexto, convencer, evangelizar", agrega. La frase contiene su manera de transmitir el sentimiento: "No se trata solamente de escuchar música, sino de transmitir entusiasmo, compartir los mismos valores".El nombre del programa viene de un disparador personal. Una escena ocurrida en un boliche de la costa argentina. García estaba tocando con su banda, de espaldas a Hoby, que merodeaba el escenario como tantas otras veces. Había un bajo, una batería, una guitarra y otros teclados sonando. De Fino, probando sus propios límites y con el objetivo de decir alguna vez "toqué con Charly", se acercó y tocó una tecla de uno de los teclados de García. En medio de todo aquel ruido, Charly se dio vuelta y le retiró la mano. "Estaba en medio de un tema, con mucho barullo de por medio, yo toqué sólo una tecla. ¡Y se dio cuenta! ¿Entendés? Eso es oído absoluto. Estaba atento a todo, no se le escapaba nada. Eso es ser un genio. Cualquiera que lo vea de afuera, creería que era todo un descontrol, y no, todo lo contrario". Hoby nació en la Ciudad de Buenos Aires y se crio en el barrio de Coghlan, en el seno de una familia de origen italiano. En su casa convivían Raffaella Carrà y Domenico Modugno con los Beatles y los Rolling Stones. Antes que la música, sin embargo, entre sus pasiones estuvo Boca Juniors. Sus primeros ídolos fueron Hugo Gatti y Alberto Tarantini. La decepción llegó cuando vio al "Conejo" en la tapa de El Gráfico con la camiseta de River. Al tiempo se lo cruzó y el futbolista le explicó que no había pasado directamente de Boca a River, sino que había ido antes a Francia y que no estaba tan ligado a la institución de la Ribera. Pero su cabeza ya había cambiado el chip de la pelota por el del tocadiscos.Paralelamente a esta transición, a los 12 años apareció otra revelación. En 1978 vio el single "Miss You", de los Rolling Stones. Más que la canción, le impactó aquella lengua roja que parecía ocuparlo todo. "¿Qué es esto?", recuerda haber pensado antes de escuchar la versión. Así, el rock entró por una imagen y terminó convirtiéndose en una forma de mirar el mundo, de enfrentarlo, abrazarlo y hasta de padecerlo. Poco después, en la escuela secundaria, un compañero cantó "Hubo un tiempo que fue hermosoâ?¦" y apareció Sui Generis. Después llegaron Serú Girán, La Máquina de Hacer Pájaros, las revistas Pelo y Rock SuperStar, las disquerías de la Avenida Cabildo y una progresiva identificación con una escena que crecía a pasos agigantados.El primer disco de Charly que compró fue Bicicleta. Su relación con Serú Girán había empezado con la fascinación propia de un adolescente que descubre una música que siente hecha para él. En septiembre de 1979 llegó hasta la puerta de un recital de Spinetta Jade y Serú Girán, pero no pudo entrar. Como no tenía dinero, lo escuchó desde afuera. Un año después, el 30 de diciembre de 1980, tuvo su gran bautismo: Serú Girán en La Rural. Tenía 14 años y aquella multitud lo dejó definitivamente del otro lado. Después vendría Peperina, el disco que, según cuenta, esperó como quien espera su propio cumpleaños o una Navidad, contando los días.Calles de rockAdemás de su pasión por el rock y las nuevas tendencias musicales, la cuestión cartográfica lo legitimó. Hacia finales de los 70 y principios de los 80, Coghlan, su barrio de siempre, y sus cercanías (Núñez, Villa Urquiza), eran también la meca del rock. Cerca de su casa vivían Lito Nebbia, Richard Coleman, Pil Trafa, Gustavo Cerati y, además, otro de los próceres nacionales, Luis Alberto Spinetta. De Fino no tocaba ningún instrumento ni tenía interés en aprender. Lo suyo era otra cosa: comunicar, transmitir, pasar música. La cercanía con los músicos terminó siendo parte de su educación sentimental. Los escuchaba, los aprehendía, pero también se los cruzaba en las esquinas.Con El Flaco Spinetta guarda algunas anécdotas íntimas. "Una vez, con 18 años, estaba sentado en la calle Quesada esperando a un amigo. El Flaco apareció en su viejo Mercedes Benz, se detuvo y bajó a saludarme. Esas secuencias no me las olvido más; las recuerdo y se me eriza la piel. Luis Alberto era un amor de persona", resume. Cada tanto, fiel a su .esencia de ir siempre a por todo, De Fino le hacía la pregunta del millón al mismísimo Spinetta: "¿Quién es mejor? ¿Charly o vos?". La respuesta era siempre la misma: "Charly". Con el correr de los años, la relación con García alcanzó otra dimensión. Su primo hermano es nada menos que Fabián "el Zorrito" Quintiero. Contemporáneos -se llevan solamente tres meses- iban juntos al colegio, y pese a que podría creerse que fue el guitarrista quien lo acercó al autor de Filosofía barata y zapatos de goma, fue Hoby quien insistía en ir a verlo a los recitales y entrar en ese efervescente universo. De Fino llegó a la radio por el camino menos académico posible, ganando oficio por intuición. Su primer empleo fue en Video Show, en Canal 11. Después, Juan Alberto Mateyko lo llevó a Radio El Mundo. Más tarde llegaron Juan Alberto Badía, Radio Alfa, Nacional Rock, Supernova y Rock & Pop. En esta última permaneció seis años, en la madrugada, cuando las cuatro líneas telefónicas no paraban de sonar, los oyentes lo habían adoptado de compañero nocturno de trabajos y los discos le llegaban en cantidades casi industriales para ser pasados por su exquisita bandeja. Estaba en su salsa. Hoy en día, Hoby no se define como un coleccionista empedernido. "Regalé muchos objetos, otros sinceramente no sé dónde quedaron, pero siento que tengo lo clave. Lo que cualquier coleccionista desearía tener de Charly, porque tengo mucho material inédito musical, casi desconocido" afirma. Al preguntarle sobre qué representa Charly en su vida, es contundente: "Charly es más que música, es una forma de pensar, un modo de vivir, una historia, un camino recorrido. No tiene edad porque tampoco tiene una sola versión. Está el Charly de Sui Generis, el de La Máquinaâ?¦, el de Serú, el que se corta el pelo para Clics modernos, el de Tango y el de Say No More, entre muchos otros. Son distintos personajes de una misma obra". "Sin dudarlo, Charly ocupa la cima", sentencia al hablar de ese ranking imaginario de ídolos del rock argentino de todos los tiempos. "Después vienen Spinetta, Fito Páez, Andrés Calamaro, el Indio Solari con Los Redondos, León Gieco y Lito Nebbia. Virus es una gran banda y te diría que de las más importantes del cancionero nacional, por eso la nombro por fuera de ese listado". De las actuales, resalta a Babasónicos y subraya al Cerati solista por sobre Soda Stereo. A Chano Charpentier lo mete en el mundo pop, dejándolo al margen de su discusión entre filosófica y antropológica."La opinión sobre Charly es unánime. No encuentro quien no reconozca que es uno de los argentinos más grandes de la historia. No hay distancia crítica. Lo escucho como quien vuelve a su hogar. Las canciones de Charly te dan esa seguridad de que todo está en orden", reflexiona, con emoción. "Puede haber un disco que te guste menos, una canción que se aparte de su esencia, pero la obra completa integra una identidad absoluta. Como la carrera de Diego Maradona, o ahora la de Messi. Charly es como un nuevo Gardel. Marcó una época y quedará para siempre. Canciones como 'Inconsciente colectivo', 'Canción para mi muerte' o 'Seminare' sobrevivirán a quienes hoy las escuchamos".La charla transcurre en varias capas que se alternan. La principal, Charly García. Las secundarias, sus días de radio, su gusto por la moda y su pasión por el rock nacional. "Se están yendo los grandes. La muerte de Pappo, por inesperada y antes de tiempo, fue la que más me conmocionó. Lloré mucho también a Luis Alberto [Spinetta], a Palo Pandolfo, Willy Crook, Pil Trafa y a Adrián Otero. Gustavo Cerati fue una inmensa pérdida. Más atrás en el tiempo, Miguel Abuelo, Federico Moura y Luca Prodan. A veces, miro al cielo y hablo con ellos. O les digo algo. A Pappo sobre todo".En ese territorio íntimo, la rockola imaginaria de Hoby funciona como una máquina del tiempo. "Un tema de Charly puede devolverme a mis 14 años. 'Desarma y sangra' me lleva a otra época. 'No llores por mí, Argentina', a una primera fila de Obras. Los Stones me devuelven a mi casa familiar de la calle Donado; Prince me hace bailar. La música no solo acompaña mis recuerdos, sino que los activa".Fiel a su profesión de conductor radial, Hoby genera confianza de inmediato. No aparenta, es. Un hombre con experiencias de enciclopedia, con una cultura musical superior, pero un niño cuando recuerda algún objeto de su tesoro personal y lo muestra con orgullo, como los tickets de las entradas de recitales emblemáticos en Obras, Cemento o de algunos de menor escala que ni los mismos protagonistas recuerdan. "Ya casi no voy a los recitales. Prefiero sentarme a escuchar un disco que ir a verlo en vivo". Por fuera de la música, el refugio lo encuentra en su trabajo codo a codo con Ludovica Squirru como su productor, en los amigos y en sus hermanos y sobrinos. "La felicidad -dice- está en encontrarse a charlar con la gente que uno quiere. También en la poesía, una pasión que cultivo con amigos poetas y en encuentros de lectura. La poesía me parece, desde hace años, un acto político", sostiene.Que su regreso a la radio haya sido en octubre no fue casualidad. "Es un mes especial para los seguidores de García", remarca. "Papá Charly", como le dice, acaba de cumplir 75 años. Nada mejor que un programa que lo celebre y que acompañe a todos los que encuentran en sus canciones un mundo mejor.
Lejos del oído absoluto, a veces tengo una epifanía: me pongo contento cuando reconozco alguna canción que suena en la radio. ¿Es una pieza de la Quinta sinfonía? ¿O La consagración de la primavera? Más que nada sucede en el auto: cuando manejo sintonizo la FM de música clásica para que el repertorio me ayude a ambientar la cápsula sellada contra la locura del tránsito (alerta de spoiler: no siempre funciona). Es algo snob, lo sé, aunque lo mismo me cuesta reconocer alguna canción del reggaeton y casi ninguna del k-pop: sin formación en aquello que los viejos maestros llamaban "música culta", lo clásico es un país ajeno.Así, Breve historia herética de la Música Clásica (lo escribe con mayúsculas) acerca distancias y disuelve fronteras: el último libro del escritor italiano Alessandro Baricco gambetea el dogma académico para trazar el viaje de un arte que se propuso una empresa divina, la conquista humana de los sonidos. El texto empieza con una advertencia: "La historia que aquí se reconstruye se refiere a una comunidad particular de humanos: grosso modo, los que orbitaron durante siglos en la zona geográfica que hoy llamamos 'Europa'". Si ellos son los que crearon la música clásica, Baricco aclara que en esa misma época, en otras partes del mundo, sucedieron cosas diferentes, ni mejores ni peores. Todo aquello que se entienda por universal es, en realidad: europeo. Y como esos europeos no recibieron una herencia griega, porque los griegos casi no dejaron música escrita como sí dejaron obras de teatro, esculturas de mármol o epopeyas heroicas, adoptaron para sí mismos el nombre de "clásicos". Según Baricco, armaron "un canon, un modelo, una medida, tal vez una perfección, con la cual se podía trazar un mapa de la belleza, del gusto, de la armonía".Ahí suena "Figlio perduto", de Beethoven: me conmueve especialmente y sé que trata de un padre que protege a su hijo de un espíritu maligno que se oculta en las entrañas de un bosque. La estación Clásica de mi servicio de música por streaming está dividida en ocho secciones: Clásica, Barroca, Piano, Bach, Mozart, Beethoven, Ópera y Navideña. Supongo que la división es antojadiza como toda clasificación; justamente, lo que vuelve "herético" el libro de Baricco es que huye de las taxonomías musicales y afina el oído para escuchar lo humano. Esos músicos consagrados, y tantísimos otros que no figuran en libros ni partituras, construyeron algo a partir de una suma casi infinita de proezas y errores. La invención de la música puede compararse con el descubrimiento del fuego, una de las pocas cosas de carácter divino que hicimos los hombres, eternos hijos perdidos. Esta Breve historiaâ?¦ se mueve en un péndulo ancestral y resume la tensión que está en la génesis de la música clásica. ¿Es la expresión de una perfección divina o el diagrama del esfuerzo de los hombres? ¿Una ofrenda de los dioses o una conquista de los humanos?Esos músicos consagrados, y tantísimos otros que no figuran en libros ni partituras, construyeron algo a partir de una suma casi infinita de proezas y erroresEsa es la oscilación que lleva a músicos y oyentes a viajar entre los dos extremos y que da sentido a esta historia. "Es una danza", concluye Baricco: "Y comprenderla significa danzarla". Si estamos en el baile, ¡bailemos! En definitiva, todo es armonía y disonancia como el bocinazo que suena justo en el clímax de la más maravillosa música.ABCA.En el siglo VI a.C., Pitágoras hizo resonar una cuerda y así vinculó matemáticas y música; el repertorio griego era oral y casi no sobrevivió.B.Siglos después, el monje benedictino Guido de Arezzo creó el sistema de notación para la música y alumbró una nueva era de sonidos reproducibles.C.En Breve historia herética de la Música Clásica, Alejandro Baricco usa estos nombres (y otros menos conocidos) para narrar la saga musical más allá del dogma.
El 23 de octubre de 2001, Steve Jobs presentó en Cupertino un dispositivo que cambiaría la historia de la tecnología y de la cultura popular con una promesa simple pero demoledora: "1000 canciones en tu bolsillo". Transcurridas dos décadas y media desde aquel hito, el iPod dejó una huella imborrable en la industria musical, y transformó a Apple de una compañía de computadoras al gigante global de la electrónica de consumo que conocemos hoy.Los secretos técnicos del primer reproductorAquel modelo original de iPod irrumpió en un mercado donde ya existían los reproductores portátiles de música en formato MP3 (como alternativa al Discman, que llevaba más de 15 años en el mercado), pero eran todos de marcas ignotas, más enfocadas en la proeza técnica del dispositivo que en su diseño y usabilidad. El iPod, en cambio, venía de Apple, una compañía que estaba resurgiendo de sus cenizas con la vuelta de Steve Jobs y el debut de las iMac, en 1998. Con un precio de lanzamiento de 399 dólares y pensado en un principio de forma exclusiva para usuarios de Mac, el primer iPod pesaba 184 gramos y ostentaba un diseño pulido en acero inoxidable y policarbonato blanco. Su gran corazón técnico era un diminuto disco rígido de 1,8 pulgadas, desarrollado por Toshiba, con 5 GB de capacidad, lo que permitía albergar un millar de canciones con calidad de CD (en formato MP3, un estándar creado en 1995 en Alemania para ofrecer audio en un archivo que ocupaba 10 veces menos memoria con una diferencia de calidad sonora casi imperceptible) e incorporaba un sistema de memoria caché para evitar saltos durante la reproducción.Para resolver el dilema de cómo navegar entre cientos de archivos sin recurrir a un teclado o a una botonera, Phil Schiller concibió la icónica rueda de desplazamiento (scroll wheel), que permitía desplazarse por menús y listas dependiendo solo del dedo pulgar. El hardware se completaba con una pantalla LCD monocromática de 160x128 píxeles con retroiluminación LED blanca, un amplificador de 60 mW para garantizar graves profundos, auriculares earbuds con imanes de neodimio (cableados, claro) y una batería de polímero de litio que ofrecía hasta 10 horas de autonomía continua. Sin embargo, la verdadera ventaja competitiva estuvo en su velocidad: gracias a la conexión FireWire y a la sincronización automática (Auto-Sync) mediante iTunes 2, la transferencia de un álbum completo se completaba en apenas diez segundos.Así lo promocionaba Apple: Vendió 125.000 unidades en el primer trimestre en el mercado y definió un segmento entero que dominaría el mundo de la música portátil durante toda esa década. Tuvo múltiples competidores de una cantidad enorme de marcas (incluso algunas que quedaron muy asociadas con el segmento, como Creative), pero ninguna logró la identificación de marca que tuvieron Apple y el iPod. Una evolución en tamaño y tecnologíaLa evolución del iPod no se detuvo: en 2002, la segunda generación sustituyó la rueda mecánica por una rueda táctil sólida. Para 2003, la tercera generación introdujo cuatro botones auxiliares retroiluminados, el conector de base de 30 pines y la integración nativa con la naciente iTunes Store. El año 2004 trajo la consolidación de la rueda Click Wheel en el iPod de cuarta generación, el nacimiento del iPod Mini â??con chasis compacto de aluminio en múltiples coloresâ?? y el desembarco del iPod Photo, el primer modelo en incorporar pantalla a color.En 2005, la compañía diversificó su catálogo con dos conceptos opuestos pero masivos: el iPod Shuffle, un reproductor ultraportátil con almacenamiento flash, sin pantalla, enfocado en la reproducción aleatoria, y el iPod Nano, un modelo ultradelgado que reemplazó al Mini. El punto de inflexión llegó en septiembre de 2007 con la presentación del iPod Touch, que adoptó el diseño y mayor parte del hardware del flamante iPhone, con su pantalla táctil capacitiva de 3,5 pulgadas, la conectividad Wi-Fi y el sistema operativo iOS (que le permitía sumar aplicaciones), convirtiéndose en un centro multimedia portátil. El retiro de una leyenda En ese iPod Touch de 2007 estaba el inicio de su fin: la familia del iPhone que saldría en los años siguientes ofrecía la misma capacidad para reproducir música, sumaba funciones y, como buen teléfono celular, estaba siempre con el usuario. Con la llegada de las plataformas de streaming como Spotify (su debut público fue en 2008) la suerte del iPod estaba definida. Entre medio, Apple hizo posible la venta de canciones individuales a 0,99 dólares a través de su tienda iTunes (como alternativa a la compra de un álbum entero en CD), con la que ganó fortunas; le ofreció a la industria discográfica una alternativa a la piratería que las conexiones de banda ancha y las redes P2P tipo Napster hicieron posible, y creó un modelo de negocio digital que derivó en las plataformas actuales de streaming de música por un pago mensual. Para dimensionar el impacto del iPod: en 2002 vendió 376.000 unidades; un año después, cerca de 4 millones; en 2004, unos 9 millones; en 2005, 20 millones. Para 2006 el iPod y las ventas de música representaban el 40% de toda la facturación de Apple. El pico de ventas se dio en 2008, coincidiendo con la revolución del iPhone: más de 58 millones de iPods vendidos. Apple discontinuó el iPod Classic en 2014, seguido por los Nano y Shuffle en 2017. El capítulo final se escribió el 10 de mayo de 2022, cuando la empresa anunció el cese de producción del iPod Touch â??el último modelo en catálogoâ?? tras acumular más de 450 millones de unidades vendidas a nivel mundial, sumando todas las generaciones de reproductores de audio de la compañía. Aun así, el legado del iPod y de los reproductores de MP3 que lo precedieron sigue vigente, con la aparición de dispositivos portátiles dedicados únicamente a la reproducción de música, que también permiten ver videos, como el flamante Sony Walkman NW-WM1ZM3, un reproductor multimedia de edición especial, con una carcasa enchapada en oro, con Android 16, una pantalla de 5,5 pulgadas, chasis de cobre libre de oxígeno, compatibilidad con formatos FLAC, Apple Lossless, DSD, MQA y WAV (es decir, sin la pérdida de calidad sonora que puede tener el MP3), y un precio notable de 5900 dólares. No es necesario irse tan lejos, claro: es posible optar por alguno de los múltiples émulos del iPod original, con un diseño similar, funciones básicas de audio (música, podcasts, audiolibros) y sin notificaciones que nos interrumpan, que se pueden conseguir por 50 a 100 dólares en tiendas internacionales, o 50.000 a 100.000 pesos en el mercado nacional, muchos de ellos incluso con Bluetooth para quienes quieren prescindir de los cables.
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La mujer perdió contacto con su pareja 45 días después de que viajara al extranjero para enlistarse en las fuerzas de ese país. "Que nos ayude a recuperar a mi esposo", pidió al sumo pontífice
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En 2018 tuvieron una idea que sonaba razonable, pero parecía imposible de construir. Si una persona con hipoacusia no logra comprender una conversación, una clase, una conferencia o un recital, el problema no siempre está en el volumen. Muchas veces está en el ruido. Ocho años después, cuando la inteligencia artificial finalmente alcanzó aquella intuición, Juan "Cana" San Martín y Javier Cuello decidieron convertirla en un proyecto concreto: Fila1.La idea nació de una observación simple. Durante años, las soluciones tecnológicas para las personas con pérdida auditiva se enfocaron en aumentar el volumen del sonido. Pero escuchar más fuerte no siempre significa comprender mejor. En ambientes complejos, con múltiples fuentes sonoras, música de fondo o reverberación, amplificar todo puede incluso empeorar la experiencia.Por eso comenzaron a trabajar sobre una hipótesis distinta."El problema no era subir el volumen. Era limpiar el mensaje", resumen hoy quienes impulsan el proyecto que ya es una realidad.Aquella convicción apareció mucho antes de que existieran las herramientas capaces de volverla realidad. Durante años, la idea permaneció en estado latente mientras la inteligencia artificial avanzaba a una velocidad que terminaría modificando el panorama.Cuando la tecnología finalmente estuvo disponible, los fundadores retomaron el proyecto y comenzaron a desarrollar una plataforma orientada a mejorar la comprensión del habla para personas con distintos grados de pérdida auditiva.El sistema combina transmisión directa de audio, procesamiento digital y herramientas de transcripción en tiempo real. El objetivo no es reemplazar audífonos o implantes cocleares, sino mejorar la experiencia de escucha en situaciones que suelen resultar especialmente difíciles: una conferencia, una obra de teatro, una clase, una consulta médica, un evento deportivo o un recital.Detrás de esa necesidad existe una realidad que suele pasar inadvertida. Según estimaciones citadas por los impulsores del proyecto, unas 450.000 personas conviven con distintos grados de discapacidad auditiva en la Argentina. Muchas de ellas pueden escuchar sonidos, pero tienen dificultades para comprender palabras, especialmente en entornos ruidosos.En ese contexto, la participación social puede transformarse en un desafío cotidiano. Seguir una exposición, entender una indicación médica o disfrutar de un espectáculo puede requerir un esfuerzo permanente que muchas veces no es percibido por quienes no atraviesan esa situación.La propuesta de Fila1 apunta justamente a reducir esa barrera.La plataforma recibe el audio directamente desde la fuente, lo procesa y lo distribuye al dispositivo del usuario. A la vez, puede ofrecer subtitulado en tiempo real para complementar la comprensión del contenido. La combinación de ambas herramientas busca mejorar la accesibilidad sin alterar la experiencia general del evento.Los creadores sostienen que el desafío no es únicamente tecnológico; también es cultural.Durante mucho tiempo, explican, la accesibilidad fue pensada como una adaptación excepcional destinada a un grupo reducido de personas. La intención es avanzar hacia esquemas en los que la inclusión esté incorporada desde el diseño mismo de la experiencia.Por eso el proyecto comenzó a explorar aplicaciones en distintos ámbitos. El sistema fue concebido para funcionar en espacios educativos, culturales, recreativos y laborales, donde la comprensión del lenguaje oral resulta central para la participación.El desarrollo también coincide con un momento particular de madurez tecnológica. Herramientas de reconocimiento de voz, procesamiento de lenguaje natural e inteligencia artificial generativa permiten hoy resolver desafíos que algunos años atrás habrían requerido infraestructura prohibitivamente costosa o sencillamente no podían resolverse.Para los impulsores de la iniciativa, esa convergencia tecnológica abrió una ventana de oportunidad que no existía cuando imaginaron el proyecto por primera vez.Lo que entonces parecía una idea futurista ahora comienza a transformarse en una herramienta concreta. Una de sus primeras pruebas a gran escala se realizó en el Movistar Arena, donde se implementaron soluciones de transcripción en tiempo real para facilitar el acceso al contenido durante espectáculos en vivo. Para los desarrolladores, esa experiencia permitió validar el funcionamiento de las herramientas en entornos complejos, con miles de personas presentes y altos niveles de ruido ambiente.El objetivo es seguir sumando experiencias y ajustes antes de ampliar su alcance.Mientras tanto, los fundadores continúan aferrados a la misma idea que dio origen al proyecto hace ocho años: que escuchar no siempre significa comprender.Y que muchas veces la verdadera inclusión no consiste en hacer que el sonido sea más fuerte, sino en lograr que el mensaje finalmente llegue.
El autor discutió una idea muy instalada sobre la educación y el conocimiento.Su definición de cultura partía de una capacidad bastante más cotidiana que acumular títulos o lecturas.
El farmacéutico Pere Quintana, que el próximo enero cumplirá 109 años, conserva la lucidez, el humor y la calma de quien ha aprendido a mirar la vida con aceptación, serenidad y gratitud.
"Escuchen a los chicos", repite una y otra vez Valentín Yan, hijo de la fallecida Romina Yankelevich, al denunciar los maltratos que sufrió durante su infancia. Su relato expuso una violencia que puede prolongarse durante años, naturalizarse dentro de una familia y permanecer inadvertida para quienes están afuera. Con su testimonio, puso en foco lo que Paula Wachter, fundadora y directora ejecutiva de Red por la Infancia, define como "la violencia que no se ve, la que más sucede y la que más cuesta denunciar". En la Argentina, casi seis de cada diez chicos de entre 1 y 14 años recibieron gritos, agresiones psicológicas o castigo físico durante su crianza, según la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes de Unicef. Aunque el 97% de las personas a cargo de la crianza reconocen la importancia de que esta sea respetuosa, el 35,4% de los niños abarcados por el relevamiento fueron blanco de castigos físicos y el 6,6%, de castigos físicos severos. "Queremos que el hogar sea el lugar más seguro, pero no lo es. Estamos frente a una gran violencia que está naturalizada a plena luz. Es dificil intervenir si vemos un padre en la calle siendo violento con un hijo", dijo Wachter a LA NACION. Y describió: "Es un proceso sumamente dificil pedir ayuda. Muchos chicos hasta se sienten responsables, creen que les pegan porque se portaron mal". Otro dato genera alarma: según la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema, el tiempo promedio de maltrato es de cuatro años previo a la denuncia. En la mayoría de los casos, la violencia sucede en el entorno de los chicos. Los datos de la OVD hasta septiembre de este año muestran que evaluaron 1754 situaciones de violencia doméstica que afectaron a menores de 18 años, un promedio superior a seis por día: en el 76% el vínculo con el denunciado era filial; en el 67% de esos casos, el padre, y en el 33%, la madre.En el 56% los episodios de violencia eran diarios o semanales. El maltrato psicológico o emocional fue el más frecuente, presente en el 96% de las situaciones evaluadas. Le siguieron la violencia simbólica (35%), el maltrato físico (30%) y el abuso sexual (12%).La OVD funciona los 365 días del año y es una de las vías de entrada. También es posible denunciar en una fiscalía o a una comisaría, y no hace falta un abogado. "Todos podemos ser agentes de detección", advirtió Wachter. La guía de Red por la Infancia recomienda a los adultos que reciben un relato de violencia que escuchen sin interrogar, que no confronten con quien agrede y que avisen cuanto antes a los organismos de asistencia: la Línea 137, gratuita, nacional y de atención las 24 horas (también por WhatsApp al 11 3133-1000), y la Línea 102. Nora Schulman, directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (Casacidn), lo resumió así: "Los chicos hablan cuando pueden".En sintonía, Victoria Morales Gorleri, presidenta del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la ciudad, remarcó: "Lo principal es el derecho del niño a ser oído. Siempre hay que creerles, porque eso es lo único que nos va a dar la posibilidad de protegerlos. Si sos un familiar, vecino, maestro, si un chico se expresa, ya sea verbal o con signos de cambios de conducta, hay que creerlo porque ahí está la posibilidad de verdaderamente intervenir y salvarlos. Si no los escuchamos o encima los escuchamos y no les creemos, los dejamos solos". La Línea 102 recibe unas 126 llamadas diarias en la ciudad. Hay distintas formas de encender la maquinaria judicial. Primero va lo urgente: cómo es la mejor forma para sacar a ese niño de la casa. Existen diferentes medidas de protección. Es posible hacer una exclusión del hogar al agresor, perimetral y prohibición de acercamiento hasta que no haga las evaluaciones. Este tipo de decisiones cautelares sirven para resolver la emergencia, luego se avanza a la cuestión de fondo sobre la tutela del menor. "Al intervenir con un menor, siempre se analiza cómo están los otros. En el proceso se evalúa a todo el grupo familiar con informes ambientales y psicológicos", describió Marisa Herrera, doctora en Derecho y especialista en Derecho de Familia, a LA NACION. El principio general, explicó Herrera, es que los chicos sean cuidados por sus padres: "Hay que demostrar que ese padre es muy dañino para ese chico". Cuando se dispone una exclusión del hogar, se busca también proteger el derecho a la familia; primero se intenta que el chico se quede con su familia ampliada, como abuelos o tíos. Valentín Yankelevich y su hermano Franco quedaron a cargo de su abuelo Gustavo, padre de su madre fallecida, tras la investigación de las denuncias contra Darío Giordano, viudo de Romina.El Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la ciudad trabaja en conjunto con los trabajadores sociales de los juzgados. Elaboran informes sobre cómo están los chicos y sus familias. El seguimiento es semanal o cada diez días cuando se encuentran en hogares convivenciales, y más cercano cuando el chico está con familiares. El camino penal y el civil tienen lógicas distintas. "Como la violencia ocurre dentro de la casa, es muy difícil reunir pruebas con la certeza que exige un proceso penal. En las causas civiles, donde se define la tutela, la obligación es evitar que vuelva a ocurrir", apuntó Watcher. Giordano se defendió de las acusaciones de violencia intrafamiliar mediante un comunicado público en el que sostuvo que la causa por lesiones leves que lo involucraba fue cerrada y que la Justicia dispuso su sobreseimiento en el año 2018. "No es un tema de inocencia, es un tema que penalmente está cerrado", respondió Gustavo Yankelevich y detalló que el proceso penal no pudo avanzar porque sus nietos no pudieron declarar debido al miedo que sentían. Enfatizó que la prioridad absoluta de la familia materna no era alimentar una condena penal, sino resolver la tenencia definitiva de sus nietos para que pudieran quedarse a vivir con su abuelo.El proceso judicialEl proceso judicial obliga a los menores de edad a repetir su relato reiteradas veces desde la revelación inicial hasta la declaración formal, lo que incrementa el riesgo de revictimización. "Desde que el chico habló hasta que efectivamente puede declararlo en sede judicial lo repite al menos siete veces. Todo se basa en que el chico pueda poner en palabras lo que sucede. Es reiterar una y otra vez lo mismo, hay mucho sufrimiento, es muy revictimizante", explicó Watcher. Agustina Díaz Cordero, jueza nacional de familia y vicepresidenta del Consejo de la Magistratura de la Nación, propone empezar por lo básico: que las denuncias sean accesibles y que exista una vía confidencial para los chicos. Hoy esa vía, dijo, no existe. "Es un niño que intenta sobrevivir. Hay que pensar cómo hacer para que ese niño se anime. Es necesario que sea confidencial porque existe la revancha, el miedo, la venganza. El miedo te paraliza", sostuvo. Explicó que la Argentina cuenta con la Convención sobre los Derechos del Niño, pero no con una ley de protección integral y erradicación de la violencia a los niños con un enfoque preventivo, promoviendo entornos seguros y la capacitación continua. España tiene una norma de ese tipo desde 2021: la Ley Orgánica 8/2021 de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, que entró en vigencia el 25 de junio de ese año.En nuestro país, la iniciativa que presentó con el senador Eduardo Vischi en 2023 perdió estado parlamentario y volvieron a presentarla en 2025. Entre sus ejes operativos centrales, prevé canales de comunicación seguros y confidenciales, incluida una vía como WhatsApp por la que los chicos puedan denunciar. También propone que puedan denunciar por sí mismos, sin un adulto, ante las fuerzas de seguridad, y que cada juzgado lleve un registro y estadísticas de los casos.Exige asimismo designar un Delegado de Protección en escuelas, centros de salud y entidades deportivas, e impone medidas de seguridad digital como el etiquetado inteligente y el control parental. En los ámbitos judicial y policial, dispone la creación de unidades e investigaciones interdisciplinarias especializadas orientadas a evitar la revictimización.
Detectar señales, acompañar sin juzgar y coordinar respuestas son pasos esenciales para proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes frente a situaciones de violencia
Lejos de indicar tristeza, disfrutar de los días grises refleja una capacidad para buscar refugio, fomentar la introspección y desconectar del ritmo acelerado
El especialista, conocido como "el veterinario de Estados Unidos", explica por qué el miedo de más de la mitad de los perros a las tormentas no solo tiene que ver con el ruido.Cuáles son algunas de las estrategias que recomienda para reducir la ansiedad.
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El gobierno del municipio finlandés de Pyhtää lanzó un "festival de escucha natural" llamado Hiljaa Fest, que comenzará este sábado en el Parque Nacional Valkmusa. La iniciativa busca que los visitantes recorran el humedal para percibir los sonidos de la fauna y flora autóctonas en un entorno de calma.El evento se bautiza como Hiljaa Fest, lo que se traduce como "festival silencioso". Si bien arrancará con la jornada de apertura del 10 de octubre, sus organizadores proponen una continuidad durante todo el mes a modo de recorrido autoguiado. Según informó la revista especializada en viajes Travel and Leisure, el predio del parque abarca casi siete millas cuadradas y alberga 40 tipos de hábitats de turberas y humedales con una variada vida silvestre.La programación del festival no incluye músicos ni bandas, sino 13 "estrellas de la naturaleza" locales repartidas en cuatro "escenarios" distribuidos por el predio. Entre los protagonistas que el público podrá ver y escuchar figuran el gallo lira, las grullas, las polillas de bordes púrpuras, el musgo de turbera y el té de Labrador, un arbusto perenne característico de la zona. Los organizadores proponen que cada especie sea descubierta por los visitantes bajo sus propios términos y en su propio hábitat. "La belleza de Valkmusa se encuentra en los pequeños detalles: cómo susurra el viento, cómo cruje suavemente el musgo o cómo cantan los pájaros", señaló Simo Peri, director creativo de Hiljaa Fest y guía de montaña de la región. "Diseñamos el primer festival de escucha de la naturaleza para que se recorra el parque y se escuche la música que crea el entorno. Es un festival pensado para alimentar el alma y la mente", agregó Peri.La distribución de la actividad incluye cuatro puntos de observación sensorial, con un escenario principal, que estará ubicado cerca de arbustos de té de Labrador y los pinos.La segunda estación ofrecerá una vista hacia la turbera, donde destacan los colores de las moras de los pantanos, la planta carnívora rocío del sol y los arándanos rojos. El tercer espacio se dedicará al avistamiento de aves, mientras que el cuarto brinda una vista panorámica del parque."Creemos que Hiljaa Fest es nuestro propio 'Quietchella': invita a los visitantes a frenar, disfrutar del silencio y conectar con la naturaleza circundante a través de todos los sentidos", afirmó Terhi Lindholm, directora municipal de la localidad de Pyhtää. Este país nórdico cuenta, además, con antecedentes similares: en el año 2000, una empresa familiar que administra un bosque en la Laponia finlandesa creó el Campeonato Mundial de Abrazos de Árboles, con participantes de gran parte del mundo.De acuerdo con la descripción del medio citado, esto se debe a que la experiencia al aire libre forma parte de la vida cotidiana en Finlandia, el territorio con el mayor porcentaje de bosque de Europa y que encabeza por noveno año consecutivo el ranking de los países más felices del mundo.
El Ministerio Público ya ha remitido su informe al juez Pedraz tras la petición del PP, que reclama investigar al partido por cohecho, tráfico de influencias, financiación ilegal, blanqueo y malversación
Hay imágenes que quedan grabadas en el inconsciente colectivo del fútbol argentino, y la de Enzo Fernández entre lágrimas mientras escuchaba a Lionel Messi despidiéndose de la selección argentina es una de ellas. Con los brazos cruzados y la mirada fija en el capitán, el joven mediocampista sintetizó el sentir de millones: la mezcla inolvidable de gratitud, admiración y la nostalgia inevitable ante las palabras del 10.Mientras Messi se despedía con un extenso y emotivo discurso de los que fueron más de 20 años portando y defendiendo la camiseta albiceleste, las cámaras de la transmisión oficial captaron el momento exacto en el que Fernández no resistió el impacto emotivo del discurso. Mientras el capitán agradecía el cariño del público y el recorrido compartido con La Scaloneta, Enzo se quebró en llanto y, aunque disimuló el rostro entre sus manos y el cuello de la indumentaria oficial, el momento quedó grabado.El video se viralizó en cuestión de minutos en redes sociales, donde los fanáticos remarcaron la autenticidad del gesto: la demostración de un hincha que logró cumplir el sueño de jugar al lado de su referente máximo y que, aun en la cima del fútbol mundial, no olvida de dónde viene.De la carta en Facebook al abrazo en QatarPara entender el llanto de Enzo hay que viajar a 2016. Tras la derrota en la Copa América Centenario, cuando Lionel Messi anunció su retiro temporal de la selección, un adolescente Enzo Fernández de 15 años le escribió una emotiva carta abierta en redes sociales para pedirle que no se fuera:"Cómo te vamos a convencer nosotros si somos unos muertos. Cómo te vamos a convencer si en nuestra vida tuvimos el 1% de la presión que tenés en tus hombros... Jugá por divertirte, que cuando vos te divertís, no te das idea lo que nos divertimos nosotros. Gracias y perdón".Años más tarde, el destino los unió dentro de la cancha para salir campeones del mundo en Qatar 2022. Por eso, volver a ver a su gran ídolo frente al micrófono apeló directamente a la fibra más íntima del mediocampista de San Martín.
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Un equipo de investigadores de Países Bajos detectó mediante resonancia magnética que las melodías vinculadas a la historia personal generan una intensa activación en las redes neuronales. La investigación fue publicada en la revista Brain Communications