El duque de Sussex concedió una entrevista a la revista 'GQ' que ha dado mucho que hablar en Reino Unido
En entrevista con Infobae, Suzuka, Kanon, Mizyu y Rin cuentan cómo se construyó su nuevo álbum 'From Tokyo with Love' y recuerdan su vínculo con el público mexicano antes de sus próximas presentaciones de diciembre en Latinoamérica
El club había informado su lesión sin emitir un parte médico oficial.El capitán quiere ser titular, pero el entrenador no lo quiere arriesgar.Si no va de arranque, ya está decidido quién ocupará su lugar en cancha.
Hay historias que logran trascender las fronteras y emocionar a miles de personas por la sensibilidad que transmiten. En esta oportunidad, una escena ocurrida en España se volvió viral en las redes sociales y conmovió a los usuarios por un gesto de solidaridad y humanidad. La protagonista fue una mujer que atravesaba una situación delicada de salud y que, gracias a la colaboración de un equipo médico, pudo cumplir un deseo muy especial: volver a contemplar el mar por última vez.Se trata de Silvia, una paciente que tuvo la oportunidad de regresar a la playa gracias a la intervención de los profesionales del SAMU 061 de las Islas Baleares. La iniciativa forma parte de una propuesta del servicio de salud destinada a cumplir los deseos de pacientes que se encuentran en la etapa final de sus vidas.El momento quedó registrado en un video que posteriormente fue compartido por el Servei de Salut de Baleares a través de sus redes sociales. En las imágenes se observa cómo el personal sanitario organizó un operativo especial para trasladar a la mujer hasta la costa y permitirle disfrutar de una experiencia que tenía un enorme significado para ella.El emotivo momento en el que una mujer cumplió su deseo de volver a ver el marPara concretar el traslado, los profesionales utilizaron una camilla y brindaron la asistencia necesaria para que Silvia pudiera llegar hasta la orilla de manera segura. Una vez allí, la mujer disfrutó del paisaje y recorrió parte de la costa acompañada por sus allegados.La escena estuvo marcada por la emoción de quienes participaron de la iniciativa. Los profesionales que hicieron posible el encuentro también contemplaron el momento. "El deseo de Silvia era volver a ver el mar y se ha hecho realidad", expresaron desde el servicio de salud en la publicación que acompañó al video.Una vez finalizada la visita, Silvia recibió nuevamente la asistencia del personal sanitario para regresar a la ambulancia y continuar con su traslado.La publicación también incluyó un mensaje de agradecimiento para todas las personas que colaboraron con la iniciativa. "Una historia que nos recuerda que cuidar también es escuchar, acompañar y ayudar a hacer posibles los deseos de las personas", escribieron.
Por qué algunas personas cambian su manera de ver la vida después de los 50 años y dejan de cumplir expectativas ajenas: qué dice la psicología.
Una estrofa poética sobre el deseo de reciprocidad: amar también implica querer ser elegido.Robert Frost condensa en pocas palabras una de las tensiones más profundas del amor.
La mujer pidió el grabado en el 2000, cuando falleció su marido.Allí también fue enterrada ella cuando murió en 2019.
Hace apenas unos meses, Ian Lucas estaba del otro lado de la mesada, pendiente de las devoluciones del jurado de MasterChef Celebrity. Ahora, después de consagrarse ganador de la pasada edición, el youtuber y cantante de 27 años regresa a la pantalla para ocupar un lugar completamente diferente: será uno de los jurados de MasterChef Junior, junto a Germán Martitegui y Maru Botana. El reality infantil, que contará con 12 participantes y tendrá a Verónica Lozano en la conducción, se estrena este viernes 16 de octubre, a las 21.30, por Telefe y HBO Max.Detrás de este presente hay una historia que empezó mucho antes de su llegada a la televisión. Lucas creció en Banfield, en el sur del conurbano bonaerense, y comenzó a trabajar a los 13 años. Después de la separación de sus padres, asumió responsabilidades en su casa, empezó a cocinar para su hermano menor, Teo, y buscó la manera de ayudar económicamente a su familia. Mientras todavía iba a la escuela, grababa videos para internet y viajaba los fines de semana para hacer presentaciones.Con el tiempo, convirtió aquella pasión en una carrera y hoy tiene más de 38 millones de suscriptores en YouTube. También se abrió camino como cantante y actor: participó en las series juveniles Soy Luna y O11CE, de Disney, y a los 15 años compartió escenario con su padre, Gustavo de Mendonça, líder de Los Tulipanes, en Laten corazones. Este año acompañó a Marley en Por el mundo y sumó otro logro: el 19 de marzo se consagró campeón de MasterChef Celebrity, tras imponerse frente a Sofía "La Reini" Gonet.Ahora se prepara para regresar a las cocinas del reality, aunque esta vez desde otro lugar. En diálogo con LA NACION, Ian Lucas habló de su nuevo rol en MasterChef Junior, de cómo cambió su vida tras ganar el reality, de su relación con Renata Mónaco, sus ganas de ser padre y los proyectos que tiene por delante.De participante a juradoâ??Hace apenas unos meses estabas del otro lado de la mesada. ¿Cómo te sentís ahora en este nuevo rol? ¿Te imaginabas regresar tan pronto?â??La verdad es una locura. Fue todo este mismo año. El otro día estaba con Germán al lado, en el mismo escenario, y dije: "¡Qué flash!". Porque es un maestro, está en otro nivel de la cocina. A mí siempre me encantó cocinar y estar ahora compartiendo algo con él, y con los más chiquitos también... Es un sueño.â??¿Qué tipo de jurado querés ser? ¿Más exigente o más compañero de los chicos?â??Yo soy el jurado puente, literalmente. Porque siento que estuve donde están los chicos, que Maru y Germán no estuvieron de ese lado, y puedo entenderlos mucho más y aconsejarlos sobre cómo resolver. Yo era un participante que se destacó por resolver en el momento y convencer al jurado de que los platos estaban bien. Siento que voy a hacer eso: el jurado puente.â??Ya comenzaron las grabaciones. ¿Cómo te llevás con los chicos? ¿Te reconocen por tus videos?â??La mayoría de los chicos ven mis videos. Tal vez me conocen desde ese lado, donde estoy todo el tiempo divirtiéndome o mostrando lo que quiero para que ellos se diviertan. Pero acá vienen a competir también; ellos pasaron un casting entre muchos nenes que querían estar en su lugar. Siempre les digo que lo valoren, que van a encontrar amigos nuevos y se van a divertir un montón, como me pasó a mí, pero que no se olviden de que es una competencia y que esto les puede abrir muchas puertas.2026.10.14 - Ian Lucas "Soy El Jurado Puente"â??Vas a compartir el jurado con Germán Martitegui y Maru Botana. ¿Cómo es la dinámica entre ustedes?â??Con Germán y Maru, a la par nunca, porque son dos chefs consagradísimos y es un privilegio estar al lado de ellos. Pero sí siento que puedo aportar mucho desde la conexión que tengo con los chicos, que en gran parte son mi público. Los nenes cocinan igual o mejor que yo cuando entré a MasterChef. Se los dije: "La verdad, la están rompiendo".â??Vos empezaste a trabajar a los 13 años. ¿Te reconocés en esos chicos que tienen tantas ganas de demostrar lo que pueden hacer?â??Sí. Vi muchos chicos a los que les encanta actuar, cantar. El otro día una nena entró cantando un tema mío y me sorprendió. Me da mucha ilusión la energía que se siente en esas cocinas. Te renueva, porque en la edición Celebrity todos ya son famosos, vienen de otro lado, tal vez a divertirse. En cambio, los nenes se frustran y tenés que estar muy pendiente de cómo decirles las cosas. Son muy inteligentes y cocinan increíble, pero siguen siendo nenes. Me veo muy reflejado en eso. Obviamente no se juzga a la persona ni si es fan o no; tal vez un plato te puede dejar afuera, pero para ellos son miles de sueños que se pueden frustrar. Por eso es tan importante cómo se los decís. Me destacaron que les vengo hablando muy bien, sin tratarlos como chiquitos. Yo siempre les digo que son pequeños gigantes. Me parece importante hablarles de igual a igual, porque entienden y son muy inteligentes. El casting está increíble.Su familia, el amor y una vida sin descansoâ??Cuando llegaste a MasterChef Celebrity venías del mundo de YouTube y la música. ¿Qué cambió en tu vida después de ganar el programa?â??Siento que se me abrieron las puertas a un público más grande, que tal vez me conocía por un nene, un sobrino o un hermanito. Pude mostrar completamente lo que era yo, porque en un video muestro lo que quiero, pero acá me pinchaban de todos lados para que hablara de mi historia de vida, cosas de las que nunca había hablado y que a veces no me gusta mostrar. Pero a veces la comida habló por mí. Siento que pude conectar con un público al que tal vez no llegaba solo. Y hoy el amor que recibo de la gente en la calle siento que también fue por la televisión. Es muy lindo, lo vivo todos los días.â??En MasterChef contaste que empezaste a cocinar siendo chico, para tu hermano Teo. ¿Eso sigue pasando?â??¡Hoy en día él me cocina a mí! A veces nos juntamos, estamos pidiendo mucho delivery últimamente, pero me encanta cómo los roles se invierten. Si tengo que cocinar, cocino, pero hoy a él le gusta mucho cocinar y resuelve. Está de novio, entonces hace buena letra. La verdad es que se invirtió un poco el rol. View this post on Instagram â??¿Y vos seguís cocinando habitualmente?â??Estoy cocinando poquito. Yo también estoy de novio, muy feliz, y mi novia me segundea mucho. Trabajo muchísimo y a veces no me dan los tiempos. Estoy con la música, los shows, los videos de YouTube, grabando acá en el canal. Todos los días estoy a pleno y ella me ayuda mucho, esperándome con la comida, resolviendo cosas. Es importante tener una buena compañera.â??¿Cómo están viviendo esta etapa con Renata? ¿Cómo organizan el día a día con tantos compromisos?â??Un día con Ian son mil cosas. Ella ya está acostumbradísima a mí, sabe que no hay agenda ni organización, todos los días aparece algo nuevo. Tal vez un fin de semana viajo, tengo un show, volvemos y tenemos un programa o una grabación que nada que ver. Pero lo llevamos muy bien. Compartimos mucho, casi que convivimos, entonces nos podemos ver muy seguido también.â??Empezaste a trabajar de muy chico y nunca paraste. ¿Qué conservás de aquel Ian que recién comenzaba a hacer videos?â??Creo que el hambre, la ambición, las ganas de llegar y de ver a mi familia mejor, que siempre fue mi motivo. Cuando yo tenía algo y veía a los míos bien, me hacía muy bien. Siempre trabajé, desde los 13 nunca frené, y siempre haciendo cosas totalmente distintas. Y no te hablo de hambre literal, porque pasar hambre gracias a Dios no; te hablo de hambre de más, de estar todo el tiempo haciendo. Hasta el día de hoy, con 27 años, sigo igual. A veces mi propio equipo me dice que está bien frenar un poco, y no. Me acuerdo que al día siguiente de ganar MasterChef me fui a México a grabar, a trabajar. Todos se iban de vacaciones y yo ya estaba grabando y haciendo shows. Soy así.â??En tus comienzos tu mamá fue fundamental, incluso llegó a editar tus videos. ¿Cómo es hoy el vínculo laboral con ella?â??Mi mamá es lo más. Al principio yo hacía todo: buscaba las locaciones, planificaba las ideas, grababa, ponía las cámaras, le decía a mi hermano qué hacer y después editaba. Era muy difícil, no daba abasto. Probé con varios editores, pero no me gustaba cómo editaban porque no tenían mi estilo. Entonces le enseñé a mi mamá. Ella justo tuvo un problema en el trabajo y empezó a trabajar para mí. Fue muy lindo porque es diseñadora gráfica y aprendió desde cero. Yo le enseñé todo. Editar es muy difícil y lleva horas. Antes te decían: "Ah, un videíto". Y no, lleva horas grabarlo, diez o quince horas de edición, incluso una básica. Hoy tengo un equipo de trabajo muy bueno y mi mamá sigue acompañándome siempre en todo.2026.10.14 - Ian Lucas Ian Lucas- Su Familia Y El Sueño De Ser Papáâ??En una entrevista anterior con LA NACION contaste que soñabas con ser padre. ¿Sigue siendo un deseo?â??Sí, sigue siendo un deseo. Siento que todavía faltan cosas por hacer. Cuando sos papá es como que ya está, ¿viste? No es que te limite a hacer ciertas cosas, pero tenés una responsabilidad porque trajiste a una persona al mundo. Entonces siento que es otro tipo de tiempo. Yo quiero ser muy presente si tengo hijos el día de mañana, y hoy estoy a full. Así que sí, sigue siendo un sueño. Ojalá se haga realidad, pero por lo pronto no.â??Con ese ritmo de trabajo, ¿cómo hacés para desconectar?â??Con momentos muy simples. Tal vez mirando una serie con mi novia. Veo un capítulo y ya con eso desconecté, me hace bien. Cosas que me hacen dejar el celular, porque con este trabajo estás todo el día haciendo. A veces son las tres de la mañana y sigo hablando con mi mánager, planificando cosas. Entonces esos detalles: una comida o un capítulo de una serie ya son un recreo. A veces no se puede, pero cuando se puede es lindo.Los proyectos que vienenâ??Después de ganar MasterChef Celebrity contaste que te gustaría conducir un programa y hasta protagonizar una película. ¿Seguís teniendo esos sueños? ¿Qué proyectos tenés por delante?â??Hoy estoy muy feliz con mi presente. Retrocedo un poco, solamente a este año, y gané MasterChef, conduje con Marley, a quien amo. Lo que aprendí de él en esos dos meses fue como un curso intensivo. Le voy a agradecer siempre la oportunidad que me dio. Y hoy estar de jurado en un programa de cocina, con los nenes, es todo soñado. No sé qué va a venir después. Sé que voy a seguir en los medios porque me gusta mucho y siempre recibo críticas buenas de la gente, me doy cuenta de que me quieren. Entonces hasta que me divierta y me siga gustando, lo voy a hacer. Lo mismo con YouTube y con la música. Mientras siga sintiendo esa ambición y esa pasión, que hoy la sigo sintiendo igual que el primer día, siempre quiero hacer más y más. Cuando no tenga eso, me retiraré, pero por ahora estoy muy bien.â??Después de tantas experiencias distintas, ¿hay algún desafío que todavía te dé miedo intentar?â??No, me gusta hacer cosas que siento que las puedo hacer bien. Me han ofrecido proyectos muy buenos y me preguntaban: "¿Estás para hacer esto?". Soy muy crítico conmigo mismo y siento que, si no puedo rendir al cien en eso, prefiero dejarle el lugar a otra persona. Cuando me ofrecieron esto dije: "Voy a rendir al cien por ciento". Y hoy están todos contentos acá, así que vamos a seguir dando todo.
En Casino Deluxe, el streamer reveló la identidad de la mujer con la que mantuvo un romance tras salir de la casa más famosa del país. Además, contó cuál fue la compra más cara de su vida y habló de sus planes a futuro
"La noticia shockea un poquito, parecería que no es nada grave", sostuvo el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi. Leer más
Dos ángeles sobrevuelan el cielo de la dividida ciudad de Berlín, escuchando los pensamientos de los humanos que no pueden verlos y con quienes tampoco pueden intervenir. Pero uno de ellos se enamora de una bella trapecista de circo y anhela convertirse en humano. Así es la trama que el Premio Nobel de Literatura 2019 Peter Handke desarrolló junto a Wim Wenders y Richard Reitinger titulada El cielo sobre Berlín y que se convirtió en una película de culto desde su premiere mundial en el Festival de Cannes de 1987. Hoy gran clásico del cine, Las alas del deseo -tal su título de distribución internacional heredado de su estreno francés- vuelve a sobrevolar "la ciudad de la furia" porteña y es la película de apertura del ciclo En las rutas de Wim Wenders, que se realiza en el marco del Encuentro de Cine Europeo presentado en la Sala Leopoldo Lugones, del 15 al 30 de ocubre, junto con la Delegación de la Unión Europea, la Embajada de Alemania y Fundación Cinemateca Argentina y que permite reencontrar en la pantalla grande a una de las películas más importantes de la historia del cine para poder volver a subyugarse con la excepcional fotografía en blanco y negro del gran fotógrafo francés Henri Alekan, que construyó un universo de sentido que será de notable influencia para el cine posterior y se integra a la narrativa propuesta por una película que es fundamentalmente poética y romántica aunque también muestre una intencionalidad política. "Los héroes de mi historia son los ángeles. Si, los ángeles. ¿Por qué no? Si estamos tan acostumbrados a ver monstruos y criaturas imaginarias en el cine. Entonces, ¿por qué para cambiar no darle un lugarcito a los buenos espíritus?", diría Wenders sobre la película que tuvo como inspiración inicial la poesía del austríaco Rainer María Rilke y que además era una exploración sobre una ciudad dividida que culminaría condicionando su rodaje.Todo comenzó el 20 de octubre de 1986 para una filmación que se extendió durante dos meses, fundamentalmente por escenarios naturales de la entonces Berlín occidental, pero que tuvo, increíblemente, un trabajo de guion que fue construyéndose paralelamente a la historia e incluso en las etapas de posproducción. Así lo recordaba Otto Sander, cuando Wenders lo convocó para el papel del ángel Cassiel: "Tenía una hoja de papel, con solo dos frases en ella", decía al respecto del compromiso para rodar una historia que nadie sabía muy bien cómo se desenvolvería, pero que en el director tenía un punto de partida fundamental: los dos ángeles protagónicos debían ser actores que fueran amigos. Así se consustanció el elenco de Las alas del deseo, con Bruno Ganz y Otto Sander quienes habían actuado de manera conjunta durante dos décadas en diversas puestas teatrales y quienes pidieron incorporar a Curt Bois al elenco. Desde su regreso a Alemania en 1952, el actor prácticamente se había volcado al teatro y a la televisión, pero tenía de su exilio en los Estados Unidos el increíble recuerdo de haber integrado el elenco de la mítica Casablanca y así fue Homero, el anciano que camina desorientado por los baldíos de Potsdamer Platz buscando la palabra justa que lo convierta en "mensajero de la paz" y que fue su último trabajo para el cine; en tanto Peter Falk (el inolvidable Columbo) fue una sugerencia rápidamente aceptada por la asistente de dirección de la película, la no menos genial Claire Denis. De ese elenco solo faltaba la musa que para Wenders tenía solo un nombre: Solveig Dommartin, entonces pareja del director. Sin doble de riesgo, pero también sin experiencia previa, Dommartin aprendió durante ocho semanas la técnica del trapecio que la subió a la cima de ese circo de ficción llamado Alekan, en homenaje al anciano director de fotografía que trabajaba por segunda vez con el director luego de El estado de las cosas, pero en la primera experiencia que devolvía a Wenders a Alemania y que era un mito del cine gracias a su formación en la escuela del realismo poético francés y por su labor en La bella y la bestia de Jean Cocteau.Wenders volvía de ocho años de vida en territorio norteamericano y de una experiencia agridulce que lo lleva a desmitificar el "sueño americano": "¿Qué clase de libertad es la que la estatua llamada Libertad promete?", escribía en 1984. Por lo tanto, ese retorno además tenía el sustrato político de las diferencias entre Europa y los Estados Unidos, y además mostrar a una Berlín con la herida del Muro aún abierta, exhibiendo lo inhóspito de su geografía urbana en estado de vacío y destrucción, pero que para el director asimismo era un redescubrimiento.Al comenzar el rodaje, sin un guion integral, los actores no eran enteramente felices, porque no sabían que iban a hacer y cómo. "Como ángel no tienes biografía", les respondía Wim sobre esa falta de información sobre la psicología de los personajes que ellos demandaban. Dommartin recordaba que buena parte de los pensamientos internos de su personaje provenían del libro de Handke El peso del mundo, a los que añadió una improvisación y algunas frases que eran del director, a excepción de la escena del bar que si fue obra del escritor: "Así que Peter escribió la canción de la infancia, los dos largos diálogos entre los ángeles y luego mi monólogo final, nada más. Prácticamente todo lo demás fue escrito por Wim la noche anterior. Y todos los pensamientos internos -de los otros personajes- se hicieron con los actores, después de que terminó el rodaje, viendo la pantalla", aseveraba en París en 1995 en una entrevista con Richard Raskin.Aunque filmada primordialmente en escenarios naturales, el Muro fue otra de las partes conflictivas del rodaje dado que las autoridades de la República Democrática Alemana negaron cualquier tipo de filmación en el lado oriental o en sus proximidades y fue así que el muro atravesado por el ángel Damiel en su tránsito a la conversión humana fue una réplica parcial realizado en madera, que después de una copiosa lluvia ocurrida durante el rodaje tuvo que ser reconstruido aunque las tomas del lado occidental sí son auténticas. En el caso de la Siegessäule, la columna de la Victoria coronada por la diosa romana alada, su cabeza desde la cual los ángeles de Wim contemplan la ciudad también fue reconstruida en estudios combinadas con tomas del verdadero monumento. En tanto en el parque Theodor-Wolff se montó la carpa del circo. A estas filmaciones se añadieron, entre otras, las locaciones de la Biblioteca Estatal de Berlín de Hans Scharoun; Potsdamerplatz con la vía elevada en desuso del M-Bahn; Goebenstrasse 6, donde Damiel cambia su armadura por una campera a cuadros; la estación de metro GüntzelstraÃ?e; las ruinas de la estación Anhalter Bahnhof; el Hochbunker Pallasstrasse, para la escena donde Peter Falk filma su película de la época nazi; y lo que quedaba del Hotel Esplanade para el recital de Nick Cave and the Bad Seeds. Para Wenders no fue fácil dar con el oscuro y desgarbado Nick porque había que buscarlo en bares a partir de las 2 o 3 de la mañana, no había en esa época ningún hábito diurno para la banda. Finalmente, encontró al cantante y ante su sorpresa se entusiasmó con la propuesta: "Hacer una película en Berlín en aquella época sin Nick Cave era un pecado imperdonable. Él realmente simbolizaba el espíritu de la ciudad", diría recordando aquel momento en el que se concretó una de las mejores escenas de Las alas del deseo cuando interpreta "From her to Eternity". También se escucha "The Carny" y Crime and the City Solution aporta su "Six Bells Chime" para una banda de sonido que incluye a Laurie Anderson, Tuxedomoon y la música instrumental de Laurent Petitgand.Cuando llegó a Berlín, Peter Handke descubrió que muchas de sus colaboraciones no habían sido utilizadas, que el primer corte de la película duraba cinco horas y que muchas partes no tenían siquiera sonido. Así se escribieron los pensamientos interiores y se añadieron incluso a la distancia, como en el caso de Peter Falk, improvisando los suyos en un estudio de sonido de Los Ángeles y con Wenders al teléfono. "Es mi mejor amigo, el más importante escritor en lengua alemana y el único al que considero realmente contemporáneo mío", decía Wenders sobre Handke en su única visita a la Argentina para rodar un comercial, el 23 de Agosto de 1997 cuando tuvo contacto con la prensa y con LA NACION.Las alas del deseo se había estrenado en la Argentina el jueves 9 de junio de 1988, traída al país por Marcelo Piñeyro y Bernardo Zupnik. Programada en el cine Loire por Alberto Kipnis estuvo seis meses en cartel.Siendo rodada en fílmico, y con una fundamental dramaturgia cromática, las transiciones de blanco y negro a color demandaron tratamientos fotoquímicos distintos y el uso de varias copias para su restauración. Eso hizo que no existiera un único negativo original de Las alas del deseo y por lo tanto demandara el escaneo de una multitud de rollos para ensamblar fotograma por fotograma la versión 4K teniendo a una copia comercial como referencia. Esa copia hoy brilla y devuelve a un Wenders en estado de gracia: "Wim siempre se comporta como un niño cuando está rodando una película", decía Dommartin sobre el siempre serio y reflexivo Wenders. Al fin y al cabo, la propuesta de Las alas del deseo es la de ver el mundo con los ojos del corazón. O como escribía Peter Handke para el recitativo de los ángeles que abre la película: "Cuando el niño era niño, no sabía que era niño, para él todo estaba animado, y todas las almas eran una".Para agendarLas alas del deseoJueves 15 a las 20.30 y sábado 24 de octubre a las 17.00 - Sala LugonesJueves 12 de noviembre, a las 20.30 - Cine York de OlivosJueves 17 de diciembre, a las 22.30 - Cine El Cairo de Rosario
Ya fuera de la Selección y cerca de su retiro como futbolista, se consolida como inversor en clubes de fútbol.
El erotismo, los vínculos familiares y las referencias artísticas se entrelazan en la nueva obra narrativa de Silvia Plager. La novela cuestiona los lugares asignados a la vejez, el amor y la sexualidad, con ironía y sensibilidad.
Gabriel Rolón, psicoanalista y escritor argentino, analizó la construcción de la identidad y la satisfacción personal durante una entrevista en LN+, con Luis Novaresio. El autor de la obra La felicidad explicó los mecanismos psíquicos que dificultan la conexión con la voluntad propia debido a la presión constante que ejercen los deseos de otros. "Más que saber quién soy, quiero saber qué deseo porque el deseo me va a llevar en dirección a ese enigma y como el deseo no se agota nunca seguramente moriré antes de develarlo pero al menos sí me gustaría responder: 'Yo soy este que desea de esta manera esto', reflexionó el escritor.Ante la consulta de no saber que es el deseo y no saber que desear, el especialista remarcó: "No es fácil saber qué se desea. No es fácil. Porque entre el deseo y uno mismo se interponen tantas cosas. Lo primero que se interpone, son los deseos ajenos".Rolón sostuvo que las personas viven bajo el peso de discursos que no les pertenecen: "Estamos tan atravesados por opiniones ajenas que quedamos excéntricos a nosotros mismos". "Todas esas voces ajenas que nos dijeron cómo teníamos que ser, a quién teníamos que amar, si debíamos estudiar o no estudiar, si íbamos a ser felices o no servíamos para nada. Todas esas voces que nos fueron construyendo y acompañando desde el día en que nacimos, muchísimas veces se interponen entre nuestro deseo y nosotros", sumó.Esta condición provoca que el individuo se sitúe fuera de su propio centro y que las voces de los progenitores y de la sociedad nublen la capacidad de elección, según el especialista. "Aparecen esos mandatos, esas críticas, ese dolor que a veces nos habita cuando sabemos que estamos defraudando lo que se esperaba de nosotros", remarcó.Esta decepción que muchas personas por no sentir los mandatos impuestos, el especialista subrayó: "Toda esa angustia, esa decepción, esa culpa se interpone entre mi deseo y yo".En este contexto, Rolón explicó que el proceso de autoconocimiento implica separar los anhelos reales de las imposiciones que el entorno deposita en cada persona y muchas veces, el sujeto descubre que sus metas actuales responden a lo que su círculo íntimo esperaba de él y no a una pulsión interna."Todos tenemos que hacernos cargo de algo que se espera de nosotros. Nadie llega a este mundo de una manera ingenua, sin algo que lo preceda. Si tenés suerte, un buen deseo", remarcó. "Ese narcisismo que los padres le transmiten a los hijos, donde va, vos vas a tener todo lo que yo no tuve. Pará, ¿y quién te dijo que yo quiero tener lo que vos no tuviste? Sé un poco más piadoso, déjame averiguar qué es lo que yo deseo", agregó.Asimismo, Rolón profundizó en la dificultad de las personas para ser feliz, debido a que no todos conocen sus propios deseos: "Estamos siempre excéntricos de nuestros deseos, apabullados por palabras y deseos ajenos, que a veces son de la familia, a veces de la sociedad, porque la sociedad y la cultura son un desafío que hay que enfrentar".Es por ello que el psicoanalista explicó el superyó, como aquel lugar donde moran aquellos discursos, ya sean buenos o malos y de alguna manera sugieren el destino de la persona. "Entonces, a mí me gusta definir el psicoanálisis como el arte de intentar que alguien no cumpla su destino. Porque a veces creemos que no, yo quiero alcanzar mi destino. No, no, vos lo que querés alcanzar es tu deseo entonces. ¿Por qué? Porque el destino viene de otro lugar, es excéntrico a vos", concluyó.
Gabriel Rolón, psicoanalista y escritor argentino, analizó la construcción de la identidad y la satisfacción personal durante una entrevista en LN+, con Luis Novaresio. El autor de la obra La felicidad explicó los mecanismos psíquicos que dificultan la conexión con la voluntad propia debido a la presión constante que ejercen los deseos de otros. Ante la consulta de no saber que es el deseo y no saber que desear, el especialista remarcó: "No es fácil saber qué se desea. No es fácil. Porque entre el deseo y uno mismo se interponen tantas cosas. Lo primero que se interpone, son los deseos ajenos. Son esas voces. Esos mandatos, lo que se esperaba de nosotros.Rolón sostuvo que las personas viven bajo el peso de discursos que no les pertenecen: "Estamos tan atravesados por opiniones ajenas que quedamos excéntricos a nosotros mismos" y que el esfuerzo personal es, en última instancia, el motor que permite transformar la realidad. "La vida se vuelve mucho más luminosa y mucho más atractiva cuando uno se esfuerza", sostuvo el escritor, quien valora la formación y el aprendizaje constante como formas de erotizar el pensamiento y dotar de mayor riqueza a la existencia."Todas esas voces ajenas que nos dijeron cómo teníamos que ser, a quién teníamos que amar, si debíamos estudiar o no estudiar, si íbamos a ser felices o no servíamos para nada. Todas esas voces que nos fueron construyendo y acompañando desde el día en que nacimos, muchísimas veces se interponen entre nuestro deseo y nosotros", sumó.Esta condición provoca que el individuo se sitúe fuera de su propio centro y que las voces de los progenitores y de la sociedad nublen la capacidad de elección, según el especialista. "Aparecen esos mandatos, esas críticas, ese dolor que a veces nos habita cuando sabemos que estamos defraudando lo que se esperaba de nosotros", remarcó.Sobre esta decepción que muchas personas experimentan, el especialista subrayó: "Toda esa angustia, esa decepción, esa culpa se interpone entre mi deseo y yo".En este contexto, Rolón explicó que el proceso de autoconocimiento implica separar los anhelos reales de las imposiciones que el entorno deposita en cada persona y muchas veces, el sujeto descubre que sus metas actuales responden a lo que su círculo íntimo esperaba de él y no a una pulsión interna."Todos tenemos que hacernos cargo de algo que se espera de nosotros. Nadie llega a este mundo de una manera ingenua, sin algo que lo preceda. Si tenés suerte, un buen deseo", remarcó. "Ese narcisismo que los padres le transmiten a los hijos, donde va, vos vas a tener todo lo que yo no tuve. Pará, ¿y quién te dijo que yo quiero tener lo que vos no tuviste? Sé un poco más piadoso, déjame averiguar qué es lo que yo deseo", agregó. Asimismo, Rolón profundizó en la dificultad de las personas para ser feliz, debido a que no todos conocen sus propios deseos: "Estamos siempre excéntricos de nuestros deseos, apabullados por palabras y deseos ajenos, que a veces son de la familia, a veces de la sociedad, porque la sociedad y la cultura son un desafío que hay que enfrentar".Es por ello que el psicoanalista explicó el superyó, como aquel lugar donde moran aquellos discursos, ya sean buenos o malos, y de alguna manera sugieren el destino de la persona. "Entonces, a mí me gusta definir el psicoanálisis como el arte de intentar que alguien no cumpla su destino. Porque a veces creemos que no, yo quiero alcanzar mi destino. No, no, vos lo que querés alcanzar es tu deseo entonces. ¿Por qué? Porque el destino viene de otro lugar, es excéntrico a vos", concluyó.
El tópico del futbolista como figura intermedia entre lo humano y lo divino es bien conocido, en especial por los argentinos. Hace décadas que se compara a Maradona con Dios: Diego Maradona como nuestro Dios, el Dios que nos tocó a los argentinos, bajo la forma de jugador de fútbol, exceso sobrehumano -¿divino?- de talento. Y exceso humano -¿demasiado humano?- de pasiones. Un verdadero derrame de hybris y de pathos, digno de las mejores tragedias griegas. En otras palabras: transferencia del contenido ideal (lo mejor, lo más grande, lo eterno) a un sujeto real, bien real. Y no hay nada más real que la humanidad encarnada, la unidad del cuerpo viviente como expresión de lo limitado y finito de nuestra existencia en la tierra. Lo vivo es potencia, sí; pero tiene como contracara eterna lo débil y vulnerable. Lo finito: lo que alguna vez termina, expira y, así, se de-fine, se de-termina; en fin: se cierra.Como todos los argentinos luego de aquel México 86, Lionel Messi nació y creció con esa imagen, con esa representación del Diego mítico, mitad hombre mitad Dios, algunas veces más Dios que hombre, muchas veces más hombre que Dios. Entre su talento único y su gigantesco palmarés, a Messi le fue imposible escapar a la comparación con aquel semidiós llamado Maradona, ícono de la viveza criolla y la hybris nacional, comandante en jefe de un ejército futbolístico dispuesto a todo por vengar el orgullo y honor de un país ante la potencia invasora inglesa.¿De dónde sale esta tendencia humana a depositar cualidades ideales en figuras ficticias? ¿Cómo y por qué nos creamos dioses? En el siglo XIX, el filósofo alemán Ludwig Feuerbach se hizo estas preguntas y esbozó algunas respuestas, influyendo a figuras como Marx, Nietzsche, Freud y Buber. Según él, el concepto mismo de Dios no sería más que una proyección causada por nuestra necesidad de saber. ¿Qué certeza ansiamos? Necesitamos, con urgencia, saber que la vida terrena y temporal no se acaba con nuestra última exhalación: nuestro deseo nos dice que tiene que haber algo más, lo sentimos. No puede ser que todo termine acá. Es insoportable. Contra esta idea religiosa de la inmortalidad del alma individual, Feuerbach pensará una noción de hombre que, en tanto individuo, basa su ser en su corporalidad, su sensibilidad y su sensualidad. Pero lo que propone no es un materialismo raso, que solo reconoce en el hombre su realidad física. Lejos de eso, concibe que la única forma posible de cumplir con el deseo humano (muy humano) de trascendencia es a través de la creación humana, a través de la cultura. El hombre se sobrepasa a sí mismo, logra vencer su propia limitación temporal, solamente a través de lo que deja de él en los demás: cuando su creación encuentra un lugar en la cultura, traspasa la finitud del individuo e ingresa en el espectro infinito de la humanidad, siempre y cuando los demás mantengan vivo el recuerdo de tal creación.Si seguimos a Feuerbach, entonces, Messi no es Dios. Es humano, bien humano, pero el mejor humano posible: aquel que logra, en su creación, trascender la finitud de la existencia individual para acceder a la dimensión transhistórica y trascendente del espíritu de la comunidad. Messi es historia porque Messi engendra historia; es el recuerdo mismo que cada uno de nosotros tenemos de él levantando la Copa del mundo. El recuerdo colectivo sostiene así la posibilidad de la historia.Nadie que haya vivido lo que los argentinos vivimos el 18 de diciembre de 2022 puede olvidarlo, así como la generación que vivió el 78 y el 86 todavía sigue hablando, contando, recordando y emocionándose. Aquellas creaciones humanas que, al igual que la que culminó la selección argentina aquel domingo en Qatar, trascienden la dimensión temporal de los individuos para erigirse como parte de lo eterno, del espíritu general, de la humanidad toda. Su último partido con la Selección, disputado el martes pasado en el Monumental, no debería entenderse entonces como la clausura de una presencia, sino como el comienzo de otro modo de estar. Messi dejará de ocupar el centro del campo, pero no el de la memoria. Ninguna despedida puede quitarle a un pueblo los recuerdos que ha creado con él: el chico de Rosario, la final de Río, el festejo en Lusail, la final en New Jersey, las lágrimas, las canciones, las tardes y noches en que millones de vidas estuvieron ligadas por una sola y misma espera: ver a Messi levantar la copa.Messi y la selección argentina son parte de la historia justamente porque ellos son la historia, que no es más que eso: el recuerdo eterno de un pueblo, de una humanidad que ha logrado atravesar el límite fatal impuesto por el tiempo a nuestra existencia.Ezequiel Burstein es profesor de Filosofía por la Universidad de Buenos Aires
La autora de La culpa (esa voz) analizó cómo las exigencias heredadas y el temor a decepcionar pueden condicionar los vínculos, el descanso y los proyectos personales
"La esperanza es una cosa que no podemos manejar; implica aceptar sin corroborarlo, sin cuestionarlo; tenés o no tenés", afirmó el psicólogo Gabriel Rolón en diálogo con LA NACION en su crítica sobre la fe y la esperanza, herramientas que, según sostiene, son a menudo utilizadas para eludir la responsabilidad personal sobre el propio destino. Esta visión desafía la narrativa convencional que posiciona al optimismo como una virtud indispensable, sugiriendo que, por el contrario, la esperanza puede dejarnos "incapacitados de jugar un deseo a la espera de que ocurran cosas que son más mágicas que personales".Por otro lado, el psicólogo afirmó: "Siempre tuve la impresión de que la vida deja de tener sentido cuando alguien empieza a buscar la felicidad en el pasado".Según el especialista, esta tendencia a refugiarse en tiempos remotos funciona como una forma de renunciar a la responsabilidad de habitar el "aquí y ahora".Asimismo, el autor propuso el neologismo "faltacidad" para explicar que, si una felicidad es posible, debe ser una que integre faltas, dolores y heridas. En sus palabras, "no existe la felicidad, existe la faltacidad. Que es una felicidad que es capaz de abrazar todas las faltas, ausencias, dolores y heridas". Bajo este concepto, el especialista sostuvo que cualquier intento de alcanzar una plenitud total o absoluta está condenado al fracaso, ya que ignora la finitud propia de la vida humana. Finalmente, el experto aborda la influencia de los mandatos familiares y culturales, lo que en psicoanálisis se denomina "superyó". Según el autor, el destino suele estar atravesado por voces ajenas que nublan la visión de lo que cada uno realmente desea. "El psicoanálisis es el arte de intentar que alguien no cumpla su destino", confesó. En lugar de buscar una felicidad estática, Rolón propone una postura activa basada en el coraje de enfrentar el propio deseo, asumiendo que la felicidad, aunque esquiva, es un momento eterno que ocurre en la inmediatez. "La felicidad es ese momento de eternidad donde lo que fuiste, lo que querés ser, lo que te atormenta del pasado y lo que le temes al futuro coexisten", sentenció.
En Casino Deluxe, el conductor repasó su salida de Luzu, el camino que lo llevó a impulsar sus propios emprendimientos y su manera de responder a los cuestionamientos ajenos. Además, se refirió a cómo imagina la crianza de sus futuros hijos y a los aspectos de su vida que busca modificar antes de ese momento