Un portavoz policial señaló que el episodio ocurrió en el andén de la línea E del metro y que en la disputa intervinieron entre dos y tres hombres
La madre del chico de 18 años que fue baleado por un compañero en una escuela de Villa Dorrego, en el partido bonaerense de La Matanza, contó que su hijo fue operado y que se encuentra fuera de peligro. Además, relató cómo se enteró del ataque y dio detalles del vínculo entre la víctima y el otro adolescente involucrado."Está dolorido, pero fuera de peligro", expresó Sandra al ser consultada por el estado de salud. Según contó, los médicos lo operaron y le extrajeron una bala.El episodio ocurrió el miércoles en la Escuela N°58 Independencia Argentina, donde el adolescente recibió heridas de arma de fuego en el abdomen y en uno de sus brazos. El presunto autor de los disparos, otro alumno del establecimiento, de 17 años, fue detenido.En paralelo, la mujer indicó que estaba trabajando cuando recibió un llamado en el que le informaron que su hijo había sufrido un accidente. En un primer momento, pensó que se había lastimado durante una clase. "Casi me desmayo", recordó en diálogo con TN.Además, explicó que el adolescente todavía tiene dificultades para hablar después de la operación y que no había podido contarle en detalle lo sucedido. Sin embargo, sí dijo que el joven le reveló que su compañero había sacado un arma para mostrársela a otros estudiantes y que comenzó a apuntarles. "Le apuntaba a todos los chicos y, desgraciadamente, le dio a él", sumó Sandra, e hizo hincapié en que la víctima consideraba al compañero que le disparó como su amigo y que estaba sorprendido por la agresión"Salieron versiones de que mi hijo estaba robando, pero es todo mentira. Mi nene nunca tuvo problema con nadie, lo quiere todo el mundo", aclaróEl casoSegún informaron fuentes policiales a LA NACION, el hecho ocurrió el miércoles por la mañana en el establecimiento situado en el cruce de las calles Cayetano Donizetti y Esteban de Luca y Patrón. Hasta allí llegó personal de la comisaría 4ª de Villa Dorrego a instancias de un llamado al 911 realizado a las 12.56 por las autoridades de la escuela.El autor del disparo fue detenido dentro del establecimiento. Allí mismo la víctima recibió las primeras atenciones médicas antes de su traslado en un vehículo particular al Hospital Simplemente Evita, del kilómetro 32 de la ruta 3, en González Catán.La policía, que llegó cinco minutos después del llamado al 911, encontró el arma, una pistola Bersa calibre 22, que había sido descartada por el tirador.Fuentes de la investigación dijeron que antes de entrar en el quirófano, la víctima les contó a las enfermeras que había recibido las heridas cuando "su amigo" le mostraba el arma y "se le escaparon los tiros".
"Son amigos, ni fue en el baño ni hubo peleas, ya se iban y el otro chico le quiso mostrar el arma a Lautaro, que le dijo que la guardara y ahí se le disparó, sin querer... Eso me contó mi hijo, que por suerte salió bien de la cirugía y se recupera", contó Miguel González, el padre de Lautaro. Leer más
Un hombre conocido como "El Gato" se detuvo en la carretera CA-14, en Alta Verapaz, para socorrer a alguien en apuros. Lo que recibió a cambio dejó sin palabras a quienes iban con él.
Un adolescente de 18 años fue herido de bala en el abdomen y en un brazo dentro de uno de los baños de la Escuela N° 58 "Independencia Argentina", situada en la localidad de Villa Dorrego, partido de La Matanza. El autor del disparo fue otro alumno de la institución, que quedó detenido.Según informaron fuentes policiales a LA NACION, el hecho ocurrió esta mañana en el establecimiento situado en el cruce de las calles Cayetano Donizetti y Esteban de Luca y Patrón. Hasta allí llegó personal de la comisaría 4ª de Villa Dorrego a instancias de un llamado al 911 realizado a las 12.56 por las autoridades de la escuela.El autor del disparo, de 17 años, fue detenido dentro del establecimiento. Allí mismo la víctima recibió las primeras atenciones médicas antes de su traslado en un vehículo particular al Hospital Simplemente Evita, del kilómetro 32 de la ruta 3, en González Catán, con heridas de arma de fuego en el abdomen y en uno de sus brazos.La policía, que llegó cinco minutos después del llamado al 911, encontró el arma, una pistola Bersa calibre 22, que había sido descartada por el tirador.Fuentes de la investigación dijeron que, antes de entrar en el quirófano, la víctima les contó a las enfermeras que había recibido las heridas cuando "su amigo" le mostraba el arma y "se le escaparon los tiros".Noticia en desarrollo
El mandatario estadounidense destacó la captura de un individuo buscado por homicidio, elogiando a los agentes que lo detuvieron en Nueva York.En un mitin, subrayó el peligro del detenido y criticó a políticos locales por su rechazo a las acciones del Servicio de Inmigración.
Los tres ataques de sicarios ocurrieron en menos de 48 horas y tienen como víctimas a conductores de transporte público, un taxista y un menor que viajaba junto a su padre.
Un ciudadano de Venezuela fue operado para extraer una bala tras un altercado con un oficial de inmigración en Texas. El incidente ha generado protestas en Austin, mientras el acusado enfrenta cargos por agredir a un funcionario en un intento de fuga.
El Tribunal Oral Federal de San Luis condenó a cuatro integrantes del Ejército Argentino y a un aspirante a soldado voluntario por su responsabilidad en la muerte de otro aspirante, ocurrida en septiembre de 2019 durante una práctica de tiro desarrollada en un polígono de la localidad de Salinas del Bebedero. Todos fueron señalados, con distintos grados de intervención, como responsables del delito de homicidio culposo en perjuicio de José Javier Bechis, que tenía 19 años. En el caso, el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal federal subrogante Cristian Rachid.El 16 de septiembre pasado, el sargento Carlos Lebron y el cabo primero Sergio Winter Moran fueron condenados a un año de prisión por las juezas María Carolina Pereira y María Paula Marisi y el juez Daniel Alejandro Doffo por haberse manejado con negligencia e inobservancia de los reglamentos y deberes a su cargo. La lectura de los fundamentos del veredicto se conocerá dentro de los veinte días hábiles posteriores a la sentencia, según se informó en www.fiscales.gob.ar, el sitio web del Ministerio Público.Previamente, el aspirante a soldado voluntario Elías Luciano Muñoz había sido condenado por la jueza Gretel Diamante (que integró el tribunal de forma unipersonal) a tres años de prisión en suspenso en el marco de un juicio abreviado. Además, se le había fijado una inhabilitación especial de cinco años por haber efectuado el disparo mortal contra la víctima debido a la manipulación "imprudente e imperita" del fusil que tenía asignado, de acuerdo con lo estipulado en el artículo 84 del Código Penal.En ese mismo proceso, el teniente y director de tiro Alejandro Agustín Díaz Garro, máxima autoridad de la sesión de tiro, fue condenado a la misma pena de prisión, pero con una inhabilitación especial de seis años, por negligencia e inobservancia de los reglamentos y deberes a su cargo, a partir de las omisiones atribuidas a su función.Por último, el cabo Enrique Zárate fue también responsabilizado por negligencia e inobservancia de sus deberes y se le fijó una pena de dos años y diez meses de prisión en suspenso e inhabilitación especial por seis años. Esa pena había sido pactada previamente con este imputado, en el marco de un acuerdo de juicio abreviado; sin embargo, el tribunal decidió resolver su situación al momento de dictar sentencia en el juicio.En particular y según la acusación formulada por la fiscalía, se consideró que Zárate no supervisó adecuadamente el procedimiento de descarga en la línea de tiro; que Lebron no controló las condiciones de seguridad del arma en el puesto de reglaje; y que Winter Moran no verificó el faltante de munición ni el estado del fusil en el puesto de entrega de municiones, antes de permitir que Muñoz continuara su recorrido. De acuerdo con lo establecido en el juicio, esas omisiones permitieron que el aspirante llegara al sector de mantenimiento con el fusil todavía cargado, donde finalmente se produjo el disparo que provocó la muerte de Bechis.El hechoSegún precisó la fiscalía en sus alegatos, se tuvo por probado que el 2 de septiembre de 2019, 50 aspirantes a soldados voluntarios participaban de una jornada de instrucción y prácticas de tiro con fusiles FAL en un polígono habilitado por el Ejército Argentino en Salinas del Bebedero.Durante la mañana, Muñoz recibió seis municiones de guerra para realizar una condición de tiro diagnóstico con un fusil que le había sido asignado. Luego, se dirigió a la línea de tiro junto con otros diez aspirantes y efectuó dos series de disparos.Se tuvo por acreditado que, como consecuencia de una manipulación defectuosa del arma, Muñoz no pudo efectuar el sexto disparo y tampoco realizó correctamente el procedimiento de comprobación de descarga del fusil.En ese momento, el cabo Zárate, quien tenía asignada la función de suboficial próximo al tirador y debía supervisar al aspirante, tampoco verificó que el procedimiento se realizara correctamente. Al advertir que el blanco presentaba cinco impactos, se limitó a consultar a Muñoz sobre la cantidad de disparos efectuados. De ese modo, el aspirante abandonó la línea de tiro con un blanco con cinco impactos, cinco vainas y una munición en la recámara del fusil.Luego de la práctica, Muñoz se dirigió al puesto de reglaje, a cargo del sargento Lebrón, mecánico armero. Allí exhibió su blanco, pero el responsable del puesto no verificó que el arma se encontrara descargada y permitió que el aspirante continuara su recorrido por el lugar con el fusil cargado.Posteriormente, Muñoz llegó al puesto de entrega de municiones, a cargo del cabo primero Winter Morán, y devolvió su blanco, que registraba cinco impactos, y las cinco vainas que había recuperado. Ante la ausencia de una sexta vaina, Winter Morán le indicó que revisara sus bolsillos y que luego regresara a la línea de tiro para buscarla.Al regresar sin encontrarla, el responsable del puesto registró el faltante de una vaina, pero no verificó el blanco ni controló si Muñoz había completado correctamente el procedimiento de descarga del arma. De esa forma, permitió que continuara hacia el puesto de mantenimiento de fusiles y la línea de espera con el arma cargada.La organización del polígonoEn el puesto de mantenimiento se encontraban más de 20 aspirantes, entre los que se encontraba Bechis. El lugar había sido unificado ese día con el sector destinado a la línea de espera, por decisión de las autoridades del polígono, debido a las condiciones climáticas. De acuerdo con lo acreditado en el juicio, en esa misma carpa, que debía albergar a no más de diez aspirantes, se reunieron en definitiva más de veinte aspirantes, tanto los que debían manipular sus fusiles para tareas de mantenimiento como los que aguardaban su turno para realizar las prácticas de tiro. Además, la supervisión de todos ellos fue confiada a un único suboficial.El tribunal atribuyó al teniente Díaz Garro, director de tiro, la responsabilidad por la organización defectuosa de la jornada. Según se estableció, omitió adoptar las medidas generales de seguridad necesarias para el desarrollo de la actividad y tampoco supervisó adecuadamente al personal subordinado encargado del control de los distintos puestos.El disparo mortalCuando Muñoz llegó al sector unificado de mantenimiento y línea de espera, el cabo primero a cargo le indicó que limpiara su fusil junto con otros aspirantes. El grupo se ubicó dentro de la carpa, donde también se encontraba la víctima Bechis.Muñoz comenzó a manipular el FAL, que aún tenía una munición en la recámara. Durante la maniobra de limpieza, con el arma orientada hacia su derecha, se produjo el disparo. El proyectil impactó en Bechis, quien falleció cuando era trasladado en ambulancia para recibir atención médica.Para el tribunal, el resultado mortal estuvo directamente relacionado con la manipulación "imprudente e imperita" del arma por parte de Muñoz y con el incumplimiento, por parte de los responsables de los distintos puestos, de las medidas de control y seguridad destinadas a impedir que un fusil cargado circulara por el polígono.
AUSTIN, Texas.- Fiscales federales en Texas anunciaron este martes un cargo por agresión contra un repartidor venezolano que recibió un disparo en la espalda por parte de un agente federal de inmigración en Texas, acusando al hombre de golpear a un agente con su espejo lateral mientras intentaba alejarse conduciendo.Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años, fue acusado de un cargo de agredir, resistirse y obstaculizar a un agente federal, según la denuncia penal. Garcés Pérez, cuya abogada dijo que todavía tiene una bala alojada en la espalda desde que fue baleado el 20 de septiembre, compareció este martes ante un tribunal en Austin. El venezolano ha estado recluido en un centro de detención del sur de Texas, y sus abogados presentaron una demanda para impedir su expulsión de Estados Unidos.En la denuncia, se lo acusa de rozar a un agente con el espejo lateral de su vehículo y de intentar atropellar al mismo agente con su automóvil después de una breve persecución vehicular. Si es declarado culpable, podría ser sentenciado a hasta 20 años de prisión.Una declaración jurada de un agente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) constituye el relato público más completo del gobierno sobre el incidente en la capital de Texas.Según la declaración jurada, los agentes primero lo detuvieron cerca de un centro comercial alrededor del mediodía. El automóvil tenía las luces intermitentes encendidas, y realizaron una verificación en la base de datos que mostró que el automóvil estaba registrado a nombre de Garcés Pérez, quien tenía una orden final de expulsión de Estados Unidos.De acuerdo con la denuncia de los fiscales, el venezolano, que estaba haciendo una entrega de DoorDash, presuntamente proporcionó su licencia de conducir a través de la ventanilla, pero ignoró las solicitudes de los agentes para que saliera del automóvil. Presuntamente se negó a salir porque había pedido que esperaran para detenerlo hasta que su esposa pudiera venir a recoger su automóvil. Los fiscales también alegan que, aproximadamente un minuto después, Garcés Pérez cerró "abruptamente" la ventanilla y se marchó. Uno de los agentes, a quien se hace referencia solo por sus iniciales, habría recibido un golpe en el torso con el espejo del lado del conductor cuando el hombre intentó alejarse conduciendo.Garcés Pérez ingresó a Estados Unidos en 2024 mediante CBP One, un programa iniciado durante el gobierno del presidente Joe Biden que permitía que los migrantes solicitaran citas con autoridades de Estados Unidos para que se considerara su petición de asilo. Trump puso fin al programa en su primer día en el cargo.El hombre era solicitante de asilo y tenía un permiso de trabajo válido, según su abogada. Ella indicó que un juez emitió una orden de deportación después de que faltara a una audiencia en un tribunal de inmigración porque la notificación se envió a una dirección anterior.Panorama contrastanteLa declaración jurada incluye que Garcés Pérez dio su versión a los investigadores federales, la cual describe un panorama contrastante de los momentos previos a ser baleado respecto de lo que relataron los fiscales federales.Según la declaración, el venezolano dijo que una camioneta chocó su automóvil después de una breve persecución y provocó que girara antes de que un agente le disparara en la espalda. En contraste, el fiscal Justin Simmons dijo que Garcés Pérez intentó atropellar a un agente con su automóvil, "lo que hizo que el agente disparara".El agente no identificado que le disparó a Garcés Pérez no llevaba una cámara corporal. El otro agente involucrado en la persecución sí llevaba una cámara, pero solo grabó la persecución después de que Garcés Pérez ya había recibido el disparo, según la declaración jurada.El ICE ha dicho previamente que sus agentes de campo en todo el país tendrán cámaras corporales para finales de septiembre. El tiroteo ocurrió en medio de un aumento de las redadas migratorias en Estados Unidos durante el segundo mandato de Trump. El ICE reportó más de 50.000 arrestos mensuales en julio y agosto.Los agentes de inmigración han estado bajo intenso escrutinio por tiroteos que han ocurrido desde que Trump asumió el cargo en enero de 2025. En un puñado de ocasiones, las autoridades acusaron de agresión a la persona que fue baleada por agentes de inmigración.Si bien el gobierno de Estados Unidos ha presentado cargos penales contra al menos 851 personas por atacar o entorpecer la labor de agentes federales, una revisión de los registros de los tribunales realizada por Reuters en julio reveló que el 31% de los casos concluidos habían sido desestimados, frente a una tasa de desestimación del 8% de todos los casos penales federales.Una mujer baleada varias veces por agentes de la Patrulla Fronteriza en Chicago y un hombre baleado en la pierna por un agente de ICE en Minneapolis fueron acusados de agredir a agentes, pero en ambos casos los cargos fueron retirados. Desde entonces, el agente del ICE en Minneapolis ha sido acusado de mentir sobre haber sido agredido antes de dispararle al hombre en la pierna.Agencias AP y Reuters
El migrante venezolano Wilber Garcés enfrenta cargos por presunta agresión a un agente en Texas. Podría recibir hasta 20 años de prisión. El incidente involucra disparos de un agente sin cámara corporal y versiones contradictorias sobre un choque vehicular previo.
El ataque permanece bajo investigación. Según la información disponible, algunas de las heridas se localizaron en el pecho y habrían comprometido órganos vitales