antisemitismo

Fuente: La Nación
12/06/2024 01:00

El antisemitismo: una amenaza que se cierne sobre todos

La tan triste como intolerable acción racista y antisemita de cinco barrabravas de All Boys previa al encuentro que ese equipo finalmente disputó con Atlanta, el sábado último, en Floresta, por la Primera B Nacional, merece ser condenada por la Justicia, pero también por toda la sociedad, que asiste impávida al crecimiento, cada vez más frecuente, de este tipo de manifestaciones, especialmente desde el cruento ataque de Hamas sobre civiles israelíes, el 7 de octubre pasado.Es esperable que haya sanciones ejemplificadoras como se promete para esas cinco personas que intentaron ingresar a la cancha ataúdes con los colores de Atlanta y con la bandera de Israel, y portando insignias en favor de Palestina y de Irán. Pero también lo es que la dirigencia de todo tipo dé buenos ejemplos en vez de intentar seguir cavando la grieta en un tema tan delicado en el que están en juego tantas vidas. Hacer lo contrario es un enorme despropósito, una falta total de sensibilidad y de respeto.Tras el ataque de Hamas, con innumerable cantidad de muertos y heridos de ambos lados, el papa Francisco se había dirigido a quienes tienen autoridad para poner fin al conflicto para que se alcanzara un alto el fuego y se iniciaran negociaciones de paz. "Lo que se construye sobre escombros nunca será una verdadera victoria", había dicho. Y las palabras hirientes tienen tanto o más peso que los escombros.Si los cinco hinchas de All Boys cometieron una brutal afrenta, no resulta tranquilizador el mensaje en X del diputado nacional Nicolás Massot (Hacemos Coalición Federal-Buenos Aires) al alegrarse, en principio, por los recientes rescates de cuatro rehenes israelíes a manos de Hamas. Si bien el legislador celebró que se hubiera terminado el cautiverio de Noa Argamani, Almog Meir Jan, Andrey Kozlov y Shlomi Ziv, utilizó esa red social para recordar que aún quedaban otros 120 rehenes y para cuestionar los métodos que utiliza el Ejército israelí y la cifra de palestinos muertos durante los operativos. "Nunca compartiré el regocijo de tantos, con sed de venganza más que de justicia, por asesinar ciudadanos palestinos bajo los pretextos de que 'los votaron' o 'son usados como escudo'. Eso también es terrorismo", había escrito Massot."Usted es un ignorante o un hipócrita. En cualquiera de los dos casos no merece el honor del cargo que inviste. Para usted es terrorismo que un país democrático se defienda de una brutal masacre jamás vista después de la Segunda Guerra Mundial", le respondió la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que ya había condenado con dureza las expresiones racistas y antisemitas de los barrabravas, quienes fueron imputados, pero rápidamente recuperaron la libertad tras haber sido detenidos, además, por realizar gestos obscenos y entonado cánticos antisemitas contra simpatizantes del club de Villa Crespo, vinculado con la comunidad judía. El presidente Javier Milei se sumó también a ese repudio y, como él, muchos otros dirigentes criticaron con dureza lo sucedido.Lamentablemente, no se trata de un hecho novedoso en el ámbito deportivo. Por citar apenas un ejemplo, en diciembre de 2019 se había producido otro grave acto de discriminación que provocó que la Federación Argentina de Centros Comunitarios Macabeos suspendiera la final de su torneo de fútbol de primera división, por realizarse en la cancha de All Boys, debido a las amenazas antisemitas de la barra brava del club de Floresta.El antisemitismo, la intolerancia, la rapidez con que muchos reinterpretan los hechos al solo efecto de causar todavía más daño no pueden menos que generar escozor. Lo ha dicho con tanta claridad como dolor, en un artículo publicado en LA NACION en febrero último, la licenciada Diana Wang, psicoterapeuta y escritora, hija de sobrevivientes de la shoá y miembro del Museo del Holocausto de Buenos Aires: "Estoy cansada de hablar de antisemitismo. Harta. Agotada. ¿Por qué tengo que explicar yo el antisemitismo? ¿Por qué tengo que encontrar yo la manera de erradicarlo? ¿Porque soy judía? ¿Por qué los judíos asumimos la tarea de inventar módulos pedagógicos, gestionar el milagro de la disolución del prejuicio, esclarecer, informar, explicar? Estoy harta de cargar con ese peso (â?¦). El antisemitismo, que atraviesa clases sociales y partidismos políticos, corrompe la moral social básica que sustenta la convivencia posible. Frenar su crecimiento es por interés de todos. ¿Es que no lo ven? No, tristemente creo que no lo ven y, lo que es peor, ¡no ven que no ven!".Actitudes como las de los barrabravas de All Boys, al igual que otras tantas aberraciones, son las que llevan a que muchas personas como Wang sientan que poco pueden hacer ya de manera individual para lograr un cambio que deje de lastimar la vida en comunidad. "El antisemitismo no es un tema judío", dice Wang. Y la asiste la verdad: el antisemitismo es una amenaza que se cierne sobre todos.

Fuente: Página 12
10/06/2024 19:14

Antisemitismo en el fútbol: All Boys se pondrá a disposición de la Justicia

Por lo sucedido en el clásico contra Atlanta. Los cinco hinchas detenidos fueron liberados.

Fuente: Infobae
30/05/2024 16:19

Eric Clapton apoyó a Roger Waters tras críticas por antisemitismo: "Lo vi llorando"

El ex vocalista y bajista de Pink Floyd fue acusado de antisemitismo al criticar el Estado de Israel, pero negó actuar en contra del judaísmo

Fuente: Perfil
29/05/2024 13:36

Antisionismo y antisemitismo: las palabras y las cosas

Semanas atrás, en un encendido intercambio en la Cámara de Diputados, la legisladora del PRO Sabrina Ajmechet exclamó que "¡antisionismo es antisemitismo!". En este artículo, el escritor y ensayista Matías Wiszniewer reflexiona sobre la falta de rigor en la sentencia expresada. Leer más

Fuente: Infobae
25/05/2024 03:08

El antisemitismo llega al Congreso de Estados Unidos

La aprobación de la ley bipartidista para la Concientización sobre el Antisemitismo desencadendó perturbadoras reacciones de ciertos congresistas

Fuente: La Nación
16/05/2024 19:54

Antisemitismo en América Latina: revelan un aumento del contenido contra los judíos en X y Facebook desde el ataque de Hamas

El año pasado el contenido antisemita se triplicó en X y Facebook, mientras que en otras plataformas se mantuvo estable o incluso descendió, según un informe de El Observatorio Web, un programa conjunto del Congreso Judío Latinoamericano, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) que monitorea el antisemitismo online en América Latina, siempre que sean comentarios en español. La tendencia a la alza en X y Facebook se vio fuertemente potenciada por el ataque terrorista de Hamas, el 7 de octubre pasado, y la posterior respuesta de Israel sobre el territorio gazatí. Si bien este fenómeno se replicó en casi todos los países de la región, cabe aclarar que no se vio un aumento de contenido antisemita en la Argentina.Como en los últimos años, el Observatorio Web identifica que la mayoría del material antisemita online se encuentra vinculado a Israel. Se analizaron casi 20.000.000 de contenidos en redes sociales y se observó que en X la cantidad de contenido antisemita se triplicó respecto de 2022, de 729.556 contenidos a 2.430.187. A finales de diciembre, casi uno de cada cuatro posteos recopilados en esa plataforma tenían expresiones antisemitas, mientras que antes del 7 de octubre el porcentaje se encontraba por debajo del promedio de 2022."Al analizar la tipología del antisemitismo, si bien la mayoría de los contenidos refieren a Israel, es preocupante el crecimiento de los discursos que ligan al sionismo con el Holocausto, donde se pretende equiparar al Estado judío con el régimen nazi", se analiza en el informe.Como hubo un incremento en el número de publicaciones en las páginas de Facebook de los grandes medios de comunicación sobre el ataque de Hamas y el posterior conflicto bélico, el antisemitismo en esa red social también se triplicó, pasando del 3,61% antes del 7 de octubre al 10,35% a fines del año pasado."Previo al 7 de octubre se venía registrando un descenso en los niveles de antisemitismo de todas las plataformas. Paradójicamente, el aumento comenzó ese mismo día en el marco de ataques de Hamas a población civil israelí", afirmó Claudio Epelman, director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano.En los comentarios en los sitios de medios digitales de la región, el antisemitismo alcanzó el 15,02% del total, registrándose un aumento respecto de 2022 (12,41%). El 76,15% de estos corresponden a artículos relacionados con Israel y Medio Oriente, seguido de comentarios de odio en notas periodísticas sobre el Holocausto.Cabe destacar que el nivel de antisemitismo es dispar en los distintos países de la región, encontrándose primero Uruguay (por tercer año consecutivo), seguido de Panamá y Chile. En cuanto a la Argentina, no se destacó un aumento del antisemitismo a partir de la guerra en Medio Oriente. Por último, si bien se observó un comportamiento dispar desde el 7 de octubre con países que redujeron el nivel de antisemitismo y otros con sensibles aumentos, en términos generales los comentarios discriminatorios hacia los judíos tuvieron un aumento de 3,94 puntos porcentuales.Google y YoutubeEn Google se repite nuevamente un nivel bajo, pero constante, de antisemitismo, siendo 2023 el año con menor nivel de antisemitismo desde el comienzo del análisis (2018).En YouTube se observa una baja del nivel de antisemitismo de casi el 8%, siendo el año con el nivel más bajo de este tipo de discursos desde el comienzo de la serie analizada. Respecto del contenido positivo, el mismo es alto y estable a lo largo de los años, rondando el 60% de los casos recopilados.Dentro de los casos de antisemitismo en YouTube se da una particularidad no hallada en las otras plataformas analizadas: una porción considerable de los contenidos antisemitas relevados son casos de discriminación positiva hacia los judíos. Por ejemplo, videos que se preguntaban por qué los judíos tienen tanto dinero y poder.Ese contenido parte de la asunción del colectivo judío como adinerado e intenta revelar los supuestos secretos o estrategias de "los judíos" a fin ser replicadas por quien consume el material. "Vale aclarar que detrás de estas hipótesis se esconde el libelo antisemita de los judíos solo interesados por lo económico y con poder", advierte el informe.Actualmente, las redes sociales e internet son las principales vías de interacción social, de acceso a información, de vinculación, y donde se pueden leer los dichos y opiniones de otras personas. "Desde el 7 de octubre, internet ha estado plagada de información cierta y falsa, de mensajes de solidaridad y críticas; pero también se ha hecho eco de amenazas hacia los judíos y sus comunidades, de llamados a la violencia y mensajes antisemitas. La desinformación afecta a la sociedad y lesiona la democracia", destacó Ariel Seidler, director del Observatorio Web.

Fuente: Infobae
02/05/2024 20:58

César Gaviria se despachó contra Gustavo Petro por ruptura de relaciones con Israel: "Es antisemitismo"

Así como lo hizo expresidente Juan Manuel Santos, el exmandatario y director del Partido Liberal cuestionó con dureza la determinación del hoy mandatario, que puso en jaque la política exterior del Gobierno

Fuente: La Nación
02/05/2024 01:18

Violencia y antisemitismo: la literatura como llamado de atención

"Probablemente a aquellas personas que han vivido y prosperado en un sistema social dado les es imposible imaginar el punto de vista de quienes, al no haber esperado nunca nada de ese sistema, contemplan su destrucción sin especial temor", señala en su fantástica novela Sumisión el polémico escritor francés Michel Houellebecq. El libro, publicado en 2015, es una ficción sobre un escenario político y social que cambia Francia y parte de Europa de la mano de la irrupción masiva del islam, provocado por la creciente ola inmigratoria como de la adopción de sus valores religiosos y morales por parte de nativos europeos.En Sumisión se presenta un escenario ficticio que sucede en 2020, en vísperas de las elecciones presidenciales de Francia, donde la candidata del Frente Nacional Marine Le Pen parece ser la única opción posible para alcanzar el gobierno. Sin embargo, de cara a las elecciones surge un candidato inesperado: Mohammed Ben Abbes, líder de la hermandad musulmana. Ben Abbes no es ni muy radical, ni muy liberal, pero sí muy carismático y, a pesar de quedar en segundo lugar, Abbes se une al Partido Socialista, el que parece más dispuesto a demostrar que es antirracista que a preocuparse por el laicismo del país (una característica notable de los sectores progresistas del presente) La alianza derrota a Marine Le Pen, y así Francia se convierte en un país musulmán. El patriarcado toma fuerza, las mujeres comienzan a usar velo, se instala la poligamia y la educación, tanto escolar como universitaria, se rige por las doctrinas y valores del Corán. La guerra civil amenaza a Europa y la victoria del islam por sobre todas las otras religiones parece inminente.Para tener en cuenta, Marine Le Pen, que aparece en la novela, es y fue una candidata real en las elecciones presidenciales francesas y es una política representante de la extrema derecha creciente en países del viejo continente, pero Ben Abbes y su hermandad musulmana no. Es un personaje creado para evidenciar el sentido que propone la novela Sumisión, que de algún modo terminó siendo premonitoria de algunos escenarios políticos que fueron creciendo y se intensificaron en los últimos meses en todo Occidente, incluso adoptaron un protagonismo sorpresivo en las universidades de los Estados Unidos.Hay un hecho que describe esta casualidad con trazo visionario de Houellebecq. Estaba acordado que presentaría su novela un 7 de enero de 2015, justamente en París, cuando ese día se llevó a cabo el atentado contra Charlie Hebdo, semanario satírico francés. Ese día dos hombres armados con fusiles de asalto y otras armas entraron en las oficinas de la revista disparando y asesinando a doce personas e hiriendo a otros once al grito de "Al·lahu-àkbar" ('Alá es el más grande') como venganza por una caricatura que jugaba con la figura de Mahoma. Entre los muertos estaba un amigo íntimo de Michel Houellebecq, que suspendió la presentación y la gira posterior. Acusado de islamofóbico, tuvo que esconderse un tiempo, con la recomendación de las autoridades de seguridad de su país, que temían que su vida se convirtiera en un martirio, como el sufrido por su colega Salman Rushdie, que a partir de la publicación de su libro Los versos satánicos fue considerado blasfemo por los musulmanes, en 1989, y sentenciado a muerte: "Pido a todos los musulmanes que lo ejecuten allí donde lo encuentren", anunció el ayatolá Ruhollah Jomeini, exlíder supremo de Irán, el 14 de febrero de 1989. Rushdie tuvo que vivir recluido durante 13 años. Por decisión propia abandonó esa condición. La fatwa -en este caso con sentencia de muerte- provocó miles de heridos en todo el mundo y 40 muertos, entre ellos, editores y traductores de Los versos satánicos. En un atentado, ocurrido el 12 de agosto de 2022 en Nueva York, justo antes de que Rushdie diera una conferencia, el autor fue apuñalado en el cuello y perdió un ojo.¿Por qué vale recordar estas situaciones? Bien, porque nos da una magnitud hacia donde apunta el creciente problema que está impregnando el mundo político, social y, sobre todo, académico, en todo Occidente. Que tomó forma activa, algo poco previsible hace un tiempo para la realidad política pero no para la ficción literaria de escritores como Houellebecq. Las noticias dan cuenta que, desde el ataque de Hamas a Israel del 7 de octubre pasado, cuando al menos 1500 combatientes de Hamas cruzaron la frontera e para atacar a Israel, en un asalto en el que murieron al menos 1200 israelíes, mientras que más de dos centenares de personas, entre ellos mujeres y niños, siguen retenidos como rehenes por el grupo extremista, las acciones de violencia antisemita crecieron en países de Occidente.La acción defensiva de Israel, en lugar de encontrar una solidaria justificación por parte de algunos sectores progresistas de esta parte del mundo por ser el país atacado y que, como comunidad judía, desde el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial no sufría tantas muertes y terror a pesar de ser un país que vive en conflicto permanente por ser la única democracia en Medio Oriente, se encontró con cientos de protestas en Europa, la mayoría de la mano de las colonias musulmanas. Solo en la semana posterior al ataque de Hamas a Israel, en Alemania, un centro de monitoreo registró 202 incidentes antisemitas relacionados con los ataques de Hamas contra Israel. Entre los casos se encuentran ataques, daños a propiedades, amenazas y comportamiento abusivo. Y esto representa un aumento del 240 % en comparación con el mismo período del año anterior. Hay que sumar las estrellas de David pintadas contra edificios residenciales en Francia, al cementerio judío profanado en Austria o las tiendas y sinagogas judías atacadas en España, donde además se vieron a manifestantes coreando consignas de odio contra los judíos. Como algunos ejemplos aterradores que se dan en Europa a 80 años del Holocausto. Es como si el ataque del 7-10 logró que la barrera social que contenía los brotes antisemitas se levantara permitiendo la actuación de personas que guardaban este odio racial y que esa expresión xenófoba era bien ocultada, pero en realidad nunca dejó de habitar en su interior.En Estados Unidos las protestas en favor de los palestinos en distintas universidades comenzaron a preocupar al gobierno, y cambiaran la mirada comprensiva que tuvieron en principio las mismas autoridades universitarias. Algunas de las protestas más grandes están ocurriendo en prestigiosos centros de estudio, como la Universidad de Columbia -donde la policía decidió desalojar por la fuerza a un centenar de estudiantes-la de California, la de Texas y la de Harvard, entre otras. En algunas universidades decidieron respetar la libertad de expresión por sobre todo e incluso ofrecieron un lugar en el campus a los manifestantes para que no intercedan en la cotidianeidad académica, especialmente en estas fechas, cuando se realizan los actos de graduación antes de comenzar el verano. Algunas protestas apuntan a impedirlos. Lo curioso es que muchos de los manifestantes adoptaron posiciones antisemitas graves y comportamientos relacionados con el islam, religión que tienen todo el derecho de adoptar, pero no justifica su radicalización violenta y los ataques y "escraches" a estudiantes judíos. En California, se recomienda enfáticamente a los estudiantes judíos no transitar cerca de los espacios donde está la protesta, algo inadmisible desde el punto de vista de la libertad que se pregona en esos claustros. De todos modos, no pudieron evitar los enfrentamientos violentos entre ambos bandos.Lo que resulta curioso es que muchos de los estudiantes participan libremente de las protestas en defensa de regímenes donde no podrían hacer algo similar. Allí, los derechos de las mujeres están restringidos, los homosexuales son castigados como los peores delincuentes y las minorías religiosas perseguidas hasta su exterminio. Aquellos países en los que se aplica la ley islámica en su forma más estricta y severa, la Sharia, son en los que se presencian las más atroces violaciones a los derechos humanos ya que, en ella, se incluyen castigos muy severos, que van desde las palizas hasta las lapidaciones, pasando por las amputaciones de diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, los integrantes de "Columbia Students for Justice in Palestine" agrupación que motoriza las protestas, no acordarían con estos métodos, por lo que su reclamo se convierte en un acto de protesta exclusivo contra Israel. Es tan delicada la situación que hoy es el tema más debatido en la conversación pública y la política estadounidense.Argentina tuvo problemas, no tan graves, pero los tuvo en el seno de sus universidades. En la UBA existieron denuncias de estudiantes víctimas de hostilidades en las mesas y en la pegatina de carteles que reclamaban la liberación de los secuestrados por Hamas, donde fueron increpados por otros al grito de "genocidas". Esto llevó a que se crease la Asociación de Universitarios Judíos, como foro de reclamo y para defenderse del antisemitismo creciente. Y generó una rápida intervención de las autoridades de las facultades donde ocurrieron estos hechos repudiables.Pero no debemos confundirnos, el problema no es el islam si se practica en paz, como cualquier religión, sino su radicalización violenta, que se hace presente en el antisemitismo creciente, que tampoco es patrimonio exclusivo del mundo islámico. Es un problema de toda la humanidad que tiene deudas pendientes con la historia reciente aún por resolver. Es por eso que es necesario estar alerta con mucha firmeza y equilibrio, sin poner en peligro los valores de libertad y responsabilidad, y comencemos a mirar con preocupación que hoy en Francia y en otros lugares suceden asesinatos por el simple hecho de ser judío, o que en Alemania y en otros lugares se haya vuelto arriesgado ir por las calles con una kipá en la cabeza. Todo esto muestra que la historia sangrienta más cruel del siglo XX quiere hacerse presente, busca su lugar para repetirse y llegará para quedarse si no reaccionamos.La ficción, en este caso lo hizo Michel Houellebecq, puede ser anticipatoria de una realidad que está por venir. Apoyados en esa premonición literaria, y teniendo en cuenta los incidentes mencionados, sirve advertir que la vida y los derechos humanos deben ser innegociables. Los cambios sociales y culturales suelen darse sin pedir permiso. Son, de algún modo, inevitables, pero sí podemos ser conscientes que no podemos permitir que los mismos lleguen de la mano de la violencia y el terrorismo.




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