Para despedir el año que se va y recibir el que llega, mucha gente utiliza pirotecnia. Pero las luces y ruidos de los fuegos artificiales pueden provocar estrés y ansiedad en perros y gatos. Para entender mejor de qué manera impacta esto en los animales, la médica veterinaria Virginia Vallejo visitó los estudios de LN+.Virginia Vallejo, veterinaria"Muchos perros son sensibles a los ruidos y sonidos de los cohetes porque lo relacionan con el peligro", explicó Vallejo. "La fobia que se les despierta es igual a que si nosotros escucháramos el sonido de una bomba y no podamos discernir si es amenaza o diversión", argumentó.¿Conviene sedarlos?En su visita a LN+, la especialista resaltó los avances que se lograron durante los últimos años en lo referido a la medicina veterinaria anestésica."Se comprobó que los animales tienen niveles de consciencia relacionados con la ansiedad que, cuando uno le da un sedante, como por ejemplo gotitas, inhibe su cuerpo. Entonces no tienen la capacidad de moverse o escaparse, pero el nivel de consciencia y la ansiedad sí están presentes", graficó Vallejo. Para resaltar las contras de incurrir en este tipo de prácticas, la veterinaria agregó: "Es como estar asustado y también paralizado"."Estos estudios también demostraron que, hoy en día, hay drogas más naturales. Se las conoce como nutracéuticos y liberan serotonina para la tranquilidad de los animales", apuntó. "En conclusión, ahora se piensa más en medicamentos que apunten a la ansiedad y no a la sedación", remató Vallejo.Cómo detectar la ansiedad en nuestras mascotasSegún Vallejo, tanto los perros como los gatos pueden sufrir antes e incluso después de las fiestas de fin de año. "Cada animal tiene sus niveles de reacción a la pirotecnia", manifestó.Consultada sobre los principales signos para detectar ansiedad en nuestras mascotas, Vallejo enumeró:Respiración. La identificamos a través de la taquicardia.Aullidos o vocalizaciones. La vemos cuando nuestro perro no ladra.Inquietud. Ocurre cuando el animal quiere escapar o se mueve más de lo normal. Pupilas dilatas. En los ojos de nuestras mascotas podemos detectar que están atemorizados.Síncope. Esto es en un caso extremo, y ocurre cuando el animal se desploma. "A veces uno ve a su mascota y dice, 'no le pasa nada', pero el perro se está lamiendo todo el día y ese es el mayor signo de ansiedad, que por ahí se lo produjo la cercanía con la pirotecnia", graficó la médica veterinaria. Tips a tener en cuentaSobre los consejos para aquellos que celebran la llegada del Año Nuevo en familia o con amigos, Vallejo hizo una diferenciación: los que festejan en su casa y los que lo hacen en otro lugar. "A quienes celebran en su casa les diría que presten atención a las ventanas y balcones. También a los sonidos: hay aplicaciones que tienen playlists que tranquilizan a los animales", sostuvo la médica. "Y para quienes festejan en otra casa, les recomiendo que chequeen que todas las puertas estén cerradas pero, por ejemplo para aquellos que tienen gatos, dejen los placares abiertos o distribuyan cajas vacías. De esa forma el animal puede ocultarse y sentir una sensación de seguridad y protección", concluyó Vallejo.
Un paseo diario de 10 minutos ayuda a desestrarse y que ese estrés no explote en forma de ansiedad
Entre balances, exigencias y cansancio acumulado, las fiestas imponen una carga emocional que afecta el bienestar de muchas personas. Los expertos analizan los factores de estrés y brindan claves para proteger la salud mental en estas fechas
Desde juegos mentales hasta el poder de la respiración, métodos recomendados por especialistas citados por The Times prometen transformar la experiencia por la noche y el manejo de pensamientos persistentes
En una nueva edición de El Puente, el psicólogo Sebastián Saravia profundizó en los factores que desencadenan estos episodios y brindó herramientas para identificarlos y afrontarlos
La ansiedad puede manifestarse de formas muy variadas, desde preocupaciones constantes hasta crisis intensas de miedo
El mineral en cuestión regula la excitabilidad neuronal, mejora el sueño y relaja.Es una opción muy interesante para quienes buscan un soporte nutricional.
La alimentación cotidiana también juega un papel clave en la forma en que responde el sistema nervioso
El TSJ valenciano tumba los argumentos del INSS y de la mutua, que sostenían que se trataba de una enfermedad común
Esta técnica ayuda a crear una distancia emocional en momentos de ansiedad
Especialistas de Cleveland Clinic detallan ejercicios sencillos que ayudan a regular el sistema nervioso y promover la calma en la vida cotidiana. Incorporar estas rutinas puede mejorar el descanso, la digestión y la estabilidad emocional sin necesidad de tratamientos invasivos
Un equipo japonés identificó el mecanismo cerebral responsable de este comportamiento que afecta al descanso. Cómo este hallazgo abre nuevas posibilidades para desarrollar terapias dirigidas a quienes sufren insomnio relacionado con el ánimo o problemas psicológicos
Las redes sociales se copan de expertos en alguna disciplina médica que divulgan sobre ansiedad, depresión o inteligencia emocional ante millones de seguidores
La ansiedad no siempre se manifiesta a través de síntomas físicos evidentes como las taquicardias o la falta de sueño. En muchas ocasiones, este estado emocional se camufla detrás de comportamientos que la sociedad valora positivamente, tales como la eficiencia, la empatía o la responsabilidad. Sin embargo, cuando estas virtudes se llevan al extremo, pueden convertirse en el motor de un ciclo de estrés crónico.La psicóloga Ángela Fernández identificó tres características comunes en quienes padecen ansiedad, señalando que estas cualidades no son defectos, sino tendencias que requieren una gestión consciente.En una intervención difundida a través de su cuenta de TikTok, la especialista subraya que identificar estos patrones permite evitar que interfieran con el bienestar cotidiano.Uno de los pilares que sostiene la ansiedad es la autoexigencia elevada. Este rasgo suele presentarse en individuos que vincularon su valor personal al rendimiento y al éxito desde edades tempranas.La necesidad de que todo salga perfecto genera un deseo constante de control que termina agotando al sistema nervioso.Para contrarrestar esta presión, Fernández sugiere practicar la flexibilidad mental. Según la experta, entender que el error es una posibilidad inherente a cualquier proceso ayuda a que el cuerpo libere parte de la tensión acumulada por la búsqueda de una perfección inalcanzable.Más allá del perfeccionismo, existen otros factores de la personalidad que actúan como catalizadores del malestar emocional. La psicóloga describe cómo ciertas estructuras de pensamiento mantienen activo el estado de alerta:Una reactividad emocional alta: se refiere a sistemas nerviosos más sensibles que reaccionan con intensidad ante imprevistos cotidianos. La clave aquí es el descanso consciente y la autocompasión.La dificultad para establecer fronteras: Es común en personas que priorizan el bienestar de los demás sobre el propio, lo que genera una sobrecarga emocional difícil de sostener.El neuroticismo: entendido como una sensibilidad profunda que requiere rutinas de calma, como la meditación, para regular el ánimo tras un contratiempo.Respecto a quienes anteponen siempre las necesidades ajenas, la psicóloga es tajante sobre la importancia de aprender a decir que no. "Pasar a la acción y marcar fronteras no te hace egoísta, te hace coherente", afirmó Ángela Fernández en su espacio de TikTok.El impacto de los hábitos en la salud mentalEl manejo de la ansiedad también requiere una mirada integral hacia el estilo de vida. Expertos en otras áreas coinciden en que la salud mental está estrechamente ligada a la disciplina física y biológica.Por ejemplo, el especialista en longevidad de Harvard, David Sinclair, advierte que los beneficios de prácticas como el ayuno se pierden si no hay calidad nutricional. "No puedes comer papas fritas una vez al día y esperar vivir más años", sostuvo Sinclair respecto a la importancia de la coherencia en los hábitos diarios.En la misma línea, la gestión de la fatiga y el descanso se vuelve fundamental. Comprender que la ansiedad es una combinación de factores biológicos, rasgos de personalidad y conductas aprendidas permite a las personas dejar de luchar contra el síntoma y empezar a trabajar en las causas que lo alimentan.
Modificar el primer hábito del día puede favorecer la calma, la concentración y la gestión del tiempo, según especialistas en bienestar
Un análisis realizado por Mass General Brigham y Harvard Medical School señala que la coexistencia de estas emociones eleva hasta un 32% el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular
Healthday Spanish
La comparación entre rituales ancestrales y modelos fisiológicos revela caminos opuestos hacia la plenitud íntima
Nuevas investigaciones científicas ponen el foco en cómo ciertos componentes de la alimentación pueden incidir en el funcionamiento cerebral y en el bienestar emocional
La investigación reunió datos de cientos de miles de personas y demostró que el carácter influye tanto como otros factores clásicos en la salud. Cuáles son los rasgos que pueden aumentar los riesgos
Especialistas advirtieron en el podcast Harvard Thinking que la presión por estándares inalcanzables puede afectar el bienestar emocional
Para muchas personas, cuando el almanaque marca la llegada de diciembre, todo se convierte en alegría y felicidad. Pero según la psicóloga Rossana Speranza, esto no siempre es así. "Lo primero que debemos hacer es abrirnos y aceptar que a esta altura del año no es obligatorio estar feliz", reflexionó la experta en su visita a LN+.Rossana Speranza en LN+"El mayor de los problemas es que la mayoría de nosotros armamos ciertas reglas sobre cómo tenemos que funcionar", apuntó Speranza. "Pero durante las fiestas muchos invitados poco deseados pueden ir a nuestras casas y eso puede alterar las cosas", agregó.Aceptar el mal trago "Ya sea en Navidad o Año Nuevo, uno puede no estar contento", sostuvo la psicóloga. "Porque de repente hay alguien que falta en esa mesa o porque fue un año duro para mí. En ese momento la mente nos invita a hacer evaluaciones", justificó. En el análisis de Speranza, dos vectores son clave al momento de rever nuestros sentimientos durante los festejos de fin de año: la familia y los amigos. "Durante las celebraciones tenemos que regular nuestras expectativas. Tenemos la familia que tenemos, los amigos que nos tocan, y funcionamos como funcionamos", manifestó.Emoción y enfermedadOtro de los consejos que compartió Speranza fue que debemos aceptar la mutación de las emociones a lo largo de la Nochebuena. "La gente cree que, si nos sentimos mal, nos enfermamos. Pero en realidad, lo que nos enferma es no aceptar las emociones que tenemos", planteó."A veces nos sentimos mal y podemos pensar, 'si lo digo arruino el momento'. Bueno, en esas instancias podemos irnos al patio, a la terraza: alejarnos y tener unos segundos en soledad", indicó Speranza.¿Conviene fingir demencia? Desde la óptica de la psicóloga, obviar algunas situaciones no sería la mejor fórmula. "El acto de fingir demencia no es lo más saludable. A eso le daría una vueltita de tuerca y pensaría: ¿Qué hay de importante para mí en esto que estoy haciendo? Preguntarme por qué estoy yendo a esta fiesta o por qué me junto con estas personas", enfatizó Speranza.Por último, la profesional hizo hincapié a una observación empírica. "Una de las cosas que se estudió en la ciencia y que quedó demostrado que hace muy bien es dar: compartir. Entonces, por ahí estamos tan autocentrados en cómo la estoy pasando yo que, poder dar generosamente a otros, nos hace sentir muchísimo mejor", concluyó Speranza.
El testimonio del actor colombiano impulsa el diálogo sobre el bienestar emocional y motiva a quienes atraviesan situaciones similares a buscar acompañamiento profesional
La principal diferencia entre ansiedad y angustia radica en su origen y en la forma en que se experimentan
En lo que respecta a la salud mental, la mayoría de los tratamientos para afecciones como la depresión o la ansiedad conllevan ciertas limitaciones. Los medicamentos son eficaces para algunos síntomas, pero pueden exacerbar otros. La terapia cognitivo-conductual es eficaz para muchos pacientes, pero no para todos.Pero hay una estrategia que parece funcionar para la mayoría de las personas y que casi todos los expertos respaldan: el ejercicio regular.¿Qué significa que una persona prefiera callar para evitar peleas y conflictos, según la psicología?Décadas de investigación han demostrado que el ejercicio tiene un efecto positivo en la salud mental. En estudios con pacientes con depresión leve a moderada, por ejemplo, se ha demostrado que una amplia gama de regímenes de ejercicio es tan eficaz como algunos medicamentos (aunque los mejores resultados suelen obtenerse con una combinación de ambos).Moverse con regularidad puede mejorar el sueño y reducir el estrés. Si bien existe evidencia sólida de los beneficios para la salud mental de hacer ejercicio durante unos 45 minutos, de tres a cinco veces por semana, incluso caminar unos minutos alrededor de la manzana puede tener efectos positivos."¿Esta caminata servirá de algo?", preguntó Jennifer Heisz, profesora asociada de la Universidad McMaster en Canadá y autora de Mueve el cuerpo, sana la mente. "La respuesta es sí. Hará mucho más de lo que uno crea".Es difícil encontrar un proceso cerebral que no mejore con el movimiento regular. El ejercicio estimula el flujo sanguíneo, reduce la inflamación y mejora la plasticidad cerebral. También desencadena la liberación de muchas sustancias químicas que mejoran el estado de ánimo, como las betaendorfinas y los cannabinoides (ambos contribuyen a la sensación de euforia del corredor), la noradrenalina, la dopamina y la serotonina.Estudios más recientes han descubierto que el ejercicio constante puede cambiar la estructura subyacente de algunas regiones del cerebro.Nuevas neuronas"De hecho, se está incrementando la generación de nuevas neuronas en el cerebro", afirma Mazen Kheirbek, profesor de psiquiatría del Instituto Weill de Neurociencias de la UCSF. Al crear nuevas neuronas, el ejercicio "modifica, a lo largo de varios días, el funcionamiento del cerebro".Los adultos no suelen generar muchas neuronas nuevas, y esto solo ocurre en unos pocos lugares, concretamente en el hipocampo, que está vinculado al estado de ánimo y la memoria. Las personas que sufren depresión o estrés durante largos periodos tienden a tener hipocampos más pequeños que otras, con menos neuronas nuevas y menor plasticidad.Según investigaciones realizadas tanto en humanos como en animales de laboratorio, el ejercicio regular produce esencialmente un efecto inverso (más neuronas y mayor capacidad de adaptación), afirma Kheirbek. Esto es especialmente evidente en personas con ansiedad o depresión más graves, quienes generalmente experimentan mejoras más significativas con el tiempo.Los científicos aún no han determinado si, por ejemplo, correr es mejor que levantar pesas para mejorar la salud mental.Por un lado, muchos estudios sobre ejercicios se realizan en animales, y es mucho más fácil lograr que un ratón corra en una rueda que levante pesas, explica Brett R. Gordon, investigador postdoctoral en el Instituto del Cáncer de Penn State.También es difícil comparar diferentes tipos de ejercicio, ya que los efectos pueden variar según la persona y los participantes aportan sus propios prejuicios sobre el ejercicio al estudio. Alguien que ya disfruta de correr podría tener más probabilidades de experimentar una mejora en el estado de ánimo que con otras formas de cardio.Técnicas meditativasSin embargo, existe evidencia que sugiere que actividades como el yoga o el taichí son mejores para aliviar los síntomas de ansiedad que, por ejemplo, el boxeo o el básquetbol. Esto podría deberse a que estos entrenamientos fluidos y de baja intensidad suelen emplear técnicas meditativas o de atención plena que han demostrado ser beneficiosas para la salud mental."La conexión mente-cuerpo puede estar presente en todas las formas de ejercicio, pero se refuerza mucho en el yoga y el taichí", señala Heisz.El ejercicio más intenso, casi por definición, aumenta los niveles de estrés. Algunas investigaciones de Heisz sugieren que las personas que reportan más síntomas de ansiedad tienden a experimentar menos beneficios para la salud mental a corto plazo con el entrenamiento intenso que quienes tienen poca o ninguna ansiedad.Sin embargo, varios expertos, incluida Heisz, señalaron que, con el tiempo, el ejercicio intenso y regular puede seguir ofreciendo beneficios significativos a las personas con ansiedad, siempre que sean constantes y escuchen a su cuerpo. De hecho, una amplia revisión de 2023 sugirió que los entrenamientos HIIT (entrenamiento con intervalos de alta intensidad) pueden ser más efectivos para aliviar los síntomas de depresión y ansiedad que los entrenamientos de menor intensidad.Pero nada de esto importa si el paciente no se siente motivado a hacerlo, asegura A'Naja Newsome, investigadora de actividad física en la Universidad de Florida Central. En particular, con la depresión, añade, puede ser difícil empezar o disfrutarlo."Cuando se piensa en alguien que está experimentando síntomas depresivos, a menudo se asocia a la falta de interés, falta de energía y falta de humor", desarrolla.Ella destaca la importancia de empezar con actividades más fáciles y de menor impacto, y de contar con una comunidad de ejercicio o un compañero de entrenamiento que lo anime a uno a seguir adelante. Y si se está empezando, una caminata diaria podría ser más sostenible que un entrenamiento intenso."Si bien soy una gran defensora del entrenamiento de resistencia y del ejercicio aeróbico", dice, "si a alguien no le gusta, no lo disfruta, no lo hará".Por Erik Vance.
"Si viene un paciente nuevo y me dice que necesita hablar y analizar acerca de lo que le pasa yo le digo que esas cosas no hago, que seguramente otros profesionales sí lo van a poder ayudar mejor que yo", dice Mariano Martelletti, psicólogo especializado en terapia somática y profesor de yoga. En cambio, reconoce, su actitud es otra si ese paciente acude con un discurso asociado a malestares físicos: ataques de pánico, tensiones musculares, dolor en el pecho, etc.Lo que Martelletti trabajará con esa persona durante las sesiones siguientes es la conexión â??o mejor dicho, la desconexiónâ?? que tiene con su cuerpo. Justamente, en la terapia somática, el cuerpo es el punto de partida para lograr la sanación. Esta forma de terapia cultiva la conciencia de las sensaciones corporales y enseña a las personas a sentirse seguras en su cuerpo mientras exploran pensamientos, emociones y recuerdos. "Sienten que lo que les está pasando es algo ajeno, pero en realidad es su sistema nervioso que los está tratando de proteger", ratifica.Se trata de un abordaje terapéutico que se remonta a principios del siglo XX, cuando el médico, psiquiatra y psicoanalista austriaco, Wilhelm Reich, exploró cómo los patrones musculares podían estar relacionados con los estados psíquicos. Sería este autor el que desarrollaría el concepto de "armadura corporal" que sugiere que las emociones reprimidas se manifiestan físicamente y que abordarlas podía conducir a la curación emocional.¿Messi nació campeón? La ciencia revela qué hay en el ADN de los deportistas¿En qué se diferencia la terapia somática de las terapias conversacionales?"Las terapias de conversación típicas, como el psicoanálisis y la terapia cognitivo conductual (TCC), involucran solo la mente, no el cuerpo, animando a las personas a tomar conciencia de los pensamientos y patrones de conducta perturbadores y a trabajar para cambiarlos", comunica un escrito de Harvard Health Publishing. Fanny Brito Lettier, psicóloga con formación en las leyes biológicas, sistémicas y física cuántica explica que, de manera distinta, la terapia somática no busca desensibilizar el síntoma sino que ayuda a identificar y a hacer consciente la causa del malestar. "Miramos al ser humano como un todo incluyendo su mente, su cuerpo su contexto, su sistema familiar y no menos importante, su espíritu", asevera.De acuerdo con Martelletti, el rol del terapeuta es facilitar el sentir en el cuerpo; aquellas sensaciones a las que no se suele tener acceso por el nivel de intensidad que cargan. "No lo hacemos a través del diálogo, ni de la conversación, sino mediante conocimientos referidos a cómo funciona el sistema nervioso y la energía en el cuerpo". Las formas prácticas pueden variar: desde la acupresión y la hipnosis hasta la respiración y la danza. En su caso, menciona como útiles los escaneos corporales.Brito Lettier, por ejemplo, cuenta que pide a sus pacientes que registren en un diario sus emociones para poder desentrañar en la sesión las molestias más recurrentes o hace meditaciones, movimientos y sonidos que les permiten "hacer evidente el motivo por el que el cuerpo está tensionado o manifestándose", explica.El condimento mediterráneo que ayuda a pensar más rápido y alivia doloresAunque la terapia somática no ha sido tan investigada como la terapia cognitivo-conductual, ha mostrado resultados positivos, en particular, en personas que lidian con el trastorno de estrés postraumático (TEPT) o con síntomas de ansiedad. Esto, informa Martelletti, se debe a que el trauma hace que se pierda la capacidad de sentir; por ende, mediante esta práctica lo que se hace es recuperar la capacidad de sentir a través del cuerpo.Esto ya lo había profundizado Peter Levine, doctor en física de la medicina y biología, cuando postuló en los 70 que cuando los humanos experimentan un trauma, pueden quedar atrapados en la parte de "congelación" de la respuesta de lucha o huida. Estas partes congeladas acumulan energía como deberían, pero la gastan de maneras que son contraproducentes para una vida saludable, como por ejemplo a través del estrés y la ansiedad. En síntesis, el objetivo de la experiencia somática es redirigir aquella energía en direcciones que le permitan al paciente tener una mejor calidad de vida."Yo les repito a mis pacientes 'el cuerpo es preciso y precioso'. Solo tenemos que aprender a conocerlo", finaliza Brito Lettier.
Un estudio reveló que la "Generación Z" enfrenta ansiedad y escepticismo.La investigación destacó preocupaciones sobre seguridad digital, derechos y un futuro incierto.
El actor gallegao ha acudido al programa presentador por Marc Giró para hablar de su nueva película, 'Golpes'
La intervención de desintoxicación digital durante siete días disminuyó un 24,8% los síntomas de depresión en jóvenes adultos
"Tuve que apechugar", entre lágrimas, la exmodelo contó cómo reconstruyeron su vínculo y por qué ahora tienen una relación saludable como padres
El español asegura que la representante peruana atraviesa un difícil momento emocional después del certamen, donde varias candidatas se sintieron decepcionadas y marginadas durante la competencia
En el último capítulo del podcast Tea Time, la madre de Miley Cyrus compartió anécdotas sobre su historia familiar, la crianza en el ojo público y cómo enfrenta la soledad tras el "nido vacío"
El doctor Mora clasifica de menor a mayor eficacia las opciones más respaldadas por la ciencia para aliviar los síntomas
Sensaciones corporales inesperadas pueden alterar la vida cotidiana y dificultar el diagnóstico, mientras médicos y especialistas buscan respuestas ante los síntomas más diversos
El expresidente reveló detalles inéditos sobre el impacto emocional que vivió durante su arresto domiciliario, en el marco del proceso judicial en su contra por presunto fraude procesal y soborno a testigos, del que fue declarado inocente en segunda instancia
Especialistas de Mayo Clinic alertan que estos episodios, si se vuelven frecuentes, podrían tener un costo oculto para la salud
Según especialistas consultados por Forbes, la anticipación, explicaciones claras y recursos de autorregulación resultan esenciales para disminuir el malestar emocional en los niños en los traslados
Manos "azules" que eran solo tinta de diario; palpitaciones nocturnas que no eran tales, sino la alarma del reloj programada para sonar siempre de madrugada, preguntas inesperadas que revelan cuánta ignorancia existe todavía en materia de cuidados de la propia salud. En los consultorios, los médicos se enfrentan a diario con un fenómeno cada vez más visible y que pone a prueba sus habilidades pedagógicas para poder despejar las dudas básicas, temores infundados o interpretaciones insólitas sobre síntomas y tratamientos que les transmiten algunos pacientes. Profesionales de distintas especialidades dan a conocer cuáles son los episodios más inesperados de su práctica diaria y cuáles son las falsas creencias sobre la medicina y los medicamentos que todavía quedan por aclarar."Menos mal doctor, pensé que me estaba muriendo"En el consultorio del Dr. Pablo Young, director del Centro Integral de Enfermedades Poco Frecuentes del Hospital Británico (M.N. 100.224), algunas preguntas o dudas sorprenden por el nivel de desinformación que reflejan, mientras otras componen escenas que parecen salidas de una sitcom.Una tarde, las enfermeras llamaron de urgencia porque un paciente estaba "cianótico". Tenía las manos totalmente azules. Young corrió hacia la habitación, preocupado por una emergencia real. Lo que encontró fue a un señor leyendo el diario sin advertir que sus dedos se teñían con la tinta del papel. También recuerda un caso que duró semanas: un paciente consultaba por palpitaciones nocturnas. Aseguraba que aparecían "todas las noches a la misma hora". Los estudios daban normales. Durante la charla, apoyó la muñeca en la mesa y Young escuchó un bip-bip. La causa era un reloj con alarma vibratoria automática. "Me dijo: 'Menos mal doctor, pensé que me estaba muriendo'. Le apagamos la alarma y el problema desapareció."En el Hospital Alemán, la Dra. Cristina Freuler, jefa del Departamento de Medicina Interna (MN 58098), recuerda cuando atendió cierta consulta telefónica que la dejó sin palabras. "Un hombre llamó preguntando si teníamos un aparato de radiografía lo suficientemente sensible como para detectar la aureola de la gente", rememora. Con el correr de la conversación advirtió que el hombre hablaba del "aura", concepto acuñado por teorías místicas que refiere a cierto halo o energía invisible que rodea al cuerpo, que no tiene respaldo científico.Otra escena la encontró en la guardia, con un paciente hipertenso que acudía seguido a controlarse."Una de las veces que vino, no lo vimos bien y le hicimos un electrocardiograma; estaba con un infarto", relató Freuler. Cuando le indicaron que debía quedarse internado, el hombre dudó mientras sujetaba un bolso."Le preguntamos qué había en el bolso y resultó que traía a su perrito. Terminamos quedándonos una hora cuidando al perrito en la guardia, hasta que vino un amigo a retirarlo", dijo.Al final era hipo y el mito de infección y fiebreMás allá de los mitos, están los efectos de googlear sin orientación. Young recuerda a un hombre que llegó pálido y convencido de que tenía cáncer de páncreas. "Trajo los resultados impresos de una búsqueda que había hecho en Internet. Su único síntoma real era hipo persistente de dos días y no tenía más que eso. Terminamos hablando más de Google que del hipo", admite.El doctor Young observa que la desinformación sobre las vacunas genera dudas recurrentes, como la creencia de que "la vacuna de la gripe te da gripe", a pesar de que la evidencia científica lo desmiente desde hace años. Otro mito arraigado, sobre todo en adultos mayores, dice el especialista del Británico, es que "si no tengo fiebre, no tengo infección", cuando un porcentaje de las infecciones severas no cursa con fiebre. También llegan personas que confunden causas y desencadenantes, por ejemplo con la idea de que "la ansiedad causa fiebre o infecciones" y es común escuchar que los pacientes formulan conclusiones erróneas de los resultados de sus estudios médicos: "Si el colesterol está normal, puedo fumar tranquilo", o "tengo un electrocardiograma normal, así que no puedo tener problemas cardíacos", e incluso "si los análisis están bien, seguro no es cáncer". Las confusiones al momento de comprender las intervenciones médicas llegan a puntos que parecen salidos de un dibujo animado. Eso de los ojos saltarines que tantas veces nos despertaban risas de chicos. Literalmente, hay gente que piensa que esto ocurre en los quirófanos y se lo preguntan a menudo al doctor Esteban Travelletti (MN 104.355), médico oftalmólogo integrante de la división Oftalmología del Hospital de Clínicas de la UBA: la idea de que, durante determinadas cirugías, los especialistas "sacan" los ojos de la órbita y luego los vuelven a colocar. "Es una fantasía mucho más común de lo que parece", cuenta. "Muchas personas sienten miedo incluso de mencionarlo". Cuando aclara que esto no ocurre, observa cómo "literalmente les cambia el semblante".En su práctica el doctor Travelletti también lidia con un malentendido habitual: la idea de que, si alguien ve bien de lejos o no tiene dificultades para leer, no necesita controles oftalmológicos. En los niños, advierte que ese supuesto es especialmente problemático. "No es raro que un ojo vea perfectamente y el otro no", explica. Como el ojo sano compensa, el chico no nota el problema. Incluso en controles informales, observa escenas repetidas: "Los niños se tapan el ojo sano con la mano, pero espían entre los dedos, y todos creen que ven bien de ambos ojos". Cuando esos casos no se detectan a tiempo, puede aparecer la ambliopía, una condición por la que el ojo con menor visión queda débil de por vida.¿Y esto como se toma? Aunque las indicaciones médicas suelen ser precisas, los errores en la forma de tomar los medicamentos son más frecuentes de lo que uno imagina. El oftalmólogo del Clínicas nunca podrá olvidarse de aquella vez que estando de guardia una paciente llegó con una fuerte molestia en los ojos: otro profesional le había indicado tomar comprimidos â??medio cada ocho horasâ?? y colocarse gotas porque tenía la presión ocular elevada. La mujer entendió que debía aplicarse la medicación sólida en los ojos. "Se había puesto media pastilla en cada ojo y aguantó la irritación más de una hora", relata. Afortunadamente, la situación terminó sin consecuencias graves.El error en la toma de los medicamentos también lo enfrentó en varias consultas la doctora Vilma Rosciszewski, médica ginecóloga. "Ha pasado que pacientes a las que indicamos óvulos vaginales, llegaron a la casa y se olvidaron de la explicación: en lugar de colocarlos en la vagina los tomaron por boca, como si fuera un comprimido", comenta.La doctora Graciela Manzur, Jefa de la Cátedra y División de Dermatología del Hospital de Clínicas de la UBA (MN 63141), también asistió a una mujer que no había entendido cómo tomar los medicamentos. La paciente consultó por un cuadro dermatológico y recibió una indicación completa de cuidados diarios, medicaciones tópicas y un fármaco por vía oral. En el primer control expresó alivio por la mejoría clínica, aunque confesó que los comprimidos le resultaban un poco amargos. Aun así, estaba satisfecha y dispuesta a continuar asistiendo a los controles médicos. Pero en la segunda consulta la situación cambió: dijo que no quería seguir tomando el remedio porque el sabor se había vuelto "intolerable". Entonces la dermatóloga le pidió que explicara cómo tomaba la medicación y la respuesta reveló el origen del mal sabor: la paciente abría las cápsulas, volcaba el contenido en una taza con agua y bebía ese preparado. "Las cápsulas son comestibles; están hechas de gelatina y permiten que el paciente reciba la dosis exacta y no perciba el sabor amargo", explica la doctora Manzur, todavía sorprendida por el ingenio â??y el sufrimiento evitableâ?? de su paciente.Tabúes, mitos y pudores que persistenEn su cuenta de Instagram donde comunica sobre salud femenina la doctora Rosciszewski recibe numerosas consultas por mensaje directo, mayormente de adolescentes. Las preguntas más frecuentes giran en torno a la sexualidad y a dudas sobre métodos anticonceptivos. "Un tema recurrente es si las pastillas anticonceptivas se deben tomar solo el día del encuentro sexual o durante todo el mes", explica la especialista. La doctora puntualiza que otra pregunta habitual es si el líquido preseminal puede causar un embarazo -la respuesta es sí, es infrecuente pero no imposible-. "Los adolescentes suelen referirse al juego previo, o 'froti, froti' como lo llaman ahora, que muchas veces es su primer encuentro sexual.", agrega la médica. Y así como falta, también sobra A veces, los pacientes llegan a la consulta con ideas muy claras sobre lo que necesitan, pero basadas en información incompleta o equivocada. Esa confianza en lo que creen saber puede generar malentendidos inesperados y situaciones difíciles de manejar para el médico.La doctora Laura Maffei (MN 62441), especialista en endocrinología clínica y directora de Maffei Centro Médico e Investigación Clínica Aplicada, recibió a una paciente que le pidió que ordenara una dosaje de "todas, todas sus hormonas". Maffei intentó explicarle que eso no era viable y que primero necesitaban indagar sus síntomas para orientar el estudio. La mujer se levantó, le dijo: "Me mintieron, usted no sabe nada", y se fue dando un portazo.Para compensar el mal trago, también están los pacientes agradecidos, como aquella que le contaba entusiasmada que "ese tratamiento" le había mejorado la caída del cabelloâ?¦ cuando en realidad el estudio que se estaba realizando era por obesidad.En la práctica de la doctora Ingrid Baumlis, especialista en Diagnóstico por Imágenes del Elas y el Hospital Español de Rosario (MP 18536), la desinformación sobre estudios mamarios y ginecológicos sorprende tanto como genera momentos insólitos."Un alto porcentaje de pacientes no sabe la diferencia entre una mamografía y una ecografía mamaria", explica la doctora. "Es la duda más frecuente que recibo en consulta".Un día, atendió a una paciente "sumamente pudorosa", que no lograba descubrirse el pecho para realizar la ecografía. "Literalmente tuvimos que tomarnos nuestro tiempo para que pudiera relajarse y hacerse el examen", recuerda Baumlis.Muchas veces llegan mujeres que ignoran estar embarazadas al momento de realizar una ecografía ginecológica. Las reacciones que presenció la doctora al dar la noticia fueron intensas, desde una felicidad extrema hasta angustia total.La anécdota más insólita hasta ahora, según la doctora, ocurrió con una mujer de 70 años: al comenzar una ecografía transvaginal, empezó a reírse y dijo "ahora viene la parte donde me van a "revolver las tripas". "Fue el comentario más desubicado que escuché en toda mi carrera"- admite asumiendo que, por lo incómodo del estudio, tal vez la mujer estaba nerviosa y buscó descomprimir la situación con humor negro.Cuánto le cuesta al sistema de salud la desinformación Este exceso de consultas innecesarias no solo aporta anécdotas graciosas para compartir en la sobremesa de un asado, sino que es un fenómeno que evidencia el desorden estructural que afecta al sistema sanitario argentino. Según un estudio realizado en guardias médicas de 28 centros privados en Argentina, el 84,5% de las consultas son por problemas de bajo riesgo que podrían resolverse de otras formas, y solo el 2,6% son verdaderas emergencias. Esta situación causa el colapso de las guardias médicas y aumenta los tiempos de espera para todos los pacientes, incluso para aquellos que sí presentan necesidad urgente de atención.El estudio, hecho por la Comisión de Directores Médicos de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio (Adecra+Cedim), refleja que la situación perpetúa un uso ineficiente de los recursos sanitarios, que impacta en la calidad y costo del sistema de salud. Además, observa que estas consultas innecesarias contribuyen al agotamiento del personal sanitario y dificultan la atención efectiva a quienes realmente requieren atención urgente. Por ejemplo, solo en los 28 centros privados relevados en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, se registraron más de un millón de casos en solo tres meses (marzo a mayo de 2024), con tiempos de espera promedio que superan las dos horas, y picos en horarios de tarde.Este fenómeno, comparado con sistemas de otros países, muestra que en Argentina la proporción de consultas de bajo riesgo es mucho mayor, es decir que el problema es sistémico y necesita soluciones estructurales como educación sanitaria, telemedicina y alternativas de atención primaria. La sobreutilización del sistema no solo afecta su eficiencia, sino que también aumenta los costos y limita la disponibilidad de recursos para pacientes con verdaderas urgencias.Qué sugieren los médicos consultados para solucionar malentendidos frecuentes Explicar claramente a los pacientes los estudios que se le solicitan, para qué se hacen, y tranquilizarlos sobre los temores por los riesgos. (Dra. Ingrid Baumlis).Es fundamental que los pacientes comprendan la importancia de completar los esquemas de tratamiento indicados por el médico ya que la creencia de que "sentirse mejor" significa estar curado lleva a interrumpir tratamientos esenciales, lo que incrementa recaídas y resistencias. (Dr. Pablo Young).No se deben tomar antibióticos para tratar afecciones virales, los pacientes no deberían tomar nunca los antibióticos por su propia cuenta, ni porque sí, ya que esto crea resistencia antimicrobiana y resta su efectividad para tratar las infecciones reales. (Dra. Cristina Freuler). Hacer controles frecuentes y llevar al médico los resultados de los estudios diagnósticos: es clave combinar diagnóstico con entrevista y examen clínico (Dr. Pablo Young).Combatir mitos sobre vacunas, como que "la vacuna de la gripe da gripe" o que "debilitan el sistema inmune", explicando con paciencia y evidencia para no generar rechazo (Dr. Pablo Young). Es importante que se cumpla con el calendario de vacunación: las vacunas son útiles y no son peligrosas (Dra. Cristina Freuler). Despejar temores infundados sobre ciertos medicamentos como corticoides, broncodilatadores, antidepresivos e ibuprofeno, para mejorar la adherencia a tratamientos necesarios (Dr. Pablo Young).Enseñar a diferenciar síntomas normales de patologías para evitar sobremedicalizar molestias banales y, por otro lado, no minimizar síntomas graves como dolor torácico o dificultad respiratoria (Dr. Pablo Young).Informar sobre los riesgos de confiar excesivamente en diagnósticos online sin supervisión profesional para prevenir miedo injustificado y consultas urgentes innecesarias (Dr. Pablo Young).Realizar controles oftalmológicos periódicos aun sin síntomas visuales evidentes, para detectar enfermedades silenciosas como ambliopía en niños o glaucoma en adultos (Dr. Esteban Travelletti).Aclarar las dudas frecuentes sobre sexualidad y anticonceptivos, incluyendo malentendidos como tomar óvulos vaginales por boca o creer que las pastillas anticonceptivas se deben usar solo el día del encuentro sexual (Dra. Vilma Rosciszewski).Es necesario concientizar al paciente que, como cualquier otro órgano del cuerpo (recordemos que es el más grande que tenemos), la piel de la cara requiere un cuidado y una higiene diarios a fin de remover la polución que se deposita y los detritus que se generan. Esto es básico para una buena salud de la piel y las cremas humectantes y el protector solar son útiles para preservarla (Prof. Graciela Manzur).Destacar la urgencia de educación sexual clara y accesible para adolescentes para evitar accidentes y conductas de riesgo (Dra. Vilma Rosciszewski).No solo los remedios curan; también hay que llevar una rutina preventiva. Hoy contamos con un desarrollo muy interesante de fármacos que han prolongado la vida y mejorado su calidad, pero muchas personas creen que la intervención terapéutica empieza y termina con un medicamento. Y no es así: caminar, hacer ejercicio, gestionar el estrés, socializar y aprender a procesar las emociones tienen un valor inestimable en la salud. (Dra. Laura Maffei).
La experta habla con 'Infobae España' sobre cuestiones como el perfeccionismo, la necesidad de hablarnos a nosotros mismos con asertividad o los efectos de la comparación constante
Dormir mejor, controlar el estrés y transformar vínculos personales son resultados que la ciencia avala. Un movimiento nacido en Jujuy traslada estos beneficios a miles de mujeres en toda Hispanoamérica
Algunas rutinas cotidianas que parecen inofensivas pueden incrementar el nerviosismo de los animales y afectar a su bienestar emocional
Los ansiolíticos se indican cuando una persona presenta un trastorno de ansiedad que le impide dormir, trabajar o mantener relaciones personales
Grandes corporaciones de tecnología, manufactura, logística y consumo masivo avanzan con reducciones de personal, afectadas por costos crecientes, reestructuraciones y el desvío de inversiones hacia inteligencia artificial.
El estrés y la ansiedad forman parte de la misma reacción del cuerpo y tienen síntomas similares, pero hay formas de distinguir entre ellos
Nuevas técnicas para dominar habilidades y avances científicos en salud mental convergen en una inspiradora experiencia de superación personal y en la búsqueda de soluciones para la ansiedad, la depresión y el bienestar integral
Esta condición provoca que los dientes rechinen o se aprieten de forma involuntaria
Un estudio de la Fundación ANAR a partir de las peticiones de ayuda de familiares o miembros del entorno muestra los problemas de la infancia que han afectado a casi 60.000 menores en los últimos 5 años
La modelo se sinceró sobre la ansiedad médica que acompaña su batalla contra la enfermedad de Lyme.
En La Fórmula Podcast, el psicólogo clínico Juan Lucas Martín explicó que sanar los traumas del pasado es fundamental para permitir la práctica de la meditación y la visualización. Además, señaló que estos métodos pueden transformar la biología y calmar el estrés
Ainhoa explica cómo actúa nuestro cerebro cuando comienza a desarrollar pensamientos rumiativos e intrusivos que no podemos frenar
Balances, compromisos sociales y mandatos de felicidad generan presiones que inciden en un posible aumento del malestar emocional. Claves para ajustar expectativas y priorizar el autocuidado
Investigadores de la Universidad de California encontraron una disminución importante en pacientes con esta condición y avanzaron en el conocimiento de su base neuroquímica. La investigación fue publicada en Molecular Psychiatry
Factores genéticos, hormonales y de salud explican por qué una misma taza puede calmar a algunos y alterar a otros.Investigaciones de universidades de EE.UU. y Australia detallan cómo la cafeína puede volverse un disparador de ansiedad.
Estos son los alimentos que pueden mejorar tu bienestar emocional
La inesperada salida de la actriz y cantante ha puesto sobre la mesa la importancia del bienestar emocional en la televisión
Durante el Black Friday aumentan los fraudes digitales, el phishing y los sitios falsos que buscan robar datos personales y bancarios. Los ciberdelincuentes aprovechan la ansiedad de los usuarios por no perder una oferta y operan mediante links engañosos, QR adulterados y billeteras virtuales. Leer más
Expertos advierten sobre la importancia de desarrollar pensamiento crítico y habilidades digitales para distinguir entre información confiable y contenido engañoso
Los estudiosos en el comportamiento animal reconocen que los perros no actúan con malicia, sino por estrés, cansancio o aburrimiento
Las personas con ansiedad, además de experimentar síntomas físicos, también comparten rasgos de personalidad.El primer rasgo que menciona Fernández es la tendencia a asumir una responsabilidad extrema. Veamos qué más.
El magnesio es un mineral esencial para asegurar el buen funcionamiento del organismo. Participa en más de 300 reacciones bioquímicas y sirve para mantener los músculos y nervios en óptimo estado.
La incapacidad de controlar el impulso digital puede afectar el desarrollo emocional y social, según una investigación con más de 4.000 menores
La actriz, de la mano de su personaje, consiguió que niños reconocieran sus emociones, lo que permitió nuevos diálogos familiares sobre autoconocimiento, empatía y el valor de validar cada sentimiento desde la infancia
Las personas perfeccionistas o con tendencia a reprimir las emociones son más propensas a la somatización
El psicólogo clínico, Josh Spitalnick, explicó en The Peter Attia Drive podcast que el temor constante a enfermarse se identificó en los últimos años, impulsado por la pandemia y la cultura digital
Un psiquiatra consultado por The Washington Post, recomendó aprender a identificar y gestionar estas emociones, en lugar de evitarlas, para promover una vida más libre y saludable
El actor ha acudido como invitado a 'La Revuelta' junto Amaia Salamanca para presentar su nueva película, 'Siempre es invierno'
Científicos españoles demostraron en modelos animales que modificar la actividad de ciertas células cerebrales reduce el miedo y favorece la sociabilidad. Por qué afirman que este avance experimental abre nuevas perspectivas para tratar problemas emocionales en humanos
Según un estudio, dedicar unos minutos a reflexionar o escribir sobre valores y reconocer avances, además de planificar metas, refuerza la autoconfianza y el equilibrio emocional. Cómo aplicar esta sencilla herramienta para lograr efectos duraderos
El especialista en ciberseguridad, Maximiliano Galante, explicó cómo operan los fraudes digitales durante el Cyber Monday y brindó consejos clave para evitar caer en trampas online. Leer más
Este trastorno implica temor intenso al juicio negativo de otras personas y puede dificultar actividades diarias, como asistir a eventos o interactuar con desconocidos. Cómo ayudar a quien la sufre
La hiperconexión al móvil es uno de los principales generadores de estrés y ansiedad
Presentes en distintos grados, pueden generar presión interna, falta de autocuidado y respuestas emocionales intensas. Los especialistas recomiendan fortalecer la asertividad, practicar la autocompasión y entrenar la flexibilidad mental para prevenir y aliviar los síntomas
El regreso a su domicilio se produjo a última hora del sábado
Cuando tenía unos 16 años, pensé que sería divertido tener una noche de cine. Resultó que me equivoqué. Uno de mis amigos trajo su DVD de El Exorcista. Pasé las dos horas siguientes con las manos sobre los ojos. Cada vez que saltaba en mi asiento, me preguntaba cómo a otras personas les podía resultar tan entretenido algo tan aterrador.Filósofos y psicólogos se plantearon la misma pregunta. La lógica dicta que el miedo evolucionó para alejarnos de las cosas que amenazan nuestra seguridad. Nos ayuda a evitar cualquier cosa que pueda hacernos daño a nosotros o a nuestros seres queridos. Es por eso que el miedo desencadena la respuesta de lucha o huida. Sin embargo, a medida que se acerca Halloween, muchos buscamos activamente formas de asustarnos devorando películas diseñadas específicamente para que el corazón nos lata a mil. Desde apocalipsis zombis hasta vampiros, nos encanta sentir escalofríos, lo que convierte al cine de terror en el género más rentable de Hollywood."La paradoja del horror es un enigma muy antiguo", afirma Mark Miller, investigador de la Universidad de Monash, Australia, y la Universidad de Toronto, Canadá. "Incluso Aristóteles habló de lo extraño que es que estemos acostumbrados a evadir y evitar cosas peligrosas, repugnantes, dañinas y horribles. Sin embargo, nos atrae estar en espacios en contacto con cosas repugnantes, horribles, nocivas o aterradoras".En los últimos diez años, los psicólogos finalmente comenzaron a resolver este enigma. Algunas evidencias indican que las historias de terror interactúan con procesos clave del cerebro que nos ayudan a lidiar con la incertidumbre.Los últimos resultados sugieren que estos relatos ficticios de terror podrían incluso aportar importantes beneficios psicológicos, como la reducción de la ansiedad que sentimos ante los acontecimientos del mundo real. Son un bálsamo para nuestras preocupaciones.Preferencias paradójicasColtan Scrivner, psicólogo de la Universidad Estatal de Arizona y autor del nuevo libro Morbidly Curious: A Scientist Explains Why We Can't Look Away (Curiosidad mórbida: un científico explica por qué no podemos apartar la mirada), fue pionero en gran parte de este tema de investigación.De niño siempre disfrutó de la emoción de las historias de miedo. Sin embargo, fue solo al llegar a la universidad que comenzó a cuestionarse la ubicuidad del terror en las culturas humanas. "La primera evidencia que tenemos de escritura incluye demonios horribles y bestias monstruosas", dice Scrivner, al describir las tablillas babilónicas de 4000 años de antigüedad grabadas con la Epopeya de Gilgamesh. "Diría que las características de las historias de terror son tan antiguas como el lenguaje".Una explicación es que las historias de terror sirven como una especie de juego que nos permite comprender el mundo que nos rodea y prepararnos para las amenazas que podríamos enfrentar. "Es adaptativo para cualquier animal, incluidos los humanos, comprender y aprender sobre los peligros que los rodean", afirma.Podemos ver las raíces de esto en otras especies: las gacelas, por ejemplo, tienden a observar a los depredadores a distancia antes de huir de ellos. "Y la razón por la que los humanos parecen ser las criaturas más morbosamente curiosas de todas es que tenemos esta increíble capacidad de crear, transmitir y consumir historias", afirma Scrivner. Los beneficios adaptativos son muchos, según logró constatar.En un estudio, reclutó a unos 400 participantes para un cuestionario en línea en el que debían evaluar qué tan de acuerdo estaban con una serie de afirmaciones sobre su consumo de películas de terror. Respondieron preguntas como:â?¢ Me gustan las sensaciones que me producen las películas de terror.â?¢ Me asusté tanto viendo una película de terror que me daba miedo volver a casa o entrar en ella después.â?¢ Me gusta ver "películas de tortura" porque tengo curiosidad por saber cómo sería realmente la tortura.Al analizar los resultados, descubrió que los participantes podían dividirse en tres grupos principales. Los primeros, llamados "Adictos a la adrenalina", se dejaban llevar por la sensación física del suspenso y afirmaban sentirse "más vivos" gracias al miedo.Los segundos, los "Aterrados", tienden a detestar el estrés que provocan las películas del género. "No disfrutan necesariamente de la sensación de miedo, pero sí de la sensación de superarlo", explica Scrivner. Sienten que el proceso les ayudó, por ejemplo, a aprender algo importante sobre sí mismos.Los terceros, los "Adictos a la oscuridad", lo veían como una forma de afrontar la vida real. Comentaban que veían películas de terror para explorar, por ejemplo, lo violento que es el mundo y para recordar lo seguras que eran sus propias vidas en comparación con la sangre derramada en la pantalla. Algunos incluso veían la acción en pantalla como una forma de controlar su ansiedad o depresión. Era una forma de poner a prueba su valentía. Cada uno de estos motivos ofrece una forma de resolver la paradoja de nuestra fascinación por lo macabro. "Puede haber múltiples caminos hacia la curiosidad mórbida", afirma Scrivner.Para comprobar si los mismos resultados se mantendrían en un contexto completamente diferente, colaboró con investigadores daneses que interrogaron a los visitantes de la Casa Encantada de Dystopia, una experiencia interactiva en Vejle, Dinamarca, construida alrededor de un laberinto con efectos especiales y actores entrenados para aterrorizar a los visitantes.Se observaron exactamente los mismos patrones, lo que validó significativamente la teoría. "Esos tres 'tipos' se replicaron a la perfección en un idioma, una cultura y un entorno diferentes", afirma Scrivner.Como prueba adicional del valor adaptativo de la curiosidad mórbida, descubrió que los aficionados al cine de terror mostraron una mayor resiliencia durante el auge de la pandemia de Covid-19. Eran más propensos a estar de acuerdo con afirmaciones como: "Estuve tomando las noticias sobre la pandemia con calma" y "Creo en mi capacidad para superar estos tiempos difíciles".Simulaciones refinadasEstos efectos también podrían reflejar un principio fundamental del funcionamiento del cerebro.En las últimas décadas, filósofos, neurocientíficos y psicólogos han coincidido en la idea de que el cerebro construye constantemente simulaciones del mundo que nos rodea. "Es un motor de anticipación", dice Miller.Como describo en mi libro "The Expectation Effect" (El efecto expectativa), nuestro cerebro utiliza el "procesamiento predictivo" para ayudarnos a interpretar nuevos eventos a medida que ocurren y a planificar nuestras respuestas adecuadamente; cuanto más precisos seamos, mejor.Es clave para nuestra flexibilidad en la gestión de nuestro mundo incierto.Las historias de terror, sugiere Miller, proporcionan la incertidumbre justa para mantener activo el "motor de anticipación", permitiéndole refinar sus simulaciones y realizar mejores predicciones de amenazas futuras."Estar en este punto óptimo significa que tu capacidad predictiva se desarrolla constantemente, lo que te permite estar cada vez mejor preparado para gestionar la incertidumbre a largo plazo", afirma Miller.Al igual que Scrivner, cree que esto puede ser útil para reducir la ansiedad al moderar la respuesta al estrés ante eventos inquietantes."El terror es una oportunidad para experimentar con el miedo, el asco y la presión", afirma Miller.La ventaja, por supuesto, es que permanecemos en la seguridad y comodidad de nuestro sofá durante este proceso de aprendizaje, y podemos controlar el miedo que sentimos pausando la película, saliendo de la habitación o escondiéndonos detrás de una bolsa de palomitas de maíz.Miedo terapéuticoScrivner sugiere que las historias de terror podrían incluso incorporarse a la terapia psicológica para enseñar a las personas a afrontar situaciones difíciles.Con el libro o la película adecuados, podemos aprender a minimizar nuestro miedo y convertirlo en un punto óptimo de excitación placentera: habilidades de regulación emocional que nos ayudarían a afrontar mejor el estrés de la vida cotidiana.Señala que investigadores en los Países Bajos han utilizado un principio similar para tratar a niños con ansiedad mediante un videojuego llamado MindLight.El juego se ambienta en una casa embrujada con monstruos chillones que acechan al avatar del jugador.El niño, sin embargo, lleva un dispositivo de electroencefalograma que mide su actividad cerebral y que controla directamente una luz en la cabeza de su avatar.Cuanto más tranquilo se vuelve, más brillante es la luz, lo que refuerza su relajación.Si el niño logra mantener este estado de relajación durante un ataque, el monstruo se transforma en un adorable gatito que lo sigue por toda la casa. Si, por el contrario, se asusta demasiado, aparece un mensaje con consejos para calmar su mente antes de continuar.En varios ensayos clínicos, los niños que juegan regularmente al juego muestran una reducción de la ansiedad en su vida diaria, con beneficios generales similares a los de la terapia cognitivo-conductual clásica."Es increíble, porque es el estándar de oro para tratar la ansiedad en niños", afirma Scrivner.Y sospecha firmemente que las historias de terror habituales, ya sean novelas o películas, podrían tener un propósito similar.Como escribe en una reseña sobre el tema: "El contenido de entretenimiento de terror permite a las personas experimentar el miedo en un entorno seguro y controlado, lo que brinda la oportunidad de practicar la reevaluación cognitiva, tolerar experiencias somáticas incómodas y desafiar el razonamiento emocional".Claramente, he estado perdiendo la oportunidad de evitar todo lo macabro desde aquella proyección en casa de El Exorcista.Si te encuentras en la misma situación, él recomienda buscar algo que se salga un poco de tu tolerancia habitual."Los libros suelen ser una buena manera de empezar, porque puedes controlar un poco mejor la imaginación", dice. Y trata de encontrar historias que se relacionen con tus otros intereses."El terror es uno de los géneros más amplios que existen, así que puedes encontrar temas que realmente disfrutes".Puede que te sorprendas a adónde te lleva tu curiosidad morbosa y de la calma que aportará al resto de tu vida.*Por David Robson, galardonado escritor y autor científico. Su último libro, The Laws of Connection: 13 Social Strategies That Will Transform Your Life, fue publicado por Canongate (Reino Unido) y Pegasus Books (Estados Unidos y Canadá) en junio de 2024.
Anita Espósito, integrante de Patria y Familia (LUZU TV), se mostró seria al saber que competirá en la premiación de canales de streaming.Ante las críticas, aclaró qué fue lo que le sucedió.
La especialista en salud mental explica por qué muchas personas sienten miedo al defender su postura y cómo aprender a poner límites puede fortalecer, y no romper, los vínculos afectivos
La ansiedad solo es un problema emocional o biológico, por ese motivo la psicóloga Ángela Fernández invita a mirar más allá del síntoma y a revisar cómo ciertas formas de pensar y comportarse pueden mantener el ciclo del estrés sin que apenas nos demos cuenta.
La especialista asegura que la ansiedad o el estrés no solo se manifiestan a nivel físico, sino que puede verse reflejado en la forma en que hablamos con nosotros mismos
Un estudio revela que la mitad del profesorado califica la salud mental de su alumnado como regular y la ansiedad se consolida como el principal problema
Se sabe que el consumo excesivo de alcohol tiene perjuicios considerables para la salud. Ahora, un estudio reciente analizó qué tipo de personas son más propensas a experimentar una fuerte "hangxiety", es decir, un sentimiento de ansiedad que aparece al otro día durante la resaca. Como su nombre indica, se trata de una combinación entre la resaca y una intensa sensación de ansiedad, que golpea el cerebro con un cóctel muy desagradable de emociones. Esto se debe a que el alcohol altera los sistemas cerebrales que regulan el estado de ánimo y el estrés. Aumenta el ácido gamma-aminobutírico (GABA), un químico que produce calma, y suprime el glutamato, que mantiene la alerta. Por eso la confianza aumenta y las preocupaciones disminuyen.A medida que el cuerpo procesa el alcohol, este equilibrio se invierte: las señales calmantes disminuyen, las excitatorias aumentan y el sistema nervioso entra en sobrecarga. Si a eso se le suman el mal descanso, la deshidratación y la baja de azúcar en sangre, se obtiene la combinación perfecta para sentirse nervioso e inestable.En un artículo publicado en The Conversation, los autores del estudio explicaron que, a corto plazo, el alcohol puede hacerte sentir un poco mejor, ya que aumenta los químicos calmantes en el cerebro y suprime la alerta mental. Por eso, durante un tiempo, uno puede sentirse más relajado y menos preocupado por lo que pueda pasar.El nuevo estudio analizó investigaciones que involucraron a más de 6.000 personas en todo el mundo y descubrió que algunas tenían más probabilidades de sufrir una fuerte resaca con ansiedad tras beber. Los científicos hallaron que las personas "propensas a la ansiedad o al estado de ánimo bajo", o aquellas que "beben para sobrellevar el estrés", son las más propensas a experimentar este tipo de malestar. Dado que el alcohol atenúa temporalmente los sentimientos negativos, el rebote emocional posterior es más fuerte si ya te sentías estresado o decaído antes de empezar a beber.Los investigadores también observaron que sentirse mal después de beber no llevaba necesariamente a evitar el alcohol; muchos consideraban la resaca como un "rito de iniciación" y, en algunos casos, incluso podía desencadenar un nuevo ciclo de consumo.Los científicos explicaron que, especialmente entre quienes recurren al alcohol para manejar el estrés, esto puede resultar especialmente dañino, ya que la intensa "hangxiety" podría impulsarlos a beber nuevamente para aliviar el malestar, provocando así otra resaca. Además, descubrieron que ciertos tipos de bebidas también pueden agravar la intensidad de la resaca.Otro estudio sobre los peores tipos de alcohol para la "hangxiety" señaló que los licores oscuros están entre los principales responsables, ya que su efecto sobre los niveles de alcohol en sangre puede generar una "ansiedad de rebote más pronunciada".El vino tinto también puede ser problemático, ya que contiene tiramina e histaminas, compuestos que pueden aumentar la ansiedad, mientras que los cócteles azucarados agregan más sustancias que alteran el estado de ánimo. El mejor consejo, según los expertos, es mantenerse hidratado y evitar los remedios del tipo "curarse con otra copa", ya que solo prolongan los efectos de la resaca. De esa forma, recomendaron ser cautelosos con el consumo y responsables con los efectos que produce.
Fuerte entusiasmo por el inicio de una etapa reformista. Hubo empresarios que militaron el voto. Otros que piden un nuevo paso del plan económico. Alivio por el tono del discurso presidencial. Leer más
La psicóloga Anna María Sepe sostiene que la inconsistencia entre palabras y acciones, así como la dificultad para mantener límites claros, incrementan la inseguridad y el agotamiento emocional en quienes conviven con personas inestables
El temor al juicio social, a la falta, al fracaso y a que todo salga mal son los cuatro pilares que sostienen la ansiedad. Identificarlos permite entender su origen, reducir su impacto y recuperar el equilibrio emocional, según coinciden los especialistas en salud mental
Un análisis de la psicóloga Olga Albaladejo indica que el hábito de llegar siempre antes de la hora, lejos de ser solo cortesía, puede estar relacionado con la gestión de la ansiedad y factores culturales
A los 40 años, el artista colombiano reveló los desafíos emocionales que enfrentó detrás del éxito, desmitificando la imagen de perfección en la vida de las celebridades y alentando a sus seguidores a buscar ayuda y autenticidad
El cese se produjo por una serie de incumplimientos graves: negligencia reiterada en la atención a los usuarios, uso del teléfono móvil durante el trabajo, sustracción de alimentos, registro de tareas no realizadas y actuaciones que comprometían la integridad y el bienestar de las personas atendidas
Investigadores de Alemania presentan un mecanismo novedoso que posibilita responder de manera adaptativa ante desafíos emocionales, equilibrando funciones fisiológicas en presencia de estados emocionales intensos o restrictivos
Cleveland Clinic refuerza la importancia de prácticas relajantes y el abordaje temprano de las preocupaciones como aliados fundamentales para reducir los episodios nocturnos ansiosos
Cuando apenas quedan 5 ruedas de operaciones antes de las elecciones legislativas, hasta el presidente Javier Milei se ataja: "Harán todo lo posible por generar pánico con el dólar". Leer más
Un mal cada vez más frecuente en estos tiempos â??marcados por la velocidad, la incertidumbre y los cambios constantesâ?? es la ansiedad. Por eso, hoy quiero compartirte cuatro ideas prácticas que pueden ayudarnos a transitar mejor esos momentos en los que el futuro nos genera inquietud o inseguridad.Veamosâ?¦1. La visión de helicóptero La primera idea tiene que ver con lo que se conoce como "visión de helicóptero". ¿En qué consiste? En levantar la mirada y dejar de enfocarnos tanto en los detalles. Muchas personas se pierden en el análisis minucioso de cada aspecto de una situación hasta terminar atrapadas por la preocupación. Si este es tu caso, el consejo es simple: dejá de contar los árboles y subí a ver el bosque desde arriba. Desde esa altura, todo se ve con más perspectiva. Esto nos lleva a la segunda ideaâ?¦2. Pensar siempre qué quiero, cuál es el objetivoUna vez que nos concentramos en la panorámica, podemos abandonar los detalles y obtener una visión amplificada de hacia dónde vamos. Es fundamental tener muy en claro qué es lo que deseamos. Es decir, cuál es nuestro objetivo en esa situación determinada. Esto nos ayudará a calmar nuestra ansiedad.3. Ponerle límites a la rumiación de la menteLa tercera idea es, quizás, la más desafiante: detener el pensamiento desbocado. Muchas veces, cuando la mente se activa, cuesta encontrar el botón de "pausa". Y esa falta de freno, inevitablemente, nos lleva a la ansiedad. Además, cuando analizamos en exceso una situación sin ponerle límites al pensamiento, corremos el riesgo de caer en la temida "parálisis por análisis": pensar tanto que terminamos sin actuar. Por eso, lo ideal es marcar un punto final al análisis e inmediatamente pasar a la acción.4. Basarse en datos, y no en suposicionesY, por último, las suposiciones suelen ser otra fuente de ansiedad. Por eso, siempre es conveniente que nos basemos en los datos que tenemos, y no en cosas que "suponemos" que son de determinada manera (pero no lo sabemos con certeza). Si estás acostumbrado a las suposiciones: "me parece queâ?¦", "me imagino queâ?¦", "siento queâ?¦", a partir de ahora, preguntate: ¿con qué datos concretos, específicos, fácticos, reales, cuento para moverme hacia donde quiero ir?Para evitar caer en la ansiedad â??que incluso puede afectarnos a nivel físicoâ?? conviene desarrollar el hábito de "pensar lo que estamos pensando". ¿Cuándo fue la última vez que te detuviste a observar realmente tus pensamientosâ?¦?
Vivimos en una era de avances tecnológicos, hiperconectividad y una constante búsqueda de resultados. Sin embargo, paradójicamente, nunca antes nos habíamos sentido tan desconectados de nosotros mismos. Habitamos un mundo que nos empuja a hacer, producir y lograr, mientras descuidamos lo esencial: Ser.La mayoría de las personas vive en "modo supervivencia", atrapada en el estrés, la ansiedad y la necesidad de control. Esta forma de vivir nos mantiene desconectados de nuestra esencia, del bienestar profundo y de la sabiduría interior que todos poseemos.Para conocer la agenda completa del Bienestar Fest hacé clic acáNo sentimos bienestar porque hemos olvidado quiénes somos realmente.Bienestar Fest en Palermo. Sólo faltan dos semanas, quiénes estarán y dónde comprar las entradasCreemos que necesitamos cambiar las circunstancias externas para sentir paz, cuando en realidad la transformación ocurre dentro. La clave está en recordar que somos seres ilimitados, con la capacidad de crear, sanar y experimentar plenitud desde la conciencia. Pinky explica que eso implica asumir la responsabilidad plena de lo que sentimos, pensamos y elegimos cada día. Dejar de culpar a otros, al pasado o a las circunstancias, y comprender que la verdadera libertad surge cuando reconozco que soy el origen de mis respuestas y el creador de mi experiencia.El primer paso hacia este nuevo paradigma es decidirnos a ser dueños de nuestra vida, afirma Pinky Zuberbühler, la nutricionista que creó Nutrición del Alma y se focaliza en sanar la relación que tenemos con la comida mediante un proceso de observación de nuestras emociones, pensamientos y actos. También escribió tres libros: Nutrición del Alma, más allá de las dietas: conciencia; Vivir desde el alma, más allá de la angustia, hay paz; Vine a ser feliz, ¿qué me distraePinky participará del Bienestar Fest. Para conocer la agenda y comprar entradas hacé clic acá.Culpar es permanecer atrapados en la ilusión de que el cambio depende de lo externo. El despertar comienza cuando damos vuelta la mirada: dejamos de buscar respuestas afuera y empezamos a mirar hacia adentro. No se trata de cambiar el mundo exterior, sino de transformarnos a nosotros mismos. Cuando vos cambiás, todo cambia.Este camino nos invita a reconectar con la voz interior, esa guía silenciosa del alma que sabe lo que realmente necesitamos. Aprender a escucharla requiere silencio, observación y valentía para dejar de seguir las voces del miedo, del ego y de la aprobación ajena.En este proceso, la meditación se convierte en una herramienta esencial.A través de la práctica diaria, aprendemos a detener la mente, observar sin juicio y acceder a un espacio interno de quietud y coherencia. En ese estado, emerge una sabiduría natural que nos orienta hacia decisiones más amorosas y conscientes.El bienestar no se busca: se despierta desde adentro.Está latente en todos nosotros, esperando que soltemos la lucha y nos abramos a experimentarlo. Solo necesitamos detenernos, respirar y permitirnos sentir. La relación entre la mente, la comida y la ansiedadHoy más que nunca, millones de personas buscan calmar su ansiedad a través de la comida. La comida se ha convertido en el ansiolítico número uno del mundo. Comemos no solo para nutrirnos, sino para llenar vacíos emocionales, distraernos del malestar o encontrar un instante de alivio.Desde la neurociencia sabemos que el cerebro crea circuitos de recompensa: ante la ansiedad o el estrés, comer libera dopamina â??el neurotransmisor del placerâ??, generando una sensación momentánea de bienestar. Sin embargo, este alivio es pasajero. Con el tiempo, el cerebro asocia la comida con la calma, y así se forma un bucle de hábito: aparece la ansiedad â?? comemos â?? sentimos placer â?? el cerebro refuerza el patrón.De esta manera, el acto de comer deja de ser una necesidad fisiológica y se convierte en un mecanismo automático para calmar emociones.La meditación nos ofrece una salida consciente y poderosa de ese ciclo. Cuando aprendemos a observar la mente sin identificarnos con ella, descubrimos algo fundamental: no somos nuestros pensamientos ni nuestras emociones; somos la conciencia que los observa.Desde ese espacio, podemos reeducar nuestro cerebro, crear nuevas conexiones neuronales y reemplazar hábitos inconscientes por elecciones más coherentes con nuestro bienestar.En mi experiencia acompañando personas, a lo largo de muchos años, más de 30, he comprobado que el 100% de quiénes aprenden a cerrar los ojos, conectar con su cuerpo y atender su mente acceden a un espacio de paz profunda.Cuando la conciencia despierta, la ansiedad se disuelve y la comida deja de ser una necesidad emocional. Después de meditar, el impulso de calmarse comiendo simplemente desaparece, porque el cuerpo ya está en calma.El nuevo paradigma del bienestar no se basa en el control ni en la restricción, sino en conectar, escuchar y amar.Cuando elegimos mirarnos con compasión, cuando respiramos con presencia y cuando nos reencontramos con el silencio interior, descubrimos que todo lo que buscábamos afuera ya estaba dentro.Te invito a detenerte, a cerrar los ojos, a reencontrarte con tu poder interior. A recordar que sos creador, no víctima; conciencia, no pensamiento; amor, no miedo. Desde ahí, comienza una nueva forma de vivir: más libre, más consciente y profundamente en paz.Vamos a meditar.
Especialistas de Mayo Clinic explican qué hábitos y técnicas pueden ayudar a mantener la calma y afrontar una evaluación sin tanto estrés
La Justicia concluyó que existió abuso de buena fe y deslealtad por parte de la empleada
El experto en bienestar explora cómo la presión social a expresar opiniones ajenas puede derivar en malestar psicológico y pérdida de autenticidad
Esta técnica, avalada por estudios internacionales, propone un método simple y efectivo que facilita la gestión emocional y promueve el bienestar general. Cómo realizarlo para obtener beneficios efectivos
"Aquel nivel de vida de confort no era sostenible: era plan platita", dice el exminsitro de economía. "Podemos mejorar 3% anual como un país normal, pero si tenemos expectativas imposibles, siempre vamos a estar frustrados". sostuvo. Leer más
Estos son los mayores retos a los que se enfrentan a lo largo del día
NUEVA YORK.â?? En la época de la pandemia, empecé a notar que algo sucedía en mi círculo social. A una amiga íntima, que entonces rondaba los 50 años, le diagnosticaron trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Lo describió como un profundo alivio, que la liberaba de años de sentirse culpable: por no cumplir plazos y perder recibos, pero también por cosas más profundas y complicadas, como su sensibilidad a la injusticia.Algo parecido le ocurrió a un compañero de trabajo, a un primo treintañero y a un número cada vez mayor de personas que conocí durante mi cobertura de temas relacionados con la salud mental. No siempre se trataba del TDAH. Para algunos, la revelación fue un diagnóstico de trastorno del espectro autista: tras años de malestar inarticulado en situaciones sociales, se sintieron liberados por el marco de la neurodivergencia y acogidos por la comunidad que vino con él.Desde entonces, he escuchado relatos de personas que recibieron diagnósticos de trastorno alimentario compulsivo, trastorno de estrés postraumático o ansiedad. Casi todos dijeron que el diagnóstico los alivió. A veces conducía a un tratamiento eficaz. Pero a veces parecía que los ayudaba el simple hecho de identificar el problema y ponerle nombre.Últimamente, parece como si nunca dejáramos de hablar de las crecientes tasas de padecimientos crónicos, entre ellos el autismo, el TDAH, la depresión, la ansiedad y el TEPT. El secretario de salud, Robert F. Kennedy Jr., ha señalado estas tendencias como prueba de que los estadounidenses son "el pueblo más enfermo del mundo", y ha puesto manos a la obra para poner patas arriba secciones enteras de nuestro sistema de salud pública en busca de causas, como las vacunas o las toxinas medioambientales.Sin embargo, gran parte de lo que estamos viendo es un cambio en las prácticas de diagnóstico, a medida que aplicamos etiquetas médicas a versiones cada vez más leves de la enfermedad. Hay muchas razones para ello: la vergüenza que antes acompañaba a muchos trastornos ha desaparecido. La detección de problemas de salud mental es ahora habitual en las escuelas. Las redes sociales nos dan las herramientas para autodiagnosticarnos. Y en una época de crisis de salud mental, los médicos ven la oportunidad de tratar las enfermedades a tiempo.Hace unos años, los críticos empezaron a decir que esta tendencia se había desbordado y empezaba a hacer un daño real. Algunos dicen que abrir ese círculo ha tenido un gran costo para los enfermos más graves, que han perdido la atención de la comunidad médica.Otros dicen que eso tampoco está ayudando a las personas con enfermedades más leves, sobre todo si son jóvenes. El diagnóstico, aseguran, puede hacer que la gente se sugestione. Al declarar como trastornos los síntomas leves o pasajeros, podemos crear una "expectativa de enfermedad", como lo señala la neuróloga irlandesa Suzanne O'Sullivan, en la que "hay poca o ninguna enfermedad".Los investigadores, que están estudiando los efectos secundarios de los diagnósticos, empiezan a ver que este efecto se manifiesta a largo plazo. Los diagnósticos te aprisionan. Sugieren inevitabilidad biológica, no una mala racha.Entonces, hay que explicar esto: ¿Por qué los diagnósticos también parecen ayudar?Ponerle nombre al problemaAlan Levinovitz, profesor de filosofía y religión en la Universidad James Madison, observó desde la parte delantera de un aula cómo aumentaban las tasas de diagnóstico. Las solicitudes de discapacidad, en su mayoría por TDAH y ansiedad, le robaban cada vez más tiempo; cada vez era más difícil encontrar espacio suficiente para que todos los estudiantes con necesidades especiales pudieran hacer los exámenes.No obstante, cuando, por curiosidad, Levinovitz empezó a leer en las redes sociales relatos en primera persona de pacientes diagnosticados, no se trataba en absoluto de necesidades especiales. En su lugar, describían otro tipo de beneficio más misterioso, "que era la naturaleza existencialmente transformadora del diagnóstico por sí mismo".Le comentó esa idea a su amigo Awais Aftab, psiquiatra y autor de un popular boletín sobre salud mental en Substack. Apenas había terminado de explicarlo cuando Aftab respondió: Sí, claro que lo había visto. Los médicos lo ven todo el tiempo. Ciertos pacientes experimentan una sensación de "alivio fuerte, tremendo, al recibir un diagnóstico", afirmó.Aunque el diagnóstico puede conllevar beneficios concretos como tratamiento y adaptaciones, su beneficio psicológico "parece ir más allá" de cualquiera de ellos, explicó Aftab, profesor clínico adjunto de psiquiatría en la Universidad Case de la Reserva Occidental. Se parecía al efecto placebo, es decir, una mejoría generalmente atribuida a una expectativa positiva, que se produce tras recibir un tratamiento inerte, y que los médicos han empleado durante siglos."Para nosotros, esta es una versión del efecto placebo que, básicamente, ha pasado desapercibida", aseguró Levinovitz. "He aquí algo transcultural y transhistórico â??el poder de un nombre oficial para tener el control sobre algún tipo de patologíaâ?? que casi no se ha estudiado".Otros investigadores también se dieron cuenta. Cuando el equipo de investigación de Cliodhna O'Connor, del University College de Dublín, analizó 1848 relatos de adultos a los que se había diagnosticado autismo, descubrió que los adultos afirmaban "de manera abrumadora" que los beneficios del diagnóstico superaban las desventajas. Una palabra que aparecía con frecuencia era "revelación". A menudo, lo único que lamentaban era no haber sido diagnosticados antes, lo que les habría ahorrado años de sentirse "equivocados" o "descompuestos".Lo que el fenómeno necesitaba era un nombre. En el artículo que Levinovitz y Aftab publicaron en agosto en "BJPsych Bulletin", lo denominaron "efecto Rumpelstiltskin", por el enano saltarín del cuento de los hermanos Grimm. En el cuento, una mujer desesperada cae bajo el poder de un espíritu maligno que le exige que le entregue a su primogénito.El enano le ofrece una salida: si adivina su nombre, será libre. Así que adivina todos los nombres que se le ocurren, hasta que da con el correcto y el enano se escabulle, despojado de su poder. Los autores sugieren que algo similar ocurre en el momento del diagnóstico, pues eso alivia tanto la ambigüedad como la culpa."El efecto terapéutico de sentir que tienes una explicación para algo, una explicación oficial, es realmente extraordinario", afirmó Levinovitz. "La gente dice que somos criaturas narrativas y que contamos historias para darnos sentido a nosotros mismos. Este es un tipo especial de historia: un diagnóstico".El momento Keyser SozeEl apoyo anecdótico a este beneficio está por todas partes. Cuando pedí a la gente que me hablara de sus diagnósticos, utilizaron frases como "momento Keyser Soze", "momento eureka" y "marejada masiva de reconocimiento". Karen Lean, de 48 años, especialista en informática a la que diagnosticaron autismo a los 30, recordaba "sentirse validada, aliviada, reconocida, quizá incluso reivindicada".Años antes, a la deriva tras abandonar sus estudios de posgrado, había planteado la posibilidad de ser autista a un psiquiatra que la había estado tratando por ansiedad y depresión. El psiquiatra, según relató, desechó la idea, y le dijo: "Solo quieres una razón para no cambiar". Pero, de hecho, el diagnóstico de autismo cambió muchas cosas. Le proporcionó, como ella dice, un "modelo explicativo de por qué tenía problemas".Empezó a evitar las cosas que la desconcertaban, como los lugares ruidosos y abarrotados. Compró una manta con peso para dormir y recibió terapia ocupacional. Y lo que es más importante, se sumergió en un grupo local de apoyo a la neurodiversidad y el autismo. Su nueva comunidad la apoyó durante el divorcio y terminó ayudándola a encontrar trabajo.En el trabajo, el diagnóstico le facilitó pedir lo que necesitaba, como audífonos con cancelación de ruido. "En lugar de pensar que soy perezosa o que me hago la rara a propósito, o que simplemente no puedo ponerme las pilas por algún tipo de defecto inexplicable, hay un marco de referencia para entender por qué soy así", afirmó.Muchos amigos contaron historias similares. Sus diagnósticos, decían, explicaban años de lucha con tareas que otras personas consideraban sencillas. Con los años, esta experiencia â??culpa y autoculpaâ?? se había convertido en una aflicción en sí misma. Francie Latour, a la que diagnosticaron TDAH inatento hace dos años, comparó la situación con la de una persona a la que, tras perder el uso de las piernas en un accidente automovilístico, le dicen una y otra vez que se levante y camine."Es como si te hubieras pasado toda la vida al pie de una escalera y un coro de voces te dijera: '¿Por qué no puedes subir y bajar? ¿Por qué no puedes subir por las escaleras? ¿Por qué eres un desastre? ¿Eres una holgazana? ¿Te estás haciendo la difícil?'", comentó Latour, escritora y docente en Boston. "Es genial darte cuenta a los 50 años de que no tenías las herramientas necesarias para subir las escaleras".Pero con el paso del tiempo, dijo, esa marea de alivio retrocedió. Las hojas de permiso y las notas de las reuniones seguían dándole problemas, y mucha gente seguía culpándola por ello. En todo caso, cuando eso se hizo evidente, se sintió aún más aislada, señaló.Cuatro años y medio después de que le diagnosticaran TDAH, otra amiga describió una sensación similar de revelación, seguida de una dilución parecida.Tras probar varios tratamientos, ha aceptado que lo más probable es que no exista una solución mágica. Tal vez, me dijo, lo que quede en última instancia sea la frustración de que "esta cosa nunca cambie en mí". Pero aun así, dijo, lo aceptaría. Puede que los síntomas sigan ahí, pero ya no despiertan odio hacia uno mismo. "Sigo pensando que prefiero eso en vez de pensar que soy una mala persona", aseguró."Atrapados en una enfermedad"Al mismo tiempo, están surgiendo pruebas de que, a largo plazo, diagnosticar afecciones más leves no ayuda. Sí, la reducción de la autoculpabilidad tiene un efecto positivo. Pero también hay un efecto negativo, el de un mayor pesimismo sobre la recuperación.O'Connor, profesora adjunta de psicología en el University College de Dublín, puso a prueba este equilibrio comparando grandes grupos de personas que cumplían los criterios diagnósticos de un trastorno como la depresión o TDAH: un grupo que recibió un diagnóstico y otro que no.Lo que descubrió su equipo, tras controlar la gravedad de los síntomas y los factores sociodemográficos, es que los grupos diagnosticados obtuvieron peores resultados. Los adultos jóvenes a los que se les diagnosticó depresión en la adolescencia tenían peores síntomas de depresión más adelante, a pesar de recibir tratamiento; los niños a los que se les había diagnosticado TDAH tenían peores relaciones con sus compañeros, peor imagen de sí mismos y peor bienestar emocional.A menudo, precisó O'Connor, los adultos sienten cierto pesar por no haber recibido el diagnóstico cuando eran niños. "Pero las pruebas objetivas de las que disponemos ahora sugieren que en realidad podría no haber sido algo tan positivo", dijo. "Es muy posible que gracias a su autocomprensión hayan obtenido beneficios, pero también habrían estado expuestos a más estigmas y a interacciones más negativas con compañeros o profesores".Los resultados, reveló, siguen la lógica de una profecía autocumplida. Los diagnósticos crean expectativas: Los jóvenes a los que les dicen que padecen ansiedad pueden evitar las situaciones sociales y perder oportunidades de entablar relaciones, las cuales, según sabemos, protegen la salud mental.Esta es la alarma que hace sonar O'Sullivan en The Age of Diagnosis. No cabe duda, comentó en una entrevista, de que recibir un diagnóstico supone cierto alivio. Y algunos diagnósticos pueden proporcionar un camino hacia la recuperación, pues se explica que una enfermedad suele durar X tiempo y resolverse de X manera.El problema, agregó, son las etiquetas que no vienen acompañadas de historias de recuperación, en particular los trastornos del neurodesarrollo como el TDAH o el autismo. "Aunque te sientas aliviado al recibir una explicación, y aunque hayas encontrado una tribu, ahora estás atrapado en una enfermedad por la forma en que la conceptualizas como una inevitabilidad biológica", explicó.Quizá esto no perjudique a un paciente de 40 o 50 años, cuya trayectoria vital está establecida. "Pero, si tienes 15 años y alguien conceptualiza tu dificultad como una anomalía del desarrollo cerebral", dijo, "entonces podríamos ver cómo se desarrolla una profecía autocumplida".No te lo tomes tan en serioTodos coinciden en que es demasiado pronto para sacar conclusiones contundentes de los datos. Apenas están empezando a aparecer investigaciones longitudinales rigurosas sobre los beneficios de tratar los trastornos más leves. Mientras tanto, no hay indicios de que nuestro apetito por el diagnóstico esté disminuyendo. De hecho, nuestras acciones hablan por sí solas.Por eso es importante entender por qué las personas encuentran alivio en ponerle un nombre al trastorno. Isaac Ahuvia, doctorando de la Universidad de Stony Brook que ha realizado un seguimiento de los estudiantes universitarios que se autodenominan ansiosos o depresivos, afirma que suele toparse con este fenómeno en sus datos â??un misterioso estímulo que sigue al diagnósticoâ?? y que está encantado de tener palabras para captarlo."Creo que se reduce al efecto Rumpelstiltskin", afirmó Ahuvia. "Hay algo en tener una explicación. Te valida, te da una dirección y te hace sentir, en promedio, un poco más bajo control".En cuanto a Aftab, desde que acuñó el término, ha vuelto a sus pacientes, adultos y adolescentes que intentan gestionar la vida diaria frente al terror, la pena, el pánico y la desesperación. Su exploración del efecto Rumpelstiltskin no lo ha hecho más liberal a la hora de diagnosticarlos, ni más parco.Si algo ha cambiado es que pasa más tiempo hablando con los pacientes antes de darles la noticia. A menudo, lo que les dice es que no se tomen tan en serio la etiqueta del diagnóstico; ha visto lo que puede salir mal cuando la gente construye su identidad en torno a un diagnóstico. Los problemas psiquiátricos son difusos y fluidos, les dice. Existen en un contexto de temperamento e historia vital: "es solo un hilo entretejido en una historia mucho más amplia de quién eres", concluyó.En cuanto a sus colegas clínicos, quiere que dejen de ver el diagnóstico como un paso neutral y procedimental, y que comprendan el poder que tienen sus palabras â??un poco de beneficio social, un poco de estigma, un poco de fatalismo, un poco de identidadâ??, pues estas seguirán resonando en la vida del paciente, como una campana que no deja de sonar.Por Ellen Barry
Muchas personas viven atrapadas en escenarios negativos imaginarios, anticipando problemas que rara vez ocurren. La mente, diseñada para protegernos, puede convertirse en fuente de ansiedad cuando la autoexigencia y la vigilancia constante dominan el presente