La Red de Ejecución de Delitos Financieros remitió a investigadores federales más de 20.000 movimientos bajo revisión, vinculados con reembolsos educativos transferidos mediante instituciones y contratistas de pagos
El pontífice, cuya lengua materna es el inglés, también habla español, italiano y francés, y tiene conocimientos de portugués. Durante su etapa en Chiclayo, buscó ampliar su cercanía con las comunidades altoandinas
En esta edición, La Repregunta no se publicará en formato video."Hay mucho para mejorar en la universidad pública, pero el problema principal es la escuela secundaria", afirma. "Está claro que los alumnos terminan el secundario sin los conocimientos que se requieren para proseguir sus estudios superiores", subraya. "La universidad lo que hace es esto: es decirle al alumno que en estas condiciones, le da una mano y que probablemente no le alcance, pero no le quiere poner un peaje antes de entrar porque el alumno es una víctima del sistema. La universidad les da una oportunidad que pocos pueden sortear", reconoce. "Lo único que no puede resignar la universidad es la exigencia", concluye.El especialista en financiamiento universitario Juan Ignacio Doberti estuvo en La Repregunta. Doberti es Doctor en Ciencias Económicas por la UBA y Master in Public Administration por Columbia University. Es autor de Las políticas universitarias y sus financiamientos en perspectiva histórica. De las dictaduras a la democracia. Período 1966-2023. Aquí, algunos pasajes destacados de la entrevista. -El debate de coyuntura es el tema salarial y los gastos operativos de la universidad, pero más allá de eso, sigue pendiente el replanteo de algunas vacas sagradas del sistema universitario y cómo se podría mejorar la universidad pública. Las universidades se sostienen con las transferencias que hace el Estado nacional. ¿Cómo se definen los gastos operativos para cada universidad? -Tiene más de un componente. El principal componente es el inercial. Detrás del presupuesto del año actual, siempre vas a saber el presupuesto del año anterior. Se miran los docentes del año anterior y los alumnos. Los alumnos que no se reciben y no desertaron, van a figurar en las mismas carreras. En todo el mundo, el primer componente en todo el sistema educativo es la inercia. El segundo son las modificaciones. En el caso argentino, esto empezó en los 90. Había un modelo de pautas presupuestarias: se partía de indicadores. Se financiaba en función de las necesidades diferenciales de las universidades, con más recursos a aquellas sub financiadas y menos aquellas sobre financiadas.-¿Cuáles eran los indicadores?-Alumnos por carreras; economía de escala, es decir, las universidades más grandes requieren menos recursos; costo diferencial de las carreras, porque es muy diferente agronomía que derecho; las plantas de personal y su racionalidad y algunos indicadores de rendimiento, por ejemplo, la cantidad de materias aprobadas en promedio por alumno. De todas formas, es casi inevitable: las estadísticas van a ser malas.-¿Por qué?-Por tres factores. Las evaluaciones de calidad de la educación básica, primaria y sobre todo de escuela media, dan muy mal. Es falsa la idea de que se puede recuperar lo que no se hizo en los doce años de educación básica con algunos cursos propedéuticos, CBC o como los quieras llamar. La verdad es que hacés lo que podés. Condiciona muchísimo la eficiencia de la universidad. Por otro lado, están las condiciones sociales: los ingresos familiares de gran parte de la población son espantosos. Y eso también condiciona, más si se eliminan becas a los estudiantes. Es muy difícil el trabajo de la universidad en ese contexto. Además, las universidades sufren un subfinanciamiento bastante importante. En esas condiciones, la única forma de tener indicadores razonables en la universidad es un facilismo que no queremos. Participo de un grupo de estudio donde hay rectores de universidades públicas y privadas. Todos dicen más o menos lo mismo: los ingresantes tienen muchas deficiencias. Por lo tanto, se pueden hacer las cosas mejor, sí. Ahora, aspirar a tener situaciones muy buenas o ideales, me parece una falsedad.Gratuidad y falta de filtro-¿Es necesario replantearse otra vaca sagrada del sistema universitario: la gratuidad y la falta de filtro? ¿Habría que replantearse tanto el mecanismo de ingreso como el giro de recursos para cursos que ya no funcionan?-Todos los países buscan ampliar la cantidad de alumnos de educación superior. Las estadísticas de indicadores de capital humano son contundentes en relación a ingresos, desocupación, aportes fiscales: la posibilidad de estar desempleada baja drásticamente si la persona tiene educación; en promedio, sus ingresos suben drásticamente. Y para los países es un negocio que estos alumnos estudien: tiene un costo, pero con un repago altísimo.-Brasil tiene un sistema distinto al argentino: las universidades públicas son de élite y absorben al 20 por ciento de la matrícula universitaria, pero tiene cupos y becas para los sectores de menores recursos, todos mostrando mérito académico. ¿No es mejor que el sistema argentino, en términos de la capacidad de sostén desde el Estado y en términos del impacto en el PBI?-Si es mejor o peor, depende de las preferencias. No hay una respuesta técnica a eso. Hay gente le gusta más, hay gente que le gusta menos.-Pero no solo juegan las preferencias. También depende del equilibrio fiscal: la Argentina tiene problemas para financiar el sistema. La expansión es todavía más difícil.-Desde el equilibrio fiscal, por supuesto: todo gasto agrega más presión. Ahora, ¿ésa es la sociedad y el Estado de bienestar al que aspiramos? No es cierto que el sistema universitario, y hasta diría el sistema educativo en general, está afectando al superávit fiscal. Si miramos las cuentas nacionales y cuánto pesa la función educación en el presupuesto nacional, es bajo. El juez (N. de R.: Martín Cormick, juez de primera instancia que lleva la causa por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo) dice que no hay una cuestión de orden público que le impida al Gobierno cumplir con la Ley: no lleva al caos social. El cumplimiento de la ley cuesta un 0,23 por ciento del PBI: no genera un desborde de gasto público. Yo digo: ¿por qué no tratamos de hacer lo que hacen los buenos ejemplos, los países más desarrollados o que van en vías de desarrollo, a los que les va bien? ¿Por qué no copiamos el porcentaje del PBI que gasta Chile, por ejemplo?-La Argentina gasta entre 0,4 y 0,5 puntos del PBI en transferencias del Estado nacional a las universidades. En Chile, el 0,8 por ciento corresponde a lo estatal. En Brasil, el 0,7 por ciento. Está claro que la Argentina gasta menos en el sistema universitario. -La mitad que en Chile. Si la Argentina gastara el doble, como Chile, podría financiar eso sin problema. Hay mucho por mejorar en las universidades, pero el factor principal es la escuela secundaria. ¿Por qué Chile tiene más graduados? El factor principal es que gradúa mucho más estudiantes secundarios en proporción a su población, pero además saben mucho más, tal como lo muestran las evaluaciones de calidad de aprendizajes. Además de eso, hay que tener un mejor sistema universitario. No quiero dar una mirada condescendiente sobre la universidad: hay mucho para trabajar. De hecho, el sistema universitario había planteado siete puntos de mejora, las nuevas tecnologías, la internacionalización, los sistemas de créditos.Barajar y dar de nuevo-El Estado de bienestar argentino no estaría funcionando ni en términos de la eficiencia de la secundaria, de su calidad, ni de la eficiencia de la universidad. ¿No es hora de barajar y dar de nuevo?-Se puede cambiar. Pero lo que no funciona es pretender un sistema de seguridad a la sueca con un financiamiento inadecuado, porque es vivir una ficción. Hacer elitista al sistema público lo va a hacer más eficiente, pero lo va a hacer mucho más inequitativo; de hecho ya lo hace. Cuando metés un examen de ingreso rigurosísimo, seleccionás a un élite y después tenés tasas buenísimas. Eso implica que el Estado focaliza sus gastos en aquellos que menos lo necesitan: ganaste eficiencia, pero a costa de inequidad. -Un sistema que se dice equitativo como el de la universidad pública argentina porque no pone barreras de ingreso, pero defrauda a los alumnos en el primer cuatrimestre del CBC, no parece muy equitativo. ¿No es una ficción de equidad?-Evidentemente hay un problema de inequidad muy grave. En términos agregados, a los del mayor quintil, les va bien, no tienen que ir a trabajar, tienen una cultura en el hogar, tradiciones profesionales, los padres los pueden ayudar, les pueden poner profesores particulares, etcétera. Frente a eso, hay que concentrar los recursos en aquellos con más dificultades con becas, con tutorías, etcétera.-Mi pregunta es: ¿los recursos del Estado nacional que se aplican a cursos propedéuticos que fracasan podrían usarse mejor para apoyar mejor a alumnos vulnerables con posibilidades de sostener la carrera? El CBC es un filtro endógeno, dentro de la universidad. ¿Por qué no plantear una reasignación de recursos más eficientes que beneficien también a esos chicos que quieren estudiar?-Podrían aumentarse las becas, pero es lo contrario de lo que está pasando. Pero hay algo de difícil solución: el déficit de la educación primaria y media afecta a la educación superior. Ahora, hay que tener mejor orientación vocacional, hay que diseñar trayectos universitarios para que los alumnos no desperdicien lo que logran. Estoy muy lejos de creer que la universidad no tiene espacios de mejoras."No se puede permitir gastar en ninguna ineficiencia, pero tampoco tiene sentido desfinanciar"-¿Estaría de acuerdo con algo que plantea el gobierno, un examen de finalización del secundario que sirva como señal para el estudiante de cuán preparado está para encarar el esfuerzo educativo de la universidad? -En principio, podría no estar mal que haya un examen y exigencias que den información. Pero la sospecha que tenemos es que es un eufemismo en el sentido de que el Gobierno, en realidad, quiere un examen de ingreso a las universidades estatales. Esto derivaría en que mucha gente no podría ingresar, entonces debería ir a las privadas como en el modelo brasileño. En ese caso, la posibilidad de continuar o no sus estudios dependería de su capacidad adquisitiva. Ahora, en principio, tener un examen podría estar bien: no está mal examinar. Pero si ese examen no determina nada, ¿cuál sería el objetivo?-¿Un objetivo posible es ahorrarle tiempo al estudiante? Lo que hay hoy es un sistema engañoso: ¿es más una puesta en escena de igualdad? En realidad la falta de equidad se termina concretando en el primer cuatrimestre o al final del primer año de CBC.-Coincido en que hay un componente de puesta en escena en el sentido que el secundario está certificando una serie de saberes que en realidad no está proveyendo. Está claro que los alumnos terminan el secundario sin los conocimientos que se requieren para proseguir sus estudios superiores.-Pero no es la única puesta en escena. ¿No hay también una puesta en escena en el discurso de la universidad pública y gratuita y de acceso libre cuando en realidad esos estudiantes ingresan y a los pocos meses ya quedan excluidos? Se dice que se les da la oportunidad, pero en realidad nunca la tuvieron. ¿Cómo desmontar la puesta en escena de equidad de la universidad pública, gratuita y sin selección?-Tenemos que hacer las cosas bien; hacer las cosas bien es dar un secundario que provea los elementos.Cambios posibles hoy-Hace treinta años que el secundario tiene estos problemas. Va a pasar tiempo hasta lograr ese cambio. ¿Qué puede hacer la universidad hoy? -La universidad no va a poder solucionar el problema del secundario. La universidad lo que hace es esto: es decirle al alumno que, en estas condiciones, le da una mano y que probablemente no le alcance, pero no le quiere poner un peaje antes de entrar porque el alumno es una víctima del sistema. Le da una mano, pero no la mano que necesita porque si no, tendría que gastar todo el presupuesto en hacer un secundario bis-¿No es victimizar dos veces al alumno, primero con un secundario que no le cumple y, después, con una universidad que los engaña permitiéndole algo que no cumple tampoco?-La universidad les da una oportunidad que pocos pueden sortear. Philip Altbach (N. de R.: reconocido especialista en educación, doctor en Educación Comparada por la Universidad de Chicago) escribió un paper titulado "La supervivencia del más apto en la UBA". Planteaba que la UBA lo que hace es certificar bien los saberes. La mayoría de los graduados de la UBA son muy buenos graduados, pero la mayoría se quedan en el camino. Pero no hay manera de que la UBA haga un secundario bis.-Por eso: ¿habría que abandonar la pretensión de que el CBC reemplace o compense el secundario? Sincerar que el Estado está poniendo recursos en una puesta en escena que no da sus frutos. -Es bastante razonable. Lo que pasa es que la otra solución es decir: "Mirá, como aquel no te dio los conocimientos, acá no te dejo entrar". Y la verdad es que eso es bastante cruel. En este caso, decir: " Te doy una mano para que lo intentes, pero lo van a lograr pocos".-Pero el mensaje no es ese. El mensaje es: "Vengan, que la universidad es pública, de libre acceso, es gratuita y es un derecho", pero después quedan afuera en el primer cuatrimestre. Es una enorme decepción.-Y sí, porque se enfrentan a la realidad, y no me parece que esté mal: lo único que no puede resignar la universidad es la exigencia, porque en la Argentina, a diferencia de otros países, los títulos son habilitantes. Entonces se les da una oportunidad más, pero una oportunidad en condiciones complicadísimas. Si el problema lo tenemos en la educación básica, no busquemos que lo solucionen otras instancias. Sincerar eso y no dejarlos participar, desde el punto de vista de la eficiencia, no tengo dudas de que sería más eficiente. Ahora, también sería cruel decirles: porque te estafaron la secundaria, yo no te dejo entrar a la universidad. ¿Dónde pongo el peaje? ¿Lo pongo antes de la entrada o lo pongo después de la entrada? Es un debate muy complicado.-Usted plantea el problema de la secundaria, pero nadie marcha ni por la escuela secundaria ni por la primaria, las que más han sufrido el recorte educativo. ¿La preocupación por la secundaria es otra puesta en escena?-Coincido con que la demanda universitaria no se puede agotar en la demanda universitaria. Debe ser una demanda educativa en general. Pero la idea de que el financiamiento universitario compite con el financiamiento de los niveles inferiores no tiene sentido; la demanda es común. Por otro lado, los establecimientos universitarios también tienen niveles preuniversitarios. La solución es común, es hacer lo que hacen los países más desarrollados, que es gastar una cantidad razonable. No se puede permitir gastar en ninguna ineficiencia, pero tampoco se tiene sentido desfinanciar. La universidad como institución conservadora tiene un problema muy grande y, en general, es muy consciente. Ahora, yo veo una una agenda anti intelectual en general y antiuniversidad en particular. -El Gobierno hace una análisis realmente polarizado y simplificado, que termina produciendo un efecto de cerramiento de la discusión universitaria.-Gran parte de la animadversión entre la universidad y el Gobierno está dada incluso hasta por el tipo de ajuste. Yo estudié los presupuestos desde 1966 a 2023. Hubo cuatro períodos con ajustes de este nivel. El primero, 1976, después del Rodrigazo, cuando asume la dictadura militar. En 1982, todo para el esfuerzo bélico. En 1989, con hiperinflación. En 2001, con la crisis y la recesión. En todos esos casos lo que el gobierno decía era: "No puedo darte más presupuesto. Ahora el discurso no es: "No quiero darte más presupuesto". Es un cambio enorme. Es muy difícil incentivar ganancias de eficiencia con alguien que me quiere perjudicar, que dice que soy la casta, que soy una asociación ilícita: es muy difícil construir desde ese lugar. Genera reacciones en sentido inverso, abroquelamiento, confrontación.
En esta edición, La Repregunta no se publicará en formato video."Chile tiene más graduados universitarios porque gradúan más y mejores alumnos secundarios", plantea. "Hay mucho para mejorar en la universidad pública, pero el problema principal es la escuela secundaria", afirma. "Está claro que los alumnos terminan el secundario sin los conocimientos que se requieren para proseguir sus estudios superiores", subraya. "La universidad les da una mano a los alumnos que vienen de la secundaria, pero no la mano que necesita porque si no, tendría que gastar todo el presupuesto en hacer un secundario bis", analiza. "La idea de que se puede recuperar lo que no se hizo en los doce años de educación básica con algunos cursos propedéuticos, CBC o como se los quiera llamar, es falsa", acepta. "La otra solución es decir: "Mirá, como aquel no te dio los conocimientos, acá no te dejo entrar". Y la verdad es que eso es bastante cruel. En el caso actual, lo que se dice es: "te doy una mano para que lo intentes, pero lo van a lograr pocos"", sintetiza. "La universidad hace esto: le dice al alumno que en estas condiciones, le da una mano que probablemente no le alcance, pero no le quiere poner un peaje antes de entrar porque el alumno es una víctima del sistema. La universidad les da una oportunidad que pocos pueden sortear", reconoce. "Lo único que no puede resignar la universidad es la exigencia", agrega. "Hacer elitista al sistema público lo va a hacer más eficiente, pero lo va a hacer mucho más inequitativo; de hecho ya lo hace", advierte. "Las estadísticas del sistema universitario SIU-Guaraní tienen dos años de demora y eso está mal. La última estadística es de 2024, mientras que en el sistema de educación básica es de 2025, y eso que es un sistema más complejo porque hay veinticuatro jurisdicciones. El sistema puede y debe mejorar", concede. "Si quisieran mentir en la cantidad de alumnos, tendrían que hacer una asociación ilícita. Sería muy difícil hacerlo", aclara. "Gran parte de la animadversión entre la universidad y el Gobierno está dada incluso hasta por el tipo de ajuste. Hubo cuatro períodos con ajustes de este nivel. El primero, 1976, después del Rodrigazo, cuando asume la dictadura militar. 1982, todo para el esfuerzo bélico. 1989, con hiperinflación. 2001, con la crisis y la recesión. En todos esos casos, lo que el Gobierno decía era: 'No puedo darte más presupuesto'. Ahora el discurso es: 'No quiero darte más presupuesto'", desarrolla. "Desde 2018 es todo ajuste. Lo que queda es la inercia o la inercia degradada", se preocupa. "La idea de que el financiamiento universitario compite con el financiamiento de los niveles inferiores no tiene sentido; la demanda es común. El mismo problema que tiene la educación universitaria lo tiene la educación básica", asegura. "La solución es común, es hacer lo que hacen los países más desarrollados, que es gastar una cantidad razonable. No se puede permitir gastar sin ninguna ineficiencia, pero tampoco tiene sentido desfinanciar", cuestiona. "La universidad como institución conservadora tiene un problema muy grande y en general, es muy consciente de eso", concluye. Universidad pública, ¿un modelo de financiamiento que necesita cambios? Secundario, ¿el problema que condiciona a la universidad? Universidad pública y vacas sagradas, ¿es hora de revisar el ingreso irrestricto? El caso Brasil: ¿por qué la universidad pública de Lula es de élite y de excelencia? El caso Chile: ¿más eficiente que la universidad pública argentina? Ingreso irrestricto, ¿una ficción de inclusión? Cursos de ingreso, ¿otra puesta en escena que no funciona? Equidad universitaria: ¿cómo lograrla de verdad? Marcha universitaria: ¿si el problema es el secundario, quién marcha por ese nivel? Doberti hizo su análisis.El especialista en financiamiento universitario Juan Ignacio Doberti estuvo en La Repregunta. Doberti es Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Master in Public Administration por Columbia University. Es profesor y docente en la UBA y fue profesor en la Universidad de Quilmes. Es autor de Las políticas universitarias y sus financiamientos en perspectiva histórica. De las dictaduras a la democracia. Período 1966-2023. Aquí, la entrevista completa:-Esta semana se dio la quinta Marcha Federal Universitaria para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Por otro lado, el Gobierno insiste con el incumplimiento de la ley y opta por el camino de la apelación judicial. En la coyuntura, el tema de debate es el tema salarial, pero más allá de eso, hay grandes temas pendientes de debate en el sistema universitario argentino, con eje en la universidad pública. Sigue pendiente el replanteo de algunas vacas sagradas del sistema y cómo se podría mejorar. Usted es un especialista en financiamiento universitario. ¿Cómo describirías el modelo de financiamiento del sistema universitario argentino, y especialmente, la universidad pública?-Las características son las de un sistema universitario masivo y gratuito, con una muy fuerte participación de la universidad estatal. Es un sistema bastante similar al que prevalece en la Europa occidental y en algunos países de Latinoamérica. Por ejemplo, México también tiene un sistema basado en la gratuidad, en el ingreso irrestricto y en la universidad pública. Uruguay, también. Es un sistema que contrasta con el de otros países de Latinoamérica, como Brasil, que es el caso emblemático, o el caso de Chile y de Perú, el caso de Paraguay. También con Asia en general, donde ha crecido más en el sector privado. Estados Unidos tiene algunas cosas que no son polares: cobra, pero la mayor parte de los estudiantes van a universidades públicas. Además, es un sistema estadual, como Alemania. En la Argentina, el sistema está basado en las universidades nacionales y las privadas son muy pocas. Hay dos modelos polares, uno prevaleciente en Europa, y Alemania como caso emblemático, y otro asiático y hay algunos casos intermedios. Si admitimos esas dos situaciones polares, la Argentina se parecería más al modelo europeo.-En relación con el modelo argentino, las transferencias que hace el Estado nacional, porque las universidades dependen del financiamiento nacional, tienen que ver con cómo se definen los gastos operativos para cada universidad. ¿Se definen en función de la cantidad de alumnos que la universidad tiene en un año dado?-Tiene más de un componente. El principal componente es el inercial. Detrás del presupuesto del año actual, siempre vas a saber el presupuesto del año anterior. Se miran los docentes del año anterior y los alumnos. El sistema educativo cambia por agregaciones. Los alumnos que no se reciben y no desertaron van a figurar en las mismas carreras. Tiene una gran inercia. En todo el mundo, el primer componente en todo el sistema educativo es la inercia. El segundo son las modificaciones. En el caso argentino, esto empezó en los 90. Había un modelo de pautas presupuestarias. La idea era que, a partir de indicadores, se financiara en función de las necesidades diferenciales de las universidades y se le diera más recursos a aquellas sub financiadas y menos a aquellas sobre financiadas.-¿Cuáles eran los indicadores?-Alumnos por carreras; economía de escala, es decir, las universidades más grandes requieren menos recursos; costo diferencial de las carreras, porque es muy diferente Agronomía que Derecho; las plantas de personal y su racionalidad y algunos indicadores de de rendimiento, por ejemplo, la cantidad de materias aprobadas en promedio por alumno. Fue variando a través del tiempo. Participó la exsecretaría de Políticas Universitarias, el CIN, académicos de las distintas universidades y se desarrolló un modelo de costos estándar para que las universidades aprovecharan mejor sus recursos. Arrancó en los 90 y duró hasta 2017. Desde 2018 hasta ahora no ha habido aumentos de recursos. Cuando casi no hay aumentos, básicamente es la inercia la que manda. Ahora, incluso, hay decrecimiento. Otro sistema que se usó y fue muy bueno fue el de los planes de desarrollo institucional: las propias universidades detectaban sus falencias y después, convenían con el Ministerio de Educación, a través de contratos programa, contratos bilaterales, fondos específicos para apuntar a mejorar esas falencias. El Ministerio de Educación se planteaba no gastar por gastar sino para paliar dificultades. En esos casos, la universidad no puede redistribuir esos fondos porque tienen una aplicación específica.-¿Cuándo se dio esa política?-Esa política empezó con el kirchnerismo, en torno a 2005. Es un modelo francés. Varios expertos académicos viajaron a Francia como Ana María García de Fanelli, y otros, y se implementó. Lo siguió el kirchnerismo, lo siguió el macrismo, y se sostuvo hasta este gobierno.-¿Por qué en 2017, en esa gestión política, se deja sin efecto la política de costos en función de indicadores que parecía muy interesante?-No es que se deja por decisión. En 2017, el gobierno de Cambiemos gana las elecciones de medio término y en marzo de 2018 hay un colapso económico y debe acudir al Fondo Monetario. Desde ahí en más, es todo ajuste. Por lo tanto, casi no se aplica un método de nueva asignación de recursos. Con Alberto Fernández, pandemia y después, brote inflacionario, pasa lo mismo. Lo que queda es la inercia o la inercia degradada. Pero antes el financiamiento creció con una racionalidad en las asignaciones.Secundario, ¿el problema que condiciona a la universidad?-Usted dice que la cantidad de materias aprobadas por año es uno de los indicadores clave. Un problema del sistema universitario es la falta de indicadores incuestionables y la falta de transparencia. Por ejemplo, ¿cuál es la definición de alumno regular? ¿Alcanza con aprobar dos materias por año o es demasiado poco como exigencia para sostener un sistema que se expande? O el ratio de alumnos que ingresan versus alumnos que egresan. ¿Esos deberían ser ratios mejor construidos y más transparentes? ¿Hay un déficit ahí?-No creo que haya falta de transparencia. Yo viví esto desde principios de los 90, cuando las universidades debían entregar los datos con diskette. Hoy en las universidades públicas está el sistema SIU-Guaraní donde hay que cargar el DNI del alumno, su trayectoria académica, cada materia con folio y acta. Si quisieran mentir en la cantidad de alumnos, tendrían que hacer una asociación ilícita. Sería muy difícil hacerlo. No puedo asegurar que no haya nadie que haga algo raro, pero el sistema, en principio, es sano.-¿Están actualizados esos datos o demoran mucho en cargarse?-Demoran en cargarse. La última estadística es de 2024 mientras que en el sistema de educación básica es de 2025, y eso que es un sistema más complejo porque hay veinticuatro jurisdicciones. En el SIU-Guaraní, la publicación tiene dos años de demora y eso está mal. El sistema puede y debe mejorar, debe trabajarse en eso. De todas formas, es casi inevitable: las estadísticas van a ser malas.-¿Por qué?-Por tres factores. Las evaluaciones de calidad de la educación básica, primaria y sobre todo escuela media, dan muy mal. Por lo tanto, la idea de que se puede recuperar lo que no se hizo en los doce años de educación básica con algunos cursos propedéuticos, CBC o como los quieras llamar, es falsa. La verdad es que hacés lo que podés. El secundario es importante: si se pudiera recuperar con un curso, no sería importante. Con ese nivel de educación básica, el resultado en ciencias exactas, por ejemplo, es espantoso. Por lo tanto, condiciona muchísimo la eficiencia de la universidad. Por otro lado, están las condiciones sociales: los ingresos familiares de gran parte de la población son espantosos. Y eso también condiciona este costo de oportunidad, más si se eliminan becas a los estudiantes. En esas condiciones va a ser muy difícil el trabajo de la universidad. Además, las universidades sufren un subfinanciamiento bastante importante. En esas condiciones, la única forma de tener indicadores razonables en la universidad es un facilismo que no queremos. Si yo te dijera: "te va a operar un médico de una universidad donde egresa el 90 por ciento de los ingresantes que salieron tan mal formados de esa escuela secundaria". Participo de un grupo de estudio donde hay rectores de universidades públicas y privadas. Todos dicen más o menos lo mismo: los ingresantes tienen muchas deficiencias. Por lo tanto, se pueden hacer las cosas mejor, sí. Ahora, aspirar a tener situaciones muy buenas o ideales, me parece una falsedad.Universidad pública y vacas sagradas: ¿Es hora de revisar el ingreso irrestricto?-Eso nos lleva a otra cuestión. En la Argentina, está muy instalada la idea de que el sistema universitario público se puede expandir infinitamente para cumplir con el ingreso a la universidad que es considerado un derecho. La gratuidad y la falta de filtro se relaciona con una concepción del ingreso a la universidad como un derecho. Pero usted plantea que el secundario no cumple con su meta, de manera que los estudiantes pueden ingresar a la universidad, nadie los frena, pero al final de los cursos de ingreso, por ejemplo, el típico CBC de la UBA, muy pocos pudieron seguir adelante. Por año, ingresan alrededor de 500 mil alumnos a las universidades nacionales, pero 200 mil alumnos quedan afuera antes de que finalice el segundo cuatrimestre del primer año. ¿Habría que replantearse tanto el mecanismo de ingreso como el giro de recursos para cursos que ya no funcionan?-Todos los países buscan ampliar la cantidad de alumnos de educación superior. Las estadísticas de indicadores de capital humano son contundentes en relación a ingresos, desocupación, aportes fiscales: la posibilidad de estar desempleada baja drásticamente si la persona tiene educación; en promedio, sus ingresos suben drásticamente. Y para los países es un negocio que estos alumnos estudien: tiene un costo, pero con un repago altísimo."No se puede permitir gastar en ninguna ineficiencia, pero tampoco tiene sentido desfinanciar"-¿Usted se refiere a que los alumnos se reciban de la universidad?-Que estudien y que se reciban también, incluso que deserten. A los desertores les va mucho mejor en el mercado laboral que a los graduados de secundario solamente.-Después quiero volver a ese tema, porque tengo una repregunta sobre ese punto. Está claro que al PBI le conviene tener más universitarios.-Por lo tanto, poner un precio y bajar la cantidad no me parece una buena idea.El caso Brasil: ¿por qué la universidad pública de Lula es de élite y de excelencia?-Le planteo otra opción para la organización del sistema universitario: el caso de Brasil. Es distinto al argentino: las universidades públicas son de élite y absorben al 20 por ciento de la matrícula universitaria, pero tienen cupos y becas para los sectores de menores recursos con potencial académico. El 80 por ciento del estudiantado va a universidades privadas, es decir, la expansión de la matrícula universitaria se hace con la financiación del sistema privado, de los estudiantes que van a las universidades privadas. El sistema público es de excelencia y con cupos para los sectores vulnerables, todos ingresan por mérito. ¿No es un sistema mejor que el argentino en términos de la capacidad de sostenerlo desde el Estado y en términos del impacto en el PBI?-Si es mejor o peor, depende de las preferencias. No hay una respuesta técnica a eso. Hay gente le gusta más, hay gente que le gusta menos.-Pero no sólo juegan las preferencias. También depende del equilibrio fiscal y del superávit: la Argentina tiene problemas para financiar el sistema tal cual está hoy. La expansión hace todavía más difícil su financiación desde el Estado.-Desde el equilibrio fiscal, por supuesto: todo gasto agrega más presión. Si sacás la jubilación universal y se la das al 10 por ciento o si sacás la salud pública, cualquier baja del gasto público va a favorecer el equilibrio fiscal. Ahora, ¿ésa es la sociedad y el Estado de bienestar al que aspiramos? Ahí está el tema de los gastos, de qué gastos priorizar y los recursos que se quieren o no poner en juego. No es cierto que el sistema universitario, y hasta te diría el sistema educativo en general, está afectando al superávit fiscal. Si miramos las cuentas nacionales y cuánto pesa la función educación en el presupuesto nacional, es bajo. El juez (D. de R.: Martín Cormick, juez de primera instancia que lleva la causa por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo) dice que el Gobierno no está cumpliendo la ley, pero además dice que no hay una cuestión de orden público. Si el Congreso hubiera dicho "páguese 500 mil pesos a cada docente universitario", el Gobierno diría: acá hay un problema de orden público, esto lleva al cabo social. Pero el cumplimiento de la ley cuesta un 0,23 por ciento del PBI: no genera un desborde de gasto público. Yo digo: ¿por qué no tratamos de hacer lo que hacen los buenos ejemplos, los países más desarrollados o que van en vías de desarrollo, los países a los que les va bien? ¿Por qué no copiamos el porcentaje del PBI que gasta Chile, por ejemplo?El caso Chile: ¿más eficiente que la universidad pública argentina?-La Argentina gasta entre 0,4 y 0,5 puntos del PBI en transferencias del Estado nacional a las universidades. Los recursos de las universidades privadas, por el arancel a los alumnos, suman un 1 por ciento. Es decir, el sistema universitario en general, sumados el público y el privado, demanda 1,4 por ciento del PBI. En Chile, el 0,8 por ciento corresponde a lo estatal y con lo privado llega al 2 por ciento. En Brasil, la universidad pública se lleva el 0,7 por ciento y suma 1 por ciento con el aporte privado. Está claro que la Argentina gasta menos en el sistema universitario. -La mitad que en Chile. Los países de la OCDE gastan el 1 por ciento del PBI en promedio. Si la Argentina gastara el doble, como Chile, o como la OCDE, podría financiar eso sin problema. -Pero en Chile, que tiene unos 20 millones de habitantes, se gradúan 100 mil estudiantes por año mientras que en la Argentina, con 47 millones, se gradúan lo mismo, 100 mil estudiantes por año. Es decir, la ineficacia del sistema universitario argentino medida en relación a la población total es muy grande.-Hay deficiencia, eso es claro y hay mucho por hacer y mejorar, pero el factor principal es la escuela secundaria. Hay un texto de Ana María García de Fanelli muy claro en ese sentido. ¿Por qué Chile tiene más graduados? El factor principal es que gradúa mucho más estudiantes secundarios en proporción a su población, pero además saben mucho más, tal como lo muestran las evaluaciones de calidad de aprendizajes. Esto es un continuo: para tener graduados universitarios, hay que tener más graduados secundarios y además, graduados secundarios que sepan. Además de eso, hay que tener mejor sistema universitario, mejor sistema de educación superior, que incluye también a los terciarios, con los que también hay que trabajar. No quiero dar una mirada condescendiente sobre la universidad: hay mucho para trabajar. De hecho, el sistema universitario había planteado siete puntos de mejora, las nuevas tecnologías, la internacionalización, los sistemas de créditos.Ingreso irrestricto, ¿una ficción de inclusión?-Usted hace un análisis positivo del sistema universitario de Chile, sobre el que suele haber una mirada muy prejuiciosa. En Chile, como en Brasil, el 80 por ciento de los alumnos va a la universidad privada y el 20 por ciento que está en la universidad estatal, pero en sus casos, con un perfil de excelencia, con exámenes que admiten a una élite cognitiva y al mismo tiempo, un sistema de becas para los deciles de nivel socioeconómico más bajo. De hecho, el porcentaje de alumnos de esos deciles que va a la universidad en Chile es más alto que en la Argentina. Usted plantea una pregunta: ¿la Argentina quiere tener un estado de bienestar con una universidad gratuita y de ingreso irrestricto? La segunda pregunta es: ¿ese Estado de bienestar funciona? Porque no estaría funcionando ni en términos de la eficiencia de la secundaria, de su calidad, ni de la eficiencia de la universidad. ¿No es hora de barajar y dar de nuevo, inclusive los modelos de financiamiento y de expansión universitaria?-Se puede cambiar. Pero lo que no funciona es pretender un sistema de seguridad a la sueca con un financiamiento inadecuado, porque es vivir una ficción. Uno siempre quiere tener los mejores servicios y pagar poco impuesto, que es gran parte del problema argentino. Se ve en la salud, en la previsión social, y también en la educación. Gran parte de la actividad está en forma ilegal, en negro. Hacer elitista al sistema público lo va a hacer más eficiente, pero lo va a hacer mucho más inequitativo; de hecho ya lo hace. Hay espacios de elitismo del sistema universitario público que son hiper eficientes, con graduados que les va muy bien y con tasas buenísimas. Te doy dos ejemplos. El Colegio Nacional de Buenos Aires, yo soy graduado del Colegio Nacional de Buenos Aires, y el Instituto Balseiro. Cuando metés un examen de ingreso rigurosísimo, seleccionás a un élite y después tenés tasas buenísimas. Eso implica que el Estado focaliza sus gastos en aquellos que menos lo necesitan: ganaste eficiencia, pero a costa de inequidad. El Estado toma recursos para dárselos a aquellos que menos lo necesitan.-Pero en Buenos Aires hay un porcentaje significativo de chicos de sectores vulnerables, y también en la universidad pública. Es decir, hay sectores vulnerables que pueden sostener el esfuerzo educativo de la universidad. Elitismo no quiere decir necesariamente inequitativo. Elitismo se puede pensar en términos de excelencia: en relación con lo que usted observa del aporte de los universitarios al PBI, el Estado puede plantearse financiar aquellos estudiantes, no importa de qué sector social y haciendo cupos especiales para los más vulnerables que puedan sostener el esfuerzo educativo y la vida universitaria. Es generar capital humano para generar riqueza que beneficie a todos. Es decir, la equidad llega en el output generalizado en sus efectos y no tanto en el input, aunque en ese extremo también se cuida la equidad para que entren también los chicos más preparados de las clases bajas. Ahora, un sistema que se dice equitativo como el de la universidad pública argentina porque no pone barreras de ingreso, pero defrauda a los alumnos en el primer cuatrimestre del CBC, no parece muy equitativo. ¿No es una ficción de equidad?-Evidentemente hay un problema de inequidad muy grave. En términos agregados, a los del mayor quintil, les va bien, no tienen que ir a trabajar, tienen una cultura en el hogar, tradiciones profesionales, los padres los pueden ayudar, les pueden poner profesores particulares, etcétera. Frente a eso, hay que concentrar los recursos en aquellos con más dificultades con becas, con tutorías.-Pero si en el sistema universitario total por año hay 200 mil estudiantes que intentaron quedarse en la universidad y no pudieron después del primer cuatrimestre, esos recursos están siendo mal aplicados. Esos recursos liberados podrían ir a un sistema de becas más sólidas para que los chicos de clase baja con capacidad de hacer el esfuerzo universitario no salgan a trabajar. ¿Por qué no pensar esa opción con mayor libertad y creatividad?-Se puede pensar más libremente, no que no podría ser esa opción. Pero no veo que arancelar y que los otros estudiantes sean los que financian las becas de otros estudiantes sea una buena idea. Cursos de ingreso: ¿otra puesta en escena que no funciona?-Mi pregunta es otra: ¿los recursos del Estado nacional que se aplican a cursos de ingresos que fracasan podrían usarse para apoyar mejor a alumnos vulnerables con posibilidades de sostener la carrera? Becas significativas en sus montos para que no tengan que salir a trabajar y puedan estudiar porque su potencial académico respalda esa oportunidad. Porque con los cursos de ingreso hay una selección: no es exógeno como un examen que filtra alumnos antes de entrar a la universidad, pero es un filtro endógeno, dentro de la universidad, como el CBC. Usted dice que los alumnos que abandonan se benefician de todas formas. Pero hay un estudio del Banco Mundial que dice que terminar una carrera corta da una mejor señal al mercado de trabajo que abandonar una carrera universitaria larga; garantiza mejores salarios que los que abandonaron. ¿Por qué no pensar plásticamente una oferta académica más corta para alumnos que no puedan o quieran hacer carreras largas?-Podría ser. Todo lo que sea orientación vocacional, ayuda en las carreras me parece bienvenido. Las becas Progresar apuntaban a eso.-Pero Ana García de Fanelli plantea que esas becas son tan magras que no le cambian nada a un estudiante vulnerable, que igual tiene que trabajar. ¿Por qué no plantear una reasignación de recursos más eficientes que beneficien también a esos chicos que quieren estudiar?-Podrían aumentarse las becas, pero es lo contrario de lo que está pasando. Las becas Progresar se han reducido en un más de 70 por ciento en su valor real. Pero enfocarse en las becas probablemente sea una buena medida. Hay algo de difícil solución: el déficit de la educación primaria y media afecta a la educación superior. Ahora, hay que tener mejor orientación vocacional, hay que diseñar trayectos universitarios para que los alumnos no desperdicien lo que logran: hay muchas cosas mejorables. Estoy muy lejos de creer que la universidad no tiene espacios de mejoras.-¿Estaría de acuerdo con algo que plantea el Gobierno, un examen de finalización del secundario que sirva como señal para el estudiante de cuán preparado está para encarar el esfuerzo educativo de la universidad? El título secundario no es prueba suficiente de eso. Y la universidad los acepta sin ningún requisito. En ninguno de los dos casos los estudiantes cuentan con el primer dato necesario, que es saber si están en condiciones para sostener sus estudios. -En principio, podría no estar mal que haya un examen y exigencias que den información. Puede estar bien. Pero no sé si esa idea apunta a eso. La sospecha que tenemos es que es un eufemismo en el sentido de que el Gobierno en realidad quiere un examen de ingreso a las universidades estatales. Esto derivaría en que mucha gente no podría ingresar, entonces debería ir a las privadas como en el modelo brasileño. En ese caso, la posibilidad de continuar o no sus estudios dependería de su capacidad adquisitiva. Ahora, en principio, tener un examen podría estar bien: no está mal examinar. Pero si ese examen no determina nada, ¿cuál sería el objetivo?-¿Un objetivo posible es ahorrarle tiempo al estudiante? Si el estudiante termina el secundario con un título que no dice nada de lo que efectivamente aprendió, cree estar listo para encarar la vida universitaria. Pero queda afuera al cierre del primer cuatrimestres, y termina frustrándose. Con un examen al final de la secundaria, se podría pensar en un sistema para que el alumno recupere cursos, y luego eventualmente decida ir a la universidad mejor informado y preparado. Lo que hay hoy es un sistema engañoso: la secundaria lo engaña porque le entrega un título que no garantiza nada y la universidad le hace creer que puede entrar porque es gratuita y sin selección. ¿Es más una puesta en escena de igualdad? En realidad la falta de equidad se termina concretando en el primer cuatrimestre, o al final del primer año de CBC.-Coincido en que hay un componente de puesta en escena en el sentido de que el secundario está certificando una serie de saberes que en realidad no está proveyendo. Está claro que los alumnos terminan el secundario sin los conocimientos que se requieren para proseguir sus estudios superiores.-Pero no es la única puesta en escena. ¿No hay también una puesta en escena en el discurso de la universidad pública y gratuita y de acceso libre cuando en realidad esos estudiantes ingresan y a los pocos meses ya quedan excluidos? Se dice que se les da la oportunidad, pero en realidad nunca la tuvieron.-Mi objeción con el examen al final del secundario es que si no va a afectar ni la finalización del secundario ni el ingreso a la universidad, veo poquísimo incentivo para que los adolescentes de 17 años de quinto año vayan a estudiar para un examen que saben que no los afecta ni para el secundario ni para la universidad, solamente para tener más información. Me puedo estar equivocando, pero mi impresión es que en esos términos sería muy poco motivador.Equidad universitaria: ¿cómo lograrla de verdad?-¿Cómo desmontar la puesta en escena de equidad de la universidad pública, gratuita y sin selección?-Tenemos que hacer las cosas bien y hacer las cosas bien es dar un secundario que provea los elementos.-Hace treinta años que el secundario tiene estos problemas. Va a pasar tiempo hasta lograr ese cambio. ¿Qué puede hacer la universidad hoy? -La universidad no va a poder solucionar el problema del secundario. Si lo pudiera solucionar, estaríamos diciendo que el secundario no es importante porque lo puede resolver la universidad. La universidad lo que hace es esto: es decirle al alumno que en estas condiciones, le da una mano y que probablemente no le alcance, pero no le quiere poner un peaje antes de entrar porque el alumno es una víctima del sistema. Le da una mano, pero no la mano que necesita porque si no, tendría que gastar todo el presupuesto en hacer un secundario bis.-¿No victimiza dos veces al alumno, primero con un secundario que no le cumple y después, con una universidad que los engaña permitiéndole algo que no cumple tampoco?-La universidad les da una oportunidad que pocos pueden sortear. Lo que vos decís, coincido: Philip Altbach (NdelE: reconocido especialista en educación, Doctor en Educación Comparada por la Universidad de Chicago) escribió un paper titulado "La supervivencia del más apto en la UBA". Planteaba que la UBA lo que hace es certificar bien los saberes. Los graduados de la UBA son muy buenos graduados, pero la mayoría se quedan en el camino. Pero no hay manera de que la UBA haga un secundario bis.-Por eso: ¿habría que abandonar la pretensión de que el CBC reemplace o compense el secundario? Sincerar que el Estado está poniendo recursos en una puesta en escena que no da sus frutos. Simplemente lava su conciencia.-Es bastante razonable lo que decís. Lo que pasa es que la otra solución es decirte: "Mirá, como aquel no te dio los conocimientos, acá no te dejo entrar". Y la verdad es que eso es bastante cruel. En el caso actual, lo que se dice es: "Te doy una mano para que lo intentes, pero lo van a lograr pocos".-Pero el mensaje no es ese. El mensaje es: "Vengan que la universidad es pública, de libre acceso, es gratuita y es un derecho", pero los alumnos se encuentran con que no pueden pasar el primer cuatrimestre. Es una enorme decepción.-Y sí porque se enfrentan a la realidad y no me parece que esté mal: lo único que no puede resignar la universidad es la exigencia porque en la Argentina, a diferencia de otros países, los títulos son habilitantes. Entonces se les da una oportunidad más, pero una oportunidad en condiciones complicadísimas. Si el problema lo tenemos en la educación básica, no busquemos que lo solucionen otras instancias. Sincerar eso y no dejarlos participar, desde el punto de vista de la eficiencia, no tengo dudas de que sería más eficiente. Ahora, también sería cruel decirles: porque te estafaron la secundaria, yo no te dejo entrar a la universidad. ¿Dónde pongo el peaje? ¿Lo pongo antes de la entrada o lo pongo después de la entrada? Es un debate muy complicado.Marcha universitaria: ¿si el problema es el secundario, quién marcha por él?-Hay marchas por la universidad pública y reclamos al Gobierno por más fondos. Usted plantea el problema de la secundaria, pero nadie marcha ni por la escuela secundaria ni por la primaria, las que más han sufrido el recorte educativo. ¿La preocupación por la secundaria es otra puesta en escena?-Coincido con que la demanda universitaria no se puede agotar en la demanda universitaria. Debe ser una demanda educativa en general. Ahora, te lo pongo en estos términos. El Hospital de Niños funciona mal, está subfinanciado: supongamos que yo te propongo solucionar el problema desfinanciado el PAMI. Sería una crueldad. La idea de que el financiamiento universitario compite con el financiamiento de los niveles inferiores no tiene sentido; la demanda es común. Por otro lado, los establecimientos universitarios también tienen niveles preuniversitarios. De hecho, el Gobierno nacional ajustó más los gastos preuniversitarios que los universitarios eliminando el Fonid. El mismo problema que tiene la educación universitaria lo tiene la educación básica. La solución es común, es hacer lo que hacen los países más desarrollados, que es gastar una cantidad razonable. No se puede permitir gastar sin ninguna ineficiencia, pero tampoco tiene sentido desfinanciar. La universidad como institución conservadora tiene un problema muy grande y en general, es muy consciente de eso. En las reuniones del CIN, las reuniones de rectores, se plantea muy fuertemente la necesidad de transformación. Ahora, yo veo una una agenda anti intelectual en general y anti universidad en particular. -Es cierto que el Gobierno hace una análisis polarizado y simplificado, que termina produciendo un efecto de cerramiento de la discusión universitaria. Pero también la universidad es poco activa a la hora de llevar adelante los debates que la sociedad le plantea, como transparentar los fondos, cómo se toman decisiones, cuántos empleados tienen, por qué usan chóferes, cuántos alumnos se gradúan.-Si el Gobierno hiciera un programa de eficiencia universitaria, las universidades sin duda lo apoyarían. Ahora, en el índice de transparencia que hace la Oficina Anticorrupción del Gobierno nacional, las universidades están entre las instituciones más transparentes. No significa que no pueda haber situaciones a revisar porque son una institución que agrupa a 2.600.000 alumnos. Como toda condición humana, hay buena gente y de la otra. Pero suponer que la institución en sí tiene problemas es poner un chivo expiatorio. Gran parte de la animadversión entre la universidad y el Gobierno está dada incluso hasta por el tipo de ajuste. Yo estudié los presupuestos desde 1966 hasta 2023. Hubo cuatro períodos con ajustes de este nivel. El primero, 1976, después del Rodrigazo, cuando asume la dictadura militar. 1982, todo para el esfuerzo bélico. 1989, con hiperinflación. 2001, con la crisis y la recesión. En todos esos casos, lo que el Gobierno decía era: "No puedo darte más presupuesto". Ahora el discurso es: "no quiero darte más presupuesto". Es un cambio enorme. Es muy difícil incentivar ganancias de eficiencia con alguien que me quiere perjudicar, que dice que soy la casta, que soy una asociación ilícita: es muy difícil construir desde ese lugar. Genera reacciones en sentido inverso, abroquelamiento, confrontación.-Pero también, cuando la universidad no se piensa a sí misma y no mejora, viene un Gobierno con un sesgo anti universidad pública y produce el debate menos interesante.-Sí, coincido. Además, cuando en algún momento se vaya este Gobierno, los problemas van a estar y va a haber que enfrentarlos.
El especialista británico alerta sobre el poder de las grandes empresas de Silicon Valley en las decisiones educativas y plantea que la IA podría invertir la brecha digital: estudiantes ricos con acceso a profesores humanos, y alumnos pobres con una enseñanza cada vez más automatizada
El material se compartió por WhatsApp entre estudiantes de distintos colegios de San Martín, Mendoza. La profesora había dejado abierta su cuenta de correo electrónico en una computadora del establecimiento. La Justicia investiga quiénes accedieron a los archivos y cómo se difundieron. Leer más
El material circuló por WhatsApp entre estudiantes de distintos colegios de Mendoza.Desde el viernes, el caso es investigado por la Fiscalía especializada en ciberdelito.
Griffin J. John II asistió a Silver Rail Elementary durante su infancia y regresó armado con una escopeta al aula donde cursó de niño, según confirmaron las autoridades de Bend
Conductores del podcast Los Parrilleros Mamones generaron polémica al asociar a los alumnos de esta institución con delincuencia y embarazos adolescentes
En Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el periodista Norman Powell informó sobre el tiroteo ocurrido en una escuela primaria de Bend, Oregón, donde un adolescente de 16 años mató a tres alumnos y a una maestra. Leer más
Alumnas de un colegio de Villa Bosch denunciaron este viernes que sus compañeros crearon con inteligencia artificial imágenes de ellas desnudas y reclamaron la falta de accionar del colegio, que las obligó a participar de una "jornada de perdón" y a no hablar de lo ocurrido. El hecho se suma a los recientes casos del Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora, de la semana pasada, y de las instituciones Carlos Pellegrini y Nacional Buenos Aires en junio. Las estudiantes forman parte del reconocido Instituto Murialdo, que pertenece a la misma comunidad educativa que el colegio Pío XII, ubicado en el partido de Tres de Febrero, cerca del Ferrocarril Urquiza, y denunciaron que desde 2024 alumnos de 13 a 17 años vienen editando sus fotos para sexualizarlas. El conflicto, aseguraron, habría iniciado hace tres años con estudiantes de quinto año de la institución. Desde ese momento, las jóvenes denunciaron a las autoridades lo ocurrido pero la respuesta fue insuficiente: los responsables fueron cambiados de curso y las víctimas obligadas a participar de una "jornada de perdón". Los padres, en tanto, no recibieron ningún comunicado del establecimiento educativo."Las imágenes empezaron a circular en los grupos [de Whatsapp], en cuentas de Instagram, en todas esas aplicaciones y redes sociales. Ahí cada una se fue sintiendo segura de alzar la voz. Pero los directivos nos dijeron que nos tenemos que callar y que perdonar a los varones. Tenemos [compañeras] cercanas afectadas. Yo hablé con uno de los chicos [responsables de las imágenes] directamente y me dijo que la situación no era para tanto. Nos venden como si nuestro cuerpo fuera un comercio", reclamó a LN+ una estudiante menor de edad, cuya identidad fue preservada, La misma joven denunció que el conflicto pasa "hace tres años" y el colegio "sigue sin tomar las medidas necesarias". "A mí me angustia la situación porque las vienen tratando de locas, exageradas, provocadoras, y hoy en día a nosotras. Dicen que nos vestimos de manera inadecuada y que por eso nos pasan las cosas que nos pasan", reclamó. Un estudio reveló cómo funciona el mercado de las deepfakes porno que crece cada vez más en la ArgentinaY sentenció: "Alumnos de 13 años en adelante, de todas las edades y años. Lo que más me angustia es que yo no puedo venir tranquila al colegio sin que haya alguien sacándome fotos y sexualizándome con una IA. No quiero venir, no me siento segura estando en este espacio. Me angustia llevar este uniforme", relató.En tanto, otra estudiante menor de edad, cuya identidad también fue preservada, compartió el mismo nivel de impotencia y contó las amenazas que sufren sus compañeras de parte de los agresores. "Es mucha angustia. Hay compañeros que amenazan a chicas menores de edad para que manden fotos desnudas. Hay chicas que las mandan a callar los directivos", explicó. El testimonio de los padresFlorencia, madre de una de las alumnas, puntualizó sobre la falta de comunicación de parte de las autoridades de la institución y relató que se enteró del conflicto porque más de 500 alumnas del colegio se unieron en un grupo de Whatsapp."Es sumamente triste. Si bien no vi ninguna foto de mi hija, la preocupación de ella es que vaya a aparecer una foto hecha por sus propios compañeros de segundo año. Yo me enteré porque las chicas se organizaron entre ellas. Hay más de 500 participando en un grupo de Whatsapp. Explotó de testimonios de chicas mandando capturas de pantalla sin su nombre para evitar represalias, diciendo que tienen miedo, que no son escuchadas, que minimizan el problema", contó. Y compartió su preocupación como madre por lo ocurrido y la falta de control de parte del colegio: "Estoy al tanto, acompañando y apoyando a mi hija y a sus amigas. A la mañana yo no quise que entre mi hija al colegio, así que estoy a la espera de que alguien nos explique qué es los que está pasando. Y me entero por otras mamás que esto viene hace tres años con las chicas de quinto. Hay chicos de 17, rozando la mayoría de edad, involucrados", denunció.
SAN LUIS (enviada especial).- Es uno de los grandes dilemas que se generalizó en el último año en el mundo de la educación. ¿Cómo incorporar la inteligencia artificial (IA) de forma positiva en el aula para potenciar las posibilidades de aprendizaje, en lugar de ampliar las desigualdades o terminar reemplazando el aprendizaje por trabajos y tareas impecables en su presentación, pero vacíos de significado para los estudiantes? El primer paso, sostienen los especialistas, será que los docentes reciban la formación adecuada para ponerse a tono con el uso intensivo que hacen sus alumnos, no solo para dejar de correr de atrás en esta temática, sino también para desarrollar estrategias que permitan garantizar mejores aprendizajes.Ese es el espíritu con el que por estos días se desarrolla el Congreso Internacional de Educación, que se realiza en San Luis y reúne a unos 6000 docentes de la provincia junto con 25 especialistas internacionales. El encuentro pone el foco en cómo la IA está transformando la educación y las decisiones pedagógicas. Está organizado por el Ministerio de Educación de San Luis, con el apoyo de la Fundación Varkey.La apertura se realizó en el auditorio de San Luis de la Punta y comenzó con la proyección de un video de Sarmiento generado con inteligencia artificial, en el que el "padre del aula" exhortaba a los docentes a no perder de vista los principios básicos de la educación y, al mismo tiempo, adaptarse a los cambios de época. No es casual que la figura de Sarmiento ocupe un lugar central en este congreso: se cumplen 200 años de que un joven Domingo Faustino, con apenas 15 años, fundara su primera escuela en San Francisco del Monte de Oro, en San Luis, destinada a apenas siete vecinos de esa localidad, situada a poco más de una hora de la capital provincial."La IA no va a reemplazar a ningún docente, excepto al que no la use", sintetizó el gobernador Claudio Poggi durante la apertura del encuentro."Con la IA vamos como corriendo de atrás, vamos entendiendo de qué se trata; por momentos nos entusiasma y por momentos nos asusta. Yo no sé exactamente hacia dónde vamos, pero la única certeza que tenemos es que la respuesta la damos juntos, la tenemos que construir juntos, aprendiendo unos de otros, de lo que está pasando en otras escuelas y de las buenas experiencias", señaló Agustín Porres, director para la Argentina de la Fundación Varkey.En el inicio de las conferencias, los conductores del evento realizaron una encuesta informal entre los docentes presentes. Les preguntaron cuántos utilizaban la inteligencia artificial de manera cotidiana en su trabajo. Para sorpresa de los organizadores, el 80% se definió como "residente" de la IA. La gran mayoría respondió también que la inteligencia artificial ya forma parte de la realidad del aula y que el desafío actual es evaluar los criterios detrás de un trabajo y no solamente la respuesta final."Cuando veo que los alumnos la usan, les enseño a escribir buenos prompts", contó una docente al compartir su experiencia. Otra agregó: "Hay que usarla porque nos simplifica tareas, pero sin dejar de lado nuestra parte humana". La mayoría coincidió en que la IA ya forma parte de su rutina profesional.Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, fue el primer expositor del encuentro. Consultado sobre qué es lo que más le preocupa de la IA, respondió que le genera inquietudes, pero también entusiasmo."Le veo muchísimo potencial para apoyar el trabajo de los maestros: en capacitación, formación permanente, generación de mejores materiales y también para evaluar más rápido y mejor a los estudiantes. Son cambios que hace tiempo teníamos que haber hecho en educación y que ahora son posibles gracias a la IA. Sin embargo, me preocupa su impacto porque estamos en una región muy desigual. Y la IA amplifica esas desigualdades. No solo entre países o regiones. En una misma ciudad, una escuela puede ser un universo completamente distinto de otra ubicada apenas a cinco cuadras", resumió."Hoy una tarea impecable no garantiza un aprendizaje, especialmente cuando el esfuerzo cognitivo queda en manos de la IA. La comprensión real es uno de los grandes dilemas de esta época en los procesos de aprendizaje", agregó Saavedra.El especialista aportó además algunos datos sobre el uso de inteligencia artificial en educación. Solo el 10% de los estudiantes pueden considerarse realmente "empoderados", afirmó. Con esa definición se refiere a quienes comprenden cómo funciona la IA, cuentan con docentes que los guían en su utilización, les enseñan a identificar sesgos y riesgos y aprovechan las herramientas para personalizar el aprendizaje.Otro 20% corresponde al grupo de los "independientes", estudiantes que utilizan la IA para aprender, pero principalmente para ahorrar tiempo o simplificar tareas, sin una orientación clara por parte de los docentes. Saavedra citó investigaciones internacionales que muestran que ese uso, basado en una fuerte delegación cognitiva, no siempre se traduce en aprendizaje duradero. Los alumnos realizaban sus trabajos en menos tiempo y con mejores presentaciones, pero seis meses después no recordaban buena parte de los contenidos.El 70% restante, explicó, corresponde a estudiantes dependientes. Aunque utilizan inteligencia artificial en plataformas digitales y redes sociales, no saben cómo aprovecharla para aprender. "Un cuchillo puede servir para preparar una comida deliciosa o para matar. Todo depende del uso que le demos", sostuvo."La IA superó al diseño pedagógico y nos complicó el trabajo. Si pensábamos que iba a simplificarnos todo, nos estábamos engañando", les planteó a los 6000 docentes presentes Fernando Valenzuela Migoya, fundador de Edlatam y referente latinoamericano en transformación educativa."Podemos caer en esa trampa, pero entonces la pregunta es: ¿dónde está el aprendizaje? Nunca fue tan importante para los docentes evaluar el trabajo sucio detrás del producto final que entrega un estudiante, porque ahí reside el verdadero aprendizaje. Tenemos que diseñar propuestas que generen fricción cognitiva", sostuvo.Valenzuela Migoya señaló que, más que especialistas jugando con nuevas herramientas, el sistema necesita pedagogos capaces de diseñar experiencias de aprendizaje que incorporen la inteligencia artificial de manera significativa."Necesitamos pedagogos que desarrollen diseños para el aprendizaje con IA", afirmó.Y cerró con una advertencia: "No seamos simplemente seres humanos optimizados por la IA. Tenemos que diseñar ineficiencias estratégicas para generar el vínculo humano que requiere el aprendizaje. Necesitamos tiempo para mirar a los estudiantes; la dimensión humana tiene que recuperar protagonismo. Porque aunque la IA haga las tareas más rápido, aprender sigue dependiendo de que exista una conexión humana. La esencia de enseñar permanece. Antes creíamos que un buen docente era quien dominaba perfectamente una materia. Hoy es quien logra crear las situaciones, los vínculos y las emociones necesarias para que se produzca el aprendizaje".
El texto llega casi 10 después de la masiva protesta y sentada realizada frente al establecimiento por familias y alumnas para exigir explicaciones y sanciones. Leer más
Un intenso operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) desplegado en California durante la última semana provocó una caída en la asistencia escolar, la paralización de las obras de construcción y el ausentismo laboral en los campos agrícolas. De acuerdo con autoridades locales y concejales, el temor a las detenciones llevó a que numerosos residentes indocumentados eviten salir de sus viviendas.Denuncian que las escuelas pierden alumnos y se paralizan obras de construcción en CaliforniaA principios de octubre, los trabajadores de las obras de construcción del Valle Central de California comenzaron a observar una intensificación de las redadas de control migratorio realizadas por el ICE. En este escenario, el concejal de la ciudad de Fresno, Miguel Arias, denunció que los operativos han tenido diferentes efectos."Estamos viendo una reducción generalizada de la asistencia a la escuela, una reducción sustancial de los empleados que acuden a las operaciones agrícolas, plantas de empaque y campos agrícolas", expresó Arias en diálogo con Los Angeles Times. "La construcción prácticamente se ha detenido. Estamos viendo muy poca gente en las calles", añadió.Representantes de la Unión de Campesinos (United Farm Workers) calificaron el operativo como un despliegue "brutal" caracterizado por patrullajes aleatorios y detenciones sin orden judicial dirigidas a trabajadores latinos. "Paradas sin orden judicial y patrullas itinerantes de agentes federales enmascarados en toda California, especialmente en el Valle Central, estuvieron aterrorizando a los trabajadores agrícolas... y el caos se está intensificando", escribió la presidenta del sindicato, Teresa Romero, en una declaración. "Estos no son criminales. Estos son miembros trabajadores y de largo plazo de nuestras comunidades que están siendo atacados ilegalmente simplemente por buscar a latinos y clase trabajadora", lamentó.Ante los reportes de detenciones, senadores y congresistas de California enviaron una misiva formal a la agencia federal para exigir explicaciones sobre el alcance de las operaciones y las garantías constitucionales de los detenidos."Mendota es una comunidad agrícola trabajadora, y las familias no deberían tener que temer ir a trabajar o llevar a sus hijos a la escuela", escribieron en la carta firmada por Alex Padilla y Adam Schiff de California, junto con el congresista estadounidense Adam Gray (D-Merced).Las redadas del ICE registradas en California en octubreEl jueves 8 de octubre, la alcaldesa de la ciudad de Kerman, María Pacheco, confrontó directamente a los agentes del ICE mientras realizaban una redada. "No son bienvenidos en mi ciudad. Ayer ya se llevaron suficiente gente. No los queremos aquí", expresó en un video publicado en redes sociales.Al día siguiente, un residente de Fresno de 72 años hirió a un agente del ICE que presuntamente irrumpió en la propiedad de su hija y lo agredió. Según la policía, el oficial se había quedado dormido en el jardín delantero de la hija del hombre y parecía "intoxicado y agitado".Luego del episodio, los fiscales acusaron al agente de agresión, abuso de personas mayores y otros delitos. Por su parte, activistas del grupo Valley Watch Network reportaron una movilización inusual de vehículos y personal de inmigración en Fresno días antes de la ola de redadas.Agentes del ICE intentan entrar por la fuerza en negocios locales en CaliforniaLa preocupación generalizada también obligó a posponer eventos comunitarios de gran concurrencia, como la tercera edición del festival oaxaqueño Guelaguetza en Madera.La declaración del gobierno estatal y la respuesta del DHSAnte la intensificación de las operaciones migratorias, el gobernador de California, Gavin Newsom, afirmó en un comunicado que el aumento de los informes de los agentes federales se debe a que el gobierno federal "utiliza el miedo y el pánico como un arma".Por su parte, en un correo enviado a Los Angeles Times, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) señaló que las leyes de migración se aplican diariamente en todo el país y que no revelan detalles tácticos por razones de seguridad de los oficiales."Todos sus reclamos serán escuchados por los jueces de inmigración y recibirán el debido proceso", expresó. Luego, calificó las acusaciones de perfilado racial como "repugnantes, imprudentes y categóricamente falsas".
El ex líder de Alianza Para el Progreso afirmó que a pesar de alejarse de la política, alentará a que los jóvenes "sean políticos"
"Son amigos, ni fue en el baño ni hubo peleas, ya se iban y el otro chico le quiso mostrar el arma a Lautaro, que le dijo que la guardara y ahí se le disparó, sin querer... Eso me contó mi hijo, que por suerte salió bien de la cirugía y se recupera", contó Miguel González, el padre de Lautaro. Leer más
En un comunicado, la Coordinadora Nacional de Padres y APAFAs exige que se haga una diferencia entre las conductas desobedientes y las "necesidad educativa especial" producto de condiciones neurodiversas
Los vecinos denuncian mala calidad en la construcción mientras los rescatistas siguen buscando sobrevivientes. Leer más
La menor habría identificado a dos compañeras que presuntamente la sujetaron durante el ataque. El Ministerio de Educación anunció el envío de funcionarios e inspectores para intervenir en el caso
Familias de estudiantes de la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas Sofía Broquen de Spangenberg, conocido como Lengüitas, rechazaron la demanda presentada por el gobierno porteño, que les reclama más de $10.000.000 como una reparación económica por la toma de diez días realizada en ese establecimiento en 2022.En una presentación, 53 de las 69 familias cuestionaron los fundamentos del reclamo, negaron que se les pueda atribuir responsabilidad por la protesta de sus hijos y pidieron que la Justicia desestime la demanda. El gobierno porteño habia argumentado que la negativa de los padres a retirar a sus hijos constituyó un aval a la toma del colegio, haciéndolos civilmente responsables por los costos económicos que debió afrontar el Estado."La sola circunstancia de que una familia no haya buscado a su hijo/a, por no haber recibido el aviso o por las razones que consten, no permite inferir que haya consentido o acompañado conducta alguna", señala la presentación judicial a la que accedió LA NACION.La contestación fue presentada con el patrocinio de la Defensoría Nº 5 del fuero Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, a cargo de Giselle Furlong Pader. El escrito sostiene que la Ciudad no logró demostrar que la toma haya provocado un daño económico real, ni que las familias demandadas hayan tenido una participación en los hechos que permita responsabilizarlas.Irregularidades y errores en las planillas oficialesLa contestación apunta a la fragilidad probatoria de las actas confeccionadas por el gobierno porteño. El escrito enumera fallas en los listados con los que la administración porteña, que en ese momento encabezaba Horacio Rodríguez Larreta, y cuya ministra de Educación era Soledad Acuña, pretende identificar a los supuestos responsables. Enumera DNI duplicados atribuidos a distintas personas, nombres mal redactados y listados que no coinciden con las familias notificadas. Marcan, a la vez, que incluyen en las planillas alumnos que al momento de la toma se encontraban en Francia por un intercambio escolar, de reposo por indicación médica o ausentes por la festividad religiosa de Rosh Hashaná."El acta no acredita, con el grado de certeza exigible, quiénes fueron efectivamente contactados, qué se les informó, quiénes concurrieron a retirar a los/as estudiantes y qué conducta desplegó cada una de las personas a las que se pretende atribuir responsabilidad", apunta. Además, señala que las notificaciones llegaron cuatro años de sucedida la toma del Lengüitas, que comenzó el 26 de septiembre de 2022 se extendió hasta el 5 de octubre de 2022. Rclamaban por la mala calidad de las viandas escolares, en contra de reformas inconsultas y "la persecución política a los centros de estudiantes". La demanda, por la ocupación de 2022, fue promovida en 2023, pero la primera notificación fue del 25 de agosto pasado. "Buena parte de la documentación que permitiría reconstruir lo ocurrido no fue conservada, pues nada hacía prever que pudiera resultar necesaria", se advierte.Inexistencia de dañoEl gobierno porteño le reclama colectivamente a las 69 familias demandadas del Lengüitas el costo de los salarios de docentes y de personal no docente correspondientes a los días de clases que no pudieron dictarse como consecuencia de la toma. Según detallaron, el monto surge de sumar el costo laboral del personal del Lengüitas y de la Escuela de Comercio N°26 Enrique de Vedia, que funciona en el turno noche en ese mismo edificio, ubicado en Juncal 3251.En el escrito, las familias contestan que los sueldos del personal educativo constituyen desembolsos ordinarios que la administración pública debía afrontar de todos modos, existiera o no una protesta estudiantil. Por ende, la interrupción del dictado de clases no generó un gasto extraordinario ni un perjuicio patrimonial resarcible para la Ciudad.Cita, en ese sentido, que el propio fuero Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad ya sentó jurisprudencia rechazando demandas similares en las que concluyeron que el pago de haberes es un gasto que el gobierno "hubiera tenido que afrontar independientemente" de la protesta. A la vez, marcan la responsabilidad de la autoridad escolar. El fundamento legal de la demanda del gobierno de la ciudad contra las familias se basa en la responsabilidad sobre sus hijos, citando el artículo 1754 del Código Civil y Comercial de la Nación que establece que los padres son solidariamente responsables por los daños que causen sus hijos si estos viven con ellos y están bajo su responsabilidad parental. La demanda argumentan que cesa la responsabilidad "si el hijo menor de edad es puesto bajo la vigilancia de otra persona, transitoria o permanentemente", según el artículo 1755. Invocan, también, el artículo 1767 que establece que durante el horario lectivo los alumnos se encuentran bajo el control y custodia del establecimiento educativo. Por lo que consideran que no resulta aplicable la figura de "culpa en la vigilancia" que el gobierno porteño pretende endilgarle ahora a los padres.Sumado a eso, la presentación enmarca la toma dentro del ejercicio legítimo de derechos como la libertad de expresión, participar de su educación, la organización en centros de estudiantes, reunión y a la protesta pacífica.
Un adolescente de 18 años fue herido de bala en el abdomen y en un brazo dentro de uno de los baños de la Escuela N° 58 "Independencia Argentina", situada en la localidad de Villa Dorrego, partido de La Matanza. El autor del disparo fue otro alumno de la institución, que quedó detenido.Según informaron fuentes policiales a LA NACION, el hecho ocurrió esta mañana en el establecimiento situado en el cruce de las calles Cayetano Donizetti y Esteban de Luca y Patrón. Hasta allí llegó personal de la comisaría 4ª de Villa Dorrego a instancias de un llamado al 911 realizado a las 12.56 por las autoridades de la escuela.El autor del disparo, de 17 años, fue detenido dentro del establecimiento. Allí mismo la víctima recibió las primeras atenciones médicas antes de su traslado en un vehículo particular al Hospital Simplemente Evita, del kilómetro 32 de la ruta 3, en González Catán, con heridas de arma de fuego en el abdomen y en uno de sus brazos.La policía, que llegó cinco minutos después del llamado al 911, encontró el arma, una pistola Bersa calibre 22, que había sido descartada por el tirador.Fuentes de la investigación dijeron que, antes de entrar en el quirófano, la víctima les contó a las enfermeras que había recibido las heridas cuando "su amigo" le mostraba el arma y "se le escaparon los tiros".Noticia en desarrollo
Son 250 estudiantes toman clases en espacios de una iglesia, con problemas de seguridad
La organización ya se querelló contra una de las familias por difamación e injurias, pero la justicia archivó el caso
La Comisión Local de Seguridad atendió el reporte y las autoridades anunciaron posibles acciones legales
Según el vocero de la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM), al menos 15 estudiantes fueron identificados por estas intimidaciones
Pilar Sanz Gutiérrez, decana adjunta de Educación de la Universidad Científica del Sur, sostiene que las medidas disciplinarias deben complementarse con estrategias preventivas, evaluación de cada falta y trabajo conjunto entre docentes y familias
La madre de la menor acudió de inmediato a la Unidad de Gestión Educativa Local y a la Comisaría de Talara Baja para formalizar la denuncia tras conocer lo ocurrido
La audiencia judicial está prevista para el 15 de octubre, mientras la mujer sostiene que su hijo de cuarto de secundaria podría asumir culpas atribuidas a compañeros de quinto año