acuerdan

Fuente: Infobae
17/06/2024 23:18

El sector hotelero y la Alcaldía de Bogotá acuerdan medidas para reducir el consumo de agua

El acuerdo 'Juntos por el Agua' busca promover el ahorro del líquido vital y fomentar prácticas sostenibles en los hoteles de la ciudad

Fuente: Infobae
16/06/2024 12:05

Gas: acuerdan provisión de Bolivia para 7 provincias, mientras avanza la primera obra pública del gobierno de Milei

Será para los meses de agosto y septiembre, período en el cual se espera terminar el proyecto de Reversión del Gasoducto Norte

Fuente: Ámbito
14/06/2024 18:31

Ucrania más cerca de integrar la Unión Europa: acuerdan inicio de negociaciones de adhesión

Los embajadores de la Unión Europea llegaron a un acuerdo para negociar la adhesión de Ucrania y Moldavia al bloque continental.

Fuente: La Nación
20/05/2024 12:36

¿Permitir o prohibir el celular en el aula? Un estudio noruego analiza los casos europeos y recomienda no usarlos, pero no todos los expertos acuerdan

El uso de los smartphones en el aula es un tema que genera polémica desde hace años. Mientras que algunos consideran que el smartphone debería ser incorporado a la enseñanza como si fuera un útil escolar, otros opinan que este dispositivo debería prohibirse durante las clases porque los alumnos del nivel primario y secundario los utilizan incluso en los momentos en los que no está permitido hacerlo.En este contexto, un nuevo estudio del Instituto Noruego de Salud Pública arroja luz sobre los impactos positivos de impedir que los estudiantes utilicen los smartphones, con beneficios que van desde bienestar de los estudiantes hasta su rendimiento, entre otros.El informe, titulado Prohibiciones de teléfonos inteligentes, resultados de los estudiantes y salud mental, destaca la creciente preocupación por el uso excesivo de tecnología y redes sociales tanto en niños como en adolescentes, lo que podría afectar su desarrollo cognitivo, físico y socioemocional.Ante esta problemática, varios países europeos, como el Reino Unido, Noruega, Países Bajos y Francia, optaron por prohibir los teléfonos inteligentes en las escuelas. Los datos recopilados en Noruega después de implementar esta medida revelan cuatro beneficios significativos.Beneficios que encontró el estudio noruegoEn primer lugar, la eliminación de estos dispositivos durante las clases redujo el número de consultas por síntomas y enfermedades psicológicas en atención especializada entre las estudiantes, con una disminución de dos a tres visitas durante los años de escuela secundaria. Además, las niñas han consultado menos a su médico de cabecera por problemas relacionados con síntomas psicológicos.Por otra parte, la investigación demostró que prohibir los teléfonos inteligentes reduce la incidencia de acoso tanto para niñas como para niños cuando se exponen a esta medida desde el inicio de la escuela secundaria.En tercer lugar, las alumnas que estuvieron expuestas a la prohibición desde el principio de la escuela secundaria mejoraron su promedio de calificaciones y disminuyó su ausentismo, aunque no se observó un impacto significativo en el caso de los niños.Finalmente, el estudio reveló que el mayor efecto de la prohibición se produjo entre los niños de entornos socioeconómicos bajos, quienes mostraron una reducción en la cantidad de atención médica requerida por síntomas y enfermedades psicológicas. Además, mejoraron sus calificaciones.¿Prohibir o permitir?Si bien en el momento de las conclusiones la investigación noruega respalda la necesidad de restringir el uso de los móviles como una medida efectiva para mejorar el bienestar, el rendimiento académico y reducir el acoso en las escuelas, los expertos consultados por LA NACION opinan lo contrario: "El uso de los smartphones en el entorno escolar debe permitirse bajo reglas claras, ya que puede enriquecer mucho el aprendizaje. Para ello debe haber un encuadre claro de para qué se usa y con qué límites se usa", comenta Francisco Anello, Global SVP of Education del unicornio argentino Aleph Holding.Eugenia Scocco, Decana de Ciencias Humanas y Sociales de Universidad Siglo 21, está en sintonía con la visión de Anello: "En el diseño de espacios de aprendizajes es nodal considerar los esquemas previos de los alumnos, sus conocimientos, emociones y competencias para incorporarlas en la dinámica educativa como un factor optimizador de lo nuevo por aprender. El uso de teléfonos inteligentes forma parte de la vida de nuestros alumnos y utilizados dentro de un encuadre pedagógico didáctico como recurso de trabajo, aporta a la articulación de la vida cotidiana-escolar, y nos desafía como educadores a transmitir políticas de uso inteligente, ético, con cuidado y preservación de las subjetividades tan vulneradas a veces por el uso no adecuado de algunas aplicaciones".La experta explica que, entre sus funciones principales, el "sistema educativo crea y recrea cultura": "Hoy nuestra cultura también está definida por el uso de los teléfonos inteligentes y considerarlos como insumos pedagógicos nos representa una oportunidad y desafío para los docentes, para que su uso en el espacio áulico no se convierta en un fin en sí mismo y para delimitar su uso responsable y con sentido. Además, la prohibición injustificada o no argumentada, de cualquier índole, genera rechazo y comportamientos no positivos en los alumnos."Ideas concretasRicardo Carpinelli, profesor de educación tecnológica en el Instituto Moruli, que cuenta con unos mil alumnos entre jardín de infantes, primera y secundaria, da su mirada práctica al respecto: "Negar la tecnología nunca puede ser beneficioso, que lo que sucede es que hay que enseñarles a los chicos a utilizar el dispositivo como herramienta de aprendizaje y como fuente de consulta".Según cuenta, en los alumnos del nivel primario su uso está restringido porque a los docentes les resulta imposible supervisar qué hacen los pequeños con las pantallas, y así es como el dispositivo terminaría siendo más un factor de distracción que otra cosa, ya que los menores utilizan las aplicaciones de juegos y redes sociales más que cualquier otra función. En tanto, en el nivel secundario no solo se lo incorpora a la clase, sino que se trabaja en la alfabetización digital para que le saquen el mayor provecho posible.Desde lo pedagógico, los entrevistados opinan que el teléfono debe ser utilizado como recurso para actividades pautadas, que permitan aprendizajes innovadores, disruptivos, necesarios, optimizando la motivación del estudiante y en beneficios educativos. Como explica Socco, "el aula funciona dentro de un ecosistema que incluye la vinculación de la institución con su entorno, el clima institucional que allí se desarrolla, un proyecto académico situado y contextuado, equipos que interactúan bajo fines y propósitos acordados. Cualquier definición en el uso de recursos, dinámicas, actividades que se articulen con el objetivo institucional y las necesidades del alumnado, aporta a los resultados en términos de aprendizajes integrales y globales que preparan a los estudiantes para el mundo en el que deberán vivir y trabajar". Anello reitera que la alfabetización digital es una necesidad imperiosa. Y Socco completa: "Es difícil pensar una política educativa que niegue una realidad social y ponga límites a formaciones necesarias para el desarrollo de un futuro sustentable", resume Socco.Sin embargo, pasar de la teoría a la práctica, puede que no sea un desafío sencillo de alcanzar. En tal sentido, Carpinelli sostiene que para la integración efectiva del smartphone en el aula requiere dos factores que están impactando en el sector educativo argentino a nivel general: por un lado, capacitar a los docentes para que puedan incorporarlo como una herramienta útil y, por otro lado, una infraestructura y un entorno adecuados. Y añade: "las consecuencias a las que refiere el estudio europeo pueda que se deban a la deficiencia en estos dos aspectos".

Fuente: La Nación
15/05/2024 16:18

Elecciones en EE.UU.: Biden y Trump acuerdan debatir en junio y en septiembre con reglas propias

WASHINGTON.- La elección presidencial en Estados Unidos ya ofrece este año varios aditivos que la distinguen de todas las anteriores -una revancha, los dos candidatos más viejos de la historia, uno de ellos con cuatro causas judiciales, incluida una por atentar contra la democracia- y ahora sumó una nueva: el presidente, Joe Biden, y su rival, Donald Trump, acordaron debatir antes de lo previsto, y con reglas propias, pasando por alto a la Comisión de Debates Presidenciales, que organiza los duelos entre los candidatos desde 1988.Biden y Trump debatirán por primera vez en la campaña el próximo 27 de junio, en la sede de la cadena CNN en Atlanta, Georgia, y luego volverán a enfrentarse el 10 de septiembre, en la cadena ABC.Las dos citas se anunciaron luego de que la campaña de Biden envió una carta a la Comisión de Debates Presidenciales para notificar la decisión del presidente de no participar en los tres debates previstos para septiembre y octubre, un quiebre con la tradición política por parte de Biden, que ha hecho del respeto a las instituciones y las reglas uno de los sellos de su marca política. Sin embargo, Biden y su equipo prefirieron esta vez saltearse a la Comisión y fijar sus propias fechas y reglas: dos debates, sin público, sin otros candidatos, y sin interrupciones, el rasgo saliente de los debates hace cuatro años.Donald Trump lost two debates to me in 2020. Since then, he hasn't shown up for a debate.Now he's acting like he wants to debate me again.Well, make my day, pal. pic.twitter.com/AkPmvs2q4u— Joe Biden (@JoeBiden) May 15, 2024"Donald Trump perdió dos debates conmigo en 2020. Desde entonces, no se ha presentado a ningún debate. Ahora actúa como si quisiera debatir conmigo otra vez. Bueno, alegráme el día, amigo", desafió Biden en un video publicado en sus redes. "Escuché que estás libre los miércoles", aguijoneó, una referencia al juicio de Trump en Nueva York, que no tiene audiencia en el tribunal los miércoles, sábados y domingos.A la par del video de Biden, el New York Times difundió una carta enviada por la presidenta de su campaña, Jennifer O'Malley Dillon, a la Comisión que organiza los debates en cada campaña presidencial, y que este año, por primera vez desde 1988, fue dejada de lado."Debe haber límites de tiempo firmes para las respuestas y turnos alternos para hablar, de modo que el tiempo se divida equitativamente y tengamos un intercambio de opiniones, no un espectáculo de interrupción mutua", exigió O'Malley Dillon en esa carta.Tras la difusión de la carta y el video de Biden, las noticias comenzaron a caer como un dominó: Trump aceptó el reto de inmediato a través de un mensaje publicado en su red social, Truth Social, la cadena CNN anunció luego la primera cita, para el 27 de junio, y Biden dijo después que había "recibido y aceptado" otra invitación de la cadena ABC para debatir el 10 de septiembre. Y el expresidente republicano luego confirmó su participación en ambos debates. Su campaña, además, le envió un memo a la campaña de Biden proponiendo otros dos debates más, en julio y en septiembre.pic.twitter.com/0JBeYFxULT— Trump War Room (@TrumpWarRoom) May 15, 2024"Corrupto Joe Biden es el PEOR [político en un debate] al que me he enfrentado. ¡No puede poner dos oraciones juntas! Corrupto es también el PEOR presidente de la historia de Estados Unidos, por lejos. Es hora de un debate para que pueda explicar al pueblo estadounidense su altamente destructiva política de fronteras abiertas, sus nuevos y ridículos mandatos de vehículos eléctricos, una inflación aplastante, altos impuestos y su política exterior realmente DÉBIL, que está permitiendo al mundo 'Prenderse fuego'", escribió el magnate. "Estoy listo y dispuesto a debatir con Corrupto Joe en los dos momentos propuestos en junio y septiembre. Recomiendo encarecidamente más de dos debates y, para generar emoción, un lugar muy grande, aunque supuestamente Biden tiene miedo a las multitudes, y eso es sólo porque no las entiende. Sólo dime cuándo, estaré allí. '¡¡¡Preparémonos para la pelea!!!'", cerró.El nuevo calendario propuesto por la campaña de Biden para los debates marca un quiebre con la historia reciente de las campañas presidenciales. Hay que retroceder hasta el año 2000, cuando George W. Bush intentó esquivar el formato y las fechas de la Comisión, pero finalmente decidió atenerse al calendario oficial para su duelos con Al Gore.La decisión de Biden de pasar por alto a la Comisión de Debates Presidenciales y acordar directamente con la campaña de Trump y las cadenas las reglas para los debates da pie para varias lecturas. La carta de O'Malley Dillon sugiere que la campaña de Biden realmente quería evitar una repetición de los debates de hace cuatro años, un espectáculo de interrupciones con poca sustancia política. Pero el cambio en el calendario sugiere también que Biden y su equipo ven una oportunidad en debatir antes de lo previsto, ya sea porque confían en que Biden saque ventajas, o porque temen un eventual traspié, y quieren tener tiempo suficiente para subsanarlo antes de la elección del 5 de noviembre.Más allá de las lecturas, la confirmación de las dos fechas, y, sobre todo, el primer debate en junio, antes de las convenciones partidarias, acelerará los tiempos de una campaña presidencial que por momentos parecía avanzar en piloto automático hacia un final que promete ser no apto para cardíacos.




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